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28/04/2026

Fendas do silencio en colaboración con el IX Festival RESIS

 Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela


 Concierto de la RFG dirigida por Josep Planells, en el Auditorio de Galicia- día 30 a las 20´30 h-, bajo el reclamo de Fendas do silencio con un faladoiro (Laboratorio de resonancias), previo en la Sala Ángel Brage- a las 18´00 h., presentando en programa  obras de Francisco Domínguez, con Negra sombra, de la serie Cometa, también de Rebecca Saunders y de Francisco Guerrero, con Coma Berenices, participando como solistas los percusionistas Noè Rodrigo Gisbert y Adèlaïde Ferrière. En sesión de Preconcierto a cargo de alumnos de Curso Avanzado de Especialización Orquestal, en la Sala Mozart- 19´45  h-, alumnos de Timur Sadikov, nos ofrecerán el Cuarteto nº 1, en Fa M. Op. 18, de L.v. Beethoven y el Cuarteto nº 7,en Fa m, de D. Shostakovich,  obras confiadas a las violinistas Elena Rodríguez y Lía Teotonio, la viola Inmaculada Muedra y el chelista Nicolás Casamayor. El Cuarteto en Fa M. , nº1, de Beethoven,  en sus tiempos Allegro con brío; Adagio affetuoso ed appasionato; Scherzo; Allegro molto y Allegro, tuvo su primera ejecución en el Palacio del príncipe Lobkowtz, a cargo del Cuarteto Schuppanzigh, ante la presencia  de Haydn, obra perteneciente al grupo de seis en un período de transición distanciándose de gestos declamatorios y demostrativos  y que en principio iba destinado a su amigo Karl Amenda, aceptando qu el autor trabajó intensamente sobre la obra que terminaría por recibir una revisión importante antes de su edición, su Scherzo está fundado en una rica armonía y un ritmo de modulaciones sorprendentes. El Cuarteto nº 7, en Fa sost. m Op. 108, de D. Shostakovich, de 1960, muestra tres tiempos encadenados desde un Allegretto de aparente sencillez hasta un Lento concebido como un tombeau dedicado a su compañera de entonces Nina, en una configuración irónicamente danzante con una impresión de fatalismo macabro, muy en el sentido del autor, que remite al monólogo de Boris Godunov; el Allegro final, con sus cambios de ritmo, resulta una construcción fugada. Una partitura enigmática y profundamente personal, estrenada en la Sala Glinka por el Cuarteto Beethoven, el 15 de mayo de 1960. El romanticismo compartido con sus colegas de generación, le acerca con fortuna a músicos como Claude Debussy y Béla Bartok, en un momento de transición de estéticas emparentadas con los compositores rusos de su entorno, entre los que no faltan los vanguardistas de la Segunda Escuela de Viena, una realidad que convulsionaba la realidad cotidiana y que en importantes aspectos, procedía de la herencia irrenunciable de los últimos cuartetos de L. v. Beethoven, por lo que la elección de este programa beneficia al criterio elegido, Shostakovich, disfrutaba de un período trascendental y que coincidía con la publicación de las memorias que mucho darán que hablar, en lo relativo a su fiabilidad, presentadas bajo el título  de Testamento, que afortunadamente conocieron edición en castellano, tras ser divulgadas por Harper & Row, en 1979, marcando especialmente la importancia  de los aspectos biográficos. Compositor que asumirá con creces el romanticismo dramático beethoveniano, por lo que resulta un perfecto acoplamiento con el  programa elegido, además de aceptar aportaciones de Debussy o Bartók, sin renunciar a cierto interés por los músicos de la Segunda Escuela Vienesa, ampliando el legado de la tradición rusa, de la que conservamos los ciclos dedicados a las obras sinfónicas, que pudimos seguir a lo largo de un par de temporadas con la OSG, dirigida por Dima Slobodeniouk.

Fendas do Silencio, destaca a músicos como los citados en el  encabezado, Noè Rodríguez Gisbert, quien estuvo en el ciclo Solos do CGAC, un músico que es miembro del Asko Schönberg Ensemble y que colabora con formaciones especializadas en repertorios actuales además de ofrecer su primer registro en cd para la  firma IBS Classical. Le escuchamos entonces con un programa que incluía obras de S.Sciarrino,H. Lanchenmann, Rebecca Saunders, Voro García y Iannis Xenakis. Adélaïde Ferriere, estudió en el Conservatorio de París y en el de Dijon, con su padre Didier Ferrière, ampliando en la Academia Regie Pasquier con Pierre Cao, en el CNSM parisino con Michel Cerrutti, y dejarnos un trabajo testimonial en cd, con obras de Philippe Hurel, Bruno Mantovani, R. Rodney Bennett y Iannis Xenakis, colaborando con formaciones como la Radio France Philharmonic Orchestre, dirigida por George Benjamin, la Nationale de Lorena, la Orchestre du Pays de Savoie o la Orchestre Nouvelle Aquitain. El director anunciado para la cita, era Vimbay Kaziboni, nacido en Zimbaue, presentó credenciales con la Kolner Philharmonie O; la Berliner Philharmoniker, la Tonnhalle Düsseldorff; la Bayerisches Rundfunk, la  Wiener Konzerthaus o el Concertgebow, llegando a ser asistente de Sir Simon Rattle, en los Proms del Royal Albert Hall. Estrenó obras de Helmuth Lachenman, Steve Reich, George Benjamin, Heiner Geobbels, John Adams, Olga Newirth, Matthias Pintscher, Morten Lauridsen o Bruno Mantovani, en citas como el Gaudeamus Muziekweek (Utretch), con agrupaciones como el Ensemble Modern y el Ensemble Intercontemporain. Recibió una beca Fulbright (2013/4), y ejerce la docencia en centros como la University of South California y en el Conservatorio Boston, de Berklee.

Francisco Domínguez, con estreno de la serie Cometa, es un compositor nacido en Alcolea, que estudió en Musikene, con Gabriel Erkoreka, para ampliar en la Kunst Universität Graz de Austria con Beat Furrer y Klaus Lang, y seguir posteriormente con Helmuth Lachenmann, Ramón Lazcano, Héctor Parra y Alberto Posadas, pianista que nos ofreció en Solos do CGAG en soberbio concierto entre obras de Béla Bartók, G. Ligeti y György Kurtag;  recibió premios como el XV Pablo Sorozábal; los VII y IX, Francisco Escudero; el Toru Takemitsu, de 2020; el X Franz Schubert; el XXVI, de la Fundación SGAE, además de incorporarse a la Ac. de la Fundación Peter Eötvös, de quien sería colaborador, actividad que compartirá con Toshio Hosokawa, iniciativa que tendrá constancia en sus participaciones con la Fundación BBVA o la Fundación Juan March.

Rebecca Saunders-VOID, estreno en España-obra que se dio a conocer el 10 del mayo de 2014, encargo de la Westdeurscher Rundfunk y el Wien Modern, participando como solistas dos percusionistas Christian Dierstein y Dirk Rothbrust, con la WDR S. Orchester dirigida por Peter Rundell, una compositora que recibió galardones como el Premio Busoni, de la Kunst Akademie für Arts Berlin; el Ernst von Siemens, el Hindemith del Schelswig- Holstein o el Mauricio Kagel (2015). Había sido alumna de Nigel Osborne y Wolfgang Rihm, quien sería fundamental en su carrera por su profunda sensualidad y por el dominio en el tratamiento de los timbres sonoros, dentro de una complejidad fascinante, preparando con ello la aproximación a la compositora Galina Ustvoskaia, por la variedad tratada por su impulso pasional. La poética de Samuel Beckett, estará presente como trasfondo de muchas de sus obras, facilitando extensas explicaciones sobre los textos elegidos; Inglesa de nacimiento, reside en Alemania a consecuencia de lo que su evolución artística que la deparado, ya desde obras como Quartet, escrita para acordeón, clarinete, doble bajo y piano, pensada para como una sucesión de objetos sonoros concisos y secos, interrumpidos por períodos de silencio meticulosamente calculados. El silencio se convierte en un elemento tan importante como las propias notas. La importancia de los sonidos sostenidos, la fisicidad del sonido- influencia del último G. Scelsi-, resulta el signo distintivo de su estilo creativo. Preferentemente se mueve entre instrumentos que permiten amplias resonancias, reverberaciones y efectos parejos, que descubriremos en obras como Blue and Gray o la impactante Stirrings still.

El jienense Francisco Guerrero Marín (1951/1997)- Coma Berenices-fue un creador ciertamente autodidacta y que tuvo como primer maestro a su padre, junto a Juan Alfonso García, logrando su Primer Premio de Composición Manuel de Falla (1970) que marcará una tendencia difícil de seguir, por la evolución de su técnica y su trayectoria, que no supondrá calificarle como un innovador a ultranza, ubicándole en un posicionamiento claramente aislado desde ejemplos como Eine Kleine Nachmusik, para guitarra y diez instrumentos de cuerda o Acte préalable, cuyo título refleja esa actitud personal en un estado crítico de su carrera. Desde aquellos mediados de los ochenta, ideará un procedimiento de carácter técnico a partir de la teoría de los fractales- objetos geométricos cuya característica esencial es la autosemejanza a diferentes escalas-, que ya venía poniéndose en práctica desde tiempo atrás, una virtud elaborada desde la economía fractal en una teoría que funciona y proporciona la lógica adecuada de relaciones para sostener su escritura sonora y gráfica. Obra de interés había sido Jondo, para voces masculinas, grupo instrumental y cinta magnética, etapa en la que participó en eventos con Claudio Prieto, Féliz Ibarrondo y Francisco Otero, siendo seleccionado para participar en la Semana Int.Gaudeamus, paso previo a obras como Actus, dedicada a Luís de Pablo. Fue becario de la Fundación Juan March, dejando proyectos como el Laboratorio Alea y Radio Clásica, junto a Alfredo Aracil, Tomás Garrido y Pablo Riviere, sería uno de los integrantes del Grupo Glosa, especializados en músicas gráficas, dinamizando labores docentes para el Centro para la Difusión de Música Contemporánea y con el Conjunto de Percusionistas Aula 44, dirigido por Juan García Ivorra, se interpretarían Acte préalable, de su propia firma; A chuva que nao cesa  (Manel Rodeiro); Acik (Satué) y Zejel (Martínez Fontana). Próximos estamos a ese interés por la matemática, la estadística y la informática, observables en obras como Ars Combinatoria, para grupo instrumental estrenada en el IRCAM, con el grupo L´Itinéraire, de Pierre Boulez, en febrero de 1980, que derivará en trabajos como Rhea, para doce saxofones; Sahara- donde pone claramente el manifiesto de una estética fauve y brutalista, próxima a los planteamientos de Xenakis, para orquesta y para electroacústica-, Rigel, para seguir con Oleada, para cuerdas y Hyades, una producción sonora que aporta la serie Zayin- séptima letra del alfabeto hebreo, que corresponde con el número siete de la cábala- destino a los integrantes del Cuarteto Arditti, en pura consonancia con esa insistencia las teorías de los fractales, que por esas fechas se consolidará como opción de indagación estilística. Proyectos de obligada mención serán la orquestación de la Suite Iberia (Albéniz), de la que dejará escritas seis de sus páginas y esta  Coma Berenice , encargo de la Junta de Andalucía para ser estrenada por la Orquesta de Córdoba, dirigida por el cubano Leo Brouwer. Cierra un ciclo breve e intenso en su música orquestal inaugurado años antes con Antar Atman, marcado por la violencia innata del autor que apenas cede un ápice en un concreto intervalo de tiempo en sus años creativos conformando un discurso de una lógica aplastante a pesar de las conflagraciones a las que fueron sometidas las fuentes sonoras. Capítulo de esas obras orquestales que se culminan con Sáhara, quizás la obra de mayor unidad por su secuencia ininterrumpida.  El tono amargo se ratifica en la obra Coma Berenices, marcada por un exacerbado expresionismo. Sus trabajos orquestales se destacan por el empleo de masas sonoras compactas derivando hacia un gusto sistemático acentuado por el uso de clusters, aspectos que encontramos en Ligeti o Xenakis.

Ramón García Balado

Símbolos e imágenes marinos con Paul Daniel

 Santiago de Compostela 23/04/2026 / Vigo - 22/04/2026


Quien fuera director de la Real Filharmonía de Galicia volvía a tomar la plaza, comenzando en el apartado de Cometas, con una pieza en estreno de Gabriel Erkoreka, compositor formado con Juan Cordero en el Conservatorio Arriaga de Bilbao, para seguir en la Escuela J.Guridi, de Vitoria, con Carmelo Bernaola y en piano con Alberto Nieto, antes de trasladarse a Londres en la Royal Ac. of Music, donde siguió las docencias de Christopher Elton, y cursos de interpretación pianística con Joaquín Achúcarro, Salomon Mikowski, Elza Kolodin y Malcom Frager, ratificando en el espacio de composición con G. Ligeti, F. Donatoni, H. Birtwistle y L. de Pablo. Fue fundador del Trío Bernaola, y desde 1998, paso a ejercer la docencia en la Royal Ac. of Music, siendo sus obras divulgadas por foros como el ISCM World Music Days (Manchester); Toru Takemitsu Awards Fest. (Tokyo); WRD Koln o el Auditorio Nacional. La naturaleza inspira en buena medida el conjunto de sus obras, con ejemplos como Nubes o Krater, en las que ya se adivina su opción por la predilección por estructuras contrastadas y dramáticas, donde la oposición de extremos aplicada a todos los parámetros musicales juega un papel preponderante, en una tendencia a novedosas. Alalá, su obra, se asimila a uno de los estilos ancestrales de Galicia y que para el autor se definía por sí misma en el cuadro de una orquestación clásica sobre aspectos del folklore destacando el uso de bordones y los arquetipos melódicos y rítmicos, añadiendo perceptibles apuntes de percusión de los que daría cuenta José Vicente Faus, en una clara alternancia entre pasajes líricos y otros de intenso carácter rítmico, en forma de elaboración tradicional de una canción o danza.

Fernando Buide tuvo en atriles Mar ao Norde, obra que ya había sido encargo de la RFG, y que fue estrenada junto las Danzas rituales, de Midsummer Mariage, de Michael Tippett y el Concierto para violín, en Re m. op. 47, de J.Sibelius, tomando su obra en su título de uno de los poemarios de Álvaro Cunqueiro, siempre a través del preciosismo del lenguaje que recreaba en su estética símbolos e imágenes marinos, imágenes que suelen fluctuar entre lo real y las representaciones que permiten encuadran su tratamiento para orquesta con un remarcado protagonismo de la sección de chelos, a través de seis instrumentistas con partituras diferenciadas y que intentaba moverse entre las imágenes que proponía la orquesta, con los chelos que parecían reverberar y diluir lo que la orquesta exponía, en esta obra elaborada sobre una única sección sin solución de continuidad, dentro de un talante calmo que recorría toda la composición. El desarrollo mostraba el carácter cíclico, dejando a las trompas un cierto protagonismo desde la lejanía.

Benjamin Britten, Four Sea Interludes, procedentes de la ópera Peter Grimes, Op. 33ª, una de sus obras escénicas por excelencia y que había sido estrenada en el Sadler´s Wells Théatre (Londres), serie de piezas evocadoras que recrean un espacio atmosférico cambiante, que nos trasladaban a una pequeña villa de pescadores, en la que esa mar está siempre presente. En su evolución, el Primero Dawn (Alba) nos acercó a la introducción del Primer acto, quedando como un preludio propiamente dicho a través de una naturaleza descriptiva que precisamente evocaba la mañana grisácea y apacible al borde del mar, a través de una cantinela de talante Lento e tranquilo, a la vez que ágil, confiado a las flautas y violines en registro agudo que ayudó a imaginar el vuelo de gaviotas. Clarinetes, violas y arpa, describían el mar, recibiendo la respuesta en los metales graves con sordina, que describían la amenaza del océano, siempre amenazante, especie de detalle que nos acerca a Debussy o al Sibelius de las Oceánides. El segundo Interludio- Sunday Morning, se apoyó en la introducción del Segundo acto, igualmente descriptivo a través de una instrumentación brillante y refinada, evocada por el toque de campanas, (las cuatro trompas) recreando un ambiente festivo a través de las maderas mientras la cuerda grave anunciaba una especie de cántico dominical. El tercer Interludio- Moonlight (claro de luna)-, encabezó el tercer acto, resultando la más precisa de las cuatro piezas a través de una música inmóvil que observaba un tinte psicológico, animándose en la parte central gracias a las flautas, el arpa y el xilófono. El Cuarto Interludio Storm (tormenta), se ubicó entre los dos cuadros del primer acto en una intención descriptiva, ligada al personaje central y a su comportamiento. Escrito en forma de Rondó, desencadenaba todas las fuerzas de la orquesta, matizando todas las asperezas del talante de Peter Grimes y su brutalidad.

Jean Sibelius, Sinfonía nº 3, en Do M. op. 52- iniciada en 1904, y que pasó por una larga maduración hasta su conclusión tres años después, mientras completaba obras como Pelleas y Melisenda y La hija de Pohjola, obra que tendrá estreno en Helsinki bajo su propia dirección en 1907, para repetir un año después en la Royal Society of London, en dedicación a Granville Bantok, para una obra que resulta diferente de las precedentes, rechazando la sobrecarga de romanticismo y toda inspiración nacionalista. El Allegro moderato, nos impresionó por su línea y estructura a través de su tonalidad, en un vitalismo ayudado por su proyección dinámica, dejando una impresión de perfección formal dentro de un equilibrio reforzado, a través de una profunda unidad orgánica, ya desde el trazado observado en el primer tema, logrando una clara unidad tonal , debida al predominio de la sección de cuerda, entre transformaciones temáticas logradas gracias a una sutil orquestación, tramada por las esencias de la forma sonata. El Andantino con moto, quasi allegretto, se disponía en un cuadro de una serie de variaciones en espejo, a partir de un tema curioso derivado de la doble rítmica de 6/4 y 3/2, un episodio confiado a los chelos divididos con una profunda corriente de bajo que nos dejaba la impresión de un pasaje marcado por el protagonismo de los chelos. El Finale (Moderato-Allegro ma non tanto), de aspecto sombrío, resultó animado por una intensidad de metales en ostinato que se desplegaba a través de súbitos apuntes orquestales, hacia un final repartido en dos secciones, una primera en forma sonata cuyo desarrollo se ofrecía sobre la segunda idea temática y una segunda que trataba un tema opuesto, realzada por una poderosa intensidad de metales, un Finale, que no remitía a ninguno precedente, suponiendo en el autor el primer ejemplo de síntesis entre un posible ritmo lento wagneriano subyacente y una dinámica beethoveniana más acentuada.

Ramón García Balado

 

Paul Daniel. Real Filharmonía de Galicia

Obras de Gabriel Erkoreka, Fernando Buide, Benjamin Britten y Jean Sibelius

Centro Cultural Afundación, Vigo

Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela

 

Foto © Tony McDonough

https://www.ritmo.es/auditorio/critica-simbolos-e-imagenes-marinos-con-paul-daniel-por-ramon-garcia-balado 

21/04/2026

Mares de historias con Paul Daniel y la Real Filharmonía de Galicia

 Centro Cultural Afundación, Vigo

Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela 


Quien fuera director de la RFG vuelve a tomar la plaza en dos sesiones con ella para los conciertos que se ofrecen en el Centro Cultural Afundación de Vigo-día 22 a las 20´00 h.- para continuar al día siguiente en el Auditorio de Galicia a las 20´30 h- ampliando con la serie de Conversando con…a las 19´45, de la que será protagonista el propio Paul Daniel.  En el apartado de Cometas, se anuncia una pieza en estreno de Gabriel Erkoreka, compositor formado con Juan Cordero en el Conservatorio Arriaga  de Bilbao, para seguir en la Escuela J.Guridi, de Vitoria, con Carmelo Bernaola y en piano con Alberto Nieto, antes de trasladarse a Londres en la Royal Ac. of Music, donde siguió las docencias de Christopher Elton, y cursos de interpretación pianística con Joaquín Achúcarro, Salomon Mikowski, Elza Kolodin y Malcom Frager, ratificando en el espacio de composición con G. Ligeti, F. Donatoni, H. Birtwistle y L. de Pablo. Fue fundador del Trío Bernaola, y  desde 1998, paso a ejercer la docencia en la Royal Ac. of Music, siendo sus obras divulgadas por foros como el ISCM World Music Days (Manchester);  Toru Takemitsu Awards Fest. (Tokyo); WRD Koln o el Auditorio Nacional. La naturaleza inspira en buena medida el conjunto de sus obras, con ejemplos como Nubes o Krater, en las que ya se adivina su opción por la predilección por estructuras contrastadas y dramáticas, donde  la oposición de extremos aplicada a todos los parámetros musicales juega un papel preponderante, en una tendencia a novedosas combinaciones.

Fernando Buide- tendrá en atriles Mar ao Norde, obra que ya había sido encargo de la RFG, y que fue estrenada junto las Danzas rituales, de Midsummer Mariage, de Michael Tippett y el Concierto para violín, en Re m. op. 47, de J.Sibelius, tomando su obra su título de uno de los poemarios de Álvaro Cunqueiro, siempre a través del preciosismo del lenguaje que recreaba en su estética símbolos e imágenes marinos, imágenes que suelen fluctuar entre lo real y las representaciones que permiten encuadran su tratamiento para orquesta con un remarcado protagonismo de la sección de chelos, a través de seis instrumentistas con partituras diferenciadas y que intenta moverse entre las imágenes que propone la orquesta, esos chelos que parecen reverberar y diluir aquello que la orquesta expone, en esta obra elaborada sobre una única sección sin solución de continuidad, dentro de un talante calmo que recorre toda la composición. Su desarrollo muestra un carácter cíclico, dejando a las trompas un cierto protagonismo desde la lejanía.

Benjamin  Britten- Four Sea Interludes, procedentes de la ópera Peter Grimes, Op. 33ª, una de sus obras escénicas por excelencia y que había sido estrenada en el Sadler´s Wells Théatre (Londres), serie de piezas evocadoras que recrean un espacio atmosférico cambiante, que no traslada a una pequeña villa de pescadores, en la que esa mar está siempre presente. En su evolución, el Primero Dawn (Alba) nos acerca a la introducción del Primer acto, quedando como un Preludio propiamente dicho a través de una naturaleza descriptiva que precisamente evoca la mañana grisácea y apacible al borde del mar, a través de una cantinela de talante Lento e tranquilo, a la vez que ágil, confiado a las flautas y violines en registro agudo que ayuda a imaginar el vuelo de gaviotas. Clarinetes, violas y arpa, resultan el mar y los metales graves con sordina, resultan la amenaza del océano, siempre dispuesto a saltar, especie de detalle que nos acerca a Debussy o al Sibelius de las Oceánides. El segundo Interludio- Sunday Morning, resulta una introducción del Segundo acto, igualmente descriptivo a través de una instrumentación brillante y refinada, evocada por el toque de campanas, (las cuatro trompas) recreando un ambiente festivo a través de las maderas mientras la cuerda grave anuncia una especie de cántico dominical. El tercer Interludio- Moonlight  (claro de luna)-, encabeza el tercer acto, resultado la más precisa  de las cuatro piezas  a través de una música inmóvil que observa un tinte psicológico, animándose en la parte central gracias a las flautas, el arpa y el xilófono.  El Cuarto Interludio Storm (tormenta), se ubica entre los dos cuadros del primer acto en una intención descriptiva, ligada al personaje central y a su comportamiento. Escrito en forma de Rondó, desencadena todas las fuerzas de la orquesta, matizando todas las asperezas del talante de Peter Grimes y su brutalidad.

Jean Sibelius- Sinfonía nº 3, en Do M. op. 52- iniciada en 1904, y que pasó por una larga maduración  hasta su conclusión tres años después, mientras completaba obras como Pelleas y Melisenda y La hija de Pohjola, obra que tendrá estreno en Helsinki bajo su propia dirección en 1907, para repetir un año después en la Royal Society of London, en dedicación a Granville Bantok, para una obra que resulta diferente de las precedentes, rechazando la sobrecarga de romanticismo y toda inspiración nacionalista. El Allegro moderato, resulta impresionante por su línea y estructura a través de su tonalidad en Do M., en un vitalismo que le aporta una proyección dinámica, lo que llevará a situar este tiempo en comparación con los tiempos de entrada de los grandes sinfonistas desde F.J. Haydn, Mozart y los maestros de aquellas épocas, dejando una impresión de perfección formal dentro de un equilibrio reforzado, a través de una profunda unidad orgánica, ya desde el trazado observado en el primer tema, en su escritura, logrando una clara unidad tonal , debida al predominio de la sección de cuerda, entre transformaciones temáticas logradas gracias a una sutil orquestación, tramada por las esencias de la forma sonata. El Andantino con moto, quasi allegretto, se dispone en un cuadro de una serie de variaciones en espejo, a partir de un tema curioso derivado de la doble rítmica de 6/4 y 3/2, un episodio confiado a los chelos divididos con una profunda corriente de bajo que nos acerca a la impresión de un agua dormida. La tonalidad, en Sol sost. m., se enfrenta claramente con los movimientos precedentes.   El Finale (Moderato-Allegro ma non tanto, de aspecto sombrío, resultará animado por una única respiración que se despliega a través de súbitos apuntes orquestales, para un final repartido en dos secciones, una primera en forma sonata cuyo desarrollo se ofrece sobre la segunda idea temática y una segunda que valora un tema opuesto, que por medio de una progresión sobre un ostinato rítmico- melódico, nos traslada a una poderosa intensidad de metales, un Finale, que no remite a ninguno precedente, suponiendo en el autor el  primer ejemplo entre ritmo lento wagneriano subyacente y una dinámica beethoveniana, sobre el tempo rápido.

Ramón García Balado

10/04/2026

Encuentro de Plural Ensemble con Mercedes Zabala, en Contemporáneas

 Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela


Concierto de la serie Contemporáneas con el Plural Ensemble de Fabián Panisello en  la Sala Mozart del Auditorio de Galicia- día 13, a las 20´30-, en un especial dedicado a la figura de Mercedes Zabala, agrupación con la que contamos regularmente en programaciones de obras de nuestro tiempo, como la ofrecida el pasado otoño en la convocatoria Vertixe 13 Reflexos 20/21 , en San Domingos de Bonaval, en homenaje a las figuras de Rodolfo Halffter y Antonio Machado, en un oferta de obras de se repartían entre Benjamin Britten, George Benjamin, Ethel Smith, Alicia De La Fuente, Helga Arias y Rodolfo Halffter. El grupo de Fabián Panisello, Plural Ensemble, participó en certámenes, como Présences (París); Ars Musica (Bruselas); la Quincena Donostiarra; el WDR de Colonia; el Konzerhaus de Berlín; el Klangspuren Schwaz (Tirol) y otros del ámbito internacional, con obras de Peter Eövöts, Marco Blaauw, Alda Caiello, J.M. López- López; Peter Csaba, Johannes Kalitzke, Hilary Summers o Toshio Hosokawa, realizando registros para los sellos Col Legno, Columna  Music, Verso, IBS o  NEOS.

Fabián Panisello estrenó obras de compositores actuales en Festivales como los de Donaueschigen, Bienal de Venecia, Otoño de Varsovia, Wien Modern, entre otros, debutando con formaciones como la OSG, Tonkünstler O.; al tiempo que ejerce la cátedra de Composición en la Escuela Reina Sofía, siendo también invitado por la Royal Academy of Music, la Eövöts Foundation, la Jerusalem Ac., y el Mozarteum de Salzburgo. Obras suyas fueron estrenadas por el Cuarteto Arditti, el Ensemble Modern, la Tonkünstler, habiendo estrenado trabajos como Die Judith von Shimoda, un compromiso del Festival de Bregenz, o dentro del mismo género, la ópera Le Malentendu e Les Rois Mages. En este espacio de obras en estreno, destacan el Concierto para trompa, de R. Vlatovic; Seven Japanese Sketches, (R. Ortega/Amaury Quartett); L´âge de la raison (P.Corrado, Syntax, Milan); Written in Blue (M. Blanco y la Sinfonietta ESMRS), resultado de sus compromisos como Compositor en Residencia en Grafenneg. Obras suyas cuentan con el aval de Peters Editions.

Mercedes Zabala, una de nuestras creadoras a la cabeza  de la vanguardia española, acapara este monográfico que a ella dedica el grupo. Es titular de Armonía en el Real Conservatorio de Música de Madrid, además de pianista integrante del Grupo Secuencia, en el que compagina labores de indagación en el mundo de las artes escénicas, incluyendo iniciativas de improvisación en toda su extensión. Desde la década del año 2000, se implicará en las formas de estudios de género, presidiendo con otras compañeras el Instituto de Investigadoras Feministas de la UCM. Fue Profesora del Conservatorio Teresa Berganza de Madrid, en donde dirigió el Departamento de Composición durante una década. Es invita regularmente a participar en cursos por los Centros de Mayor Prestigio. Resultado de estas experiencias, será el programa que hoy escucharemos.

Nieve sobre nieve (haiku) 2005, a efectos reales una visión en conjunto de las obras de los últimos veinte años, y que se despliega a través de un serie de claves poéticas junto a otros aspectos relacionados con el agua con su ausencia, partiendo frecuentemente de figuras poéticas y de referencias literarias. El agua, curiosamente, tuvo un notable protagonismo en dos de los conciertos anteriores de Contemporáneas, el del Trío Zukan-Gorka Catediano, Jon Ansorena y María Zubimendi- y en el de Música Práctica con el multi-instrumentista Abraham Cupeiro.  Nieve sobre nieve, introduce la poética de  Variaciones en blanco (2008), sobre la obra del mismo título de Ada Salas, poeta cuyos textos han sido puestos en atriles en más de una ocasión convirtiéndose por ello en un encargo del propio grupo, fruto preciso de una sentida colaboración y compromiso.
Thomas Bernhard deja razones en otras de las tres piezas,  inspirándose en su obra literaria Helada, hablaríamos de Sin pájaros (para viola y piano), encargo de la Fundación Ibermusica, para la temporada 2024/5 que será precedida de otro haiku,  Un pájaro en el jardín, resolviéndose en actitud claramente optimista en Implacable Ice (2012), también un encargo en esa ocasión, procedente de la pianista  Antoinette Loffredo, un trabajo destinado al Proyecto Internacional Antarctica y en el que el hielo de manifiesta como una fuerza de la naturaleza gracias a su dureza en el transcurso del camino de la propia  vida.

Al margen de estas presencias literarias en sus evocaciones, nos encontraremos con Omen (Presagio), forma de exilio en su expresión confiada para flauta baja- obra en estreno-, con destino al Festival Midt i Mars, de  Dinamarca con estreno en 2021. Desvío encargo en esta ocasión del Grupo Enigma en 2015, que no remite a la Segunda parte de El Quijote. Presentes están los desvaríos tomados de la narrativa que inspira la pieza, trazados a través de ideas musicales que nos trasladan hacia un espacio al que parece desear llevarnos, concluyendo en los dislates de las consecuencias postreras, manifiestas en el solipsismo peculiar del Caballero andante. Bipolar, 2022, encargo del Zahir Ensemble, pieza que debe entenderse en un doble sentido desde una perspectiva psicológica resultante de una oscilación anímica extrema, hacia una conclusión elaborada por diferentes ejes que se expresan entre las alturas, la gestualidad, la dinámica, las densidades, oponiéndose en un momento concreto de los dos universos  musicales, procedentes de otras obras en enfrentamiento. Cual (Un ciervo en el desván) (2024), es un crisol de referencias poéticas, teatrales y musicales, halladas de forma casi inconsciente el desván de la memoria personal de Chantal Maillard , en su poesía Lo que el pájaro bebe en la fuente y no es agua. En esencia, Chantal Maillard, nos acerca a un diálogo con fragmentos de Pierrot Lunaire, de Arnold Schönberg. Plural Ensemble, entre alusiones a pasajes de Feldmann, Eisler, Franco Donatoni, el propio Panisello y otros compositores, responde en este programa a un encargo del INAM, del año 2024, destinado a destacar la figura de Mercedes Zabala.

Ramón García Balado

09/04/2026

Rocío Marquez: Himno vertical, en Fiestra aberta

 Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela


El ciclo Fiestra aberta recibe a la cantaora Rocío Márquez en el Auditorio de Galicia-día 11, a las 20´30 h-, acompañada por el guitarrista  Pedro Rojas-Ogáyar, dentro de un proyecto del INAEM, con una escenografía de Roberto Martínez, iluminación de Benito Jiménez, sonido de Javier Mora  y la colaboración de Carmelo Camacho. Nacida artísticamente con Gloria Muñoz, antes de trasladarse a Sevilla donde sería becada por la Fundación Cristina Heeren, que le permitiría tomar clases con José de la Tomasa y Paco Taranto, mientras obtenía la diplomatura en magisterio de la música por la Universidad de Sevilla, paso directo a la obtención de su primer galardón, la Lámpara Minera del Festival de Cante de Minas de la Unión, logrando cuatro primeros premios, una consideración que solo alcanzaría Miguel Poveda. Sus actuaciones la llevaron a cumbres y teatros a nivel internacional, dejando en su trayectoria trabajos como Sevillanas y vírgenes- de la colección Lamparas de Mina, junto a Esperanza Fernández; Aquí y ahora, para Séptimo sello; Tango, con el tenor granaíno J. M. Zapata y artistas como Poveda, José Mercé, Marina Heredia, Pasión Vega y Ángela Cervantes. Claridad, será un compromiso para Universal Music, con Alfredo Lagos, Jorge Pardo y Rosa Torres Pardo, para seguir con el Falla de La vida breve, con la ONE, dirigida por Josep Pons.  En la Fundación Juan March, en una de sus emblemáticas actividades, reservó con la pianista Rosa Torres- Pardo, una velada en la que interpretaron  canciones armonizadas de Lorca: Las tres hojas  y La tarara; una popular Debla; la Nana, de las Siete canciones populares españolas; El Amor brujo, de Falla y de Albéniz, para la pianista, El Corpus Christie en Sevilla, de la Suite Iberia.

 El peso de Mairena fue determinante en una primera generación de cantantes entre los que destacaban Arcángel, Estrella Morente, Mayte Martín y Miguel Poveda, algunos que no procedían de ninguna tradición flamenca a la hora de buscar raíces como las de Pastora Pavón La Niña de los Peines, pero casi de inmediato, nos encontraríamos con esta nueva hornada en la que cobró notable importancia esta onubense, Rocío Márquez, que supo superar todo complejo, dando un paso más adelante sin trabas a esa ansiada libertad creadora, una voz que se plantó asistida por el guitarrista Miguel Ángel Cortés, en el XVII Cante de Las Minas de La Unión. Para el analista Jesús Ruiz Mantilla, siempre habíamos tenido en mente al cantaor como artista intuitivo, a lo que ella respondería: Depende a quien se lo digas. Para mí, por encima de lo bueno y lo malo, es lo que soy. Si intentara cantar de otra manera o fingirlo sería absurdo. En mi generación no podemos abordar el arte como si hubiésemos conocido una guerra o pasado hambre. Los estudios, hoy en día son básicos. Hay que reformar el discurso, si nos quedamos con lo de otras épocas entramos en el desfase. En otro momento de la charla, recordaba ella que su abuelo tenía una taberna típica, con una cabeza de toro, y allí cantaban muchos hombres en la barra. No sé la cantidad de servilletas que guardo con las letras que escuché  o me soplaban mi tío Miguel, que me daba consejos. Por otro lado, me metieron en el Conservatorio para estudiar piano. Mi maestra de canto Gloria Muñoz, era soprano. No me quedo mucho en mi mundo, aprendo de los que voy conociendo y en esto me ayudó mucho Enrique Morente.

La convergencia con el gambista Fahmi Alqhai, cristalizó en su experiencia Diálogos de viejos y nuevos sones, una atractiva combinación de música antigua y  flamenco, que tendría un espectacular encuentro en la Bienal de Sevilla, en septiembre de 2016, en la que ambos estarían acompañados por el percusionista Agustín Diassera, el gambista había extraído todo tipo de recursos entre rasgueos a pizzicato, transportando un eco antiquísimo y un timbre añejo, con soluciones nada convencionales, Rocío, resultó el vehículo aterciopelado que trató las canciones de forma templada y muy ligada, según demandaban los textos, para transmitir la justa emoción, dulce, pero nunca empalagosa, manejándose con su voz alargada por la serie de melismas contenidos y elegantes.

Ritos y geografías para Federico García Lorca, resultaría la cátedra de vanguardia flamenca presentada en el Teatro Real,  con el maestro Pepe Habichuela y ella como sublime protagonista, una voz que atravesaba el tiempo y que nada más subir el telón, mostraría un plantel fascinante por el asombroso duende que embrujaría  a los asistentes, Lorca seguía siendo el canon como primer organizador del Primer Concurso del Festival de Cante Jondo, allá por 1922, marcando el camino a través del cual todo podía fundirse. Dentro de las ya mil veces atravesada senda que nos legó con sus canciones y poemas, ha entrado en el siglo XXI, cargado de bríos seductores y Márquez logró sacarlo a escena vestido de pureza y tradición, amparada en ese discurso por Pepe Habichuela y el arropamiento de los Mellis, a las palmas, para entregarnos una serena versión de El diamante, la profunda carga emocional de En el Café de chinitas o en La reyerta, de El Romancero gitano. Colegas de esa experiencia compartida, habían sido Carmen Linares, figura veterana dentro del flamenco, la presencia del equipo del Proyecto Lorca, concebido por la  cantaora junto a Pedro G. Romero, el sonido a cuatro bandas que formaron la cantaora y el pianista Daniel B.Morente, el saxofonista y clarinetista Juan M. Jiménez; las percusiones de Antonio Moreno, entre castañuelas, xilofones, en una llama novedosa dentro de una revelación nunca vista. Para completar el cuadro de profesionales cercanos al cante grande, un compositor clásico que supo encontrar en sus ancestros una permanente fuente de inspiración, se trataba de Mauricio Sotelo, autor de la obra escénica El público, pura inspiración lorquiana, quien no quiso perderse la oportunidad de estar presente en el ágape. Aquella simiente lorquiana impregnó las inquietudes indagadoras de Rocío Márquez, quien pretendía abrir nuevas dimensiones de esperanza para un arte musical en plenitud, siguiendo las tradiciones  del flamenco, siempre deudora de Morente y de los mejores clásicos, un dulce y sereno arte, en manos de esta figura seductora y ejemplar, que como podemos comprobar, comienza a marcar época.

Ramón García Balado

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