06/10/2026

Galicische Nacht, de Espazos Sonoros en Viena

 Sargfabrik, Viena


Por tercera vez, Espazos Sonoros se traslada a Viena para ofrecer su Galicische Nacht (Tarde gallega en Viena), en forma de conclusión de su certamen en una memoria entre las vanguardias y el exilio- día 8, a las 19´30 h-, después de completar la participación de la formación en residencia, el Grupo 1500, formado por Tobie Miller (canto y flautas), Belén Bermejo (canto y percusión), Berta Ares (fídula), David Bellas (gaita y flautas) y Andrés Díaz, director e intérprete de cítola, arpa y flautas, en un programa que nos había llevado a San Nicolás de Cis (Oza Cesuras), para su programa centrado en cinco plantos para un reino (Laudatio Funebrios), con visita comentada por Quico Cadaval en una oportunidad de visitar aquella vecina iglesia de Santa María de Cuiña, templo construido entre los siglos XII y XIII que conserva un importante patrimonio de pinturas de siglo XVI, una propuesta que se completaba con un concierto centrado en la recuperación de ancestrales plantos elegidos desde el del peregrino Guillerme IX de Aquitania, con una pieza del Códex Calistinus, al tomado de la muerte de los padres de Afonso X (El  Sabio), un pranto en latín por Fernando III, del manuscrito de Florencia; No solpor da lírica e do reino por Don Denís, con un anónimo del Códex de Firenza y un Plange regni respublica (pieza instrumental), de Guillaume de Machaut (1300/77)y otra del Códex de Firenza, Mors. Andrés Díaz, había elaborado el arreglo musical de Lo plaing comenz iradamen, de Cercamon. Para completar programa, un par de pieza de las Cantigas de Santa María: Os namorados que troban d´amor o Quen ben se soub´acompanhar. Una serie de prantos que guardaban relación con la historia ancestral del Reino de la Galicia medieval, muchos de ellos de los que tan solo se conserva la música.

Serán Galego en Viena, tendrá su punto de encuentro en la Sargfabrik, una antigua fábrica de sepulcros fundada durante la época imperial del XIX y que estuvo activa hasta los años setenta del pasado siglo, siendo actualmente un centro de cultural de la capital austríaca, ubicada en el distrito 14, dentro de un complejo residencial señero, que vio la luz en 1996, un proyecto ideado sobre argumentos de un sólido compromiso social sostenido por una arquitectura innovadora, a la búsqueda de otras maneras de convivencia urbana. Un macabro contraste entre las connotaciones del solar y una posible propuesta que se presenta entre los modelos convencionales de vida y las aspiraciones de las personas promotoras. Una idea de base entre los términos de fábrica de féretros y la vida comunitaria cultural. Del antiguo edificio se conservan partes originales, como los cimientos y la chimenea, la sala de conciertos originales del ente y algunos sepulcros. Los edificios se pintaron de color naranja en los ladrillos de la antigua factoría lo que ayuda a entender las razones de este nuevo complejo residencial, un experimento social que se convierte en un proyecto urbano con aspiraciones sociopolíticas y culturales. Junto a las viviendas, se fueron incorporando espacios compartidos con la vida cultural diaria: salas de conferencias, biblioteca, cafetería, zonas verdes, huertas, jardines en los tejados, en los que también tiene lugar un festival de música. No se trata de viviendas de uso, sino de comunidades vivas, donde todas las personas tienen un contacto cotidiano disponiendo de múltiples servicios compartidos. La sala de conciertos, goza de una intensa actividad que define el proyecto sobre el que se sustenta, colaborando con otros circuitos establecidos con un público integrado. En la cita  en la  que celebra su trigésimo aniversario, se convoca una velada de tarde, en la que coinciden dos proyectos culturales, uno de los cuales es este de Espazos Sonoros, dentro de una idea que ya tuvo precedentes en colaboraciones similares en otras colaboraciones compartidas y que en este ciclo la primera actividad les había llevado a San Tomé de Monteagudo (Arteixo), en la primera semana de septiembre, con el trío Le Miroir de Musique, formado por la soprano Miriam Trevisan, el tenor e intérprete de fídula Jacobo Lawrence y Baptiste Romain, fídula, gaitas y dirección, en un programa dedicado a las formas en transición entre la Edad Media y el Renacimiento, a cargo de esos intérpretes con fundamentos en la Schola Cantorum Basiliensis, una de sus primeras experiencias les había permitido indagar en el legado legendario de músicos como Bertrand de Born, Folquet de Marsella o Arnaut Daniel, investigando sobre documentos en sus fuentes, el caso del Codex Rossi.   Reïna Lupa, en el Santuario da Nosa Señora de Laxe, en Vilasantar, dedicó su velada al Seicento italiano, representado en su integridad por madrigales y motetes de Claudio Monteverdi, realizado un recorrido desde media tarde, a visitar los molinos del Río das Gándaras, uno de los afluentes de Tambre, en un trayecto etnográfico que se había iniciado en la Igrexa románica de Santa María de Mezonzo, para bajar hacia el río con visita a la central hidroeléctrica, los molinos da Mera o el batán de Mezonzo.

La tercera edición de Galicische Nacht, resulta una muestra de músicas gallegas entre la memoria la vanguardia y el exilio, y de la que serán intérpretes Aliona Kalechyts- Pietrowskaja- voz y violín-; Belén Bermejo- voz y percusión-; David Bellas- flautas, silbidos y gaitas-; Nuno Estévez Pazó- acordeón-; Desiree Wöhrer- viola da gamba- y Andrés Díaz Pazos, con vihuela, guitarra renacentista, cítola y flautas, bajo la dirección de Belén Bermejo. El proyecto se había iniciado con un homenaje a la poetisa Luisa Villalta, con traducción al alemán dentro de un recital en un acto único, por las también poetas Eva Veiga y Luisa Furtner; el segundo se centraría en las líricas galegas de tradición oral y músicas recogidas de los cancioneros populares en transcripción de la musicóloga Dorothé Schubarth, a comienzos  de los años noventa y cuyo legado fue donado al Archivo Fonográfico Austríaco. Las Galicische Nacht, fueron posibles gracias al proyecto de colaboración entre Espazos Sonoros y el Viertel/Barock Festival Wien. En 2026, el planteamiento de colaboración con instituciones de la capital austríaca para dinamizar conciertos en Viena, incorporando la música de nuestros compositores, añade a Jesús Bal y Gay, figura destacada del exilio, quien mostraría un permanente esfuerzo de aproximación a las vanguardias de su tiempo. Un programa que reunirá obras gallegas del siglo XVI, en transcripción del lucense en una óptica menos conocida, tras la más apreciada como representante de la Generación de La República, música y lengua gallegas, vuelven a encontrarse en este espacio de los Galicische Nacht.

Ramón García Balado      

05/10/2026

El nacimiento de la ópera por Ars Atlántica en el VIII Festival Ateneo Barroco

 Teatro Principal, Santiago de Compostela


Concierto de Ars Atlántica esta vez integrado por Manuel Vilas-arpa italiana de tres registros y dirección- Raquel Mendes-soprano-en el Teatro Principal, día 7, a las 20´00-,  para un programa que elige obras que cobraron razones ,entre Florencia y Mantua, el arpista como figura clave del certamen, y por su colaboración con formaciones como Forma Antiqua, Ay Ayre Español, La Galanía, Le Tendre Amour, Musica Ficta, Les Musiciens du Louvre, Capela de Ministrils, Ensemble Elyma, que sentó sus principios en la primera cita del Festival Via Stellae (2007), dando a conocer la Cantate Contarini, con la mezzo Marta Infante, llevado a registro con la colaboración del gambista Santi Mirón y el clavecinista Bruno Forst, destacando su proyecto dedicado al Manuscrito Guerra, al que se añaden los trabajos dedicados a las arpas chiquitanas, la serie de tonos humanos, El retorno de las Musas , dedicado a actrices y cantantes del XVII, como Vanesa Muela, Yaya Kuntur, himnos en latín y quechua (s. XVI-XIX, con la voz de Magali Revollar y el tenor Diego Blázquez, disponiendo de su propio canal audiovisual, que muestra su colección de instrumentos de época.

Raquel Mendes, mezzosoprano, estudió en el Conservatorio de Música Calouste Gulbenkian (Braga), especializándose como solista con Inês Sofia, tras formarse con Maria José Carvalho y Ana Rute Rei, logrando la máxima distinción en canto con Antonio Salgado, en la Escuela Superior de Música y Artes del Espectáculo (ESMAE), de Oporto, recibiendo el Primer Premio de la Fundaçâo Rotária Portuguesa (2023), y el de Concurso Internacional de Música Cidade de Almada, y un segundo del Concurso José Augusto Alegria, fue fundadora de los ensembles Il Filo d´Oro y de L´Amoureux Empire, especializados en criterios historicistas, además de colaborar con La Grande Chapelle, Ludovic Ensemble, Ensemble Bonne Corde, Cupertinos, Concerto Campreste, además de estrenar obras de Alexandre Delgado, Pedro Lima, Francisco Fontes, Joâo Santos o Afonso de Portugal.    

Jacopo Peri/Ottavio Rinuccini, con dos pasajes primordiales de Dafne (Florencia c. 1598), Chi da´lacci d´amor , sò de Venere  y Bella ninfa, Peri, de familia de prosapia florentina, sirvió en la corte de los Medici, siendo miembro de la Camerata Bardi, con la que realizaría una serie de intermezzi, con su maestro Cristofano Malvezzi y con Striggio, asociándose con Jacopo Corsi y con Rinuccini, para la tragicomedia Dafne, ofrecida en el Carnaval de 1598, aunque su obra señera, será Euridice, sobre libreto del mismo Rinuccini, obra que en su estreno incluía piezas de Giulio Caccini, con las voces solistas, sabría destacar un coro a cuatro o cinco voces, con cierta imitación del estilo que se acercaba al seguimiento de la palabra, entre pinceladas de un perfilado cromatismo y un punto de equilibrio con los silencios, la Euridice sería también representada en el Palacio Pitti, el 6 de octubre de 1600, con motivo de los esponsales de Enrique IV y María de Medici.

Benedetto Ferrari (c. 1603- 81)  Io son amante d´un crin aurato, con estreno en Venecia, en 1633, tiorbista de élite, y buen libretista de espectáculos líricos, colaboraría con Francesco Manelli, en la primeras óperas destinadas a los teatros públicos venecianos, después de probar fortuna como cantante de coro, en el Collegium Germanico, de Roma y en el Farnèse de Roma, antes de instalarse en Módena y Venecia, publicando su primera colección de madrigales y arias Musiche variae, con muchos de los poemas de su propia autoría, mientras escribía el texto de L´Andromeda, con la que inauguraría el Teatro de San Casiano, con el feliz añadido de Il Pastor regio, al año siguiente, obra que se perderá en el anonimato de la historia, mejor memoria nos dejó el famoso dúo Pur ti miro, pur ti godo, que acabará incorporándose de forma curiosa a L´Incoronazione di Poppea, de Claudio Monteverdi. Ferrari acompañaría como músico en gira, como tiorbista, en agrupaciones dirigidas por Manelli, llegando a ser músico en residencia en Bolonia y tras su vuelta a Venecia, preparará su traslado a Módena, en donde  tendrá la ocasión de repetir en la corte de los Este, para la que compondría óperas y ballets.

 Giulio Caccini- Le Nuove Musiche (Florencia- 1601/14)-, de la que tendremos Amarilli mia bella y Non ha´l  ciel co tanti lumini,  una ilustre familia de músicos y artistas, célebre cantante e instrumentista al servicio de los Medici, y miembro de la Camerata Bardi, uno de los adalides en componer monodias especialmente dedicadas a voz de tenor, muy cuidadas en cuanto a los detalles de acompañamiento, en particular con laúdes, chitarrone, varias formas de violas y arpa, con influencias de Bardi, Galilei y Mei, llegando a la cumbre de su quehacer por la capacidad de evocar los sentimientos más profundos y arrebatadores, el llamado stile recitativo, impregnará el planteamiento de su discurso musical, ya desde sus primeras monodias, con ejemplos como Il rapimento di Cefalo, representada en la boda de Maria de Medici y Enrique IV, tomando parte igualmente en L´Euridice, de Peri,  sus labores como maestro de canto, ayudaron a su consideración y celebridad, asunto compartido con miembros de  su entorno familiar, como la muy respetada Francesa Caccini (La Cecchina), su hija mayor y su heredera musical. Una entente artística que se proyectará en la historia, conocida como Il Concerto Caccini, siendo invitados por María de Medici, a participar en el grupo de sus iniciativas. Un anónimo romano, pone un punto de continuidad, con una Tocata- Chacona, del siglo XVII.

Francesco Cavalli (1602/76)-La Rosinda  (Vieniinquesto seno, solo de Nerea,  (Venecia, 1604),  gran maestro del estilo veneciano muy asociado a San Marco, tomando de su mecenas el nombre con el que se daría a conocer, Federico Cavalli, probando en sus comienzos como cantante, en la Capilla de San  Marco, siendo beneficiado por su relación con Monteverdi, en su relación con los teatros venecianos, compaginando sus obligaciones como organista de San Marco, mientras comenzaba a consolidarse su carrera operística con obras como Le nozze di Teti e di Peleo, estrenada en el Teatro San Casiano; sus colaboraciones con Giovanni Faustini, la popular por excelencia Egisto; Ormindo; Dorclea; Giasone; Calisto, Eritrea o Xerxe, sobre libreto N. Minato y Erisimena, con texto de A. Aureli. Su etapa con el Cardenal Mazarini, en París, aportará obras como Ercole amant, destinada a un nuevo teatro construido por Carlo Vigarini, con motivo de los esponsales de Luís XIV, entre amplias escenas de ballets que tardará en representarse.

Tarquinio Merula (1595/ 1665), con una Canzonetta Spirituale sopra alla nanna, violista de Cremona además de organista  compositor, un músico de carácter inestable, aunque se mantendría durante un largo período en la misma plaza, en la Capilla Superior de Sigismundo III, en Varsovia, antes de trasladarse a la Capilla de Santa María La Mayor, de Bérgamo, en la tendría ostentoso enfrentamientos con sus alumnos, repartiendo oficios en otros templos, a consecuencia de su carácter personal. Fue miembro de L´ Academie dei Filomimusici, de Bolonia y recibió la orden de Caballero del Toison de Oro, gracias al resultado de obras como Il Primo libro de motetti; La finta savia; el libro secondo de concertó spirituale, y por la serie de Canzoni, con violín, para  dos, tres  y cuatro voces.

Sigismundo D´India (c.1582- 1629)-Un di di soleto, al que seguirá un anónimo italiano, del XVII, noble siciliano y compositor especializado en monodias profanas que recorría Italia sirviendo a los duques de Savoya, y las cortes de los Este, pasando por Florencia en donde conocerá a Caccini y a Vittoria Archelei, interprendo sus monodias, en Roma, su música sería reconocida en el Palacio del Papa Urbano VIII, pasando por Turín en 1623, en donde dirigirá obras suyas de tipo camerístico, junto a obras profanas como Zalizura -favola pescatoria-, antes de continuar en Módena y Roma, completando su último libro de madrigales, en un amplio ciclo sobre Il pastor fido, y su Missa Domine clamavi ad te, ejecutado en la Capilla Giulia, fue un modelo de transición entre lo antiguo y lo moderno, especialmente en los madrigales polifónicos, o la serie de sus monodias tituladas Musiche.

Claudio Monteverdi/ Ottavio Rinucini- L´Arianna, de la que proviene Lasciame moriré (Lamento di Arianna), obra de la que conocemos esta página definida más tarde como la parte más esencial de la misma, única que fue publicada en 1623 en Venecia por Gardano con ese  título de Lamento di Arianna y que sería contemporánea de la colección Il maggio Fiorito, de Michelangelo Fei, en una edición de Giovan Battista Rocchigiani, por esas fechas, había publicado también la mayor parte de la versión a cinco voces del Sesto libro de madrigales (Venecia, Ricciardo Amadino), mientras se divulgaban copias de la obra, una de ellas podrían ser la florentina de la Biblioteca Nacionale Centrale, Magliabechiano. También de Monteverdi, Si dolce è il tormento, pieza embriagadora del apartado de arias como son Ohimé ch´io cado, ohime; La mia turca che d´amore, que representan un estilo marcado por las variaciones estróficas sobre un mismo bajo.

Ramón García Balado

Entre Villa-Lobos y Georges Bizet, con la RFG

 Teatro Afundación, Vigo

Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela 


Concierto de la RFG dirigida por César Ramos con obras de Heitor Villa-Lobos, Maurice Ravel, Darius Milhaud, Henri Duparc y Georges Bizet- Teatro Afundación de Vigo, día 7 y el Auditorio de Galicia, para el día 8, con sesión previa de Conversando con…19´45 h., teniendo como protagonista a César Ramos-, comenzando con Heitor Villa-Lobos  su Bachiana brasileira nº 9, del grupo de nueve suites compuestas entre 1930 y 1945, en un homenaje a J.S. Bach, a través de los movimientos que llevan títulos sugestivos como Preludio, Aria o Fantasía, y un subtítulo sugestivo dentro de una concepción barroca de formas populares autóctonas, choro, embolada o modinha, dualismo característico de elementos clásicos populares y barrocos, reflejando en todas las piezas el uso de  libres técnicas de improvisación, comunes en tantos otros músicos, reflejando una ostensible inspiración folklórica, rica y profunda. Todas esas suites, constan de dos movimientos- en la quinta, sexta y novena-; tres movimientos, la primera y cuatro movimientos- la segunda, la tercera, la cuarta, la séptima y la octava-; los diversos medios musicales elegidos reflejan la naturaleza de los materiales musicales, antes de un intento de reproducir conjuntos que fueron comunes durante el período bachiano, el autor siguió la práctica barroca antes de acomodarse a los citados métodos bachianos, y la bachiana nº 9, compuesta para orquesta de cuerda o voces, enmarca su propio discurso de desarrollo, en una  comparación con los choros, estas piezas reflejan un vocabulario armónico mucho más tradicional y totalmente orientado. El empleo de instrumentos aborígenes no está presente en estas piezas, los años de madurez del compositor, pertenecen a una época de reconocimiento internacional tras haber realizado su primer viaje a los Estados Unidos que le permitió ofrecer su primer concierto el 22 de febrero de 1945, como director de la Orquesta Sinfónica de Boston, en un concierto con obras propias, entre las que incluiría el Choro nº 7, la versión orquestal de Rudepoêma y la Bachiana brasileira nº 7.

Maurice Ravel- Le tombeau de Couperin-,  pasa por un delicioso cuadro de caballete, ocupando un nivel de menor importancia dentro del legado de sus obras, sin dejar de ser un prodigio de orquestación, realizada durante un espacio de dos años, un compromiso para la serie de conciertos Pasdeloup, en un contexto de plantilla que cabrá en la idea de una obra del clasicismo, en el que no se encuentra ningún efecto que no esté deducido claramente de una necesidad ya que se plantea entre lo riguroso y lo simple, aceptando en la opinión del compositor, que el homenaje de esta curiosidad se reparte entre el homenajeado Couperin y los estilismos franceses del XVIII, un homenaje sin imitación que se ofrece como un ejercicio virtuosistico que se ejerce casi a capricho, en sus piezas, quedan expuestas las razones de la obra: Prélude, Fugue, Forlane, Rigaudon, Menuet y Toccata, que responden sin la menor duda a esa forma merced a las exigencias de los títulos, el único maestro antiguo que evocan a partir de la Forlane, podría ser Domenico Scarlatti.

 Darius Milhaud- Le Boeuf sur le toit- obra sustancial en el aspecto de su personalidad por su agudo sentido armónico que le lleva a la intuitiva práctica de la politonalidad, como es el caso de Saudades do Brazil, o la vocación mediterránea perceptible en muchas obras. Ese hallazgo de la politonalidad, supone parte fundamental de su aportación, dentro de la sensibilidad de la música de su tiempo, en un estilo abierto y con un instinto agudo, con exento de un acercamiento a las modas emergentes del momento, con el jazz llamando a las puertas, y cuyo resultado de mayor rango serán obras como Le Boeuf sur le toit, un trabajo en colaboración con el dramaturgo Jean Cocteau (1923), obra que podrá encuadrarse con otra tan significativa como La Creation du Monde, de ese mismo año, que incluiría 26 instrumentos de jazz, cargados de inflexiones melódicas procedentes del jazz o sus coqueteos con Igor Stravinski, la abundancia de géneros tratados, será ejemplo de la amplitud de las características del autor, que le convertirá en paradigma de su generación.

Henri Duparc-Aux Étoiles- obra puesta en atriles en alguna que otra ocasión, una de ellas bajo la dirección de Paul Daniel, teniendo como solista al trombonista Peter Moore, para Stargazer (Astrónomo), de Jonatthan Dove (1959),o Starburts, de Jessie Montgomery y la Sexta Sinfonía, en Re M. de Antonin Dvorak. Henri Duparc, había sido autor de la Suite d´orchestre y el Poéme Nocturne, además de la ópera Roussalka, partiendo de un texto de Alexander Pushkin, un compositor que había tenido una excelente relación con Vincent D´Indy y César Franck, ayudando a dinamizar la Société Nationale de Musique a partir de 1871. Aux Étoiles, resulta una especie de nocturno que sería revisado posteriormente ante la insatisfacción del autor, obra nacida mientras vivía en Vervey (Suiza), y que podría haber caído en el olvido si no fuese el interés del director Ernest Ansermet, quien insistiría en las posibilidades por su clima sereno, etéreo, una meditación que parecía dilatarse hasta una conclusión radiante, antes de estrenarse Montreux.

Georges Bizet- Sinfonía en Do M., obra de juventud, redescubierta por Reynaldo Hahn, en el Conservatorio de París, en 1932, y que estrenaría Félix Weingartner, el 29 de mayo de 1936, convirtiéndose en una página apreciada desde entonces. Cuatro tiempos desde el Allegro vivo, en forma de sonata sobre temas característicos de notable frescura, trazada sobre un marcado apunte de acentuaciones rítmicas antes de continuar con un segundo tema también vivo, aunque expresado con valores más largos y de perfiles cantabile, gracias a la participación del oboe, camino de una claridad expositiva en el desarrollo a través de una habilidad en las transiciones propuesta por la cuerda en pizzicato y apoyos de los metales.  El Adagio, en La m., resulta una tranquila introducción modulante sobre acordes tratada en el primer tema con cantinelas sinuosas de tono elegíaco a las que parece colorear un leve tono de exotismo que anuncia detalles de su ópera Los pescadores de perlas, una melodía en manos de los oboes que se repite entre variaciones. El Allegro Vivace, es un scherzo saltarín y desenvuelto con un ritmo firme de la cuerda grave, que simula una idea de danza rural.  El Allegro vivace final muestra una fogosidad rítmica y un encanto melódico que resumen la pretensión de la sinfonía, entre elegante y ligera sobre armonías muy elaboradas y cuidadas modulaciones.

Ramón García Balado

Johann Sebastian Bach, integral de la música para órgano por Juan de la Rubia

 Catedral de Santiago de Compostela


Un total de 21 conciertos que se ofrecerán en la Catedral de Santiago, entre octubre de este año y diciembre de 2028, dedicados a la integral de la obra para órgano de Johann Sebastian Bach, de los que será intérprete Juan de la Rubia comenzando por el de esta tarde- día 8, a las 21´00 h.- y que confirmará en este ciclo, en el Palau de la Música Catalana, en el órgano barroco del Auditorio San Felipe Neri, el día 13, para continuar en distintos lugares con su órgano correspondiente, con obras repartidas de la integral del maestro.  Bajo el reclamo de Comenza o viaje (Labirintos e ostinatos)  continuará el próximo 12 de noviembre con el título  Prestado e transformado (de A arte da transición) y culminar el 9 de noviembre de 2028 O xenio concertante (virtuosismo e diálogo) y completar el 14 de diciembre de ese año con In Aeternum (Bach ante o público). Una conmemoración de largo recorrido en consideración al Cincuenta aniversario del órgano Mascioni. Credenciales de Juan de la Rubia, al que tuvimos recientemente en un homenaje a nuestra muy apreciada Montserrat Torrent, quien acaba de poner las velitas de sus cien años y que también estuvo en nuestra tierra para un concierto ofrecido en Xunqueira de Ambía, el día 5 de septiembre. De la Rubia, estuvo a comienzos de agosto en la Igrexa de San Paio de Antaltares, el monasterio que también fue la casa de Monserrat Torrent, a lo largo de tantos cursos, en las actividades de Música en Compostela, cubriendo un programa dedicado a la tradición barroca ibérica, desde piezas anónimas, y primordiales de compositores como Antonio de Cabezón, F. Correa de Arauxo, F. de Tejada, Pablo Bruna, S. Aguilera de Heredia, una serie de anónimos, a los que se añadían tres piezas del propio organista: Tres interludios improvisados.

En programa, piezas del Orgel-Büchlein, como In dir ist  Freude BWV 615; O Mensch, bewein dein Sünde gross BWV 622; Ach wie nichtig, ach wie flüchtig BWV 644; Herr Gott nun schleuss den Himmel auf BWV 617; Durch  Adams Fall ist ganz verderbt BWV 637, entre piezas como la Chacona en Sol m. BWV 1179; El pequeño laberinto armónico BWV App B45; In dich hab´ich gehoffet, Herr BWV 712; Fuga. Manualiter; Erbarm dich mein, o Herre Gott BWV 721. La Passacaglia (y fuga), en Do m. BWV 582.  Recopilaciones de una colección de corales para todos los momentos litúrgicos del  año; la doble función religiosa y  didáctico musical, se aprecia en el título y dedicatoria de los originales: Librito de órgano en el que se da a un organista principalmente un método para ejecutar un coral de todas las maneras posibles y al mismo tiempo para perfeccionarse en el estudio del pedal, porque en los corales que aquí se encuentran el pedal se trata de un modo obligado. Un trabajo que debe datarse en Köthen (1722/3), pero por alguna razón, Bach lo dejaría incompleto pues su paginación preveía 164 corales, que de hecho se quedaron en 46, lo que dejó numerosos folios en blanco. De la colección Neumeister (Neumeister- Sammlung) , Ach Gott und Herr BWV 714 y Befiehl du deine Wege  BWV App B. 47.  La Passacaglia y fuga, en Do m. BWV 582 (con pedale), obra con dos dataciones distintas en cuanto a trabajo de juventud (antes de Weimar) y como producto de primera madurez, una creación maestra que parece apuntar a una franja temporal más tardía, explotando un modelo de  Buxtehude- las variaciones sobre un bajo ostinato, que desde Bach llega a su culminación. La ruptura del molde tradicional está patente ya en el pedalero, con una longitud de ocho compases, cuando lo admitido hasta Bach era una extensión de cuatro. El tema del passacaglia, se oye continuamente en las  veinte variaciones que siguen generalmente en el bajo, pero también en las líneas superiores.

Juan de la Rubia, tuvo a bien participar en el estreno del Concierto para órgano y orquesta de Fernando Buide, obra encargo de la ONE, como estreno absoluto, junto a obras de Olivier Messiaen (Hymne pour grande orchestre) y la Sinfonía en Do, de Paul Dukas, en el Auditorio Nacional, en el ciclo sinfónico de la propia ONE. Fernando Buide, uno de nuestros compositores de mayor prestigio, había compuesto su concierto para órgano pensado para el instrumento Grenzing, composición que partía a través de un pequeño tema que en cierto modo, nos remitía al repertorio barroco ibérico, estableciendo una serie de variaciones sin solución de continuidad donde orquesta y órgano transformaban tímbricamente las ideas iniciales, una suerte de narrativa fantástica que no excluía momentos más impetuosos donde el órgano mostraba su lado más virtuosístico.  Juan de la Rubia, natural de Vall d´Uxó, actuó en las capitales de prestigio a nivel internacional, desde Europa al resto del mundo, en lugares como la Konzerthaus Berlin; el Palau de la Música Catalana; la Basílica de la Sagrada Familia- en la que es titular-; la Philharmonia de San Petersburgo; la Gewandhaus (Leipzig); el Teatro Mariinski; la Catedral de Colonia; la Freiburger Barockorchester, interpretando los conciertos para el instrumento de Händel y cantatas de J. Sebastian Bach.  Sus estudios musicales los había iniciado con su padre  y con Ricardo Pitarch, tanto como organista como pianista, gozando del magisterio de maestros como Óscar Candendo, Wolfgang Seifen, Michael Bouvard o nuestra apreciada Monserrat Torrent, ampliando en clases magistrales con personalidades como Olivier Latry y Ton Koopman. En su repertorio mostró un interés especial por las llamadas músicas con criterios históricamente informados, desde las tradiciones ibéricas a los barrocos de plenitud, entre las herencias del Romanticismo, con transcripciones de absoluta fidelidad, obras  tomadas de Johannes Brahms- La Sinfonía nº 1 Op. 68- e incluso de Richard Wagner. Las realizadas a partir de J.S. Bach, tanto improvisaciones como interpretaciones, son acogidas con verdadera veneración, especialmente en los lugares relacionados con el autor, como Arnstadt o Naumberg o los ciclos de la Catedral de León (2014/16). Desde su primer registro discográfico, (2003), editó otros siete junto a colaboraciones con otras disciplinas artísticas, con artistas como Lluís  Pascual o Nacho Duato, recibiendo premios como el del Concurso Permanente de Juventudes Musicales de España, que supuso un punto de inflexión en su carrera e igualmente el Premio Palau de la Música Catalana, llegando a ser nombrado miembro de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi.

Montserrat Torrent, en su horizonte, galardonada con el Premio Nacional de Música, tuvo entre sus alumnos inmediatos a organistas como Juan  de la Rubia, Óscar Candendo, José Luis Echechipia o Susana García Lastra, por citar algunos de ellos. La dama centenaria había ido discípula de Enric Granados en la Escuela Marshall y en el Conservatorio Superior de Barcelona, antes de perfeccionar su técnica en París y en Siena, al lado de figuras clave del órgano, en los años posteriores al espanto de la Guerra Incivil, motivo que la distanciaría de los grandes escenarios, asociados preferentemente a un ámbito de intérpretes masculinos, aunque, en su beneficio, resultaría impulsora de la renovación de las corrientes organísticas en tiempos de carencias, en los que no faltarían autores de nuestro tiempo, dedicando horas inagotables al estudio de órganos históricos y en  particular a nuestra tradición ibérica. Tuvo el privilegio de inaugurar el órgano de la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional, construido por Gerhard Grenzing- quien fur responsable de la restauración de órganos de Santiago-,  y más recientemente, el 18 de mayo de este año, Barcelona agradeció su legado bautizado con su nombre en el nuevo órgano del Oratorio de San Felipe Neri. Quien gozan del beneficio de conocerla de cerca, la describen curiosamente como una mujer de enorme  exigencia artística, pero también curiosa, llena de vitalidad y profundamente cercana en el trato. Una maestra entregada a sus discípulos, capaz de descubrir y desarrollar su potencial a través de su enseñanza que va más allá del aula, penetrando en los rincones más íntimos del alma humana. Serán esos alumnos los que la retraten como una adelantada a su época, con el don de trascender el tiempo en su unión con la música. Óscar Candendo (Antzuola, Guipuzcoa , 1971), que llegó a estudiar también con Jan Willem, Michel Bouvard, o Bernard Haas, atribuye la capacidad de seducir de la organista, quien también había sido su profesora en los Cursos de Música en Compostela, a su fuerza extraordinaria con la que modelaría su ámbito profesional exento de arbitrariedades ayudando a forjar un contexto histórico que ayudaría un complejo que definiría un espacio en el que también tienen cabida Johann  Sebastian Bach, Mendelssohn o Liszt hasta las vanguardias notables como Arnold Schöberg por su densidad de contrapunto.

Ramón García Balado

Galicische Nacht, de Espazos Sonoros en Viena

  Sargfabrik, Viena Por tercera vez , Espazos Sonoros se traslada a Viena para ofrecer su Galicische Nacht (Tarde gallega en Viena), en for...