Teatro Rosalía Castro, A Coruña
El IX Festival Resis abre en el Teatro Rosalía de Castro de A Coruña-día 23, a las 20´00 h.- , la serie de actividades con el Gallaecia Ensemble Barroco y el Kea Vocal Ensemble (Coro de la OSG) bajo la dirección de Enrique Azurza, con un programa que ofrece obras de D.Buxtehude, Carme Rodríguez, Morton Feldman y el propio Enrique Azurza, un agrupación que pretende distanciar los límites entre las formas antiguas y las músicas contemporánea, en una estudiada amalgama de criterio, basándose en criterios historicistas consecuencia de su línea de investigación, dentro de los límites y las posibilidades tímbricas y sonoras de esos instrumentos, así como por el repertorio elegido. Un su ideario tuvo bastante que ver la violinista gallega Mª José Pámpano, tras hacer su presentación en noviembre de 2021, en A Cidade da Cultura, con en espectáculo Oh! Rosas Vivas ¡ , un proyecto multidisciplinar único y fascinante, junto a aristas como Laura Iturralde, Yoseba Murazábal y la poetisa Maria Lado, abundando en el especio de la creación femenina. Kea Vocal Ensemble, está especializado en temáticas actuales y técnicas extendidas, tras ser creado en 1997, integrado por 16 voces, en atención a compositores vascos y del ámbito nacional, dejando una obra tan icónica como Lux Aeterna, de Ligeti, para 16 voces mixtas o Laberintus II, de Luciano Berio. Grabaron Ke Orbelak, con obras de David Azurza y Xabier Sarasola, interpretadas con Josu Okiñena y Asier Polo, así como la obra completa de Javier Bello- Portu. La dirección artística de este proyecto, es obra de Hugo Gómez-Chao, contando con los recursos en iluminación de Laura Iturralde.
En programa, barrocos como Dietrich Buxtehude, del que se toman Ad Pedes; Ad Latus; Ad Manus, educado en un ambiente musical, resulta el compositor más importante entre Schütz y J.S. Bach, dentro de la cultura germano-danesa, del Mar del Norte, autor de más de cien obras religiosas vocales, con atención a un estilo barroco sencillo de gran planteamiento estilístico, tras seguir el trazado de los grandes maestros precedentes, e incluso de sus contemporáneos, criterio que nos lleva a apreciar obras en el estilo de las Symphoniae sacrae, del citado Schütz, o incluso de las primeras cantatas bachianas, a tiempo que sus obras sobre textos latinos, se ubican dentro de una forma de transición. En ese espacio, aparecen igualmente sus oratorios, que repetía frecuentemente por sus obligados compromisos profesionales, permitiéndole pasar los límites de Lübeck; en 1699, Pachelbel le dedicó su Hexachordum Apollinis, mientras recibía las visitas de Haendel y J.S. Bach, en el capítulo de sus piezas libres, el músico mostraría sus preferencias por el tipo de tocatas, fugas e interludios y las dedicadas a un cantus firmus, cultivaba la fantasía de coral desarrollada, utilizando numerosos pasajes en toccata y en eco, bien en el coral para órgano que embellecía la melodía armonizada. Destacarían los pasajes en ostinato.
Carme Rodríguez- Haeresis, en estreno- un encargo del festival para esta compositora que suele responder a citas como las Xornadas de Música Contemporánea, y que recientemente estrenó Arborescente, en el ciclo Cometas, de la RFG, con obras de Arvo Pärt- Fratres; el Concierto para orquesta de cuerda, de Gracyna Bacewicz, y la Tercera Sinfonía, en Sol m. op. 36, de Louise Farrenc. Carme, es compositora y orquestadora, además de arreglista, habiendo realizado sus estudios en la Escuela Universitaria de Artes y Espectáculo TAI, de Madrid, en donde obtuvo las máximas calificaciones, recibiendo en consecuencia galardones como el Concurso CreaClásica; el Concurso Internacional de Composición María de Pablos (II y III, edición) y actualmente desarrolla sus labores entre Galicia y Madrid, con proyectos propios y en colaboración, con la Orquesta y el Coro Nacional de España; la RFG y la OSG, siendo sus orquestaciones trabajos cotidianos de compromiso con la OSCYL, Ensemble Sonor, Zoar Ensemble, Grupo Instrumetal Siglo XX e importantes solistas del entorno gallego. A mayores, la obra de Enrique Azurza, el director, con su estreno Behelaino isila e Bost argi diz-dizka, un sorprendente trabalenguas que resultará una segura caja de sorpresas sonoras.
Morton Feldman- Rothko Chapel-, obra testimonial con la que definitivamente nos hemos familiarizado, Feldman, en su proceso creativo, persiste en su aproximación a la plástica de Mark Rotko, por obras como Bunita Marcus, en la que los materiales sonoros se adhieren a la superficie de la pintura en un perfecto ejercicio de aproximación, una traslación de equilibrio que parece flotar en el espacio, lo que flota realmente en los cuadros de Rortko, según el músico, no es la forma, ya que el artista encuentra en los materiales sin movimiento, la particular escala en la que logra suspender todas las proposiciones de equilibro, marcadas en esta obra por su entrada con viola y respuesta de timbales, para ofrecer en su desarrollo citas de temáticas de la tradición hebraica, un trabajo que se haría realidad para quedar definitivamente plasmado en esa Rothko Chapel de Houston, en 1971. Feldman dividirá su obra en tres períodos, con un primero en el que figuran las piezas consideradas como gráficas, desde Durations, a Intersection o Intermisión; la segunda que se abre For Franz Kline, con una escritura más convencional, por el empleo de la plantilla instrumental o un tercer espacio con obras como Piano; Instruments 3; que se agotará en la etapa de sus años finales, hacia 1987, en la que aparecen For Samuel Beckett; Piano, violín, viola, cello en las que ya se manifiestan las duraciones más pronunciadas en toda su dimensión sonora. Personal resulta, en resumen, su tratamiento del sonido.
Ramón García Balado



