27/05/2026

Festival Resis: Josep Planells Schiaffino, entre Wagner, Jacobo Gaspar y Wolfgang Rhim

 


Josep Planells Schiaffino, colaboró con formaciones como la WDR Sinfonieorchester Köln, la Basel Sinffonietta, el Festival de Lucerna, la Deutsche Radio P.; el Zafrain Ensemble, Remix Ensemble, Bayerisches Landesjugendorchester, Ensemble Modern y otras de nuestro entorno nacional. Fue asistente de Franck Ollu, participando en producciones como  Jacob Lenz de Rihm; Medea, de Dusapin, en el Festspielhaus, de Salzburgo; Oresteia, de Xenakis, en el Theater Basel, tras estudiar con Fred Butkewitz en Berlín y participó en masters de Peter Rundel, Peter Eövöts, y realizó su licenciatura bajo la tutela de Arnulf Hermann y Hanspeter Kyburz, en la Hochschule für Music Hanns Eisler (Berlín), recibiendo asesoramientos de Salvatore Sciarrino, Brian Ferneyhouh, Wofgang Rhin, con el apoyo de la Fundación Alexander von Humbolt. Completó su formación en la Cambridge University,  junto a Richard Causton, obteniendo el XLII Premio Reina Sofía por su obra Metalepsis y ejerce la docencia en la ESMUC, dirigiendo proyectos en el Conservatori del Liceu, mientras continúa con sus labores creativas, en especial dentro del género lírico.

Jacobo Gaspar- Ars Umbrae-, obra en estreno, se una a otras que han recibido excelente consideración como De mar a mar; Ambar o Via Láctea, Haiku espiral, compositor con estudios en el Conservatorio Superior de Aragón, con J.M.López López, antes de doctorarse en musicología en la Universidad de Oviedo, recibiendo premios como un primero Xavier Montsalvatge; el XX Fundación Autor- CDMC; el VI Int. Jurgenson Competition for Young Composers (Moscú); el Valentino Bucchi- Parco della Musica (Roma); un segundo de Povoa do Varzim (Portugal); el Premio de Composición Isang Yun (Seul), mostrando en su evolución un interés por las formas musicales y su uso artístico con las distintas materias sonoras disponibles en la amplitud de los recursos de ese espacio, ideas extraídas del medio natural, mimético o simbólico. La expansión de medios y técnicas instrumentales o la transformación de la propia experiencia de escucha. En un caso, podría recurrir al uso de un pequeño poema en forma de haiku, en el que se siente un abismo similar al que nos embarga cuando reparamos en la dimensión del cosmos o en otro, a una travesía marina referida a la emigración, desde una doble perspectiva, con inspiración en recursos poéticos que nos trasladan en un salto oceánico, marcado por distintos niveles o ideas musicales, tratadas como ondas, en las que destacan detalles de ruido en blanco, para emular el sonido marino, entre trinos y glissandi, una impresión de la idea de fluidez marina. Ars Umbrae, obra de gestos amplios tratada por una orquesta en forma de caja de resonancia cuya escucha se resuelve por temas reconocibles entre capas apenas iluminadas que dejaban una impresión de un posible espectralismo accesible propuesto por el compositor, entre matices de claridad directa sostenida en la idea de que escuchar no es fijar un objeto sonoro, sino prestar atención a cómo pierde definición su contorno, una sugerencia cogida al vuelo de Junichiro Tanizaki.

Wolfgang Rhim- Danza negra y roja: Tutuguri-, creador en la vanguardia y que marcó referencia a partir de su ópera de 1978, basada en un breve relato de Georg Büchner, Lenz, con el título de probablemente sin grandes pretensiones de encubrir influencias, se inclina por ajustarse a un esquema de escenas aparentemente cercanas al Wozzeck,  de Alban Berg, mostrando una disposición operística en el estilo de formalismos más clásicos (rondó, sonata, zarabanda…), apoyándose igualmente en una orquestación reducida, en el contexto de un planteamiento camerístico. El uso  del Sprechgesang, resulta claramente necesario para las piezas en beneficio de otorgarles la entonación precisa, de fuerte penetración psicológica. Un  resultado musical, en sus obras, que llegó a plasmarse en trabajos como Die Veroberung von Mexico, que más que una ópera, dejará la impresión de un trabajo teatral, basado en un proyecto de Antonin Artaud, para el que se valdrá del recurso de instrumentos ancestrales o complementos ruidistas, que reformarán su legado étnico, con tintes expresionistas. Schwarzer und Roter Tanz.Fragment aus Tutuguri, el Artaud de su convivencia mexicana con los tarahumaras, experiencia en clave de cierta mística de mundos posiblemente incompatibles, sería consecuencia de una especie de gran poème dansé, que el músico compartiría con Artaud, retomando material de Tutuguri IV al que se añadía un breve añadido final de una nueva pieza, un personal gesto de su estilo en forma de work in progress, concluyendo con ello una etapa creativa. No estamos antes un trabajo escénico sino ante un compromiso colectivo y ritual, en e l que la música no simplemente acompañada de forma evidente sino que ayudaba a fomentar las tensiones. Al distanciarse de un imaginario ballet, quedaría expuesta a la serie de episodios descriptivos, convirtiéndose en impulsos que organizaban la escucha desde su profunda interioridad. Una oposición entre danza negra y roja, no se limitaba a un estilo de forma programática, sino al contrario la propia orquesta se expresaba por acumulaciones densas y descargas cortantes, en alternancias de zonas insistentes de brusca oposición.

Richard Wagner-Preludios de Lohengrin, actos Primero y Tercero, además de la Liebestod, amalgamados entre las piezas del programa, ópera de gran espectáculo en la que sobresalen los medios escénicos, desde los comienzos del Primer acto hasta la importancia de la escena final, una ópera que se hace valer por el menor sentido en la evocación lírica de sentimientos íntimos, con una elevada sugestión de misterio, ópera destinada al estreno en Weimar, y que por mediación de Franz Liszt, tendría una consideración precisa en la Corte de Weimar, en el trasfondo, la leyenda del Santo Grial a mayor gloria de sus protagonistas Elsa, hija del último duque de Brabante. Lohengrin, caballero del Santo Grial. Enrique I; Rey de Alemania Friedrich von Telramund, noble de Brabante. Ortrud, hechicera, esposa de Telramund. Un heraldo, entre cuatro nobles y cuatro pajes. Dramatización de un Medievo pintoresco que nos llega en un momento de transición. El Liebestod, de Tristán e Isolda, es una pasaje que se encumbra por sí mismo hasta alcanzar el grado de sobrenatural, el dúo amoroso que responde al texto So starben wir, um ungetrennt, que anuncia un nuevo tema, el Liebestod, en el acto final, tras la muerte de Tristán e Isolda contempla también su propia muerte, en el pasaje Mild und leise, desde la palabra Liebestod. Una música amorosa que encierra la intención erótica, en el marco de una sensualidad cromática, en contraste con la verticalidad diatónica de Kurwenal y los marineros del primer acto. La Liebestod, en el éxtasis final, concluía las tensiones acumuladas de distintos recursos sonoros, en una propuesta de un muy reconocible presente expandido tal cual si el tiempo hubiese dejado de avanzar.

Ramón García Balado

foto: ©Xurxo Gómez-Chao Porta 

Josep Planells. Orquesta Sinfónica de Galicia

Obras de Richard Wagner, Wolfgang Rhim y Jacobo Gaspar

Colaboración con el Festival RESIS

Palacio de la Ópera, A Coruña

Entre Feldman, con el Ars Ensemble, en el Festival Resis

 Cidade das TIC, A Coruña


Concierto de clausura del IX Festival Resis de A Coruña, que nos cita en el Plató Virtual Cidade das TIC, en  A Coruña- día 30, a las  20´00 h.-, repitiendo como invitado especial Niño de Elche, quien colabora con su obra Entre Feldman, un mano a mano con Héctor Cavallaro, en esta cita que añade una composición del propio Morton Feldman, Voice and Instruments II, estreno en nuestro país, composición de su período intermedio , que había tenido como punto de inflexión su pieza For Franz Kline, en la que descubría combinaciones de timbres inéditas, ya en su etapa de gran proyección, en la que aparecen trabajos como el que se incluye en esta sesión, entregará aventuras como For Frank O´ Hara, destacada por su calidad de homenaje a creadores cercanos a sus ideas, oscilando entre una superficie estática, y movimientos rítmicos y melódicos, momento en el que será consciente de haber abordado los sonidos en el contexto atmosférico de gran oposición, por la propia evolución de las obras, pueden durar un espacio breve y controlado o desarrollo extenso, a veces imitando la técnica pictórica. Parte de su legado, acepta el silencio como materia fundamenta, y que se ratifica en obras como De Koonig; The Viola in my life o los Vertical Thoughts, el tono misterioso con el que podemos encontrarnos, más en los trabajos del período medio, se apoya en el empleo de dinámicas normalmente débiles, aspecto sobre el que siempre ha insistido, un tema que ayuda a resaltar los timbres instrumentales, forjando un complejo de tensiones que sorprende tanto al intérprete como al oyente. Los breves motivos, contribuyen a mantener una superficie plana, con un mínimo de contrastes.

Rebecca Saunders-Quartet, estreno en España y encargo del Festival RESIS- compositora que nos resulta familiar por las veces que escuchamos obras suyas,  como es el caso de Disclosure, había sido alumna de Nigel Osborne y Wolfgang Rihm, con el que decidió mantener una relación profesional más profunda, indagando especialmente en el espacio de los timbres, que le atraería por su complejidad y fascinación, un paso que la llevará a probar el magisterio de Galina Ustvoskaia, junto en un tránsito hacia la poética de Samuel Beckett, de quien tomará ideas para algunas de sus obras importantes, caracterizadas por un material de tonos limitados y una amplia complejidad tímbrica, dentro del ámbito de las resonancias y los extraños efectos creados por los instrumentos. Tiende a incluir largas explicaciones de los textos, en muchas de sus obras, confiando para tal realización, en las aportaciones del propio intérprete. Aquellos años primordiales con  Wolfgang Rihm 1991/4, habían tenido como sede la Hochschule für Musik Kalsruhe, tras haber asistido a la Universidad de Edimburgo. Había recibido galardones tan prestigiosos como el Ernst von Siemens, siendo la segunda mujer en obtenerlo, antes de participar en los cursos estivales de Darmstadt, y recibir la invitación  en Residencia, en el Konzerthaus Dortmund, y en el Festival de Música Contemporánea de Huddersfield, mientras que agrupaciones de relevancia le solicitan obras, como el Arditti Quartett; Klangforum Wien; Ensemble Remix; ICE; Ensemble Modern o Ensemble Musikfabrick.

Hugo Gómez Chao, con Arder, personalidad clave del certamen, dejó su impronta en la sesión de apertura con Capela Rothko, con el Gallaecia Ensemble Barroco y Kea Vocal Ensemble, ofrecida en el Teatro Rosalía Castro, entre barroquismos de D.Busxtehude; Carme Rodríguez, David Azurza y la emblemática Rothko Chapel, de Morton Feldman. Hugo es autor de obras que sentaron precedentes como Sol, quizás o nada, encargo de la Fundación SGAE y AEOS; Schattenhaft,  encargo de la RFG;  Icaro, también a propuesta  de la SGAE y AEOS, dirigida entonces por Otto Tausk, junto a obras de Poulenc y Johannes Brahms, un joven compositor que había tenido como maestros a David de Puerto, en sus comienzos, para ampliar con Beat Furrer, en la Künstuniversität, de Graz, posteriormente con Clemens Gadentätter, Sergio Luque, Friedrich Haas y Jesús Rueda, llegando a ser miembro en Residencia de Juventudes Musicales de España, pero importancia primordial, será la toma de responsabilidad de este Festival RESIS, en la primavera de 2019, con el que realizará una labor de consolidación de repertorios clásicos contemporáneos  a elegir, desde Luigi Nono, a Pierre Boulez, Gérard Grisey, Beat Furrer, Kaija Saariaho o Toshio Hosokawa, entre los que encuentran acogida compositores gallegos como Jacobo Gaspar, Ramón Souto o Hachè Costa, conocer a Beat Furrer, había sido uno de los encuentros más importantes de su carrera  en aquel período de asentar sus criterios y que supondría la idea de llevar a cabo la realidad de este Festival RESIS, también el acercamiento a la figura de Luigi Nono, quien animaría su iniciativa para encarar la composición. En la convocatoria del año pasado, había ofrecido en San Domingos de Bonaval, en Santiago,  Karst, con escenografía de Raquel Buj, junto a Consolation I, de Helmuth Lachenmann, otra de sus participaciones en RESIS, en interpretación de Evo Ensemble Arxis Percussion  Group, dirigido por Armando Merino y Virginia Guidi

José Manuel López López- Desde dentro-, compositor que nota la influencia clara del espectralismo a partir de sus contactos con los Laboratorios de Electrónica e Informática musical, aportes fundados en el análisis del espectro del sonido cuya aplicación de principios apunta a la aplicación de principios físico-acústicos, inherentes a la composición musical, que facilitan situar en primer plano diversos aspectos del timbre, o lo que es lo mismo, del interior del sonido, relacionados con la armonía, el ritmo o la forma. Un trabajo en relación con asuntos como el color, la resonancia y la creación de objetos sonoros híbridos, situados entre la armonía y el timbre, entre la frecuencia (la nota) y en ruido. Tras formarse en Madrid, en composición y piano, se diplomó en la Universidad de París, en la que llegó a ejercer la docencia, realizando el DEA del IRCAM y otras especialidades en composición, como las de electrónica e informática con Pierre Boulez, Luis de Pablo, Donatoni y Messiaen, entre otros,  siendo sus trabajos presentados en el SIMC, en la Int. Computer Music , además de presentar trabajos de referencia en la As. Française d´Action Artistique o en la Kujoyama Kyoto, siendo invitado a participar en la Cátedra Manuel de Falla (Cádiz), por esa vía, irán llegando obras como Lituus; Sottovoce; el Concierto para violín y orquesta; Viento de otoño; A tempo, de sus años primeros, hasta alcanzar momentos de gran aceptación, con obras como La noche y la palabra- sobre la conquista de México, sobre texto de Gonzalo Suarez, con seguridad,  el de mayor aceptación, junto a Le parfum de la lune; El arte de la siesta, llevados a registro por el Plural Ensemble, de Fabián Panisello, una formación que se hará cargo de importantes obras de su catálogo.

Ramón García Balado

Javier Perianes: Conciertos para piano de L.v. Beethoven

 Palacio de la Ópera, A Coruña


Javier Perianes
como director y solista en el Concierto  de la OSG, en el Palacio de la Ópera de A Coruña- días 29 y 30, a las 20´00 h-, reservándonos tres conciertos para piano y orquesta: el Segundo en Si b M. Op. 19; el Cuarto, en Sol M. Op. 58 y el Quinto (Emperador), en Mi b M. Op. 73. En tal grado, le tuvimos con la RFG hace un par de temporadas, ofreciéndonos el mozartiano en Mi b. M (Jeunehomme K. 271 y el tercero beethoveniano en Do m.Op. 37. En Perianes resulta ejemplar su interés por tratar obras de los períodos más distantes, desde Blasco de Nebra, a Granados, Albéniz, Falla, Mompou, Monsalvatge o contemporáneos  como Sánchez- Verdú, tras seguir la estela de insignes pianistas como Alicia de Larrocha, Esteban Sánchez, Orozco, Achúcarro o Josep Colom, a los que se añaden Mª Joâo Pires, G. Sokolov, Lupu, Richter, Horowitz, Lipatt, Schnabel, Sofronitky o Michelangeli, y especial desde su período de asentamiento profesional con Daniel Barenboim, que siempre mostró por él una personal querencia. Siempre atento a la exploración de los recursos y los más precisos detalles en la búsqueda de los matices expresivos,  según épocas, autores y estéticas. En su relación con Barenboim, había sido determinante la mediación con Alfonso Aijón, mientras que en aquel período, también Elena Angulo, logró facilitarle una audición con el maestro, en una prueba camerística con la Orquesta West- Eastern Divan, en el proyecto Barenboim on Beethoven, en una grabación de las 32 sonatas para piano, en DVD, acompañadas por clases magistrales.

Concierto nº 2, en Si b M. Op. 19, estrenado en el Burgtheater Wien el 29 de marzo de 1795 con el autor al piano bajo la dirección de Antonio Salieri, antes de que la segunda etapa en Praga, le anime a un profunda revisión (1789), con la alteración del movimiento final, que quedará a la postre como definitiva, para su edición en Leipzig y en Praga. Opiniones habrá que le acepten como un epígono mozartiano, manteniendo con ello la personalidad del autor, al margen de otros aceptados como F. C. Neubauer, F. J. Freystaedler,  A. Ebbler o J.W. Hassler. El Allegro con brio, se divide en un primer tema rítmico y un consecuente melódico, entre curiosas modalidades expresivas marcadas por el piano con  detalles decorativos, que encontraremos por comparación en obras posteriores. El Adagio, conserva los elementos propios de la forma sonata, heredada de compositores del momento, en especial por el cuidado de su delicadeza, carente de un pathos desbordante, hasta llevarnos al Rondó: molto Allegro, que en su primera versión ofrecía un Rondó, en clave pastoral, casi con detalles mozartianos. La versión final, pudo haber surgido en una súbita inspiración, para llevarnos a un tiempo de aparente sencillez, aunque más innovador, para curioso analistas, un tiempo brillante y pleno de charmeur, expresado por su humor, del que volveríamos a tener noticia en otras de sus obras. El Rondó rechazado, sería editado como página aislada en 1825, en una puesta a punto confiada al compositor- pianista Carl Czerny, muy apreciado en la posteridad y receptor de los parabienes de Hummel y Moschelles, al parecer con la aceptación del autor. Para Tranchefort, será el menos apreciado de los cinco conciertos para piano, por su falta de madurez y sus vacilaciones. Rattalino verá en su Rondó: molto Allegro, un sesgo pastoril y algo jubiloso, pero sobretodo burlesco, respondiendo a una nueva y original concepción, en la idea de su evolución que se ratificará en obras posteriores.

El Concierto nº 4 en Sol M. Op. 58, supone la superación de parámetros anteriores culminando con ello las estéticas que hasta entonces regían, valiendo por su audacia del  sentido armónico además de una valoración de los temas desarrollados, destacando el teclado en su relación con la orquesta, en una ostensible pretensión de una búsqueda de fusión, alejándose de ideas épicas para ceder a una gama más refinada en su planteamiento, obra de un compositor en la treintena y que dará a conocer en Viena, en una audición privada en el Palacio del Príncipe Lobkowitz, en el Theater an der Wien, en un programa que incluía otras dos de sus sinfonías, la Quinta y la Sexta, sesión de la que se despedirá de su condición de solista, a  efecto, las personales cadencias serían efectivamente improvisadas, aunque tres del primer tiempo y dos del Rondó: Vivace, no serían redactadas hasta 1809, lo que motivaría por parte del autor a un comentario jocoso: Cadencia ¡pero sin caer! El Allegro moderato, se observa en la forma canónica de estilo sonata, de sonoridad íntima y melancólica de ambientación crepuscular, con un tema lírico y delicado y que suponía una auténtica innovación entre constantes cambios de atmósferas, suponiendo el Andante con moto un tema contundente e intenso enunciado por la orquesta, con respuesta contrastante del solista, remedando un enfrentamiento aparentemente desigual, hacia un episodio con talante de transición al Rondó: Vivace, definido por una entrada de la cuerda con respuesta del piano abocado  a una cadenza que precede a la coda. Para Boucourechliev, el Andante con moto, alcanza uno de los momentos álgidos de la obra, por el diálogo de ambos protagonistas, el piano y la orquesta, por su naturalidad impresionante y que hasta entonces, el compositor no había conseguido.

El Concierto nº  5, en Mi b M Op. 73 (Emperador) pertenece a un ño afortunado en el que también compuso su Sexta sinfonía, el Cuarteto Op. 74 o la Fantasía  Coral (Schmeichelnd hold) op. 80,  último de los dedicados a este estilo y que coincide con los acontecimiento de la Paz de Viena, una tregua de significado valor psicológico, en su destino a aceptarse como trabajo simbólico, marcado por ideario de perceptible platonismo y que se observa en su planteamiento musical, reforzando la idea de su envidiable homogeneidad. Kerman & Tyson, dirán que es con mucho, el más sinfónico de sus conciertos, ya desde los primeros compases en los que el solista precede a la orquesta. Obra que respeta la estructura tipológica, desde el Allegro que aporta temas curiosos desafiando a la orquesta hasta alcanzar un libre pathos festivo, pleno de indicaciones heroicas, un tanto extramusicales. El Adagio un poco moto, desplaza el tono del tiempo inicial, en beneficio de una idea lírica por la tonalidad que muestra, en su caso, con mayor atención a la sección de cuerdas, en enfrentamiento al ímpetu del solista, una renovadora idea que se confirma en el Rondó: Allegro, un ejercicio de frenesí  rítmico a lo largo de toda su extensión. El Emperador, fue estrenado en la Gewandhaus de Leipzig, el 28 de diciembre de 1811, con Friedrich Schneider, como solista y Christian Schulz, como director, antes de repetir en Viena un año después, con Karl  Czerny, llegando a producir actitudes encontradas. El autor no llegaría a interpretarlo, por sus acuciantes problemas de sordera.

Ramón García Balado

26/05/2026

Unha ollada sonora, con la Banda Municipal en As Praterías

Praza das Praterías, Santiago de Compostela


Concierto en As Praterías con la Banda Municipal dirigida por Casiano Mouriño Maquieira- día 28 a las 20 20´00 h.- para un programa que reparte un repertorio de compositores especializados en abordar trabajos para este tipo de formaciones, James L. Hosay y Alfred Reed, Ruperto Chapí, por pasajes escogidos de El tambor de granaderos; la opereta de Franz Lehar La viuda alegre y Alma de Dios, de José Serrano. Un puente desde los especialistas en trabajos para bandas como son el músico de Nashville (Tennessy), James L. Hosey, quien aporta su Persis Overtura, una página de corta duración y ambientación fantástica, una recreación de exotismos orientalistas con amoríos de por medio, verdadera especialidad de este creador especializado como copista en estas materias por sus compromisos profesionales que prácticamente ocuparon toda su vida profesional como Pershing´s Own, estrenado en Mashington D.C., a los que se añaden experiencias de colaboración con artistas como Patti LaBelle, Amy Grant, Reba MacEntire, Lee Greenwood, dejándonos una relación de títulos que resultan especialmente significativos: Across the Gurritvsk sound; Appomattow; Atlantic  Aventure, Harvos Park Holyday o Ice Breaker. Alfred Reed- First Suite for Band (1976), compositor también norteamericano, especializado en compromisos para banda, obras orquestales, arreglos de cuidado tratamiento, en los que no faltan obras corales o camerísticas, siendo apreciado por sus cualidades como director, logrando un importante reconocimiento en los años cuarenta, tras especializarse en la Juilliard School neoyorquina, donde tuvo como maestro a Vittorio Giannini, puente a su integración como miembro activo durante años en  formaciones como la 529 th  Army Air Force Band; el espacio en los oficios como arreglista de primer rango, le encontrará respondiendo a compromisos con cadenas como la NBC o la ABC, mientas ocupaba la responsabilidad de dirección de la Baylor Symphony Orchestra, en su centro docente, lo que le supondría la obtención de Band Master, además de recibir el Luria Prize (1959), por su Rhapsody for viola and orquestra. Amplió labores docentes en la University of Miami, en donde compartiría labores con Clifton Williams. Entre sus obras para banda, destacan A Festival Prelude; A Sacred Suite; A Northern Legend; A Jubillant Overture; In Memoriam, an elegy for the Fallen o Armerian Dances. Firts Suite for Band, en pieza en cuatro tiempos en su planteamiento inicial, con un vistos final colorista, un encargo de R.L. Holmes, para la Band Symphony Public School Edmond (Canada).

La Viuda Alegre (The Merry Widow), de Franz Lehar (1870/1948), maestro de la opereta que abordó esta obra sobre un libreto de Víctor Léon y Leo Stein, a partir de una comedia de Henri Meilac L´Ataché d´embasade, traducida al alemán por Alexander Bergen, con el título de Der Gesandts-Attaché, para ser estrenada en el Theater an der Wien, a finales de 1905, entre personajes tan chocantes como el barón Mirko Zeta , su esposa Valencienne, el conde Danilo Davilo Danilovich, Hanna Glavari, el vizconde Cascada, Raoult de St. Brioche, y su mujer Silviana, un embajador de pretensiones como Kromov, un generalito de cortos vuelos Pritschitch, y otra proles de divertidos secundarios como Loló, Dodó, Yu-Yú, Clo-Cló y Margot, para añadir la necesaria pimienta de imprescindibles contrastes cómicos. Lehar, había estudiado en el Conservatorio de Praga con Antonin Bennewitz y Josef Forster, enfocándose directamente al conocimiento de las tradiciones autóctonas de las formas arraigadas en los géneros escénicos y también a músicas para bandas militares, repartidas entre guarniciones de Eslovaquia, Italia, Hungría o los países de influencia alemana, un trabajo que redundará en su enriquecimiento a la hora de componer canciones, marchas  militares, bailes de influencias diversas y otras curiosidades que comenzarán a dejar beneficios en su operita Kukuschka, que tendrá una segunda versión como Tatiana, su carrera se acabará repartiendo entre Viena y apacibles lugares como Bad Ischl, en donde residió hasta el final de su vida. En cascada, se fueron conociendo operetas Wiener Frauer, en el codiciado Theater an der Wien; Rastelbinder, cargada de melodías folklóricas locales; esta Viuda Alegre (1905), que le garantizó un éxito internacional; Das Fürstenkind; Amor gitano; Eva; siempre con cuidados tratamientos en lo relativo a estos estilos que le convertirán en patrón a seguir. Operetas como Federica; Paganini; El Zarewich; El país de las sonrisas; Giuditta; trabajos entregados para conservar su fidelidad a un público entusiasta, pensado igualmente en el inmenso apoyo recibido por su amigo Richard Tauber,  a quien sería dirigidos los papeles de tenor de personales dotes interpretativos. No faltaría espacio para responder a otros compromisos profesionales como el cine o ramilletes de canciones para simple entretenimiento, en especial las bailables sin mayores pretensiones.

Ruperto Chapí- El tambor de granaderos- zarzuela cómica sobre un libreto de Emilio Sánchez Pastor, estrenada el 16 de noviembre de 1894, en el Teatro Eslava, de Madrid, destacando entre sus virtudes un gracioso preludio, una escena para coro, con tenor cómico, un terceto entre dos tiples protagonistas y un bajo. Sobre la música acabará dejando una impresión notable, valorando en especial su obertura ya desde la noche del estreno, pero en el conjunto de esta zarzuela, acabarán destacando otros números como el coro y escena de la sopa Cuando  tardan los frailes; el terceto de Don Pedro, Gaspar y Luz Oficial, su Majestad, el Rey don José Primero; los coupléts del tambor, En haciendo rataplán, yo no sé donde a las hembras; el coro,  pasodoble y escena de la jura ¿Qué sucede que las tropas van a formar? El número 5, couplets de los milagros Érase un labrador muy devoto, y la continuación con el cuarteto del exorcismo ¿Qué le pasa Jesucristo, que se pone Luz así?  Es el preludio el tema que aporta un enganche de postín, mostrando en la zarzuela una notable habilidad  en la confluencia de los temas y en la mezcla de ellos, culminando en los coupléts de Rataplán una atractiva ambigüedad en la primera parte. Una plaza pública, en medio de la ocupación francesa, nos pone al tanto en el comienzo, con el grupo de mendigos frente al cuartel de Granaderos, para una propicia recreación de ambiente, mientras esperan esa sopa diaria que el lego les traerá.

José Serrano- Alma de Dios- compositor nacido en Sueca (Valencia), tuvo una esmerada educación recibiendo sus primeras experiencias en el entorno familiar por su padre, director de banda, llegando a probar con una obra suya en el Teatro de Sueca, una revista satírica en valenciano Un poble de la Ribera, con libreto de su amigo Francesc Roig, que tendrá continuidad con ¡Alerta, qu´es estudiants! El período de obras desde el año 1907, acapara una serie de cinco importantes zarzuelas, las cuatro primeras llevadas a escena en el Teatro Apolo de Madrid, con la colaboración de Thous y Cerdá, como La banda nueva, mientras colaboraba en trabajos musicales con Enrique Bru. Otras zarzuelas caben en este espacio final de su carrera, con libretos de Arniches o García Álvarez, La gente seria, sainete lírico o La suerte loca, calificada por los propios autores como pasatiempo cómico- lírico, un punto de transición hacía Alma de Dios, uno de sus espectáculos lírico-cómicos de mayor aceptación, que desde esas fechas, comenzará a distanciarse de sus compromisos obligados, y de gran arraigo, para abordar trabajos de la última etapa creativa como La alegría del batallón, estrenado en el Teatro Apolo, en 1909, o entretenimientos en la onda de la revista como El amigo Melquiades o Por la boca, muere el pez.

Ramón García Balado

Festival Resis: Josep Planells Schiaffino, entre Wagner, Jacobo Gaspar y Wolfgang Rhim

  Josep Planells Schiaffino , colaboró con formaciones como la WDR Sinfonieorchester Köln , la Basel Sinffonietta , el Festival de Lucerna...