20/05/2026

Delyana Lazarova, dirige a la OSG, con obras de W. A. Mozart y Béla Bartók

Palacio de la Ópera, A Coruña


Delyana Lazarova
tendrá en programa la Sinfonía nº 35, en Re M. K. 385 (Haffner) de W. A. Mozart y el Concierto para orquesta, de Béla Bartók, en el Palacio de la Ópera de A Coruña- días 22 y 23, a las 20´00 h-, una directora que obtuvo el Premio de la Siemens Hallé Int. Competition y que fue asistente de Sir Mark Elder, en la Hallé S.O., recibiendo un galardón similar en el Concurso James Conlon, en el Festival de Haspen además de lograr una beca de dirección Bruno Walter, en el Festival de Cabrillo (California), trabajó con formaciones como la London Clasical Soloist, la Südwestdeutche P. Konstanz, la O.F. de la República Checa, el Teatro de Meiningen, la O.F. Janacek (Ostrava), La O.S. de Pazardjik, el Festival de Estonia o la O. de la Radio Húngara y el Collegium Musicum Basel, probando en la ópera con Nabucco (Verdi), en el Teatro Tyl de Plzen. Cuenta con un master de Artes, de la Escuela de Artes de Zurich (ZHdK), además de recibir asesoramientos de Bernard Haitink, Paavo Järvi, Leonard Saltkin, Mathias Pintscher, Mark Stringer o Christian Mácelaru, tras cursar un curso especial de violín en la School Music (Indiana University).

W. A. Mozart Sinfonía nº 35, en Re M. (Haffner Sinfonie)- obra surgida por mediación de Leopold con motivo de un festival conmemorativo en forma de serenata  y que derivará en esta obra sinfónica en un momento especial tras comenzar como una especie de danza nupcial, la K. 250, tal cual confesará a su progenitor, apostando por ello con distanciarse del espíritu galante sin mayores limitaciones. Para Gheón, la Haffner es solamente un intermedio admirable,  pero que nos ofrece con precisión, la imagen de ese mundo fantástico y en el cual tanto le gustaba moverse y en oposición, Gould afirmaría que era que no le gustase, peor aún, lo desaprobaba y con él sus maneras mundanas. Será Mila quien afirme que la obra constituye el verdadero y propio puente que lleva a la concepción juvenil de la sinfonía, aún parcialmente ligada a las formas hedonistas y ligeras de la serenata y el divertimento, a la madura concepción vienesa. El final es una especie de cuento de hadas, una ronda vertiginosa sobre dos temas distintos pero sustancialmente afines por su expresión de vivacidad desenfrenada.  Elisabeth Haffner, hija del burgomaestre de Salzburgo, había sido la receptora de sus atenciones, de esta obra en cuatro tiempos, a los que se uniría la marcha en Re M. K. 408, nº 2, un divertimento mundano, antes de entregarnos al Allegro con spirito, que demanda gran vivacidad sobre un tema que lleva a un ritornello y cadencia que preceden a su retorno, entre violas de corta extensión particularmente expresivo apoyado en descubrimientos que el salzburgués, había hecho del legado bachiano. El Andante, resulta de una modernidad en la que pudieron descubrirse inquietudes que dejarán sorprendidos a los aficionados vieneses, con un segundo tema próximo al talante de la serenata y las formas camerísticas de pinceladas melancólicas. El Minueto, ofrece una melodía simple en cada una de sus partes, en medio de una atractiva melodía y con un trío de tentadora frescura, detalle del que hará partícipe a Leopold, para que reconozca la calidad del tiempo. El Finale: presto, toma argumentos del aria de Osmin, en El rapto en el serrallo- O Wie,will Ich triumpherein- típico juego de adivinanzas al que se añade un segundo tema de forma insólita, con final en unísono forte al que sigue otro más cargado de tintas, entre una serie de modulaciones que reaparecen sucesivamente con una serie de acordes de repentinos cambios.

Béla Bartók- Concierto para orquesta- obra en sus tiempos: Introdizione. Andante non troppo-Allegro vivace; Giouco delle coppie; Elegia. Andante. Non troppo. Allegro scherzando; Intermezzo interrotto. Allegretto y Finale. Pesante-Presto.  Obra editada en 1946, por Boosey  & Hawkes, como encargo de S. Koussevitsky a través de su fundación y dedicada Im memoriam de Natalie Kussevisky, obra compuesta en Saranac Lake (Nueva York), tres años antes, coincidiendo con su estreno a cargo de la Boston S.O., dirigida por su apreciado Koussevitky, un encargo en el que mediará Joseph Szigeti, compañero de iniciativas. Koussevitzky, resultaría un apátrida que haría carrera a nivel internacional, logrando ya a partir de los años 20, fundar los conciertos que llevarían su nombre antes de que le nombrasen director musical de la O.S. de Boston, puesto que mantendrá hasta finales de los cuarenta, mientras seguía compromisos con el Festival de Tanglewood. Obras de las que fue responsable para su estreno, serán Prometeo (Scirabin); Pacific 231  (Honneger); la Tercera Sinfonía (Martinu); la Segunda (Milhaud); la Cuarta (Malipiero); Oda (Stravinski); la orquestación de Cuadros para una exposición (Ravel) o Espejismos (Schmitt), por citar unas cuantas.

El Primer movimiento Introduzzione. Andante non troppo-Allegro vivace, es de carácter virtuosístico ejemplificado por las partes fugato, con amplio desarrollo, destacando los instrumentos de metal y en otros que recurren al final del último tiempo, que muestran una evolución perpetua que se detiene poco antes del Giuco delle coppie. Allegro scherzando, en donde los instrumentos suenan por pares sucesivos y nos aportan pasajes luminosos en lo relativo al ideario de la obra, ese Allegro scherzando que calificará como broma de sutil encanto marcado por su ritmo de tamboril en el que se inserta un breve y curioso tema solemne, procedente de un coral religioso (trompetas, trombones y una tuba, acentuados por una caja con sonidos suaves. La Elegía. Andante non troppo, parte de corte central queda precedida por una breve introducción  para seguir con una coda Poco agitato, apoyándose en una idea escuchada en la entrada del tiempo inicial, dominado un tema grave y fúnebre que describe una música sombría, recreada con economía de medios. El Intermezzo interroto. Allegretto, resulta un breve movimiento encadenado por modelos folklóricos, con aires rumanos y húngaros, entre citas melancólicas e idealizadas como el préstamo de un aria de una opereta de Zsigsmond Vinze. El Finale. Pesante- Presto, se manifiesta en estilo motu-perpetuo, anunciado por llamada de trompetas y con temas fugados sobre melodías de danzas populares, en un gran diseño de trazo hacia un coda electrizante, al servicio de una orquestación sublime sobre instrumentos de metal que podrá parecer excesiva, apoyándose con gran oficio en el folklore tradicional.

Ramón García Balado

19/05/2026

Universos paralelos: Esteban Batallán, especial invitado con una obra de J. Nepomuk Hummel

 Auditorio de Galicia, Santiago

Auditorio de Ferrol 


Sesiones de la RFG y la incorporación de músicos de la EAEM, dirigidos por Zoe Zeniodi, en el que Esteban Batallán, será solista del Concierto para trompeta, en Mi b M, de J. Nepomuk Hummel, incluyendo el estreno la serie Cometa de Sismos, de Nuria Núñez Hierro, para completar con Parallel Universes, de Britta Byström y la Sinfonía nº 2, de Arthur Honneger- día 21, a las 20´30 h, con la cita de Conversando con… en la Sala Mozart-19´45-, teniendo como protagonistas a Zoe Zenoidi y Estaban Batallán, concierto que se repetirá al día siguiente en el Auditorio de Ferrol-20´00 h., Nuria Núñez Hierro, se dio a conocer por obras como Unvollendete Wege, estrenada por la ONE y su Coro, artista que fue miembro en residencia de la Rundfuck-Sinfonieorchester Berlin, participando intensamente en compromisos enfocados a un público más joven, con resultados como Rapauke macht Music, de la RSB Berlin, o la Suite für einen Sommernachtstraum, presentada en la Haus des Rundfunk, de Berlín. Obra clave, será la ópera La isla, merecedora del Young Audience Awards, vinculada a proyectos educativos, y que tendrá continuidad en Kleines Stück Himmel, por encargo de la Deutsche Oper Berlin, punto a apertura a su inclusión en la Opernaus, de Wuppertal; también la ópera de cámara El sueño del Sr. Rodari. La Fundación BBVA, hizo posible la concesión de una de sus becas Leonardo, para creadores culturales, que traería como consecuencia la composición de su ópera La isla, en forma de video-ópera, y que se incluiría en el Festival ENSEMS (Valencia), preparando los galardones otorgados en los YAM Awards; el Jeunesses Internationals o el European Network for Opera  Music & Dance

Britta  Byström-Parallels Universes, estreno en España- es una compositora sueca formada con  Pär Lingren y Bent Sorensen, especializada en géneros camerísticos y cuyas obras merecieron la atención de la O. Gürzenich, Sinfónica de la BBC, O. S.  de Detroit, O. de la Radio Sueca, al tiempo que dedicaba obras para solistas como Malin Broman, Rick Stotijn, Radovan Vlakovich o Janine Jansen, recibiendo premios como el Little Chirst Johnson; el Carin Malmlöf- Forssling, y en especial el dedicado a su obra, el Concierto para viola A Walk After Dark, ganadora del Ellen Nisbeth. Obras suyas destacadas, serán Infinite Rooms, un concierto para violín, viola contrabajo y orquesta, inspirada en el artista japonés Yayoi Kusama; la obra que hoy se incluye en programa; la ópera de cámara Gállábártnitnt, con libreto de Rawdna Carita Eira; Sera, para Orquesta de cuerda;  Der Vogel  der Nacht für orkestre; Brev i april, para grupo instrumental; el Barón de los árboles, para percusión y orquesta o la ópera de cámara Si perdiste tu equipaje, sobre libreto de Niklas  Törnlund.

Esteban Batallán,- Estará la tarde del miércoles en la biblioteca del CMUS,  con motivo de la colocación de una placa que lleva el nombre de  Aula de trompeta Esteban Batallán, en calidad de miembro principal de la Chicago Symphony Orchestra, cargo que ostenta desde 2019, por nominación de Ricardo Muti- en su programa, el anunciado Concierto de trompeta en Mi b M., de Johann Nepomuk Hummel, estuvo en nuestro Auditorio  en noviembre de 2021, para un programa dirigido por Marc-Leroy Calatayud, en el que sería protagonista del Concierto para trompeta en Mi b M.  Hob.VII, de F. J. Haydn y  muy especialmente por su obra Nightfall, inspirada en la obra To Diz with Love, que su  admirado Arturo Sandoval interpretó en una gala de los Boston Pops, con John Williams, en 1993, dedicada a su mentor Dizzy Gillespie, y que trataba de ser un segundo tiempo de un concierto para fliscornio y cuerdas, antes de convertirse en una pequeña pieza musical de tipo sinfónico, un instrumento, si cabe, menos utilizado, y que se apoyaba en una melodía sencilla, melosa y cantabile, acompañada por sutiles armonías de violines, violas y chelos, con un ritmo latente y continuo, de los contrabajos, en los que cabía espacio para una relajada meditación. La obra tendrá reedición en 2014, con sección ampliada de vientos y percusión, que intercalaba un juego melódico del instrumento solista, alternando  un rico diálogo más rico armónicamente. Batallán actuó con programas en repertorio que van desde Tomasi, a Jolivet o Telemann e incluso J.S. Bach, por los Conciertos de Brandemburgo.  El Concierto de  J. Nepomuk Hummel, es obra de 1803, y se ofrece en los tiempos Allegro con spiritu, dentro de la forma sonata, sobre una entrada heroica y marcial, profusamente acentuada, con detalles que recuerdan a Mozart, entre arpegios mayores y menores, mientras la trompeta confirma su protagonismo; el Andante, muestra un clima elegíaco que nos remite al mundo de la lírica operística, apoyándose en la importancia de las cuerdas en pizzicati, de impregnaciones graciosas y contagiosas. Una sencilla transición, nos traslada al Rondó Finale, que se enlaza con el tiempo precedente. Una idea que nos ayuda a entenderle como una figura de paso entre los compositores de la época.

Arthur Honneger- Sinfonía para cuerdas nº 2, H. 153-, cuatro tiempos en respuesta a un encargo de Paul Sacher, en conmemoración del X Aniversario de la O.C. de Basilea, y confiada a Ernest Ansermet. El Molto moderato. Allegro, crea un clima agobiante sobre un pasaje obsesivo, tratado por la viola, con cuatro temas muy rítmicos, que insinúan una especie de Rondó asimétrico, con una escritura polifónica muy detallista y elaborada, que cierra en un pasaje en pianissimo. El Allegro mesto, particularmente sosegado, semeja un aire de romanza o lied íntimo y concentrado, que se traslada a un desarrollo en piano o mejor, en pianissimo, en una actitud de ruptura, antes de subir el grado de acentuación hacia un fortissimo, de un posicionamiento de intensa gravedad. El tercer tiempo, Vivace non troppo-Presto, resulta tenso por su tratamiento destacando un ritmo ostinato  de tresillos, mientras los violines entonan una actitud acorde con el ideario del compositor y que cierra la obra con un reclamo de trompeta ad libitum, con oboe o clarinete, a la par con los primeros violines.

Ramón García Balado

14/05/2026

Cuarteto Seikilos, en el Mosteiro de Oseira, dentro de XIX Pórtico do Paraíso

 Mosteiro de Oseira, Cea


Concierto del XIX Pórtico do Paraíso en el Mosteiro de Oseira (Cea, Ourense), con el Cuarteto Seikilos- día 17, a  las 19´00h-, formación integrada por los violinistas Iván Görnemann y Pablo Quintanilla; el viola Adrián Vázquez y el chelista Lorenzo Meseguer, que nos ofrecerán obras de Maurice Ravel, Franz Schubert y Joaquín Turina, músicos con formación en el Real Conservatorio Superior de Madrid, para ampliar posteriormente en la Musikhochschule de Düsseldorf; la Universität Mozarteum Salzburg; la Hochschule de Leipzig y la Escuela Superior Reina Sofía, de Madrid. Comenzaron sus actividades tras la etapa de estudios en 2018, con la pretensión de explorar un ámbito de repertorios de amplio espectro, lo que les llevó a proseguir en otros países, recibiendo asesoramientos de agrupaciones como el Cuarteto Hagen; el Bennewitz Quartett; el Cuarteto Quiroga o el Cuarteto Diotima, además de pertenecer al Ins. Int. de Cámara Reina Sofía, bajo la tutela de Günter Pichler, siendo galardonados en 2024, con una beca de la Fundación  Leonardo que concede la Fundación BBVA y que les permitió acceder a la serie de conciertos dedicados a la obra camerística de Conrado del Campo, programados por la Fundación Juan March, que tendrán acogida gracias al sello Eudora Records (2026)

Joaquín Turina- La oración del torero Op 34, obra de notable interés en el espacio camerístico junto al Trío Op. 35 obra compuesta en 1925 para una formación de considerable prestigio, el Cuarteto Aguilar, integrado por laúdes quienes lo darían a conocer al año siguiente; curiosamente, la partitura original se perdió a pesar de la notable atención que se la había concedido, tanto en Europa como en Latinoamérica, convirtiéndose de hecho en una obra emblemática de su generación, gracias a su divulgación por importantes auditorios y salas de concierto, contando con los correspondientes arreglos que el autor realizará para otras agrupaciones y que llegará a ampliarse hasta una pequeña orquesta de cuerda (con inclusión de contrabajos) por solicitud del maestro Pérez Casas, quien con su Orquesta Filarmónica pondrá en atriles el 7 de enero de 1927, antes de que lleguen otras instrumentaciones. A la postre se ha quedado como su obra camerística más valorada, contando además con el tratamiento para violín y piano, realizado por el propio autor, quien confesaría las motivaciones fundamentales para la obra, tras asistir a una corrida de toros, en la Plaza de Madrid, aquella vieja plaza donde venían a rezar los toreros antes de enfrentarse a la liturgia de la lidia, un acto expresivo en medio de una algarabía lejana entre el tumulto colectivo, lleno de entrañable poesía. Una composición muy libre y a la vez muy concisa tal cual se nos presenta gracias a esa música perfectamente lograda, reclamando para sí la consideración de obra sublime, tras una breve introducción en 6/8, que establece un clima expresivo, de cierto dramatismo, en el que asoma una especie de pasodoble, camino de un Allegro moderato en 2/4, que termina por ahogarse en una sección lírica en forma de Andante, de considerable emoción en su exposición, quebrándose con un arrebato de pincelada torera, hacia un Lento de poderosa tensión expresiva que nos lleva al clímax de la obra, volviendo a encontrarnos con el tema del pasodoble. Turina, en 1926, se había hecho merecedor del Premio Nacional de Música, en reconocimiento a su labor  mostrada a lo largo de aquellos años.

Maurice Ravel y su Cuarteto en Fa M., obra de años de juventud, al igual que el de Debussy, una dedicación a su admirado Gabriel Fauré, quien había sido también maestro suyo, en el que manifiesta rasgos de su personalidad gracias  a su perfección equilibrada, un trabajo escrito a finales de 1902, antes de concluirlo en la primavera del año siguiente, para darlo a conocer en 1904, en interpretación del Cuarteto Heyman en la Société Nationale de la Sala de la Schola Cantorum, año que conocerá su publicación a cargo de Gabriel Astruc, para recibir una revisión posterior en 1910 y curiosamente existe un arreglo para piano a cuatro manos realizada por Maurice  Delage. Cuatro tiempos partiendo del Allegro moderato, en forma sonata con ligereas ideas cíclicas, dos  en concreto, que valen como referencias. Ya desde entonces, se impone al oyente un ambiente claramente sutil y refinado hasta el preciosismo.  El desarrollo y la recapitulación destacan por sus pasajes fundidos en una especie de dibujo tomado de los motivos principales.  Assez, vif-Très rytmè, resulta revelador de talante del compositor, ofreciendo un aire de scherzo, entre  una profusión de trinos que confluyen en un detalle central casi apacible. Très lent, una especie de andante soñador y animado por impulsos, un tanto azarosos, entre una variante inesperada del tema de da argumentos a la obra, a través de nuevas ideas. Vif et Agité, recurre a detalles de temas del primer movimiento en un flujo irónico con repentinos accesos febriles. Por su trazado, el cuarteto, formal en su planteamiento, destaca por su ambiente que preludia nuevos modos expresivos, que encontraremos en compositores cercanos en época e incluso a los que comienzan a superar fronteras.

Franz Schubert- Cuarteto nº 14, en Re m. (La muerte y la doncella) D 810- obra que se estrenará el 1 de febrero de 1826, tras haber sido compuesto dos años antes, del que se había ofrecido en el domicilio de Josef Barth, contando con la participación de Schuppanzigh. El Allegro, cuenta con una figura rítmica que aparece en los primeros compases y que reaparece de formas distintas a lo largo de la obra, con un signo fatídico y un segundo tema de contraste de un lirismo apacible. El Andante con motto, remite a un coral procedente del lied Der Tod und das Madchen, enunciado lentamente, tema que en realidad, no utiliza más que la introducción pianística del Lied, tema  con cinco variaciones que conservan una estructura esencial, la primera sobre pizzicattos del chelo, claramente dramática.  El Scherzo: Allegro molto, se apoya en un ritmo en una especie de carrera hacia el abismo, puntuada por agresivos acordes, con pasajes fulgurantes.  El Presto, prepara una danza macabra que se acerca a un ritmo de tarantela, con una danza en fortissimo, expuesta por los cuatro instrumentos.

Ramón García Balado

12/05/2026

Josep Planells Schiaffino, dirige a la OSG dentro del IX Festival Resis

 Palacio de la Ópera, A Coruña


Concierto  de la OSG dirigida por Josep Plannels Schiaffino dentro del IX Festival Resis de  Coruña, en el Palacio de la Ópera. Día 15, a las 20´00-, para ofrecernos obras de Jacobo Gaspar, Georg F. Haas, Wolfgang Rhim y preludios wagnerianos en una sesión que se anuncia como Ars Umbrae, por sus debidas connotaciones. Josep Plannels Schiaffino, colaboró con formaciones como la WDR Sinfonieorchester Köln, la Basel Sinffonietta, el Festival de Lucerna, la Deutsche Radio P.; el Zafrain Ensemble, Remix Ensemble, Bayerisches Landesjugendorchester, Ensemble Modern y otras de nuestro entorno nacional. Fue asistente de Franck Ollu, participando en producciones como  Jacob Lenz de Rihm; Medea, de Dusapin, en el Festspielhaus, de Salzburgo; Oresteia, de Xenakis, en el Theater Basel, tras estudiar con Fred Butkewitz en Berlín y participó en masters de Peter Rundel, Peter Eövöts, y realizó su licenciatura bajo la tutela de Arnulf Hermann y Hanspeter Kyburz, en la Hochschule für Music Hanns Eisler (Berlín), recibiendo asesoramientos de Salvatore Sciarrino, Brian Ferneyhouh, Wofgang Rhin, con el apoyo de la Fundación Alexander von Humbolt. Completó su formación en la Cambridge University,  junto a Richard Causton, obteniendo el XLII Premio Reina Sofía por su obra Metalepsis y ejerce la docencia en la ESMUC, dirigiendo proyectos en el Conservatori del Liceu, mientras continúa con sus labores creativas, en especial dentro del género lírico.

Jacobo Gaspar- Ars Umbrae-, obra en estreno, se una a otras que han recibido excelente consideración como De mar a mar; Ambar o Via Láctea, Haiku espiral, compositor con estudios en el Conservatorio Superior de Aragón, con J.M.López López, antes de doctorarse en musicología en la Universidad de Oviedo, recibiendo premios como un primero Xavier Montsalvatge; el XX Fundación Autor- CDMC; el VI Int. Jurgenson Competition for Young Composers (Moscú); el Valentino Bucchi- Parco della Musica (Roma); un segundo de Povoa do Varzim (Portugal); el Premio de Composición Isang Yun (Seul), mostrando en su evolución un interés por las formas musicales y su uso artístico con las distintas materias sonoras disponibles en la amplitud de los recursos de ese espacio, ideas extraídas del medio natural, mimético o simbólico. La expansión de medios y técnicas instrumentales o la transformación de la propia experiencia de escucha. En un caso, podría recurrir al uso de un pequeño poema en forma de haiku, en el que se siente un abismo similar al que nos embarga cuando reparamos en la dimensión del cosmos o en otro, a una travesía marina referida a la emigración, desde una doble perspectiva, con inspiración en recursos poéticos que nos trasladan en un salto oceánico, marcado por distintos niveles o ideas musicales, tratadas como ondas, en las que destacan detalles de ruido en blanco, para emular el sonido marino, entre trinos y glissandi, una impresión de la idea de fluidez marina.

Wolfgang Rhim- Danza negra y roja: Tutuguri-, creador en la vanguardia y que marcó referencia a partir de su ópera de 1978, basada en un breve relato de Georg Büchner, Lenz, con el título de probablemente sin grandes pretensiones de encubrir influencias, se inclina por ajustarse a un esquema de escenas aparentemente cercanas al Wozzeck,  de Alban Berg, mostrando una disposición operística en el estilo de formalismos más clásicos (rondó, sonata, zarabanda…), apoyándose igualmente en una orquestación reducida, en el contexto de un planteamiento camerístico. El uso  del Sprechgesang, resulta claramente necesario para las piezas en beneficio de otorgarles la entonación precisa, de fuerte penetración psicológica. Un  resultado musical, en sus obras, que llegó a plasmarse en trabajos como Die Veroberung von Mexico, que más que una ópera, dejará la impresión de un trabajo teatral, basado en un proyecto de Antonin Artaud, para el que se valdrá del recurso de instrumentos ancestrales o complementos ruidistas, que reformarán su legado étnico, con tintes expresionistas.

Geog Friedrich Haas (1953)- Dark Dreams- maestro en la exploración de las posibilidades del sonido en amplia gama, dejando la impresión de un continuum, observado en otros contemporáneos, músicos entre los que se encuentran Feldman, Lucier o Niblock, atentos a la indagación en las profundas presencias de las microinterválicas, muy cercanas a colegas de esos medios expresivos que practicaron Aloys Haba o Wyschnegradski, su obra se centra en preferencia por las sonoridades más graves, con previsibles afinidades en lo relativo, a la estética con Giacinto Scelsi, una idea que expresa un interés común, procedente de un magma de raíces ignotas. Obras como Werm wenn ich schriee, hörte mich…Nacht- Schatten, los Cuartetos de cuerda primero y tercero o la extensa pieza instrumental In vain, acercan al oyente predispuesto a probar con las corriente en la onda del espectralismo, siendo obligada la observación de la evolución del sonido, en su comportamiento, ya desde los primeros apuntes, en donde Grisey o Murail mantienen una dependencia de aspecto en cuanto abordan los recursos electrónicos. En Haas, solo se  tiene en cuenta el valor del sonido por sí mismo, y para idea, la pieza Werm Wenn ich schriee, hörte mich (¿Quién cuando yo grite me escuchará? La música, en su esencia, intenta reactivarse, pero sucumbe de manera inexorable, en un juego de flujo y reflujo, cobrando la pujanza por medio de sonidos fundidos encadenados, cubriendo capas instrumentales cada vez más densas.

Richard Wagner-Preludios de Lohengrin, actos Primero y Tercero, además de la Liebestod, amalgamados entre las piezas del programa, ópera de gran espectáculo en la que sobresalen los medios escénicos, desde los comienzos del Primer acto hasta la importancia de la escena final, una ópera que se hace valer por el menor sentido en la evocación lírica de sentimientos íntimos, con una elevada sugestión de misterio, ópera destinada al estreno en Weimar, y que por mediación de Franz Liszt, tendría una consideración precisa en la Corte de Weimar, en el trasfondo, la leyenda del Santo Grial a mayor gloria de sus protagonistas Elsa, hija del último duque de Brabante. Lohengrin, caballero del Santo Grial. Enrique I; Rey de Alemania Friedrich von Telramund, noble de Brabante. Ortrud, hechicera, esposa de Telramund. Un heraldo, entre cuatro nobles y cuatro pajes. Dramatización de un Medievo pintoresco que nos llega en un momento de transición. El Liebestod, de Tristán e Isolda, es una pasaje que se encumbra por sí mismo hasta alcanzar el grado de sobrenatural, el dúo amoroso que responde al texto So starben wir, um ungetrennt, que anuncia un nuevo tema, el Liebestod, en el acto final, tras la muerte de Tristán e Isolda contempla también su propia muerte, en el pasaje Mild und leise, desde la palabra Liebestod. Una música amorosa que encierra la intención erótica, en el marco de una sensualidad cromática, en contraste con la verticalidad diatónica de Kurwenal y los marineros del primer acto.

Ramón García Balado

Alex Alguacil, pianista para el XIX Pórtico do Paraíso, en el Liceo de Ourense

 Liceo de Ourense


Concierto del pianista Alex Alguacil en el Liceo de Ourense dentro de las actividades de XIX Pórtico do Paraíso-día 14, a las 20´00 h-, con obras de F.Liszt, en distintos tratamientos y una selección de piezas procedentes de Goyescas, de Enric Granados. Un pianista emergente que destacó en su presentación en el Carnegie Hall neoyorquino y que colaboró con formaciones como la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, la Bergen Philharmonie Orchestra o la Vancouver Symphony O., se presentó en el Palau de la Música Catalana y su más reciente compromiso, es su álbum dedicado a Goyescas, de Granados (Solfa Records) y el álbum Piano Serenade (Aglae Musica), dedicado a obras de Richard Strauss.

Franz Liszt, con las 6 Consolaciones, obras de su etapa en Weimar y que recurren en su imaginario a la poética de Saint-Beuve, que atienden al mismo título, en una encarecida dedicatoria de Víctor Hugo, que serían editadas en la primavera de 1830, piezas que seducirán al compositor por su tono melancólico y su íntima confidencia, dejando en su demanda cierta complejidad en lo relativo a su ejecución, valiendo en especial por su brevedad para concederle sentido al que el pianista sabrá darle el sentido preciso, distante de posibles manierismos propios de la música de salón. El Andante con moto, ofrece una actitud meditativa, quizás un poco solemne, con una fluidez sonriente y esbelta, para pasar al tiempo Un poco più mosso, que evoca vagamente las sonoridades del arpa, para continuar con un Lento placido, muy personal por los pasajes que describe que en cierto modo, recuerda a los Nocturnos de Chopin, con su acompañamiento ondulante y  la forma de resaltar la melodía en la mano derecha, en sus modulaciones desde un apacible y tranquilo Re b M.,  hacia un Fa, preparando la entrada de un amargo La m, que nos traslada a la tonalidad original. Cantabile con devozione, se sitúa en el ámbito de una marcha lenta y ceremonial, un aire de devoción mística, pasando al Andante con grazia que resalta las oposiciones mayor/menor, dentro de un estilo de lied ingenuo antes de entrar con un Allegretto sempre cantabile que concluye la colección, inspirada según pareceres en El arpa eólica del citado Saint- Beuve, y que resalta sus pasajes virtuosísticos. Otro es el Liszt de las transcripciones sobre lieder de Franz Schubert, cuatro de ellos entre los más apreciados por parte de sus entusiastas seguidores. Ständchen (Serenata), lied por excelencia y que ha recibido los tratamientos más atrevidos que poco beneficiarán a la gracia de su musicalidad, una calidad de melodía acariciadora cargada de sutilezas y una perceptible recurrencia de ambigüedades, apoyándose en concreto en  la poesía del joven Rellstab, que descubrirá en medio de otras colecciones, al mismo, pertenecen Liebesbotschaft; Krieger´s Ahnung; Frühlingsshnuscht; Aufenhalt o In der Ferne. Otro de los lieder es Auf dem Wasser zu zingen (Canto sobre el agua)D. 774, que se expresa dentro de un estilo escuetamente estrófico y que nos lleva a una evocación popular por la atractiva desenvoltura en su trazado musical, estamos en unas fechas en las que Schubert encaraba uno de sus ciclos más logrados, La bella molinera, que acapararía un período sustancial de aquel momento en el que mostrará una gran atención a trabajar sobre las poéticas de de escritores afines, de entonces, serán lieder como Drang in der Ferne (Evasión) D. 770 o Schwanengesang (Canto del cisne) D. 774, en esta relación próxima a poetas de distintas afinidades, nos encontramos con Frühlingsglaube D. 686, una dulzura y sensibilidad extremas muy acordes con los estados de ánimo de nuestro compositor, autor de más de seiscientos lieder, para esta pieza, se encadenan dos estrofas idénticas con un curioso ritornello que impone una figura rítmica de notable recorrido, uno más de sus lieder de irresistible encanto antes de encontrarnos con otra de sus perlas Gretchen am Spinnrade  (Margarita en la rueca) D. 118, del que no se conoce una versión manuscrita, tan sólo la editada el 19 de octubre de 1814, en este caso, Schubert volverá a ofrecernos una de sus páginas más entrañables en medio del florecimiento del género que marcará toda una época.

Enric Granados, en una selección de Goyescas su ópera que nos lleva a Goya, precisamente en sus Caprichos, de las piezas para teclado que nos interesan, tendremos el Intermezzo; Los requiebros, una de las más complejas en su ejecución por la abundancia de arabescos y notas ornamentales, con motivos en su elaboración que nos aproxima al mundo de Domenico Scarlatti o de Antonio Soler, dentro de un espíritu más galante con pinceladas en sus divagaciones que nos sitúan en el espacio de la tonadillas, melodías que el músico tratará como propias, comenzando por un detalle de exquisita gracia un poco preciosista y que respira una gran libertad atmosférica que podrá dejar la impresión de una improvisación. La maja y el ruiseñor, considerada como una de sus obras maestras para la que se demanda una actitud de comprensión de cómo se expresan los murmullos de la noche y la impregnación de los perfumes para esta página profusamente armonizada que concluye con trinos del ruiseñor que contesta a la enamorada, sin llegar a romper el encanto, en algunos pasajes nos encontramos con la queja de la maja. El amor y la Muerte, nos deja una balada en la que abundan los acentos dramáticos con indicación Molto espressivo e come una felicità nel dolore (Muy expresivo y como una felicidad en el dolor), pieza bastante extensa y un poco repetitiva que usa además temas ya escuchados en la colección.

Ramón García Balado

Delyana Lazarova, dirige a la OSG, con obras de W. A. Mozart y Béla Bartók

Palacio de la Ópera, A Coruña Delyana Lazarova tendrá en programa la Sinfonía nº 35, en Re M. K. 385 (Haffner ) de W. A. Mozart   y el Conc...