Hostal de los RR.CC., Santiago de Compostela
Concierto de alumnos del LXVIII Curso de Música en Compostela en el Hostal de los RR.CC- día 11, a las 19´30 h-, en un homenaje a Manuel de Falla en una de las actividades de especial relieve, comenzado por Xunyue Zheng - violinista procedente de China- y Juan Carlos Cornelles, pianista, quienes pondrán en atriles una pieza procedente de La vida breve, en la versión de Fritz Kreisler, para el que Elgar había escrito su Concierto para violín, Ysaÿe, que le dedico la sonata para violín solo, Op. 27, nº 4 y Rachmaninov, las Variaciones sobre un tema de Corelli, maestro del que se apreciaba según Marc Pincherle el dominio de un arco imaginativo y poderoso dotado de una sonoridad calurosa y con un talante lleno del sentido del humor, tras sus estudios fundamentales de Viena con Anton Bruckner y en París con Joseph Massart y Léo Delibes, llegando a sufrir un fatal accidente en Nueva York, que le obligaría a un largo retiro, en todo momento supo ser un hombre generoso que entre sus curiosidades se cuentan las imitaciones caricaturescas presentado obras disimulada como si fuesen obras originales. De la Cátedra de Piano, de Josep María Colom y Patrín Barredo, Irene Pérez de Miguel, La canción de Manuel de Falla, estrenada en Granada en el Salón de la Chimenea Italiana del granadino Palacio de Carlos V, espacio que acoge espectáculo de gran reclamo, pieza que el autor confesaría haber escrito con una actitud intimista el 2 de abril de 1900, aunque tardase en llegar a la imprenta hasta 1980, una primera interpretación pública aparece en junio de 1971, en ese mismo salón, en una charla- concierto, con el pianista Manuel Carra, tan cercano a nuestras actividades, compartiendo fecha con uno de los críticos históricos, Enrique Franco. Patricia Matei, nos deja la Danza de la Molinera, de El sombrero de tres picos, el ballet en tres partes sobre argumento de los Martínez Sierra, y que se estrenaría en el Teatro Alhambra, de Londres, un ballet de profunda inspiración surgida por la fascinación que sobre él ejercía Noches en los Jardines de España, que atraería de forma especial a Serguei Diaghilev, un verdadero personaje de un mundo casi imposible quien había llegado a nuestro país como coreógrafo y promotor, sentando plaza en Madrid, además de asistir en Barcelona a varias representaciones de El corregidor y la molinera. Daniel Carmona, dará cuerpo a la Fantasía Bética, todo en ella destila un aire monumental por su lenguaje, sus ritmos, las cadencias y las modulaciones, su voluntad transgresora se anuncia desde los primeros compases, de pinceladas agrestes, sobre un auténtico virtuosismo entre cascada de acordes que dejarán paso a un largo y repetitivo desarrollo pletórico de contrastes y claroscuros que se amansan en un pasaje ensoñador de perfiles jondos
Del aula de chelo de María de Macedo y José Enrique Bouché, recibimos a Esteban Barlow, acompañado por el profesor repertorista Ángel Huidobro, para seguirles en la Melodía y Romanza, una primera estrenada en el Salón Quirell de Cádiz, con el chelista Salvador Viniegra con el autor al piano, una consideración con el chelista y que sería fechada el 19 de junio de 1987, aunque tardía en escucharse hasta dos años después. Un primerizo ensayo tratado por el autor como un Andantino de líneas claras y transparentes que el intérprete conservaría en su memoria. La Romanza se dio a conocer en el domicilio particular de este chelista, el 14 de julio, de 1899, también en colaboración con Manuel de Falla, de nuevo un Andante como indicación imbuido por un aire tardo-romántico, trabajo con el que concluye sus años de estudio, bajo la asistencia de José Tragó, quizás de mayor insistencia expresiva, típica de una suave romanza, muy a tono con las posibilidades de este tipo de obras que no tendrán gran presencia en su catálogo.
Del aula de guitarra de José María Gallardo del Rey, Lucía Terán López (España) y Daniel Sánchez Seijo (España), con la Danza Española, de La Vida Breve, su obra dramática en dos actos y tres cuadros, sobre libreto de Carlos Fernández-Shaw, estrenada en Niza en 1913, curiosamente en francés, curiosas razones contractuales y que le abrirá camino, para Falla, será la primera de sus obras con las que se sintió identificado, toda una garantía para un estilo de ópera en la que sus grandes personales la dotan de una hipersensible identidad, hablaríamos de El Tío Salvaor, Salud, un destilado de señorío, Carmela y Manuel, irrenunciable la colaboración del libretista, poeta de reconocida solvencia que también colaboraría con Amadeu Vives, y con Ruperto Chapí. Con La Vida Breve–La vie breve- estrenada en Niza, preparará el salto a París donde lograría repetir el éxito, antes de repetir en Madrid.
Del aula de canto, de María José Montiel, la soprano Lara Husges (Alemania), con Preludios de Canciones de Juventud, con estreno de la soprano Eloisa Minoves acompañada por el compositor, pieza menor que se inserta dentro de las convenciones estéticas de estilo salón, imperante en el cambio de siglo aunque alejada de obras de mayor talante como las Siete canciones populares españolas o las estilizada austeridad del Soneto a Córdoba, Psyché, esos Preludios fueron estrenados en Cádiz, apreciados por su brevedad y sincretismo. La soprano Nuria Sánchez, la mezzo alemana Polina Dolinsky, el tenor japonés Yuki Urata, acompañados por la profesora Itziar Barredo, redondean con la guinda de las Siete canciones populares españolas, estrenadas en el Ateneo de Madrid, el 14 de enero por Luisa Vela, irrenunciablemente acompañada por el autor, más que remitirse a un canto severo de esos cantos populares, extrae de ellos el ritmo, la modalidad, las líneas y motivos ornamentales característicos, las cadencias modulantes, eludiendo cualquier otro tipo de artificio, para lograr una concisión subyugante. Canciones populares, que resulta una verdadera cima quintaesenciada del folklore en su origen, sin perder detalle de su esencialidad. El Manuel de Falla de El paño moruno; la Seguidilla; la Murciana; la Asturiana; la Jota; la Nana; la Canción y el Polo. Para Jaume Pahissa, esas canciones tienen un origen en una cantante española que había tomado parte en La Vida Breve, y que le pidió consejo para la elección de diversas piezas para completar un recital.
Ramón García Balado



