Igrexa do Campo Santa María do Campo, Ribadeo
Concierto de la RFG, dirigida por su director asistente en la Igrexa de Santa María do Campo (Ribadeo), en las actividades del XIII Festival Bal y Gay- día 13, a las 21 h.),con obras de Georg Muffat, F.J. Haydn, H. Duparc, Carme Rodríguez y Wolfgang A. Mozart, comenzando precisamente con G. Muffat (1653-1704), obra que ya tuvimos en el programa de actividades de la temporada anterior, contando con Amandine Beyer, como directora y solista, entre obras de J.P. Rameau, Jean- Marie Leclair y Justin Heinrich Knecht. Muffat, ofrece el Concerto grosso nº 12, en Sol M (Propitia Sydera), en sus cinco espacios, un compositor y organista que cultivaba indistintamente un estilo de confluencia entre las influencias francesas e italianizantes, conciertos detalles de ciertos débitos germanos, músico que sufrió un desconocimiento durante un extenso período puesto que pertenecía a un momento en el que los grandes nombres era Lully o A. Corelli, el compositor había nacido en un ducado independiente a caballo de territorios franceses e italianos. Propitia Sydera (Astros estelares favorables), es un concerti grosso, que alcanzó una importante notoriedad en beneficio del autor, y que fue editado en 1701, como parte de la colección Exquisitioris harmoniae instrumentalis gravijundae (Selección de harmonía instrumental, exquisita, seria y placentera), obra perteneciente a uno de los géneros más importantes de música instrumental del Barroco en el que destaca un grupo de solistas calificados como concertino, dos violines, chelo y bajo continuo, enfrentados a un tutti orquestal.
F. J. Haydn, con una obra de un estilo claramente a la sombra, sus óperas, que raramente se programa, a excepción de las citas dedicadas a las llamadas músicas antiguas, bajo el reclamo de planteamientos historicistas. Óperas como L´Infidelità delusa; L´Incontro improviso o Il mondo della luna, de la que se ofrece su obertura. Obra estrenada en Esterhaza el 3 de agosto de 1777, con motivo de las celebraciones de las bodas del Conde Nikolaus Esterhazy, segundo hijo del príncipe, con la condesa Maria Anna von Weissenwolf, una ópera que ha sobrevivido gracias a cuatro fragmentos autógrafos que se conservan en Budapest, Cracovia, París y Berlín, y tres copias de época, en Brno, Bruselas y Viena. El libreto, como los de Lo speziale y Le pescatrice, está inspirado en Goldoni, que también había sido utilizado musicalmente por Piccinni o Paisiello, célebres en aquellos tiempos. Una ópera con aspectos cómicos remarcando los detalles bufonescos y un cinismo disimulado.
Henri Duparc- Aux étoiles (A las estrellas)- obra que escuchamos a la RFG, dirigida por Paul Daniel, en una sesión en la que destacó como solista el trombonista Peter Moore, para la obra Stargazer (Astrónomo), concierto para trombón y orquesta. Duparc se había interesado por la música desde su adolescencia mientras estudiaba con los jesuitas en Vaugirard, gozando al mismo tiempo del beneficio de seguir la docencia de César Franck, en piano. Después de la guerra franco- prusiana, su vida cambiará para bien, reuniéndose en su ciclo de entusiastas y artistas, entre los que se encontraban Gabriel Fauré, Edouard Lalo, Chausson, Saint- Saëns, Castillon o Chabrier, medio en el que se creará la Société Nationale de Musique, de la que Duparc sería secretario, dedicándose de lleno a la composición como actividad exclusiva que traerá en consecuencia obras como la Suite d´orchestra o Poème nocturne. De su regular presencia en aquellos medios artísticos, vendrá su cotidiana colaboración con Vicent D´indy, con resultados como la ópera La Roussalka- nada que ver con la de Antonin Dvorak-, basada en un poema dramático de Puskin. El wagnerismo imperante, también dejara apuntes perceptibles en su evolución creadora, alcanzado en buena medida a esos intentos operísticos no siempre conseguidos. En la década efusiva de los noventa, trabajará sobre Aux étoiles, especie de nocturno que siempre le dejará insatisfecho, obligándole a revisiones frecuentes hasta que Ernest Ansermet se interesó por ella.
Carme Rodríguez-Arborescente, un encargo de la RFG, para la serie de sus Cometas, que supuso un estreno absoluto, compositora natural de Ribadeo, especializada igualmente en arreglos e iniciativas similares, obras suyas han merecido el interés de formaciones como la OSCYL; Sonor Ensemble; Zoar Ensemble o el Grupo Instrumental Siglo XX. Arborescente, resulta una pieza sinfónica que busca recrear musicalmente una expresión ramificada de crecimiento de la naturaleza, desde la sutileza de un punto de partida común, cara a una exposición brillante de cada miembro del conjunto. Se observan en la obra influencias minimalistas, impresionistas y expresionistas, adecuadas a un momento de experimentación textual de la compositora que pretende valerse de la fugacidad para condensar la expansión que ocurriría en un árbol a través de los siglos de desarrollo. Arborescente, estrenada el 4 de diciembre de 2025, nos permitió compartir una charla previa con la compositora, en la serie de actividades previas de Conversando con….,charla compartida con el director Baldur Bronnimann, en un programa que incluía obras de Arvo Pärt, Grazyna Bacewicz y Louise Farrenc.
W. A. Mozart- Sinfonía nº 41 K, 551, conocida como Sinfonía Júpiter, escrita durante el conflictivo verano de 1788, obra situada entre las Sinfonías K. 543, y la K.550, obra de considerables dimensiones en la que sobresalen los variados problemas contrapuntísticos armónicos y tímbricos que se resuelven de la manera más natural y reconfortante. Obra que es síntesis de los momentos precedentes con respecto a la luminosidad de la K. 543 y la inestabilidad de la K. 550. Pese a la elaborada configuración constructiva y la olímpica monumentalidad, que supondría para el editor publicarla como Júpiter, la partitura no olvida un ideal de sencillez, de ligereza, de transparencia, que se consigue a través de su infrecuente orquestación, que podrá dejar la impresión con claras afinidades con las formas camerísticas. Para Paumgerner resulta como un canto triunfal, espléndido y consciente por sus propias fuerzas, que se eleva por encima de los dolores terrenales en un supremo haz de luz. La alegría de ser, de constreñir jugando la materia dentro de los límites de la forma nobilísima tal cual es el significado de esta obra. De ahí el rico tematismo del primero al último movimientos en una compleja elaboración de los desarrollos.
Ramón García Balado



