Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela
Un cuarteto para Contemporáneas con el grupo Música Práctica, en la Sala Ángel Brage, del Auditorio de Galicia- día 10 a las 20´30 h., formado por Fernando Buide-piano-, Alejandro Sanz percusión- Regina Laza- violín- Manuel Lorenzo-violonchelo y Abraham Cupeiro con su panoplia de instrumentos ancestrales, para un programa de incluye obras de Karlheinz Stockhausen, Carolina Shaw y Fernando Buide del Real. Abraham Cupeiro, sorprendente en la serie de conciertos en lo que colabora, bastantes perdidos en la memoria de los tiempos, se formó como trompetista en el RCSMM, para completar en el espacio de música antigua en la UAB, ampliando con ello la proyección de sus perspectivas, ya desde sus primeras andanzas probando con el Karnyx, como arma arrojadiza en lo sonoro, o el Tintignac, insólito ejemplar del que la historia dará noticia y la korna, de raíces autóctonas, descubierta por Carlos Tallón en las umbrías soledades de una fragua. De esa panoplia, un legado de más de 200 instrumentos que han encontrado resultados en registros como Resoando no pasado, Compromiscuo- junto al acordeonista ruso Vadzim Yukhnevich-, el Concierto Misterio-de Wladimir Rosinski y la OSG-, Os sons esquecidos, para Warner Classics, con la RFG, Pangea, con la Royal Philharmonic O., Mythos, con esa misma orquesta, en una evolución que le llevó a actuar con primeras orquestas. Participó en el filme María Solinha y con la compañía 14th Street Music, para un trabajo de Hans Zimmer, candidato a un Óscar. La panoplia de Cupeiro, le ubicaría desde los inicios en el espacio del karnyx, gran trompa céltica de toques bélicos, instrumento hallado en Jutlandia en 1891, conocido hoy como caldero de Gundestrup, y que presenta a siete tañedores en pie que preceden a otros tres que lo tocan en forma vertical. Su longitud es superior a la de los propios músicos, siendo lo más llamativo su gran pabellón, la curvatura en el acampanamiento y la gran embocadura. Eran frecuentes los ejemplares con una testa de dragón o de caballo, aunque se conocían ejemplares con cabeza de lobo e incluso de delfín. Su configuración recuerda la del litus romano y trompas análogas se encontraron en Dacia y en territorios del Asia Menor, en especial en la antigua Paflagonia.
Fernando Buide del Real- A constelación de Saxitario-, cabe en el contexto del programa que guarda como itinerario sonoro la propia agua, como símbolo de fluidez y transformación, desplazando su mirada hacia el cosmos convirtiendo el agua en río estelar sobre un lecho que enlaza la escucha íntima con la inmensidad del universo, desde ese interior a lo astral, atravesando aguas perceptibles y celestes. Un compromiso con la Quincena Donostiarra y la Fundación Cidade da Cultura de Galicia. Fernando Buide, se formó, con Leonardo Balada, quien influyó en su carrera futura para continuar en la Yale University y en la Carnegie Mellon (Pittsburgh), definiendo su trayectoria por las más diversas propuestas estilísticas, merced a las sugerencias que recibe regularmente. Trabajos como Paxases, de la Fundación SGAE/AEO; el Concierto para órgano y orquesta, encargo de la ONE, junto a obras de Messiaen y Paul Dukas; A sombra de cristal, ópera sobre texto de Quico Cadaval, con María Hinojosa- soprano-, César San Martín- barítono- y el actor Víctor Mosquera; Mar ao norde, con obras de M.Tippet y J. Sibelius; A Amnesia de Clío, ópera con dirección escénica de Marta Pazos, dirigida por Paul Daniel y destacando como solistas Raquel Lojendio, Sebastià Peris y Marina Pardo, asistidos por el Orfeón Terra a Nosa, de Miro Moreira; Electra, experiencia de su etapa en Roma en las programaciones del CGAC, sobre complejas poéticas; Framentos del Satiricón, merecedora del VII Premio de Composición AEOS-Fundación BBVA; Movimiento para septeto, como parte de sus trabajos de temporada en las actividades de CGAC, entonces con el Taller Atlántico Contemporáneo, de Diego García Rodríguez, con una instalación electroacústica de Pablo Beltrán. A Constelación de Saxitario, es obra estrenada por Abraham Cupeiro y este grupo Música Práctica, en 2004, consecuencia de sus demandatarios dejando este trabajo multinstrumentista que ayuda a destacan la figura prolífica en lo sonoro del solista tan peculiar, maestro en el ámbito de la revitalización y descubrimiento de estos curiosos instrumentos con claras vinculaciones difíciles de ubicar en su perceptible momento histórico, que para la ocasión se ensambla con instrumentos contemporáneos, una experiencia que ya tuvo precedentes en convocatorias similares.
Carolyn Shaw- Thousandth Orange (2020)-, es violinista y compositora norteamericana que se pronuncia en los ámbitos de nuestro tiempo, tras su formación en las Rice University y en la similar de Princeton, recibiendo la nominación Honoris Causa en Yale, y un Pulitzer Price, entre varios Grammy. Esta obra fue compuesta como cuarteto con piano, en la que lo sencillo se transforma en una experiencia rica y cambiante, en lo sonoro, con una gran progresión armónica y estable a partir del teclado por sus contrastes rítmicos dentro de su tejido de variaciones en una estructura que recuerda a la chacona: un mismo tema recurrente que revela nuevos matices, jugando con un descubrimiento de colores y texturas, que invitan a imaginar el fluir del agua y el golpeo sobre las rocas. En su mente, el recuerdo permanente de los cuartetos con piano de Johannes Brahms y el recuerdo de su ejecución. Una aparición de renovados matices, se aboca a nuevos ángulos sonoros. Thousanth Orange, se apoya en esas pequeñas revelaciones oblicuas en las que el filtro del tiempo, abre una posible memoria musical, igualmente el título insinúa matices de color naranja desde los ángulos más imprevisibles.
Karlheinz Stockhausen- Tierkreis(Zodiáco), ciclo del que se toman: Piscis/ Escorpio/Cancer-, obra de 1975, un conjunto de 12 piezas de percusión como parte de su obra Musik im Bausch, cada una pensada para un signo zodiacal, miniaturas de aspecto sencillo y cantable, además de complejas según el criterio de su propia técnica y las versiones que resulten consecuentes. Un estudio profundo de los tipos humanos a los que se asocia los propios signos que facilitan esa imaginada afirmación. Tierkreis está pensado como un material sensible y abierto para cualquier instrumento, desde los solistas o los conjuntos amplios, en duraciones variables. Las instrucciones sugieren iniciar por el día del concierto repitiendo cada pieza un mínimo de tres veces, enriqueciéndola con variaciones e improvisaciones, adquiriendo un talante ritual, que le une con el signo astrológico y la experiencia de su tiempo. Los signos de agua- Cáncer, Escorpio y Piscis- destacan por sus melodías de perfiles introspectivos y fluidos, en contraste con otros más enérgicos. Cáncer, se muestra con intervalos cerrados y repetitivos; Escorpio se ofrece más incisivo y cromático con giros abruptos que insinúan tensión y misterio; Piscis se apoya en una melodía amplia y flexible, de carácter ensoñador, casi meditativo.
Ramón García Balado


