Auditorio Reveriano Soutullo, Ponteareas
Darío Mariño será solista en obras de Rogelio Groba y D.Milhaud, en el Auditorio Municipal Reveriano Soutullo, de Ponteareas- día 20, a las 21´00 h-, dentro de las actividades del XIV Festival Groba, de Ponteareas, en una sesión en la que también tendremos el Cuarteto con piano nº 3, en Do m. Op. 60, de Johannes Brahms, un clarinetista con formación en la Hochschule Hanns Eisler (Berlin), y la Karajan As., con Walter Seyfart, completando en la Ac. Gustav Mahler de Italia y el Festival Int. de Santander, en el Zetmatt Fest (Suiza), y el Pacific Music Fest PMF, en donde amplió con Gerald Pachinger, Alexander Bader, Ricardo Morales y Peter Schmidl, trabajando con directores como Claudio Abbado, Simon Rattle, N. Jarvi, Gergiev, Barenboim, C. Thielemann, Blomstedt, Mehta, B. Haitink, P. Boulez, Leif Ove Andsen, el añorado Stephan Picard- titular de la Cátedra de violín, en el Curso de Música en Compostela-, Radovan Vlakovich, Amihai Grosz, Gay Braunstein, Paul Rivinius o Julia Okruashvili, fue miembro fundador del Natalia Ensemble, y colabora con la O.F. de Berlín, siendo solista en el Scharoun Ensemble, de la O.F. de Berlín, y otras formaciones como la Hamburger Symphonie, la NDR Elbphilharmonie, la WDR Sinfonieorchester Köln, o teatros como los de la Deutsche Oper, la Komische Oper Berlin, o el Nationaltheater Mannheim.
Rogelio Groba, maestro al que se dedica el certamen, tendrá en atriles la Sonata para clarinete y piano, (Reminiscencias), en manos de Darío Mariño y el pianista Vicent Tohler, género camerístico que fue suscitando el interés de compositores gallegos en sus distintas modalidades en este contexto, interesando a compositores como Jesús Bal y Gay, Carlos López García- Picos, Paulino Pereiro, Juan Durán, Margarita Viso, Octavio Vázquez, Fernando Buide, Juan Eiras, Eligio Vila, Luís Carro, Carlos Cambeiro, siempre a lo largo de sus correspondiente carreras, lo que facilita seguirles en las necesarias programaciones de temporada, auspiciadas por los entes de sobrada consideración y especial seguimiento en las de este Festival Groba. De Rogelio Groba Groba, nos quedan todavía un par de obras para culminar el certamen, en esta caso con la Orquestra de Cámara Galega, dirigida por su titular y fundador Rogelio Groba Otero, con la novedad de la Soatiña, en versión de 2026.
Darius Milhaud, tendrá la Suite para violín, clarinete y piano Op. 157 b, en la interpretación de Alexandra Tirsu (violín), Dario Mariño (clarinete) y Julien Quentin (piano), el capítulo de sus tríos de este marsellés integrante del prestioso Group de Les Six, dinamizador de las corrientes de vanguardia en la Francia de hace un siglo y que no dudaría en probar experiencias viajeras por Estados Unidos, llegando a instalarse en Oakland (California), en donde realizaría importantes iniciativas pedagógicas hasta 1974, antes de regresar a su París en donde mantendría labores de similar talante, compaginables con su trabajos creativos y de intérprete, destacando por su proverbial ingenio dentro de esos ámbitos que le convertirán en un verdadero bastión de la música de su tiempo, lo que podría a calificarle como un poeta musical de propuestas innovadores, sin necesidad de enmarcarse en una vanguardia de riesgos de exigencias llevadas a los límites absolutos, teniendo en cuenta que sus maestros habían sido Xavier Leroux (en armonía) y André Gédalge (en contrapunto). La Suite para violín, clarinete y piano Op. 157b, había sido editada por Salabert, siendo una composición que traslada sus orígenes a la música escénica, compuesta en el año 1936, en una solicitud de Serge Pitoeff, para la obra escénica de Jean Anoullh, El viajero sin equipaje, destinada para una forma en su planteamiento instrumental de parecida estructura que La historia del soldado, de Igor Stravinski, y que tendría su primera audición el 19 de enero de 1937, en París, con el concurso del pianista Jacques Fébrier, repartiéndose en los tiempos que parte de una Ouverture, de color luminoso y resplandeciente, un Divertissement, en el que dialogan el clarinete y el violín; un Jeux repartido entre el clarinete y el piano, en una actitud ardorosa, antes de abocarse a la Introduction et Finale que nos traslada a una especie de Ronda que cierra en forma de conclusión.ç
Johannes Brahms-Cuarteto con piano nº 3, en Do m. Op. 60- del que serán intérpretes Alena Baeva y Mathieu Herzog, violines; Kyril Zlatnikov, viola y Julien Quentin, piano. Obra en cuatro tiempos: Allegro non troppo; Scherzo: Allegro; Andante y Finale: Allegro comodo , obra que a primera vista puede parece un cuarteto tardío, esbozado en 1855 y que fue retomado más tarde, en 1861, época de los dos cuartetos con piano, para ser revisado detalladamente con perfiles detallistas en el periodo de 1875, estudiosos habrá que establezcan incluso el orden de sus movimientos, asignando al Scherzo, en año 1855 o el Andante al bienio de 1874/ 5; el Allegro Final, podría acercarse a 1875, y la versión definitiva pudo ser completada durante el período estival transcurrido en Ziegelhausen, un apacible pueblo cercano a Heidelberg, siendo este cuarteto con elementos en común con su apreciado Trío Op. 8, obra especialmente apreciada por los músicos especialistas en repertorios camerísticos, una obra, la de este cuarteto, que podrá sorprendernos por lo que tenga de confesión, teniendo en cuenta que el músico frisaba la cuarentena y que tendría entonces la confianza de Simrock para su publicación. Obra que sobresale por su libertad y su aparente capacidad de evadirse, en el trato de cada uno de los tiempos, por lo que su vigencia mantiene su frescura e imaginación, con una exuberancia tumultuosa gracias al dominio de su escritura, y la disciplina contrapuntística. Para el compañero Joseph Joachim, tras una meditada confesión, confesaría: He examinado el Cuarteto con renovada alegría. He apreciado la austera severidad del Allegro non troppo, tiempo inicial y la íntima profundidad del Andante, tercer tiempo, o la hiriente pasión del Allegro comodo…!Qué audacia, qué genialidad de combinaciones! Un cuarteto asombroso. Para Rostand, el Op. 60, ha sido muy discutido bajo el pretexto de que se apoya demasiado en los esquemas clásicos. La verdad es que esta partitura no es ni siquiera clásica ni tiene en cuenta las reglas tradicionales.
Ramón García Balado

