01/10/2026

Laudatis Funebris, 5 Prantos para un reino, por el Grupo 1500

 San Nicolao de Cis. Oza Cesuras (A Coruña)


Espazos Sonoros
ofrece el programa del Grupo de Música Antigua 1500 en San Nicolás de Cis (Oza Cesures)- día 3, a las 19´00 h-, dedicado a cinco vinculados con el Reino de la Galicia medieval, ese estilo con  primera manifestación en lengua latina y que acabará conociendo las necesarias lenguas vernáculas, dentro de un talante fúnebre y del que, en gallego, se conservan seis escritos, tres vinculados a señeros personajes a nuestra tierra. El Grupo 1500, estará integrado por Tobie Miller- canto y flautas-, Belén Bermejo-canto y percusión-, Berta Ares-fídula-, David Bellas- gaitas y flauta-, y Andrés Díaz para cítola, arpa, flautas y dirección.  Figura por excelencia será Pero da Ponte, autor de cinco, dedicados a figuras como el Rey Fernando III, hijo de Afonso VIII de Galicia y León, y su mujer Doña Beatriz de Suabia, padres de Afonso X, El Sabio (IX en la historiografía portuguesa), destacando que es uno los escasos dedicados a una figura femenina, . Otros dos prantos del autor están dirigidos a nobles de la corte de Fernando III, lo que testimonia su relación con círculos reales. Un quinto pranto, pertenece a un subgénero que llamaríamos burlesco o de escarnio, ya que usa de la muerte real o artificial, de un personaje, en este caso un tal Martín Marcos, para hacer una relación de sus grandezas y virtudes, tal cual era preceptivo en los prantos. Un sexto de los prantos en gallego, es obra de un trobador de trayectoria oscura, Don Denís de Portugal, el llamado Rey Trobador, exponente de la lírica medieval galego- portuguesa. Pero da Ponte, con dos prantos: Que ben se soub´acompanhar y Nostro senhor Deus, que prol vos ten hora, y una elaboración sobre la música del himno de Tomás de Celano (c. 1190- 1260), Dies Irae, instrumental. Una ampliación  de búsqueda en relación con Galicia, en otras lenguas, poseen relevancia notable, el primero es un planch antiguo, conservado en occitano, del compositor Cercamon- con música de Andrés Díaz Pazos-Lo plaing comenz irament- en memoria de Guillerme X, de Aquitania, fallecido en una peregrinación a Compostela; el segundo, un pranto de la misma ciudad  y en latín, Sol eclysim patitur- anónimo del s. XII (Códex de Firenza), dedicado a Fernando III, una valiosa colección de prantos dedicados a Galiza, en los siglos centrales de la Edad Media. Un punto de partida es el planh de Cercamon y que guarda relación con Compostela. Pero da Ponte nos dejó prantos dedicados a la monarquía galego- portuguesa de gran habilidad, según los modelos occitanos, en los que combina solemnidad formal e intensidad emocional sobre un texto de notable perfección técnica a diferencia de otros prantos, como los referidos a Don Dinis, futuro Pedro I, con una biografía plagada de misterios. La dedicación de Fernando III, aporta una formulación más singular a diferencia de otros de la época. La música asociada a aquellos textos, permite acercarse a los dominios litúrgicos y artísticos de entonces. Al no conservarse las melodías originales de los prantos, galego-portugueses de Pero da Ponte, se adoptaron melodías procedentes de las Cantigas de Santa María, ligadas con el ambiente cortesano en el que se movía el trovador. El pranto por Guillerme IX  de Aquitania, un peregrino na Era Compostena, presenta Direi vos senes  duptansa (instrumental), de Marcabrú (c. 1110/c. 1150); Lo plaing comenz iradament (el citado de Cercamon) y Portum in ultimum (Atón, bispo de Troyes (Códex Calixtinus).

El Pranto en latín por Fernando III, en el Manuscrito de Firenza, fuente principal de la Escuela de Notre Dame, conserva un plantus latino dedicado a Fernando III, asunto excepcional para un códice centrado fundamentalmente en figuras del Norte de Francia, con vínculos entre Fernando III y de la monarquía francesa, que permiten aproximarse mejor a su presencia en el manuscrito, conservando igualmente algunos de los ejemplos de plantus polifónicos medieval, muestra extraordinaria del desarrollo logrado en el siglo XIII, destacando entre ellos el Pangue melos lacrymosum, relacionado con la tradición del emperador Federico Barbarroja, abuelo de Beatriz de Suavia, y figura de aspiraciones imperiales de su nieto Afonso X.  Ejemplo postrero, será No solpor da lírica e do reino: o pranto por Don Dinis, canto por el pranto de Johan Jograr morador en León, a la muerte de Don Dinís, el llamado Rey Trobador, una forma de apartarse de los modelos tradicionales, en una alabanza al monarca como protector de los trobadores, y de la poesía amorosa, antes de las presumibles virtudes bélicas, hiperbólicas o exageradas, como era común en los prantos, no solo de los trovadores de Portugal , dados a lamentarse pérdidas similares, sino también en los de León, Castilla o Aragón. No solpor da lírica e do reino: o pranto por Don Dinís, encontraremos Aver non poderían CSM 403- (Cantiga de Santa María); Mors (nstrumental, un anónimo del Codex de Firenza; Os namorados que troban d´amor (Joâo Joglar s. XIV- elaboración sobre la Cantiga de Santa María CSM 49  y Plange regni respublica (instrumental, pieza de Guillaume de Machaut (1300/77). La visita contada en A Igrexa de Santa María de Cuíña, construida a finales del siglo XII y comienzos del XIII, que alberga una importante colección de pinturas del siglo XVI,  tendrá como relator a Quico Cadaval- 16´00 h-, un complemento para esta tarde musical, con el punto de encuentro en esa iglesia para probar en un recorrido que se acerque a las dos horas, en una calculada aproximación y que nos limita a un total de sesenta personas. Una inmersión en la idea de la muerte en el Reino de Galicia, sus ritos funerarios, las artes tumultuarias, esos prantos que configuran el programa de este quinteto, formación en residencia desde la primera convocatoria, con las variantes que los años nos fueron trayendo. A Igrexa de Santa María de Cuíña, conserva una importante representación de esa muerte que nos acerca a una de las previsibles representaciones y visiones medievales, en el contexto de sus propios cánones y misterios, expresados por la narración que nos ofrece Quico Cadaval, quien sabrá mantener el ánimo en vilo, con sus ironías, reflexiones históricas en un patrimonio en clara transformación.

Ramón García Balado

Juan Daniel Jover Piqueres, dirige a la Banda Municipal

Teatro Principal, Santiago de Compostela


Concierto de la Banda Municipal dirigida por Juan Daniel Jover Piqueres en el Teatro Principal-día 4, a las 12´00 h.- para un programa que se anuncia como Valencia da tradición  á modernidade, en compositores de reconocida trayectoria en su Comunidad Autónoma desde Manuel Palau Boix a Rafael Talens, Vicente Terol Xátiva, José Vicente Egea  o Saúl Gómez Soler. Manuel Palau (1893/ 1967)- Marcha burlesca-fue un compositor y pedagogo formado en el Conservatorio de Valencia en donde sería discípulo de Juan Cortés, Pedro Sosa y Eduardo López- Chávarri, obteniendo las máximas calificaciones en piano, ampliando conocimientos en París con Charles Koechlin (armonía y contrapunto y fuga), Maurice Ravel  e J. Ibert (orquestación), dejando como resultado un trabajo repartido en cuatro espacios, la música, la docencia, los estudios musicales, la dirección y la composición. A partir de 1952 y hasta su jubilación, fue director del Conservatorio de Música de Valencia, donde también ejerció como profesor  gracias a esas labores, tendría como alumnos como Luís Sánchez, Emilio Valdés, Vicente Garcés, Ricardo Olmos, Alfonso Blasco, Miguel Asins, José Báguena, José Mir y tantos otros que sabrían mantener su legado. Llegó a ser Consejero Nacional de Música, labor que se ratificaría en otros proyectos como conferenciante y divulgador, en Universidades y centros de cultura. En el espacio de musicólogo, destacó como primer director del Instituto de Musicología de la Institución Alfonso el Magnánimo de Valencia. Mostró gran interés por los estudios de materias centradas en las especialidades  etnomusicológicas, que le llevaría a editar la colección de temas populares valencianos, con mayor relieve en su trabajo Elementos folklóricos de la música valenciana, editado en 1925, lo que le supondría la concesión del Primer Premio de la Diputación Valenciana, en los Juegos Florales de Lo Rat Penat

Colaboró como crítico musical en publicaciones especializadas en revistas y diarios como Las Provincias, Correspondencia de Valencia, Jornadas y Ritmo o Musicografía, destacando entre sus estudios sus trabajos dedicados a la música contemporánea, como Jornadas de Valencia, y monografías dedicadas al valenciano Juan Bautista Comes, editado por Armonía, de Madrid. En lo relativo a la dirección de orquesta, comenzaría sus actividades profesionales dirigiendo a prestigiosas bandas como las de Liria o la de Moncada, ya desde sus años primerizos, poco antes de fundar una orquesta de cámara llamada Pro Arte, agrupación que ampliará en poco tiempo como Orquesta Sinfónica  Pro Arte, punto de salida hacia proyectos como director invitado como el Orfeó Valenciá, la Banda Municipal Valenciana, la Sinfónica Madrileña y la Orquesta Clásica de Madrid. Los oficios como compositor, dejarían también obras escénicas como Beniflors, Joyel, Maror, Amor torna, A vora del mar, Lliri Blau, y entre las orquestales, esta que esta vez se nos ofrece, junto a Tres dances valencianes, Poemas de llum, Dança dels siquets, o el Concierto dramático, para orquesta y el Concierto levantino, para guitarra. Destaca por su estilo de estética localista con ciertas innovaciones dentro de las vanguardias con resultados ostensibles como la obra Gongoriana, Premio Nacional de Música y que repetiría en dos ocasiones, una obra compuesta precisamente con motivo de la conmemoración del centenario de Góngora, con inspiración en letrillas y romances. Otra concesión le vendría por Atardecer (1945), obras de mayor ambición. Apartado de prestigió serán sus obras sacras, las piezas para banda: Bétera; Marcha valenciana; la serie Dances valencianes; la Marcha solemne o Rumores del Genil, un estilo de pasodoble. Saúl Gómez Soler Ontiyent, aporta El racó de L´Or y Vicente Terol Xátiva (1886/ 1957)- el pasodoble Las provincias-, página genuinamente descriptiva a tenor de la tradición levantina con detalles folkloristas.

José Vicente Egea Insa– El camino del pasodoble-, director y orquestador además de compositor, formado como trompetista tras realizar estudios de piano, violín, percusión y especialidades como dirección coral, tras asistir a diversos cursos con maestros de prestigio, que le facilitarían especializarse en otros países europeos, tras obtener premios de fin de carrera en composición y en Música de cámara, dirigiendo formaciones como el Grupo de Cámara de Los Pirineos AKT. Destacan de su catálogo obras como Catarsis, para banda sinfónica, de 1982, estrenada en San Sebastián, en 1988; Tres pequeñas invenciones para piano; Trío de viento; el Cuarteto de cuerda; El principio del fin o La fantasía para una ceremonia, todas ellas de 1985. Obtuvo el Premio de Composición Fernando Remacha, por El principio del fin, uno de sus trabajos más relevantes escrito para orquesta. Con El Poema Sanferminesco, de 1985, obtuvo el Premio de la Diputación Foral de Navarra, estrenado ese mismo año, antes de su Sinapsis, para quinteto de vientos (1986), estrenado en Rentería, junto a otras obras instrumentales para solistas o pequeños grupos de cámara. Los jueces de los infiernos, será una obra para orquesta de excelente proporciones y que ya había tenido una versión para quinteto de viento; el Concierto para piano y orquesta en Re, será otro de sus proyectos importantes que se añade a obras como las Variaciones para piano de Iruñaku Taldea; el Concerto grosso, para orquesta de cámara; el Agnus Dei, para solistas, coro mixto y orquesta, de 1988, un ejemplo de su dedicación a las obras corales que tendrá reflejo en Maldició, presentada en Tolosa con la que lograría el Premio Internacional de Masas Corales. A partir de 1989, dedicará un atención destacada a las canciones en euzkera, editadas por la Federación de Coros de Guipuzcoa, para coro mixto y otras para voces blancas, en un ambiente vasco. Rafael Talens- Cançons de Mare, un tríptico pintoresco de este músico de Cullera-, que se especializó entre su tierra y Madrid, antes de indagar en vanguardias dentro de la electrónica en San Petersburgo y en Vilna; obtuvo el premio de investigación y composición musical Euterpe 2000, de canción folklórica y el Primero de Bandas de Música del Ayuntamiento de Onda, entre otros similares. En su estilo, caben las influencias de orquestación de los impresionistas como Maurice Ravel, e incluso de L. v. Beethoven. En su música sobresalen las formas avanzadas basadas en la armonía tradicional, a la búsqueda del encuentro con el oyente, destacando obras como Sicaria; Cançons de Mare y Festivales, un músico que ejerce la Cátedra de Armonía en el Conservatorio Superior de Música de Valencia, siendo vicepresidente de la Asociación de Compositores Sinfónicos de la Comunidad Valenciana (COSICOVA), además de dirigir la Orquesta Municipal de Valencia.

Ramón García Balado

Laudatis Funebris, 5 Prantos para un reino, por el Grupo 1500

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