20/11/2025

El sopranista Samuel Mariño, gala en la LXXIII Temporada de Amigos de la Ópera de A Coruña

 Teatro Colón, A Coruña


Concierto en el Teatro Colón, dentro de las actividades de la LXXIII, de Amigos de la Ópera de A Coruña- día 24, a las 20´00 h-, con el sopranista Samuel Mariño, acompañado al piano por Jonathan Ware, una voz de especiales características, en la cuerda de contratenores, y que cobran un claro protagonismo por la evidencia de sus recursos. Para Samuel Mariño, una de las virtudes de esos  estilos, es la aproximación a la estética queer, por sus modismos y actitudes tanto escénicas como canoras, convirtiendo sus galas en un auténtico show, de travestismo y virtuosismo, que conceden a su espectáculo renovados planteamientos. Nacido en Caracas (1993), comenzó sus estudios de voz, danza y piano en el Conservatorio de París, tras haber desarrollado durante su adolescencia una mutación en la que sabría cuidar el timbre agudo, que mantendrá ya desde entonces. No hace tanto le tuvimos dentro de las propuestas del Teatro del Canal (Madrid), con la orquesta de la Ópera de Versalles, compaginando una ópera escenificada en el Festival de Glyndebourne, presentando su primer registro en cd para el sello DECCA. El cantante afirma que la diferencia entre un sopranista y un contratenor, se expresa en las cualidades del segundo por su cercanía a la voz de mezzo, mientras que la de sopranista se acerca a la de soprano. Las posibilidades de registro, le permitieron en cuanto a volumen y proyección, a probar con roles como Sophie (Rosenkavalier, de Richard Strauss) o Sussana (Le Nozze di Figaro). Colegas suyos probaron en este repertorio de sopranista, pero su voz natural es la de tenor o barítono. En su caso, no tiene muchas opciones, ya que por su condición biológica, su laringe no baja más y su registro ese el que muestra. Cantar repertorio castrati, sin el legado heredado por el cambio hormonal de la ancestral castración, requiere dificultades  imposibles de plantear. Esa estética queer, de renovadas perspectivas, ayuda a recrear personajes dentro de la disidencia sexual, prescindiendo de acostumbrados cánones al uso. Pueden resultar sus espectáculos auténticas performances para seducir al aficionado. En su horizonte, The Baroque Project (Sony), Ensemble Teseo; las colaboraciones con el CNDM: Concerto d´ cavalieri Marcello di Lisa. Galardones como el Barbara Bonney, Premio Neue Stimmer; Care Pupille o el DECCA, classics, de sopranistas. Fue artista invitado por el Concertgebouw (Amsterdam); la Elbphilharminie; el Theater an der Wien; o el Festspiel d´Ambronay; la Casa da Cultura Belén (Lisboa) o el Musikfeast Bremen. Entre sus roles: obras de Monteverdi y A. Vivaldi; Oscar (Un ballo in maschera, de Verdi); Romeo (I Capuleti e I Montescchi) o Arsace  (Aureliano in Palmira).
En las últimas temporadas de este certamen, y en el registro de esta cuerda vocal, asistimos en 2018, al protagonismo de Alberto Miguélez-Rouco, en el ciclo de Novas Voces Galegas, a su sesión en Afundación, cantante ya consolidado y que procedía del Coro Cantabile, para formarse en Basilea, llegando a cantar bajo la dirección de Christophe Rousset, presentándose esta vez con acompañamiento orquesta, para legar obras de W.A. Mozart, Monteverdi o Henry Purcell, entre otros. En la misma temporada, y en el Palacio de la Ópera de A Coruña, Serse, de G. Friedrich Händel, con la orquesta Il Pomo D´Oro, de Maxim Emelyanychev, destacando como solista el contratenor Franco Fangioli, compartiendo escena con Inga Kalna, Vivica Genoux, Ana Quintans, Andrea Wolf y Biagio Pizutti, una lectura en versión de concierto. La temporada 2022, nos descubrió en el Teatro Colón, uno de esos títulos que comienzan a mostrar su excelente salud, Vendado es amor, no es ciego, de José de Nebra, uno de los proyectos bandera de la Orquesta Los Elementos, que dirige Pablo Miguélez Rouco, una de esas recuperaciones que ha logrado abrirse espacio en las propuestas de proyectos barrocos, de impronta ibérica. La cita 2021, y también de G.F. Händel, en versión semiescinificada, Parténope, en una ostentosa visita del siempre magistral William Christie, con Les Arts Florissants, con tratamiento escénico de Sophie Daneman, para lucimiento de dos contratenores: Alberto Miguélez Rouco y Hugh Cuttings, arropados por Ana Vieira Leite, Helen Charlston, Jacob Lawrence y Matthieu Walendzik. La temporada 2022, en el Teatro Colón, un nuevo Händel, con Ariodante, ofrecido por Il Pomo D´Oro, dirigido por George Petrou, en la que volvía el contratenor Franco Fagioli, velada de éxito seguro por los protagonistas en escena, Melissa Petit, Sarah Gilford, Luciana Mancini, Nicholas Phan y Alex Rosen. Entre otros barroquismos, Il ritorno d´Ulisse in Patria, de Claudio Monteverdi, del Ensemble I Gemelli, de Emiliano González Toro, casi en la clausura de 2023, en la que el propio director, Emiliano Gómez Toro, asumió el rol de Ulysse, frente a la Penelope de Fleur Barron.
En la disputa inevitable para decidirse por las condiciones de este tipo de voces, los contratenores son las voces más agudas con una extensión semejante a la de una soprano o una mezzosoprano que en apreciación de Stinchelli, se distancia del arquetipo imaginario de los castrati. Un contratenor es en general el falsetista artificial que aprovecha sobre todo la resonancia de la cabeza, es decir, la octava aguda de la voz masculina; en cuanto al registro medio y grave, no tiene la consistencia y la homogeneidad propia de los castrati, además el timbre resulta con frecuencia áspero, carente del terciopelo y la dulzura de los imaginable antiguos rivales. Son voces menos dúctiles y no podrían jamás igualar las proezas de sus rivales.  Poseen características propias de color e intensidad. Además, lo que ganan en agudos, lo pierden el volumen, por lo que hacen comparar vagamente ambos recursos vocales. Conviene diferenciar a los verdaderos contratenores de los falsetistas. Un buen contratenor e igualmente un sopranista, obtendrán las notas más agudas combinando los registros de cabeza y la técnica del falsete (consistente en emitir el sonido utilizando también el registro de pecho, utilizando solo la parte de las cuerdas vocales), disimulando este último recurso también en el registro de pecho. Un falsetista puro, solo cantaría utilizando la técnica del falsete. El timbre del contratenor, resulta puro, incisivo y sutil, mientras que el falsetista, muestra una voz penetrante y aguda, dulce y quizás emitida con resuelta proyección de tintes estridentes. 
Para su programa, barrocos de plenitud como Marc A. Charpentier, con Feuillage Vert de Les Arts Florissants, creador del oratorio barroco moderno en Francia y que tendrá como herederos a Campra y Bernier logrando con la armonía una técnica y una habilidad sorprendente, enlace directo con Jean P. Rameau a través de Les Indes Galantes-Viens, Hymen, recurriendo a escenas pastoriles, puede que el aspecto menos conocido en lo relativo a la personalidad de su obra, pero que la posteridad sabrá aceptar entre su legado más sobresaliente. Händel con una aria espectacular de todos conocida y que ha servido como pieza de complemento en recitales de voces entregadas a los estilos más distantes, se trata de Lascia ch´io pianga, utilizada en su ópera Rinaldo y en su oratorio Il trionfo dil mundo e dil desengano, aria baúl que tendrá aparición también en Almirena, por su suntuosidad y contagio. Del propio Händel, la voluptuosa Piangero la sorte mia, de la especie de péplum Julio Cesare. 
En cambios de estilo, Mozart, Voi avete un cor fidele K. 217, aria en principio para soprano en Sol M. y compuesta en un período de retiro salzburgués, para Abert esta pieza nos cautiva por su sonido íntimo y apasionado que en las partes más lentas se aproxima sensiblemente al Lied alemán, un detalle de un joven adolescente y que coincide con la representación de La giadinera fingida K. 196. Una segunda pieza mozartiana por Voi che sapete,  aria de Cherubino en Les Nozze di  Figaro  pura ternura. De  G. Rossini en su inmenso esplendor por las peculiares exigencias del de esplendor de medios de interpretación en la muy exigente Bel raggio lusinghier de la apoteosis de Semiramide. Puestos en belcantismos, no faltará un V. Bellini con una aria de I Capuletti e I Montecchi, otro alarde gracias a Tu sola, o mia Gulietta/ De! Tu, bell´ anima
Para regusto, la mélodie, la chanson y un aria eterna por La canción de la Luna de Rusalka de A. Dvorak,  Tierna Luna, en la que confía la noche su amor.  Ferenz Liszt, con su canción Oh! Quand je dors, sobre la poética de Víctor Hugo del grupo de ocho melodías compuestas entre 1842/44, en este caso a partir de unos sonetos de Los tres sonetos que evocaban la relación de Petrarca y Laura. El mundo de Víctor Hugo, la había sido tratado tan acertadamente esta entonces.  Reynaldo Hahn, con su apreciada A Chloris, pieza que se integraba en la serie de sus arreglos como los realizados a partir de obras en la tradición francesa como Rameau, o barrocos alemanes. Hahn, recurre a un poema tomado de Theophile de Viaux (1590/ 1616), quien destacaría como escritor y por su convulsa vida. Pauline Viardot, nos obsequiará con dos perlas de su estilo: Hai Luli y Havanaise, parisina y de ascendencia española por su padre, el tenor Manuel García, creador del rol de Almaviva en El barbero de Sevilla, estrenando ella misma títulos como El Orfeo de Gluck, en la versión francesa, en versión de Héctor Berlioz. En el capítulo de obras propia de carácter cameristico destaca romanzas y mélodies, y otras delicadezas que han contribuido a mantener en la memoria su recuerdo: Solitude; La Petite Chevrière; Villanelle; En mer; L´absence; la Terentelle o Chanson de Loïc.


Ramón García Balado

19/11/2025

 VIII Concurso de Canto Compostela Lírica


Amigos de la Ópera de Santiago
nos invita al VIII Concurso de Canto Compostela Lírica que se ofrece en dos sesiones sucesivas- día 22 a las 17´00 h., para completar en la final  del domingo con los finalistas que hayan superado la fase previa, a  partir de las 19 h.-, un total  de solistas procedentes de diversos países al igual que se nos ofreció en citas pasadas, y que para la presente anuncia cantantes procedentes de países como China, Corea del Sur, Eslovaquia, República Checa, Suecia, Australia, Perú, Francia, Ucrania Francia y España, en mayor medida. Para el jurado, volveremos a  encontrarnos con prestigiosos personajes  del mundo musical, como Jesús Couceiro Bueno- Presidente de Amigos de la Ópera de Santiago- J. María Miranda Boto- miembro de la Junta Directiva, sin derecho a voz ni voto-; Aquiles Machado tenor y director artístico de la  Temporada  Lírica de A Coruña; Graziela Valceva Fierro- mezzosprano y profesora de canto-; Celestino Varela- director artístico de la Ópera de Oviedo-; Maciej Pikulski-pianista-; Patrick Canac- Presidente de y fundador de Les Musiciens du Lubebon- Elisabete Matos- directora artística del Teatro de Sâo Carlos ,de Lisboa,; Victoria Stapells- crítica musical- y Arturo Reverter – crítico especializado y Presiente del Jurado. Especial agradecimiento del certamen a la Fundación José Otero y Carmela Martínez y al propio Municipio Compostelano, a Xunta de Galicia, en esta convocatoria que tuvo como ganadores en cursos pasados a cantantes como el serbio Milan Perisic (2024); la polaca Paulina Bielarcyk (2023); la andaluza Carmen Buendía (2022); la madrileña Natalia  Labourdette (2021); al contratenor gallego Christian Gil Borrelli (2020);  la ucraniana Olga Syniakova (2019) o la rumana Alejandra Estevan (2018) La cuantía de los premios, promete un Primer Premio de 4000 euros, además de un recital remunerado con la Real Filharmonía de Galicia; un recital en el espacio del Festival de Les Musiciens du Luberon. El Segundo Premio, dotado con 2000 euros y un recital remunerado y un Tercer galardón con 1000 euros, añadiendo el Diploma Andrés Gaos, patrocinado por el Consello da Cultura Galega. La cita a ambos conciertos del fin de semana, se ofrecen como una invitación abierta a todos los aficionados.

La  relación de cantantes reparte entre voces de escuela hispana, como Rosa Mª Abella (soprano); Susana García (soprano y gallega aspirante al Diploma Gaos; María Isart (soprano); Eduardo Pomares (tenor); Martín Campos (soprano); Julia Merino (mezzo); Irene Zas (mezzo gallega); Enrique Torres Rodríguez (barítono) y dentro del ámbito de latinohispano, Maylin Cruz (soprano cubana); Yasmin Forastiero (mezzo argentina); Willingerd Giménez (barítono venezolano); Camila Oria (soprano cubana); Dailis Roche (soprano cubana) y Alejandro Sánchez (barítono peruano). Un cartel con representación internacional representado por Ana Beard Fernández (soprano angloespañola); Emma Beerggren (soprano sueca); Leila Chafil (soprano francomarroquí); Lada Bocková (soprano de Chequia); Daniel Kfelir (barítono de igual procedencia); Marta Magalhaês (mezzo portuguesa); Barbora Michalcovská (soprano eslovaca); Taiwu Quinuo (tenor chino); Ana Paula Rada (soprano portuguesa/rumana); Anouchka Schwok (mezzo Suiza); Yeji Shin (soprano surcoreana); Hyeonseo Yoo (bajo chino) y Ting Yu, en esta nómina de cantantes chinos.

Un recuerdo para los ganadores de la edición anterior, comenzando por Yeraldin Leon, quien había recibido el Tercer Premio, una mezzo procedente de Colombia y con formación española en la Escuela Reina Sofía, en el Departamento Alfredo Kraus y en la Fundación Areces , con Susan Bullock, tras formarse en la Universidad de Colombia con A. Roca y Camila Toro, tras recibir asesoramientos de Teresa Berganza, Sara Conolly y Francisco Araiza, recibiendo una beca para asistir al Festival de Bayreuth, En su galardón, premio por la rossiniana Cruda sorte y Acerba voluntà de Adriana Lecuvreur

Segundo Premio para Andrés Sánchez-Joglar, tenor con formación en el Conservatorio Amadeo Roldán de La Habana, quien había iniciado su carrea en el Teatro Lírico Nacional de Cuba, tras recibir asesoramientos de Mietha Siglher, Fiorenza Cedolins y Nancy Fabiola Herrera. Para su sesión en la final: Tente, detén tu paso, de Don Gil de Alcalá (M. Penella)  y E lucevan le estele, puro tremendismo pucciniano, para un tenor de considerable registro y notable solvencia.

El barítono serbio, Milan Perisic, había obtenido el Primer Premio, una voz con experiencia en nuestro país, tras recibir galardones como el Josep Palet, tras sólida formación en el Conservatorio Giuseppe Tartini, de Trieste y probar con seguridad en repertorios verdianos y puccinianos, se apuntaría para su tarde exitosa de sus páginas que poco tenían en común: Ya vas luy blu, de Pikovaia Dama (La Dama de Picas) y L´orage s´est calme, de Les pecheurs de perles, de George Bizet.

El Diploma Andrés Gaos, para uno de nuestros  barítonos por excelencia, Gabriel Alonso, para el concierto avalado por el Consello da Cultura Galega, barítono que recientemente había llevado a registro fonográfico No camiño compartido con Aurelio Viribay . Sólida y contrastada es la carrera de Gabriel Alonso, con una reciente matinal dedicada preferentemente al mundo de la zarzuela, también en colaboración con Amigos de la Ópera de Santiago, compartiendo escena con la mezzo Julia Portela Piñon, el Coro Liceo de Vilagarcía de Arousa, destacando paginas en arreglos por miembros de la propia Banda Municipal que iban desde Calor de nido (Katiuska), a miñatos de Vran, de Fernández Vide; Seguidillas y coro, de La verbena de La Paloma; Que te importa que no venga, de Los claveles; preludio de El tambor de granaderos y metidos en la ópera, Un giorno di Rego (Obertura); Questo amor, vergogna mia, de Edgar (Puccini), la eterna Habanera de Carmen (Bizet); el dúo de Rossina y Fígaro, de El barbero de Sevilla, dúo rossiniano siempre acorde para este estilo de galas, entre lo más surtido de lo irrenunciable.

Ramón García Balado

18/11/2025

Quiquemago: Juego de cartas con la Banda Municipal

 Teatro Principal, Santiago de Compostela


Matinales con la Banda Municipal dirigida por Casiano Mouriño Maquieira,- días 20 y 21- para un trabajo diseñado Enrique García Vivanco y Ana López Cenizo,  con la moderación del Quiquemago, entre juegos de naipes y apuntes musicales variados destacando obras de Scott Joplin, tradicionales irlandesas y gallegas y el tan conocido tango de Ángel Gregorio Villoldo, El choclo, aquel que dice: Con este tango que es burlón y compadrito/se ató dos alas de la ambición de mi suburbio/ con este tango nació el tango, y como un grito/salió del sórdido barrial buscando el cielo/conjuro extraño de un amor hecho cadencia/ que abrió caminos sin más ley que la esperanza/mezcla de rabia, de dolor y de fe, de ausencia/llorando en la inocencia de un ritmo juguetón Villoldo, entre cantores y cancionistas, pertenece a la llamada Guardia Vieja, nacido probablemente en 1848, y muerto en Buenos Aires el 14 de octubre de 1919, además de cantor y compositor, fue pianista, guitarrista, tocaba la armónica y era un excelente bailarín de tango . Pero fue, como muchos personajes en esta etapa de la formación tanguera, hombre de mil oficios en su juventud, aunque muy probablemente fuera mostrando, en los más diversos medios populares: cafetines, bailongos, almacenes y patios de conventillo, sus habilidades de musicante, bailarín, y ciertamente de cantor, una credencial que daba lustre a cualquiera en los tiempos. Era el auténtico inaugurador, quizás el primero en llevar al tango a los escenarios, claro que con su estilo o modo inicial, zarzuelero o de cuplé.

 Vittorio Monti nos entretendrá  con una csárdá, típica danza húngara que irradió a todo tipo de forma musical desde las más populares a las clásicas por excelencia y de las que quedan reflejo en los creadores eslavos o incluso alemanes, un estilo que paso a paso irá escalando en la sensibilidad de los aficionados por su soltura y ligereza, a la par que festiva y contagiosa, llegando a extender su influencia en el resto de los países europeos, en su esencia, un reparto entre una parte rápida (friss) y otra perfectamente relacionada con su pareja el verbunkos,  y suele estar tratada en un compás binario rápido, aunque también se ofrece en forma lenta, siendo conocida como lassu, convirtiéndose en bailable en estilo de danza  de salón, en una transmigración a recursos de mayores pretensiones, abarcando la totalidad del siglo XIX, el mundo de la opereta, la zarzuela y derivados, tendrá noticias de ella, en tratamiento de lo más plural, en arreglos para banda y pequeñas orquestas, pensemos por un decir, en las Rapsodias húngaras. De Ferenz Liszt.     

Irlanda eterna y combativa a través de una pieza tan testimonial como Patriks´Reel, detalle que nos lleva a recordar las visitas que por Galicia hicieron el grupo bastión por excelencia The Chieftains, acompañados por nuestro Milladoiro, hace ya un tiempo digno de recordarse, con un concierto estival en A Praza de A Quintana. De los típicos instrumentos irlandeses, a modo de panoplia, tendremos como referencia el arpa irlandesa (Irish harp), arpa céltica, compuesta de un diapasón unido a la consola por una columna curvada, para permitir que las últimas cuerdas suelen mejo. La uileann pipe, cornamusa irlandesa compuesta por un pellejo para aire y un tubo con lengüetas, permitiría la expansión por los movimientos del brazo sobre el pellejo durante la ejecución de la melodía. El tin whistle, resulta una flauta recta, de pico, hecha  de metal. El violín (fiddle), instrumento convertido en bandera tradicional por definición en la música irlandesa alcanzará su asentamiento en los lugares sociales de reunión, los llamados pubs, que se extenderán  por todo el mundo sin límite de fronteras. La flauta travesera o el Bodhran, especie de tamboril sobre el cual se golpea por los más libérrimos medios al alcance de la mano; la Concertina, pequeño acordeón de forma exagonal,  utilizado en todo el país e Inglaterra y para completar, el Banjo, la Mandolina y la Guitarra.

Galicia con A Muiñeira de Lugo, nunca menor oportunidad para homenajear a Dorothé Schubart, a la que el Museo do Pobo Galego, dedicó unas Xornadas concluidas con el Cuarteto Alicerce. Dorothé, a la que tanto debemos en el campo de la investigación musicológica, nos dejó argumentos como los fondos testimoniales: Dentro dos fondos etnomusicolóxicos compre suliñar as recopilacions de todas as grabacións que deron lugar ao Cancioneiro Popular Galego e a obra fundamental sobre o folklore musical de Galicia. Este traballo riguroso, abnegado e magnánimo foi realizado por Dorothé Schubart e Antón Santamarina. En 1978, a musicóloga suiza chega a Galicia durante as súas vacacións coa intención de coñocer a nosa música popular. A riqueza, a diversidade  e incluso, os sinais propios ee peculiares do que escoitaba prolongaron durante cinco anos a súa estancia. Un primeiro achegamento curioso converterteuse nunha paixón que prolongou a súa estancia e o seu traballo de campo durante cinco anos. A súas dificultades coa lingoa galega precisaron de axuda e atopouna en Antón Santamarina, filólogo de Universidade de Santiago de Compostela.

Scott Joplin,The Entertanier, cartel sonoro para el cine, panista y arreglista (1968/ 1917), formado entre el mundo del jazz en sus comienzos a las escuelas alemanas, iniciándose como músico de salón en Saint Louis, junto a músicos de todo pelaje y consiguiendo por ello crear un mundo propio tras establecerse en Sedalia (Missouiri) en 1896, tras el éxito de Maple Leaf Rag, se dedicará a la enseñanza musical y ya en 1903, estrenará su espectáculo escénico Guest of  Honour, que la  posteridad borrará de la memoria, hasta recuperarse con el drama Tremonisha , considerada como la primera ópera negra, en la que se concitan  el ragtime, las black folk musics, y otros estilos emergente y populares, siendo ayudado por San Petterson, quien le ayudará notablemente en las labores de orquestación ya desde sus fundamentos, parte de ellos con resultados sonoros como el Red Back Book, para recuperarse en el oficio restaurador de un investigador , musicólogo y creador de escuela como el maestro Gunther Schuller, de quien recientemente se han editado trabajos suyos a través de editoriales españolas, como El Acantilado. Larga memoria quedará en antiguos discos de pizarra, verdadero capricho de obsesos coleccionistas de mercadillos y tiendas especializadas.

Ramón García Balado

Lucas Macías dirige a la OSG, con obras de Mozart y A. Dvorák

 Auditorio de Vilagarcía de Arousa

Palacio de la Ópera, A Coruña 


Conciertos de la OSG dirigida por Lucas Macías, en el Auditorio Municipal de Vilagarcía de Arousa, día 20, a las 20´30 h., y en el Palacio de la Ópera de A Coruña-día 21 a las 20´00 h.- , ofreciendo el programa dos obras de W.A. Mozart, la obertura del singspiel El rapto en el serallo (Die Entführung aus dem Serail); la Sinfonía concertante para flauta, oboe, trompa y fagot K297 b, de la que serán solistas la flautista Claudia Walker, la oboísta Carolina Canosa y el fagotista Steve Harriswangler completando sesión con la Sinfonía en M b M, Op 88, de Antonin Dvorák. Lucas Macías oboísta y director, fue miembro de la Jugend Orchester Gustav Mahler, siendo dirigido por Claudio Abbado, Seiji Ozawa y Pierre Boulez, para continuar con la Camerata Bern, la Rundfuck Hessischer Frankfurt, la O. C. de Lausana, la Ac. Sta Cecilia, el Budapest Festival, con Ivan Fischer; pasando a la dirección con la Filarmónica de Oviedo, la O. Ciudad de Granada, la O. S.de Sevilla. Una carrera de experiencias con orquestas y certámenes como Le Roque d´Anteron, los BBC Proms, Berliner Festwachen, ARD Kammermusikfest (Munich); Davos o Friburgo, en donde estuvo un largo período con Heinz Holliger y en Zurich, con Thomas Indermühle.

Mozart, con la obertura de Die Entührung aus dem Serail K. 384  (El rapto en el serallo), obertura en Do M. claramente revolucionaria por su disposición inhabitual, con el intermedio en Do m., que no es una sección larga ni un mero episodio, ni tampoco por la relación poética de este andante intercalado con el aria de Belmonte, con que  se inicia la ópera, sino más bien porque, debido a su estructura musical y a las diversas formaciones precipitadas al torbellino propio de la comedia, el acto creador de una obra  de suprema movilidad, superioridad y plasticidad se realiza de un modo irresistible y como si nunca jamás hubiese habido teatro, es decir, de un modo inauditamente originario.  Antes incluso de alzarse- en una puesta escénica o en versión de concierto del singspiel-, el oyente se encuentra trasladado al plano que le induce y le condiciona a concebir las acciones  posteriores desde la perspectiva pertinente. La obertura es establecimiento y objetivación desde ese punto de partida y por tanto, independiente desde sus relaciones con la acción posterior, es más que un comienzo típico. La búsqueda de relaciones motívicas, o del contenido entre la obertura y la ópera, desvía la mirada respecto de lo genuino. La obertura- programa, o no, era en aquellas fechas- por ejemplo en Gluck. Una alternativa relevante, pero no para Mozart. El rapto no tiene antecedentes en la primera música de Mozart y nuestro músico no mostró interés por las tentativas de su época, especialmente por las inspiradas por Gluck, de unir programáticamente la obertura con el drama.

La Sinfonía concertante para instrumentos de viento K. 297b en Mi b M., obra parisina sería uno de los homenajes a los Concert Spirituels de Le Gros, junto a la Parisien K. 297, conservando los vínculos con el estilo de Mannheim, mediando la relación de incondicionales como Wending (flauta) Ramm (oboe), Ritter (fagot) y Punto (trompa), una indicación del salzburgués a través de un escrito, quienes decidieron estrenarla en fecha especial, una composición apresurada por su demanda a consecuencia de un desplante por parte del propio Le Gros. La partitura no fue ejecutada en París y la autenticidad en ausencia del manuscrito original, en la que oboe y la flauta quedarán sustituidos, arrastrando todas sus dudas. Obra esplendente, brillante  y grandiosa, un manifiesto para los cuatro intérpretes (Einstein) y que para Dal Fabbro, el timbre de los mismos, con la tonalidad de la obra, determinan analogías con las que graves composiciones masónicas e incluso con ciertas atmósferas de Die Zauberflöte.  Un joven de 22 años que motivará una carta de la madre remitida a Leopold que confirmará que la obra merecía ser considerada como una pieza curiosa - ¡un hurto a la agencia del joven-¡: Si me quedara espacio, escribiría mil homenajes a parte de nosotros dos a todos los queridos amigos y amigas, especialmente a los  A:  Adlagesser, Andretter y Arco; a los Srs B: Bullinger Barsani,  Beratnizi, C: Cerni, Cussetti y a los tres Calcante, D: Srs Daser, Deibl y Dommser, E: a Mme Eberling Waberl, Sr. Estingler y a todos los Eser (asnos), de Salzburgo. F: Firmian (conde y condesa pimpollo)…un largo etc, que culmina el Sr., Zaubesnig, y el Sr Zezzi (detrás de la rejas). Adios. Si tuviera espacio, escribiría aún algo más, al menos mis respetos a mis queridos amigos; pero es casi imposible; no sabría dónde.

Antonin Dvorák-Sinfonía nº 8, en Sol M. Op. 88-, estrenada en Praga bajo su dirección y compuesta meses antes, en 1889, tras la densa e intensa precedente, en un momento que cobraban forma el oratorio Santa Ludmilla y la cantata La novia del espectro. El Allegro con brio parte de una cantinela a cargo de las cuerdas que alterna entre tonalidades de Sol m. y Si b M., Mi b M. y La b M., sin llegar a ser la parte principal de la exposición, esa melodía tendrá un rol decisivo en el desarrollo, dividiéndose en dos partes, cargado en especial en la segunda. Rápido crescendo, aporta toques de metales en medio de motivos graves en las cuerdas, auspiciando un pronunciado desarrollo. El Adagio, resulta una página profusamente romántica con un fervor casi místico, remarcado por diálogos de cuerdas y maderas, con importantes cambios de armadura hasta alcanzar un clima de plácida dulzura y un episodio de pinceladas sonoridades caballerescas, en el centro del movimiento con repeticiones de diálogo entre instrumentos de la orquesta.

El Allegretto grazzioso, un scherzo sin más, se reparte en tres partes ABA,  todas ellas con un lenguaje cercano a Johannes Brahms, dejando importancia a pasajes secundarios, que no disimilan su querencia hacia el estilo del ländler y las danzas húngaras brahmsianas, aires populares a carta cabal, sencillas y ligeras con ciertas improntas schubertianas, destacando la coda por su ritmo diferente e intenso.  El Allegro ma non troppo, se anuncia con una llamada de trompeta, especie de reclamo patriótico que recuperaremos en pasajes de las óperas de Smetana, hasta llevarnos a una forma de bacanal orgiástica a través de su forma de variaciones, encadenadas gracias a una serie de episodios centrales, para alcanzar una recuperación sonora de pretensiones elegíacas , optimistas y plenamente rapsódicas.

Ramón García Balado

17/11/2025

Bryce Dressner, por Ben Voce, para Cineuropa

 Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela


Ben Voce
, dirigirá la banda sonora de Greg Kwidar, en el filme Sing-Sing, con la RFG, en Cineuropa- Auditorio de Galicia, día 20, a las 20´30 h., con una segunda sesión al día siguiente en el ciclo (En), foco, a la misma hora. Ben Voce, participó en Glyndebourne, para un programa que incluía El sueño de una noche de verano, de Benjamin Britten, director próximo a Adès, del que es asistente, a Stravinski y a Britten, colaboró con formaciones como la Berlin Philharmonik O.; el Concertgebouw; la London P.O. o la O. de La Halle. Estudió en el Royal College of Music, con Mark Heron y Clark Rundell, para ampliar en  masters con D. Baremboin, Sir Mark Elder, Ed Gardner, John Storgards, Ludovic Morlot, Anthony Hermus, Martyn Brabbins y Nicolas Pasquet.

Sing-Sing, el mundo carcelario de Greg Kwedar, sobre un guión de Clint Bently, nos lleva a una historial real sustentada en las vivencias en la prisión de Sing-Sing- una de las más seguras-, describiendo un proceso de rehabilitación en la que quedan incursos un grupo de reclusos, implicados en la creación de espectáculos teatrales a través de un programa protagonizado por los actores Colman Domingo y Paul Raci, David Dap Giraudy, John Adrian, junto a otros excarcelados de la vida real y que padecieron situaciones similares, incluidos Clarence Divine Eye Maclin y Sean San José (Mike Mike), película estrenada en un programa de especiales presentaciones, dentro del Festival Internacional de Cine de Toronto (2023).

Bryce Dessner, destaca por sus labores independientes, en las que caben obras ajenas al medio escénico, respondiendo a encargos de formaciones como la Philharmonic O. de Los Ángeles, el Met neoyorquino, el  BAM Next Wave Festival, el Kronos Quartet, el Carnegie Hall, el Safe Harbour Fest. (Cork, de Irlanda), el Sô Percussion, la New York Philharmonic, el New York City Ballet, logrando un Grammy (2016), por Filament. Artista que colaboró con músicos de vanguardia entre los que encontramos a Philip Glass, especialista en las pequeñas secuencias que varían gradualmente  por medio de un sistema aditivo, que por veces remite a las músicas orientales. Steve Reich, quien siempre supo reemplazar el silencio que separa los sonidos de las obras compuestas  según el determinismo y el azar de un Cage, por un proceso continuo, autónomo, lo que le acercará a influencias de procedencia africana. Ruyichi Sakamoto, caso complejo y curioso, por trabajos como El cielo protector, El último emperador, El pequeño Buda, con obras propicias como Cinemage o Forbidden Colours, el hipnotismo de Glass, que se acerca al pathos de los impresionistas y al cool jazz o las influencias de temáticas de procedencias folklóricas.

Llegarán trabajos como el concierto para chelo y ensemble, para la Foundation Louis Vuiton y Gautier Capuçon Clases d´Excelence; estrenado en junio de 2019; el Concierto para dos pianos, escrito para las hermanas Katia y Marielle Labeque, con la London Philharmonic Orchestra, en abril de 2018; Voy a dormir, para la mezzosoprano Kelley O´Connor y la Saint Luke´s Orchestra, encargo del Carnegie Hall; Skrik Trio, encomienda de Steve Reich y el Carnegie Hall, para la serie de Three Generations y presentada por Pekka Kuusisto, Nadia Sirota y Nicolas Alstaedt, en el Carnegie Hall; No Tomorrow (ballet de Ragnar Kjartansson, Margrét Bjarnadóttir y el propio compositor), puesto en escena en el Sacrifice Festival (2017) y premiado en el Iceland´s Griman Award; la banda para la película Death of Marsha P. Johnson, documental Netflix sobre el tema LGBT Rights activits (2017); Wires, un proyecto para el Ensemble Intercontemporain, que divulgaría la Philharmonie de París.

 The Most Incredible Thing, para el New York City Ballet, sobre coreografía  de Justin Peck, con atrezzo de Marcel Dzama, conocería su estreno en el Lincoln Center; Quilting, con Los Ángeles P.O.  y que tuvo buena acogida en el Walt Disney Concert Hall, bajo la dirección de Gustavo Dudamel; Wave Movements, obra orquestal escrita junto a Richard Reed Parry, se apoyaría en recursos visuales y fotográficos de Hiroshi Sugimoto, destinado al Barbican Concert Hall (Londres); 40 canons, para el Grammy Award- winning Kronos Quartet; Reponse Lutoslawski, un trabajo para el National Audivisual Institute  of Poland; Black Mountain Songs, una atención para The Brooklyn Youth Chorus; Music  For Wood and Strings, con el Sô Percussion, nueva obra para el Carnegie Hall; Murder Ballads, una inspiración en tradiciones folklórica americanas, con un triple Grammy. También tres cuartetos de cuerda para el Kronos Quartet: Aheym, Tenebre y Little Blue Something; Tour Eiffel, obra que comparte con el Brooklyn Youth Chorus; O Shut Your Eyes Against the Wind, para grupo instrumental; Lachrimae, pensada para The Amsterdam Sinfonietta, el Scottish Ensemble y la  Norwegian Chamber O.; el extenso oratorio  Triptych (Eyes of One on Another), sobre un poema de Korde Arrington Tuttle, destacando la soprano Alicia Hall Moran, el tenor Isaiah Thomas y las coreografías de  Martell Ruffin, en combinación con piezas madrigalísticas del s. XVI y aportaciones de recursos contemporáneos, una producción de ArKtype, con dirección de Kaneza Schaal, un trabajo en el que participaría la Robert Mapplethorpe Foundation; El Chan, para cuarteto de piano o dúo de piano, será un trabajo para las hermanas Labeque. The Yale Schwarzman Center, le integró como compositor el residencia (2022) en colaboración para ArKtype en un proyecto dedicado a creadoras actuales como Julia Bullock o Carolyn Yarnell, mientras prepara para la próxima temporada iniciativas para el Music NOW, fundado por él mismo en 2006, una muestra de trabajos contemporáneos en colaboración con artistas de su entorno  con arraigo en distintos países y con sede en Cincinnati (Ohio).

Dentro de sus experiencias con el mundo del cine, su primera aventura había sido The Two Popes (2019), para Netflix, dirigida por Fernando Meirelles y tratado musicalmente por la London Contempory Orchestra y que para su registro, se recurrió al Abbey Road Studios. En compañía de Ryuichi Sakamoto y Alva Noto, compondrá el registro que le valdrá un Oscar Award, conseguido por The Ravenant, de Alejandro González Iñarritu (2015); llegará otro Grammy Awards por el Best Score Soundtrack, en la modalidad For Visual Media Category. Tour Eiffel, recibió la Palme d´Or, un filme dirigido por Jacques Audiard y que musicalmente sería abordado por el Kronos Quartet junto al Brooklyn Youth Chorus. Con su hermano Aaron, se hizo cargo de la banda para Transpecos, con la que conseguiría el Audience Award, ambos repetirán en la película Big Sur, una adaptación del relato de 1962, de Jack Keruac, y que tuvo buena acogida en el Sundace Film Festival.

Ramón García Balado

14/11/2025

AZRAQ: Obras de Sánchez- Verdú, Gubaidulina y C.Debussy en Bonaval

 San Domingos de Bonaval, Santiago de Compostela


Concierto de Vertixe 13, por el Zahir Ensemble, trío formado por Alfonso Rubio (flauta), Jean Sautereau (viola) y Bleuenne Le Friec (arpa) en San Domingos de Bonaval- día 16, a las 12´00 h-, bajo el reclamo de AZRAQ (Azul), para ofrecernos obras de José Mª Sánchez- Verdú- Azraq- estreno en Galicia; Garden Joy and Sorrow, de Sofía Gubaidulia, también en estreno en Galicia y la Sonata en trío, de Claude Debussy, para flauta, viola y arpa. Continuidad con respecto al de la jornada de ayer, entre dos compositores de irrenunciable reconocimiento en la actualidad y un maestro del impresionismo como es Claude Debussy, a través de su Sonata en trío, obra tildada de visionaria y primordial integrada en el ciclo de otras seis composiciones de género camerístico de las que solo llegaría a completar tres de ellas, eligiendo para este caso una formación poco frecuente pero que permitiría probar en un mundo sonoro de peculiares evocaciones, en reparto logrado por la búsqueda de un equilibrio entre esos tres instrumentos, constatable en su fresco lirismo de peculiares perfiles. Esta segunda sonata, fue completada a finales de 1915, al mismo tiempo de lo hacía con sus Estudios para piano. Destinada para flauta, oboe y arpa, conocerá la sustitución del oboe por una viola. Para el autor, quedaban dudas en su resolución: No sé si hay que reír o llorar ¿quizás ambas cosas? Ciertamente, esos instrumentos casan sus timbres admirablemente en una sutil alianza de libertad de intenciones y de estructura. La Pastoral, primer tiempo, crea una entrada que ofrece una atmósfera común entre todas las partes; la flauta apunta a un desenvolvimiento fluido gracias a un elemento temático propuesto por el tono principal en Fa M., para divagar entre distintas transformaciones que nos llevan a un pasaje central  vivo y gozoso, en un orden completamente modificado en forma de una interrogación de sorpresa un tanto chocante.  El Interludio (Tempo di minueto), efectivamente un ., se anima por la libertad de melodismo, con un tema lánguido. El  arpa retoma en su momento ideas que fueron pasando, alcanzando un episodio de gran colorido antes de ceder a la coda propuesta por el tema del minuetto, que queda definitivamente en suspendo antes de dar el salto al Final, un Allegro moderato ma risoluto, vigoroso en su contexto expresivo, en el que la flauta cobra una notable dimensión. El apunte Un poco più mosso en Re m. modal, alcanza una superposición de armonías politonales que se completará en un Finale hacia un Reprise de una alegría dionisíaca en modo mayor, interrumpido por tres compases de nostálgica actitud que evoca la Pastoral

José Mª Sánchez- Verdú- Azraq (2002), para flauta, viola y arpa-,  obra que proviene del árabe que significa azul, plena de significados simbólicos y marcada por un horizonte profundamente esquivo, un ejemplo más de su trayectoria por esa tentación de aproximación a las tradiciones islámicas en una idea que conserva los referentes de una actitud ante las fuentes de investigación, un compositor ya familiar entre nosotros por la frecuencia con la que asistimos a estrenos suyos, tanto en certámenes de propuestas contemporáneas como en programaciones de temporada. Azraq  aprecia las transformaciones de las materias cromáticas y el significado de los silencios que con clara precisión toman protagonismo en las notas, realzando especialmente el valor de las microtonalidades sutiles, que se entrelazan dentro de unas texturas densas.  Se acepta en su evolución, una proximidad a compositores como Salvatore Sciarrino o a G. Scelsi y en lo posible, hasta Luigi Nono, merced al uso del empleo de bloques sonoros monolíticos que insuflan el mundo de su obra, fuertemente asentada en una obsesión por la mediterraneidad, presente de forma continua, que contribuyen a la amplitud de su lenguaje afortunadamente refrescante. Obras referenciales como Paisajes del placer y de la culpa y en gran medida en la rotunda Quabiyyat, auténtico manifiesto estético, que recurre a la incorporación de un canto basado en las ricas ornamentaciones de ancestrales liturgias hispanas Maqbara o el ritmos y timbres procedentes del árabe Quasid 7, también en las obras de pequeño formato, se conserva esa tendencia creativa, es el caso de Arquitecturas de la ausencia, para ocho violonchelos, en dos coros; Arquitecturas del silencio, para acordeón solo, idea del carácter primigenio del autor, que forja su propio horizonte en un lenguaje de vanguardia, con evidentes influencias de las tradiciones de Al- Andalus; Alquibla, puente irrenunciable en su escalada a lo sublime; Qabryyat Taqsim, hasta llegar a la ópera Aura, escrita a partir de un texto de Carlos Fuentes y que le acerca a Luigi Nono, en su Prometeo.

Sofia Gubaidulina (1935/2025)- Garden Joy of Sorrow (1980), para flauta, viola y arpa-por pura pertinencia, un modelo de solemne espiritualidad, que hace referencia a la obra poética del escritor austríaco Francisco Tanzer y que encarna de forma magistral un lenguaje profundamente austero a la par que meditativo, con un simbolismo que descubrimos a partir de las insinuaciones aportadas por el propio texto. El jardín, al que alude el título, se consuma en una dimensión interiorizada, en la que la propia música se ofrece como una reflexión sobre la dualidad de la vida: la alegría y el dolor; lo efímero y lo eterno, y toda la serie de contrastes imaginables. Los sonidos se suceden con casi imperceptibles delicadezas, como si cada gesto instrumental estuviese investido de un sentido transcendental.  Sofía Gubaidulina, había ganado el BBVA Fronteras del Conocimiento  de 2017, ante un jurado que destacaría sus extraordinarias cualidades musicales y humanas a la par que espirituales  aceptando que según su trayectoria, se sentía como una creadora que era de un lugar en el que se encuentran enfrentados Oriente y Occidente. Su familia era también un cruce, por su padre, tártaro en sus orígenes. Ella estudió en la Academia del Conservatorio de Kazan, hasta 1954, mientras soportaba las presiones del llamado realismo socialista, influencias de aquellos años de juventud, recibiendo con fortuna el apoyo de Dmtri Shostakovich, período en el que además, recibiría noticias de las vanguardias emergentes en los países europeos. A partir de los setenta, comenzaría a  ser conocida a nivel internacional.

Ramón García Balado

Voces líricas: Arias y romanzas, con Julia Portela y Gabriel Alonso, con la Banda Municipal

 Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela


Concierto de colaboración entre la Banda Municipal, dirigida por su titular Casiano Mouriño Maquieira, con el Coro Liceo de Vilagarcía de Arousa y Amigos de la Ópera de Santiago, con el especial protagonismo de la mezzo Julia Portela y el barítono Gabriel Alonso, bajo el reclamo:¡ Escoita, sinte e disfruta! en el Auditorio de Galicia- día 16, a las 12´00 h-, destacando arias operísticas y una  obertura de encabezamiento, para entregarnos a conocidas romanzas de zarzuela con el Preludio de El tambor de granaderos, de Ruperto Chapí.  Giuseppe Verdi, con la obertura de Un giorno di regno ossia Il finto Stanislao- transcripción de M. Tamanini, especie de melodrama giocoso sobre libreto de Felice Romani, una peculiar ópera- bufa al uso, que no tendría buena acogida en su estreno en el Teatro alla Scala, pero que recibirá mejor trato en Venecia y en Roma, permitiendo a Ricordi publicar la partitura en versión para canto y piano. Ópera que tendrá mayor acogida por su recuperación a  través de la RAI, en 1951, con motivo del centenario de su muerte.  Giacomo Puccini, con una ópera primeriza Edgar, y el aria del primer acto para barítono Questo amor, amor vergogna mia, ópera estrenada también en el Teatro alla Scala, milanés sobre libreto de Ferdinando Fontana, y que en su libreto recurre a un relato de Alfred Musset La coupe de levres, cuyo estilo musical apunta al verismo por su acentuación en el sentimentalismo y a la desesperación de actitudes encontradas. De esta ópera, el asunto del tercer acto, del que surgirá la marcha fúnebre que se pondrá en atriles en su sepelio, bajo la dirección de Arturo Toscanini. La transcripción, pertenece a Casiano Mouriño Maquieira.  Nueva transcripción para la tan popular Habanera, de la Carmen bizetiana, ópera que disfrutamos en la temporada del LXXIII Festival de Amigos de la Ópera, de A Coruña, destacando entre sus roles, Sofija Petrovic, Brian Michael Moor, Jean- Ferninand Setti; Mª J. Moreno, Irene Zas, el propio Gabriel Alonso o Jacobo Rubianes, bajo la dirección de Gianluca Martineninghi.   Gioacchino Rossini-Il Barbiere di Siviglia,ossia l´unitele precauzione-el dúo embelesador de Rosina y Figaro- Transcripción de Mouriño Maquieira- comedia bufa a lo grande, gracias al ingenioso libreto de P.A. C. Beaumarchais, cuadro segundo del Primer acto, en ese momento sublime del dúo: Dunque Io son…Pasando de inmediato a las piezas zarzuelísticas, en un perfecto equilibrio de componendas.

Otro preludio, esta vez de Ruperto Chapín, en El tambor de granaderos, zarzuela cómica con libreto de Emilio Sánchez Pastor, destinada al Teatro Eslava para su estreno el 16 de noviembre de 1894, en la que se aporta un efectivo preludio y que para expertos dejaría ejemplo de sus méritos artísticos, confirmados por la implicación de los cantantes, desde Isabel Brú, a Daniel Banquels y Bonifacio Pineda o Valentín García, un trabajo que en lo relativo al libreto nos lleva al período de la ocupación francesa, el autor, pasaba entonces por una etapa de enfrentamientos con los magnates del Teatro Apolo en sus pretensiones de ampliar repertorios con ejemplos como la ópera La serenata, que se convertirá en zarzuela, pasando parte de ella a este Tambor de granaderos.  Pablo Sorozábal, estará por Don Manolito, en arreglo de J.L. Represas, un sainete lírico que se dio a conocer en el Teatro Reina Victoria madrileño, y que para esta sesión, nos situamos en la escena de Emilio y el coro, del segundo acto, en el que el compositor halaga a los aficionados con un típico popurrí castizo a través del uso de material de procedencia popular, interpretado por el tenor cómico Emilio y el coro que le secunda en respuesta, buena madera de dar entidad al comienzo de este segundo acto con una especie de ensalada madrileña.

Francisco Asenjo Barbieri- El barberillo de Lavapiés- con la Canción de Paloma, en arreglo de Casiano Mouriño Maquieira, un libreto de Luís Mariano de Larra, del que nuestro compositor sacará buen partido, refrendado en números musicales como el de Paloma con coro, en Como nací en la Calle de La Paloma o su dúo con Lamparilla, expresado con un gracejo popular, además del propio solo de nuestra dama interpretado en su estreno por la tiple Dolores Franco de Salas, romanza que se apoya en un resultón ritmo de seguidillas, un aire de zapateado, según la partitura autógrafa, dejándonos para mayor disfrute, realzada por un revuelo de castañuelas,  una de las piezas más apreciadas de esta apreciada zarzuela.

Pablo Sorozábal, el viejo cascarrabias, con Katiuska, también con otra romanza estimable, ¡Calor de nido!, en arreglo de J.L. Represas, cercanos estamos a una opereta que se estrenará en el Teatro Victoria de Barcelona, a comienzos de 1931, la romanza de Pedro Stakov se confió a Marcos Redondo, a efectos reales, el primer gran éxito del compositor en el panorama lírico español, modelo de un estilo que aportaría ideas nuevas y refrescantes, distanciándose de pesadas dependencias academicistas. La acción, se mueve en paisajes ucranianos después de la Revolución de Octubre, encontrándonos en este caso con la aparición repentina de Pedro. Sorozábal  había pasado una larga estancia en Alemania, volviendo a su país con un prestigio reconocido.

José Serrano-Los claveles-, sainete en un acto y tres cuadros, estrenado en el Teatro Fontalba (Madrid) y del que elegimos una de las romanzas tan comunes en recitales líricos Qué te importa que no venga- también arreglo de J.L. Represas, rol que ofreció en su estreno Matilde Vázquez, con una intención de burla frente a Fernando, papel que se confió al tenor Tino Folgar, disputa entre ambos acentuado por la aportación a medias entre el fagot y el oboe.  José Fernández Vide  (1893/1981), compositor en recuperación por obras como su zarzuela Miñatos de vran, zarzuela galega ofrecida por nuestra banda, en asociación con Amigos de la Ópera de Santiago, en el Auditorio de Galicia, con el Coro Liceo de Vilagarcía de Arousa y solistas como Patricia Rodríguez,  Diego Neira, Gabriel Alonso, Tamara Casás, José L. Prado, Julio Cores , Chus Sánchez o Carlos Nogueira, bajo la dirección de David Fiuza Souto.

 Reveriano Soutullo y J. Vert, con La del Soto del Parral, escena de mozos y mozas- arreglo de Casiano Mouriño Maquieira-zarzuela en la que destaca la ronda de enamorados,  uno de los pasajes más afortunados de esta zarzuela que se presentó en el Teatro La Latina, un perfecto trabajo escénico en este género, conseguido por estos dos artistas, que para muchos curiosos, supone uno de sus mejores trabajos.  Ruperto Chapí, con la inmarcesible especie de sainete lírico La Revoltosa, a través del dúo por excelencia entre Felipe y Mari Pepa- arreglo de J. Ll. Moraleda, eterno dúo en diálogo embaucador ¿Porqué de mis ojos los tuyos retiras?, zarzuela peculiar en lo relativo a la identificación tímbrica de los cantantes, en su estreno Isabel Brú y Emilio Mesejo. Para redondear, un irrenunciable como La verbena de La Paloma o el boticario y las chulaponas y celos mal reprimidos- arreglo de J.L. Represas-, de Tomás Bretón, tomando las pintorescas seguidillas secundadas por el coro, de este sainete lírico sobre un ingenioso libreto de Ricardo de la Vega, que como bien sabemos, no ha perdido un ápice de vigencia.

Ramón García Balado

Karl-Heinz Steffens: Obras de Mozart y R. Schumann con la OSG

Palacio de la Ópera, A Coruña Karl- Heinz Steffens dirigirá a la OSG en el Palacio de la Ópera de A Coruña ofreciendo en programa le Sinf...