29/09/2026

Katrin Wundsam: Solista para Luciano Berio y Gustav Mahler

 Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela

Auditorio de Ferrol


Concierto de la Real Filharmonía de Galicia dirigida por Baldur  Brönnimann, que contará con la mezzo Katrin Wundsam, para obras de Luciano Berio y Gustav Mahler, en el Auditorio de Galicia- día 1 de octubre, a las 20´00 h, incluyendo sesión previa de Conversando con… el director, 19´15 h.-, con segunda visita el día 2 en  el Auditorio de Ferrol, a la misma hora. Katrin Wundsam es una cantante formada en el Mozarteum de Salzburgo y con larga experiencia con directores como D.Barenboim, F. Xaver Roth, Christian Thielemann o Mark Janowski, y que cuida especialmente roles wagnerianos o de su entorno, teniendo en su repertorio óperas como Die Walküre, Die Meistersinger von Nürnberg, Tannhäuser, Der fliegende Holander o Götterdämerung, manteniendo un contrato durante temporadas con la Oper Köln. Luciano Berio (1925) y las Folk Songs, autor de un lenguaje lleno de guiños en un meditado estudio de las tendencias del pasado con obras tan significativas como Ommagio a Joyce, o Circles y Epifanie, interesándose por los efectos teatrales tomados de poetas como Auden, Joyce, Melville, Sanguinetti o Paul Celan, ópera emblemática será Outis,  pensemos igualmente en Fragmente- stille, an Diotima, siendo el tratamiento del texto, como vemos en las Folk Songs, un dominio absoluto de las técnicas del lenguaje, hablaríamos también de el ciclo Sequenza 3; La vera storia o Un re in ascolto, esas Sequenzas compuestas indistintamente para flauta, arpa, voz, trombón, viola, oboe, violín, clarinete, acordeón, guitarra, piano, saxo, fagot, y trompeta, una orientación sobre las principales ideas del compositor, dentro de la transformación de una work in progress, los aspectos teatrales gozan de presencia en muchas de sus obras ya desde la Sinfonía compuesta en 1969, partitura laberíntica en cinco secciones en la que numerosos elementos del discurso, resultan sintetizados en un formidable rio sonoro, a modo del Finnegan´s Wake, de James Joyce, y en la que empleaba citas de interrelación que encuentran su razón de ser, también la posibilidad de probar con la música de Gustav Mahler, dejaría aventuras como el tanteo con su Sinfonía nº 4, de la que toma algunos pasajes, una adaptación entre lo culto y lo popular, como haría en otras obras suyas, un fascinante  recurso por la riqueza del tejido sonoro tal cual sabría disponer Berio.

Sinfonía nº 4, en Sol M. de Gustav Mahler, en sus cuatro tiempos Bedächtig (Nicht eilen);  Rech gemächlich; In gemächlicher Bewegung. Ohne Hast; Ruhevoll (Poco Adagio) y Serh behaglich  (con voz solista), obra elaborada a través de distintas etapas , con estreno de la obra íntegra en Munich, el 25 de noviembre de 1901, teniendo como solista a Margarethe Michalek, bajo la dirección del autor, antes de la segunda revisión de 1902 y la última de 1910. El texto pertenecía a Das Himmelische  Leben (El Muchacho de la Trompa Mágica).   Un primer tiempo en forma de Sonata- Rondó, compuesto sobre dos temas fundamentales, con tres corcheas en quintas de las flautas y el tintineo de los cascabeles, entre los primeros violines, un tema noble y galante cercando al primer romanticismo y un segundo que derivan del anterior, adoptando un aire elegíaco y ensoñador, marcado por detalles de flauta, con pizzicato de contrabajos. Un alegre crescendo animado, entre timbales, carrillón, triángulo, platillos y arpa, deja paso a un tintineo en forma desarrollo, sobre la entrada de un nuevo tema y una frase contenida de la trompa. In gemächlicher Bewegung. Ohne Hast, resulta una especie de danza de la muerte construida sobre un solo de violín, con el instrumento afinado un tono más alto de lo normal. Una ironía sobre la muerte vista a distancia, en forma de danza macabra, aunque con un humorismo ciertamente desconcertante, que puede evocar el tercer movimiento de la Primera sinfonía. A la sección del solo de violín, se opone otra delicadamente seductora, con las cuerdas en sordina, que recurre cada vez más a tres compases a un Fa agudo del arpa; el trío de esta especie de Scherzo, resulta repetido  en dos ocasiones y entre tres sucesivas variaciones, de las primeras variaciones, se cierra sobre un acorde de las maderas, el campanólogo y el triángulo.  El tercer movimiento Ruhevoll (Poco Adagio), anuncia la típica estructura del Rondó- Variaciones /A-B-A-A- Coda-,, tiempo de una belleza que resulta irresistible, merced al exceso de detalles sonoros de refinada intensidad, alcanzando la cima en una situación de exquisita tersura, a partir de la mitad de este tiempo, que se prepara con la Coda, en fortissimo, mientras se escuchan las trompas. Una llamada en Mi M., ayuda a una presencia en forma de deslizamiento que ayuda a extinguirse el tiempo de forma ascendente, sobre la dominante de Sol M., una simbólica elevación hacia los espacios superiores.   Sehr behaglich- esta vez para voz de mezzosoprano- Wir geniessen die himmlischen Freuden/ d´rum tun  wir das Irdische meiden/ Kein weltlich Getümmell/ Hört man nicht im Himmel ¡/ Lebt alles in sanfrester Ruh….Una las páginas más atractivas, al igual que tantas en las que interviene la voz, y en la que recrea una visión arrebataba y extática, que nos ubica en un mundo paradisíaco. Mahler lo consiguió precisamente gracias a la recurrencia a la voz femenina, con evanescencias casi impresionistas. Mahler amaba profundamente esa especie de sentimiento casi infantil, que se encuentra en las canciones de El Muchacho de la Trompa Mágica. En esta Cuarta Sinfonía, el ciclo podría encontrar la canción fascinante y reveladora, el mundo de los desarraigados y los perdedores, sobre un sustrato de las canciones populares del Knaben Wundernhorn, recogidas por Arnim y Brentano, las canciones que el pueblo cantaba en la Europa de las agobiantes guerras, los desastres milenarios, la Guerra de Los Treinta años, las hambrunas terroríficas. La canción de la vida celestial, que resulta esta naïveté asombrosa de una ingenuidad sofisticada que nos aferra en cuerpo y alma, con promesas de celestiales compensaciones.  Junto a la Primera Sinfonía, es esta una obra que pronto sería aceptada por los aficionados, junto al universal Adagietto, de la Quinta Sinfonía y en similar rango con el ciclo La canción de la tierra. La primera interpretación del último movimiento Sehr behaglisch, se había ofrecido en Hamburgo, el 27, de octubre de 1893 con Clara Schuh-Prohaska, con dirección del autor.

Ramón García Balado

24/09/2026

Arxis Ensemble, en Contemporáneas

Sala Mozart, Auditorio de Galicia


 
Primera actividades del ciclo Contemporáneas en el Auditorio de Galicia- día 28, a las 20 h-, con el Arxis Ensemble integrado por Clara Giner- flauta-, Sergio Bayarri- clarinete-, Noé Rodrigo- percusión-, Nikola Tanaskovic- acordeón-, Magdalena Cerezo-piano-, Blanca Budiño- chelo- y el contrabajista Zacharías Fasshauer, grupo que fue dirigido por Beat Furrer, con quien estrenó Akusmata, en colaboración con los austríacos Cantando Admont, grupo vocal, en el que participaría Aitor Vázquez Torres, quien presenta en programa su obra Sonora-una fisura da poesía de Chus Pato (2025), teniendo como directores invitados a Aitor Vázquez Torres e Igor C. Silva, como participante en residencia, en un proyecto centrado en la conmemoración del centenario de Ianis Xenakis, culminado con la interpretación del sexteto de percusión Pléïdes, dentro del V Festival RESIS y desde 2023, colabora con certámenes como los ENSEMS o la serie de proyectos de la Ac. de España en Roma; el Festival de Canarias, la Fundación Biermans Lapôtre (Paris), el Rathenover Tage für Neue Musik o el Nuova Consonanza. Presenta obras en estreno de autores como R. Saunders, B. Furrer, H. Gómez- Chao, Igor C. Silva, A. Posadas, W. Rihm, H. Lachenmann, J. M. López López, Nacho de Paz, A. Sánchez Torres. La obra de Aitor Vázquez, ganadora del XVI Premio Internacional Andrés Gaos, de la Deputación da Coruña, tendrá como protagonista a la soprano Margarita Rodríguez, graduada en la ESCM de Madrid, y que tuvo el privilegio de colaborar con  maestros como William Christie, M. Suzuki, J.M. Moreno, J. Savall, A. Lytton,  o M. Fiescher- Dieskau, y que ya interpretó roles desde la ópera, el oratorio o el sinfonismo, estrenó trabajos con La Dispersión, en el espacio barroco; Il Giardino della Vita-, de J. Mª Sánchez- Verdú, bajo la dirección de Arturo Tamayo; obras como Aleph, de I. Pérez- Frutos; Lo Grotesco, de S. Blardony; Mari, de W. De Vleeschhoven o la reciente adaptación de J. Torres, sobre la Symphonia armonie celestium reveltionum, de Hildegard Von Bingen, entre otras experiencias como Interium en Roma, de H. Gómez-Chao; Tres Veus- Museo Tàpies de Barcelona o la orquestación de Chant après chant, de J.Barraqué, junto a Neopercusión, en el Auditorio Nacional (Madrid)

Jacobo Gaspar- Sombras de invierno III- pieza que resulta una reflexión sobre el fenómeno de la escucha y el sonido, entendido  no solo como vehículo de un discurso sino como materia del espacio.  Compositor apreciado por obras como Ambar o Vía Láctea. Kaikus espiral, un encargo de la propia RFG, había estudiado en el Conservatorio de Aragón con J. Manuel López- López, y musicología en la Universidad de Oviedo, recibiendo premios como el Xavier Montsalvatge, de la Fundación Autor-CDMC; el Primero del VI Jurgenson Competition for Young Composers (Moscú), el de Honor del Valentino Bucchi-Parco della Musica (Roma); un Segundo del de Povoa de Vazim (Portugal); mostrándose interesado por el uso de todo el material sonoro disponible. Se muestra interesado por la totalidad del espacio sonoro disponible materializado a través de modelos que no son extraídos de forma mimética o simbólica del medio natural. En la actualidad, conserva su interés por las iniciativas docentes.

Morton Feldman (1926/87)- Voice and instruments II (1974)- pieza de una delicada arquitectura, músico que se caracteriza por el uso de un cuerpo de instrumentos de reducidas dimensiones y primado en  lo fundamental las obras breves, el empleo de esa consideración se debe a su propia inseguridad en lo relativo a su lenguaje y que como en el caso de Anton Webern o Arnold Schönberg, dentro de la Segunda Escuela Vienesa, se decide por el tratamiento de títulos impersonales y ese concepto de obras breves o incluso aforísticas  (Durations, Projections). Hay con todo un rasgo común en todas esas piezas o en el empleo de sonidos aislados. No hay nada sistemático en semejante procedimiento, las relaciones entre las notas, tanto en el plano horizontal como vertical, se deduce en función de una experiencia de la escucha y no sobre un plan compositivo abstracto. Esa discontinuidad del discurso, esta irregularidad en la exploración de los  registros, permite a  Feldman no eliminar nunca ningún intervalo, ni los más consonantes o los más distantes, propios de los años setenta.

Rebecca Saunders (1967)- Quartet (1998)- indaga en la fisicidad del sonido y en las tensiones del gesto instrumental, un discurso que se enriquece gracias a una tímbrica muy cuidada y elaborada, gracias a esta compositora que tuvo el privilegio de estudiar con Wolfgang Rihm, dejando como ejemplo por excelencia este cuarteto , compuesto para acordeón, clarinete, doble bajo y piano. La compositora concibe el material como una sucesión de objetos sonoros concisos, secos, interrumpidos por períodos de silencio meticulosamente calculados. Aquí, el silencio se convierte en un elemento tan importante como las propias notas. La importancia de los sonidos sostenidos, la fisicidad del sonido (influencia de Giacinto Scelsi), resulta el signo distintivo de esta compositora, cabeza visible en la actualidad de la vanguardia inglesa. Siempre supo moverse entre los instrumentos que permitían ampliar el uso de tratamientos extensos y calculadas resonancia, creando atmósferas densas en su planteamiento.

Ramón García Balado

La OSG con su titular Roberto González-Monjas en el XV Festival de Música Sacra de Colombia

 Gira americana


Tres serán los conciertos que ofrecerá la OSG en su visita a Colombia los próximos entre el 2 y el 4, en la Iglesia de San Ignacio de Colombia acompañada por el Coro Nacional de Perú y el Nacional de Colombia, con un monográfico mozartiano que incluye sus conciertos para violín, de los que será solista el propio González-Monjas a los que se añade el Requiem, en Re m. K. 626 y la Krönungs Messe (Misa de la Coronación) K. 317. El día 2, primera sesión, reservará el Concierto para violín nº 1, en Si b M. 207, obra nacida tras su regreso su Salzburgo tras pasar meses en Munich y de haber compuesto su ópera La finta fingida  K. 196, dentro de sus pretensiones de obtener un puesto de músico en la corte y escapar de la tiranía de Colloredo. Un período que le permitirá componer la serie de conciertos para violín, entre los meses de abril y diciembre de 1775. Para estudiosos como Einstein, esta obra contiene claras reminiscencias del viejo ideal concertístico, gracias a las cuidadas inventivas decididamente no bufas y con figuraciones en la parte solista que se podrían encontrar en Corelli o en Antonio Vivaldi. Los temores a no terminar esta página  suficientemente efectista, impulsó al autor al año siguiente, a crear un nuevo final, en sustitución del presto original. En la misma fecha, también ofrecerán el Requiem K. 626, en el tratamiento de Robert Levin, que ya se había ofrecido aquí, esta vez con el Coro Nacional de Colombia, dirigido por Diana Cifuentes, el inicio de la composición del Requiem, resultaría como consecuencia de la visita de un inquietante emisario que resultaría más simple y prosaica, un tal A. Leitbeg que se le presentaría como por cuenta de un conocido vienés, el conde Franz von Walssegg, el cual deseaba esconderse como una figura anónima, demandando una misa fúnebre para dedicarla a la memoria de su consorte, desaparecida en plena juventud. Parece ser que este conde solía apropiarse de muchas partituras merced a una complicidad con los editores e incluso de los propios compositores. Para Prod´homme, la obra no es sino una elegía de un artista moribundo, una lamentación puramente humana, el canto de la resignación y de la confianza en la inmortalidad ideal, entendido como un adiós a la vida, dentro de una belleza conmovedora. Para Abert, el Requiem de Mozart es una obra sacra en el más alto sentido de la palabra, a pesar de esto, fue una obra modernísima cuando apareció y pertenece al género sacro no sólo en el uso de las melodías litúrgicas de forma rigurosa contrapuntística, sino sobre todo por la tendencia a extraer lo individual de un apropiado testamento. Queda en mente la figura de Süssmayer, por la inmensa cantidad de literatura surgida en su entorno, en lo relativo a la conclusión de la obra.

 Para el día 3, tres de los conciertos para el instrumento del salzburgués, comenzando por el Concierto para violín nº 2, en Re M. K. 211, obra de un veinteañero y que vio la luz en su tierra en el verano de 1775, tras su vuelta de Munich, donde había ido para asistir a la representación de la ópera citada La giadinera fingida K. 196, y que había supuesto la reanudación en su doble condición de Compositor e intérprete, en su condición de Konzertmeister, en la corte de Salzburgo, muy vinculada al clima del concertismo alla italiana, atestiguando modelos de matiz franceses, con una exquisita factura formal y una elegancia galante, así como, en el plano técnico, el peso reducido de la orquestación tendrá una notable influencia, detalle que resulta primordial en sus primeros conciertos para el instrumento. El Concierto nº 3, Strassburger Konzert, en Sol M. K. 216, merecerá la consideración de Abert, quien dirá que la obra resulta una dulce fantasía cuyo corte seco de romanza, hace pensar en los estilos franceses, especialmente poéticos en su conclusión en la que el solista abre los ojos por última vez. El Adagio es un largo canto melódico de carácter trágico. El Concierto nº 4, Strassburger-Konzert , en Re M, K. 218, en lo relativo al nombre dado por el propio Leopold, parece que se debe al recuerdo de un aria popular, tal vez escuchada en Estrasburgo durante un viaje en el que también se encontraría en la mussette del último movimiento. Esa danza era igualmente un estilo de sociedad  muy en boga en Austria, como lo explicaría Caroline Pichler.  Especialistas habrá que encuentren afinidades con Luigi Boccherini, una obra bastante distinta de sus predecesoras cuyo Andante es en realidad una ininterrumpida canción para el violín y una confesión de amor que concluye con un susurro en pianissimo, tratándose de una obra del espíritu sin ninguna pretensión efectista. La parte del solista para agudos analistas, destaca por su lirismo y belleza melódica que deslumbran al oyente más exigente. En medio de los viejos modelos italianos- los conciertos para violín de G. Tartini y F. Geminiani, y los sucesivos de P. Nardini y el mentado Boccherini, el autor introduce con sorprendente naturalidad, las conquistas de aquel nuevo estilo galante.

Para el día 4, el Concierto para violin (Türkisch), en La M. K. 219, con ese movimiento en La m., impropiamente definido como Türkisch, como expresión de las turquerías entonces en boga, entre pasajes que con su hosco ritmo de czarda húngara y su cortante tonalidad quebranta la delicadeza luminosa de esta página. Tras la serie de con conciertos para este instrumento, abandonará este género, y sobre el Rondó, en particular, podremos atenernos a la impresión de Paumgarter, quien sostendría que raramente nuestro músico volverá a escribir fragmentos más graciosos que los rondós de los Conciertos K. 218 y K. 219, en el demoníaco movimiento final, mimetiza aquí los exotismos turcos. La tonalidad resulta de indiscutible originalidad animando a especialistas a comentar sobre las influencias y afinidades con otras páginas de maestros ilustres como Antonio Vivaldi o Philippe E. Bach y hasta D. von Ditterdorf. Con el Coro Nacional de Colombia, ofrecerán la Krönungs Messe (Misa de la Coronación) en Do M. K. 317,obra animada por seis episodios litúrgicos dentro de un planteamiento ambicioso e imponente perteneciente al género de la Misa breve (Kyrie, Gloria,Credo, Sanctus, Benedictus y Agnus Dei, animada por algunos episodios para solista de especial intensidad, la concisión formal en respuesta a las exigencias de su demandante, destaca por el talante pegadizo de los temas, los contrastes- fácilmente accesibles-, entre otros líricos y reflexivos, teniendo una escritura coral predominantemente homofónica y destacando la simple belleza de sus solos que ayudarán a convertirla en una de las composiciones más populares del autor, reuniendo en perfecta fusión dos aspectos que parecen inconfundibles: un carácter popular (por su destino a una iglesia frecuentada por peregrinos) y un modelo sabio y perfectamente elaborado. En esta Misa se descubren ya los gérmenes de arias que Mozart desarrollará posteriormente en dos de las obras teatrales de madurez, en concreto las  afinidades de la parte de soprano del Agnus Dei, con el aria de la condesa Dove suono i bei momento, de la ópera Le Nozze di Figaro, la obra fue compuesta en Salzburgo y estrenada el 23 de marzo de 1779, primera página compuesta tras su regreso de París, reanudando las obligaciones al servicio del conde Colloredo como nuevo cargo de Hoforganist y que dejaría como resultado otras obras religiosas.

Ramón García Balado.

Dúo Abeiro: Raíces, en Espazos Sonoros

 Malpica de Bergantiños


Dúo Abeiro
, formado por el chelista Millán Abeledo y el guitarrista José Rodríguez dentro de Espazos Sonoros- día 27, a las 19´00 h-, en el Forno da Fonte (Malpica de Bergantiños), para seguirles en su programa Raíces, entre obras de A. Gaos, M. de Falla, Jaime Zenamon, Dusân Bogdanovic y Atanas Ourkounov, en este estilo de formación menos frecuente para la que nos encontraremos con un repertorio rico en sonoridades, permitiendo dar a conocer obras curiosamente ignoradas como podremos seguir, al margen de M. de Falla y de Marcial del Adalid.  Manuel de Falla, en el tratamiento propuesto por Miquel Llovet, de las Siete canciones populares españolas, y que podrían tener un origen en una cantante que había tomado parte en un montaje de La vida breve, para tener su estreno en el Ateneo de Madrid el 14 de febrero de 1915, en interpretación de la cantante Luís Vela, asistida al piano por el autor. El paño moruno, una canción burlesca de procedencia murciana que toma material del Molinero de El sombrero de tres picos; La seguidilla murciana, con sus frases de notas repetidas, en parte tratadas en staccato, que nos acercan al mundo de la guitarra; la Canción, que ocupa el sexto lugar, tras la Asturiana y la Jota, una especie de resignada tonada con un acompañamiento casi de agradable ensoñación de refrescante acompañamiento que podrá remitir a una forma de acariciadora melodía para seguir con  la Nana, una agridulce y resignada andaluza hasta lo más íntimo de sus entrañas, un estilo que nos acerca al imaginario de canciones que el autor pudo haber escuchado en sus años jóvenes, para completar con el Polo, con sus figuraciones que hacen presumir los acentos del guitarreo trasladados al piano, plenos de acentos y adornos del cante  jondo y lamentos de jipíos.  Marcial del Adalid- Humoresque-, para Julio Andrade Malde, en el archivo del maestro se conserva el autógrafo en tinta, de esta obra para chelo y piano, y que en apreciación de Malde, tiene un cierto aire casero, en 1990, la Revista da Comisión  Galega do Quinto Centenario, editó dos piezas de esta obra con revisión incluida y comentario de Margarita Soto Viso, edición impresa y bien cuidada. El Instituto das Artes Escénicas da Música (IGAEM), en su colección Ars Gallaecia Musicae, publicó las dos piezas en 2001, preparada por su hijo Andrés Gaos Guillochon junto a Joam Trilho. En su tratamiento se observan modificaciones perceptibles como la aparición de un aire inicial, tal como el apunte Poco più vivo y Stesso tempo, en esencia una forma  de Allegro. Traeremos a memoria una interpretación de Carolina Landriscini-chelo- y de Nuria Díaz- piano-, ofrecida en el Conservatorio Superior de Música de A Coruña, el 9 de octubre de 2009 y otra de la propia Carolina, con Nicolás Cadarso, al piano, en la Universidade de A Coruña, el 11 de noviembre de ese año. De los infrecuentes, Jaime Zenamon (1953)- Reflexôes nº 6- compositor brasileño que aporta este detalle en tres tiempos: Fluido, que indaga la continuidad de un discurso sonoro preparando la continuidad en Doloroso, sumergido dentro de una expresividad contenida e introspectiva, para culminar con Vivissimo, e un previsible impulso rítmico y nervioso. Dusân Bogdanovic (1955)- Quatte pieces intimes- una poética espiritual en la que cada tiempo aporta una atmósfera claramente diferenciada desde Prière a Mouvement, la evocación arcaica de La harpe de David, en la tercera, para completar con Chant, ejercicios de escritura que se reparten entre la tradición y la modernidad. Atanas Oukouzouvoz (1970)- Tanzología- a la postre una síntesis entre las herencias clásicas y los ritmos populares: Contempotango, una proximidad a Astor Piazzolla;  Valse-slave, divagación sobre las formas musicales del Este europeo, para poner la guinda resultona en Bulgarian Rock, pura descarga de energía de perfiles contundentes.

Millán Abeledo estudió con Tatiana Cucerenco y Vera Kolar para continuar en la CSMA con Ángel Luís Quintana y Barbara Switalska, y con Natalia Shakhovskaia, en la Escuela Superior Reina Sofía, para ampliar con Troels Svane, en la Musikhochscule Lübeck, recibiendo una beca de la Fundación BBVA y de la Segundo Gil Dávila, que le aportarán Premios como el Nacional de chelo de Carcaixent; el de la Fundación Veo Veo, y la del Concurso Ruperto Chapí (Villena), y otro primero del Concurso de Sta Cecilia 2014, de Portugal. Grabó en 2016 su primer registro Faces, para KNS Classical, con obras de Shostakovich, Rachmaninov, Piazzolla y Gaspar Cassadó y también como solista el Doble concierto de Brahms, con la Orquesta  Gaos; con el Bambú Ensemble, y la firma IBS, editó una serie de obras originales para octeto de cuerdas, desarrollando en la actualidad colaboraciones frecuentes con otros solistas y cursos como el Arias Nunes, del que es parte activa, compatible con su labores docentes en la EAEM (Escola de Altos Estudos Musicais) y como miembro de la RFG. El guitarrista Xosé Antonio Rodríguez, comenzó sus estudios en Ribadavia, con Amadeo Neira, para completarlos en el Conservatorio Superior de A Coruña, además de asistir a masters de maestros como David Russell, Margarita Escarpa, Álex Garrobé, Marco Socias, Carlo Marchione, Ricardo Gallén, Joaquin Clerck, Zoran Ducik, y laudistas como Paul O´Dette en el ámbito de los repertorios históricamente informados. Con la soprano Liliana Nogueira, realizó una serie de giras a partir del año 2008, dedicados a repertorios para voz y guitarra del siglo XX, y desde 2013, forma parte del Cuarteto Azosso, especializado en repertorios contemporáneos, compatible con el dúo que forma con la flautista María Marin, con la que trabaja sobre obras de Astor Piazzolla, hasta probar en trío con el Dúo Tau, enfocado a arreglos y transcripciones dedicado al repertorio camerístico para guitarra. Desde 2011, prestó su atención a temáticas monográficas sobre el compositor paraguayo Agustín Barrios, del que grabó sus obras más significativas. Fue jurado en Concursos Internacionales de Guitarra, colaborando en proyectos discográficos para la firma Itinerant Classics, manteniendo labores pedagógicas en el Conservatorio Profesional de Santiago, un músico que también es licenciado en Filoloxía Galega, con trabajos de investigación en el campo de la acústica y en las grabaciones de edición del sonido. Desde 2014, es coordinador de un  proyecto de alfabetización audiovisual con alumnos del Conservatorio Profesional de Santiago, con los que logró el Premio Nacional de Buenas Prácticas, el Premio Proxecta 2018 y una recomendación de la propia UNESCO. O Forno da Fonte, con cita previa a las 12´00 h., permitirá descubrir las actividades que en tiempos acaparaban el interés de la alfarería, que durante siglos estuvo ligada a este lugar, permitiéndonos descubrir los oficios de la industria en una demostración al vivo, ocupando la jornada hasta el comienzo del concierto, del Dúo Abeiro.

Ramón García Balado  

Katrin Wundsam: Solista para Luciano Berio y Gustav Mahler

  Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela Auditorio de Ferrol Concierto de la Real Filharmonía de Galicia dirigida por Baldur   Brönni...