07/10/2026

Los alegres días de Nápoles: Resonet dentro del VIII Festival Ateneo Barroco

 Teatro Principal, Santiago de Compostela


Concierto del grupo Resonet cita del VIII Ateneo Barroco con el título Los Alegres días de Nápoles, en el Teatro Principal- día 9, a las 20´00 h-,  esta vez integrado por Mercedes Hernández- soprano-, Christian Losada- tenor-,David Sagastume-contratenor-, Paulo González-flautas y zanfona barroca- Rogerio Gonçalves- fagot y percusiones-,y Fernando Reyes- tiorba, colascione, guitarra barroca y dirección- para un programa que se inspira en el relato I Lieti Giorni de Napoli, de Girolamo Montesardo, músico también y del que tendremos un par de piezas, junto al manuscrito incompleto Vilanelle et arie alla napolitana, del maestro de capilla Giovanni Maria Trabacci y piezas que nos llevan a las poéticas de Lope de Vega y Cervantes y un soneto del vicerrey y conde Pedro Fernández de Castro. Agrupación con una profunda relación que este certamen y             que en lo musical, puede acercarnos a otros trabajos suyos como Il Pellegrino (Cosimo III dei Medici. Viaggio di Spagna e Portugalo, en el  que se  concitaban G. Sanz, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Martins o Vaquedano y otro trabajo como Chacona. A canción de Santiago, otra de sus delicias en la que destacaron las voces de Mercedes Herández, David Sagastume, Félix Rienth y Andrew Robisson, con la colaboración de otros cantantes, dirigidos por J.L. Vázquez y con un nutrido acompañamiento instrumental, con dirección de Fernando Reyes. Resonet, fundado en 1989, seguía las premisas de la Generación Nós y la elección de su nombre, remite al Codex Calistinus.

Girolamo Montesardo, presta seis  piezas de I Lieti Giorni de Napoli (1612):  O fortunati giorni; O Felice quel giorno; Scherzo d´Amore; La peregrina; la faceta y Scherzo di Ninfe, compositor con datos imprecisos sobre su vida, miembro de la llamada escuela italiana del XVII y apreciado tras la publicación de I lieti giorni, destacando también por sus experiencias en Florencia, en donde editará importantes trabajos para guitarra, siendo también en 1608, maestro di capella en la Catedral de Fano, en la Romaña, antes de su vuelta a Nápoles seis años después. Para enmarcarle, bastará con centrarnos en el reclamo sencillo que se expresa en los términos: Nuova inventione d´ intavolatura per sonare i balleti sopra la chitarra spagnuola, senza numeri e  nota, de sus obras, sobrevivirán también algunas canciones y algunos volúmenes de obras sacras, para varias voces, aunque las que nos interesan de I lieti giorni, serían compuestas para voces a solo, entre arias y madrigales o nuevas monodias y villanelle de aire tradicional, para dos y tres voces. Una generación de músicos en una época, que tendrá nombres como los de Fernando Ferradine, autor del Arte de tocar la guitarra española por musica; Andrea Falconieri, autor de Vilanelle, a varias voces, con tablatura de guitarra; Luis Brizeño, que daba a conocer en París, en la imprenta Ballard, su método mui facilissimo para aprender a tañer la guitarra a lo español, en el qual se hallarán cosas curiosas de romances, seguidillas, juntamente sesenta liçiones  diferentes, un método para templar, otro para conocer los aquerdos, todo por una horden agradable y facilissima. Martin Mersenne, compara su método con la música para guitarra de compositores franceses e italianos y otro trabajo publicado en Nápoles, en 1640, pertenece al portugués  Nicolás Doizi de Velasco, por su Nuovo modo de cifra para tañer la guitarra con variedad, perfección y se muestra ser instrumento perfecto y abundantissimo, del año en el que Angelo Michele Batolatti (c. 1615/ c . 1681), un insigne guitarrista, editaba su Libro primo di chitarra spagnuola, contando con la aparición de obras del virtuoso Francesco Corbetta (c. 1620/1681), publicaba Scherzi armonici.

Giovanni Maria Trabacci (c. 1575/ 1647), igualmente con doble presencia por Vilanelle et arie alla napolitana s. d. Stefanio Jeronimo (música), Pedro Fernández de Castro (texto): El soneto Ve el Sol en verde paz y de Vilanelle et arie alla napolitana s. d.: Encontrándose dos arrolluelos (texto de Lope de Vega y Quando mai tanti rai, In lode del Ilmo e Ecmo Signore Duca d´Alba,, un tenor y organista, además de compositor y que sería organista de la capilla del vicerrey español en 1601, sucediendo en 1614 a Giovanni de Macque, muy asociado a la familia de Capoa di Balzo, entre 1625 y 1630, en el Oratorio dei Filippini, período en el que compondrá una considerable variedad de obras, en especial motetes dentro del estilo de Gesualdo di Venosa, en una serie de cinco volúmenes dedicados a la Virgen María, entre otras obras sacras, madrigales, o piezas vocales profanas. Publicó dos recopilaciones de obras para clave, entre 1603 y 1615, que anunciaban nuevos derroteros, con un cromatismo que le acercaba a Frescobaldi, en donde se encuentran formas de ricercare, canzonettas y capricci, de fácil interpretación a excepción de dos para clave cromático y grupo instrumental. Henry de Bailly, compositor menos conocido, tendrá una obra de sus Airs de diferents auteurs (París 1614), en concreto la celebrada Passacaille: Yo soy la Locura, apreciada por los intérpretes de música antigua, compositor que estuvo al servicio de la capilla real de Enrique IV y de Luís XIII, destacando por sus reducciones de músicos como Guédron, Moulinié o Boessel , dejándonos obras de su propio ingenio dentro de un estilo asequible. Etienne Moulinié (1599/ 1676), ofrece de su Troisième  Livre d´Airs de Cour (París 1629), la llamativa Repicaban las campanas, compositor originario de Languedoc y que sería maestro de capilla de Gaston de Orleans, hermano de Luís XIII, período en el que compondrá motetes de gran nivel, arias cortesanas, en las que usará textos italianos y también españoles, además de obras para ballet y compromisos circunstanciales de obligado cumplido. Su hermano seguirá en parte las labores mantenidas por él, como cantante y bailarín, al servicio de la Reina consorte, colaborando en numerosos ballets de cour.

Juan Arañes (o Aranyés)   (c. 1580-c. 1647)., nos deja obras del Libro segundo de tonos y villancicos (1624) y la chacona compuesta sobre el texto La  ilustre fregona, de las Novelas ejemplares, 1613, de Miguel de Cervantes, maestro de capilla y autor de recopilaciones de tonos y villancicos, editados en Roma en 1624, curiosamente obras de la Catedral  de la Seu d´Urgell, aparecidas con otro nombre, le pertenecen a él, obras editadas entre 1624 y 1637. El Libro de tonos y villancicos, confirma su presencia en Roma en 1624, donde estaba como maestro de capilla y capellán del duque de Pastrana. En 1627, aparecerá en la Catedral de la Seu d´Urgell, donde sucederá a Marcià Albareda, trabajando sobre repertorio polifónico añadiendo una cuarta voz a algunas misas manuscritas a  tres, un cargo que acabará abandonado a finales de 1634, siendo sustituido por Jaume Vidal, dejando un período de silencio sobre su vida hasta 1646, en el que sucederá a Miquel Casals, como maestro de capilla en la Seu d´Urgell. El carácter de su repertorio editado en Roma, manifiesta un profundo conocimiento tanto de música española como italiana, con piezas como la vilanella o la ciaccona, haciendo referencia a la usanza romana de la guitarra española. El título de Segundo libro hace suponer la existencia de uno anterior, desconocido hasta el presente. El Cancionero de la Biblioteca Casanatense de Roma, registra seis composiciones profanas de Arañés (o Aranyés), con otras de Joan Puyol y una de Ignasi Mur.

Henry de Bailly (c. 1590/1637), tendrá Airs de differents auteurs  (París 1614), a través de su pieza provocadora, una Pasacaille la Folie (Yo soy la locura, y del Chigi Códex, un anónimo Tenor di Napoli, Bella cosa è la Pace (QIV28, s. XVII) y el Ballo di Firenza. Lucas Ruiz de Ribayaz, Gaitas, en arreglo de Fernando Reyes, Xaramago verde (folías gallegas); de Diego de Ortíz, en su Tratado de glosas, Canzone Villanesche ( 1541); Giacomo di Gorzanis, en el Secondo Libro delle Napolitane a tre voci, editado en Venecia, Marta gentile, junto a un anónimo, la Vilanella, villanellamia. Ioan Domenico del Giovanni de Nola, con Io di ch´esturno/ Passamezzoantico, Canzone Napolitane. Stefano Lando, deja Io mi viveo, estilo de Canzon Napolitane a tre voci.

Ramón García Balado

Nicolas Altstaedt, director y solista con la Orquesta Sinfónica de Galicia

 Palacio de la Ópera, A Coruña


Nicolas Altstaedt
será director y solista del Concierto para chelo en La m. Op. 129, de Robert Schumann, completando programa con la Sinfonía nº 7, en Re m. Op. 70, de Antonin Dvorak, en el Palacio de la Ópera de A Coruña- días 9 y 10, a las 20´00 h., artista que ya nos ofreció Tout un monde lontaine, de Henri Dutilleux, y que recibió un premio Credit Suisse Young Artist Award, y que tuvo como maestros a Marcio Carneiro, en la Hochschule Detmold, a Ivan Monighetti, en la Academia de Música de Basilea, siendo uno de los últimos en seguir las docencias de Boris Pergamenschikov, en la Hochschule Hanns Eisler de Berlín, llegó a estrenar obras en el ámbito contemporáneo de David Geringas, Eberhard Feltz, Wolfgang Rihm, Fazil Say, Sofía Gubaidulina, Jörg Widman, Thomas Adès, presentándose en los certámenes de mayor rango desde el Festival de Salzburgo, al de Verbier, Schleswig- Holstein, siendo reclamado por Gidon Kremer para continuar su labor de director en el Festival Lockenhaus, también tuvo como directores a Roger Norrington, Essa  Pekka Salonen,Vladimir Ashkenazy, Andrew Davis, Vladimir Fedosev o E. Krivine, dispone de un G.B. Guadagnini, de 1799. El concierto de Schumann que se nos ofrece, lo interpretó bajo la dirección de Gustav Dudamel, con la Wien Philharmonie O., en Lucerna.

Robert Schumann-Concierto para chelo y orquesta en La m. Op. 129-, obra de mediados de la década de los cincuenta cuanto Robert y Clara recibían como protegido a Johannes Brahms y que supondrá una experiencia compartida durante toda su vida, desde el momento en que Clara será consciente de lo que supondrá el futuro, aceptando la situación que le depararán los años venideros, con amargas experiencias como el intento de Robert de suicidarse arrojándose al Rin. Una edad, la del compositor, llena de fantasmas que darán cauce a todo tipo de literatura que culminará con esa biografía plagada de ciertas incoherencias que redundarán en perjuicio de una realidad escasamente fiable. La obra que nos atañe, es pareja a la escritura de la conocida Sinfonía Renana, la Tercera, en Mi b M. Op. 97, escrita en Düsseldorf y que el autor estrenaría con el personal título previsto de Episodio de una vida en la orilla de Rin, quizás un fatídico presagio saturado por las vivencias de un momento poco halagüeño poco la realidad hacía presagiar. Una obra en tres partes debidamente planeadas desde el primer tiempo Allegro (bajo la indicación Nicht zu shnell), una perfecta idea dentro del contexto de forma sonata marcada por extenso acordes propuestos por las maderas para ceder paso al instrumento solista que prepara el intercambio de dos temas con un entrante rítmicamente sincopado y un desarrollo que ayuda a crear una gran tensión por los apresurados tresillos  que acentúan el dramatismo, que nos acerca al siguiente movimiento.  Un Adagio que para mayor certidumbre, resulta un estilo de Langsam, efectivamente un Lied oculto, que insinúa la confirmación de un necesario detalle  meditativo que se expone en estilo cantabile, en manos del chelo que se dilata entre semicorcheas.  El Vivace (Sher lebhaft), dentro de esa necesidad de perfilar las actitudes estilísticas, queda iniciado por una rápida escala del chelo, desde el Re m. hacia un pasaje claro y brillante en La  M., que se ve desplazado por una cadenza con respuesta en la propia orquesta que pone en entredicho al solista agotando sus posibilidades, en cuanto a la realidad de su virtuosismo, encumbrando su clima poético.

Antonin Dvorak-Sinfonía nº 7, en Re m. Op. 70- que tuvo su première en Londres el 22 de abril de 1885, recibiendo las más grandes consideraciones, en oposición, por ejemplo, a la Cuarta, en Re M. op. 15, que se dio a conocer en Praga, bajo la dirección del autor, una etapa fructífera, en la que pondría en atriles obras que preparen importantes acontecimientos de una madurez que confirmará la promesa realizada a la Real Sociedad Filarmónica de Londres, de  la que fue nombrado Socio de Honor, un trabajo resuelto en el breve espacio de cuatro meses, con grandes esfuerzo para el músico, obsesionado con la reescritura de la introducción en tres ocasiones. Un estímulo aceptado, será la observación de los resultados hallados en la Tercera Sinfonía, de Johannes Brahms, en su vertiente nacionalista tras la dedicatoria a Hans von Bülow, que había recurrido a ella como bandera. Quedará en medio una airada disputa con el editor Simrock, sin llegar a un acuerdo por los emolumentos a recibir, pese a la excelente recepción entre los aficionados.  El Allegro maestoso, resulta sorprendente por su gravedad con un tema ofrecido dentro de un ámbito muy reducido a cargo de los chelos y los contrabajos, en frases austeras que invitan a sentirnos comprometidos con la obra en su ascensión hacia una fuga que se traduce en el préstamo de una tonada popular de la obertura Husitska, en un enfrentamiento con otro tema secundario que se reparten trompas y maderas. Una nueva melodía, sencilla y seductora, es tratada por flautas y clarinetes, en respuesta a los violines y algo queda en ella de motivos brahmsianos, tomados de la cantinela del chelo en el Andante, del Segundo concierto para piano. El desarrollo resulta variado y profusamente contrastado, con predominio de metales, pasando a la gravedad del comienzo.    El Poco adagio, sería modificado antes de su impresión, apreciándose la importancia de su inspiración gracias al protagonismo de los violines y una especie de coral ejecutado por las maderas, un tiempo en el que destacan flautas y oboes antes de alcanzar un crescendo que emula de nuevo a Brahms, en una escritura de condensación dinámica entre fórmulas repetitivas.  El Scherzo-Vivace, una recuperación de aires bohemios, especialmente en el Scherzo en el fagot, y en los violines, curiosamente complementarios y con un trío expresivo y melódico frente a los grupos instrumentales. La repetición y la coda, se ubican en un pasaje enigmático que nos acercan a estilismos de otras tradiciones poco eslavas.  El Allegro final, de arrebato rapsódico propone nuevos acentos a  partir de un diálogo entre clarinetes y trompas en su grado sublime que insinuará aires zíngaros de profundidad rítmica con temas en fortissimo, definidos por presumibles acentuaciones exóticas que proponen las maderas. Un final en el dominio marcado por un ritmo de marcha que concluye con un optimismo majestuoso.

Ramón García Balado

06/10/2026

Galicische Nacht, de Espazos Sonoros en Viena

 Sargfabrik, Viena


Por tercera vez, Espazos Sonoros se traslada a Viena para ofrecer su Galicische Nacht (Tarde gallega en Viena), en forma de conclusión de su certamen en una memoria entre las vanguardias y el exilio- día 8, a las 19´30 h-, después de completar la participación de la formación en residencia, el Grupo 1500, formado por Tobie Miller (canto y flautas), Belén Bermejo (canto y percusión), Berta Ares (fídula), David Bellas (gaita y flautas) y Andrés Díaz, director e intérprete de cítola, arpa y flautas, en un programa que nos había llevado a San Nicolás de Cis (Oza Cesuras), para su programa centrado en cinco plantos para un reino (Laudatio Funebrios), con visita comentada por Quico Cadaval en una oportunidad de visitar aquella vecina iglesia de Santa María de Cuiña, templo construido entre los siglos XII y XIII que conserva un importante patrimonio de pinturas de siglo XVI, una propuesta que se completaba con un concierto centrado en la recuperación de ancestrales plantos elegidos desde el del peregrino Guillerme IX de Aquitania, con una pieza del Códex Calistinus, al tomado de la muerte de los padres de Afonso X (El  Sabio), un pranto en latín por Fernando III, del manuscrito de Florencia; No solpor da lírica e do reino por Don Denís, con un anónimo del Códex de Firenza y un Plange regni respublica (pieza instrumental), de Guillaume de Machaut (1300/77)y otra del Códex de Firenza, Mors. Andrés Díaz, había elaborado el arreglo musical de Lo plaing comenz iradamen, de Cercamon. Para completar programa, un par de pieza de las Cantigas de Santa María: Os namorados que troban d´amor o Quen ben se soub´acompanhar. Una serie de prantos que guardaban relación con la historia ancestral del Reino de la Galicia medieval, muchos de ellos de los que tan solo se conserva la música.

Serán Galego en Viena, tendrá su punto de encuentro en la Sargfabrik, una antigua fábrica de sepulcros fundada durante la época imperial del XIX y que estuvo activa hasta los años setenta del pasado siglo, siendo actualmente un centro de cultural de la capital austríaca, ubicada en el distrito 14, dentro de un complejo residencial señero, que vio la luz en 1996, un proyecto ideado sobre argumentos de un sólido compromiso social sostenido por una arquitectura innovadora, a la búsqueda de otras maneras de convivencia urbana. Un macabro contraste entre las connotaciones del solar y una posible propuesta que se presenta entre los modelos convencionales de vida y las aspiraciones de las personas promotoras. Una idea de base entre los términos de fábrica de féretros y la vida comunitaria cultural. Del antiguo edificio se conservan partes originales, como los cimientos y la chimenea, la sala de conciertos originales del ente y algunos sepulcros. Los edificios se pintaron de color naranja en los ladrillos de la antigua factoría lo que ayuda a entender las razones de este nuevo complejo residencial, un experimento social que se convierte en un proyecto urbano con aspiraciones sociopolíticas y culturales. Junto a las viviendas, se fueron incorporando espacios compartidos con la vida cultural diaria: salas de conferencias, biblioteca, cafetería, zonas verdes, huertas, jardines en los tejados, en los que también tiene lugar un festival de música. No se trata de viviendas de uso, sino de comunidades vivas, donde todas las personas tienen un contacto cotidiano disponiendo de múltiples servicios compartidos. La sala de conciertos, goza de una intensa actividad que define el proyecto sobre el que se sustenta, colaborando con otros circuitos establecidos con un público integrado. En la cita  en la  que celebra su trigésimo aniversario, se convoca una velada de tarde, en la que coinciden dos proyectos culturales, uno de los cuales es este de Espazos Sonoros, dentro de una idea que ya tuvo precedentes en colaboraciones similares en otras colaboraciones compartidas y que en este ciclo la primera actividad les había llevado a San Tomé de Monteagudo (Arteixo), en la primera semana de septiembre, con el trío Le Miroir de Musique, formado por la soprano Miriam Trevisan, el tenor e intérprete de fídula Jacobo Lawrence y Baptiste Romain, fídula, gaitas y dirección, en un programa dedicado a las formas en transición entre la Edad Media y el Renacimiento, a cargo de esos intérpretes con fundamentos en la Schola Cantorum Basiliensis, una de sus primeras experiencias les había permitido indagar en el legado legendario de músicos como Bertrand de Born, Folquet de Marsella o Arnaut Daniel, investigando sobre documentos en sus fuentes, el caso del Codex Rossi.   Reïna Lupa, en el Santuario da Nosa Señora de Laxe, en Vilasantar, dedicó su velada al Seicento italiano, representado en su integridad por madrigales y motetes de Claudio Monteverdi, realizado un recorrido desde media tarde, a visitar los molinos del Río das Gándaras, uno de los afluentes de Tambre, en un trayecto etnográfico que se había iniciado en la Igrexa románica de Santa María de Mezonzo, para bajar hacia el río con visita a la central hidroeléctrica, los molinos da Mera o el batán de Mezonzo.

La tercera edición de Galicische Nacht, resulta una muestra de músicas gallegas entre la memoria la vanguardia y el exilio, y de la que serán intérpretes Aliona Kalechyts- Pietrowskaja- voz y violín-; Belén Bermejo- voz y percusión-; David Bellas- flautas, silbidos y gaitas-; Nuno Estévez Pazó- acordeón-; Desiree Wöhrer- viola da gamba- y Andrés Díaz Pazos, con vihuela, guitarra renacentista, cítola y flautas, bajo la dirección de Belén Bermejo. El proyecto se había iniciado con un homenaje a la poetisa Luisa Villalta, con traducción al alemán dentro de un recital en un acto único, por las también poetas Eva Veiga y Luisa Furtner; el segundo se centraría en las líricas galegas de tradición oral y músicas recogidas de los cancioneros populares en transcripción de la musicóloga Dorothé Schubarth, a comienzos  de los años noventa y cuyo legado fue donado al Archivo Fonográfico Austríaco. Las Galicische Nacht, fueron posibles gracias al proyecto de colaboración entre Espazos Sonoros y el Viertel/Barock Festival Wien. En 2026, el planteamiento de colaboración con instituciones de la capital austríaca para dinamizar conciertos en Viena, incorporando la música de nuestros compositores, añade a Jesús Bal y Gay, figura destacada del exilio, quien mostraría un permanente esfuerzo de aproximación a las vanguardias de su tiempo. Un programa que reunirá obras gallegas del siglo XVI, en transcripción del lucense en una óptica menos conocida, tras la más apreciada como representante de la Generación de La República, música y lengua gallegas, vuelven a encontrarse en este espacio de los Galicische Nacht.

Ramón García Balado      

05/10/2026

El nacimiento de la ópera por Ars Atlántica en el VIII Festival Ateneo Barroco

 Teatro Principal, Santiago de Compostela


Concierto de Ars Atlántica esta vez integrado por Manuel Vilas-arpa italiana de tres registros y dirección- Raquel Mendes-soprano-en el Teatro Principal, día 7, a las 20´00-,  para un programa que elige obras que cobraron razones ,entre Florencia y Mantua, el arpista como figura clave del certamen, y por su colaboración con formaciones como Forma Antiqua, Ay Ayre Español, La Galanía, Le Tendre Amour, Musica Ficta, Les Musiciens du Louvre, Capela de Ministrils, Ensemble Elyma, que sentó sus principios en la primera cita del Festival Via Stellae (2007), dando a conocer la Cantate Contarini, con la mezzo Marta Infante, llevado a registro con la colaboración del gambista Santi Mirón y el clavecinista Bruno Forst, destacando su proyecto dedicado al Manuscrito Guerra, al que se añaden los trabajos dedicados a las arpas chiquitanas, la serie de tonos humanos, El retorno de las Musas , dedicado a actrices y cantantes del XVII, como Vanesa Muela, Yaya Kuntur, himnos en latín y quechua (s. XVI-XIX, con la voz de Magali Revollar y el tenor Diego Blázquez, disponiendo de su propio canal audiovisual, que muestra su colección de instrumentos de época.

Raquel Mendes, mezzosoprano, estudió en el Conservatorio de Música Calouste Gulbenkian (Braga), especializándose como solista con Inês Sofia, tras formarse con Maria José Carvalho y Ana Rute Rei, logrando la máxima distinción en canto con Antonio Salgado, en la Escuela Superior de Música y Artes del Espectáculo (ESMAE), de Oporto, recibiendo el Primer Premio de la Fundaçâo Rotária Portuguesa (2023), y el de Concurso Internacional de Música Cidade de Almada, y un segundo del Concurso José Augusto Alegria, fue fundadora de los ensembles Il Filo d´Oro y de L´Amoureux Empire, especializados en criterios historicistas, además de colaborar con La Grande Chapelle, Ludovic Ensemble, Ensemble Bonne Corde, Cupertinos, Concerto Campreste, además de estrenar obras de Alexandre Delgado, Pedro Lima, Francisco Fontes, Joâo Santos o Afonso de Portugal.    

Jacopo Peri/Ottavio Rinuccini, con dos pasajes primordiales de Dafne (Florencia c. 1598), Chi da´lacci d´amor , sò de Venere  y Bella ninfa, Peri, de familia de prosapia florentina, sirvió en la corte de los Medici, siendo miembro de la Camerata Bardi, con la que realizaría una serie de intermezzi, con su maestro Cristofano Malvezzi y con Striggio, asociándose con Jacopo Corsi y con Rinuccini, para la tragicomedia Dafne, ofrecida en el Carnaval de 1598, aunque su obra señera, será Euridice, sobre libreto del mismo Rinuccini, obra que en su estreno incluía piezas de Giulio Caccini, con las voces solistas, sabría destacar un coro a cuatro o cinco voces, con cierta imitación del estilo que se acercaba al seguimiento de la palabra, entre pinceladas de un perfilado cromatismo y un punto de equilibrio con los silencios, la Euridice sería también representada en el Palacio Pitti, el 6 de octubre de 1600, con motivo de los esponsales de Enrique IV y María de Medici.

Benedetto Ferrari (c. 1603- 81)  Io son amante d´un crin aurato, con estreno en Venecia, en 1633, tiorbista de élite, y buen libretista de espectáculos líricos, colaboraría con Francesco Manelli, en la primeras óperas destinadas a los teatros públicos venecianos, después de probar fortuna como cantante de coro, en el Collegium Germanico, de Roma y en el Farnèse de Roma, antes de instalarse en Módena y Venecia, publicando su primera colección de madrigales y arias Musiche variae, con muchos de los poemas de su propia autoría, mientras escribía el texto de L´Andromeda, con la que inauguraría el Teatro de San Casiano, con el feliz añadido de Il Pastor regio, al año siguiente, obra que se perderá en el anonimato de la historia, mejor memoria nos dejó el famoso dúo Pur ti miro, pur ti godo, que acabará incorporándose de forma curiosa a L´Incoronazione di Poppea, de Claudio Monteverdi. Ferrari acompañaría como músico en gira, como tiorbista, en agrupaciones dirigidas por Manelli, llegando a ser músico en residencia en Bolonia y tras su vuelta a Venecia, preparará su traslado a Módena, en donde  tendrá la ocasión de repetir en la corte de los Este, para la que compondría óperas y ballets.

 Giulio Caccini- Le Nuove Musiche (Florencia- 1601/14)-, de la que tendremos Amarilli mia bella y Non ha´l  ciel co tanti lumini,  una ilustre familia de músicos y artistas, célebre cantante e instrumentista al servicio de los Medici, y miembro de la Camerata Bardi, uno de los adalides en componer monodias especialmente dedicadas a voz de tenor, muy cuidadas en cuanto a los detalles de acompañamiento, en particular con laúdes, chitarrone, varias formas de violas y arpa, con influencias de Bardi, Galilei y Mei, llegando a la cumbre de su quehacer por la capacidad de evocar los sentimientos más profundos y arrebatadores, el llamado stile recitativo, impregnará el planteamiento de su discurso musical, ya desde sus primeras monodias, con ejemplos como Il rapimento di Cefalo, representada en la boda de Maria de Medici y Enrique IV, tomando parte igualmente en L´Euridice, de Peri,  sus labores como maestro de canto, ayudaron a su consideración y celebridad, asunto compartido con miembros de  su entorno familiar, como la muy respetada Francesa Caccini (La Cecchina), su hija mayor y su heredera musical. Una entente artística que se proyectará en la historia, conocida como Il Concerto Caccini, siendo invitados por María de Medici, a participar en el grupo de sus iniciativas. Un anónimo romano, pone un punto de continuidad, con una Tocata- Chacona, del siglo XVII.

Francesco Cavalli (1602/76)-La Rosinda  (Vieniinquesto seno, solo de Nerea,  (Venecia, 1604),  gran maestro del estilo veneciano muy asociado a San Marco, tomando de su mecenas el nombre con el que se daría a conocer, Federico Cavalli, probando en sus comienzos como cantante, en la Capilla de San  Marco, siendo beneficiado por su relación con Monteverdi, en su relación con los teatros venecianos, compaginando sus obligaciones como organista de San Marco, mientras comenzaba a consolidarse su carrera operística con obras como Le nozze di Teti e di Peleo, estrenada en el Teatro San Casiano; sus colaboraciones con Giovanni Faustini, la popular por excelencia Egisto; Ormindo; Dorclea; Giasone; Calisto, Eritrea o Xerxe, sobre libreto N. Minato y Erisimena, con texto de A. Aureli. Su etapa con el Cardenal Mazarini, en París, aportará obras como Ercole amant, destinada a un nuevo teatro construido por Carlo Vigarini, con motivo de los esponsales de Luís XIV, entre amplias escenas de ballets que tardará en representarse.

Tarquinio Merula (1595/ 1665), con una Canzonetta Spirituale sopra alla nanna, violista de Cremona además de organista  compositor, un músico de carácter inestable, aunque se mantendría durante un largo período en la misma plaza, en la Capilla Superior de Sigismundo III, en Varsovia, antes de trasladarse a la Capilla de Santa María La Mayor, de Bérgamo, en la tendría ostentoso enfrentamientos con sus alumnos, repartiendo oficios en otros templos, a consecuencia de su carácter personal. Fue miembro de L´ Academie dei Filomimusici, de Bolonia y recibió la orden de Caballero del Toison de Oro, gracias al resultado de obras como Il Primo libro de motetti; La finta savia; el libro secondo de concertó spirituale, y por la serie de Canzoni, con violín, para  dos, tres  y cuatro voces.

Sigismundo D´India (c.1582- 1629)-Un di di soleto, al que seguirá un anónimo italiano, del XVII, noble siciliano y compositor especializado en monodias profanas que recorría Italia sirviendo a los duques de Savoya, y las cortes de los Este, pasando por Florencia en donde conocerá a Caccini y a Vittoria Archelei, interprendo sus monodias, en Roma, su música sería reconocida en el Palacio del Papa Urbano VIII, pasando por Turín en 1623, en donde dirigirá obras suyas de tipo camerístico, junto a obras profanas como Zalizura -favola pescatoria-, antes de continuar en Módena y Roma, completando su último libro de madrigales, en un amplio ciclo sobre Il pastor fido, y su Missa Domine clamavi ad te, ejecutado en la Capilla Giulia, fue un modelo de transición entre lo antiguo y lo moderno, especialmente en los madrigales polifónicos, o la serie de sus monodias tituladas Musiche.

Claudio Monteverdi/ Ottavio Rinucini- L´Arianna, de la que proviene Lasciame moriré (Lamento di Arianna), obra de la que conocemos esta página definida más tarde como la parte más esencial de la misma, única que fue publicada en 1623 en Venecia por Gardano con ese  título de Lamento di Arianna y que sería contemporánea de la colección Il maggio Fiorito, de Michelangelo Fei, en una edición de Giovan Battista Rocchigiani, por esas fechas, había publicado también la mayor parte de la versión a cinco voces del Sesto libro de madrigales (Venecia, Ricciardo Amadino), mientras se divulgaban copias de la obra, una de ellas podrían ser la florentina de la Biblioteca Nacionale Centrale, Magliabechiano. También de Monteverdi, Si dolce è il tormento, pieza embriagadora del apartado de arias como son Ohimé ch´io cado, ohime; La mia turca che d´amore, que representan un estilo marcado por las variaciones estróficas sobre un mismo bajo.

Ramón García Balado

Entre Villa-Lobos y Georges Bizet, con la RFG

 Teatro Afundación, Vigo

Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela 


Concierto de la RFG dirigida por César Ramos con obras de Heitor Villa-Lobos, Maurice Ravel, Darius Milhaud, Henri Duparc y Georges Bizet- Teatro Afundación de Vigo, día 7 y el Auditorio de Galicia, para el día 8, con sesión previa de Conversando con…19´45 h., teniendo como protagonista a César Ramos-, comenzando con Heitor Villa-Lobos  su Bachiana brasileira nº 9, del grupo de nueve suites compuestas entre 1930 y 1945, en un homenaje a J.S. Bach, a través de los movimientos que llevan títulos sugestivos como Preludio, Aria o Fantasía, y un subtítulo sugestivo dentro de una concepción barroca de formas populares autóctonas, choro, embolada o modinha, dualismo característico de elementos clásicos populares y barrocos, reflejando en todas las piezas el uso de  libres técnicas de improvisación, comunes en tantos otros músicos, reflejando una ostensible inspiración folklórica, rica y profunda. Todas esas suites, constan de dos movimientos- en la quinta, sexta y novena-; tres movimientos, la primera y cuatro movimientos- la segunda, la tercera, la cuarta, la séptima y la octava-; los diversos medios musicales elegidos reflejan la naturaleza de los materiales musicales, antes de un intento de reproducir conjuntos que fueron comunes durante el período bachiano, el autor siguió la práctica barroca antes de acomodarse a los citados métodos bachianos, y la bachiana nº 9, compuesta para orquesta de cuerda o voces, enmarca su propio discurso de desarrollo, en una  comparación con los choros, estas piezas reflejan un vocabulario armónico mucho más tradicional y totalmente orientado. El empleo de instrumentos aborígenes no está presente en estas piezas, los años de madurez del compositor, pertenecen a una época de reconocimiento internacional tras haber realizado su primer viaje a los Estados Unidos que le permitió ofrecer su primer concierto el 22 de febrero de 1945, como director de la Orquesta Sinfónica de Boston, en un concierto con obras propias, entre las que incluiría el Choro nº 7, la versión orquestal de Rudepoêma y la Bachiana brasileira nº 7.

Maurice Ravel- Le tombeau de Couperin-,  pasa por un delicioso cuadro de caballete, ocupando un nivel de menor importancia dentro del legado de sus obras, sin dejar de ser un prodigio de orquestación, realizada durante un espacio de dos años, un compromiso para la serie de conciertos Pasdeloup, en un contexto de plantilla que cabrá en la idea de una obra del clasicismo, en el que no se encuentra ningún efecto que no esté deducido claramente de una necesidad ya que se plantea entre lo riguroso y lo simple, aceptando en la opinión del compositor, que el homenaje de esta curiosidad se reparte entre el homenajeado Couperin y los estilismos franceses del XVIII, un homenaje sin imitación que se ofrece como un ejercicio virtuosistico que se ejerce casi a capricho, en sus piezas, quedan expuestas las razones de la obra: Prélude, Fugue, Forlane, Rigaudon, Menuet y Toccata, que responden sin la menor duda a esa forma merced a las exigencias de los títulos, el único maestro antiguo que evocan a partir de la Forlane, podría ser Domenico Scarlatti.

 Darius Milhaud- Le Boeuf sur le toit- obra sustancial en el aspecto de su personalidad por su agudo sentido armónico que le lleva a la intuitiva práctica de la politonalidad, como es el caso de Saudades do Brazil, o la vocación mediterránea perceptible en muchas obras. Ese hallazgo de la politonalidad, supone parte fundamental de su aportación, dentro de la sensibilidad de la música de su tiempo, en un estilo abierto y con un instinto agudo, con exento de un acercamiento a las modas emergentes del momento, con el jazz llamando a las puertas, y cuyo resultado de mayor rango serán obras como Le Boeuf sur le toit, un trabajo en colaboración con el dramaturgo Jean Cocteau (1923), obra que podrá encuadrarse con otra tan significativa como La Creation du Monde, de ese mismo año, que incluiría 26 instrumentos de jazz, cargados de inflexiones melódicas procedentes del jazz o sus coqueteos con Igor Stravinski, la abundancia de géneros tratados, será ejemplo de la amplitud de las características del autor, que le convertirá en paradigma de su generación.

Henri Duparc-Aux Étoiles- obra puesta en atriles en alguna que otra ocasión, una de ellas bajo la dirección de Paul Daniel, teniendo como solista al trombonista Peter Moore, para Stargazer (Astrónomo), de Jonatthan Dove (1959),o Starburts, de Jessie Montgomery y la Sexta Sinfonía, en Re M. de Antonin Dvorak. Henri Duparc, había sido autor de la Suite d´orchestre y el Poéme Nocturne, además de la ópera Roussalka, partiendo de un texto de Alexander Pushkin, un compositor que había tenido una excelente relación con Vincent D´Indy y César Franck, ayudando a dinamizar la Société Nationale de Musique a partir de 1871. Aux Étoiles, resulta una especie de nocturno que sería revisado posteriormente ante la insatisfacción del autor, obra nacida mientras vivía en Vervey (Suiza), y que podría haber caído en el olvido si no fuese el interés del director Ernest Ansermet, quien insistiría en las posibilidades por su clima sereno, etéreo, una meditación que parecía dilatarse hasta una conclusión radiante, antes de estrenarse Montreux.

Georges Bizet- Sinfonía en Do M., obra de juventud, redescubierta por Reynaldo Hahn, en el Conservatorio de París, en 1932, y que estrenaría Félix Weingartner, el 29 de mayo de 1936, convirtiéndose en una página apreciada desde entonces. Cuatro tiempos desde el Allegro vivo, en forma de sonata sobre temas característicos de notable frescura, trazada sobre un marcado apunte de acentuaciones rítmicas antes de continuar con un segundo tema también vivo, aunque expresado con valores más largos y de perfiles cantabile, gracias a la participación del oboe, camino de una claridad expositiva en el desarrollo a través de una habilidad en las transiciones propuesta por la cuerda en pizzicato y apoyos de los metales.  El Adagio, en La m., resulta una tranquila introducción modulante sobre acordes tratada en el primer tema con cantinelas sinuosas de tono elegíaco a las que parece colorear un leve tono de exotismo que anuncia detalles de su ópera Los pescadores de perlas, una melodía en manos de los oboes que se repite entre variaciones. El Allegro Vivace, es un scherzo saltarín y desenvuelto con un ritmo firme de la cuerda grave, que simula una idea de danza rural.  El Allegro vivace final muestra una fogosidad rítmica y un encanto melódico que resumen la pretensión de la sinfonía, entre elegante y ligera sobre armonías muy elaboradas y cuidadas modulaciones.

Ramón García Balado

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