22/04/2026

Capela Rothko, por Galicia Ensemble, en el IX Festival Resis

Teatro Rosalía Castro, A Coruña


El IX Festival Resis abre en el Teatro Rosalía de Castro de A Coruña-día 23, a las 20´00 h.- , la serie de actividades con el Gallaecia Ensemble Barroco y el Kea Vocal Ensemble (Coro de la OSG) bajo la dirección de Enrique Azurza, con un programa que ofrece obras de D.Buxtehude, Carme Rodríguez, Morton Feldman y el propio Enrique Azurza, un agrupación que pretende distanciar los límites entre las formas antiguas y las músicas contemporánea, en una estudiada amalgama de criterio, basándose en criterios historicistas consecuencia de su línea de investigación, dentro de los límites y las posibilidades tímbricas y sonoras de esos instrumentos, así como por el repertorio elegido. Un su ideario tuvo bastante que ver la violinista gallega   José Pámpano, tras hacer su presentación en noviembre de 2021, en A Cidade da Cultura, con en espectáculo Oh! Rosas Vivas ¡ , un proyecto multidisciplinar único y fascinante, junto a aristas como Laura Iturralde, Yoseba Murazábal y la poetisa Maria Lado, abundando en el especio de la creación femenina. Kea Vocal Ensemble,  está especializado  en temáticas actuales y técnicas extendidas, tras ser creado en 1997, integrado por 16 voces, en atención a compositores vascos y del ámbito nacional, dejando una obra tan icónica como Lux Aeterna, de Ligeti,  para 16 voces mixtas o Laberintus II, de Luciano Berio. Grabaron Ke Orbelak, con obras de David Azurza y Xabier Sarasola, interpretadas con Josu Okiñena y Asier Polo, así como la obra completa de Javier Bello- Portu. La dirección artística de este proyecto, es obra de Hugo Gómez-Chao, contando con los recursos en iluminación de Laura Iturralde.

En programa, barrocos como Dietrich Buxtehude, del que se toman Ad Pedes; Ad Latus; Ad Manus, educado en un ambiente musical, resulta el compositor más importante entre Schütz y J.S. Bach, dentro de la cultura germano-danesa, del Mar del Norte, autor de más de cien obras religiosas vocales, con atención a un estilo barroco sencillo de gran planteamiento estilístico, tras seguir el trazado de los grandes maestros precedentes, e incluso de sus contemporáneos, criterio que nos lleva a apreciar obras en el estilo de  las Symphoniae sacrae, del citado Schütz, o incluso de las primeras cantatas bachianas, a tiempo que sus obras sobre textos latinos, se ubican dentro de una forma de transición. En ese espacio, aparecen igualmente sus oratorios, que repetía frecuentemente por sus obligados compromisos profesionales, permitiéndole pasar los límites de Lübeck; en 1699, Pachelbel le dedicó su Hexachordum Apollinis, mientras recibía las visitas de Haendel y J.S. Bach, en el capítulo  de sus piezas libres, el músico mostraría sus preferencias por el tipo de tocatas, fugas e interludios y las dedicadas a un cantus firmus, cultivaba la fantasía de coral desarrollada, utilizando numerosos pasajes en toccata y en eco, bien en el coral para órgano que embellecía la melodía armonizada. Destacarían los pasajes en ostinato.

Carme Rodríguez- Haeresis, en estreno- un encargo del festival para esta compositora que suele responder a citas como las Xornadas de Música Contemporánea, y que recientemente estrenó Arborescente, en el ciclo Cometas, de la RFG, con obras de Arvo Pärt- Fratres; el Concierto para orquesta de cuerda, de Gracyna Bacewicz, y la Tercera Sinfonía, en Sol m. op. 36, de Louise Farrenc. Carme, es compositora y orquestadora, además de arreglista, habiendo realizado sus estudios en la Escuela Universitaria  de Artes y Espectáculo TAI, de Madrid, en donde obtuvo las máximas calificaciones, recibiendo en consecuencia galardones como el Concurso CreaClásica; el Concurso Internacional de Composición María de Pablos (II y III, edición) y actualmente desarrolla sus labores entre Galicia y Madrid, con proyectos propios y en colaboración, con la Orquesta y el Coro Nacional de  España; la RFG y la OSG, siendo sus orquestaciones trabajos cotidianos de compromiso con la OSCYL, Ensemble Sonor, Zoar Ensemble, Grupo Instrumetal Siglo XX e importantes solistas del entorno gallego. A mayores, la obra de Enrique Azurza, el director, con su estreno Behelaino isila e Bost argi diz-dizka, un sorprendente trabalenguas que resultará una segura caja de sorpresas sonoras.

 Morton Feldman- Rothko Chapel-, obra testimonial con la que definitivamente nos hemos familiarizado, Feldman, en su proceso creativo, persiste en su aproximación a la plástica de Mark Rotko, por obras como Bunita Marcus, en la que los materiales sonoros se adhieren a la superficie de la pintura en un perfecto ejercicio de aproximación, una traslación de equilibrio que parece flotar en el espacio, lo que flota realmente en los cuadros de Rortko, según el músico, no es la forma, ya que el artista encuentra en los materiales sin movimiento, la particular escala en la que logra suspender todas las proposiciones de equilibro, marcadas en esta obra por su entrada con viola y respuesta de timbales, para ofrecer en su desarrollo citas de temáticas de la tradición hebraica, un trabajo que se haría realidad para quedar definitivamente plasmado en esa Rothko Chapel de Houston, en 1971. Feldman dividirá su obra en tres períodos, con un primero en el que figuran las piezas consideradas como gráficas, desde Durations, a Intersection o Intermisión;  la segunda que se abre For Franz Kline, con una escritura más convencional, por el empleo de la plantilla instrumental o un tercer espacio con obras como Piano; Instruments  3; que se agotará en la etapa de sus años finales, hacia 1987, en la que aparecen For Samuel Beckett; Piano, violín, viola, cello en las que ya se manifiestan las duraciones más pronunciadas en toda su dimensión sonora. Personal resulta, en resumen, su tratamiento del sonido.

Ramón García Balado

21/04/2026

Mares de historias con Paul Daniel y la Real Filharmonía de Galicia

 Centro Cultural Afundación, Vigo

Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela 


Quien fuera director de la RFG vuelve a tomar la plaza en dos sesiones con ella para los conciertos que se ofrecen en el Centro Cultural Afundación de Vigo-día 22 a las 20´00 h.- para continuar al día siguiente en el Auditorio de Galicia a las 20´30 h- ampliando con la serie de Conversando con…a las 19´45, de la que será protagonista el propio Paul Daniel.  En el apartado de Cometas, se anuncia una pieza en estreno de Gabriel Erkoreka, compositor formado con Juan Cordero en el Conservatorio Arriaga  de Bilbao, para seguir en la Escuela J.Guridi, de Vitoria, con Carmelo Bernaola y en piano con Alberto Nieto, antes de trasladarse a Londres en la Royal Ac. of Music, donde siguió las docencias de Christopher Elton, y cursos de interpretación pianística con Joaquín Achúcarro, Salomon Mikowski, Elza Kolodin y Malcom Frager, ratificando en el espacio de composición con G. Ligeti, F. Donatoni, H. Birtwistle y L. de Pablo. Fue fundador del Trío Bernaola, y  desde 1998, paso a ejercer la docencia en la Royal Ac. of Music, siendo sus obras divulgadas por foros como el ISCM World Music Days (Manchester);  Toru Takemitsu Awards Fest. (Tokyo); WRD Koln o el Auditorio Nacional. La naturaleza inspira en buena medida el conjunto de sus obras, con ejemplos como Nubes o Krater, en las que ya se adivina su opción por la predilección por estructuras contrastadas y dramáticas, donde  la oposición de extremos aplicada a todos los parámetros musicales juega un papel preponderante, en una tendencia a novedosas combinaciones.

Fernando Buide- tendrá en atriles Mar ao Norde, obra que ya había sido encargo de la RFG, y que fue estrenada junto las Danzas rituales, de Midsummer Mariage, de Michael Tippett y el Concierto para violín, en Re m. op. 47, de J.Sibelius, tomando su obra su título de uno de los poemarios de Álvaro Cunqueiro, siempre a través del preciosismo del lenguaje que recreaba en su estética símbolos e imágenes marinos, imágenes que suelen fluctuar entre lo real y las representaciones que permiten encuadran su tratamiento para orquesta con un remarcado protagonismo de la sección de chelos, a través de seis instrumentistas con partituras diferenciadas y que intenta moverse entre las imágenes que propone la orquesta, esos chelos que parecen reverberar y diluir aquello que la orquesta expone, en esta obra elaborada sobre una única sección sin solución de continuidad, dentro de un talante calmo que recorre toda la composición. Su desarrollo muestra un carácter cíclico, dejando a las trompas un cierto protagonismo desde la lejanía.

Benjamin  Britten- Four Sea Interludes, procedentes de la ópera Peter Grimes, Op. 33ª, una de sus obras escénicas por excelencia y que había sido estrenada en el Sadler´s Wells Théatre (Londres), serie de piezas evocadoras que recrean un espacio atmosférico cambiante, que no traslada a una pequeña villa de pescadores, en la que esa mar está siempre presente. En su evolución, el Primero Dawn (Alba) nos acerca a la introducción del Primer acto, quedando como un Preludio propiamente dicho a través de una naturaleza descriptiva que precisamente evoca la mañana grisácea y apacible al borde del mar, a través de una cantinela de talante Lento e tranquilo, a la vez que ágil, confiado a las flautas y violines en registro agudo que ayuda a imaginar el vuelo de gaviotas. Clarinetes, violas y arpa, resultan el mar y los metales graves con sordina, resultan la amenaza del océano, siempre dispuesto a saltar, especie de detalle que nos acerca a Debussy o al Sibelius de las Oceánides. El segundo Interludio- Sunday Morning, resulta una introducción del Segundo acto, igualmente descriptivo a través de una instrumentación brillante y refinada, evocada por el toque de campanas, (las cuatro trompas) recreando un ambiente festivo a través de las maderas mientras la cuerda grave anuncia una especie de cántico dominical. El tercer Interludio- Moonlight  (claro de luna)-, encabeza el tercer acto, resultado la más precisa  de las cuatro piezas  a través de una música inmóvil que observa un tinte psicológico, animándose en la parte central gracias a las flautas, el arpa y el xilófono.  El Cuarto Interludio Storm (tormenta), se ubica entre los dos cuadros del primer acto en una intención descriptiva, ligada al personaje central y a su comportamiento. Escrito en forma de Rondó, desencadena todas las fuerzas de la orquesta, matizando todas las asperezas del talante de Peter Grimes y su brutalidad.

Jean Sibelius- Sinfonía nº 3, en Do M. op. 52- iniciada en 1904, y que pasó por una larga maduración  hasta su conclusión tres años después, mientras completaba obras como Pelleas y Melisenda y La hija de Pohjola, obra que tendrá estreno en Helsinki bajo su propia dirección en 1907, para repetir un año después en la Royal Society of London, en dedicación a Granville Bantok, para una obra que resulta diferente de las precedentes, rechazando la sobrecarga de romanticismo y toda inspiración nacionalista. El Allegro moderato, resulta impresionante por su línea y estructura a través de su tonalidad en Do M., en un vitalismo que le aporta una proyección dinámica, lo que llevará a situar este tiempo en comparación con los tiempos de entrada de los grandes sinfonistas desde F.J. Haydn, Mozart y los maestros de aquellas épocas, dejando una impresión de perfección formal dentro de un equilibrio reforzado, a través de una profunda unidad orgánica, ya desde el trazado observado en el primer tema, en su escritura, logrando una clara unidad tonal , debida al predominio de la sección de cuerda, entre transformaciones temáticas logradas gracias a una sutil orquestación, tramada por las esencias de la forma sonata. El Andantino con moto, quasi allegretto, se dispone en un cuadro de una serie de variaciones en espejo, a partir de un tema curioso derivado de la doble rítmica de 6/4 y 3/2, un episodio confiado a los chelos divididos con una profunda corriente de bajo que nos acerca a la impresión de un agua dormida. La tonalidad, en Sol sost. m., se enfrenta claramente con los movimientos precedentes.   El Finale (Moderato-Allegro ma non tanto, de aspecto sombrío, resultará animado por una única respiración que se despliega a través de súbitos apuntes orquestales, para un final repartido en dos secciones, una primera en forma sonata cuyo desarrollo se ofrece sobre la segunda idea temática y una segunda que valora un tema opuesto, que por medio de una progresión sobre un ostinato rítmico- melódico, nos traslada a una poderosa intensidad de metales, un Finale, que no remite a ninguno precedente, suponiendo en el autor el  primer ejemplo entre ritmo lento wagneriano subyacente y una dinámica beethoveniana, sobre el tempo rápido.

Ramón García Balado

17/04/2026

Iria Pérez Antelo: Concierto para marimba, de Emmanuel Sejourné, con la Banda Municipal

 Teatro Principal, Santiago de Compostela


Iria Pérez Antelo
será solista del Concierto para marimba de Emmanuel Sejourné con a Banda Municipal, dirigida por David Fiuza Souto, en una programa que también tendrá el tiempo final de la Sinfonía nº 5, en Re m. Op, 47, de D. Shostakovich  y la Sinfonía n 1, en Re M. (Clásica), de Sergei Prokofiev- día 19, a las 12´00 h., en el Teatro Principal-, en una aproximación al francés Emmanuel Sejouné, que se formó con  Jean Batigne antes de fundar Les Percusions de Strasbourg, para interesarse por le géneros contemporáneos, recibiendo el galardón de un Primer Premio de Medaille  D´Or, y un Grand Prix Europé por su  trabajo Saxofón et Percusión; Fue nombrado asesor Académico por el Ministerio de Cultura Francés (1994), al tiempo que coautor de 10 ans avec percusions , un tratado teórico . Fundó con el saxofonista Philippe Geiss, el grupo Noco Music, grabando Saxophone et Percusion. Estrenó obras de Donatoni, Dillon, Aperghis, Manoury, Fedele, Mash y Pesson,  incluyendo en su repertorio obras camerísticas, sinfónicas y también bandas sonoras, trabajando para cadenas como ARTE; ARD o ZDF, o compromisos como la banda sonora de The Invaders, para el Ballet du Rhin. Entre sus colaboraciones en el espacio de la música improvisada, destacan sus colaboraciones con los percusionistas Fritz Hauser, y Silvie Reynaert, además del grupo Percussions Claviers. Compuso Famim, obra que combina música improvisada con influencias populares, un encargo del pianista Michael Borslap, y el Amsterdam Percussion Group. El Concierto para marimba y orquesta, fue encargo de Bogdan Bacanu, acompañado por los Solistas de Estrasburgo, obra típica de repertorio para marimba, en 2004, había compuesto a petición del Teatro Nacional de Luxemburgo, el musical School Boulevard.

Dmtri Shostakovich- Allegro ma non troppo- de la Sinfonía nº 5, en Re m. Op. 47-tiempo que se inicia con una marcha marcada por fagot, flauta y oboe, en un tono sardónico entre lamentación y burla, antes de ascender a un dentro de una acentuación rítmica, facilitando la entrada de un tema de vals, con fragmentos motívicos que destacan sobre un fondo seco de sonidos en staccato para facilitar la entrada de un redoble de timbales que se amplifican en una respuesta de instrumentos de metal en preparación de la vuelta de la marcha fúnebre repartida por trombones y fagotes. Un Finale que enlaza parcialmente con el primer movimiento Allegro poco moderato, destacando con insistencia el carácter sombrío, de una rudeza aparentemente intencionada pero plena de fuerza interior, ya desde los primeros compases y que se despliegan como una avalancha en un movimiento mecánico intensificado, destacando un segundo tema Finale, en el que aparecen ciertas analogías con la forma sonata. Un episodio de transición a cargo de la percusión, recrea un universo nuevo. La Sinfonía, fue estrenada por E. Mravinski, teniendo para el autor una importancia añadida por la amistad mantenida entre ambos, cuando el director había sido nombrado Primer director de la Orquesta Filarmónica de Leningrado, lo que supondría la posibilidad de convertirse en uno de los grandes talentos a nivel internacional, suponiendo al mismo tiempo para Shostakovich, en una fecha clave de su carrera profesional.

Sergei Prokofiev- Sinfonía nº 1, en Re M. Op. 25 (Clasica)-, obra que como el Primer concierto para violín, parece reflejar la pureza y la claridad virginales del paisaje siberiano. Sencillos en su estructura, armonía y ritmo, así como por los ingeniosos y encantadores pasajes naturales, que no se esfuerzan en alcanzar los efectos y el valor de las sacudidas observadas en la Suite escita o en el Segundo concierto para piano, una música en apariencia  notablemente más sencilla, directa y sin esfuerzo, transparente y ligera. Obra neoclásica que se convertirá en un de las obras sinfónicas más programadas, precisamente por su voluntad de aproximación a las estéticas del siglo XVII, será, con todo, una de las composiciones más breves que realizará dentro de este género. Compuesta  en 1917, será estrenada en Petrogrado, bajo su propia dirección, manteniendo como ideario ese patrón marcado por el planteamiento observado en cuanto a su evolución a través de un criterio marcado por los modernismos en boga y que para la ocasión, se apoyará en un planteamiento cercano a los compositores del clasicismo, en especial, los de F.Joseph Haydn, el patriarca por excelencia, maderas, trompetas, trompas, a  dos; timbales y cuerda, a través de una clara unidad tonal. Para esta obra, el compositor ucraniano se decidirá por una obra en cuatro tiempos, partiendo de un Allegro, de una vitalidad exuberante, de clara abundancia sonora, para pasar a un Larghetto, que se acerca bastante a un estilo de minuetto, ligero y gracioso, cargado de efectos que alternan episodios de acordes en staccato. La Gavota, que a la postre se convertiría en el movimiento más célebre, confirma la preferencia del autor por este estilo de forma de danza, para concluir con un Final, en forma de rondó-sonata, con repetición del primer movimiento.

Ramón García Balado

Montserrat Torrent, centenaria


 Tal día como hoy, 17 de abril, nació la organista Montserrat Torrent, afecta desde 1974 a los Cursos Internacionales  Universitarios de Música en Compostela, este año de su centenario, la Fundación Monserrat Torrent tiene previstas una serie de importantes actividades dedicadas a velar por su figura, con el apoyo de la Generalitat de Catalunya, que incluye coproducciones con otros ámbitos del mundo catalán e internacional, fundiendo la trayectoria compartida con  otros alumnos suyos y que dejan como resultado fundir su trayectoria artística y profesional: divulgar intergeneracionalmente su legado; promover el conocimiento del mundo del órgano y sus repertorios, dentro de una proyección pluridisciplinar y un cuidado calendario de actividades concertísticas con una labor de recuperación de la organología y de los repertorios. Por su cuenta y si la fortuna sigue confiando en su salud, podremos asistir a unos cincuenta conciertos, junto a los 1700 de lo que se harán responsables organistas que fueron alumnos de ella. Un programa de conciertos que, como es obligado, se escucharán obras de Correa de Arauxo, Antonio de Cabezón, Joan Cabanilles o Pablo Bruna. Uno de esos conciertos L´orgue del mar,  una serie de cuatro actividades centrada precisamente en Correa de Arauxo, con obras escogidas por ella. Músico que había sido compositor y organista, con un posible origen portugués o incluso sevillano, y que se había formado con Francisco Peraza, dejándonos para la posteridad el Libro de tientos y discursos de música práctica y teórica del órgano, en un reparto de obra teórica y 62 tientos que le confirman como uno de los grandes del órgano barroco a nivel europeo. Correa de Arauxo será el hilo conductor en Cuenca, el día 13 de junio, para confirmar también obras compuestas para la ocasión, como Josep M.Guix (coencargo del Festival Espurnes Barroques y la Fundación Montserrat Torrent) que se estrenará en el Palau Güell, el 10 de diciembre. Mención dentro de las recuperaciones, la inauguración del órgano Monserrat Torrent, en la Iglesia San Felipe Neri, del Barri Gotic de Barcelona, proyecto por el que había comenzado a luchar en los años sesenta y que se había dilatado ampliamente en el tiempo, disponiendo para la conclusión del mismo con el apoyo del Ajuntament de Barcelona y de la Generalitat de Catalunya. El instrumento, tuvo un proyecto original de Gabriel Blancafort y de Georges Lhôte, antes de que lo completase Albert Blancafort. La maestra siempre mantuvo sus actividades pedagógicas, como las desarrolladas en la Academia Franck Marshall, en donde se formó como pianista entre 1932/6. En calidad de emérita, continúa impartiendo compromisos en la ESMUC y en la Universitat Autónoma de Barcelona, dejándonos un legado discográfico a través de Ficta Edicions, o materiales históricos conservados en el CSIC´.

Su incorporación a los Cursos U.I. de Música en Compostela, se habían realizado en 1974, ocupando su cátedra correspondiente, junto a Conxita Badía (canto); Genoveva Gálvez (clave); Alberto Ginastera (composición); José Tomás (guitarra); Antonio Iglesias y Rosa Sabater (piano); Agustín León Ara (violín); Marçal Cervera (chelo); Enric Ribó (canto coral); Pura Gómez (oratorio) y Frederic Mompou, aportando un curso monográfico sobre su obra para piano y para voz y piano). La memoria dedicada curso y firmada por quien fuera su director Antonio Iglesias, dejaría escrito en el Primer tomo que ocupaba las fechas desde 1958 a 1974, una apreciación para Montserrat Torrent: Con un programa dedicado a Cabezón, Correa de Arauxo, Pablo Bruna, Cabanilles, el Padre Soler , Clérambault y un anónimo dieciochesco, la organista actuó en San Paio de Antealtares, la que sería su casa a lo largo de los años que estuvo con el curso, y en lo que entonces suponía el tercero de los conciertos auspiciados por el Ayuntamiento de Santiago- el 2 de septiembre-, el instrumento tan apreciado, había recibido un proceso de restauración, realizada por el prestigioso organero alemán, Gerhard Grenzig, sufragado por la Fundación  Barrié de la Maza. Grenzig volvería años después para hacerse cargo de labores similares en otros órganos compostelanos.

Monserrat Torrent, la dama de l´orgue, es el título de una publicación monográfica a ella dedicada y firmada por Albert Torrens, en edición bilingüe, en la FICTA Edicions, un volumen de aproximadamente 450 páginas. Trabajo publicado en 2020 que rastrea los hitos artísticos y las circunstancias culturales y personales que configuraron su singular aportación a la historia de la música, representándola como una personalidad libre, tenaz y luchadora, con ideas claras. Un trabajo en tres bloques  principales y 27 capítulos de extensión equilibrada, que establece un recorrido hagiográfico desde un tono siempre respetuoso alejado de una exaltación gratuita. El primer bloque, preludio,  se centra en anécdotas y recuerdos familiares y de época, complementados  con un interesante apunte sobre la restauración del órgano del Palau de la Música Catalana (1973); el segundo Fuga, aborda la faceta más teórica del relato y desarrolla el perfil de Montserrat Torrent, como intérprete y estudiosa, con numerosas reflexiones sobre repertorio, técnica y la presencia del órgano en el ámbito litúrgico. Es por tanto, la sección más específicamente musical, y rompe la linealidad del recorrido vital,  que se retoma en la última parte, Coda, donde se relata la actividad desde los años setenta hasta la actualidad y los reconocimientos obtenidos. Un breve epílogo recoge declaraciones recientes de la protagonista, ofreciendo una mirada sobre sí misma, la vida, la vejez, la enfermedad y la música. Aunque a veces aparecen largas digresiones, este texto de Albert Torrens, combina la síntesis y comentarios sobre instituciones, temporadas y personalidades, algunos en notas a  pie de página, enriqueciendo la visión de la profesión de la organista. La obra se nutre también de extractos de artículos, declaraciones y ponencias, en las que la organista, denuncia la desatención de muchos órganos de Cataluña, critica los eléctricos y reivindica un sistema de estudios adecuados y de calidad. Tampoco faltan observaciones técnicas sobre los órganos que ha estrenado y tocado, ni su insaciable curiosidad y sentido del deber pedagógico, cimentado en la modestia como vía para acercarse a la música: una actitud coherente con su profunda  humanidad viva en la lucidez y reflejo de una personalidad singular, de fino humo.

Ramón García Balado

16/04/2026

Catro Quince con Nuria Lestegás: Sonatas del rosario de H. I. F. Biber, en San Paio de Antealtares

 San Paio de Antealtares, Santiago de Compostela


Concierto con puesta escénica de Nuria Lestegás, acompañando al grupo Catro Quince, en la Igrexia de San Paio de Antealtares- día 19, a las 20´ 30 h.-, para una obra de especial relieve, Las sonatas del Misterio del Rosario, de Heinrich Ignaz Franz Biber (1644/1704), una formación integrada por Roberto Santamarina Fernández- violín-; Alejandra Escolante Mujico- órgano y espineta- y Carlos García Amigo, en chelo. Nuria Lestegás, fue partícipe del filme O Corno, de Jaione Camborda, músicos que colaboran habitualmente con formaciones especializadas en música antigua, como Alicerce, Manseliña, Martín Códax o América Antiga. Los grupos colaboraron también en eventos como el ciclo De Lugares e Órganos. Biber había nacido en Wartenbeg, una localidad cercana a Praga, teniendo como primer maestros al organista Wiegand Knöffee, antes  de entrar al servicio del Príncipe Johann Seyfried Eggenberg, en Graz, en donde también estaban Philipp Jacob Rittler y Jacob Primmer, músicos muy importantes de su tiempo, recibiendo la confianza de valet de chambre y músico de Karl Liechenstein-Castelcorno, obispo de Olmütz, tomando contacto con la música de Johann Heinrich Schmelzer, en especial por sus balleti, sumamente valorados en la corte. Se decía de él que tocaba el violín como ningún otro podía hacerlo, y en parte por ese estilismo conocido como scordatura. Al cambiar la manera de afinar el instrumento lograba, efecto, tocar pasajes que, de otra manera, serían imposibles. En su vida, fue importante su traslado a Salzburgo, donde consiguió entrar en la corte de Maximilian Gandolph von Khuenburg,  arzobispo de Salzburgo.

Obras como la notable passacaglia para violín solo, es por un lado la magistral variación construida a lo largo de sesenta y cinco variaciones, de un tetracordio descendente  (Sol-Fa- Mi- Re), tocada en fecha de especial consideración, en la Catedral de esa capital; en 1677, tocó varias veces sus sonatas en Laxenburg, ante el emperador Leopoldo I, quien en obsequio le entregó una cadena de oro,  siendo nombrado entonces Kappelmeister suplente, lo que le permitirá destacar como compositor con una Misa para 53 voces, obra que aprovecharía las posibilidades acústicas del templo.

Charles Burney, estudioso de la música de su época, en trabajos como La Historia general de la música (1776/89), siempre apreció las cualidades del músico, aceptándole como el mejor de su tiempo, un detalle que se añade a la valoración  que igualmente le concederá el hijo de Biber, en  Karl Heinrich en Grundlager einer Ehre—Pforte, en su biografía publicada por Johann Matheson, en 1740. Burney, había sabido valorar la dimensión de nuestro músico ya desde las Sonate per violino solo, ocho piezas para el instrumento con bajo continuo, sumamente elaboradas por su calidad como muestra de su sentido, su estructura y su esquema formal. El  genio aparece en libertad, en los preludios y en los ricos y elaborados finales, con brillantes ornamentaciones sobre bajos ostinato y los pasajes polifónicos donde Biber da cabida a su formidable técnica violonística. Pero el sello distintivo está en la manera en la que todas las sonatas conservan el espíritu improvisatorio, en la forma en la que consigue a través de la escritura, crear la sensación en la que el intérprete va siendo llevado por sus inspiraciones repentinas, manteniendo a la vez, un orden formal preciso. Sol dos  de ellas requieren una alteración de la afinación. En cambio, 14 de las Sonatas del Misterio ( o del Rosario), precisan de scordatura, una colección que no fue impresa en vida del compositor, y en el manuscrito sobreviviente, cada una de ellas se identifican con uno de Los Misterios del Rosario, y por añadido precisan scordatura. Las diferencias convencionales entre sonata da chiesa y Sonata da camera, no son respetadas. De las siete partitas para dos instrumentos y bajo continuo que conforman Harmonia Artifioso Ariosa- otra de sus colecciones de sonatas-, cinco son para dos violines, una está escrita para violín y viola  y las restantes dos, para dos violas d´amore. Seis de ellas precisan de scordatura.

Es posible que antes de morir, en 1703, se hubiese encontrado en buenos intercambios de impresiones y vivencias compartidas con otros colegas de aventuras, con quienes se diese a veladas vespertinas disfrutando del café, entonces tan en boga, y de las que nos queda memoria en la popular Cantata del café, compuesta por  Johann Sebastian Bach, en su caso, sería en el apreciado Café Tomaselli, en cuyas mesas cambiarían impresiones artísticas y cotidianas, ya en tiempos futuros, Wolfgang Amadeus Mozart, Karl Maria von Weber,Thomas Berhard  y hasta Herbert von Karajan. Biber, metidos en la teoría de los afectos, ofrece en el legado de sus obras una música como imitación de la naturaleza, y en particular, con las doctrinas del pensador y teórico Athanasius Kircher,  tratadas en su Musurgia Universalis, publicado años antes en Roma, hasta alcanzar su publicación en Alemania. Si la música era capaz de completar el sentido de la palabra, haciéndola más poderosa al reformar su afecto, también podía, en definitiva, estar en lugar de la palabra y generar ese afecto, por sí sola.

Ramón García Balado

Capela Rothko, por Galicia Ensemble, en el IX Festival Resis

Teatro Rosalía Castro, A Coruña El IX Festival Resis abre en el Teatro Rosalía de Castro de A Coruña -día 23, a las 20´00 h.- , la serie d...