Josep Planells Schiaffino, colaboró con formaciones como la WDR Sinfonieorchester Köln, la Basel Sinffonietta, el Festival de Lucerna, la Deutsche Radio P.; el Zafrain Ensemble, Remix Ensemble, Bayerisches Landesjugendorchester, Ensemble Modern y otras de nuestro entorno nacional. Fue asistente de Franck Ollu, participando en producciones como Jacob Lenz de Rihm; Medea, de Dusapin, en el Festspielhaus, de Salzburgo; Oresteia, de Xenakis, en el Theater Basel, tras estudiar con Fred Butkewitz en Berlín y participó en masters de Peter Rundel, Peter Eövöts, y realizó su licenciatura bajo la tutela de Arnulf Hermann y Hanspeter Kyburz, en la Hochschule für Music Hanns Eisler (Berlín), recibiendo asesoramientos de Salvatore Sciarrino, Brian Ferneyhouh, Wofgang Rhin, con el apoyo de la Fundación Alexander von Humbolt. Completó su formación en la Cambridge University, junto a Richard Causton, obteniendo el XLII Premio Reina Sofía por su obra Metalepsis y ejerce la docencia en la ESMUC, dirigiendo proyectos en el Conservatori del Liceu, mientras continúa con sus labores creativas, en especial dentro del género lírico.
Jacobo Gaspar- Ars Umbrae-, obra en estreno, se una a otras que han recibido excelente consideración como De mar a mar; Ambar o Via Láctea, Haiku espiral, compositor con estudios en el Conservatorio Superior de Aragón, con J.M.López López, antes de doctorarse en musicología en la Universidad de Oviedo, recibiendo premios como un primero Xavier Montsalvatge; el XX Fundación Autor- CDMC; el VI Int. Jurgenson Competition for Young Composers (Moscú); el Valentino Bucchi- Parco della Musica (Roma); un segundo de Povoa do Varzim (Portugal); el Premio de Composición Isang Yun (Seul), mostrando en su evolución un interés por las formas musicales y su uso artístico con las distintas materias sonoras disponibles en la amplitud de los recursos de ese espacio, ideas extraídas del medio natural, mimético o simbólico. La expansión de medios y técnicas instrumentales o la transformación de la propia experiencia de escucha. En un caso, podría recurrir al uso de un pequeño poema en forma de haiku, en el que se siente un abismo similar al que nos embarga cuando reparamos en la dimensión del cosmos o en otro, a una travesía marina referida a la emigración, desde una doble perspectiva, con inspiración en recursos poéticos que nos trasladan en un salto oceánico, marcado por distintos niveles o ideas musicales, tratadas como ondas, en las que destacan detalles de ruido en blanco, para emular el sonido marino, entre trinos y glissandi, una impresión de la idea de fluidez marina. Ars Umbrae, obra de gestos amplios tratada por una orquesta en forma de caja de resonancia cuya escucha se resuelve por temas reconocibles entre capas apenas iluminadas que dejaban una impresión de un posible espectralismo accesible propuesto por el compositor, entre matices de claridad directa sostenida en la idea de que escuchar no es fijar un objeto sonoro, sino prestar atención a cómo pierde definición su contorno, una sugerencia cogida al vuelo de Junichiro Tanizaki.
Wolfgang Rhim- Danza negra y roja: Tutuguri-, creador en la vanguardia y que marcó referencia a partir de su ópera de 1978, basada en un breve relato de Georg Büchner, Lenz, con el título de probablemente sin grandes pretensiones de encubrir influencias, se inclina por ajustarse a un esquema de escenas aparentemente cercanas al Wozzeck, de Alban Berg, mostrando una disposición operística en el estilo de formalismos más clásicos (rondó, sonata, zarabanda…), apoyándose igualmente en una orquestación reducida, en el contexto de un planteamiento camerístico. El uso del Sprechgesang, resulta claramente necesario para las piezas en beneficio de otorgarles la entonación precisa, de fuerte penetración psicológica. Un resultado musical, en sus obras, que llegó a plasmarse en trabajos como Die Veroberung von Mexico, que más que una ópera, dejará la impresión de un trabajo teatral, basado en un proyecto de Antonin Artaud, para el que se valdrá del recurso de instrumentos ancestrales o complementos ruidistas, que reformarán su legado étnico, con tintes expresionistas. Schwarzer und Roter Tanz.Fragment aus Tutuguri, el Artaud de su convivencia mexicana con los tarahumaras, experiencia en clave de cierta mística de mundos posiblemente incompatibles, sería consecuencia de una especie de gran poème dansé, que el músico compartiría con Artaud, retomando material de Tutuguri IV al que se añadía un breve añadido final de una nueva pieza, un personal gesto de su estilo en forma de work in progress, concluyendo con ello una etapa creativa. No estamos antes un trabajo escénico sino ante un compromiso colectivo y ritual, en e l que la música no simplemente acompañada de forma evidente sino que ayudaba a fomentar las tensiones. Al distanciarse de un imaginario ballet, quedaría expuesta a la serie de episodios descriptivos, convirtiéndose en impulsos que organizaban la escucha desde su profunda interioridad. Una oposición entre danza negra y roja, no se limitaba a un estilo de forma programática, sino al contrario la propia orquesta se expresaba por acumulaciones densas y descargas cortantes, en alternancias de zonas insistentes de brusca oposición.
Richard Wagner-Preludios de Lohengrin, actos Primero y Tercero, además de la Liebestod, amalgamados entre las piezas del programa, ópera de gran espectáculo en la que sobresalen los medios escénicos, desde los comienzos del Primer acto hasta la importancia de la escena final, una ópera que se hace valer por el menor sentido en la evocación lírica de sentimientos íntimos, con una elevada sugestión de misterio, ópera destinada al estreno en Weimar, y que por mediación de Franz Liszt, tendría una consideración precisa en la Corte de Weimar, en el trasfondo, la leyenda del Santo Grial a mayor gloria de sus protagonistas Elsa, hija del último duque de Brabante. Lohengrin, caballero del Santo Grial. Enrique I; Rey de Alemania Friedrich von Telramund, noble de Brabante. Ortrud, hechicera, esposa de Telramund. Un heraldo, entre cuatro nobles y cuatro pajes. Dramatización de un Medievo pintoresco que nos llega en un momento de transición. El Liebestod, de Tristán e Isolda, es una pasaje que se encumbra por sí mismo hasta alcanzar el grado de sobrenatural, el dúo amoroso que responde al texto So starben wir, um ungetrennt, que anuncia un nuevo tema, el Liebestod, en el acto final, tras la muerte de Tristán e Isolda contempla también su propia muerte, en el pasaje Mild und leise, desde la palabra Liebestod. Una música amorosa que encierra la intención erótica, en el marco de una sensualidad cromática, en contraste con la verticalidad diatónica de Kurwenal y los marineros del primer acto. La Liebestod, en el éxtasis final, concluía las tensiones acumuladas de distintos recursos sonoros, en una propuesta de un muy reconocible presente expandido tal cual si el tiempo hubiese dejado de avanzar.
Ramón García Balado
foto: ©Xurxo Gómez-Chao Porta
Josep Planells. Orquesta Sinfónica de Galicia
Obras de Richard Wagner, Wolfgang Rhim y Jacobo Gaspar
Colaboración con el Festival RESIS
Palacio de la Ópera, A Coruña

