Amosando publicacións coa etiqueta Catedral de Santiago. Amosar todas as publicacións
Amosando publicacións coa etiqueta Catedral de Santiago. Amosar todas as publicacións

12/10/2026

Integral de la música para órgano de Johann Sebastian Bach, por Juan de la Rubia

 Catedral de Santiago de Compostela


Un total de 21 conciertos que se ofrecerán en la Catedral de Santiago, entre octubre de este año y diciembre de 2028, dedicados a la integral de la obra para órgano de Johann Sebastian Bach, conmemorando el Cincuenta Aniversario del órgano Mascioni, de la Catedral compostelana, de los que será intérprete Juan de la Rubia y que confirmará en un ciclo, compartido con el Palau de la Música Catalana, en el órgano barroco del Auditorio San Felipe Neri, para continuar en distintos lugares con su órgano correspondiente, con obras repartidas de la integral del maestro.  Bajo el frontispicio de Comienza el viaje (Labirintos y ostinatos) y que  continuará el próximo 12 de noviembre con el título de  Prestado y transformado (El  arte de la transición) y para culminar el 9 de noviembre de 2028 (El genio concertante (virtuosismo y diálogo) y completar el 14 de diciembre de ese año con In Aeternum (Bach ante el  público). Una conmemoración de largo recorrido en consideración al cincuenta aniversario del órgano Mascioni. Credenciales de Juan de la Rubia, al que tuvimos recientemente en un homenaje a nuestra muy apreciada Montserrat Torrent, quien acaba de poner las velitas de sus cien años y que también estuvo en nuestra tierra para un concierto ofrecido en Xunqueira de Ambía, el día 5 de septiembre. De la Rubia, estuvo a comienzos de agosto en la Igrexa de San Paio de Antealtares, el monasterio que también fue la casa de Monserrat Torrent, a lo largo de tantos cursos, en las actividades de Música en Compostela, cubriendo un programa dedicado a la tradición barroca ibérica, desde piezas anónimas, y primordiales de compositores como Antonio de Cabezón, F. Correa de Arauxo, F. de Tejada, Pablo Bruna, S. Aguilera de Heredia, una serie de anónimos, a los que se añadían tres piezas del propio organista: Tres interludios improvisados.

 Para el  programa de esta sesión, la entrada con la Chacona y fuga, en re m. BWV 1178, para apuntarse apiezas del Orgel-Büchlein, como In dir ist  Freude BWV 615; O Mensch, bewein dein Sünde gross BWV 622; Ach wie nichtig, ach wie flüchtig BWV 644; Herr Gott nun schleuss den Himmel auf BWV 617; Durch Adams Fall ist ganz verderbt BWV 637, entre piezas como la Chacona en Sol m. BWV 1179; El pequeño laberinto armónico BWV App B 45; In dich hab´ich gehoffet, Herr BWV 712( Fuga. Manualiter) ; Erbarm dich mein, o Herre Gott BWV 721. La Passacaglia (y fuga), en Do m. BWV 582.  Recopilaciones de una colección de corales para todos los momentos litúrgicos del  año; la doble función religiosa y  didáctico musical, que se aprecia en el título y dedicatoria de los originales del Orgel- Büchlein en el que se da al organista principalmente un método para ejecutar un coral de todas las maneras posibles y al mismo tiempo para perfeccionarse en el estudio del pedal, porque en los corales que aquí se encuentran el pedal se trata de un modo obligado. Un trabajo que debe datarse en Köthen (1722/3), pero por alguna razón, Bach lo dejaría incompleto pues su paginación preveía 164 corales, que de hecho se quedaron en 46, lo que dejó numerosos folios en blanco. De la colección Neumeister (Neumeister- Sammlung) , Ach Gott und Herr BWV 714 y Befiehl du deine Wege  BWV App B. 47.  La Passacaglia y fuga, en Do m. BWV 582 (con pedale), soberbia apoteosis en el cierre, obra con dos dataciones distintas en cuanto a trabajo de juventud (antes de Weimar) y como producto de primera madurez, una creación maestra que parece apuntar a una franja temporal más tardía, explotando un modelo de  Buxtehude- las variaciones sobre un bajo ostinato, que desde Bach llega a su culminación. La ruptura del molde tradicional está patente ya en el pedalero, con una longitud de ocho compases, cuando lo admitido hasta Bach era una extensión de cuatro. El tema del passacaglia, se expresaba continuamente en las  veinte variaciones que seguían generalmente en el bajo, pero también en las líneas superiores.

Juan de la Rubia, tuvo a bien participar en el estreno del Concierto para órgano y orquesta de Fernando Buide, obra encargo de la ONE, como estreno absoluto, junto a obras de Olivier Messiaen (Hymne pour grande orchestre) y la Sinfonía en Do, de Paul Dukas, en el Auditorio Nacional, en el ciclo sinfónico de la propia ONE. Fernando Buide, uno de nuestros compositores de mayor prestigio, había compuesto su concierto para órgano pensado para el instrumento Grenzing, composición que partía a través de un pequeño tema que en cierto modo, nos remitía al repertorio barroco ibérico, estableciendo una serie de variaciones sin solución de continuidad donde orquesta y órgano transformaban tímbricamente las ideas iniciales, una suerte de narrativa fantástica que no excluía momentos más impetuosos donde el órgano mostraba su lado más virtuosístico.  Juan de la Rubia, natural de Vall d´Uxó, actuó en las capitales de prestigio a nivel internacional, desde Europa al resto del mundo, en lugares como la Konzerthaus Berlin; el Palau de la Música Catalana; la Basílica de la Sagrada Familia- en la que es titular-; la Philharmonia de San Petersburgo; la Gewandhaus (Leipzig); el Teatro Mariinski; la Catedral de Colonia; la Freiburger Barockorchester, interpretando los conciertos para el instrumento de Händel y cantatas de J. Sebastian Bach.  Sus estudios musicales los había iniciado con su padre  y con Ricardo Pitarch, tanto como organista como pianista, gozando del magisterio de maestros como Óscar Candendo, Wolfgang Seifen, Michael Bouvard o nuestra apreciada Monserrat Torrent, ampliando en clases magistrales con personalidades como Olivier Latry y Ton Koopman. En su repertorio mostró un interés especial por las llamadas músicas con criterios históricamente informados, desde las tradiciones ibéricas a los barrocos de plenitud, entre las herencias del Romanticismo, con transcripciones de absoluta fidelidad, obras  tomadas de Johannes Brahms- La Sinfonía nº 1 Op. 68- e incluso de Richard Wagner. Las realizadas a partir de J.S. Bach, tanto improvisaciones como interpretaciones, son acogidas con verdadera veneración, especialmente en los lugares relacionados con el autor, como Arnstadt o Naumberg o los ciclos de la Catedral de León (2014/16). Desde su primer registro discográfico, (2003), editó otros siete junto a colaboraciones con otras disciplinas artísticas, con artistas como Lluís  Pascual o Nacho Duato, recibiendo premios como el del Concurso Permanente de Juventudes Musicales de España, que supuso un punto de inflexión en su carrera e igualmente el Premio Palau de la Música Catalana, llegando a ser nombrado miembro de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi.

Montserrat Torrent, en su horizonte, galardonada con el Premio Nacional de Música, tuvo entre sus alumnos inmediatos a organistas como Juan  de la Rubia, Óscar Candendo, José Luis Echechipia o Susana García Lastra, por citar algunos de ellos. La dama centenaria había ido discípula de Enric Granados en la Escuela Marshall y en el Conservatorio Superior de Barcelona, antes de perfeccionar su técnica en París y en Siena, al lado de figuras clave del órgano, en los años posteriores al espanto de la Guerra Civil, motivo que la distanciaría de los grandes escenarios, asociados preferentemente a un ámbito de intérpretes masculinos, aunque, en su beneficio, resultaría impulsora de la renovación de las corrientes organísticas en tiempos de carencias, en los que no faltarían autores de nuestro tiempo, dedicando horas inagotables al estudio de órganos históricos y en  particular a nuestra tradición ibérica. Tuvo el privilegio de inaugurar el órgano de la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional, construido por Gerhard Grenzing- quien fue responsable de la restauración de órganos de Santiago-,  y más recientemente, el 18 de mayo de este año, Barcelona agradeció su legado bautizado con su nombre en el nuevo órgano del Oratorio de San Felipe Neri. Quien goza del beneficio de conocerla de cerca, la describen curiosamente como una mujer de enorme  exigencia artística, pero también curiosa, llena de vitalidad y profundamente cercana en el trato. Una maestra entregada a sus discípulos, capaz de descubrir y desarrollar su potencial a través de su enseñanza que va más allá del aula, penetrando en los rincones más íntimos del alma humana. Serán esos alumnos los que la retraten como una adelantada a su época, con el don de trascender el tiempo en su unión con la música. Óscar Candendo (Antzuola, Guipuzcoa , 1971), que llegó a estudiar también con Jan Willem, Michel Bouvard, o Bernard Haas, atribuye la capacidad de seducir de la organista, quien también había sido su profesora en los Cursos de Música en Compostela, a su fuerza extraordinaria con la que modelaría su ámbito profesional exento de arbitrariedades ayudando a forjar un contexto histórico que ayudaría un complejo que definiría un espacio en el que también tienen cabida Johann  Sebastian Bach, Mendelssohn o Liszt hasta las vanguardias notables como Arnold Schönberg por su densidad de contrapunto.

Ramón García Balado

Catedral de Santiago de Compostela

Juan de la Rubia. Obras de la integral de J. Sebastian Bach

05/10/2026

Johann Sebastian Bach, integral de la música para órgano por Juan de la Rubia

 Catedral de Santiago de Compostela


Un total de 21 conciertos que se ofrecerán en la Catedral de Santiago, entre octubre de este año y diciembre de 2028, dedicados a la integral de la obra para órgano de Johann Sebastian Bach, de los que será intérprete Juan de la Rubia comenzando por el de esta tarde- día 8, a las 21´00 h.- y que confirmará en este ciclo, en el Palau de la Música Catalana, en el órgano barroco del Auditorio San Felipe Neri, el día 13, para continuar en distintos lugares con su órgano correspondiente, con obras repartidas de la integral del maestro.  Bajo el reclamo de Comenza o viaje (Labirintos e ostinatos)  continuará el próximo 12 de noviembre con el título  Prestado e transformado (de A arte da transición) y culminar el 9 de noviembre de 2028 O xenio concertante (virtuosismo e diálogo) y completar el 14 de diciembre de ese año con In Aeternum (Bach ante o público). Una conmemoración de largo recorrido en consideración al Cincuenta aniversario del órgano Mascioni. Credenciales de Juan de la Rubia, al que tuvimos recientemente en un homenaje a nuestra muy apreciada Montserrat Torrent, quien acaba de poner las velitas de sus cien años y que también estuvo en nuestra tierra para un concierto ofrecido en Xunqueira de Ambía, el día 5 de septiembre. De la Rubia, estuvo a comienzos de agosto en la Igrexa de San Paio de Antaltares, el monasterio que también fue la casa de Monserrat Torrent, a lo largo de tantos cursos, en las actividades de Música en Compostela, cubriendo un programa dedicado a la tradición barroca ibérica, desde piezas anónimas, y primordiales de compositores como Antonio de Cabezón, F. Correa de Arauxo, F. de Tejada, Pablo Bruna, S. Aguilera de Heredia, una serie de anónimos, a los que se añadían tres piezas del propio organista: Tres interludios improvisados.

En programa, piezas del Orgel-Büchlein, como In dir ist  Freude BWV 615; O Mensch, bewein dein Sünde gross BWV 622; Ach wie nichtig, ach wie flüchtig BWV 644; Herr Gott nun schleuss den Himmel auf BWV 617; Durch  Adams Fall ist ganz verderbt BWV 637, entre piezas como la Chacona en Sol m. BWV 1179; El pequeño laberinto armónico BWV App B45; In dich hab´ich gehoffet, Herr BWV 712; Fuga. Manualiter; Erbarm dich mein, o Herre Gott BWV 721. La Passacaglia (y fuga), en Do m. BWV 582.  Recopilaciones de una colección de corales para todos los momentos litúrgicos del  año; la doble función religiosa y  didáctico musical, se aprecia en el título y dedicatoria de los originales: Librito de órgano en el que se da a un organista principalmente un método para ejecutar un coral de todas las maneras posibles y al mismo tiempo para perfeccionarse en el estudio del pedal, porque en los corales que aquí se encuentran el pedal se trata de un modo obligado. Un trabajo que debe datarse en Köthen (1722/3), pero por alguna razón, Bach lo dejaría incompleto pues su paginación preveía 164 corales, que de hecho se quedaron en 46, lo que dejó numerosos folios en blanco. De la colección Neumeister (Neumeister- Sammlung) , Ach Gott und Herr BWV 714 y Befiehl du deine Wege  BWV App B. 47.  La Passacaglia y fuga, en Do m. BWV 582 (con pedale), obra con dos dataciones distintas en cuanto a trabajo de juventud (antes de Weimar) y como producto de primera madurez, una creación maestra que parece apuntar a una franja temporal más tardía, explotando un modelo de  Buxtehude- las variaciones sobre un bajo ostinato, que desde Bach llega a su culminación. La ruptura del molde tradicional está patente ya en el pedalero, con una longitud de ocho compases, cuando lo admitido hasta Bach era una extensión de cuatro. El tema del passacaglia, se oye continuamente en las  veinte variaciones que siguen generalmente en el bajo, pero también en las líneas superiores.

Juan de la Rubia, tuvo a bien participar en el estreno del Concierto para órgano y orquesta de Fernando Buide, obra encargo de la ONE, como estreno absoluto, junto a obras de Olivier Messiaen (Hymne pour grande orchestre) y la Sinfonía en Do, de Paul Dukas, en el Auditorio Nacional, en el ciclo sinfónico de la propia ONE. Fernando Buide, uno de nuestros compositores de mayor prestigio, había compuesto su concierto para órgano pensado para el instrumento Grenzing, composición que partía a través de un pequeño tema que en cierto modo, nos remitía al repertorio barroco ibérico, estableciendo una serie de variaciones sin solución de continuidad donde orquesta y órgano transformaban tímbricamente las ideas iniciales, una suerte de narrativa fantástica que no excluía momentos más impetuosos donde el órgano mostraba su lado más virtuosístico.  Juan de la Rubia, natural de Vall d´Uxó, actuó en las capitales de prestigio a nivel internacional, desde Europa al resto del mundo, en lugares como la Konzerthaus Berlin; el Palau de la Música Catalana; la Basílica de la Sagrada Familia- en la que es titular-; la Philharmonia de San Petersburgo; la Gewandhaus (Leipzig); el Teatro Mariinski; la Catedral de Colonia; la Freiburger Barockorchester, interpretando los conciertos para el instrumento de Händel y cantatas de J. Sebastian Bach.  Sus estudios musicales los había iniciado con su padre  y con Ricardo Pitarch, tanto como organista como pianista, gozando del magisterio de maestros como Óscar Candendo, Wolfgang Seifen, Michael Bouvard o nuestra apreciada Monserrat Torrent, ampliando en clases magistrales con personalidades como Olivier Latry y Ton Koopman. En su repertorio mostró un interés especial por las llamadas músicas con criterios históricamente informados, desde las tradiciones ibéricas a los barrocos de plenitud, entre las herencias del Romanticismo, con transcripciones de absoluta fidelidad, obras  tomadas de Johannes Brahms- La Sinfonía nº 1 Op. 68- e incluso de Richard Wagner. Las realizadas a partir de J.S. Bach, tanto improvisaciones como interpretaciones, son acogidas con verdadera veneración, especialmente en los lugares relacionados con el autor, como Arnstadt o Naumberg o los ciclos de la Catedral de León (2014/16). Desde su primer registro discográfico, (2003), editó otros siete junto a colaboraciones con otras disciplinas artísticas, con artistas como Lluís  Pascual o Nacho Duato, recibiendo premios como el del Concurso Permanente de Juventudes Musicales de España, que supuso un punto de inflexión en su carrera e igualmente el Premio Palau de la Música Catalana, llegando a ser nombrado miembro de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi.

Montserrat Torrent, en su horizonte, galardonada con el Premio Nacional de Música, tuvo entre sus alumnos inmediatos a organistas como Juan  de la Rubia, Óscar Candendo, José Luis Echechipia o Susana García Lastra, por citar algunos de ellos. La dama centenaria había ido discípula de Enric Granados en la Escuela Marshall y en el Conservatorio Superior de Barcelona, antes de perfeccionar su técnica en París y en Siena, al lado de figuras clave del órgano, en los años posteriores al espanto de la Guerra Incivil, motivo que la distanciaría de los grandes escenarios, asociados preferentemente a un ámbito de intérpretes masculinos, aunque, en su beneficio, resultaría impulsora de la renovación de las corrientes organísticas en tiempos de carencias, en los que no faltarían autores de nuestro tiempo, dedicando horas inagotables al estudio de órganos históricos y en  particular a nuestra tradición ibérica. Tuvo el privilegio de inaugurar el órgano de la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional, construido por Gerhard Grenzing- quien fur responsable de la restauración de órganos de Santiago-,  y más recientemente, el 18 de mayo de este año, Barcelona agradeció su legado bautizado con su nombre en el nuevo órgano del Oratorio de San Felipe Neri. Quien gozan del beneficio de conocerla de cerca, la describen curiosamente como una mujer de enorme  exigencia artística, pero también curiosa, llena de vitalidad y profundamente cercana en el trato. Una maestra entregada a sus discípulos, capaz de descubrir y desarrollar su potencial a través de su enseñanza que va más allá del aula, penetrando en los rincones más íntimos del alma humana. Serán esos alumnos los que la retraten como una adelantada a su época, con el don de trascender el tiempo en su unión con la música. Óscar Candendo (Antzuola, Guipuzcoa , 1971), que llegó a estudiar también con Jan Willem, Michel Bouvard, o Bernard Haas, atribuye la capacidad de seducir de la organista, quien también había sido su profesora en los Cursos de Música en Compostela, a su fuerza extraordinaria con la que modelaría su ámbito profesional exento de arbitrariedades ayudando a forjar un contexto histórico que ayudaría un complejo que definiría un espacio en el que también tienen cabida Johann  Sebastian Bach, Mendelssohn o Liszt hasta las vanguardias notables como Arnold Schöberg por su densidad de contrapunto.

Ramón García Balado

03/04/2025

O son sagrado da Igrexa de Santo Agostiño: Mestres de Capela da Catedral dirigido por Miro Moreira

  Igrexa de Santo Agostiño, Santiago de Compostela


 Concierto abierto y con el aliciente de ocupar distintos espacios de la Igrexa de Santo Agostiño, al servicio de las obras elegidas que atienden a distintas épocas de las que dejarán razones la agrupación que integran Mestres da Capela da Catedral- día 6, a las 21´30 h-, formación que integran las voces de Aida López- soprano-, Mariola Gongar-alto-; Chema Ares- tenor- y el barítono Pablo Nieves, con la colaboración en la sección instrumental de Juan Manuel Varela- órgano y piano-; Diego Rojo- cítola y archilaúd-, Francisco Luengo- vyolón y viola da gamba- bajo la dirección conjunta de Miro Moreira. Un programa que abarca desde una cantiga de Affonso X, El Sabio-, a un motete de G. Pierluigi da Palestrina; un pieza gregoriana de Tomás Luís de Victoria; maestros de capilla de la Catedral compostelana; una consideración de Cristóbal Halffter, en su apartado de obras en este estilo, la mayoría nacidas como encargo; Domenico Bertolucci, compositor de nuestro tiempo y un compositor húngaro, prácticamente por descubrir, Lászlo Halmos, además de otro motete de Monteverdi y el Stabat Mater Dolorosa, de Marc Antoine Charpentier. Cada obra se escuchará en una capilla, comenzando por la Tribuna, para trasladarse al Atrio y seguir por las Naves, el Altar da  Concepción., el Altar do Cristo flagelado, cerrando finalmente en el Prebisterio y bajo la Cúpula.

Affonso X El Sabio, tendrá la Cantiga nº 100, Santa María Strela do día, cantiga de loor tal cual corresponde a su número, múltiplo de cien y que contiene en su estribillo la advocación de encabezamiento que demanda el camino hacia la divinidad de forma directa para continuar con algunos detalles polifónicos, recordando en la primera estrofa cómo María consigue que los pecadores se arrepientan, perdonándoles por su actitud y entrega. En el Atrio, el motete Sicut cervus desiderat ad fontes, de G.P. Palestrina. La pretensión tridentina para el Viernes Santo, según los dictados del Papa Marcello II, una admonición donde se ordenaba la selección de obras corales adaptadas al carácter específico de la celebración, así como la exigencia de una mayor atención en la clara enunciación de los textos, un propósito dirigido al oyente, para mayor deleite de las obras. Una más amplia  flexibilidad contrapuntística dentro de un equilibrio sonoro más ajustado y también más fluido. Síntesis artístico-espiritual de la que Palestrina será el maestro por excelencia, aspecto que la posteridad sabrá apreciar.

 Un Himno de Cuaresma, en canto gregoriano Attende Domine, en la Nave, para trasladarse al Altar do Cristo Flaxelado, en donde Tomás Luís de Victoria, estará con Popule meus, un maestro que cubre un período extenso en el apartado de géneros litúrgicos y que se distinguió por su docencia en las materias de canto llano en el Colegio Germánico, tras ser reclamado por los jesuitas en 1571, cuando tenía 23 años, destacando como joven responsable y por su capacidad en las responsabilidades musicales. Volvería a dejar memoria en el Colegio Germánico antes de establecerse por cuenta propia como organista y cantor en Montserrat, para seguir  con José de Vaquedano, maestro de Capilla, de la Catedral compostelana, para escuchar Vexila Regis, navarro de procedencia con escuela recibida en las Descalzas Reales de Madrid y cuya capilla en nuestra ciudad destacará por el cuidado del repertorio vocal, admitido como uno de los períodos gloriosos, destacando por sus motetes en una escritura cuidada y realzada por los esquemas rítmicos. Suyo será el villancico ¿Qué le diré a la bella zagala?  Vaquedano, repite obra en el Altar da Concepción, con el Ave Regina Caelorum, composición encuadrable dentro de las obras que merecieron especial respeto como Angeli, archangeli, un motete a doce voces; Cuius animan, integrado en el Stabat Mater, a cuatro voces, entre la serie de sus obras de estilo severo como las Lamentaciones de Semana Santa.

Marc Antoine Charpentier- Stabat Mater Dolorosa, en el Altar do Cristo  Flaxelado-, del maestro francés esas obras dentro del estilo de Dialogues, a la par que sus Misas- quizás lo más sobresaliente-, además de las obras por excelencia que fueron Les leçons de Ténèbres, músico que la posteridad reconocerá por sus obras profanas, muchas recuperadas en las últimas décadas como Le Malade imaginaire y otras para la escena comprometidas para entes como los Comédiens Français. Ramón Palacio, en la misma capilla, (1793/1863), aporta Benigne fac. Domine (contralto obligado), músico con oficio como m. c. en la Seo de Zaragoza, y del que López Calo,  recordará sus años dedicados a la plaza compostelana después de recibir el reconocimiento como compositor en obras como el Miserere a ocho voces y que curiosamente se conserva en nuestra Catedral.

 Un salto en siglos para ubicarnos en nuestro siglo, esta vez con Cristóbal Halffter, con un Ave María- Altar da Concepción-. El maestro de la Generación del 51, dejó impronta en débitos de obras en estos estilos, que podremos constatar en ejemplos como Planto por las víctimas de la violencia; A Gaudium et Spes; el Officium defunctorum, de gran envergadura por su duración y amplitud  o Yes, Speak Out, una de sus grandes fuentes de inspiración. En esa capilla,  Domenico Bartolucci (1917/2013), con Tota Pulchra est María, fue maestro que ejerció en la Capilla Musicale di Polifonía, en la Capilla Sistina, con estudios en Florencia junto a F. Bagnoli, como director de coro catedralicio y destacado autor de misas, motetes o madrigales, entre sus obras destacadas, el oratorio La tempestá sul Lago (1935). Se interesó por profundizar en el estudio de las obras de Palestrina, en Roma, con Rafaelle Cassimiri, en la Capilla de San Juan de Letrán y sus obras fueron recopiladas en la Edizione de la Capella Sistina.

Melchor López, m. c. de  la Catedral de Santiago, tendrá la Missa a 8 Ad Pilssimam Maria, en el  Ba  importante es el apartado de obras dedicadas a este género, siempre pendientes de recuperación y restauración por lo que supusieron para la historia de nuestra ciudad, con ejemplos como el Magnificat, para coro y orquesta, los motetes importantes en número, el libro Polifonía Sacra, que muestra un perfecto dominio de la técnica a doble coro; la Missa Solemne de difuntos: Beati mortui qui Domino moriuntur o el brillante motete para contralto, trompa obligada y orquesta, Jubilate Deo. En el Presbiterio, Claudio Monteverdi, con Aduramus Te Christie, perteneciente al Libro Primo de Motetes (1620), conocido como Libro Primo del motetti in lode d´Iddio nostro signore, editado en Venecia, por Bartolomeo Magni y que tendrá respuesta en el Libro secondo de motetti in lode della gloriossiisma Vergine Marian nostra signora, que editará Alessandro Vincenti. Estas obras impresas añaden motetes del cremonés Giulio Cesare Bianchi, que trabajaba en los círculos milaneses. La obra que se ofrece, hace pensar incluso en una disposición en coros partidos cuyos ágiles intercambios contrastan con el recogimiento de la adoración expresada por la declamación homorrítmica agitada. Bajo la Cúpula,  El húngaro Lászlo Halmos (1909/97), tendrá Jubilate Deo, dotado violinista y director de coros, autor de obras que van desde oratorios a cantatas, motetes y otras piezas sacras, fue titular del Coro de Gyur y profesor del Conservatorio Estatal Húngaro, digno representante de la escuela eslava que compendia a los maestro señeros de los países centroeuropeos. Ignacio Prieto (1900/80)- Regina Coeli-fue considerado por López-Calo como un maestro de tendencias profanas cuyas tendencias se reflejarán en sus composiciones religiosas mostrando un eclecticismo que le acerca a músicos en los dominios que van desde Johannes Brahms a Maurice Ravel o Cesar Franck, en confluencia con las herencias del Renacimiento.

Ramón García Balado

22/01/2025

Del Ordo Prophetarum al Misteri d´Elx

 Santo Agostiño, Santiago de Compostela

 

El salón de actos del C.M.U., Santo Agostiño, acoge la serie de ponencias que se proponen en torno a las Xornada Ordo Phophetarum (O Drama litúrxico no século XXI)- día 24-, y que iniciará Francisco Luengo con este tema dedicado al Ordo Prophetarum, a reconstrucción dun drama litúrxico- 17´00 h-, para continuar una hora después con Rubén Pacheco, con la charla dedicada a La organización del Misteri d´Elx y una mesa redonda a partir de las 19´00.-, que se centrará en los Dramas litúrxicos e identidade cultural no século XXI, actividad que tendrá como protagonistas a Ramón Yzquierdo Peiró- Historiador y Director Técnico do Museo Catedralicio de Santiago -; Francisco Singul-Historiador, Xefe de Área de Cultura do Xacobeo: membro do comité de Expertos do Camiño de Santiago-; Rubén Pacheco- Catedrático do Conservatorio Superior de Música de Alicante. Experto en Música Medieval e del Misteri d´Elx-y Francisco Luengo, músico y luthier, especializado en música e instrumentos anteriores ao século XIX, y dinamizador del drama litúrgico Ordo Prophetarum, proyecto auspiciado dentro de las iniciativas del Xacobeo 2004, que pudimos disfrutar con puesta escénica, en la Catedral compostelana, para repetir en la Catedral de Ourense, en la Igrexa de San Pedro (Lugo), en la Basílica de Sta María Pontevedra, y en la Igrexa de Santiago (A Coruña).

Gustave Reese, en su trabajo La Música en la Edad Media, dedica un importante capítulo al género del drama litúrgico, un vástago directo del empleo de los tropos y del que surgieron obras teatrales que se representaban en otras fechas del año eclesiástico, derivando sus temas de episodios descritos en el Nuevo y Antiguo Testamento, y también en los milagros de los santos. Los miles de estatuas y figuras que pueblan las portadas y las ventanas de la Catedral de Chartres, habrán descendido de sus nichos y vitrales por lo menos una vez al año, para representar sus dramas en la nave y en el coro del vasto edificio. En otras palabras, las personas se ocupaban de representar, en diversas fiestas del año, en la misma Catedral, los mismos acontecimientos que aparecían esculpidos en las estatuas y pintados sobre cristal. La historia de las Tres Marías, y otros diversos temas fueron también populares en España. En este país, un argumento predilecto, cuya música quizás tuviese origen mozárabe, fue la famosa creación de la Sibila, que no era en realidad una creación teatral. La Sibila, aparece como personaje en muchas veces diferentes de la obra Ordo Prophetarum, texto que se halla en diversos manuscritos procedentes de diferentes regiones de la Europa occidental. En estas versiones, la Sibila canta una profecía bastante larga. Es esta profecía la que, parece ser, se entonaba y representaba en España como una breve escena de carácter independiente. El origen del famoso Misteri d´Elx, puede que se remonte al siglo XIII. Sin embargo, una proporción tan grande de su música, tal como ha llegado del Misteri d´Elx, pertenece a una fecha posterior que su explicación resulta compleja. La música de las obras teatrales litúrgicas, se tomaba de diversas fuentes. Se empleaban antífonas, secuencias, himnos, música de origen profano, tanto religiosa como popular, y, sin duda alguna, también composiciones originales

Francisco Luengo, miembro integrante de agrupaciones especializadas, con estudios en la Hochschule für Musik, de Viena, además de haber participado en la experiencia de la reconstrucción de los instrumentos del Pórtico de la Gloria y del grupo de especialistas del Proyecto do Pazo de Xelmirez, con aportación de la Fundación Barríe, fue cabeza visible del drama litúrgico Ordo Prophetarum, nacido al amparo del trabajo de las reconstrucciones citadas, con la idea de recuperar aquel documento músico-teatral del Medievo, en el que igualmente colaboraron Mercedes Pintos y Manuel Castiñeiras. Los distintos textos recogidos, eran variantes del drama tanto en el número de personajes como en las composiciones complementarias. Las intervenciones de los Profetas y las indicaciones escénicas, recurrían en preferencia a una versión de la de San Marcial de Limoges (s. XI, que contenía texto y música.

 En el caso de la Sibila, apenas apuntaba el inicio del Iudicii Signum. Ausencias del texto, se completaron acudiendo a materias propias del período que se representaba en Europa, con una base musical en Limoges y en acuerdo con otras versiones del Ordo Prophetarum, incluyendo el himno Magnis Prophetae, a modo de entrada. Para el profeta Simeón, utilizaron la melodía Nunc dimittis y para la Sibila Eritrea, una versión del s. XIII, de la Cantiga de Afonso X De cómo Sta María rogue por nós o seu Fillo eno día do Juyzo, una adaptación al gallego-portugués del Canto da Sibila completo. Los manuscritos de Laon (s. XIII), y Rouen (s. XIV), mostraban variantes en el número de profetas presentes y ciertas indicaciones escénicas. La decisión más importante a la hora de representar el drama-litúrgico, radicaba en incluir o no instrumentos musicales. El Pórtico de la Gloria, ofreció toda una riqueza de sus instrumentos del arco central, que cabía relacionar con una hipotética representación en la Compostela medieval. La inclusión de los mismos, influía en la transcripción de la música, propia de juglares, en la que estaban presentes estos ministriles. El drama no es música litúrgica en sí, aunque se sirva de elementos de la misma, debiendo entenderse por su importancia como obra de propósitos pedagógicos y de entretenimiento. Una decisión que bajo la dirección de Francisco Luengo, tuvo un equipo de técnicos especializados en distintas materias, junto a un cuadro de Tabula personae-solistas de la Capilla Musical de la Catedral de Santiago-; Tabula joculatorum- instrumentistas que se repartieron entre arpa, cítola, laúdes, vyolas, canon, guitarra morisca, organistrum, vyola grande, carillón y percusiones, además de clarines medievales. La reconstrucción de los instrumentos, había sido labor de Francisco Luengo, César Arias y Carlos Paniagua.

El Misteri d´Elx, dejó noticia en un concierto ofrecido en la Igrexia de San Martiño Pinario, en Septiembre de 2004, en una de sus representaciones anuales extraordinarias, con el apoyo de los proyectos Patrimonio de la Humanidad y el Patronat Misteri d´Elx, única obra de teatro medieval que se ha mantenido y que se divide en dos actos o jornadas, siendo cantada enteramente. Su texto está escrito en valenciano y su música cuenta con melodías derivadas del repertorio gregoriano, con composiciones renacentistas y con añadidos barrocos y aún posteriores. La Festa fue declarada Monumento Nacional en 1931 y Fiesta de Interés Turístico en 1980, recibiendo en 1990 la Alta Distinción de la Generalitat Valenciana, para confirmarse en 2001, en las consideraciones de la UNESCO, en calidad de Obras Maestras del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. Las dos jornadas del Misteri d´Elx, tienen lugar tradicionalmente en las tardes del 14 y el 15 de agosto, en la Basílica de Sta María, con ensayos previos en jornadas precedentes, donde se escenifican ambos actos seguidos, aunque con la pausa de un pequeño intermedio. En registro en cd, el Misteri d´Elx, tuvo un tratamiento de interés llevado a cabo por el Cor de la Generalitat Valenciana y La Capella de Ministrers, bajo la dirección de Carles Magraner, una versión de pretensiones historicistas tanto desde el punto de vista estético como vocal. Magraner no hacía sino una reafirmación rayana en esa necesidad de cumplir con una grabación rigurosa en lo musicológico. El Misteri d´Elx, drama litúrgico ancestral, no ha dejado de representarse desde el año 1609, aunque con algunos intentos de rechazo con el obispado de Orihuela, que alegaba ciertas irreverencias por parte del público asistente. La autenticidad de estilos de canto y la escasa instrumentación del Misteri d´Elx, es asunto que despierta controversias lógicas en estos tiempos en que toda la música renacentista y barroca se ve sometida a un escrutinio que trata de librarla de la pátina romántica que en gran medida, aún la cubre y desfigura.

Ramón García Balado

F. J. Haydn, Misa Nelson Hob.XXII: 11, por la OSG, dirigida por Richard Egarr

  Concierto de la OSG en el Palacio de la   Ópera de A Coruña con obras de W.A. Mozart y F. J. Haydn , dirigidas por Richard Egarr -día...