Casa das Máquinas, Santiago de Compostela
Fechas intensas dentro de Contemporáneas que recibirá en estos días la actuación de la JONDE y el Ensemble Modern, bajo la dirección de Isabel Rubio en A Casa das Máquinas entre el 21 al 23, en este encuentro formativo que nos descubrirá a compositoras de primer rango como parte del ideario trazado en este certamen. El Ensemble Modern, al que ya tuvimos compartiendo actividades con la propia JONDE, es una formación nacida en 1980, teniendo su sede en Frankfurt y que para esta convocatoria presenta un colectivo integrado por 18 músicos procedentes de distintos países cultivado un amplio espectro de de obras en repertorio, aspecto que cultivan en sus giras que les llevan desde los Estados Unidos, Japón o países europeos, en colaboración con proyectos de similares ambiciones en calidad de formación invitada, habitualmente aportando obras de estreno o encargo, bastantes como demanda de los entes institucionales que demandan sus trabajos, primando la colaboración con los propios artistas en un calculado proyecto de precisión. Hablaremos de compositores como George Benjamin, John Adams, Heinz Holliger, Rebecca Sauunders, Gÿorgy Ligeti, Unsuk Chin, Karlheinz Stockhausen, Hans Zender, Mark-Anthony Turnage, Brian Ferneyhough, Heiner Goebel, Vito Zuraj, Peter Eövös, Hans Werner Henze o Brigitta Muntendorf. Desde 2020 disponen de su propio sello discográfico con el que han registrado más de 150 obras y a partir de 2003, crearon la International Ensemble Modern Accademy, centrada en proyectos de carácter pedagógico de formación musical que fomenta los proyectos de creación artística . En 2024, el Ensemble Modern fue galardonado con el León de Plata de la Biennale Musica di Venencia.
Isabel Rubio, directora asociada de la Orquestra Simfònica del Vallès,y titular de la Jove Orquestra de les Comarques Gironines, obtuvo importantes premios además de ser asistente de Kirill Petrenko, en la Berliner Philharmonic O. (2021) comenzando una carrera que la llevó a colaborar con orquestas del ámbito nacional e internacional: Codarts Symphony (Holanda); Orkiestra Symfoniczna (Polonia) o la Antalya Devlet Senfoni Orkestrasi (Turquía). Realizó estudios de dirección con J. Miguel Rodilla, J. Rafael Pasqual- Vilaplana y Cristóbal Soler, ampliando con Paavo Järvi, John Carewe, Dima Slobodeniuok, E. García Asensio, César Romero, Jan Cober, Douglas Bostock, Ives Segers, Rubén Gimeno, Philippe Gérard, Álvaro Albiach, Nicolás Pasquet o George Pehlvanian. Participó en la Semana de Música Religiosa de Cuenca, en el de Órgano de Lugo, en los Encuentros de Composición de Valencia, destacando su trabajo reciente con el Concierto nº 3, de S. Rachmaninov, con la Orquesta Sinfónica de Castilla y León y el pianista Josu de Solaun.
Para la jornada del día 21, a las 20´00h, contaremos con obras de seis compositoras comenzando con Kaija Saariaho (1952(2023)- Cendres (para flauta alto, chelo y piano (1998), la finlandesa que por infortunios de la vida, no llegó a ser artista en residencia de la RFG, tal como estaba previsto. Saariaho había recibido la herencia de Sibelius y aspectos de Shostakovich por su fertilidad creativa, a lo que se uniría su admiración por Henri Dutilleux, y los oficios de los músicos centroeuropeos, y el manejo de nuevas tecnologías procedentes de las experiencias adquiridas en el IRCAM, de Pierre Boulez que se confirmará en un destacado catálogo en el conjunto de sus obras privilegiando indistintamente las formas instrumentales y vocales gracias a su capacidad e imaginación en lo relativo a la acentuación de atmósferas poéticas. Podremos recordar obras suyas como D´om le vrai sense, dirigida por Baldur Brönnimann y el clarinetista Kari Kriikku, escuchada en abril de 2024, junto a obras de Erich Wolfgang Korgold y Kurt Weill, casi un homenaje a su figura. De la finlandesa destacan obras como Du cristal…à la fumèe, sobre un tejido sonoro sensual; Verblendungen, de trazos vigorosos o la ópera de notable divulgación L´ amour de loin, sobre texto de Amin Maalouf.
Carme Rodríguez- Unha estrela danzante (para clarinete, trompa, viola, contrabajo, percusión y piano), compositora con presencia frecuente en este ciclo como ya nos ofreció en la pasada cita con Alalá das Paixases Verticais, integrada en el registro Kaleidoscope del Isabel Pérez Dobarro, una pieza programática que epitomizada la costa gallega, tierra natal tanto de la compositora como de la propia intérprete, enraizando la tradición del Alalá, el canto solista y melismático que establecía un juego de contrastes dinámicos que entretejían un rico tapiz a través de la inspiración en la tradición autóctona. Younghi Pagh- Pan (1945)- U mul (para flauta, clarinete, violín viola, chelo, contrabajo y percusión)-, un dialogo intercultural, dentro de esta ambición de descubrir la genuina dimensión de los jóvenes talentos, como es el caso de Cathy Milliken (1956)- Three steps (para trompa, violín y violonchelo), pieza escrita en 2010, una manera de adentrarse en una dimensión simbólica que dejará paso a Hilda Paredes (1957)- Juegos prohibidos (para clarinete, violonchelo y piano), obra de 2019, que se plantea en el espacio de la dimensión ética de la propia dimensión ética, preparando la entrada de la pieza de Hannah Kendall (1984)- Vera (para clarinete, violín, viola y violonchelo), compuesta en 2008,marcada por una intensidad narrativa.
Para el día 22, en A Casa das Máquinas, 20´00 h-, un segundo eslabón que tendrá continuación en la jornada siguiente en esta oportunidad con otras cinco obras que se manifiestan en el mismo contexto cuyos valores resultan evidentes ampliando el sentido de su comprensión más allá de lo estrictamente audible. Cada obra propone una forma particular de reinventar las posibilidades musicales modificando los materiales sonoros y alterando la percepción del sonido, explorando nuevas relaciones entre los instrumentos o incorporando procedimientos ajenos a la música como motores del proceso creativo. Isabel Rubio, la directora, nos mostrará el grado de sus oficios logrado gracias a sus experiencias con maestros como Kirill Petrenko que sería un grado de referencia hasta una actualidad, constatable por sus labores de temporada con las orquestas de nuestro país. Para esta nueva comparecencia, compositoras como Amy Williams (1969)- Bells and whistles (para violín, violonchelo y piano (2022), pieza que muestra una energía a la par, mecánica y cinética. Jennifer Walshe (1974)-unbreakable line, Hinged waits- para flauta, óboe, clarinete, violín, viola, violonchelo, percusión y piano (2002), pieza que transforma gestos y técnicas instrumentales redefiniendo el acto de interpretar. Seyko Itoh (1983)- My favorite thing II (para flauta, clarinete, violín, chelo y piano (2013), una integración de juegos combinatorios inspirados en los anagramas de nuevas relaciones musicales. Malika Kishino (1971)- Lamento II (para violín y viola (obra revisada entre 2014/21), una apuesta por crear organismos sonoros en los que la naturaleza, memoria y espacio se mezclan, antes de pasar a Ruth Crawford (1901/53)- Diaphonic suite nº 2 (para fagot y chelo (1930)- pieza que desarrolla una nueva síntesis basada en la autonomía de las voces, con un rigor estructural. En conjunto, un programa que pretende presentar universos sonoros en los que las técnicas extendidas, los procesos combinatorios o las incorporaciones del ruido y el movimiento funcionan como herramientas para innovar las relaciones entre los sonidos, el espacio y el tiempo, junto a la manera de percibir la música.
Ramón García Balado

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