10/06/2026

Dúo Josephine: Alejandra Díaz y Julio Mourenza en el Museo das Belas Artes

Museo das Belas Artes, A Coruña


Concierto del XXV Ciclo de Música para unha época, del Museo das Belas Artes, de A Coruña- día 14 a las 12´00 h., con el Dúo Josephine,  la chelista Alejandra Díaz y el pianista Julio Mourenza, con visita guiada dedicada a Os grabados de Goya, dentro de un programa dedicado a seis compositores. Alejandra Díaz fue galardonada con el Carnegie Hall Awards y finalista del Premio int. Pau Casals, tras estudiar en la City University of London  y en la Guildhall School of Music and Drama, siendo dirigida por importantes compositores y haber asistido a festivales de rango, compaginando esas actividades con las labores docentes. Julio Mourenza realizó estudios en la Musik Akademie der Stadt Basel, con los profesores Laszlo Gyismesi, Gerard Wyss, Albert Gusmann y Rudolf Möser, para continuar en la Ac. Ferenz Liszt, de Budapest; realizó estudios de posgrado con Kornel Zempleni, ampliando con Ferenc Rados, Charles Rosen y Paul Badura-Skoda. Entre sus trabajos destaca la interpretación de las Canciones xacobas, de A. García Abril, con la mezzo Teresa Berbanza y estrenos de obras de Fernando Buide, José Luís Temes, Juan Durán, Eduardo Soutullo, Margarita Viso o I. Stölzel.

Para esta matinal, Reinhold Glière- 8 piezas Op. 39- músico que estudió con Arenski, Tanaiev e Ippolito Ivanov, en el Conservatorio de Moscú, antes de trasladarse al de San Petersburgo y al de Kiev, llegando a ser un notable maestro que tendría a alumnos como Prokofiev, Miaskovski y Kachaturian, destacando igualmente como director. Su origen de procedencia belga, no le impedirá convertirse en uno de los maestros de la escuela de tradición rusa, integrándose en uno de los miembros del Grupo de los Cinco. Siempre se mantuvo fiel a los dictados de régimen socialista tras la Revolución de Octubre, dejando su impronta de manera especial en el espacio de la danza, con ejemplos como Krasny mak (La amapola roja) o Mednij vsadnik (El caballero de bronce) compuesta para conmemorar el 150 aniversario del nacimiento de  Puskin. Obras de interés, serán la Tercera Sinfonía (1911) y el Concierto para canto y orquesta (1943), en la que la soprano vocaliza casi como una flauta, sobre un tejido armónico y un acompañamiento instrumental y expresivo.

Josep Mª Guix- Dos haykus- la tendencia de la vanguardia catalana, entre la pluralidad que no desecha las posibilidades de los estilos más diversos. Por una parte, se mantendría una línea basada en el rigor estructural y en el establecimiento de modelos sólidos y coherentes, a partir de ellos mismos, que tomarían como referencia a Benet Casablancas,  quien probaría sobre argumentos curiosos y minuciosamente trabajados, con un ideario de profundo aliento, destacando obras como Epigramas, o las sonoridades de la Petita música nocturna; Víctor Estapé y Josep Mª Guix, ambos discípulos de Casablancas con una carrera de conocida trayectoria internacional. Un patrón, será el compromiso con el constructivismo y las últimas  tendencias de simplificación del lenguaje, otro modelo, será el que ofrezca Carles Guinovart, formado en Darmtadt y alumno de Olivier Messiaen, acercándose a culturas distantes de las tradiciones occidentales.

Bouhslav Martinu- Dúo nº 1, para chelo y piano, músico nacido en Policka (Bohemía) en 1890, y que probó experiencias en Francia, en donde quedaría influido por Pelléas et Mélisande, de Claude Debussy tras haber sido segundo violín de la O. Philharmonia Checa, sus actividades, se repartirían entre Niza, Roma y Suiza, dejándonos una herencia superior a las 400 obras, en las que las herencias centroeuropeas, serán de fundamental importancia, a las que se unen la impregnación del madrigalismo de tradición inglesa y los patrones del concertó grosso barroco. Mostró un cuidado interés en este espacio del género cameristico para chelo y piano, en el conjunto de las tres sonatas, en particular por la primera en cuanto a su talante apasionado, plena de tensiones quizás por las influencias de los avatares políticos del momento. Junto al grupo de estas tres sonatas, destacan las Variaciones sobre un tema de Rossini o las Variaciones sobre un tema eslovaco, de intensa nostalgia.

Jörg Widemann- Lamento y Valse Bauvariase- compositor nacido en Munich y que culminó sus estudios en la Juilliard School neoyorquina con Charles Neidich, recibiendo el Prix Belmont de Música Contemporánea, ofrecido por la Forberg-Schneider Foundation, ampliando experiencias con Hans Werner-Henze y Wolfgang Rihm, en Karlsruhe; recibió el Premio Paul Hindemith (2002), y en especial, el concedido por su ópera Das Gesicht im Spielgel (El rostro en el espejo) que se ratificará con el de composición SWR Sinfonienorchester Baden-Baden; puntales en su producción serán la serie de sus cinco cuartetos, concebidos en forma cíclica, de tal manera que pueden ser interpretados tanto juntos como separados. Cada uno de ellos, se corresponde con un movimiento de una forma clásica. Una de las constantes de su catálogo, es la integración de elementos radicalmente disimiles, algunos de ellos extraídos de grandes obras del pasado, como sucede en Fleberfantasie, para piano, cuarteto de cuerda y clarinete.  Mantiene una permanente amistad con Helmut Lachenmann. Una carrera la suya, que desde 2009, le permitirá impartir clases de composición en la que lleva ejerciendo desde hace años, la Freiburg Staatliche Hochschule für Musik. Carlus Padrissa, estrenó su ópera Babylon, en la Opera Estatal de Baviera, con un montaje escénico de La Fura dels Baus.
Peteris Vask-Castillo interior-, compositor letón, que inició sus estudios en la Escuela de Música Emili´s Dârzins de Riga, y que fue Premio Nacional de Música en su país por su ópera Litene. Comparte trayectoria con colegas de tradición como Edison Demisov, Alfred Schnittke o Sofía Gubaudulina, en sus fundamentos y por influencia familiar- hijo de un pastor baptista-, se acercaría al espíritu de las corrientes musicales, a través de los oficios religiosos, severamente controlados por exigencias de su medio social, decantándose en un primer momento por el contrabajo, con ejemplos como la Sonata para contrabajo (1986) y Bass Trip. A partir de la década de los noventa, su evolución observará un período de aceleración, compartido con músicos como Gidon Kremer, el Kronos Quartet, dejando obras de gran calado como Tala Gaisma (Luz distante); la Sinfonía nº 1 para orquesta de cuerdas (Balsis) o el Concierto para chelo y orquesta.

Ramón García Balado

José Trigueros, dirige obras de David del Puerto y Francisco Guerrero

 Palacio de la Ópera, A Coruña


Clausura de temporada de la OSG dirigida por José Trigueros, que abordará obras de David del Puerto, a través de su Sexta sinfonía, encargo de la Fundación SGAE y el arreglo de los tiempos orquestados de la Suite Iberia, de Isaac Albéniz, realizados por Francisco Guerrero, proyecto que a la postre, quedaría inconcuso-días 12 y 13, a las 20´00, en el Palacio de la Ópera, de A Coruña. David del Puerto, compositor que se formó con Francisco Guerrero y Luís de Pablo, probó primeras experiencias en el Almeida de Londres, antes de recibir la invitación de Pierre Boulez, para componer obras para el Ensemble Intercontemporain, logrando que sus obras estén presentes en los certámenes  de mayor arraigo, en respuesta a los encargos que recibe de orquestas señeras, a los que se añaden grupos camerísticos de élite. Dispone de un catálogo que se acerca a los 200 títulos, entre los que sobresalen cuatro óperas, seis sinfonías, un ballet y obras para solista. Zarzuelas como Se vende y Raja la alondra, es un trabajo en colaboración con el pintor, libretista y videoartista  J.María Sicilia, en colaboración con Jesús Rueda y Javier Arias, que tendrá continuidad en Demasiado tarde, oficios que compagina con sus responsabilidades docentes en la Escuela Superior Reina Sofía, el Centro Superior Katarina  Gurska o los Cursos U.I. de Música en Compostela. Recibió el Premio Nacional de Música (2005), tras obtener el Gaudeamus Prix, de Amsterdam, por su Concierto para oboe y conjunto de cámara, en el año en el que recibía el Premio Ojo crítico, de RNE, en la modalidad de composición por su trayectoria, en particular por el estreno de su Sinfonía nº 1 (Boreas), además del Orpheus Musical Award, por su cd dedicado a Guitar sonatas. Fue miembro en Residencia de la JONDE,  para la que compuso Mito y Fantasía segunda, condición que ampliará con el CNMC,  para desarrollar el proyecto pedagógico Todos creamos. Su extensa discografía, deja como referencia títulos como Brisas, preludios y tientos- obras para guitarra interpretadas por Laura Verdugo del Rey; Med thier, para mezzo, guitarra y grupo de cámara; Noche oscura, para soprano, violín y guitarra, interpretada por Olatz Saitua, y los hermanos Eugenio y Aimar Tobalina; Su Segunda sinfonía o el Concierto para violín y orquesta, incluidas en Nusantara; la serie de polifonías, de compositores del Instituto Cervantes de Bremen, grabado en vivo y ofrecido por la Sendesaal, de la Bremen Rundfunk, con el Taller Sonoro de Sevilla; actividad que complementará con la creación del Grupo Rejoice!  Entre otras colaboraciones contamos igualmente las realizadas con la soprano Carmen Gurriarán- Sobre la noche-; y con la soprano Laia Falcón, para el ballet encargo del Teatro Real de Madrid y la Compañía Nacional de Danza, sobre coreografía de Tony Fabré y vídeos de Luca Scarzella.

Memoria reciente nos llega por su participación en el ciclo Contemporáneas por ópera de cámara A Solas con Marilin, con el grupo Teatro Xtremo, con libreto de Alfonso Zurro y dirección escénica de Ricardo Campelo Parabides, efectos audiovisuales de Luiggi Falcone, con las voces de Ruth González-soprano- y Blanca Valido- mezzo-,  y la violista Ana Mª Alonso. Un ejemplo de la capacidad de hibridación de textos y música de David del Puerto, dentro de los recursos contemporáneos en este equilibrio de altibajos de texto y emociones, en torno a un tapiz elaborado por la viola, arropando las angustias e introspecciones de las solistas, en un mundo casi imperceptible, por las aportaciones de los recursos electrónicos que se manejaban en vivo. Un espectáculo traído del Teatro Auditorio de El Escorial, de Madrid, del verano de 2024, una obra en 31 escenas breves, agrupadas en 6 bloques, llenas de referencias musicales y literarias sobre la figura de la actriz marcada por traiciones y obsesiones autodestructivas que se palpan a través de la mitología que todavía se mantiene en la percepción cotidiana de nuestro tiempo.

Francisco Guerrero Marín con la serie de sus arreglos realizados a partir de su suite Iberia, de Isaac Albéniz, ya conocidos por la interpretación realizada de ellos por la OSG, dirigida por J.Ramón Encinar, trabajo inconcluso y que suscitó el interés de Jesús Rueda, para su culminación, Francisco Guerrero había sido Premio de Composición Manuel de Falla (1970) en los comienzos de su trayectoria en la que mostraría a probar su inspiración por la teoría de los fractales, experiencia que supondrá una indagación dentro de las relaciones de lógicas adecuadas de relaciones para sostener la trascendencia  de su escritura sonora y gráfica, recibiendo la consideración del Tribunal Int. de Compositores de la Unesco, por su obra Jondo, un primer eslabón que tendrá continuidad con Actus, período en el que recibirá una beca de la Fundación Juan March, colaborando igualmente con el Laboratorio Alea y otros entes, junto a Alfredo Aracil, Pablo Riviere y Tomás Garrido. Entre colegas de experiencias, aparece el gallego Manel Rodeiro- A chuva que nao cessa-, también Canco López o Alberto Posadas. La matemática, la estadística y la informática, dejaron huella en su evolución  en trabajos como Ars Combinatoria, estrenada en IRCAM, por el grupo L´Itineraire, dirigido por Pierre Boulez; Rhea; Sahara, para orquesta; la indagación electroacústica Rigel;  Oleada, para cuerdas o Hyades. Stefano Russomano, le prestó una personal atención en lo relativo al tema de los fractales, cuya evidencia se observa en la serie Zayin, destinada a cuartetos de cuerda, obras de los años 1983/1997, a solicitud del Arditti Quartet, muy en consonancia con esa teoría de los fractales, definitivamente consolidada. Centrándonos en la Iberia, de Albéniz- 12 nouvelles impresions en quatre cahiers-, será la herencia que nos quede de aquel proyecto que no pudo completar, de la que nos dejaría seis de sus piezas, última aventura orquestal que la muerte impidió completar, al igual que Coma Berenices, encargo de la  Junta de Andalucía, destinada a ser grabada por la O. de Córdoba, con Leo Brouwer y que el autor no llegó a escuchar. La Real Filharmonía  de Galicia, nos la ofreció a finales de abril, junto a Void, de Rebecca Saunders, con dirección de Josep Planells, teniendo como solistas a los percusionistas Noè Rodrigo Gisbert y Adélaïde Ferrière.

De la suite Iberia, de Albéniz, Francisco Guerrero, en su personal tratamiento, pudo completar seis números, El Corpus en Sevilla, del primer cuaderno, quizás el más sencillo y de genuina expresión popular en uno de los más brillantes por el sentido del color, del timbre y de la sonoridad, que le acerca a los idearios impresionistas.  Almeria, del siguiente cuaderno, sobresale por su balanceo rítmico con evocaciones del mundo de la copla, entre métricas binarias y ternarias que algo guardan en común con la barcarola, o la taranta almeriense, el fandanguillo y las carceleras. El Albaicín, marcado por sus sonoridades punteadas y un atractivo ritmo de seguidilla, vagamente elaborado, un tiempo muy apreciado por los compositores franceses. El Polo, un despliegue humorístico cincelado por su tonalidad fatalista, que para el autor, debería abordarse como una especie de lamentación. Del cuarto cuaderno, tomaría Guerrero, dos de sus páginas,  Málaga, un embrujo de brisas, en una profunda meditación por la que transcurre precisamente el ardoroso fluido de una malagueña, de exaltación romántica. Jerez, no menos dulce y ensoñador, pendiente de su ambigüedad tonal, muy cercana al espíritu de la sensibilidad jonda.

Ramón García Balado

09/06/2026

Banda Municipal: Da ópera ao folklore, en As Praterías

 Praza das Praterías, Santiago de Compostela


Invitación para el concierto en As Praterías, día 11, a las 20´00 h., de la Banda Municipal dirigida por Casiano Mouriño Maquieira, para un programa que destaca obras de Rafael Talens, G.Verdi, Pablo Sorozabal, Leonard Bernstein.  Rafael Talens, estará por Cançons de Mare, músico de Cullera que realizó estudios de clarinete, piano y dirección, entre Valencia y Madrid, obteniendo un premio de Investigación y composición Euterpe 2000, de canción folklórica, concedido por unanimidad de todas las sociedades musicales de la Comunidad Valenciana, tras haber tenido experiencias profesionales en distintos países europeos, desde Holanda a Suiza o San Petersburgo, entre sus trabajos para la voz, destacan Sicaria, estas Cançons de mare o Festívales, ocupando la cátedra de Armonía en el Conservatorio de Valencia y la vicepresidencia de la As. de Compositores Sinfónicos de la Comunidad Valenciana. En su obra, son perceptibles las influencias de Ravel por la cualidad de su mundo sonoro, además de la importancia de L.v. Beethoven, al que aprecia llegando hasta la veneración. Su forma de componer está basada en una armonía tradicional avanzada, pero con una gran pasión por la defensa absoluta de la melodía, con intención de fascinar al oyente en el espacio de las nuevas tendencias sonoras y rítmicas, ajeno a las influencias totalitarias, considerándose en lo primordial como un cuidado orquestador que aprecia detalladamente los valores tímbricos que toman especial importancia en las atenciones de músicas para banda, en la que destacan, Clasic concert; Fiestas en onda; Expresions simfoniques;  Els Pirris; Secuencias vibratorias; Semiotécnica; Troner o Valldigna.

 Giuseppe Verdi- Gran Final. Act. II, dell´a opera Aida-, ópera nacida a través de un libreto de Antonio Ghislanzoni, tomando un texto de Camille du Locle  y A. E, Mariette, abocada a dejar huella en la historia del género ya que en 1869, se abriría en El Cairo un teatro de ópera italiana, merced a la demanda del  Jedive de Egipto y cuyo resultado sería Aida, que tardaría en completarse según la urgencia de la demanda, su original formaría parte de los actos organizados para la ceremonia de la inauguración del Canal de Suez, en 1869, y su argumento se debió al egiptólogo francés Mariette, que había sido galardonado con el título de Bey, un libreto escrito en francés y en prosa por Camille du Locle y versificado en italiano por Ghislanzoni, con supervisiones del compositor. Espectacular como pocas, se abre desde su comienzo con un esplendido decorado para llegar con el aria de Radamés Celeste Aida.  La  apoteosis de la Gran Marcha, alcanza la mayor efectividad en las pretensiones de su desarrollo, momento primordial para el lucimiento de los directores  atentos a las exigencias del espectáculo, y que alcanza gran vistosidad en el grupo de trompeteros, que se exhiben en ostentoso paseo ante un nuevo grupo que entra. Un tema orientalizante, simula aspectos de relevancia acentuados por una solemnidad occidentalizante, en un brillante juego de contrastes. Verdi, en la escena del templo de Phta, creó un efecto sobresaliente en lo relativo a esa proclamada solemnidad, con inusitados intervalos melódicos que recrean formas orientales. Aida, Radamés, Amneris, resulta el triángulo amoroso que sobrevuela en esta ópera de gran aparato escénico, mientras el coro lanza gritos de venganza y muerte contra los invasores, resultando Amneris el personaje puesto en entredicho en sus acciones contra Aida, embargada entre sus problemas acabando por solicitar a los sacerdotes el perdón para Radamés, un momento de gran fuerza dramática en el que Verdi muestra una enorme intensidad que contrasta con el coro de sacerdotes quizás un tanto monótono. Amonsaro se manifiesta a la altura reclamada por la situación.

Pablo Sorozabal-La del manojo de rosas-zarzuela con libreto de Francisco Ramos de Castro y Anselmo Cuadrado Carreño,  estrenada en el Teatro Fuencarral, el 13 de noviembre de 1934, en su estructura musical se distinguen diferentes categorías de elementos musicales: romanzas convencionales, como No corté más que una rosa o No me importa  que con otro y Madrileñita bonita; dúos sentimentales, números de fox- trot y farruca, un pasodoble, que en su conjunto puede acercarnos al mundo de la opereta, con el matiz de que lejos de ocurrir en un país inventado o en el tiempo nebuloso, ocurre en ese Madrid del día, por lo que sus autores la presentaron como sainete, lo que causó cierta agitación en los círculos teatrales capitalinos., contribuyendo a que se aceptase como icono de zarzuela en el estilo de La verbena de La Paloma, en una plaza aseada y moderna del Madrid republicano, los libretistas con el compositor, supieron captar una instantánea de la vida capitalina, uno de los momentos más interesantes de la historia de aquel momento, más que por los personajes y el argumento, por el ambiente de una ciudad boyante, proletaria y urbana, muy distinta de la capital ruralizada y verbenera propia de tantas zarzuelas. Ciudad en la que se  respiraban los conflictos sociales de las clases medias. Cuando se estrenó la obra  había cundido el bulo de que Moreno Torroba, había sido el autor del libreto, aunque él mismo acabaría por desmentirlo, aceptando el rechazo por considerarlo poco lírico.

Leonard Bernstein- West Side Story- comedia musical de 1957, resultaría un espectáculo decididamente novedoso en cuanto a la composición de la obra, gracias al libreto de Arthur Laurents y la música de Bernstein, con letras de Stephen Sondheim y coreografía de Jerome Robins. Rara vez había sido tratado antes en el teatro musical un problema social tan cruel, con un realismo convincente y con tanta fuerza, con una verdad dramática de tal manera carente de concesiones. Nunca antes el ballet había sido empleado tan ampliamente ni se le había hecho jugar un papel tan vital en el desarrollo del argumento. Nunca había captado la música de una producción popular el carácter neurótico, las fuertes tensiones y la amargura de la obra, por una parte y de sus personajes por otra. West Side Story es el Romeo y Julieta de Shakespeare en un escenario de los tiempos presentes,  en vez de aquella Verona, el escenario resulta Manhattan, para encontrarnos con las pandillas de adolescentes en los márgenes de la marginación, los Jets y los Sharks, con  los que nos encontramos ya desde el comienzo del musical, excelentemente tratados en el filme de Robert Wise y Jerome Robbins.

Ramón García Balado

La RFG, en As Casa das Máquinas y el Convento de Conxo

 Casa das Máquinas/ Convento de Conxo, Santiago de Compostela


Dos conciertos de la RFG, con alumnos de la CAEO, en la serie de sesions nos barrios, que se reparten entre As Casa das Máquinas – día 11 y el Convento de Conxo al día siguiente, ambos a las 20´00, bajo la dirección de César   Ramos,  ganador de la plaza de director asistente, y que ofrecerá obras de Gioachino Rossini, Franz Schubert, W. A. Mozart, F. J. Haydn y Carme Rodríguez, quien nos cede su obra Arborescente, programa en la serie de Cometas, en el mes de diciembre de año pasado. César Ramos, presenta credenciales en estas dos actividades, un director premiado con el Rudis Martinus van Dijk, de los Países Bajos (2025), habiendo realizado su debut con la Residente Orkest, la Het Balleorkest y la Nacional de los Países Bajos, siendo asistente de Otto Tausk, y la O. Juvenil del Ulster, colaboró en formaciones como la Concertgebouw; la O.F. de la Radio Holandesa; la O. de Güeldres y la Overijssel de los Países Bajos, además de realizar masters con la Noord Nederlands Orkest. Dirigió la O. de Conservatorio de Amsterdam,  en un programa que incluía Petruska, de Stravinski y el Concierto para violín de Mathilde Wantennaar. Destaca por su defensa de las tendencias contemporánea, con grupos como Ask/Schönberg y Atlas Ensemble, fundando además Kon-Collective Ensemble y Ensemble La Habana (2019) y Ensemble Habana XXI, con la directora francesa Nathalie Marin. Sus años de estudio le llevan a su interés por el chelo, bajo la supervisión de Guido López- Gavilán y ejerció como asistente de la O.N. de Ballet, con una producción de La consagración de la primavera, en el Gran Teatro de La Habana (2018), entre 2019 y 2020, fue adjunto de la Orquesta Sinfónica de Matanzas, para ampliar con la Orquesta Nacional de Cuba, siendo Artist- in-Residence, de las ediciones Espiral Eterna, del compositor Leo Brouwer.

Carme Rodríguez- Arborescente, encargo de la RFG,  para una sesión compartida con obras de Arvo Pärt y Louise Farrenc, compositora y arreglista, se especializó  en la Escuela Universitaria de Artes y Espectáculos TAI de Madrid, y fue merecedora de galardones como el Concurso CreaClásica (2019), el Internacional María de Pablos, en dos de las ediciones, desarrollando sus trabajos entre Galicia y Madrid, con proyectos propios  y en colaboración, como la ONE, la OSG, la OSCL, Sonor Ensemble, Zoar Ensemble y otras formaciones de prestigio. Arborescente, es una pieza sinfónica que busca recrear musicalmente la expresión ramificada de crecimiento de la naturaleza, desde la sutileza de un punto de partida común cara a una exposición brillante de cada miembro del grupo. Ofrece influencias minimalistas, impresionistas y expresionistas, adecuándose a un momento de experimentación con las texturas que pretenden valerse de la fugacidad con el objetivo de abarcar lo que sucedería en un árbol a través de los siglos de desarrollo.

G. Rossini- obertura de Il signor Bruschino- las exageraciones en clave de farsa, en los fermentos del novísimo estilo que inaugura la  etapa de la ópera cómica moderna, donde los personajes abandonan la dimensión caricaturesca para convertirse en abstracciones cargadas de significados imprevisibles, mucho más intrigantes de los que las situaciones dramáticas parecían consentir. Las características morfológicas de esta música están tan perentoriamente definidas y son tan diferentes de las habituales que sorprende que no que no desataran reacciones tempestuosas, tanto en el consenso como en el disenso. Para Alberto Zedda, autoridad por excelencia, se trata de una farsa muy seria.

 Franz Schubert con dos tiempos de la Sinfonía nº 5, en Si b M. D. 485, el Primer movimiento Allegro, en el que por primera vez no hay introducción, quedándonos con cuatro compases, con tres acordes, de instrumentos de viento y un dibujo descendente de violines, que precede a la entrada del tema principal, que se lanza con un arrebatado entusiasmo optimismo sobre un acorde perfecto, y se divide en un agradable juego de cambios con las cuerdas y los instrumentos de viento, hasta alcanzar un tutti enérgico. El Allegro vivace  no se desliza por un posible entusiasmo desenfadado, sino por una carrera inflamada a través del primer tema, gracias a las cuerdas que anuncian una idea descendente y una cadencia en fortissimo, después de un corto período de silencio, aspecto típico en el estilo del compositor, que culmina con ingenio una obra sublime.

W. A. Mozart-Sinfonía concertante, en Mi b M. K. 297 b, en el primer movimiento, obra para instrumentos de viento, compuesta en abril de 1778, por un joven de 22 años, en su visita parisina, destacando entre sus instrumentos oboe, clarinete, fagot y trompa, junto a las cuerdas, una obra que para A. Einstein, resulta esplendente, brillante y grandiosa, que se preocupa constantemente de poner de manifiesto la habilidad de los intérpretes principales a lo que se confía la obra, destacando sus timbres particulares. Acababa el autor de llegar a París, en donde debía constituir uno de los homenajes destinados a los Concerts Spirituels, de Le Gros, junto a la Sinfonía Pariser K. 297, mientras mantenía sus vínculos con los músicos de Mannheim, a través de sus colegas el flautista Wendling, el oboísta Ramm, el fagonista Ritter y el trompista Punto. Para completar la relación de obras, el Concierto para trompeta, en Mi b M. Hob. VII 1,  de Franz Joseph Haydn, el maestro por excelencia, tratándose del último concierto y de su última obra orquestal, escrita para Anton  Weidinger, trompetista de la corte de Viena e inventor de unas trompetas con llaves capaces de tocar una extensión de dos octavas, de una forma justa y pura.

Ramón García Balado

07/06/2026

Catarina Sofía Borges Barbosa, Nicolás García Galaz y Elena Rodríguez Oubina, en el Paraninfo da Universidade

 Facultade de Xeografía e Historia, Santiago de Compostela


Quinto de los conciertos que se vinieron ofreciendo en el Paraninfo da Universidade- día 10  a las 19´30 h., dentro de las Actividades de Fin de Curso de la Escola de Altos Estudos Musicais, y que en esta cita contará con tres intérpretes comenzando con Catarina Sofía Borges Barbosa, pianista,  quien pondrá en atriles un tiempo de la Sonata en La m. BWV 1003, de Johann Sebastian Bach,  el Grave, composición que ocupa el espacio de las tres sonatas y las partitas para violín solo, precisamente cuando ese instrumento era uno de los favoritos del autor, durante su estancia en la corte de Weimar, mientras atendía a las exigencias de la orquesta de la corte, hacía 1703, en donde encontraría grandes representantes de los estilos cultivados, especialmente los polífónicos adaptados al violín, como sería el caso de Johann Paul von Westhopff, quien lo introduciría en las tradiciones propias de aquellos instrumentos , familiarizándose con el uso de dobles cuerdas sumamente importantes, mientras que por variadas influencias, tendrá constancia del peso de las influencias italianizantes, perceptibles en las sonatas y en los conciertos, una base del repertorio propio de la pequeña orquesta de cámara de la corte, a partir de 1714. Las sonatas y partitas para violín solo, confirman el alto conocimiento del violín que poseía el Kantor de Leipzig, como la historia acabará reconociendo, un instrumento que hará a la vez la posibilidad del tratamiento de la melodía cantable con una profunda expresión armónica gracias a una técnica nacida del profundo virtuosismo del arco. La fecha de publicación del conjunto de estas obra, ubicadas hacia 1720, no resulta tan preciso en cuanto a esas fechas. Las tres Sonatas por su cuenta, se apunta hacia el estilo de la Sonata da chiesa, en cuatro movimientos claramente diferenciados. De la Sonata nº 2, en La m. BWV 1003, nos reservamos el Grave, fragmento particularmente animado en lo relativo a sus aspectos rítmicos, con cierto aire de toccata, entre sus grandes trazos, casi improvisatorios de escalas y de arpegios en fusas y semifusas, con una analogía de estilo entre esta introducción y la introducción de la Sonata I, en Sol m. Los demás tiempos de la sonata, son una Fuga, un Andante y un Allegro, que sería transcrito para teclado con el número BWV 964

W. A.Mozart, una vez más con el apreciado Concierto para violín nº 5, en La M. K. 219, una de las páginas más excelsas de su producción compuesta a finales de 1775, antes de su aventura de Mannheim y París, y que tras los precedentes modelos italianizantes de los trabajos anteriores de este estilo, el Turkish trasciende toda herencia para conseguir un ideario que no observa rastros de de duda entre las innovaciones necesarias en su distanciamiento de las fórmulas convencionales, tras el conjunto de esta entrega de conciertos dedicados al violín, abandona este género. Si bien este concierto se acepta como el resultado de una indiscutible originalidad, para agudos analistas se encuentran influjos y afinidades con otras páginas ilustres del repertorio violinístico, aceptando sin duda alguna las de Karl Philippe E. Bach, en concreto su Concierto en Re Mayor o G.Tartini. Camille Saint-Saëns, en una de sus piezas más divulgadas, la Havanaise, en Mi m. Op.83, pieza pareja a la Introducción  rondó caprichoso Op. 28, con toda su apariencia de obra de menor grado aunque acabaremos aceptando la realidad de haber alcanzado el reconocimiento de los aficionados, una composición que podrá engarzarse con la obra citada posteriormente, y que sería una dedicatoria a Díaz Albertini, quien sabría encumbrarla al éxito, un detalle para el lucimiento de la solista en toda su extensión, a sabiendas de que la versión con acompañamiento pianístico cubre con creces el interés de la obra, en lo primordial, resulta una especie  de rondó tratado sobre un tema lánguido y embaucador, que nos insinúa el estilo de una popular habanera, tan arraigada en el gusto general del aficionado medio y que en la pieza, se divide en dos episodios de notable virtuosismo. Kaija Saarihao- Calices-, en su versión para violín y piano,es obra de 2008, y fue estrenada por Laura Mikkola (piano) y Anti Tikkanen (violín) obra con precedente en el Concierto Graal Théâtre  (1995), destinado a los BBC Proms, la compositora finlandesa, se sentía atraída por Lindberg en Kraft y Kinetics, en cuanto a las prácticas de formas electroacústicas aunque debía bastante a los trabajos para la orquesta y la voz, bien cultivados por sus colegas de generación, aunque no se plantease un lenguaje desde la perspectiva neoclásica, en el que se encuentra su obra Graal théâtre o el L´ Aile du song. Catarina estará acompañada al piano por Simona Velikova tras recibir la tutoría de Nikolay Velikov.

Nicolás García Galaz, acompañado por la misma  violinista, recibió la tutoría de Carlos Méndez, y en su programa, el Intermezzo y tarantela Op. 9, de Reinhold Glière Morizovich (1875/1956), músico de origen belga y con estudios en el Conservatorio de Moscú, asistió a clases de Arenski, Tanaiev e  Ippolito- Ivanov, antes de entregarse a la docencia en los Conservatorios de San Petersburgo, Kiev y Moscú, en donde tendría como alumnos a Prokofiev, Miaskowski y Kachasturian, cuidando igualmente la dirección de orquesta, compaginado esas actividades con las que composición, identificándose de lleno con el llamado Grupo de los Cinco abundando en las labores de investigador y etnomusicólogo, oficio que le llevará a indagar sobre la herencia del canto popular, y que quedará reflejado en sus resultados para el ballet, como Krasny mak (La amapola roja) o en Medni vsadnik (El caballero de bronze). Obras de relieve serán su Tercera sinfonía (1911), o el Concierto para voz y orquesta (1943) en la que la soprano destaca por sus ardorosas coloraturas, en respuesta al tejido armónico. Giovanni Bottesini- Grand Allegro di Concerto Alla Mendelssohn- contrabajista y director de orquesta, además de compositor, había iniciado sus estudios en el Conservatorio de Milán donde estudió contrabajo con L. Rossi, abandonado sus estudios tras trabar con el luthier C.G. Testore, quien le ofrecería un pequeño contrabajo de tres cuerdas que le acompañaría en sus aventuras concertísticas, tras debutar en Génova en 1840, con el violinista L. Arditti, en largas giras, para continuar en La Habana puente de transición a otras capitales latinoamericanas. Regresaría a Italia y a París, en donde permanecería como titular del Téâtre des Italiens, durante dos años y el Teatro Bellini, de Catania, alternado las labores más diversas, fundando en Florencia la Sociedad del Cuarteto, como director de orquesta, estrenó en El Cairo Aida, de Verdi,  siendo conocido por la cantidad de obras destinadas al contrabajo, se le llegó a conocer como el Paganini del contrabajo, por su excepcional virtuosismo, en el conjunto de su legado, destacan obras de gran eclecticismo desde el melodrama hasta las formas sacras y sus óperas como Ali Babá o el drama Eros y Leandro, inspiradas en tradiciones italianas, de  gran inventiva y dominio formal.

Elena Rodríguez Oubiña, nos devuelve al Mozart del Concierto para violín en La M. K. 219, interesante desde el Allegro aperto, con su extenso preludio con sus dos temas contrastados, uno marcial, con sus arpegios ascendentes y su ritmo característico y el otro con una melodía más cantabile marcada por la solista, hasta alcanzar un punto de recapitulación que nos lleva a una cadenza que culmina la primera parte. Especial gancho tiene el tiempo alla Turkisch largo movimiento entrecortado con una idea que el autor pudo tomar de un ritmo de su ballet Il Gelosio del Seraglio, representado en Milán en el año 1772, el mismo año de Lucio Silla, más bien que una turquesería podrá tratarse de una serie de ritmo húngaros de czadas, muy acentuados y que encontramos también en páginas de su apreciado Franz J. Haydn. Johannes Brahms- Allegro ma non troppo- del Concierto para violín Op. 77, presentado en forma de sonata y que se manifiesta como un movimiento imponente de gran aliento sinfónico, el mismo que había compartido con músicos como Mendelssohn o Schumann, llegando hasta Max Bruch, ofreciendo tres temas desarrollados con un primero lírico al que sigue otro desenfadado e inquieto y apasionado para llegar a uno de gran virtuosismo.  La influencia de la música popular húngara resulta evidente, resultado de la profunda amistad que de largo, mantenía con Joachim, una obra compuesta en 1878, en plena madurez del compositor que traería como consecuencia una obra maestra, única en este género antes de volver al piano. Sergei Prokofiev, la Sonata para violín y piano Op. 93 bis, en su tiempo Moderato, obra que también tendrá su tratamiento para flauta y piano, de septiembre de 1942, mientras permanecía ubicado en Alma-Ata, en donde se uniría a Einstein, para el rodaje de Ivan El Terrible, obra camerística terminada en 1943, para presentarse en la Sala Pequeña del Conservatorio Tchaikovski, por Charkovski y Svistoslav Richter. David Oistrakj había estado presente en el estreno y quedaría seducido por la obra, tanto por su particular neoclasicismo como por su espíritu de  irresistible atractivo lo que animaría a sugerirle a su autor y que realizase la transcripción para violín y piano, que tendría su estreno el 17 de junio de 1944, en el Conservatorio de Moscú, por David Oistrakh, y Lev Oborin, trabajo que lograría eclipsar la versión original.

Ramón García Balado

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