26/05/2026

Unha ollada sonora, con la Banda Municipal en As Praterías

Praza das Praterías, Santiago de Compostela


Concierto en As Praterías con la Banda Municipal dirigida por Casiano Mouriño Maquieira- día 28 a las 20 20´00 h.- para un programa que reparte un repertorio de compositores especializados en abordar trabajos para este tipo de formaciones, James L. Hosay y Alfred Reed, Ruperto Chapí, por pasajes escogidos de El tambor de granaderos; la opereta de Franz Lehar La viuda alegre y Alma de Dios, de José Serrano. Un puente desde los especialistas en trabajos para bandas como son el músico de Nashville (Tennessy), James L. Hosey, quien aporta su Persis Overtura, una página de corta duración y ambientación fantástica, una recreación de exotismos orientalistas con amoríos de por medio, verdadera especialidad de este creador especializado como copista en estas materias por sus compromisos profesionales que prácticamente ocuparon toda su vida profesional como Pershing´s Own, estrenado en Mashington D.C., a los que se añaden experiencias de colaboración con artistas como Patti LaBelle, Amy Grant, Reba MacEntire, Lee Greenwood, dejándonos una relación de títulos que resultan especialmente significativos: Across the Gurritvsk sound; Appomattow; Atlantic  Aventure, Harvos Park Holyday o Ice Breaker. Alfred Reed- First Suite for Band (1976), compositor también norteamericano, especializado en compromisos para banda, obras orquestales, arreglos de cuidado tratamiento, en los que no faltan obras corales o camerísticas, siendo apreciado por sus cualidades como director, logrando un importante reconocimiento en los años cuarenta, tras especializarse en la Juilliard School neoyorquina, donde tuvo como maestro a Vittorio Giannini, puente a su integración como miembro activo durante años en  formaciones como la 529 th  Army Air Force Band; el espacio en los oficios como arreglista de primer rango, le encontrará respondiendo a compromisos con cadenas como la NBC o la ABC, mientas ocupaba la responsabilidad de dirección de la Baylor Symphony Orchestra, en su centro docente, lo que le supondría la obtención de Band Master, además de recibir el Luria Prize (1959), por su Rhapsody for viola and orquestra. Amplió labores docentes en la University of Miami, en donde compartiría labores con Clifton Williams. Entre sus obras para banda, destacan A Festival Prelude; A Sacred Suite; A Northern Legend; A Jubillant Overture; In Memoriam, an elegy for the Fallen o Armerian Dances. Firts Suite for Band, en pieza en cuatro tiempos en su planteamiento inicial, con un vistos final colorista, un encargo de R.L. Holmes, para la Band Symphony Public School Edmond (Canada).

La Viuda Alegre (The Merry Widow), de Franz Lehar (1870/1948), maestro de la opereta que abordó esta obra sobre un libreto de Víctor Léon y Leo Stein, a partir de una comedia de Henri Meilac L´Ataché d´embasade, traducida al alemán por Alexander Bergen, con el título de Der Gesandts-Attaché, para ser estrenada en el Theater an der Wien, a finales de 1905, entre personajes tan chocantes como el barón Mirko Zeta , su esposa Valencienne, el conde Danilo Davilo Danilovich, Hanna Glavari, el vizconde Cascada, Raoult de St. Brioche, y su mujer Silviana, un embajador de pretensiones como Kromov, un generalito de cortos vuelos Pritschitch, y otra proles de divertidos secundarios como Loló, Dodó, Yu-Yú, Clo-Cló y Margot, para añadir la necesaria pimienta de imprescindibles contrastes cómicos. Lehar, había estudiado en el Conservatorio de Praga con Antonin Bennewitz y Josef Forster, enfocándose directamente al conocimiento de las tradiciones autóctonas de las formas arraigadas en los géneros escénicos y también a músicas para bandas militares, repartidas entre guarniciones de Eslovaquia, Italia, Hungría o los países de influencia alemana, un trabajo que redundará en su enriquecimiento a la hora de componer canciones, marchas  militares, bailes de influencias diversas y otras curiosidades que comenzarán a dejar beneficios en su operita Kukuschka, que tendrá una segunda versión como Tatiana, su carrera se acabará repartiendo entre Viena y apacibles lugares como Bad Ischl, en donde residió hasta el final de su vida. En cascada, se fueron conociendo operetas Wiener Frauer, en el codiciado Theater an der Wien; Rastelbinder, cargada de melodías folklóricas locales; esta Viuda Alegre (1905), que le garantizó un éxito internacional; Das Fürstenkind; Amor gitano; Eva; siempre con cuidados tratamientos en lo relativo a estos estilos que le convertirán en patrón a seguir. Operetas como Federica; Paganini; El Zarewich; El país de las sonrisas; Giuditta; trabajos entregados para conservar su fidelidad a un público entusiasta, pensado igualmente en el inmenso apoyo recibido por su amigo Richard Tauber,  a quien sería dirigidos los papeles de tenor de personales dotes interpretativos. No faltaría espacio para responder a otros compromisos profesionales como el cine o ramilletes de canciones para simple entretenimiento, en especial las bailables sin mayores pretensiones.

Ruperto Chapí- El tambor de granaderos- zarzuela cómica sobre un libreto de Emilio Sánchez Pastor, estrenada el 16 de noviembre de 1894, en el Teatro Eslava, de Madrid, destacando entre sus virtudes un gracioso preludio, una escena para coro, con tenor cómico, un terceto entre dos tiples protagonistas y un bajo. Sobre la música acabará dejando una impresión notable, valorando en especial su obertura ya desde la noche del estreno, pero en el conjunto de esta zarzuela, acabarán destacando otros números como el coro y escena de la sopa Cuando  tardan los frailes; el terceto de Don Pedro, Gaspar y Luz Oficial, su Majestad, el Rey don José Primero; los coupléts del tambor, En haciendo rataplán, yo no sé donde a las hembras; el coro,  pasodoble y escena de la jura ¿Qué sucede que las tropas van a formar? El número 5, couplets de los milagros Érase un labrador muy devoto, y la continuación con el cuarteto del exorcismo ¿Qué le pasa Jesucristo, que se pone Luz así?  Es el preludio el tema que aporta un enganche de postín, mostrando en la zarzuela una notable habilidad  en la confluencia de los temas y en la mezcla de ellos, culminando en los coupléts de Rataplán una atractiva ambigüedad en la primera parte. Una plaza pública, en medio de la ocupación francesa, nos pone al tanto en el comienzo, con el grupo de mendigos frente al cuartel de Granaderos, para una propicia recreación de ambiente, mientras esperan esa sopa diaria que el lego les traerá.

José Serrano- Alma de Dios- compositor nacido en Sueca (Valencia), tuvo una esmerada educación recibiendo sus primeras experiencias en el entorno familiar por su padre, director de banda, llegando a probar con una obra suya en el Teatro de Sueca, una revista satírica en valenciano Un poble de la Ribera, con libreto de su amigo Francesc Roig, que tendrá continuidad con ¡Alerta, qu´es estudiants! El período de obras desde el año 1907, acapara una serie de cinco importantes zarzuelas, las cuatro primeras llevadas a escena en el Teatro Apolo de Madrid, con la colaboración de Thous y Cerdá, como La banda nueva, mientras colaboraba en trabajos musicales con Enrique Bru. Otras zarzuelas caben en este espacio final de su carrera, con libretos de Arniches o García Álvarez, La gente seria, sainete lírico o La suerte loca, calificada por los propios autores como pasatiempo cómico- lírico, un punto de transición hacía Alma de Dios, uno de sus espectáculos lírico-cómicos de mayor aceptación, que desde esas fechas, comenzará a distanciarse de sus compromisos obligados, y de gran arraigo, para abordar trabajos de la última etapa creativa como La alegría del batallón, estrenado en el Teatro Apolo, en 1909, o entretenimientos en la onda de la revista como El amigo Melquiades o Por la boca, muere el pez.

Ramón García Balado

Amandine Beyer, entre Händel y J. Christian Bach

 Auditorio de Galicia, Santiago  de Compostela

Círculo das Artes, Lugo 


La violinista en residencia de la RFG, Amandine Beyer, vuele a brindarnos tardes memorables, esta vez con obras de G.F.Händel, Karl Friedrich Abel y Johann Christian Bach- Auditorio de Galicia, día 28 a las 20´30 h., con charla previa de Conversando con…Sala Mozart 19´45 h-, antes de trasladarse al día siguiente al Círculo das Artes de Lugo- 20´00 h-, una violinista que hizo posible la creación del grupo Gli Incogniti, además de colaborar con la coreógrafa Anne-Teresa de Keersmaeker y con artistas como Pierre Hantaï, Kristian Bezuidenhout o Andreas Staier, ampliando esa labores con la formación del Kitgut Quartet, tras sus años de estudio con la Schola Cantourum Basiliensis, plaza en la que sucederá a su maestra.  El concierto que nos ofreció el pasado mes de marzo, resultó un pleno de sus apetencias interpretativas, ofreciéndonos un ramillete de obras significativamente expresivas, una suite de la ópera Naïs de J.P.Rameau, con característicos pasajes de danza y un final con una Musette pour les bergers et bergères; un concierto para violín de Jean-Marie Leclair, dentro del estilo de la escuela francesa; Georg Muffat, por el Concerto grosso  en Sol M. (Propitia Sydera), entre las tradiciones italianas y francesas  y una obra de un autor por descubrir, Justin Heinrich Knecht (1752/1817), con la Sinfonía Pastoral, en Sol M. (Retrato Musical de la naturaleza, composición con alternancia de estéticas fácilmente asimilables en ese período de transición.

George Friedrich Händel, aporta la Suite nº 1, en Fa M.HWV 348 , obra de las tres suites de sus Water Music, aquella serie de obras de obligado cumplido destinadas a un paseo por el Támesis, en medio de festejos y que se realizarían desde Whitehall y Chelsea, en un placentero disfrute, obras que enaltecerán la grandeza del compositor a lo largo de los siglos, partiendo del peso de la leyenda que limitaba las posibilidades del músico por sus dependencias profesionales con el elector de Hannover, de quien dependía en lo relativo a su libertad para semejantes menesteres y que supondría un grado de conciliación entre ambos, dejándole como rédito un beneficio mayor del que, en un principio, podía esperar. Para esas fechas, el elector de Hannover, podría asistir a una representación de su ópera Rinaldo, otra de sus obras escénicas que tendrán gran predicamento, en especial desde el asentamiento de las llamadas corrientes historicistas, gracias a los músicos que han hecho posible esa innovación, ubicando al autor en su justa dimensión. La Suite en Fa M. (Suite para trompa), se valora de forma especial por sus ejecuciones frecuentes en espacio abierto, compuesta por diez piezas, algunas con pasajes que llevan la mención de dos veces, o tres veces (una disposición instrumental que resultará modificable en cada ejecución), comienza con una Obertura  a la francesa, en su avance, un pasaje apacible que se aboca a un concertino en manos de oboe y violines, a los que suceden un Adagio e stacatto, un arioso, de oboe solo y cuerdas, auspiciando la entrada de un nuevo Allegro ostentoso sobre un tema destacado por un acorde perfecto ascendente. Un Andante que alterna entre trompas y maderas, que se oponen a las cuerdas, anunciando el protagonismo de un Allegro, en el que se intercala un trío en menor para cuerdas a solo, distanciándose de los tiempos anteriores, con  un Aria delicada y muy perfilada en su trazo, con un protagonismo de trompas, hacia un Minuetto expresivo, que facilita la entrada de una Bourré, típicamente francesa, que para el autor, debía ejecutarse tres veces, entre cuerda, madera y un tutti, muy expresivo, metiéndonos con holgura en una típica pieza de danza, una Hornpipe de raigambre inglesa, concluyendo la suite con un gran Allegro, en el que se oponen trompas, cuerdas y maderas, en medio de una actitud majestuosa.

Karl Friedrich Abel-Sinfonía nº 4, en Do M. Op. 17-, una saga familiar de talentos iniciada con Clamor Heinrich, músico de cámara del duque de Braunschweig, en Hannover, y autor de un tratado titulado Erstlige Musicalischer Blumen, maestro que tendrá continuidad con su hijo Christian- Ferninand, que fue chelista y gambista en la corte de Köthen. Karl F. Abel, nacido en Köthen, y que vivirá sus mejores años en Londres,  fue hermano de Leopold August, miembro de esa familia de considerable talento, destacando como gambista y compositor, y posiblemente alumno directo de J. S. Bach en St. Thomas, de Leipzig, pasando a ser integrante de la Capilla de Dresde, antes de trasladarse a Inglaterra, concretamente a Londres,  en donde dinamizará los prestigiosos Bach-Abel Concerts, tras darse a conocer como virtuoso gambista,  además de clavecinista y violista, había sido nombrado músico de cámara de la Sociedad de Conciertos más importante entre los años 1765/80, además de ocupar plaza como músico de cámara de la Reina Sophie Charlotte, poco antes de esa fructífera experiencia londinense que supondrá un hito en la historia de la música y que irradiará por distintos países europeos. Quizás, en el contexto de la familia Abel, será el que deje una impresión más afortunada.

Johann Christian Bach- obertura y suite de la ópera Amadis de Gaula, perfecto punto de encuentro con respecto a la  obra anterior, por la hermandad de ambos compositores, al igual que la Armide de C. Willibald Gluck, Armide de Gaula, obra de 1779, supone en plenitud un soberbio trabajo elaborado a través de un libreto ya utilizado por Lully, obra en cinco actos originales y que se conformarían en tres, de acuerdo con la tradicional forma francesa, teniendo al final de cada uno de ellos un estilo de divertissement. Sus recitativos se encuentran acompañados en su totalidad por la orquesta, de la que se hace un uso imaginativo, el autor aprovechó cualquier oportunidad para explotar el colorido instrumental, especialmente por su calidad de extensión en la escritura coral, recurso del que mostró sus cualidades virtuosísticas, con atención destaca en los números de ballet, impresionando precisamente por la escritura coral, curiosamente, ese compromiso entre el pensamiento italianizante y francés, puede dejar la impresión de resultar algo forzado, quedando en evidencia en especial, por la ausencia en la ópera de arias, propiamente en estilo italiano.

Ramón García Balado

21/05/2026

La voz de Ofelia: Luna Celemín y Christian Camino, en el IX Festival Resis

 Museo das Belas Artes, A Coruña


Concierto en el Museo das Belas Artes, de  A Coruña, dentro de las actividades del IX Festival Resis- día 24, las 12´00 h-, con la soprano Luna Celemín y el pianista Christian Camino, para ofrecernos obras de Wolfgang Rhim, Georg Crumb, J.Mª Sánchez- Verdú y Richard Strauss. Una soprano que trabajó con López Banzo, J.Company, Carlos Mena, Alberto Zeda o María Espada, además de realizar cursos de perfeccionamiento en los cursos de Amigos de la Ópera, de A Coruña, con Mariella Devia, Fiorenza Cedolíns, Carlos Mena o el añorado maestro Alberto Zedda, probando profesionalmente con el Ensemble Mattheus y con el grupo Concerto de Bozes, en Salamanca, en programas que incluían obras de Literes, S. Durón, C.F. Cesarini, A. Scarlatti o F.N. Fago. Con el Ensemble Mattheus,  seguiría los dictados de J.Christophe Spinosi.

Wolfgang Rhim, tendrá en programa 3 Hölder Gedichte y las Ophelia Sings, reclamo que nos lleva la plástica de John Everett Millais, cuadro de la Tate Gallery y verdadero manifiesto estético de la  escuela prerrafaelita, que abanderada Dante Gabriel Rosetti.  Rhim, compositor del que tenemos noticia con relativa frecuencia, dejó su sello irrenunciable en obras como Jakob Lenz, sobre la poética de Georg Büchner o en Die Veroberung von Mexico, una ópera que nos lleva a los desvaríos de Antonin Artaud, destacando un acentuado uso de los recursos expresivos del Sprechgesang, para mayor libertad de los intérpretes. George Crumb-The Night In Silence Under Many A Star-, una composición basada en la poética de Walt Whiteman, para voz y piano amplificado, integrada en el ciclo Aparition, un encargo de la soprano Jan DeGaetani, y de Gilbert Kalish, en 1981, músico norteamericano en la corriente de Nancarrow, muy centrado en la indagación de la pura belleza del sonido, reemplazando de forma un tanto personal la estructura tonal temática en beneficio de  un tejido armónico que surge de recursos tímbricos apenas perceptibles, entre atmósferas de una especial sutilidad, un interés por acentuar los matices extremos, siempre con la pretensión de seducir al oyente, en el conjunto de sus obras, sobresale el uso masivo de clusters, la inmensa variedad de timbres y dinámicas, al lado del cuidado de la amplificación de los instrumentos, junto a los efectos vocales y la imaginativa explotación de detalles puramente técnicos. Una obra de clara referencia, sería American Songbooks, para voz de soprano, en la que cobra protagonismo el piano amplificado, remarcado por una percusión de acentuado contraste, remitiendo a la tradición de los negrospituals.

José María Sanchez- Verdú-El buscador caminante- obra que ya tuvo presencia en certámenes de nuestro país y en el Carl Maria von Weber Musikhochschele Dresden,  con esta soprano acompañada por Yan Cai. Sánchez-Verdú, es uno de nuestros compositores de élite, por trabajos como Cuerpos deshabitados, sobre poemas de Alberti; Silence y Gramma o El viaje de Simorgh, encargo del Teatro Real, una inspiración entre sufismo y mística, procedente de la lírica de Juan Goytisolo, Las virtudes del pájaro solitario. Un relato de Carlos Fuentes, dará argumentos para Aura, una obra más hipnótica y etérea. La cultura árabe impregnó en buena manera, la evolución de sus tendencias creativas desde una perspectiva ancestral, ya desde su Cuarteto Nazarí. Para el autor, el oyente al que van destinadas sus obras, resulta primordial, la propuesta sonora le queda destinada. La música es una forma de comunicación, sin olvidarnos de las influencias de Darmstadt y de las vanguardias que afectaron a su desarrollo, un lenguaje que reconoce igualmente las estéticas centroeuropeas más avanzadas, que también encontramos en Adès. Adams o Turnage. Obra de apreciada consideración, fue Elogio del Horizonte, un concierto para clarinete y orquesta, un encargo para la ONE, con Joan Enric Lluna, como solista, y cuyo argumento había sido una velada dedicada a Chillida, un refinamiento sobre la plástica japonesa, donde un trazo en el vacío puede albergar una energía y un contenido realzado por profundas capas de óleo. Taqsim, fue otro de sus trabajos para la ONE, que dirigiría G. Pehlivanin, un salto entre Oriente y Occidente, obra que se anclaba en la cultura magrebí, y en un Festival del Mediterráneo, celebrado en el Palau de Les Arts, daría a conocer Qualia, dirigida por Zubin Mehta, compartiendo experiencias con Salomé, de Richard Strauss.

Richard Strauss, con Letze Blätter, sobre Hermann von Gilm Op. 10, una recopilación poética de ocho lieder, a los que se añadirá en 1974, Der hat´s getan, pieza de talante fúnebre, remarcado por la respuesta del piano. Grupo de Lieder entre los que podremos destacar Zueignun, de un fervoroso romanticismo, cuidadoso del protagonismo de la prosodia; Die Nacht, que refleja la ansiedad del amante ante la presencia de la noche; Nicht, remarcado por los cromatismos del teclado; Die Georgine, casi un pasaje operístico, con una línea vocal plena de pasión y lirismo, con largas líneas expresivas del piano; Gedulf, en el que asoman trazos armónicos uniformes dentro de un discurso musical inflamado, especialmente en su final; Die Verschwiegenen, una pequeña escena en un estilo de pinceladas satíricas y humorísticas del estilo Überbrettl (cabaret), de Ernest von Wolzongen; Die Zeittlose, breve en forma epigramática, en un arioso que se expresa como desencantado; Allerseelen, una pincelada schumanniana y nostálgica que impregna las vivencias más íntimas.

Vier Letze Lieder, de Richard Strauss, último período del compositor y conjunto de piezas emblemáticas, por la respuesta que tienen entre los aficionados, desde el año de su estreno, testimonio y memoria sobre textos de Hermann Hesse y un cuarto que remite a Eichendorff, generaciones literarias que no podían ser más opuestas, pero que encumbran al compositor a su más digna dimensión. En los amargos límites de la superación de las experiencias de la Segunda Guerra mundial. Frühling, resulta una entusiasta alabanza de la primavera, estación romántica por excelencia, lied estrófico en un canto transparente. September, la poética de Hermann Hesse, que cuida con detallismo su colorido otoñal, a través de modulaciones que nos trasladan hacia un estado de serenidad, tras asistir al paso a un rango de segundo grado, con respecto al anterior. Beim Schlafengehen, con una línea vocal de notable exigencia de tesitura, para entregarnos al lied Im Abendrot, el poema de Eichendorff, recuperando en cierto modo una presumible sensibilidad que nos acerca a Robert Schumann

Ramón García Balado

20/05/2026

Delyana Lazarova, dirige a la OSG, con obras de W. A. Mozart y Béla Bartók

Palacio de la Ópera, A Coruña


Delyana Lazarova
tendrá en programa la Sinfonía nº 35, en Re M. K. 385 (Haffner) de W. A. Mozart y el Concierto para orquesta, de Béla Bartók, en el Palacio de la Ópera de A Coruña- días 22 y 23, a las 20´00 h-, una directora que obtuvo el Premio de la Siemens Hallé Int. Competition y que fue asistente de Sir Mark Elder, en la Hallé S.O., recibiendo un galardón similar en el Concurso James Conlon, en el Festival de Haspen además de lograr una beca de dirección Bruno Walter, en el Festival de Cabrillo (California), trabajó con formaciones como la London Clasical Soloist, la Südwestdeutche P. Konstanz, la O.F. de la República Checa, el Teatro de Meiningen, la O.F. Janacek (Ostrava), La O.S. de Pazardjik, el Festival de Estonia o la O. de la Radio Húngara y el Collegium Musicum Basel, probando en la ópera con Nabucco (Verdi), en el Teatro Tyl de Plzen. Cuenta con un master de Artes, de la Escuela de Artes de Zurich (ZHdK), además de recibir asesoramientos de Bernard Haitink, Paavo Järvi, Leonard Saltkin, Mathias Pintscher, Mark Stringer o Christian Mácelaru, tras cursar un curso especial de violín en la School Music (Indiana University).

W. A. Mozart Sinfonía nº 35, en Re M. (Haffner Sinfonie)- obra surgida por mediación de Leopold con motivo de un festival conmemorativo en forma de serenata  y que derivará en esta obra sinfónica en un momento especial tras comenzar como una especie de danza nupcial, la K. 250, tal cual confesará a su progenitor, apostando por ello con distanciarse del espíritu galante sin mayores limitaciones. Para Gheón, la Haffner es solamente un intermedio admirable,  pero que nos ofrece con precisión, la imagen de ese mundo fantástico y en el cual tanto le gustaba moverse y en oposición, Gould afirmaría que era que no le gustase, peor aún, lo desaprobaba y con él sus maneras mundanas. Será Mila quien afirme que la obra constituye el verdadero y propio puente que lleva a la concepción juvenil de la sinfonía, aún parcialmente ligada a las formas hedonistas y ligeras de la serenata y el divertimento, a la madura concepción vienesa. El final es una especie de cuento de hadas, una ronda vertiginosa sobre dos temas distintos pero sustancialmente afines por su expresión de vivacidad desenfrenada.  Elisabeth Haffner, hija del burgomaestre de Salzburgo, había sido la receptora de sus atenciones, de esta obra en cuatro tiempos, a los que se uniría la marcha en Re M. K. 408, nº 2, un divertimento mundano, antes de entregarnos al Allegro con spirito, que demanda gran vivacidad sobre un tema que lleva a un ritornello y cadencia que preceden a su retorno, entre violas de corta extensión particularmente expresivo apoyado en descubrimientos que el salzburgués, había hecho del legado bachiano. El Andante, resulta de una modernidad en la que pudieron descubrirse inquietudes que dejarán sorprendidos a los aficionados vieneses, con un segundo tema próximo al talante de la serenata y las formas camerísticas de pinceladas melancólicas. El Minueto, ofrece una melodía simple en cada una de sus partes, en medio de una atractiva melodía y con un trío de tentadora frescura, detalle del que hará partícipe a Leopold, para que reconozca la calidad del tiempo. El Finale: presto, toma argumentos del aria de Osmin, en El rapto en el serrallo- O Wie,will Ich triumpherein- típico juego de adivinanzas al que se añade un segundo tema de forma insólita, con final en unísono forte al que sigue otro más cargado de tintas, entre una serie de modulaciones que reaparecen sucesivamente con una serie de acordes de repentinos cambios.

Béla Bartók- Concierto para orquesta- obra en sus tiempos: Introdizione. Andante non troppo-Allegro vivace; Giouco delle coppie; Elegia. Andante. Non troppo. Allegro scherzando; Intermezzo interrotto. Allegretto y Finale. Pesante-Presto.  Obra editada en 1946, por Boosey  & Hawkes, como encargo de S. Koussevitsky a través de su fundación y dedicada Im memoriam de Natalie Kussevisky, obra compuesta en Saranac Lake (Nueva York), tres años antes, coincidiendo con su estreno a cargo de la Boston S.O., dirigida por su apreciado Koussevitky, un encargo en el que mediará Joseph Szigeti, compañero de iniciativas. Koussevitzky, resultaría un apátrida que haría carrera a nivel internacional, logrando ya a partir de los años 20, fundar los conciertos que llevarían su nombre antes de que le nombrasen director musical de la O.S. de Boston, puesto que mantendrá hasta finales de los cuarenta, mientras seguía compromisos con el Festival de Tanglewood. Obras de las que fue responsable para su estreno, serán Prometeo (Scirabin); Pacific 231  (Honneger); la Tercera Sinfonía (Martinu); la Segunda (Milhaud); la Cuarta (Malipiero); Oda (Stravinski); la orquestación de Cuadros para una exposición (Ravel) o Espejismos (Schmitt), por citar unas cuantas.

El Primer movimiento Introduzzione. Andante non troppo-Allegro vivace, es de carácter virtuosístico ejemplificado por las partes fugato, con amplio desarrollo, destacando los instrumentos de metal y en otros que recurren al final del último tiempo, que muestran una evolución perpetua que se detiene poco antes del Giuco delle coppie. Allegro scherzando, en donde los instrumentos suenan por pares sucesivos y nos aportan pasajes luminosos en lo relativo al ideario de la obra, ese Allegro scherzando que calificará como broma de sutil encanto marcado por su ritmo de tamboril en el que se inserta un breve y curioso tema solemne, procedente de un coral religioso (trompetas, trombones y una tuba, acentuados por una caja con sonidos suaves. La Elegía. Andante non troppo, parte de corte central queda precedida por una breve introducción  para seguir con una coda Poco agitato, apoyándose en una idea escuchada en la entrada del tiempo inicial, dominado un tema grave y fúnebre que describe una música sombría, recreada con economía de medios. El Intermezzo interroto. Allegretto, resulta un breve movimiento encadenado por modelos folklóricos, con aires rumanos y húngaros, entre citas melancólicas e idealizadas como el préstamo de un aria de una opereta de Zsigsmond Vinze. El Finale. Pesante- Presto, se manifiesta en estilo motu-perpetuo, anunciado por llamada de trompetas y con temas fugados sobre melodías de danzas populares, en un gran diseño de trazo hacia un coda electrizante, al servicio de una orquestación sublime sobre instrumentos de metal que podrá parecer excesiva, apoyándose con gran oficio en el folklore tradicional.

Ramón García Balado

19/05/2026

Universos paralelos: Esteban Batallán, especial invitado con una obra de J. Nepomuk Hummel

 Auditorio de Galicia, Santiago

Auditorio de Ferrol 


Sesiones de la RFG y la incorporación de músicos de la EAEM, dirigidos por Zoe Zeniodi, en el que Esteban Batallán, será solista del Concierto para trompeta, en Mi b M, de J. Nepomuk Hummel, incluyendo el estreno la serie Cometa de Sismos, de Nuria Núñez Hierro, para completar con Parallel Universes, de Britta Byström y la Sinfonía nº 2, de Arthur Honneger- día 21, a las 20´30 h, con la cita de Conversando con… en la Sala Mozart-19´45-, teniendo como protagonistas a Zoe Zenoidi y Estaban Batallán, concierto que se repetirá al día siguiente en el Auditorio de Ferrol-20´00 h., Nuria Núñez Hierro, se dio a conocer por obras como Unvollendete Wege, estrenada por la ONE y su Coro, artista que fue miembro en residencia de la Rundfuck-Sinfonieorchester Berlin, participando intensamente en compromisos enfocados a un público más joven, con resultados como Rapauke macht Music, de la RSB Berlin, o la Suite für einen Sommernachtstraum, presentada en la Haus des Rundfunk, de Berlín. Obra clave, será la ópera La isla, merecedora del Young Audience Awards, vinculada a proyectos educativos, y que tendrá continuidad en Kleines Stück Himmel, por encargo de la Deutsche Oper Berlin, punto a apertura a su inclusión en la Opernaus, de Wuppertal; también la ópera de cámara El sueño del Sr. Rodari. La Fundación BBVA, hizo posible la concesión de una de sus becas Leonardo, para creadores culturales, que traería como consecuencia la composición de su ópera La isla, en forma de video-ópera, y que se incluiría en el Festival ENSEMS (Valencia), preparando los galardones otorgados en los YAM Awards; el Jeunesses Internationals o el European Network for Opera  Music & Dance

Britta  Byström-Parallels Universes, estreno en España- es una compositora sueca formada con  Pär Lingren y Bent Sorensen, especializada en géneros camerísticos y cuyas obras merecieron la atención de la O. Gürzenich, Sinfónica de la BBC, O. S.  de Detroit, O. de la Radio Sueca, al tiempo que dedicaba obras para solistas como Malin Broman, Rick Stotijn, Radovan Vlakovich o Janine Jansen, recibiendo premios como el Little Chirst Johnson; el Carin Malmlöf- Forssling, y en especial el dedicado a su obra, el Concierto para viola A Walk After Dark, ganadora del Ellen Nisbeth. Obras suyas destacadas, serán Infinite Rooms, un concierto para violín, viola contrabajo y orquesta, inspirada en el artista japonés Yayoi Kusama; la obra que hoy se incluye en programa; la ópera de cámara Gállábártnitnt, con libreto de Rawdna Carita Eira; Sera, para Orquesta de cuerda;  Der Vogel  der Nacht für orkestre; Brev i april, para grupo instrumental; el Barón de los árboles, para percusión y orquesta o la ópera de cámara Si perdiste tu equipaje, sobre libreto de Niklas  Törnlund.

Esteban Batallán,- Estará la tarde del miércoles en la biblioteca del CMUS,  con motivo de la colocación de una placa que lleva el nombre de  Aula de trompeta Esteban Batallán, en calidad de miembro principal de la Chicago Symphony Orchestra, cargo que ostenta desde 2019, por nominación de Ricardo Muti- en su programa, el anunciado Concierto de trompeta en Mi b M., de Johann Nepomuk Hummel, estuvo en nuestro Auditorio  en noviembre de 2021, para un programa dirigido por Marc-Leroy Calatayud, en el que sería protagonista del Concierto para trompeta en Mi b M.  Hob.VII, de F. J. Haydn y  muy especialmente por su obra Nightfall, inspirada en la obra To Diz with Love, que su  admirado Arturo Sandoval interpretó en una gala de los Boston Pops, con John Williams, en 1993, dedicada a su mentor Dizzy Gillespie, y que trataba de ser un segundo tiempo de un concierto para fliscornio y cuerdas, antes de convertirse en una pequeña pieza musical de tipo sinfónico, un instrumento, si cabe, menos utilizado, y que se apoyaba en una melodía sencilla, melosa y cantabile, acompañada por sutiles armonías de violines, violas y chelos, con un ritmo latente y continuo, de los contrabajos, en los que cabía espacio para una relajada meditación. La obra tendrá reedición en 2014, con sección ampliada de vientos y percusión, que intercalaba un juego melódico del instrumento solista, alternando  un rico diálogo más rico armónicamente. Batallán actuó con programas en repertorio que van desde Tomasi, a Jolivet o Telemann e incluso J.S. Bach, por los Conciertos de Brandemburgo.  El Concierto de  J. Nepomuk Hummel, es obra de 1803, y se ofrece en los tiempos Allegro con spiritu, dentro de la forma sonata, sobre una entrada heroica y marcial, profusamente acentuada, con detalles que recuerdan a Mozart, entre arpegios mayores y menores, mientras la trompeta confirma su protagonismo; el Andante, muestra un clima elegíaco que nos remite al mundo de la lírica operística, apoyándose en la importancia de las cuerdas en pizzicati, de impregnaciones graciosas y contagiosas. Una sencilla transición, nos traslada al Rondó Finale, que se enlaza con el tiempo precedente. Una idea que nos ayuda a entenderle como una figura de paso entre los compositores de la época.

Arthur Honneger- Sinfonía para cuerdas nº 2, H. 153-, cuatro tiempos en respuesta a un encargo de Paul Sacher, en conmemoración del X Aniversario de la O.C. de Basilea, y confiada a Ernest Ansermet. El Molto moderato. Allegro, crea un clima agobiante sobre un pasaje obsesivo, tratado por la viola, con cuatro temas muy rítmicos, que insinúan una especie de Rondó asimétrico, con una escritura polifónica muy detallista y elaborada, que cierra en un pasaje en pianissimo. El Allegro mesto, particularmente sosegado, semeja un aire de romanza o lied íntimo y concentrado, que se traslada a un desarrollo en piano o mejor, en pianissimo, en una actitud de ruptura, antes de subir el grado de acentuación hacia un fortissimo, de un posicionamiento de intensa gravedad. El tercer tiempo, Vivace non troppo-Presto, resulta tenso por su tratamiento destacando un ritmo ostinato  de tresillos, mientras los violines entonan una actitud acorde con el ideario del compositor y que cierra la obra con un reclamo de trompeta ad libitum, con oboe o clarinete, a la par con los primeros violines.

Ramón García Balado

14/05/2026

Cuarteto Seikilos, en el Mosteiro de Oseira, dentro de XIX Pórtico do Paraíso

 Mosteiro de Oseira, Cea


Concierto del XIX Pórtico do Paraíso en el Mosteiro de Oseira (Cea, Ourense), con el Cuarteto Seikilos- día 17, a  las 19´00h-, formación integrada por los violinistas Iván Görnemann y Pablo Quintanilla; el viola Adrián Vázquez y el chelista Lorenzo Meseguer, que nos ofrecerán obras de Maurice Ravel, Franz Schubert y Joaquín Turina, músicos con formación en el Real Conservatorio Superior de Madrid, para ampliar posteriormente en la Musikhochschule de Düsseldorf; la Universität Mozarteum Salzburg; la Hochschule de Leipzig y la Escuela Superior Reina Sofía, de Madrid. Comenzaron sus actividades tras la etapa de estudios en 2018, con la pretensión de explorar un ámbito de repertorios de amplio espectro, lo que les llevó a proseguir en otros países, recibiendo asesoramientos de agrupaciones como el Cuarteto Hagen; el Bennewitz Quartett; el Cuarteto Quiroga o el Cuarteto Diotima, además de pertenecer al Ins. Int. de Cámara Reina Sofía, bajo la tutela de Günter Pichler, siendo galardonados en 2024, con una beca de la Fundación  Leonardo que concede la Fundación BBVA y que les permitió acceder a la serie de conciertos dedicados a la obra camerística de Conrado del Campo, programados por la Fundación Juan March, que tendrán acogida gracias al sello Eudora Records (2026)

Joaquín Turina- La oración del torero Op 34, obra de notable interés en el espacio camerístico junto al Trío Op. 35 obra compuesta en 1925 para una formación de considerable prestigio, el Cuarteto Aguilar, integrado por laúdes quienes lo darían a conocer al año siguiente; curiosamente, la partitura original se perdió a pesar de la notable atención que se la había concedido, tanto en Europa como en Latinoamérica, convirtiéndose de hecho en una obra emblemática de su generación, gracias a su divulgación por importantes auditorios y salas de concierto, contando con los correspondientes arreglos que el autor realizará para otras agrupaciones y que llegará a ampliarse hasta una pequeña orquesta de cuerda (con inclusión de contrabajos) por solicitud del maestro Pérez Casas, quien con su Orquesta Filarmónica pondrá en atriles el 7 de enero de 1927, antes de que lleguen otras instrumentaciones. A la postre se ha quedado como su obra camerística más valorada, contando además con el tratamiento para violín y piano, realizado por el propio autor, quien confesaría las motivaciones fundamentales para la obra, tras asistir a una corrida de toros, en la Plaza de Madrid, aquella vieja plaza donde venían a rezar los toreros antes de enfrentarse a la liturgia de la lidia, un acto expresivo en medio de una algarabía lejana entre el tumulto colectivo, lleno de entrañable poesía. Una composición muy libre y a la vez muy concisa tal cual se nos presenta gracias a esa música perfectamente lograda, reclamando para sí la consideración de obra sublime, tras una breve introducción en 6/8, que establece un clima expresivo, de cierto dramatismo, en el que asoma una especie de pasodoble, camino de un Allegro moderato en 2/4, que termina por ahogarse en una sección lírica en forma de Andante, de considerable emoción en su exposición, quebrándose con un arrebato de pincelada torera, hacia un Lento de poderosa tensión expresiva que nos lleva al clímax de la obra, volviendo a encontrarnos con el tema del pasodoble. Turina, en 1926, se había hecho merecedor del Premio Nacional de Música, en reconocimiento a su labor  mostrada a lo largo de aquellos años.

Maurice Ravel y su Cuarteto en Fa M., obra de años de juventud, al igual que el de Debussy, una dedicación a su admirado Gabriel Fauré, quien había sido también maestro suyo, en el que manifiesta rasgos de su personalidad gracias  a su perfección equilibrada, un trabajo escrito a finales de 1902, antes de concluirlo en la primavera del año siguiente, para darlo a conocer en 1904, en interpretación del Cuarteto Heyman en la Société Nationale de la Sala de la Schola Cantorum, año que conocerá su publicación a cargo de Gabriel Astruc, para recibir una revisión posterior en 1910 y curiosamente existe un arreglo para piano a cuatro manos realizada por Maurice  Delage. Cuatro tiempos partiendo del Allegro moderato, en forma sonata con ligereas ideas cíclicas, dos  en concreto, que valen como referencias. Ya desde entonces, se impone al oyente un ambiente claramente sutil y refinado hasta el preciosismo.  El desarrollo y la recapitulación destacan por sus pasajes fundidos en una especie de dibujo tomado de los motivos principales.  Assez, vif-Très rytmè, resulta revelador de talante del compositor, ofreciendo un aire de scherzo, entre  una profusión de trinos que confluyen en un detalle central casi apacible. Très lent, una especie de andante soñador y animado por impulsos, un tanto azarosos, entre una variante inesperada del tema de da argumentos a la obra, a través de nuevas ideas. Vif et Agité, recurre a detalles de temas del primer movimiento en un flujo irónico con repentinos accesos febriles. Por su trazado, el cuarteto, formal en su planteamiento, destaca por su ambiente que preludia nuevos modos expresivos, que encontraremos en compositores cercanos en época e incluso a los que comienzan a superar fronteras.

Franz Schubert- Cuarteto nº 14, en Re m. (La muerte y la doncella) D 810- obra que se estrenará el 1 de febrero de 1826, tras haber sido compuesto dos años antes, del que se había ofrecido en el domicilio de Josef Barth, contando con la participación de Schuppanzigh. El Allegro, cuenta con una figura rítmica que aparece en los primeros compases y que reaparece de formas distintas a lo largo de la obra, con un signo fatídico y un segundo tema de contraste de un lirismo apacible. El Andante con motto, remite a un coral procedente del lied Der Tod und das Madchen, enunciado lentamente, tema que en realidad, no utiliza más que la introducción pianística del Lied, tema  con cinco variaciones que conservan una estructura esencial, la primera sobre pizzicattos del chelo, claramente dramática.  El Scherzo: Allegro molto, se apoya en un ritmo en una especie de carrera hacia el abismo, puntuada por agresivos acordes, con pasajes fulgurantes.  El Presto, prepara una danza macabra que se acerca a un ritmo de tarantela, con una danza en fortissimo, expuesta por los cuatro instrumentos.

Ramón García Balado

Unha ollada sonora, con la Banda Municipal en As Praterías

Praza das Praterías, Santiago de Compostela Concierto en As Praterías con la Banda Municipal dirigida por Casiano Mouriño Maquieira - día ...