19/09/2025

El contratenor José Hernández Pastor: Gregoriano en Santa Cristina en música

 Monasterio de Sta Cristina de Ribas de Sil


El Concello de Parada de Sil recibe al contratenor José Hernández Pastor, en un programa dedicado al canto gregoriano, en un Diálogo Musical na Ribeira Sacra, con piezas estrenadas en tiempos modernos de esos estilos de canto-día 20 a las 18´30 h-, un cantante Premio Nacional de Música (2004), merecedor de un Diapason D´Or, por du trabajo con el grupo La Colombina, y que colaboró con artistas como Diego Fasolis, Eduardo López Banzo, Jordi Savall, Josep Cabré, Carles Magragner, consiguiendo una beca para estudiar con Richard Levitt, en la Schola Cantorum Basiliensis, mientras su carrera comenzó a perfilarse gracias a sus colaboraciones en trabajos como En Alas del espíritu; Nao d´Amores, de Nise; la obra teatral Inés de Castro (2021), Membra Jesu Nostri de Buxtehude, en Las Huelgas (Burgos); Ahna Refuggeti, de Mano Sammut (Malta), formando dúo con Ariel Abramovich, en El Cortesano (1998) y participar con el grupo La Colombina. Participó en registros discográficos como Mille Regretz, La Canción del Emperador, con la Capella Reial de Catalunya, de Jordi Savall; ¡Santiago!, con el grupo Resonet, que dirige Fernando Reyes; El Parnasso, de Esteban Daça; Júpiter y Semele, de Literes, con Al Ayre Español; Ad Vespres Le manuscrit inedit, de Tomás Luís de Victoria; Si me llaman, de Diego Pisador; la ópera Merlin, de Isaac Albéniz; el Códice de Chantilly, con la Capella de Ministrers; entre los más destacados, a los que se une un trabajo con su grupo Cantoria Hispanica, incluido en las programaciones del CNDM, con motivo del IV Centenario de Tomás Luís de Victoria.

Para el programa de Santa Cristina de Ribas do Sil, dentro de este ideario dedicado al gregoriano en tiempos modernos, a partir de repertorios poco conocidos, se decide por una relación de piezas en cuatro apartados. El primero, La Luz: De la esperanza en la certeza (Voce mea-Comunión, modo VI71 GT71); Meditato cordis mei (Introito, modo I, GT103; Ad te levavi (Introito, modo VIII GT15; Lectura del Profeta Isaías, 2; Alleluia Veni, Domine (Aleluya, modo III GT 36; Intellege clamorem meus (Comunion, modo V GT 82 y Sicus cervus (Cantico, modo VIII GT. 190).  Nacer, renacer Lux fulgebit (Introito , modo VIII GT 44 y Haec dies (Gradual, modo II GT 196.  El carisma milagroso, Videns Dominus, (Comunion, modo VI GT. 124 y Dat virtutis argumentum (Responsorio, modo VII-Ms. En transcripción de Ángel Medina. En alas del Espíritu, completando los cuatro apartados, que inicia la Lectura  II de Pentecostés; Laudes festivae 157; Aqua sapientiae (Introito, modo VII GT202 y Veni, Sancte Spiritus (Secuencia, en canto mixto.

Juan Carlos Asensio, en su trabajo dedicado a El canto gregoriano: Historia, liturgia, formas…habla de la circulación de las primeras fuentes de canto gregoriano en la Península. Obviamente las relaciones con el sur de de Francia, la venida de los monjes para repoblar determinados centros y ayudarles en la tarea de asimilación de la nueva liturgia trajo como resultado que las primeras fuentes del gregoriano que circularon por España, fueran traídas por ellos. Si Cluny era la cabeza de todo el movimiento, para España tenía una filial, la abadía de San Pedro de de Moissac, y junto a la congregación de San Víctor de Marsella, que con sus canónigos al frente había ejercido desde hace tiempo una influencia litúrgica notable en Cataluña, uno de los mejores ejemplos de esta interacción lo tenemos en el breviario de Ripoll, mientras que la influencia de Moissac, se dejará ver en Misal de Marcus, de la diócesis de Braga. Gracias a la comparación de estos testimonios se pueden establecer los verdaderos cauces de la difusión del nuevo repertorio. 

De este primer momento existen tres centros  que nos han legado hoy los testimonios de transición de un rito al otro: las abadías de Silos, de San Millán de la Cogolla y de la Catedral de Toledo. La abadía burgalesa de Santo Domingo de Silos, nos ha legado varios manuscritos con el rito visigótico, pero tres de ellos, a pesar de estar copiados en letra minúscula visigótica, y contener neumas mozárabes, en realidad lo que copian es el rito romano, escrito a finales a finales del siglo XI en los caracteres más familiares a la comunidad monástica del momento para facilitarles el aprendizaje del nuevo uso litúrgico. Entre ellos destaca el antifonario conservado hoy en la British Library (Ms. Add, 30850). Notado completamente a la manera visigótica de tipo vertical, pero con la música propia de la liturgia gregoriana. Es uno de los primeros códices litúrgico-musicales en adoptar una tipología europea, no tanto en su formato externo sino más bien en su estructura interna.  En la época de la restauración de las melodías gregorianas, los investigadores se encontraron con multitud de tropos en los manuscritos que se utilizaban para el estudio de las melodías, aunque en un principio se les consideraba como cantos sin valor alguno. A pesar de todo, a finales del siglo XIX, aparecieron las primeras monografías sobre los tropos, en las que, a pesar del carácter despectivo general, se hicieron verdaderos esfuerzos por clasificar aquellos poco comprendidos cantos.  El primero de ellos se lo debemos a Léon Gautier, que define el tropo como interpolación  de un texto litúrgico  nuevo sin autoridad de un texto oficial.  Hemos de esperar algo más para que Jacques Handschin (1954), nos proporcione la primera definición en la que la música juega un papel: el tropo es una intercalación, una adición a un canto litúrgico que se puede presentar en forma de melisma o bien revestido por un texto. Muchas definiciones se han dado a los tropos y el origen del término es bastante discutido por sus connotaciones bien literarias o bien musicales. El vocablo tropus procede del griego tropos, que significa vuelta sobre sí mismo o en sí mismo. En latín equivaldría a la palabra conversio, que a su vez indicaría movimiento  circular. En el ámbito propiamente musical de los teóricos, la palabra tropus en el sentido de modus, ofrecen posibilidades de combinación de los sonidos entre ellos. Los términos tropus, modus, tonus, tienen significados tan parecidos y son utilizados en contextos tan intercambiables que aún hoy siguen provocando confusión. Jacques Chailly, a partir de los años sesenta, ayudó a que los tropos comenzasen a estudiarse desde una nueva perspectiva, analizando ya la relación entre los textos de los tropos y sus melodías.

Ramón García Balado

18/09/2025

Per-Sonat: A Peregrina, en Espazos Sonoros

 Santuario da Virxe do Camiño, Muros


El Santuario da Virxe do Camiño, de Muros, acoge al cuarteto Per-Sonat-día 20, a las 19´00 h-, dentro de las programaciones de Espazos Sonoros, agrupación que ya tuvimos en 2018, entonces con un especial dedicado a Hildegard von Bingen, la visionaria y su obra, en San Pedro Fiz (O Incio) y que para la cita, nos centraremos en A Peregrina (Mulleres peregrinas na Idade Media e os seus cantos), tema que abordarán Tobie Miller, voz y zanfoña; Karin Weston, voz; Elisabeth Rumsey, fídula y Sabine Lutzenberger, voz y dirección. Per-Sonat, investigan repertorios de la Edad Media y del Renacimiento, desde perspectivas con criterios históricamente informados y que les llevaron a certámenes como Oude  Muziek Utrecht (Países Bajos); Tage Alte Musik Regensburg; Laus Polyphoniae Antwerp (Bélgica); Voix et Route Romane (Francia) o el Festival de Música y Danza de Granada, realizando sus trabajos en cd para la firma Christophorus Verlag. Para el día, piezas de obras tan representativas como el Llibre Vermell, el Códice de las Huelgas; el Códice Calixtino o el Laudario  de Cortona, selecciones de virelais, motetes, organum, himnos, conductus o antífonas.

Peregrinas o mujeres trovadoras de Dios, una tradición silenciada de la Europa medieval, fueron tratadas por Georgette Épiney-Burgard y Émilie Zum Brunn, quienes nos ubicaron en ese ámbito de figuras como Hildegarda von Bingen y las beguinas, siendo la primera representativa de la llamada Alta Eda Media, si cabe más conservadora y representante de la orden benedictina, aunque gozando de una notable independencia, dentro del sistema feudal y su jerarquía sociorreligiosa. Por el contrario, las beguinas corresponden a una nueva época del credo cristiano, arrancada del sistema feudal, en medio de una mayor libertad de comercio y franquicias comunales, trayendo como consecuencia una cierta independencia religiosa, especialmente en el valle del Rin, donde las ciudades  populosas y la expansión favorecen la circulación de ideas. Las beguinas llevaban una vida de ascetismo, oración y trabajo sin formular votos perpetuos, así, la creación de los beguinatos, vendría a responder a la cuestión candente de las mujeres no casadas (frauenfrage), que en los medios aristocráticos, no tenían, como en las  clases inferiores, el recurso de un oficio. Detalle que entronca en lo posible, con el programa de la temática de esta jornada. En efecto, las beguinas, parecen haber sido, en su inmensa mayoría, perfectamente ortodoxas, constituyendo una muralla contra la corrupción de la Iglesia, llegando a ser saludas como maestras y que equivaldría al Lebenmeister, que Eckart, solía poner por encima del de maestro o lector de las Escrituras.

Entramos en el programa elegido con el menos común Laudario de Cortona (s. XIII)- Magdalena degna da laudare (De la crudel morte de Cristo)- colección de laude, de carácter religioso y devocional, escritas en una lengua vernácula-o italiano-, y no en latín, datado en torno del segundo tercio del siglo XIII y asociado a la fraternidad de Santa María delle Laude, en la Iglesia de la ciudad de Cortona, correspondiéndose con un momento en el que las devociones populares, de carácter seglar, cumplen un protagonismo principal en el Occidente cristiano, fomentado especialmente por la fundación de las órdenes mendicantes, con mayor incidencia en la franciscana. De tal contexto, surgirá la necesidad de contar con un repertorio no latino, que permitirá canalizar el sentido del fervor religioso entre los seglares, agrupados en los emergentes burgos medievales.

El Llivre Vermell (s. XIV), tan habitual en estas  programaciones, aporta cuatro piezas: Virgo splendens (canon); Polorum Regina (virelai-danza); Stella splendens (virelai-danza); y Mariam, matrem (virelai). Breve muestra con piezas remarcadas por su talante danzado, vinculadas al Santuario de Montserrat, a las que se añaden otras en lengua vernácula. El Códice de Las Huelgas: Mater Patris et filia (conductus  9; O Maria virgo/ O Maria maris stella/ In veritate (motete), cuyo original nos traslada a Santa María La Real de las Huelgas (Burgos), y que fue copiado a  comienzos del XIV, en un estilo musical anterior al período de Ars Antiqua. El Códice Calixtino (s. XII), a través de sus piezas: Benedicamus domino (organum); Dum Pater familias (himno); Nimis honorati sunt (antífona); In hac die laudes (organum); Ad superni regis decus (organum) y Rex inmense, pater pie eleison (organum). En conjunto, obras que se asimilan al fenómeno devocional de las peregrinaciones durante la Edad Media, tomando para el evento unas de las más conocidas del llamado Ars Antiqua, que abarca un período concreto, ya en los inicios de la polifonía, género que dejará constancia en el espacio  de las formas religiosas, en acontecimientos de gran solemnidad, siendo representativo el Códice Calixtino, con sus piezas para las Vísperas del Día de Santiago. En su muestra de polifonía, se correspondería al conocido Ars Antiqua, de San Marcial o Aquitano, en alusión a la abadía de San Marcial de Limoges. Para su datación, en su esplendor, se acepta la fecha aproximada de 1150, entonces bajo el patrocinio del Rey Fernando II.

En la terminología precisa, el conductus, se asocia con piezas destinadas a momentos litúrgicos que presumen un movimiento por parte de los celebrantes, en forma de procesiones, aunque no deje de suscitar cierto debate. La antífona, es una pieza cantada- en latín-, que naturalmente precede a otras que a las que sigue un salmo, esos salmos que regularmente recurren a los primeros textos bíblicos para ser cantados en la liturgia cristiana, en forma y estilo de los practicados en la tradición religiosa judía. El motete, llegaría a ser a través de su tipología polifónica variable, un sustituto de las formas del conductus y del organum, constando de una voz rítmica, repetitiva y con un texto más breve, al que se añadirá una, dos o tres voces nuevas, con textos diferentes en el tenor. Un ejemplo, vendrá dado en el del Códice de Las Huelgas, a cuatro voces, en el que las partes intermedias cantan el texto O Maria, maris stella, a voz sola superior, más aguda u O Maria virgo Davitia. Un pequeño galimatías textual y sonoro que resulta extrañamente moderno, para el oído actual.  El virelai, destaca por la presencia del refrán en la última parte de la estrofa llamada vuelta que se repite de forma métrica, compartiendo su melodía. Tema ampliamente utilizado por los Trobadores, en beneficio de su popularidad, con clara incidencia en el Laudario de Cortona y en Las Cantigas de Alfonso X (El Sabio).

Ramón García Balado

17/09/2025

IV Ciclo Noites na Cidade Vella: Dúo Mandala y la O. de Cámara Galega

 Palacio de Capitanía/ Igrexa  de Sta Lucía, A Coruña

Dúo Mandala

Dos concierto en IV Ciclo Noites na Cidade Vella, de A Coruña, comenzando con el Dúo Mandala, formado por las violinistas Amanda Nesa y Donatella Gibboni, día 18 en el Palacio  de Capitanía- 20´00 h., para un programa que destaca obras de J.M. Leclair, Luigi Boccherini, S. Prokofiev, Ludwig Spohr, C. A. Beriot, Henryk Wieniwaski y el arreglo de Halvorsen, sobre una passacaglia de Händel, de una Passacaglia, de G.F. Händel. Donatella Giboni, recibió una beca de la Ac. Perosi y estudió en la Ac. Stauffen, de Cremona, con Salvatore Accardo (2019), para seguir en la Ac. Nazzionale Sta Cecilia, con M. Tchaikerian, ampliando en la Ac. della Svizera, de Lugano, con M. Pavel. Amanda Nesa, estudió en esa misma Academia, con Valeri Gotlibovich, siguiendo también las docencias de Raquel Castro, Frederick Saeijs, Takacs Nagy, Mauricio Fucks, Carlo Chiareppa, Francesco De Angelis o Dora Bratchkova y ampliar en masters con el Cuarteto Casals, ella misma formó el Cuarteto Ophir (2012)

Piezas elegidas, serán dúos desde estéticas y tendencias diversas por épocas y estilos. Jean- Marie Leclair, quien dejó cuatro libros de sonatas para violín solo, que continuará con otras para dos o tres y la serie de Récréations de musique, compositor nacido en Lyon y dinamizador de los Concert Spirituels, llegando a presentar una ópera de cierto relieve, Scylla et Glaucus, en la Academia Real de Música, período en el que serviría en la corte del príncipe Don Felipe de España, alcanzando en gran medida la consideración de artista de confianza del Gran Duque de Gramont, para dirigir la orquesta de su teatro privado. Sergei Prokofiev, fue autor de una Sonata para dos violines, en Do M. Op. 56, obra de un apreciable neoclasicismo, presentada en París, en el otoño de 1932, obra en cuatro tiempos desde el Andante cantabile, al Allegro, el Comodo (quassi allegretto) y el Allegro con brio. Una sonata estrenada en Moscú por los violinistas del Cuarteto  Beethoven, Dmtri Tsyganov y Vassili Chirinski, el 27 de noviembre, de 1932, en una audición privada. La pretensión previa había sido que su estreno se ofreciese con otras obras, entre las que figuraban Miaskowski y Shostakovich. Luigi Boccherini, músico arraigado en la corte española junto a Gaetano Brunetti, destacará por sus cuartetos y quintetos de cuerda, siendo las sonatas para dúo un capítulo de no menor interés, un estilo seductor y que supo impregnarse de las influencias ibéricas, lo que le convertirá en un maestro que a lo largo de los años, cubre un sólido protagonismo, en particular desde los años sesenta. Destacará su relación permanente con el F. Joseph Haydn, con el que mantendrá una enriquecedora correspondencia. En la serie de obras, una consideración precisamente con los seis dúos para dos violines, asimilables a los tríos para violín, viola y chelo. Ludwig Spohr, violinista y director de orquesta, ejerció como director en el Theater an der Wien, en donde compuso una obra escénica- Fausto-, pero especial atención merece la publicación de su tratado dedicado al violín. En efecto, fue ya uno de los representantes de un romanticismo con señas de identidad, pruebas de su aproximación a Félix Mendelssohn y F. Schubert. Charles August de Bériot (1802/70), violinista y compositor belga, perteneció a una familia de artistas, que llegó a los dominios del instrumento de forma un tanto azarosa, casi como un entretenimiento, hasta convertirse en un apreciado virtuoso, gracias a sus excepcionales condiciones, tras haber asistido a las docencias de Baillot y de Vioti, puente de consolidación que se confirmará en una permanente actividad de giras, a pesar de que el futuro le depare un amargo destino por la pérdida de la vista. Elegancia y frescura fueron aspectos de su identidad artística, llegando a ser considerado el fundador de la prestigiosa escuela belga para el instrumento, llegando a tener como importante alumno a otro maestro de referencia Henri Vieuxtemps, se le recordará por sus nueve conciertos dedicados al instrumento y para no ser menos, la saga familiar la continuará su hijo, el pianista Charles Wilfred.  Henryk Wieniawski (1833/80), se añade también por la calidad como talento precoz, repartiendo sus virtudes entre Lublin y París, después de ocupar plaza como músico de la corte de zar (1860/72), en San Petersburgo, preparando con ello una carrera de dimensión internacional y en su condición de compositor, brillará por sus dos conciertos para violín, el Concierto fantasía o unas vistosas mazurkas. Repitiendo la situación de familiaridad, también su hermano Józef, se labrará un futuro como pianista. Johann Alvorsen, es autor de una transcripción para violín y viola de una passacaglia  de una suite para clave, de Händel, ejemplo de sus recreaciones de aventuras sobre trabajos incidentales, por parte de este artista que había trabajado en el Teatro Nacional Noruego (Oslo)

Para el día 20, en la Igrexa de Santa Lucía- 20´00 h.- turno para la Orquesta de Cámara Galega, que pondrá en atriles el estreno de Illo tempore: Catro postais barrocas, de Rogelio Groba, además del Adagio y fuga, de Franz Xaver Richter y un Concierto para dos violines, en Si b. de Antonio Vivaldi, contando con la colaboración de las dos solistas del concierto anterior, Amanda Nesa y Donatella Gibboni.  Rogelio Otero Groba, dinamizador del Festival Groba de Ponteareas, fue fundador de la Orquesta de Cámara Galega, guardando como importante experiencia la recuperación de la ópera Don Chisciote, del tenor rossiniano por excelencia, Manuel García, padre de una familia de singulares talentos, cuyo registro se llevaría a cabo en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. Sus años de estudios en su tierra, le llevarán a centros de educación como Londres, con Detlev  Hann, maestro de la prestigiada Guildhall School of Music and Drama. Casi treinta años avalan la trayectoria de su orquesta, dejando aproximadamente diez trabajos discográficos, actuando en lugares como el Wien Spanish Modern Festival, al que se añaden las giras que les llevaron a Latinoamérica.   Franz Xaber Richter (1709/89)- Adagio y fuga-compositor moravo, había sido vicemaestro de la Capilla en Kempten, antes de incorporarse como cantor y violinista, además de compositor, a la prestigiosa escuela de Mannheim, que significará a toda una generación de creadores, para continuar en Estrasburgo, como maestro de capilla de la Catedral, puesto que ocupará durante toda su vida, dejando su plaza por obvias razones a I. Pleyel, quien sería su adjunto. Arraigado en el Barroco, acabó siendo una de las cabezas visibles de la Escuela de Mannheim. Antonio Vivaldi- Concierto para dos violines, en Si b.-uno de los apartados primordiales de sus obras concertantes para dos violines con bajo continuo, de los que se conservan un total de 29, a repartir entre los que llevan nombre propio, sobresaliendo entre los más importantes, hablaríamos de la serie del Op.III L´estro armonico (1727);el Op. 9 La Cetra (1727) o la colección VI, Concerti a cinque stromenti, compuestos para el ámbito veneciano y para la práctica interpretativa del Ospedale delle Pietà.

Ramón García Balado

16/09/2025

Da Senra á Porta do Camiño: Banda Municipal en As Praterías

 Praza das Praterías, Santiago de Compostela


Concierto de la Banda Municipal en As Praterías, día 18, a las 19´30, dirigida por su titular Casiano Mouriño Maquieira, siempre que el tiempo resulte propicio, con obras e Chuck Mangione, en arreglo de N.Iwai, Dmtri Shostakovich, Manuel F. Caballero, una arreglo de Jerry Nowak, sobre temas popularizados por Franck Sinatra (La Voz de los crooners, por excelencia) y Alfred Reed. Chuck Mangione, Children of Sánchez, pudo conocer en vivo a músicos como Art Blakey  y Dizzy Gillespie, llegando a tener una gran formación dentro de los estilos jazzísticos, por sus estudios en la Eastman School of Music y probar como arreglista con el Jazz Brothers Group y los Jazz Messengers, asistiendo a giras entre grandes convocatorias, probando con variados géneros entre los que cabían bandas sonoras para filmes, mientras mantenía activo un cuarteto que llegaba a todo tipo de aficionados, especialmente entre el público más joven. Creó su propio sello Sagoma (1974), junto a su hermano y el saxofonista Gerry Niewood, además de fundar una editorial. Chuck y Gap, reactivaron los Jazz Brothers, con Sal Nestico, el contrabajista Gordon Johnson y el percusionista Adam Nussbaum. Destacó por el cuidado de las recreaciones sonoras dirigidas a trabajos como Eyes of The Veiled Temptress o Hill Where The Lord Hides.

Dmtri Shostakovich con la frecuente Suite de jazz, no 1, en arreglo de J. de Meij, una de sus dos suites  de popular dominio y que puede encuadrarse entre trabajos realizados para el espacio escénico, desde el cine al teatro, obras como Hamlet, de comienzos de los años treinta, para un producción de Akimov; La chinche, de Maiakovski; la Obertura festival (1947); los Cantos revolucionarios, compuestos para el filme Las jornadas de Volotchaievk y arreglos de conocidas canciones como Tea for two (Tahiti trot). Será el Shoskakovich sinfónico el que consiga sus mejores obras, junto a la su ópera Katherina Ismailova. De la Segunda Suite de jazz, sus tiempos March, Folk dances, Vals nº 2 y Finale.

Manuel Fernández Caballero- una selección de la zarzuela cómica Gigantes y cabezudos- , estrenada en el Teatro de La Zarzuela el 29 de noviembre de 1898, para la que tendría como artistas de relumbrón a Lucrecia Arana; Nieves González; la Srta Arizmendi; el galán Julián Romea, artista de se hará un nombre durante varias generaciones o Juan Orejón. La crítica, frente a las limitaciones del libreto, resaltaría las calidades de la partitura, aceptando en columna como las de El Liberal, que no pasarían los años por el maestro Caballero, cuya inspiración se mantenía ágil, fresca y juvenil y cuyo arte no perdería comba. La prestancia de Fernández Caballero, en un momento posiblemente crítico para el género, alcanzaría la plenitud, a pesar de ser acosado por las renovadoras tendencias, que le acusaban del abuso de recursos ciertamente veristas, cargado sobre sus hombros el peso de ser calificada como otra zarzuela del montón. El libreto pertenecía a Miguel Echegaray, zarandeado en aquellos años por los sectores más recalcitrantes, a pesar de su insistencia de dar al público lo que justamente demandaba. Las escasas acogidas recibidas tras el estreno, podrían haber sido a cuenta de un libreto trasnochado, destacando la presencia intercalada de la típica y resultona habanera –Ya sabemos por qué ésa es valiente-, o el recurso ingenioso de ofrecer una suite uniendo varias danzas populares, desde la polka al vals- El Ayuntamiento está reunido- pasando por la jota- Anda ve, y dile al Alcalde-además de la hermosa romanza de Pilar.

Sinatra in Concert-éxitos en selección del crooner por antonomasia, realizado por Jerry Nowak (1936/ 2015), veterano composición especializado en adaptaciones y arreglos, tras estudiar en el Buck County Community College y en Pennsylvania, llegando a promocionar agrupaciones jazzísticas durante varias décadas. Un maestro de vieja escuela, y que gustaría en trabajar sobre músicas populares. Tuvo su propio Philhadelphia Sax Quartet (1958). Sinatra, había comenzado su aventura como miembro de The Hoboken Four, allá por 1935, obteniendo el Primer galardón como Major-Bowes Amateur Hour. Llegó a presentarse como solista en el Rustin Cabin de Alpine (New Jersey), preparando la publicación de su primer disco The Botton of My Heart (1940) y triunfar en el Paramount Theatre neoyorquino, su acercamiento al jazz será otra de sus señas  de identidad y en sus últimos años, en una gira de despedidas, recaló en nuestro país ofreciendo un concierto que no llegó a conseguir los éxitos esperados, a pesar de una buena cobertura publicitaria que coincidiría con la publicación de una serie de registros discográficos tomados de sus años gloriosos, lo más destacado de sus experiencias con el swing, junto a artistas como Billy Mai, Duke Ellington, Woody Herman, Neal Hefti. El cine no dejó de atraerle, en películas como On the Town, The Man with the Golden Arm, High Society o Some Came Running.

Alfred Reed (1921/2005), parece compositor abonado a las programaciones de la Banda Municipal, músico con formación en la Juiliard School neoyorquina y que como patrón de creación, sabría compaginar con talento los materiales tomados de las corrientes latinas como es el caso precisamente de la Second Suite for Band Latino-Mexicana(1978), en sus tiempos Son Montuno, Tango Sargasso, Serenade, Guaracha y Paso Double (A la Corrida). Jalones en su carrera, habían sido What Child is This?, Lumberjack; A Jubilate Overture; A Ceremonial Fanfare; First Suite for Band; Fashion Show American Sketches; la Fantasy sobre Greensleeves, entre sobrados compromisos para las cadenas NBC y ABC . Entre otras iniciativas, colaboró frecuentemente con el compositor Clifoton Williams, a lo largo de toda una década.

Ramón García Balado

15/09/2025

Concertos nos barrios, con la RFG, dirigida por Baldur Brönnimann

 Santiago de Compostela


Cinco conciertos como viene siendo habitual al comienzo de cada temporada, en la programación de la RFG, con su titular Baldur Brönnimann, con una selección de paginas instrumentales en las que no faltan piezas de dominio público y otras en calidad de posible descubrimiento ante un público que se pretende de lo más diverso. Lugares que nos llevan desde el Centro Cultural de Sta Marta- día 18, a las 19´30 h-, a la Igrexa de Santo Agostiño, al día siguiente a la misma hora, para proseguir el día 24, en A Casa das Máquinas; el día 25, en la Igrexa de Santa María da Mercede de Conxo y completar el día 26, en el Centro Comercial de Área Central, todos ellos a la misma hora. Un patrón para esta temporada, que incluirá pequeñas obras en estreno, comenzando precisamente con una obra de Inés Badalo, entre composiciones de Hans Abrahamsen y P. I. Tchaikovski, con su Sinfonía nº 1, en Sol m. (Sueños de invierno).

Juan Durán, primero en la relación de estos compositores, aportará Cometa, un encargo de la propia orquesta. Durán estrenó recientemente su ópera Hildegart, dentro de los compromisos con el LittleOpera Festival, de Zamora, a mediados del pasado mes de julio y que se puso en escena en el Teatro Ramón Carrión, bajo la dirección de Lucía Marín, teniendo como protagonistas a Sandra Fernández, Sonia de Munck, Javier Franco y César Arrieta, y la aportación en la puesta escénica de Alberto Trijueque Pegalajar. La segunda producción se ofrecería en el Teatro Principal, con un reparto en el que estarían Anna Kabrera, Mar Morán, Juan Ramos, Mauro Pedrero, Arantxa Ezenarro, David Cervera y Alejandro Sánchez, para El Duelo Mozart vs. Salieri, una recreación de la falsa rivalidad, a partir de un programa que reunía Prima la musica e poi le parole, junto a El empresario teatral (Der Schauspieldirektor), K. 486, de W. A. Mozart. Juan Durán había compuesto un ballet en estreno, Hildegart, en siete escenas, obra encargo de la RFG, obra destinada para la apertura de la temporada  2021/2, bajo la dirección de Paul Daniel. Recordaremos su ópera O arame, incluida en las programaciones de Amigos de la Ópera de A Coruña, y que tuvo registro en cd, bajo la dirección de Maximino Zumalave, con los protagonismos de Carmen Durán, Javier  Franco, los bailarines Caterina Varela y Alexis Fernández, con el Grupo Instrumental Siglo XX, sobre un libreto del añorado Manuel Lourenzo.

W. A. Mozart, con la obertura de Le Nozze di Figaro K. 492,commedia per musica, estrenada en el Burgtheater Wien en la primavera de 1786, con un maestro en la plenitud de su carrera. Stefan Kunze, con su preciso estilete, dejará escrito que en las tres grandes comedias musicales italianas de Mozart,  Le Nozze di Figaro, Don Giovanni y Cossí fan tutte, y en cada una de ellas de un modo singular- inconfundible, el clasicismo musical se reveló ejemplarmente como teatro. Cada una de estas comedias, es un mundo completo y total en sí mismo; cada una tiene su propio tono, su propia fisonomía y su sentido peculiar. La concepción clasicista de la obra, en la que lo general se constituía exclusivamente como peculiar, incluía también plenamente la dimensión de la escénica. En las tres grandes óperas bufas del salzburgués, no solo aparece la suprema acuñación de la idea de la comedia, sino sobre todo la síntesis del teatro musical, más allá de todas las relativizaciones de las que a partir de los intentos reformistas de C.W. Gluck, hasta el drama musical de Wagner, no queda completamente al margen ninguna forma de teatro musical. La aproximación a lo aparentemente humano, parece alcanzar su máxima cota cuando no se ha erigido en programa.

Edward Elgar- Salut d´amour Op. 12- página de juventud compuesta en 1888, tomando como argumento un poema de su apreciada Caroline  Alice Roberts, titulado  The Wind at Dawn, una inspiración en forma de sonata para violín y piano, que permitirá posibles tratamientos para violín o chelo y piano, llegando en breve a un trabajo para pequeña orquesta. Obrita especialmente querida por el compositor, consecuencia imperecedera de una relación afectiva que abarcará toda su vida.  La orquestación definitiva será consecuencia de una experiencia irrenunciable, convirtiéndose en una de sus obras más apreciadas, un orquestación que se dará a conocer en el prestigioso Crystal Palace, el en mes de noviembre de 1889, contando con la dirección de August Manns.

Antonin Dvorak- Serenata en Re m. Op. 44, en dos de sus primeros tiempos-, obra para diez instrumentos de viento, chelo y contrabajo, que se daría a conocer el 17 de noviembre de 1878, en Praga, en esencia para un efectivo de dos oboes, dos clarinetes, dos fagotes, ad libitum, tres trompas, un chelo y un contrabajo, diferenciándose del planteamiento de la Serenata de cuerdas, resultando con ello un trabajo resueltamente dinámico, con una proyección de mayores ambiciones en lo sonoro, y que consigue impactar de inmediato entre los aficionados a creaciones dentro de estos estilos que se inspiran con conocimientos de causa en las tradiciones que el compositor supo dejarnos en la inmensa mayoría de sus obras, en las que también tiene cabida sus óperas más logradas. Cuatro son los tiempos de esta Serenata, de la que escucharemos el Moderato quasi marcia, sencillo y distendido y el Tempo di minuetto, que viene a ser musicalmente una forma de susedska.

Louise Farrenc (184/75)- Sinfonía nº 3, en Sol m. Op. 36, de la que tendremos el primer movimiento-, obra de 1847, de esta compositora francesa, hija  de Jacques- Edme Dumont, y que llegaría a ser apreciada como gran pianista tras sus estudios con Cecile Soria, alumna de Muzio Clementi, detalle que repercutirá en Louise, que conocerá también las docencias de Ignaz Moscheles y Johann Nepomuk Hummel o Antonin Reija, quienes le transmitirán sus dominios en el ejercicio de la composición, cuyo resultado serán obras sinfónicas como la escogida. Se casó con Aristide Farrenc, un destacado flautista, virtuoso que frecuentaba el entorno de La Sorbonne, gracias a la abundancia de conciertos compartidos. La dedicación a los concierto como solista, ocuparon una atención de su carrera, de la que no faltaron las composiciones entre los géneros más diversos, destacando en gran medida sus creaciones camerísticas como los Quintetos para piano Op. 30 y 31, el Noneto para viento y cuerdas Op. 38 o el Trío para clarinete (o violín, chelo y piano Op. 44.

Wojciech Kilar- Orawa-, compositor polaco, autor de bandas sonoras como Drácula, de Francis Ford Coppola o El pianista, de Roman Polanski, lo que facilitaría el sobrenombre de creador que supo poner música al miedo, dejando un importante espacio a las creaciones sacras y compromisos en el ámbito contemporáneo. Un perfecto creador en la cuerda de Krysztof Penderecki y Henryk  Górecki, salvando las comprensibles diferencias estilísticas y conceptuales, músicos que evidentemente, revolucionaron la escena polaca de su época. Entre sus obras de mención, en esa etapa sonorista: Riff 62 (1962); Générique (1963) o Upstairs- Downstairs. Algo debía a sus estudios en Darmstadt, cuyos rígidos planteamientos eran recibidos como una negación de la expresión individual.  El eclecticismo consecuente, se verá en obras como Orawa (1986); Bogurdozica (1975), con ritmos acentuados, para coro y gran orquesta; Exodus (1981) o Angelus, ambas para coro y orquesta; y la destacada Quinta Sinfonía (Adviento) a la que se añade el Magnificat, de 2006, marcado por una simplificación del lenguaje.

Beethoven- Sinfonía nº 1, en Do M. Op. 21, de la que se ofrece el Primer movimiento- su primera experiencia en el género, compuesta cuando frisaba la treintena, y que afirma esas primeras razones en el  Adagio molto, Allegro con brio, una obra que en su conjunto, llegaron hasta nosotros los primeros esbozos, indiscutiblemente a él atribuidos, si bien no ofrecidos en la catalogación oficia, de la denominada Sinfonía de Jena, página que se remonta a los años 1794/5, y que fueron descubiertos en la tardía fecha de 1911, por Fritz Stein, en los archivos musicales de la ciudad alemana cuyo nombre ostentan. El autor esperó años antes de enfrentarse nuevamente al género sinfónico, género considerado en la época un terreno de experimentación bastante más estimulante a lo que resulta un entretenimiento frívolo.

Ramón García Balado

12/09/2025

Nikola Tanaskovic redondea la exposición Barrocracia de Rubén Panete

 MUNCYT, A Coruña


Concierto en MUNCYT de A Coruña con el acordeonista Nikola Tanaskovic- día 14, a las 12´30 h.- con un programa a la medida de una exposición rompedora por los elementos sobre los que investigó Rubén Panete y que encontrará los sonidos precisos a partir de los recursos poliédricos que aporta el acordeón de un instrumentista que ha colaborado con Jesús Torres, Sofía Gubaidulina, Ramón Lazcano, Fabià Santcovsky, Aitor Furundarena, Enrique Bustos, Félix Ibarrondo, realizando registros como Omnia Ubique, un proyecto con obras de Félix Ibarrondo y una colaboración con el Trío Arbós, junto a la O.S. de RTVE. Estudió en Musikene con Iñaki Alberdi, tras seguir masters con Janne Rättyä, Tibor Matz, Mika Väyrynen, Alexey Artemmyer y Yuri Shishakin. Fue galardonado con primeros premios como el LVIII Trophee Mondiale d´ Acordeón (Sarajevo); el XXXII de la Accademie Pula (Croacia) y el LXXVIII, de Juventudes Musicales  (Girona). Pasó  por la Escuela Katarina Gurska, en donde tuvo como maestro a A.L. Castaño y la temporada pasada fue elegido en los ciclos de jóvenes de la Fundación Juan March, el 30 de marzo de 2024, ofreciendo en programa obras de Jurgen Danzer, Johann Sebastian Bach, Ramón Lazcano, Sofía Gubaidulina- precisamente con la pieza incluida en el programa anunciado, De profundis clamavi ad te Domino, composición que se presta a un tratamiento en larga extensión de las posibilidades de los clusters  y otras posibilidades expresivas, compositora con la que siempre mantuvo una relación de trato personal- para completar aquella matinal, otras obras de Enric Granados, por la Oriental de las Danzas españolas y una serie de variaciones tomadas de W. A. Mozart.

Toshio Hosokawa- Melodia (1979)-, compositor que viene a ser un puente entre culturas orientales y occidentales, aspecto que la convirtió en uno de los creadores con mayor presencia en certámenes de músicas de nuestro tiempo, labor que reparte entre la creación propiamente dicha y las iniciativas interpretativas, aceptando la importancia de sus estudios ya en Europa, concretamente en Berlín, con Isang Yung, en piano y con Rolf Kuhnert, en teoría musical, preparando de esta forma su incorporación a los Cursos de Darmstadt, en donde presentará obras primerizas, antes de que en 1982, con motivo del centenario de la Berliner Philharmonisches Orchester, reciba un galardón de reconocimiento. Andando el tiempo, ya en los noventa, sería invitado a participar en la Bienal de Venecia, estrenando su primera ópera Vision of Lear, en la Bienal de Munich, tras dar a conocer el Concierto para chelo, en memoria de Toru Takemitsu. El Festival de Aix-en-Provence, le acogió en el Teatro Jeu de Pomme, en un único espectáculo abierto y con gran acogida Hanjo, tomando como argumento una obra de teatro nô, perteneciente a Yukio Mishima (1925/70), obra en un solo acto y de considerable fuerza expresiva. Obra preferentemente testimonial, será Voiceless Voice in Hiroshima, que conseguirá importante divulgación gracias al protagonismo de Nathalie Stutztmann, Theresa Kohläufl, Tim  Schwarzmeier, August Zimer, el Chor des Bayerischen Rundfunks, bajo la dirección de Sylvain Cambreling, una obra compuesta entre los años 1989/2001. Fueron también importantes en otro ámbito, las obras dedicadas al órgano, Deep Silence, destinada para acordeón; Koto-Uta, para voz y un instrumento tradicional, el koto y que se maneja con cuerdas percutidas; Gaguku, composición con raíces en las influencias isleñas. No podremos dejar al margen el encargo recibido del Festival de Salzburgo, por so obra orquestal Circulatin Ocean, para su estreno con la Wien Philharmic O., un trabajo el suyo, de permanente y profunda indagación a través de las corrientes de confluencia, destacando los factores y elementos tímbricos en una amalgama de aproximación estilística.

 José María Sánchez- Verdú-Arquitecturas del silencio- obra para mantener el pulso con las pretensiones sonoras y acústicas del acordeón, es un músico de primera final en el que descubrimos ciertas afinidades con Salvatore Sciarrino e incluso el último Luigi Nono, al que se concedió un protagonismo sobresaliente en la edición del Festival Resis, de 2024, tirando de ancestro, vislumbrados en su obra una atracción irresistible por el distante legado de ancestrales culturas islámicas perdidas en el imaginario colectivo incorporando en sus lenguajes musicales modismo que darán personalidad al conjunto de su obra, partiendo de largos acordes (masas de sonidos casi homofónicos) enriquecidos con singulares aportaciones tímbricas, en beneficio de la consecución de esa búsqueda de una profundidad expresiva que resuman la trayectoria de sus ambiciones. El Sánchez- Verdú que alcanza los mejores medios expresivos en trabajos como Paisajes del placer y de la culpa, y no en menor grado, en la resolución que se descubre en Quabiyyat, partiendo de un estimulo provocado por la inserción estimulante de un lejano canto tomado imaginariamente de enriquecedoras ornamentaciones de ancestrales litúrgicas ibéricas, similares a las que tantas veces han servido de labor de campo a los investigadores de las formas del Medievo, ahora tan en boga, con ejemplos como Maqbara, aplicables a ritmos y timbres de ansiada procedencia árabe (Qasid 7). Arquitecturas de la ausencia-para ocho chelos-, resulta un excelente punto de comparación, auténtica obra primigenia, reafirmada por su especie de obra escénica Aura, que nos lleva a la poética de Carlos Fuentes.

Arne Nordheim- Flashing-, compositor noruego, ocupa la entrada de la sesión, artista que aúna con perspicacia los recursos de fusión más intricados, y que en algunos aspectos limita en su evolución con Peter Maxwell Davies, y hasta con la herencia del nacionalista- romántico Jan Sibelius, salvando las distancias de estilismos evidentes, acentuando en su voluntad la ansiedad de recrear paisajes nórdicos, en un libre vuelo al que imprime su propio concepto, ayudándose de especiales sonoridades en las que las vanguardias manifiestan una actitud renovadora, tanto desde las obras camerísticas de pequeño formato como en las que talante sinfónico. Paisajismos que descubrimos en Aurora borealis o Solitaire y ya dentro de las de mayores recursos, obras como Epitaffio o Canzona. La escuela polaca de vanguardia, influirá sobre sus trabajos, incorporando con seguridad los recursos de medios electrónicos, con reconocidas deudas con el maestro Krysztof Penderecki, compositor ciertamente infrecuente y que sin el menor obstáculo, se ha decidido por adentrarse en el abanico casi inagotable de los recursos electroacústicos. Su estilo quedaría definido desde el ciclo de canciones Aftonland  (1957), para soprano y quinteto de cuerdas con percusión, tomando textos de Par Lagequist.

Ramón García Balado

10/09/2025

Da Praza de Abastos ao Obradoiro: Banda Municipal

 Praza das Praterías, Santiago de Compostela


Comienzo de temporada de la Banda Municipal de Santiago, dirigida por su titular Casiano Mouriño Maquieira, con un programa  de la serie Paseos, que nos llevan desde A Praza de Abastos ao Obradoiro- As Praterías, día 11 a las 19´00 h., siempre que las circunstancias resulten propicias-, para ofrecernos una selección de obras de Ricardo Dorado, en la popular Torre de Oro-, la obertura de la opereta cómico- mitológica Die schöne Galathee, de Franz von Suppé, cuyo nombre real era Franceco Ezechiele Ermenegildo Cavaliere Supée Demelli (1819/95), para complicar su historia en lo posible y en arreglo de P. J. Molenaar; selección igualmente de la celebérrima zarzuela La Gran Via;  Lenda de Montelongo, de Bernardo del Río, en transcripción de Javier Jurado, escenas galegas  de 1924: Na fiada; canción popular y Camiño da foliada, entremezcladas con Os Passaros do Brasil: Passaros colorados; Pomba triste y Os passaros de Carnaval, de Kees Vlak

Ricardo Dorado, docente y compositor, ejerció profesionalmente en la Banda de Música de la Ac. Militar de Madrid, logrando sus mejores resultados entre los años 1950 y 1960, consiguiendo un prestigio notable antes de llegar a ser Músico Mayor y Director de la Banda Civil y profesor de compositor en los frentes más diversos, en el Real Conservatorio de Madrid, dejando obras de referencia como Fiesta gitana. Paso zambra; Zoraida; Danza oriental o La novia de Portugal. Entre sus alumnos, destacaría Claudio Prieto.  Para alegría de aficionados, la obertura de Die schöne Galathee (La Bella Galatea),de Franz von Suppé,  estrenada en septiembre de 1865,  en el Karl- Theater Wien, opereta cómico- mitológica, en un acto, sobre libreto de Poly  Henrion (Leopold Karl Dietmar Kohl von Kohlenegg, de nombre real), opereta que hace alusión a otra opereta de gran cartel, La Bella Helena, de Jacques Offenbach y que nos trasladaba a una figura de singular belleza de origen mitológico, inaugurando compositor y libretista un estilo que se acercaba sin pudor a las formas del travestismo desenvuelto, destacando los personajes de Pigmalión; Gamímedes su fiel vasallo; Midas, un rendido entusiasta del arte sin remilgos ni reproches, para conceder el tono de prestigio, Galathea, la estatua, a los que secundan un coro de mujeres y voces adolescentes, asistidos por una orquesta de preciso relumbrón.  Von Suppé, en puro estado de gracia, se dejará arrastrar por la tentación de un género definitivamente asumido, en el que tendrán cabida otras obras como Der Pensionat; Zehn und Kein Man (Diez muchachas y ningún hombre); Flotte Bursche (Muchachos alegres); Leichte Kavallerie (Caballería ligera) o Banditenstreiche (Bromas de bandidos).

Selección de La Gran Via- revista madrileña cómico- lírica, en un acto y cinco cuadros, mano a mano entre Federico Chueca y Joaquín Valderde, sobre libreto de Felipe Pérez González, destinado a uno de los regios coliseos el género en aquellos años, el Teatro Felipe, de Madrid, que conocería su estreno el 2 de julio de 1886. De los números musicales, han destacado permanentemente la introducción y polca de las Calles-Somos las calles, somos las plazas; el vals del Caballero de Gracia, acompañado de coro, Caballero de Gracia, me llaman; los diversos intermedios de jugoso enganche; el irresistible tango de la Menegilda, Pobre chica, la que tiene que servir; el tango de Doña Virtudes, Pobres amas, respuesta en toda regla; la jota de los Ratas, un apunte obligado de picaresca, Soy el rata primero; el coro de adolescentes Yo de la yernocracia; la mazurka de Los marineritos; Somos los marineritos; el schottisch del Elíseo Madrileño, Yo soy el Elisedo o el Final con el coro al alimón, La , ra, ra, la…Vagamente, una historieta de convulsión social sin excesivas pretensiones consiguiendo por ello una aceptación inmediata que no ha perdido su gracejo hasta nuestros días, tal cual comprobamos por las veces en que se lleva a escena, permitiendo de largo atrevidas innovaciones, ajenas a la época en la que fue escrita.

Kees Vlak (1938/2014), había sido trompetista en la banda de su padre y también un dotado clarinetista en la Waterlands Fanare Orchestra, en Niuwendam (Amsterdam), un talento precoz que pronto dejará noticia de su valía, en medios como la Orquesta de la Radio Holandesa, tras su estudios de piano con Jaap Callenbach, antes de dedicarse a la trompeta con Marinus Komst, probando como miembro de su orquesta, para ampliar en composición en el Muzieklyceum, de Amsterdam, y en la Berkeley of San Francisco (California), repartiendo de inmediato sus compromisos profesionales con importantes orquestas a nivel internacional, en los que tendrían cabida los espectáculos de variedades, el teatro y las artes escénicas en general. Fue colega de Ru van Veen, con el que estuvo doce años, aunque por casuales indisposiciones, se vio obligado a dejar la trompeta. Ganó el Prix of Hilvarenbeek, con su Western Rhapsodie, punto de arranque de esa carrera de gran futuro, que tendrá resultados con Paso Cabajo; Concierto del Caribe; Around the World y el ciclo destinado para bandas. Passaros do Brasil, obra emblemática, es un trabajo de 1997, al que seguirá La Citadella, para banda de viento.

Bernardo del Río- A Lenda de Montelongo, en arreglo de Javier Jurado, músico que fue director de la Banda Municipal de Santiago y de cuyas referencias tenemos constancia en el trabajo: La Banda Municipal de Santiago. Música en las Compostelanas rúas, desde 1848, de Beatriz Cancela Montes, quien supo destacar la importancia de sus arreglos musicales , mientras componía los pasodobles Aires de Miña terra, Compostela, Cantigas e Agarimos; Gratitud, Lembranza o 23 de Noviembre,  muiñeiras y jotas del estilo San  Benetiño, ¡Arde o eixo, Marica! ¡Leria, leria! o Queicoas, además de la obra en tres  tiempos Escenas populares galegas y la famosa rapsodia de su propia zarzuela A Lenda de Monteongo. También destacan obras para orfeones y coros, como son O pandeiro requinica; Foliada de Pontevedra; Foliada de Carril; Coloradiña de cara; Foliada de Santiago;  Miña Rosiña; Para cal´o corazón; Meu ben capeal´o vento; A Virxe de Guadalupe; ¡Ay meu ben!; Pandereitada da montaña; Cantiga de Palas de Rei; Marica foi ó muiño; Vindo do Faro; O chascarraschás o el Alalá de Padrón, entre tantas otras.

Ramón García Balado

Josep Planells Schiaffino, dirige a la OSG dentro del IX Festival Resis

 Palacio de la Ópera, A Coruña Concierto   de la OSG dirigida por Josep Plannels Schiaffino dentro del IX Festival Resis de   Coruña , en ...