08/05/2026

Banda Municipal de Santiago y Banda Sinfónica Galega, con obras de Massenet y Manuel de Falla

 Teatro Principal, Santiago de Compostela


Concierto de la Banda Municipal de Santiago y de la Banda Sinfónica Galega, dirigidas por David Fiuza Souto-Teatro Principal, día 10, a las 12´00h- , incluyendo en programa la suite de la ópera Le Cid, de Jules Massenet y El sombrero de tres picos,  de Manuel de Falla, el estilo del francés dignifica el final de la forma de la llamada opéra-comique, el que también cultivaron Auber, Bizet, Gounod o Leo Delibes, una manera  de distanciarse de las maneras cultivadas en otros países, en especial del pujante italiano que marcaría tendencias y entre otros creadores, no podemos olvidarnos de Cherubini, Spontini, Meyebeer y hasta el propio G.Rossini, un compositor que se había formado en piano con  Laurent y Henri Rebert y en armonía con Bazin, mereciendo el aprecio de Ambroise Thomas, su traslado a Chambéry, será determinante antes de continuar en Lyon y posteriormente a París, trabajando en experiencias cotidianas en lugares de entretenimiento, un paso previo a la presentación de sus primeras óperas, algunas con ayuda de Héctor Berlioz, como en el género  de la cantata, como David Rizzio, con la que obtuvo el prestigioso Prix de Rome, que ayudó de manera especial a su proyección en un futuro inmediato, también pudo conocer a Franz Liszt, con el que abordaría una primera suite orquestal, antes de su vuelta a París, en donde mantendría ese interés por escribir suites orquestales, como Pompeya y el poema sinfónico Le coup du roi de Thule. Con  Don César de Bazán, consiguió uno de sus primeros éxitos líricos, al que seguirían Les Érinnyes, y un nuevo oratorio como María Magdalena, pero para mayor confirmación, otra de sus obras que continuaría el estilo de Meyerbeer, todavía muy de moda, Le roi de Lahore, que le ayudó a superar su situación económica, y como puente de transición, irán llegando Le Cid (1885), Esclaramonde, Werther,  Le mage, La Navarraise, Sappho, Cen drillon,  Grisélidis o Thaïs. A la par con Charles Gounod, sabrá destacar la importancia de los ritmos expresivos, en compases de 9/8 o 12/8, que se encuadraría en la calificada como frase massenetiana, siempre al quite del uso de una flexibilidad muy  francesa y una cuidada instrumentación, plena  de detalles interesantes. Por curiosidad, tomará una apreciación por la incorporación del saxofón en la orquesta de la ópera, casi un préstamo que había usado Ambroise Thomas, pero en otro orden de consideración, no dejará a margen motivos e ideas procedentes del verismo italiano.

Le Cid, entrará dentro del género de la opéra- comique, que conocería su estreno el 30 de noviembre de 1885, sobre un libreto inspirado en Pierre Corneille, ópera que como era de esperar, a pesar de su buena acogida, acabaría siendo olvidada, como tantas otras centradas en ese estilo, pero para los roles de consideración, quedará el recuerdo de sus primeros intérpretes, Jean de Reszka, como Rodrigue; la soprano Flades Devries, como Chiméne; el bajo Edouard de Reszka- para mantener el entorno familiar- como Don Diegue y el bajo Leon Melchessédec, como Le Roi.  La esperada suite de ballet, habrá de esperar hasta una producción presentada en el Carnegie Hall, el 8 de marzo de 1976, con el protagonismo de Plácido Domingo  y Grace Bumbry, puerta abierta a las posteriores del Festival Massenet, de 1994; la de Sevilla, de 1992 y la de la Ópera de Washington, de 2001.

El sombrero de tres picos, ballet en dos cuadros de Manuel de Falla, está basado en el relato de Alarcón y que dará argumentos a los Martínez Sierra- Gregorio y María de Lejárraga- para la configuración del libreto, para estrenarse como Le Tricorne, el 22 de julio de 1919, por los Ballets Rusos, en el Alhambra Theatre, de Londres, con una orquesta dirigida por Ernest Ansermet. Falla y Diaghilev, se habían conocido durante la primera visita a España, con el empresario con los Ballets Rusos, facilitando la posibilidad de una colaboración que pronto llegaría. El primero de ellos sería Las meninas, utilizando La Pavane, de Fauré, con trajes al estilo de Velázquez diseñados por Sert; Falla rechazaría la idea de Diaghilev, quien pretendía recurrir a la idea de Noches en los jardines de España, proponiendo precisamente el nuevo proyecto basado en el relato de Alarcón y en consecuencia, el resultado artístico reportará un espectáculo en el que el  reparto quede configurado entre El Molinero; La Molinera; el Corregidor; la mujer del Corregidor; el Petrimetre, en medio de un cuadro de vecinos, alguaciles, paseantes y una nutrida figuración de paseantes.  El resultado artístico, había comenzado entre el músico y los Martínez Sierra, y según Andrew Budwig, Diaghilev, y Massine, tuvieron conocimiento del primer cuadro de El Corregidor y la Molinera (el título escogido para la pantomima), casi al mismo tiempo en que el borrador de la partitura, fechada el 8 de agosto de 1916, fue terminado, El borrador del Segundo cuadro, no fue terminado hasta diciembre, pero su contenido debió haber sido interpretado o mostrado a Diaghilev y a Massine. El citado Andrew Budwig, comentaría que el bailarín especificó las alteraciones que deseaba durante el año 1916. Cuando el Corregidor se estrenó en Madrid, Diaghilev se encontraba en Roma, pero lo pudo ver más tarde, acompañado por Massine, en Barcelona. Falla estaba molesto con Diaghilev, por la tardanza y la falta de seriedad en sus métodos de pago. Los requerimientos de Massine se cifraron en una parte de solista para él, en el  Segundo cuadro, que remplazaba los intentos del Molinero de conducir a su esposa al lecho y para equilibrar el solo  de la Molinera, en el cuadro primero. La farruca resultante que desarrolla un tema presentado brevemente, en la pantomima, es una aportación de masculinidad de una forma distinta, más pública que privada. El triunvirato Falla- Massine- Picasso, creó en Le Tricorne, o El sombrero de tres picos (títulos con los que llegó a conocerse), una fusión ejemplar de danza, música y diseño. Massine, se encontró en disposición de traducir las danzas tradicionales en términos de ballet clásico. Los decorados y vestuario de Picasso, fueron un éxito.

Ramón García Balado

Mariví Blasco & Alex Pernas, en el XIX Pórtico do Paraíso

  Pazo de Vilamarín, Ourense


Voz y guitarras barrocas para el XIX Pórtico do Paraíso con la soprano Mariví Blasco y el guitarrista Alex Pernas, en el Pazo de Vilamarín- día 10, a las 19´00  h., una cantante con estudios en la Unión Musical de Yatova, desde muy joven, donde probaría como oboísta y pianista antes de continuar en el Conservatorio José Iturbi  mientras lograba licenciaturas en materias que poco tenían en común con lo que nos concita, destacando entre sus maestros Anatoli Gousssev, Daniel Muñoz y Ryan Borges. Colaboró profesionalmente con agrupaciones barrocas especializadas: La Europa Galante, de Fabio Biondi; L´Arpeggiata, de Christina Pluhar; el Concierto Español, de Emilio Moreno; la Camerata  S. XXI; Hippocampus; Forma Antiqva; Vespres d´Arnadi; La Rittirata; la Camerata Antonio Soler; Euskal Barrockensemble; Academia del Piacere o Sarao de Musas. Interpretó roles como Despina (Cosí fan tutte), de Mozart o la Reina de la noche, de La flauta mágica, con Ópera Duende, además de contar con  registros como La forza del Divino Amor,  un oratorio de Bernardo Gaffi, con el Ensemble Pianforte; Insólito estupor, con Forma Antiqva o Artaserse, ópera de Tarradellas, con la Real Compañía de Ópera de Camara o la Lacrimae de Eros, con la Accademia del Piacere. Para el programa anunciado, obras  de José Marín, una tradicional sefardí- La rosa florece- y otras de Juan Hidalgo.

José Marín (1618/1699), maestro del que tendremos obras como Ojos pues, desdeñais; Niña como en tus mudanzas; Tortolilla si no es por amor; La noche tenebrosa; Sepan todos que muero, compositor y autor de relevantes canciones, muchas de tradición sacra, quedando su biografía cargada de dudas aunque recibió la confianza para ejercer el cargo de la Capilla Real en Madrid, en condición de tenor mientras que prestaría servicios en la Iglesia de La Encarnación, un período escaso de datos fiables y con serías lagunas documentales. En noviembre de 1654, pasaría un tiempo de reclusión carcelaria por acusaciones de hurto, de la que intentaría escaparse con la ayuda de su madre, aunque por ese delito sería pronto puesto en libertad; en  juego de situaciones que al parecer, tendría reincidencias, colaborando en los robos de la casa de Pedro de Aponte, que traería como consecuencias castigos físicos, además de la suspensión de las órdenes sacerdotales que le supondrían el destierro. Saldoni recogerá la noticia de su muerte en la Caceta de Madrid, el 17 de agosto de 1699: Murió Don José Marín, de ochenta años, conocido dentro y fuera de España, por su habilidad en la composición y excecución de la música. Este músico fue redescubierto por Pedrell, quien se deshizo en elogios hacia sus obras, considerándolo el músico español más indígena de todo el siglo XVII. Su música sigue considerándose muy interesante. Las fuentes principales para conocer su faceta como compositor, son el Cancionero de Cammbridge, el manuscrito Gayandos-Barbieri, y las composiciones procedentes de otros manuscritos,  guardados en la Biblioteca Nacional de Madrid.

Juan Hidalgo-  Esperar,sentir, morir; Ay, que me río de amor; Ay que sí, ay que no; Tropicábanlas amor; De las luces que en el mar, intercaladas con una pasacalle, de Gaspar Sanz, turolense con asentamiento en Madrid y con Estudios en Salamanca, viajaría por Italia, en donde tendría importante predicamento, en su calidad de guitarrista, tras haber ganado la consideración profesional como músico al servicio de Don Juan de  Austria para el que escribiría el tratado Instrucción de música sobre la guitarra española y método desde sus rudimentos hasta tañerla con destreza, publicado entre 1674 y 1697, obra que no solo era un tratado del instrumento, sino que contiene numerosas canciones populares y danzas españolas. Gaspar Sanz había estudiado en Italia con Caresana, Benevoli y Ziani. Hidalgo, es capital en importancia en la música del XVII, pero esplendor especial conserva su zarzuela barroca La púrpura de la rosa, verdadero capricho de especialistas  en músicas con criterios historicistas, como podemos comprobar en la actualidad por las veces que pudimos acceder a ellas, obra que había sido todo un acontecimiento en el Coliseo del Gran Retiro, en el mes de enero de 1660, para celebrar el matrimonio de la Infanta Teresa, con Luís XIV, de Francia. En esencia, será uno de los compositores teatrales a tener en cuenta, obras que se añaden a las de obligación sacra y piezas instrumentales  en estilo de canciones que mantendrán su interés especialmente en estos años de recuperación historicista. Fue conocido fundamentalmente, como era obligado, por ese capítulo de obras profanas, la importante serie de tonos humanos y las mentadas comedias o autos sacramentales, de los que se reconoce su autoría al menos en nueve de ellos. Sobresalía por si vinculación con la Real Capilla.

Para el día  12, en la Casa da Cultural de Ourense, a las 20´00 h.,  actividad ilustrativa a través del mundo del cine abarcando todas épocas que han tenido refrendo en el llamado Séptimo arte, mostrando el mundo del arpa o las arpas y que tuvieron un claro protagonismo que se nos presenta bajo el reclamo Travellig para el arpa con detalles musicales detallistas, que impartirá el arpista Manuel Vilas, director del grupo Ars Atlántica, con presencia habitual en certámenes de esta índole, como el recientemente clausurado De Lugares e  Órganos, que promueven Belén Bermejo y Andrés Diaz, que en su cita ofrecieron su programa dedicado a Cidades de Ouro e Prata. Música entre España e o Vicerreitorado do Perú, proyecto cuidadoso de investigación que recuperaba un patrimonio musical hermosísimo y casi olvidado, de los siglos que abarcaban desde el XVII al XIX,un diálogo vivo entre la Metrópoli y el antiguo Vicerreinado del Perú, material procedente de ciudades como Ayacucho o Cuzco, material musical heredado del mundo andino, como yaravíes o el singular harawi, de tradición incaica, que en esos conciertos convivían en un espacio pleno de contrastes, colores y memorias ancestrales que Manuel Vilas contribuyó a recuperar en  el disco Yaya Kuntur (Padre Condor), serie de himnos en latín y quechua, interpretados por la cantante Magali Revollar y el tenor Diego Blázquez. El concierto en De Lugares e Órganos, habían sido protagonistas la propia Magali Revollar; el organista Marco Brescia; la gambista Sara Ruíz; Alan López, guitarra y Manuel Vilas como arpista con instrumento vicerreinal peruano y dirección.

Ramón García Balado

06/05/2026

Karl-Heinz Steffens: Obras de Mozart y R. Schumann con la OSG

Palacio de la Ópera, A Coruña


Karl- Heinz Steffens
dirigirá a la OSG en el Palacio de la Ópera de A Coruña ofreciendo en programa le Sinfonía nº 36, en Do M. K.425 (Linz) de Mozart y la Sinfonía nº 4, en Re m. Op.120, de Robert Schumann-días 8 y 9, a las 20´00 h.-, un maestro con fundamentos en la Jugenorchester Rhinelandplatz y que siguió el magisterio de Ulf Rodenhäuser, en la Musik Academie, de Stuttgart, tras especializarse como clarinetista en el Staats Theater, de Frankfurt, antes de integrarse en la Rundfunk Sinfonie Orchestra, de Baviera, entre los años 1989/96 y ocupar la plaza de primer clarinetista en la Berliner Philarmonie Orchestra. Recibió asesoramientos de Lorin Maazel, Kurt Masur y Sir Colin Davis, probando experiencias en el género camerístico con profesionales como Wolfgang Sawallish, el propio Maazel, el Cuarteto Auryn, el Fine Arts Quartet o el Leipzig Quartet, y participó en certámenes como el Schlewig- Holstein y en el Festival de Salzburgo y ejerce la docencia en la Academie Hanns Eisler (Berlin) y en la Escuela Superior Reina Sofía, de Madrid.

Wolfgang Amadeus Mozart- Sinfonía nº 36, en Do (Linz) K.425- quizás una de las primeras grandes sinfonías de la etapa vienesa, producto de un descanso estival, acompañado por su padre Leopold  por su hermana y su compañera Constanze, recibiendo entonces una generosa acogida, en especial por parte de conde Thun, siempre predispuesto a otorgarle un trato de favor y admiración. Obra resuelta en el breve espacio de menos de una semana y con cierta inspiración en su maestro F. J. Haydn, que ayudará a perfilar sus aspectos academicistas, detalle que reconocerán los especialistas más agudos, obra que efectivamente, no podrá compararse con otras posteriores que vendrán casi de inmediato, pero manteniendo un vigor y un ardor que se expresaba dentro de un diálogo meditativa. En propia confesión, admitiría que ante la urgencia apremiante de su estreno, se vio obligado a escribirla bajo los condicionantes de un tiempo apremiante.

Comienza con un preludio en forma de Adagio. Allegro spiritoso, en el marco de una especie de canto en unísono, encadenado en un juego de imitaciones entre los primeros y segundos violines, en respuesta con fagotes y oboes, en un diálogo que ayuda a realzar la calidad de sus matices, hasta alcanzar un acorde de dominante que nos ubica en el Allegro spirituoso, que se manifiesta con un tema extenso, llegando a un tutti que mucho tiene de ritornello, imponiendo una energía de suma importancia. Un nuevo ritornello, más amplio, abunda en modulaciones hacia un ostentoso forte dramático que impone la coda.  El Andante, ofrece un tema delicado con un ritmo de siciliana, en el que destacan la importancia de los instrumentos de viento sobre pizzicati, en manos de los bajos, al borde de una entrada de tresillos con aire danzarín, que deja argumentos para un ritornello y que introduce detallados aspectos expresivos.  El Minueto, aparece en dos partes de manifiesto encanto sobre ritmos descendentes en la primera aguda y grave, y en la segunda, con imitación entre las cuerdas; violines y oboe, aportan un trío de una frescura apacible, antes de llegar al Presto, ligero y de clara elegancia, sujeto por un ritornello final expuesto tras un desarrollo realzado por una cadena de timbres instrumentales, que preparan la recapitulación. Verdadero ejercicio de credibilidad en una obra que se creía de circunstancias, pero que confirma el grado de maestría formal.

Robert Schumann- Sinfonía nº 4, en Re m. Op. 120-, obra en la que despliega una considerable energía, en medio de abundantes dudas circundantes, aunque cronológicamente será la Segunda, fue anunciada al principio como tal, antes de tener una revisión diez años después, para publicarse en 1853, y para entonces, ya se conocían otras dos sinfonías, la compuesta en Do- Segunda- y la Tercera, en mi bemol, de modo que esta, se convertirá en la Cuarta. Su pasión no había perdido pujanza, ya que en el meollo de los años cuarenta, de clara referencia con la evolución de tanteo con esta obra, el autor había abordado su primera incursión coral con orquesta-Tragödie-; un tríptico de poemas sobre H.Heine, que no llegó a completar y que terminaría utilizando en sus Romanzen und Balladen Op. 64; una  canción que acabará incorporando a Schlummerlied, en las Albumblätter, op. 124, que tendrán edición en 1854 o también esbozos de una ópera, que no llegarán a buen puerto, mientras sí componía un oratorio sobre El Paraíso y la Peri. Schumann, no renunciaba a sus tentativas como teórico musical, a través de sus escritos en la Neue Zeitchrift. En cuanto a esta Sinfonía nº 4, en Re m. op.120, nos hallamos ante un trabajo que se ofrece sin solución de continuidad, y cuyo primer título había sido Fantasía Sinfónica, tras su presentación en Leipzig, en 1841, obra que pretendía un ideario de mayores pretensiones, para encumbrar las exigencias de ese estilo sinfónico.

La Introducción-Allegro, demuestra precisamente la necesidad de distanciarse de los patrones estilos tradicionales, con el tema Allegro, elaborado dentro de forma de sonata, en los primeros temas, en los que el segundo pasa al relativo Fa mayor, en medio de numerosos motivos secundarios que se le asimilan, apareciendo de súbito un tema principal que anima todo el movimiento el toda su extensión, entre numerosos dibujos audaces de una intensa vitalidad, con una conclusión de apariencia triunfal, que se rompe bruscamente con un acorde en Re m.  La Romanza, en La m., ofrece una delicada melodía, particularmente expresiva, gracias al protagonismo del oboe, doblando a los violonchelos y que será desplazada por un tema ofrecido en la introducción, que se mantendrá en toda su extensión, tiempo que se encauza hacía un Scherzo, que remite a ideas procedentes de la obra en su conjunto. El Finale, anunciado de forma pausada, resulta un Andante, de 16 compases, que se explaya a modo de movimiento conclusivo en el contexto de una sonata libre, que recupera el tema principal y del que saldrá un Vivace elaborado sobre dos motivos de importante desarrollo, permitiendo a Schumann el objetivo de una recapitulación con una idea brillante  y cerrando con una stretta presto de pinceladas heroicas.

Ramón García Balado

Vandalia en el XIX Pórtico do Paraíso

Igrexa de Santiago das Caldas, Ourense


El Cuarteto vocal Vandalia tendrá protagonismo en el comienzo del XIX Festival Pórtico do Paraíso en la Igrexa de Santiago das Caldas- día 8,  a las 20´00 h-, con invitación abierta, un grupo integrado por Rocío de Frutos –soprano-; Gabriel Díaz- alto-; Víctor Sordo- tenor y Simón Millán, bajo, disfrutaron de la formación de Lluís Vilamajó, Lambert Climent y Carlos Mena, en cursos de especialización además de ampliar en sus colaboraciones con agrupaciones como la Capella Reial de Catalunya, de Jordi Savall; el Collegium Vocale Gent; la Grande Chapelle; Al Ayre Español; Musica Ficta; Los Músicos de su Alteza; Vox Luminis y otras agrupaciones centradas en estilos de época, manteniendo una actividad profesional que les ha llevado a asistir a los certámenes de mayor rango a nivel europeo e internacional, aportando una serie de registros que abundan en esas temáticas, como en la sesión que esta tarde inaugura el festival ourensano. Repertorio los suyos centrados en el Renacimiento, amparándose en sus registros con firmas  como Ibs Clasical o Brillant, siendo merecedores de una beca Leonardo, como investigadores y creadores culturales en la especialidad de música antigua, reconocimientos que se sustentan en las consideraciones de la Fundación BBVA o el Premio GEMA, por su labor de investigación, en la que se incluyen las preferencias otorgadas al género de los tonos humanos, sobre la poética de Góngora, para el sello Lindoro y el CD Beata Viscera, en colaboración con el grupo Daniel García Trío, una indagación entre géneros aparentemente incompatibles, en las fronteras de las músicas antiguas y el jazz. El programa de esta sesión resultará claramente ilustrativo, comenzando con una emblemática ensalada de sombra dilatada, la histórica obra plena de contrastes en su planteamiento, La Bomba, de Mateo Flecha, el Viejo, maestro que iniciará una escuela que continuará su hijo Mateo Flecha El Joven, y que fue maestro de capilla en Barcelona, antes de trasladarse a Valencia, bajo la égida del Duque del Infantado, en Valencia, las obligaciones de obras sacras, no le impidieron prestar una atención de mayor rango en las formas profanas, siendo las ensaladas el tipo de obra que la posteridad apreciará en mayor grado, por su agudeza, sentido  del humor y un sugerente estilo musical que supondrá una verdadera evolución. Sus textos no dudaban el uso del latín con el castellano o el catalán y dialectos exóticos de profusa elaboración, dando juego a complejidades musicales, dentro de las formas polifónicas para mayor sorpresa de los oyentes, aspecto que ayudará a recrear situaciones sorprendentes merced a esa habilidad de ubicarnos en unas redes de contrastes aparentemente insostenibles. La posteridad, a través de investigadores y musicólogos como F. Pedrell o Romeu Figueras, en sus publicaciones  de redescubrimiento pondrán al alcance de aficionados y profesionales, la calidad y el interés de su legado.

Pedro Bermúdez (1558/ 1605), será uno de los compositores que estará representado en este concierto a partir de tiempos elegidos de su Misa de Bomba, un músico granadino que repartiría su herencia entre su tierra y México (Puebla), y que posiblemente se formase con Rodrigo de Ceballos, mc. En Granada, poco se sabrá de su carrera en su país natal antes de trasladarse al Nuevo Mundo, probablemente en la primavera de 1595, llegando a  establecerse en Cuzco (Perú), gracias a una invitación que reclamaba maestros procedentes de la Metrópoli, las últimas noticias de su permanencia en Cuzco, nos llevan a 1597, aunque con seguridad se marchó mucho más tarde, trasladándose como m.c. a Guatemala, tema del que también faltan documentos, a margen de los conservados en el Quinto libro, de las actas de la Catedral, de Puebla, sus obras de mayor fiabilidad, se hallan en los libros de coro de la Catedral de Guatemala, con la excepción de Domine ad adjuvandum me y por lo que nos afecta la Misa La Bomba, con fundamentos en la ensalada conocida de Mateo Flecha El Viejo, incorporada la música con el texto que se cantada a una voz. En algunas obras de canto llano original, se conservan a una sola voz, bien con valores iguales o en forma parafraseada, especialmente en sus Salve Regina, tratados de forma imitativa en todas las voces. Aunque no esté a la altura de Francisco Guerrero o Tomás Luís de Victoria, fue un compositor de contrastada solvencia capaz de escribir bien labradas polifonías de estilada exigencia, destinadas a sus compromisos con el Nuevo Mundo, además de ser un director competente con cierta tendencia a relajar sus obligaciones y dejar en menor nivel  la importancia de sus trabajos docentes.

Francisco Guerrero (1528/1599), aportará obras  como Menester que se acierte; Pastor quien madre virgen; un Salve Regina II (Offertorium de misa); Si tus penas apruebo; Niño Dios, d´amor herido; Pan divino, gracioso (Comunio de Misa); O Celestial medicina o Todo quanto pudo. En las acotaciones de estilo, Francisco Guerrero, sin dejar de ser un clásico, abunda en peculiaridades técnicas y expresivas que le distinguen como el más hispano de sus contemporáneos, logrando conseguir el fundamento de su polifonía en la imitación libre y en el uso de las formas canónicas. Estudioso valoran su dominio de un indiscutible tratamiento del contrapunto y de la fuga, consiguiendo que Zerlino le proclame como el más eminente de su generación, en especial en el ámbito del tratamiento de la fuga, en especial en el dominio de los motetes, el lenguaje que utiliza en preferencia, resulta de invención personal aunque abunden intromisiones de cantinela gregorariana  y el estilo de parodia, que incorporará en algunas de sus misas, que tendrá refrendo en sus himnos y magníficats.

Ramón García Balado

05/05/2026

Ironic Concert: Banda Municipal de A Coruña en el IX Festival Resis.

Teatro Colón, A Coruña


Concierto del IX Festival Resis con la Banda Municipal de  A Coruña, dirigido por Juan Miguel Romero Llopis, teniendo como solista al oboísta Aitor Llimerá Galduf - día 7, a las 20´00 h., en el Teatro Colón, con obras de Nani García- From whom the idiophones tall?-,Voro García- Ironic Concert-; Ximo Tarín Micó- Concierto sobre textos de Joan Salvat Papasseit- y Music for Prague, del checo Karel Husa. Nani García, estudió en las Universidades de Uppsala y Estocolmo, especializándose en trabajos jazzísticos, recibiendo seis galardones Mestre Mateo, en mérito a mejor música original por obras como As leis de Calavella; El niño de barro  y el especial al mejor filme extranjero por su participación  en la banda de Una mujer fantástica; también en piezas orquestales como Trumpeter and the Sea, estrenada por la OSG, con la que también ofreció Ekphrasis, encargo del Xacobeo 21/2, entre obras de Roberto Sierra, con Pacho Flores, como solista de trompeta; Daniel Freiberg, con Historias de flores y tango, además de las Danzas sinfónicas de Leonard Bernstein, una  pieza en dos partes: A culpa é dos deuses y Anima Matrix. Recordaremos su ópera bufa O Loro de Carlos V, en la cita de 2019,  ofrecida en la programaciones de Amigos  de la Ópera, con libreto a repartir entre el compositor y Mª Inés Cuadrado, en la que destacaron como solistas el barítono Borja Quiza, la soprano Elena Abad y el tenor Francisco Corujo, bajo la dirección artística de Diego García Rodríguez y contando en la dirección escénica con María Peinado. La pieza que esta vez ofrece, la había incluido en las programaciones con la Banda Municipal de Santiago, con Romero Llopis, hace unas temporadas, siendo solista el clarinetista bajo Xocas Meijide.  

Voro García- Ironic Concert-, compositor del que esta temporada, seguimos su encargo del proyecto Cometas de la RFG, en estreno absoluto según idea de Baldur Brönnimann, con su obra Muffled cry, fragmentos de un lamento oculto bajo las capas del tiempo, que sugería la realidad de que algunas tragedias no terminaban en el momento en el        que sucedían, a consecuencia del miedo que amortecía las distintas presiones y la censura, una intención de evocar la sombra que queda atrás y que sobreviven en la memoria. Voro García, se formó en la Escuela Superior Reina Sofía, con los profesores Zakhar Bron y Yuri Volguin, antes de pasar a la Hochschule für Musik Hanns Eisler, de Berlín, manteniendo una relación permanente con maestros como Kirill Petrenko, Sir Simon Rattle, Janine Jensen, Daniel Barenboim, Andris Nelson, Jonas Kaufmann o Lisa Batiashvili, trabajando indistintamente en los espacios sinfónicos o camerísticos. La sesión ofrecida con la RFG, dirigida por Brönnimann, incluía el Segundo concierto para violín, en Sol m. op. 63, con la gallega Raquel Areal,  quien había estado presente en la charla previa al concierto, y la Sinfonía nº 2, en Re M., op. 43, de Jean Sibelius. La obra de Voro García, abundaba en texturas fragmentadas, resonancias apagadas, y materiales sonoros deformados, que configuraban un paisaje en el que se sugerían voces en lucha por emerger desde la profundidad hasta la superficie, en una invitación a la escucha de un grito apenas extinguido o enmascarado.

Ximo Tarín Micó- recurre a la poética de uno de los referentes literarios del ámbito catálan, Joan Salvat Papasseit, precisamente en esta selección sobre textos del escritor, en forma de concierto-, Ximo Tarín Micó se formó en la ESMUC,, con Joan Fuster, especializándose como clarinetista con la Banda Municipal de Barcelona, tras haber ampliado conocimientos con Joan Enric Lluna, uno de los maestros de referencia y llegó a completar su formación en el Conservatori del Liceu, de Barcelona, con Manuel Valdivieso, Francesc Prat, Guerasimm Voronkov y Daniel Mestre, fundando en 2016, la Jove Orquestra Barcino. Su etapa de formación, había tenido continuidad en la Royal Accademie and Performing Arts Tilburg, en Holanda, además de probar con la Wind Conducting Masters, con Hardy Mertens, Henrie Adams y Jon  Cober. Entre sus obras, destacan Aforismes Symfonics; Concertino per a orquestra; Dances valencianes; Vuit soldades de Varsòvia; el Octeto de trombones.

Karel Husa-Music for Prague (1968), obra especialmente testimonial, de un compositor checo perteneciente a la generación de músicos como Jan Kapr, Miloslav Kabelác,  Klement Slavicky, Jaroslav Zirch, Alois Hàba o Jan Hanus, convirtiéndose en una de las figuras de relevancia en su país, por sus posicionamientos reivindicativos, nacido en 1921, acabaría emigrando a los Estados Unidos, poco después de la Segunda Guerra Mundial, después de sus estudios con Rídký y su traslado a Francia, en un período de transición, entre 1946 y 1951, en donde trabajaría con Arthur Honneger  Nadia Boulanger, un exilio que contribuirá a consolidad su figura como compositor, gracias a sus personales planteamientos estéticos, que conservaban con todo el respeto a sus raíces, manteniendo un ideario neoclásico, propio del momento histórico, ya desde sus obras de juventud, claramente prometedoras, con ejemplos como la prometedora Fresques, de 1948, en una fecha clave, que tendrá continuidad en obras como el Concierto para orquesta, de 1986; La Segunda Sinfonía, de 1983; el Concierto para violín y orquesta, de 1993; el último Cuarteto, como cumbre del repertorio camerístico, de 1991 o esta Music for Prague, quizás uno de sus trabajos de mayor consideración, por su relación con los acontecimientos históricos de la llamada Primavera  de Praga, y que incorpora el tratamiento de las herencias husitas, hábilmente tratadas en una de sus obras de absoluta referencia, una etapa en la que los compositores de su país serán conscientes de la realidad que les impulsaba a crear dentro de semejantes parámetros, músicos como Otmar Mácha, destacado por su lucidez y atrevimiento, que se acercaba a los posicionamientos de la Segunda Escuela Vienesa, ofreciendo trabajos corales como Le Legs  de Jan Amos Komeský (1952/5), o su cantata Salda, además de Jan Nowak, Lubor Bárta, Pavel Blatný y Ctirad Koholoutek; Nowak, mantuvo una relación permanente con B.Martinu, al que le dedicaría un homenaje a través de sus Variaciones sobre un tema de Bohuslav Martinu, y que confirmará en otra serie de variaciones añadidas al final de la Messe militaire, en una consideración de fraternidad.

Un obradoiro de composición podrá seguirse con la RFG, dentro de Resis.Lab, contando con la dirección de Armando Merino y el protagonismo del profesor José Manuel López López- día 8, a las 20´30 h., con entrada libre, parte de una línea estratégica de mutua colaboración, como ya se hizo con Fendas do Silencio, dirigido por Vimbayi Kaziboni, destacando como solistas Noè Rodrigo y Adelaïde Ferrière, en percusiones, para obras de Francisco Domínguez- en la serie Cometas-, Rebecca Saunders, con VOID, pieza en estreno y Coma Berenices, de Francisco Guerrero, primera colaboración con la RFG, en esta temporada. Tercera colaboración con la pretensión de fomentar el talento entre el Festival Resis y la Real Filharmonía de Galicia, el proceso de selección se había iniciado en el mes de octubre a través de una oferta de alcance internacional en la que se invitaba a presentar obras que ya en el curso anterior, se había recibido más de sesenta, de las que en definitiva se seleccionarán 6 o 7, para incluirlas en este obradoiro, y que serán interpretadas en concierto abierto ante los aficionados, en el marco de una orquesta preparada para probar a esos creadores la posibilidad de encontrarse ante un reto resueltamente estimulante, en un trabajo colectivo. La relación de elegidos y sus obras, serán los seis que figuran en la relación, comenzando por Arsen Babajanyan, de Armenia con Fragments in fragments;  Mar Caballer Llopis, procedente de Valencia, con Deixar ser al buit; el norteamericano John Franek, con Reactors; la italiana Maria Vicenza Cabizza, el vigués Humberto Díaz Galindo, por Ciudades/ Restos de piel y otros ruidos y el colombiano Andrés Poveda, con Aleaciones.

Ramón García Balado

Banda Municipal de Santiago y Banda Sinfónica Galega, con obras de Massenet y Manuel de Falla

  Teatro Principal, Santiago de Compostela Concierto de la Banda Municipal de Santiago y de la Banda Sinfónica Galega , dirigidas por David...