28/04/2026

Fendas do silencio en colaboración con el IX Festival RESIS

 Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela


 Concierto de la RFG dirigida por Josep Planells, en el Auditorio de Galicia- día 30 a las 20´30 h-, bajo el reclamo de Fendas do silencio con un faladoiro (Laboratorio de resonancias), previo en la Sala Ángel Brage- a las 18´00 h., presentando en programa  obras de Francisco Domínguez, con Negra sombra, de la serie Cometa, también de Rebecca Saunders y de Francisco Guerrero, con Coma Berenices, participando como solistas los percusionistas Noè Rodrigo Gisbert y Adèlaïde Ferrière. En sesión de Preconcierto a cargo de alumnos de Curso Avanzado de Especialización Orquestal, en la Sala Mozart- 19´45  h-, alumnos de Timur Sadokov, nos ofrecerán el Cuarteto nº 1, en Fa M. Op. 18, de L.v. Beethoven y el Cuarteto nº 7,en Fa m, de D. Shostakovich,  obras confiadas a las violinistas Elena Rodríguez y Lía Teotonio, la viola Inmaculada Muedra y el chelista Nicolás Casamayor. El Cuarteto en Fa M. , nº1, de Beethoven,  en sus tiempos Allegro con brío; Adagio affetuoso ed appasionato; Scherzo; Allegro molto y Allegro, tuvo su primera ejecución en el Palacio del príncipe Lobkowtz, a cargo del Cuarteto Schuppanzigh, ante la presencia  de Haydn, obra perteneciente al grupo de seis en un período de transición distanciándose de gestos declamatorios y demostrativos  y que en principio iba destinado a su amigo Karl Amenda, aceptando qu el autor trabajó intensamente sobre la obra que terminaría por recibir una revisión importante antes de su edición, su Scherzo está fundado en una rica armonía y un ritmo de modulaciones sorprendentes. El Cuarteto nº 7, en Fa sost. m Op. 108, de D. Shostakovich, de 1960, muestra tres tiempos encadenados desde un Allegretto de aparente sencillez hasta un Lento concebido como un tombeau dedicado a su compañera de entonces Nina, en una configuración irónicamente danzante con una impresión de fatalismo macabro, muy en el sentido del autor, que remite al monólogo de Boris Godunov; el Allegro final, con sus cambios de ritmo, resulta una construcción fugada. Una partitura enigmática y profundamente personal, estrenada en la Sala Glinka por el Cuarteto Beethoven, el 15 de mayo de 1960. El romanticismo compartido con sus colegas de generación, le acerca con fortuna a músicos como Claude Debussy y Béla Bartok, en un momento de transición de estéticas emparentadas con los compositores rusos de su entorno, entre los que no faltan los vanguardistas de la Segunda Escuela de Viena, una realidad que convulsionaba la realidad cotidiana y que en importantes aspectos, procedía de la herencia irrenunciable de los últimos cuartetos de L. v. Beethoven, por lo que la elección de este programa beneficia al criterio elegido, Shostakovich, disfrutaba de un período trascendental y que coincidía con la publicación de las memorias que mucho darán que hablar, en lo relativo a su fiabilidad, presentadas bajo el título  de Testamento, que afortunadamente conocieron edición en castellano, tras ser divulgadas por Harper & Row, en 1979, marcando especialmente la importancia  de los aspectos biográficos. Compositor que asumirá con creces el romanticismo dramático beethoveniano, por lo que resulta un perfecto acoplamiento con el  programa elegido, además de aceptar aportaciones de Debussy o Bartók, sin renunciar a cierto interés por los músicos de la Segunda Escuela Vienesa, ampliando el legado de la tradición rusa, de la que conservamos los ciclos dedicados a las obras sinfónicas, que pudimos seguir a lo largo de un par de temporadas con la OSG, dirigida por Dima Slobodeniouk.

Fendas do Silencio, destaca a músicos como los citados en el  encabezado, Noè Rodríguez Gisbert, quien estuvo en el ciclo Solos do CGAC, un músico que es miembro del Asko Schönberg Ensemble y que colabora con formaciones especializadas en repertorios actuales además de ofrecer su primer registro en cd para la  firma IBS Classical. Le escuchamos entonces con un programa que incluía obras de S.Sciarrino,H. Lanchenmann, Rebecca Saunders, Voro García y Iannis Xenakis. Adélaïde Ferriere, estudió en el Conservatorio de París y en el de Dijon, con su padre Didier Ferrière, ampliando en la Academia Regie Pasquier con Pierre Cao, en el CNSM parisino con Michel Cerrutti, y dejarnos un trabajo testimonial en cd, con obras de Philippe Hurel, Bruno Mantovani, R. Rodney Bennett y Iannis Xenakis, colaborando con formaciones como la Radio France Philharmonic Orchestre, dirigida por George Benjamin, la Nationale de Lorena, la Orchestre du Pays de Savoie o la Orchestre Nouvelle Aquitain. El director anunciado para la cita, era Vimbay Kaziboni, nacido en Zimbaue, presentó credenciales con la Kolner Philharmonie O; la Berliner Philharmoniker, la Tonnhalle Düsseldorff; la Bayerisches Rundfunk, la  Wiener Konzerthaus o el Concertgebow, llegando a ser asistente de Sir Simon Rattle, en los Proms del Royal Albert Hall. Estrenó obras de Helmuth Lachenman, Steve Reich, George Benjamin, Heiner Geobbels, John Adams, Olga Newirth, Matthias Pintscher, Morten Lauridsen o Bruno Mantovani, en citas como el Gaudeamus Muziekweek (Utretch), con agrupaciones como el Ensemble Modern y el Ensemble Intercontemporain. Recibió una beca Fulbright (2013/4), y ejerce la docencia en centros como la University of South California y en el Conservatorio Boston, de Berklee.

Francisco Domínguez, con estreno de la serie Cometa, es un compositor nacido en Alcolea, que estudió en Musikene, con Gabriel Erkoreka, para ampliar en la Kunst Universität Graz de Austria con Beat Furrer y Klaus Lang, y seguir posteriormente con Helmuth Lachenmann, Ramón Lazcano, Héctor Parra y Alberto Posadas, pianista que nos ofreció en Solos do CGAG en soberbio concierto entre obras de Béla Bartók, G. Ligeti y György Kurtag;  recibió premios como el XV Pablo Sorozábal; los VII y IX, Francisco Escudero; el Toru Takemitsu, de 2020; el X Franz Schubert; el XXVI, de la Fundación SGAE, además de incorporarse a la Ac. de la Fundación Peter Eötvös, de quien sería colaborador, actividad que compartirá con Toshio Hosokawa, iniciativa que tendrá constancia en sus participaciones con la Fundación BBVA o la Fundación Juan March.

Rebecca Saunders-VOID, estreno en España-obra que se dio a conocer el 10 del mayo de 2014, encargo de la Westdeurscher Rundfunk y el Wien Modern, participando como solistas dos percusionistas Christian Dierstein y Dirk Rothbrust, con la WDR S. Orchester dirigida por Peter Rundell, una compositora que recibió galardones como el Premio Busoni, de la Kunst Akademie für Arts Berlin; el Ernst von Siemens, el Hindemith del Schelswig- Holstein o el Mauricio Kagel (2015). Había sido alumna de Nigel Osborne y Wolfgang Rihm, quien sería fundamental en su carrera por su profunda sensualidad y por el dominio en el tratamiento de los timbres sonoros, dentro de una complejidad fascinante, preparando con ello la aproximación a la compositora Galina Ustvoskaia, por la variedad tratada por su impulso pasional. La poética de Samuel Beckett, estará presente como trasfondo de muchas de sus obras, facilitando extensas explicaciones sobre los textos elegidos; Inglesa de nacimiento, reside en Alemania a consecuencia de lo que su evolución artística que la deparado, ya desde obras como Quartet, escrita para acordeón, clarinete, doble bajo y piano, pensada para como una sucesión de objetos sonoros concisos y secos, interrumpidos por períodos de silencio meticulosamente calculados. El silencio se convierte en un elemento tan importante como las propias notas. La importancia de los sonidos sostenidos, la fisicidad del sonido- influencia del último G. Scelsi-, resulta el signo distintivo de su estilo creativo. Preferentemente se mueve entre instrumentos que permiten amplias resonancias, reverberaciones y efectos parejos, que descubriremos en obras como Blue and Gray o la impactante Stirrings still.

El jienense Francisco Guerrero Marín (1951/1997)- Coma Berenices-fue un creador ciertamente autodidacta y que tuvo como primer maestro a su padre, junto a Juan Alfonso García, logrando su Primer Premio de Composición Manuel de Falla (1970) que marcará una tendencia difícil de seguir, por la evolución de su técnica y su trayectoria, que no supondrá calificarle como un innovador a ultranza, ubicándole en un posicionamiento claramente aislado desde ejemplos como Eine Kleine Nachmusik, para guitarra y diez instrumentos de cuerda o Acte préalable, cuyo título refleja esa actitud personal en un estado crítico de su carrera. Desde aquellos mediados de los ochenta, ideará un procedimiento de carácter técnico a partir de la teoría de los fractales- objetos geométricos cuya característica esencial es la autosemejanza a diferentes escalas-, que ya venía poniéndose en práctica desde tiempo atrás, una virtud elaborada desde la economía fractal en una teoría que funciona y proporciona la lógica adecuada de relaciones para sostener su escritura sonora y gráfica. Obra de interés había sido Jondo, para voces masculinas, grupo instrumental y cinta magnética, etapa en la que participó en eventos con Claudio Prieto, Féliz Ibarrondo y Francisco Otero, siendo seleccionado para participar en la Semana Int.Gaudeamus, paso previo a obras como Actus, dedicada a Luís de Pablo. Fue becario de la Fundación Juan March, dejando proyectos como el Laboratorio Alea y Radio Clásica, junto a Alfredo Aracil, Tomás Garrido y Pablo Riviere, sería uno de los integrantes del Grupo Glosa, especializados en músicas gráficas, dinamizando labores docentes para el Centro para la Difusión de Música Contemporánea y con el Conjunto de Percusionistas Aula 44, dirigido por Juan García Ivorra, se interpretarían Acte préalable, de su propia firma; A chuva que nao cesa  (Manel Rodeiro); Acik (Satué) y Zejel (Martínez Fontana). Próximos estamos a ese interés por la matemática, la estadística y la informática, observables en obras como Ars Combinatoria, para grupo instrumental estrenada en el IRCAM, con el grupo L´Itinéraire, de Pierre Boulez, en febrero de 1980, que derivará en trabajos como Rhea, para doce saxofones; Sahara- donde pone claramente el manifiesto de una estética fauve y brutalista, próxima a los planteamientos de Xenakis, para orquesta y para electroacústica-, Rigel, para seguir con Oleada, para cuerdas y Hyades, una producción sonora que aporta la serie Zayin- séptima letra del alfabeto hebreo, que corresponde con el número siete de la cábala- destino a los integrantes del Cuarteto Arditti, en pura consonancia con esa insistencia las teorías de los fractales, que por esas fechas se consolidará como opción de indagación estilística. Proyectos de obligada mención serán la orquestación de la Suite Iberia (Albéniz), de la que dejará escritas seis de sus páginas y esta  Coma Berenice , encargo de la Junta de Andalucía para ser estrenada por la Orquesta de Córdoba, dirigida por el cubano Leo Brouwer. Cierra un ciclo breve e intenso en su música orquestal inaugurado años antes con Antar Atman, marcado por la violencia innata del autor que apenas cede un ápice en un concreto intervalo de tiempo en sus años creativos conformando un discurso de una lógica aplastante a pesar de las conflagraciones a las que fueron sometidas las fuentes sonoras. Capítulo de esas obras orquestales que se culminan con Sáhara, quizás la obra de mayor unidad por su secuencia ininterrumpida.  El tono amargo se ratifica en la obra Coma Berenices, marcada por un exacerbado expresionismo. Sus trabajos orquestales se destacan por el empleo de masas sonoras compactas derivando hacia un gusto sistemático acentuado por el uso de clusters, aspectos que encontramos en Ligeti o Xenakis.

Ramón García Balado

Símbolos e imágenes marinos con Paul Daniel

 Santiago de Compostela 23/04/2026 / Vigo - 22/04/2026


Quien fuera director de la Real Filharmonía de Galicia volvía a tomar la plaza, comenzando en el apartado de Cometas, con una pieza en estreno de Gabriel Erkoreka, compositor formado con Juan Cordero en el Conservatorio Arriaga de Bilbao, para seguir en la Escuela J.Guridi, de Vitoria, con Carmelo Bernaola y en piano con Alberto Nieto, antes de trasladarse a Londres en la Royal Ac. of Music, donde siguió las docencias de Christopher Elton, y cursos de interpretación pianística con Joaquín Achúcarro, Salomon Mikowski, Elza Kolodin y Malcom Frager, ratificando en el espacio de composición con G. Ligeti, F. Donatoni, H. Birtwistle y L. de Pablo. Fue fundador del Trío Bernaola, y desde 1998, paso a ejercer la docencia en la Royal Ac. of Music, siendo sus obras divulgadas por foros como el ISCM World Music Days (Manchester); Toru Takemitsu Awards Fest. (Tokyo); WRD Koln o el Auditorio Nacional. La naturaleza inspira en buena medida el conjunto de sus obras, con ejemplos como Nubes o Krater, en las que ya se adivina su opción por la predilección por estructuras contrastadas y dramáticas, donde la oposición de extremos aplicada a todos los parámetros musicales juega un papel preponderante, en una tendencia a novedosas. Alalá, su obra, se asimila a uno de los estilos ancestrales de Galicia y que para el autor se definía por sí misma en el cuadro de una orquestación clásica sobre aspectos del folklore destacando el uso de bordones y los arquetipos melódicos y rítmicos, añadiendo perceptibles apuntes de percusión de los que daría cuenta José Vicente Faus, en una clara alternancia entre pasajes líricos y otros de intenso carácter rítmico, en forma de elaboración tradicional de una canción o danza.

Fernando Buide tuvo en atriles Mar ao Norde, obra que ya había sido encargo de la RFG, y que fue estrenada junto las Danzas rituales, de Midsummer Mariage, de Michael Tippett y el Concierto para violín, en Re m. op. 47, de J.Sibelius, tomando su obra en su título de uno de los poemarios de Álvaro Cunqueiro, siempre a través del preciosismo del lenguaje que recreaba en su estética símbolos e imágenes marinos, imágenes que suelen fluctuar entre lo real y las representaciones que permiten encuadran su tratamiento para orquesta con un remarcado protagonismo de la sección de chelos, a través de seis instrumentistas con partituras diferenciadas y que intentaba moverse entre las imágenes que proponía la orquesta, con los chelos que parecían reverberar y diluir lo que la orquesta exponía, en esta obra elaborada sobre una única sección sin solución de continuidad, dentro de un talante calmo que recorría toda la composición. El desarrollo mostraba el carácter cíclico, dejando a las trompas un cierto protagonismo desde la lejanía.

Benjamin Britten, Four Sea Interludes, procedentes de la ópera Peter Grimes, Op. 33ª, una de sus obras escénicas por excelencia y que había sido estrenada en el Sadler´s Wells Théatre (Londres), serie de piezas evocadoras que recrean un espacio atmosférico cambiante, que nos trasladaban a una pequeña villa de pescadores, en la que esa mar está siempre presente. En su evolución, el Primero Dawn (Alba) nos acercó a la introducción del Primer acto, quedando como un preludio propiamente dicho a través de una naturaleza descriptiva que precisamente evocaba la mañana grisácea y apacible al borde del mar, a través de una cantinela de talante Lento e tranquilo, a la vez que ágil, confiado a las flautas y violines en registro agudo que ayudó a imaginar el vuelo de gaviotas. Clarinetes, violas y arpa, describían el mar, recibiendo la respuesta en los metales graves con sordina, que describían la amenaza del océano, siempre amenazante, especie de detalle que nos acerca a Debussy o al Sibelius de las Oceánides. El segundo Interludio- Sunday Morning, se apoyó en la introducción del Segundo acto, igualmente descriptivo a través de una instrumentación brillante y refinada, evocada por el toque de campanas, (las cuatro trompas) recreando un ambiente festivo a través de las maderas mientras la cuerda grave anunciaba una especie de cántico dominical. El tercer Interludio- Moonlight (claro de luna)-, encabezó el tercer acto, resultando la más precisa de las cuatro piezas a través de una música inmóvil que observaba un tinte psicológico, animándose en la parte central gracias a las flautas, el arpa y el xilófono. El Cuarto Interludio Storm (tormenta), se ubicó entre los dos cuadros del primer acto en una intención descriptiva, ligada al personaje central y a su comportamiento. Escrito en forma de Rondó, desencadenaba todas las fuerzas de la orquesta, matizando todas las asperezas del talante de Peter Grimes y su brutalidad.

Jean Sibelius, Sinfonía nº 3, en Do M. op. 52- iniciada en 1904, y que pasó por una larga maduración hasta su conclusión tres años después, mientras completaba obras como Pelleas y Melisenda y La hija de Pohjola, obra que tendrá estreno en Helsinki bajo su propia dirección en 1907, para repetir un año después en la Royal Society of London, en dedicación a Granville Bantok, para una obra que resulta diferente de las precedentes, rechazando la sobrecarga de romanticismo y toda inspiración nacionalista. El Allegro moderato, nos impresionó por su línea y estructura a través de su tonalidad, en un vitalismo ayudado por su proyección dinámica, dejando una impresión de perfección formal dentro de un equilibrio reforzado, a través de una profunda unidad orgánica, ya desde el trazado observado en el primer tema, logrando una clara unidad tonal , debida al predominio de la sección de cuerda, entre transformaciones temáticas logradas gracias a una sutil orquestación, tramada por las esencias de la forma sonata. El Andantino con moto, quasi allegretto, se disponía en un cuadro de una serie de variaciones en espejo, a partir de un tema curioso derivado de la doble rítmica de 6/4 y 3/2, un episodio confiado a los chelos divididos con una profunda corriente de bajo que nos dejaba la impresión de un pasaje marcado por el protagonismo de los chelos. El Finale (Moderato-Allegro ma non tanto), de aspecto sombrío, resultó animado por una intensidad de metales en ostinato que se desplegaba a través de súbitos apuntes orquestales, hacia un final repartido en dos secciones, una primera en forma sonata cuyo desarrollo se ofrecía sobre la segunda idea temática y una segunda que trataba un tema opuesto, realzada por una poderosa intensidad de metales, un Finale, que no remitía a ninguno precedente, suponiendo en el autor el primer ejemplo de síntesis entre un posible ritmo lento wagneriano subyacente y una dinámica beethoveniana más acentuada.

Ramón García Balado

 

Paul Daniel. Real Filharmonía de Galicia

Obras de Gabriel Erkoreka, Fernando Buide, Benjamin Britten y Jean Sibelius

Centro Cultural Afundación, Vigo

Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela

 

Foto © Tony McDonough

https://www.ritmo.es/auditorio/critica-simbolos-e-imagenes-marinos-con-paul-daniel-por-ramon-garcia-balado 

22/04/2026

Capela Rothko, por Galicia Ensemble, en el IX Festival Resis

Teatro Rosalía Castro, A Coruña


El IX Festival Resis abre en el Teatro Rosalía de Castro de A Coruña-día 23, a las 20´00 h.- , la serie de actividades con el Gallaecia Ensemble Barroco y el Kea Vocal Ensemble (Coro de la OSG) bajo la dirección de Enrique Azurza, con un programa que ofrece obras de D.Buxtehude, Carme Rodríguez, Morton Feldman y el propio Enrique Azurza, un agrupación que pretende distanciar los límites entre las formas antiguas y las músicas contemporánea, en una estudiada amalgama de criterio, basándose en criterios historicistas consecuencia de su línea de investigación, dentro de los límites y las posibilidades tímbricas y sonoras de esos instrumentos, así como por el repertorio elegido. Un su ideario tuvo bastante que ver la violinista gallega   José Pámpano, tras hacer su presentación en noviembre de 2021, en A Cidade da Cultura, con en espectáculo Oh! Rosas Vivas ¡ , un proyecto multidisciplinar único y fascinante, junto a aristas como Laura Iturralde, Yoseba Murazábal y la poetisa Maria Lado, abundando en el especio de la creación femenina. Kea Vocal Ensemble,  está especializado  en temáticas actuales y técnicas extendidas, tras ser creado en 1997, integrado por 16 voces, en atención a compositores vascos y del ámbito nacional, dejando una obra tan icónica como Lux Aeterna, de Ligeti,  para 16 voces mixtas o Laberintus II, de Luciano Berio. Grabaron Ke Orbelak, con obras de David Azurza y Xabier Sarasola, interpretadas con Josu Okiñena y Asier Polo, así como la obra completa de Javier Bello- Portu. La dirección artística de este proyecto, es obra de Hugo Gómez-Chao, contando con los recursos en iluminación de Laura Iturralde.

En programa, barrocos como Dietrich Buxtehude, del que se toman Ad Pedes; Ad Latus; Ad Manus, educado en un ambiente musical, resulta el compositor más importante entre Schütz y J.S. Bach, dentro de la cultura germano-danesa, del Mar del Norte, autor de más de cien obras religiosas vocales, con atención a un estilo barroco sencillo de gran planteamiento estilístico, tras seguir el trazado de los grandes maestros precedentes, e incluso de sus contemporáneos, criterio que nos lleva a apreciar obras en el estilo de  las Symphoniae sacrae, del citado Schütz, o incluso de las primeras cantatas bachianas, a tiempo que sus obras sobre textos latinos, se ubican dentro de una forma de transición. En ese espacio, aparecen igualmente sus oratorios, que repetía frecuentemente por sus obligados compromisos profesionales, permitiéndole pasar los límites de Lübeck; en 1699, Pachelbel le dedicó su Hexachordum Apollinis, mientras recibía las visitas de Haendel y J.S. Bach, en el capítulo  de sus piezas libres, el músico mostraría sus preferencias por el tipo de tocatas, fugas e interludios y las dedicadas a un cantus firmus, cultivaba la fantasía de coral desarrollada, utilizando numerosos pasajes en toccata y en eco, bien en el coral para órgano que embellecía la melodía armonizada. Destacarían los pasajes en ostinato.

Carme Rodríguez- Haeresis, en estreno- un encargo del festival para esta compositora que suele responder a citas como las Xornadas de Música Contemporánea, y que recientemente estrenó Arborescente, en el ciclo Cometas, de la RFG, con obras de Arvo Pärt- Fratres; el Concierto para orquesta de cuerda, de Gracyna Bacewicz, y la Tercera Sinfonía, en Sol m. op. 36, de Louise Farrenc. Carme, es compositora y orquestadora, además de arreglista, habiendo realizado sus estudios en la Escuela Universitaria  de Artes y Espectáculo TAI, de Madrid, en donde obtuvo las máximas calificaciones, recibiendo en consecuencia galardones como el Concurso CreaClásica; el Concurso Internacional de Composición María de Pablos (II y III, edición) y actualmente desarrolla sus labores entre Galicia y Madrid, con proyectos propios y en colaboración, con la Orquesta y el Coro Nacional de  España; la RFG y la OSG, siendo sus orquestaciones trabajos cotidianos de compromiso con la OSCYL, Ensemble Sonor, Zoar Ensemble, Grupo Instrumetal Siglo XX e importantes solistas del entorno gallego. A mayores, la obra de Enrique Azurza, el director, con su estreno Behelaino isila e Bost argi diz-dizka, un sorprendente trabalenguas que resultará una segura caja de sorpresas sonoras.

 Morton Feldman- Rothko Chapel-, obra testimonial con la que definitivamente nos hemos familiarizado, Feldman, en su proceso creativo, persiste en su aproximación a la plástica de Mark Rotko, por obras como Bunita Marcus, en la que los materiales sonoros se adhieren a la superficie de la pintura en un perfecto ejercicio de aproximación, una traslación de equilibrio que parece flotar en el espacio, lo que flota realmente en los cuadros de Rortko, según el músico, no es la forma, ya que el artista encuentra en los materiales sin movimiento, la particular escala en la que logra suspender todas las proposiciones de equilibro, marcadas en esta obra por su entrada con viola y respuesta de timbales, para ofrecer en su desarrollo citas de temáticas de la tradición hebraica, un trabajo que se haría realidad para quedar definitivamente plasmado en esa Rothko Chapel de Houston, en 1971. Feldman dividirá su obra en tres períodos, con un primero en el que figuran las piezas consideradas como gráficas, desde Durations, a Intersection o Intermisión;  la segunda que se abre For Franz Kline, con una escritura más convencional, por el empleo de la plantilla instrumental o un tercer espacio con obras como Piano; Instruments  3; que se agotará en la etapa de sus años finales, hacia 1987, en la que aparecen For Samuel Beckett; Piano, violín, viola, cello en las que ya se manifiestan las duraciones más pronunciadas en toda su dimensión sonora. Personal resulta, en resumen, su tratamiento del sonido.

Ramón García Balado

21/04/2026

Mares de historias con Paul Daniel y la Real Filharmonía de Galicia

 Centro Cultural Afundación, Vigo

Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela 


Quien fuera director de la RFG vuelve a tomar la plaza en dos sesiones con ella para los conciertos que se ofrecen en el Centro Cultural Afundación de Vigo-día 22 a las 20´00 h.- para continuar al día siguiente en el Auditorio de Galicia a las 20´30 h- ampliando con la serie de Conversando con…a las 19´45, de la que será protagonista el propio Paul Daniel.  En el apartado de Cometas, se anuncia una pieza en estreno de Gabriel Erkoreka, compositor formado con Juan Cordero en el Conservatorio Arriaga  de Bilbao, para seguir en la Escuela J.Guridi, de Vitoria, con Carmelo Bernaola y en piano con Alberto Nieto, antes de trasladarse a Londres en la Royal Ac. of Music, donde siguió las docencias de Christopher Elton, y cursos de interpretación pianística con Joaquín Achúcarro, Salomon Mikowski, Elza Kolodin y Malcom Frager, ratificando en el espacio de composición con G. Ligeti, F. Donatoni, H. Birtwistle y L. de Pablo. Fue fundador del Trío Bernaola, y  desde 1998, paso a ejercer la docencia en la Royal Ac. of Music, siendo sus obras divulgadas por foros como el ISCM World Music Days (Manchester);  Toru Takemitsu Awards Fest. (Tokyo); WRD Koln o el Auditorio Nacional. La naturaleza inspira en buena medida el conjunto de sus obras, con ejemplos como Nubes o Krater, en las que ya se adivina su opción por la predilección por estructuras contrastadas y dramáticas, donde  la oposición de extremos aplicada a todos los parámetros musicales juega un papel preponderante, en una tendencia a novedosas combinaciones.

Fernando Buide- tendrá en atriles Mar ao Norde, obra que ya había sido encargo de la RFG, y que fue estrenada junto las Danzas rituales, de Midsummer Mariage, de Michael Tippett y el Concierto para violín, en Re m. op. 47, de J.Sibelius, tomando su obra su título de uno de los poemarios de Álvaro Cunqueiro, siempre a través del preciosismo del lenguaje que recreaba en su estética símbolos e imágenes marinos, imágenes que suelen fluctuar entre lo real y las representaciones que permiten encuadran su tratamiento para orquesta con un remarcado protagonismo de la sección de chelos, a través de seis instrumentistas con partituras diferenciadas y que intenta moverse entre las imágenes que propone la orquesta, esos chelos que parecen reverberar y diluir aquello que la orquesta expone, en esta obra elaborada sobre una única sección sin solución de continuidad, dentro de un talante calmo que recorre toda la composición. Su desarrollo muestra un carácter cíclico, dejando a las trompas un cierto protagonismo desde la lejanía.

Benjamin  Britten- Four Sea Interludes, procedentes de la ópera Peter Grimes, Op. 33ª, una de sus obras escénicas por excelencia y que había sido estrenada en el Sadler´s Wells Théatre (Londres), serie de piezas evocadoras que recrean un espacio atmosférico cambiante, que no traslada a una pequeña villa de pescadores, en la que esa mar está siempre presente. En su evolución, el Primero Dawn (Alba) nos acerca a la introducción del Primer acto, quedando como un Preludio propiamente dicho a través de una naturaleza descriptiva que precisamente evoca la mañana grisácea y apacible al borde del mar, a través de una cantinela de talante Lento e tranquilo, a la vez que ágil, confiado a las flautas y violines en registro agudo que ayuda a imaginar el vuelo de gaviotas. Clarinetes, violas y arpa, resultan el mar y los metales graves con sordina, resultan la amenaza del océano, siempre dispuesto a saltar, especie de detalle que nos acerca a Debussy o al Sibelius de las Oceánides. El segundo Interludio- Sunday Morning, resulta una introducción del Segundo acto, igualmente descriptivo a través de una instrumentación brillante y refinada, evocada por el toque de campanas, (las cuatro trompas) recreando un ambiente festivo a través de las maderas mientras la cuerda grave anuncia una especie de cántico dominical. El tercer Interludio- Moonlight  (claro de luna)-, encabeza el tercer acto, resultado la más precisa  de las cuatro piezas  a través de una música inmóvil que observa un tinte psicológico, animándose en la parte central gracias a las flautas, el arpa y el xilófono.  El Cuarto Interludio Storm (tormenta), se ubica entre los dos cuadros del primer acto en una intención descriptiva, ligada al personaje central y a su comportamiento. Escrito en forma de Rondó, desencadena todas las fuerzas de la orquesta, matizando todas las asperezas del talante de Peter Grimes y su brutalidad.

Jean Sibelius- Sinfonía nº 3, en Do M. op. 52- iniciada en 1904, y que pasó por una larga maduración  hasta su conclusión tres años después, mientras completaba obras como Pelleas y Melisenda y La hija de Pohjola, obra que tendrá estreno en Helsinki bajo su propia dirección en 1907, para repetir un año después en la Royal Society of London, en dedicación a Granville Bantok, para una obra que resulta diferente de las precedentes, rechazando la sobrecarga de romanticismo y toda inspiración nacionalista. El Allegro moderato, resulta impresionante por su línea y estructura a través de su tonalidad en Do M., en un vitalismo que le aporta una proyección dinámica, lo que llevará a situar este tiempo en comparación con los tiempos de entrada de los grandes sinfonistas desde F.J. Haydn, Mozart y los maestros de aquellas épocas, dejando una impresión de perfección formal dentro de un equilibrio reforzado, a través de una profunda unidad orgánica, ya desde el trazado observado en el primer tema, en su escritura, logrando una clara unidad tonal , debida al predominio de la sección de cuerda, entre transformaciones temáticas logradas gracias a una sutil orquestación, tramada por las esencias de la forma sonata. El Andantino con moto, quasi allegretto, se dispone en un cuadro de una serie de variaciones en espejo, a partir de un tema curioso derivado de la doble rítmica de 6/4 y 3/2, un episodio confiado a los chelos divididos con una profunda corriente de bajo que nos acerca a la impresión de un agua dormida. La tonalidad, en Sol sost. m., se enfrenta claramente con los movimientos precedentes.   El Finale (Moderato-Allegro ma non tanto, de aspecto sombrío, resultará animado por una única respiración que se despliega a través de súbitos apuntes orquestales, para un final repartido en dos secciones, una primera en forma sonata cuyo desarrollo se ofrece sobre la segunda idea temática y una segunda que valora un tema opuesto, que por medio de una progresión sobre un ostinato rítmico- melódico, nos traslada a una poderosa intensidad de metales, un Finale, que no remite a ninguno precedente, suponiendo en el autor el  primer ejemplo entre ritmo lento wagneriano subyacente y una dinámica beethoveniana, sobre el tempo rápido.

Ramón García Balado

17/04/2026

Iria Pérez Antelo: Concierto para marimba, de Emmanuel Sejourné, con la Banda Municipal

 Teatro Principal, Santiago de Compostela


Iria Pérez Antelo
será solista del Concierto para marimba de Emmanuel Sejourné con a Banda Municipal, dirigida por David Fiuza Souto, en una programa que también tendrá el tiempo final de la Sinfonía nº 5, en Re m. Op, 47, de D. Shostakovich  y la Sinfonía n 1, en Re M. (Clásica), de Sergei Prokofiev- día 19, a las 12´00 h., en el Teatro Principal-, en una aproximación al francés Emmanuel Sejouné, que se formó con  Jean Batigne antes de fundar Les Percusions de Strasbourg, para interesarse por le géneros contemporáneos, recibiendo el galardón de un Primer Premio de Medaille  D´Or, y un Grand Prix Europé por su  trabajo Saxofón et Percusión; Fue nombrado asesor Académico por el Ministerio de Cultura Francés (1994), al tiempo que coautor de 10 ans avec percusions , un tratado teórico . Fundó con el saxofonista Philippe Geiss, el grupo Noco Music, grabando Saxophone et Percusion. Estrenó obras de Donatoni, Dillon, Aperghis, Manoury, Fedele, Mash y Pesson,  incluyendo en su repertorio obras camerísticas, sinfónicas y también bandas sonoras, trabajando para cadenas como ARTE; ARD o ZDF, o compromisos como la banda sonora de The Invaders, para el Ballet du Rhin. Entre sus colaboraciones en el espacio de la música improvisada, destacan sus colaboraciones con los percusionistas Fritz Hauser, y Silvie Reynaert, además del grupo Percussions Claviers. Compuso Famim, obra que combina música improvisada con influencias populares, un encargo del pianista Michael Borslap, y el Amsterdam Percussion Group. El Concierto para marimba y orquesta, fue encargo de Bogdan Bacanu, acompañado por los Solistas de Estrasburgo, obra típica de repertorio para marimba, en 2004, había compuesto a petición del Teatro Nacional de Luxemburgo, el musical School Boulevard.

Dmtri Shostakovich- Allegro ma non troppo- de la Sinfonía nº 5, en Re m. Op. 47-tiempo que se inicia con una marcha marcada por fagot, flauta y oboe, en un tono sardónico entre lamentación y burla, antes de ascender a un dentro de una acentuación rítmica, facilitando la entrada de un tema de vals, con fragmentos motívicos que destacan sobre un fondo seco de sonidos en staccato para facilitar la entrada de un redoble de timbales que se amplifican en una respuesta de instrumentos de metal en preparación de la vuelta de la marcha fúnebre repartida por trombones y fagotes. Un Finale que enlaza parcialmente con el primer movimiento Allegro poco moderato, destacando con insistencia el carácter sombrío, de una rudeza aparentemente intencionada pero plena de fuerza interior, ya desde los primeros compases y que se despliegan como una avalancha en un movimiento mecánico intensificado, destacando un segundo tema Finale, en el que aparecen ciertas analogías con la forma sonata. Un episodio de transición a cargo de la percusión, recrea un universo nuevo. La Sinfonía, fue estrenada por E. Mravinski, teniendo para el autor una importancia añadida por la amistad mantenida entre ambos, cuando el director había sido nombrado Primer director de la Orquesta Filarmónica de Leningrado, lo que supondría la posibilidad de convertirse en uno de los grandes talentos a nivel internacional, suponiendo al mismo tiempo para Shostakovich, en una fecha clave de su carrera profesional.

Sergei Prokofiev- Sinfonía nº 1, en Re M. Op. 25 (Clasica)-, obra que como el Primer concierto para violín, parece reflejar la pureza y la claridad virginales del paisaje siberiano. Sencillos en su estructura, armonía y ritmo, así como por los ingeniosos y encantadores pasajes naturales, que no se esfuerzan en alcanzar los efectos y el valor de las sacudidas observadas en la Suite escita o en el Segundo concierto para piano, una música en apariencia  notablemente más sencilla, directa y sin esfuerzo, transparente y ligera. Obra neoclásica que se convertirá en un de las obras sinfónicas más programadas, precisamente por su voluntad de aproximación a las estéticas del siglo XVII, será, con todo, una de las composiciones más breves que realizará dentro de este género. Compuesta  en 1917, será estrenada en Petrogrado, bajo su propia dirección, manteniendo como ideario ese patrón marcado por el planteamiento observado en cuanto a su evolución a través de un criterio marcado por los modernismos en boga y que para la ocasión, se apoyará en un planteamiento cercano a los compositores del clasicismo, en especial, los de F.Joseph Haydn, el patriarca por excelencia, maderas, trompetas, trompas, a  dos; timbales y cuerda, a través de una clara unidad tonal. Para esta obra, el compositor ucraniano se decidirá por una obra en cuatro tiempos, partiendo de un Allegro, de una vitalidad exuberante, de clara abundancia sonora, para pasar a un Larghetto, que se acerca bastante a un estilo de minuetto, ligero y gracioso, cargado de efectos que alternan episodios de acordes en staccato. La Gavota, que a la postre se convertiría en el movimiento más célebre, confirma la preferencia del autor por este estilo de forma de danza, para concluir con un Final, en forma de rondó-sonata, con repetición del primer movimiento.

Ramón García Balado

Fendas do silencio en colaboración con el IX Festival RESIS

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