Salón Teatro, Santiago de Compostela
Bach y la ineludible recreación, en la clausura del VIII Festival de Música Antigua de Ateneo Barroco- Salón Teatro, día 20 a las 20´00 h-, con la Accademia del piacere, de Fahmi Alqhai, J.S. Bach en un monográfico, del grupo de Fahmi Alqhai, tras aquella primera visita en la convocatoria de 2019, entonces con el aliciente del reclamo dedicado a Fantasías, diferencias y glosas en un destilado panorama que aportaba anónimos, improvisaciones, clásicos como el Fandango, de S. de Murcia, La dama me demanda o Guárdame las vacas, xácaras y folías o tientos. Fahmi Alqhai, director artístico de FeMas, estudió en la Schola Cantorum Basiliensis, y en la Svizera Italiana (Lugano) con Ventura Rico, Paolo Pandolfo y Vittorio Ghielmi, colaborando con músicos como Jordi Savall, Ton Koopman, Pedro Memelsdorff, realizando importantes trabajos para el sello Glossa, con el que editó The Bach Álbum, argumento que sirve para encuadrar la cita de la jornada, desde simples armonizaciones de melodías para la voz aguda hasta encumbrarse a los dominios del contrapunto con respuestas de contramelodías, en un ejercicio de genuino de fantasías, aspecto que el maestro sabrían tratar en variadas versiones desde un coral ya pensadas para el órgano, para coro, o para instrumentos. Las reducciones organísticas, reflejaban pensamientos melódicos de voces independientes tanto cantables como instrumentales. Accademia del Piacere, estará integrado por Johanna Rose-viola da gamba tenor-; Rodney Prada-viola da gamba bajo-; Javier Núñez- órgano- Rami Alqhai- viola da gamba bajo- y el propio Fami Alqhai, quintón y dirección.
In dulce jubilo, cabecera del programa, nos remite Martin Lutero en su pasión centrada en la importancia de la música en lo relativo a los oficios litúrgicos de la iglesia reformada, que demandaba un necesario protagonismo de melodías sencillas y de fácil aprendizaje por la grey, en el contexto del uso de la lengua alemana, una gran cantidad de ellas ex-novo, particularmente a partir del siglo XVI, y de las que Lutero compondría una gran cantidad de melodías y textos, sin olvidarse del interés concedido a ancestrales cantos sin renunciar a piezas latinas y herencias del gregoriano- Nun komm´der Heiden Heiland, procedente de un himno ambrosiano- un inmemorial fondo de material profano, convenientemente transformado: In dir ist Freunde. J.S. Bach, nobleza obliga, readaptaría en decenas de ocasiones una versión de un mismo coral, adaptado para el órgano, para un coro o para tratamiento instrumental. Los músicos alemanes de iglesia y en especial los organistas, improvisar, componer o realizar arreglos era tema primordial del oficio cotidiano. Este programa que nos aporta In dulce jubilo BWV 368, del que Bach había realizado una sencilla armonización, sobre la voz más aguda y que actualmente se ofrecen ejemplos, merced a los profesores de armonía de los Conservatorios; Liebester Jesu, wir sind hier BWV 731, con su melodía en la voz aguda y ornamentada gracias a su manera suntuosa hasta convertirse en pieza irreconocible, entre trinos, mordentes, apoyaturas y grupetos. Magisterio del contrapunto, resulta, había sido el recibido por las amplias contramelodías sobre un sencillo coral, que se ofrecía como un cantus firmus, especie de lenta base de notas largas sobre una verdadera fantasía. Volviendo a In dulci jubilo, pieza de su tío y suegro Johann Michael (previamente atribuida al él mismo, con el número BWV 751, pudo servirle como modelo para Ich ruf´zu dir, Herr Jesu Christ BWV 639. Las Variaciones canónicas sobre Von Himmel hoch BWV 769, editadas en vida del compositor, resultan un ejemplo excepcional que aprovecharía para algunas de sus obras, dedicadas para su ingreso en una academia exclusiva como la del ilustrado Mizler, tratando el coral con cinco sucesivos ropajes: cánones a la octava; a la quinta o a la séptima, por aumentación o definitivamente como inversión, autoimitacines diversas, tomadas de la melodía original que ingeniosamente embellecerá por su virtuosismo técnico. Verso suelto en su catalogación, resulta el preludio BWV 700, con su correspondiente Fughetta, de los Preludios corales V, Kirnberger BWV 690/ 713, corales para órgano fuera de colección, además del Trío en Sol m. BWV 584, pieza que se ofrece a interpretaciones desde el órgano, y el estilo camerístico en opciones diversas, por ejemplo para flauta, oboe y violonchelo. Para mayor gloria, destaca entre los Corales Schübler y Wachet auf, ruft uns Stimme BWV 645, otro ejemplo de trabajo editado en vida del músico, versión para órgano de una fantasía escrita para coro y orquesta, de la Cantata BWV 140, en la que el coral es cantado por los tenores en la estrofa Zion hört die Wächter singen. La Cantata BWV 140 Wachet auf, Ruft uns die Stimme, para el Domingo de la Trinidad (1731), fue escrita sobre texto anónimo, utilizando estrofas del himno homónimo de Philipp Nicolai (1599), para tres de su números. De ese domingo solo se conserva esa cantata, cuando el músico era organista en Amstadt.
Magnificat BWV 243a- Movimiento-aceptando que Bach compuso varios ejemplos de este canto según la liturgia romana y del que solo nos llegaron dos versiones muy diferentes, la primera para la Navidad de 1723, en la tonalidad de Mi b M. pero no es sino una diferencia menor frente a la inclusión de cuatro piezas adicionales que interrumpen el curso canónico del canto. Se trata de un intento de darle apariencia luterana al Magnificat latino, antes de que procediese a una segunda versión en la que los cambios fueron más radicales, eliminando piezas ajenas al texto principal en su paso a la tonalidad de Re M. De El arte de la fuga BWV 1080, Contrapuntus I & Canon per augmentacionem in contrario motu, obra que continúa y ahonda el tipo de exploraciones emprendidas con La ofrenda musical, una nueva serie de variaciones contrapuntísticas que se agrupan en unidades cerradas y severas; todas las fugas están en la misma tonalidad y en un compás binario con cierta semejanza melódica, existiendo un alto grado de pensamiento musical en sentido absoluto e intelectual. El Coral Wachet auf, ruft uns die Stimme BWV 645, cuenta con arreglos de Fahmi Alqhai, un excelente punto álgido para In dulci jubilo.
Ramón García Balado
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