Auditorio de Galicia, Santiago
Auditorio de Vilagarcia de Arousa
La artista invitada de nuestra R.F.G. repite por segunda vez tras su sesión con el clavecinista Diego Ares en un programa de parecida configuración, esta vez con obras de J.P. Rameau, Jean- Marie Leclair, George Muffat y un compositor que para el común de aficionados serán nuevo por su infrecuente aparición, Justin Heinrich Knecht- día 19, a las 20´30 h., con la acostumbrada sesión de Preconcierto, con alumnos de Curso Avanzado de Especialización orquestal- 19´30, quienes ofrecerán una serie de piezas representativas entre las que destacan el Prologue en Re m., de Les Fètes de Polimnie, de J. P. Rameau; un par de movimientos vivaldianos, de los Conciertos RV 781 y RV. 103; también otro del Concierto S. 234, de J.D. Heininchen; la Sonata a 4, en Do m., de J.G. Pisendel; bailes venecianos en una muestra que se reparte entre un Minuetto alla Scocese; una Furgonette, la Germonte; la Guerra d´amore y La Bretagne, el Adagio en Re m., del Concierto nº 2, del Op. 9, de T.Albinoni y un tiempo del Concierto en Re m. RV 564, de A. Vivaldi. Protagonismo cobra la figura del bailarín y coreógrafo Oliver Fourés, un complemento propicio para el programa de día, que repetirá al día siguiente en el Auditorio de Vilagarcía de Arousa. Nuestra Amandine Beyer, modelo de desbordante entusiasmo hizo posible la realidad que fue su grupo Gli Incogniti, mientras cubría experiencias con la coreógrafa Anne-Teresa de Keersmaeker, de la Compañía de danza Rosas, y llevaba a buen puerto el registro de las Sonatas del Rosario de H. Ignaz Franz Biber y mantenía labores docentes en la Schola Cantorum Basiliensis. Oliver Fourés, estudió en el Conservatoire Superieur de Dance de Paris, con Attilio Labis, para continuar en la Compañía de Roland Petit, en los Ballets de Marseille, en la UWE de Scholz; en la Leipziger Staats Oper; la Wien Oper e integrarse en el Studio Archtanz de Tokyo, a partir de 2002, promoviendo el Instituto Vivaldi de Venecia, figura que siempre atrajo su atención profesional artística en amplias perspectivas, con resultados tan curiosos como su chocante trabajo de tesis, titulado Per li Coglioni, un atractivo monográfico sorprendente en sus procedimientos de posicionamiento.
Justin Heinrich Kncht (1752/1817), compositor que cerrará el programa, ofrece la Sinfonía Pastoral en Sol M. (El retrato musical de la naturaleza), obra que cabe en el apartado de piezas instrumentales al tiempo que destacaría como organista e importante virtuoso de otros instrumentos, dejándonos para la posteridad un importante catálogo de creaciones que se conservan en el Wieland Archive de Biberach y en la Kieck Collection, de la Universidad de Tübingen. Fue kappelmeister en la St. Martin Church, en Stuttgart, una labor que ampliará en otras capitales alemanas mientras componía música sacra desde salmos y géneros de obligado oficio, lo que no le impidió dedicarse a obras profanas como las óperas de las que quedarán trabajos como Die trevery Kóhler; Der Lahme Husar; Die Entfühnrung aus dem Serail, Un precedente del mozartiano; Ubaldo; Feodora; Die Gloke; Die Aeosgharte oder der Triumph der Musik und Liebe, repartidas entre melodrama o comedias sobre libretos servidos por compañeros de travesía en común aventura de convivencia. Un compositor que como otros de la época, se recuperan tras un largo período histórico.
Jean Philippe Rameau- Suite de la Pastoral heroica Naïs- composición emparentada con Zaïs, en el espacio de las comedias y pastorales entre las que nos encontramos con títulos como Platée y Les Paladins, preparando el espacio para títulos como los que se encuentra Naïs, obra elaborada sobre un texto de Cahusac, en la que se pone como manifiesto la preferencia por las temáticas alegóricas y metafísicas pactadas con el libretista en un mundo mitológico de un orientalismo mágico. En la obra pareja Zaïs, destaca la inspiración en su obertura de ideas procedentes de Les Elements, de Rebel, un presagio estilístico de La Creación de F.J. Haydn, en su descripción de El Caos, que resulta claramente innovador. La obertura de Naïs, ópera con un prólogo y tres actos, de los que sale la suite, había sido un trabajo para conmemorar la Paz de Aquisgrán resultando un pasaje descriptivo en su evolución por su representación de escenas de la guerra entre estruendos efectos sonoros expuestos por las secciones orquestales ya desde esa obertura en la que los gigantes que parten para asaltar el cielo, resultan fulminados. Unas fuerzas que resultan auspiciadas por el protagonismo de Júpiter, Neptuno y Plutón y que posee una amplitud en cuanto a colorido y actitud de recursos en juego, que nos trasmiten los cuadros de Lebrun. Parecería que Rameau se encontrase cómodo en estos pasajes sobrenaturales expresados musicalmente por fenómenos extraños, esos recursos que no serían posibles de expresarse con palabra. Encontramos en su música sonidos, ritmos y alianzas tímbricas no escuchadas hasta entonces que nos abren las puertas de mundos sonoros que nada tienen que ver (nada que oír), con las convenciones de las épocas precedentes. Sin embargo, según llegó a aceptarse por analistas y estudiosos, Rameau es también un gran creador de melodías que sobrepasa la realidad de estas composiciones instrumentales en forma de suite. La fuerte impresión pictórica puede descubrirse en los grandes cuadros escénicos que se manifiestan de forma paródica como sucede en obras del estilo de Platée y Les Paladins.
Jean- Marie Leclair- Concierto para violín, en La m. nº 5 Op. 7,- compositor perteneciente a una familia de músicos conocido como Jean Marie l´Aine (1697/1764), fue artista viajero e incansable que como virtuosos se harían respetar en sus largas travesías, siendo halagado y bien recibido por su indiscutible genio creativo, especialmente en la corte de Orange, antes de ser condecorado con la Croix du Lion, en Holanda, Fue especialista en el uso de las dobles cuerdas con una asombrosa precisión técnica y una capacidad resolutiva repartida entre las influencias tanto italianas como francesas tras formarse con G.B. Somis, en Turín, como fiel continuador de su maestro. París le acogió precisamente tras la presentación de sonatas y sus conciertos, en la serie de los Concert- Spirituel que complementará en los compromisos en Versalles, a partir de 1773, plaza a la que deberá renunciar por su duro enfrentamiento con J.P. Guignon, continuando de inmediato con sus nuevos destinos en Londres o La Haya, en calidad de maestro de capilla de la capilla del potentado François de Liz, y posteriormente en Cassel, en donde se encontrará con P. Locatelli, precisamente en un momento en el que no le faltarían mecenas que velaron por su futuro. Sí vendrían las posibilidades de editar lo más sustancial de sus obras desde el Op. 1, dedicada a su compañera Louise Roussel y su única ópera Scylla et Glaucus, estrenada en L´Opéra en 1746, y dedicar sus años postreros al servicio de sus alumnos y el duque de Gramont, dirigiendo su propio Théâtre Puteaux, en las cercanías de París. Su música se expresa en una síntesis de estilos franceses e italianos, plenos de valores rítmicos y ornamentaciones delicadas con gran exigencia para la parte violinística muy a la altura de sus manifiestas cualidades expresivas, dejando ejemplo de gran destreza y habilidades en sus más firmes posibilidades desde dobles trinos y trémolos, expuestos en la mano derecha, de propia invención y con un asombroso dominio del arco de una sorprendente brillantez de agilidad.
Geoge Muffat (1653/1704)- Concerto grosso nº 12, en Sol M. (Propitia Sydera)-, compositor muy activo en Alemania del Sur y que destacará por su música instrumental publicando importantes tratados teóricos desde el comienzo de su carrera, ya desde sus viajes a París (1663/9), a Baviera (1674), a Viena en donde no lograría el puesto ansiado, recibiendo mayores consideraciones en Praga, Roma y Ausburgo (1690), como organista y músico de cámara, del arzobispado de Salzburgo, bajo la autoridad de Biber (1680/2), y como kapellmeister del obispo de Passau, lo que le permitió ampliar su trabajo sobre el Florilegium primum. Inspirado por su relación con Jean Baptiste Lully e igualmente con Arcangello Corelli, o su maestro Pasquini, Muffat emprendió la divulgación en Alemania de los géneros franceses e italianos que cuidaría con un particular interés, publicando su tratado teórico Armonico tributo, recopilación de Concertos grossos- como el que tendremos y con clara influencia de Corelli, en especial para ensembles de cuerda a cinco voces, obras que tendrán acogida en Roma. Se recuerda en especial su Florilegium primum al que seguiría el Florilegium secundum (1698). Una serie de suites que editaría en Alemania J.S. Kusser, un protegido de Lully y que tuvieron una publicación parisina en 1682, que conservaban lo más significativo de su estilo en el estilo francés. A esas publicaciones seguirán las Regulae concentuum partiturae, sobresalientes por su destilada escritura.
Ramón García Balado

