Teatro Principal, Santiago de Compostela
Concierto de Ars Atlántica esta vez integrado por Manuel Vilas-arpa italiana de tres registros y dirección- Raquel Mendes-soprano-en el Teatro Principal, día 7, a las 20´00-, para un programa que elige obras que cobraron razones ,entre Florencia y Mantua, el arpista como figura clave del certamen, y por su colaboración con formaciones como Forma Antiqua, Ay Ayre Español, La Galanía, Le Tendre Amour, Musica Ficta, Les Musiciens du Louvre, Capela de Ministrils, Ensemble Elyma, que sentó sus principios en la primera cita del Festival Via Stellae (2007), dando a conocer la Cantate Contarini, con la mezzo Marta Infante, llevado a registro con la colaboración del gambista Santi Mirón y el clavecinista Bruno Forst, destacando su proyecto dedicado al Manuscrito Guerra, al que se añaden los trabajos dedicados a las arpas chiquitanas, la serie de tonos humanos, El retorno de las Musas , dedicado a actrices y cantantes del XVII, como Vanesa Muela, Yaya Kuntur, himnos en latín y quechua (s. XVI-XIX, con la voz de Magali Revollar y el tenor Diego Blázquez, disponiendo de su propio canal audiovisual, que muestra su colección de instrumentos de época.
Raquel Mendes, mezzosoprano, estudió en el Conservatorio de Música Calouste Gulbenkian (Braga), especializándose como solista con Inês Sofia, tras formarse con Maria José Carvalho y Ana Rute Rei, logrando la máxima distinción en canto con Antonio Salgado, en la Escuela Superior de Música y Artes del Espectáculo (ESMAE), de Oporto, recibiendo el Primer Premio de la Fundaçâo Rotária Portuguesa (2023), y el de Concurso Internacional de Música Cidade de Almada, y un segundo del Concurso José Augusto Alegria, fue fundadora de los ensembles Il Filo d´Oro y de L´Amoureux Empire, especializados en criterios historicistas, además de colaborar con La Grande Chapelle, Ludovic Ensemble, Ensemble Bonne Corde, Cupertinos, Concerto Campreste, además de estrenar obras de Alexandre Delgado, Pedro Lima, Francisco Fontes, Joâo Santos o Afonso de Portugal.
Jacopo Peri/Ottavio Rinuccini, con dos pasajes primordiales de Dafne (Florencia c. 1598), Chi da´lacci d´amor , sò de Venere y Bella ninfa, Peri, de familia de prosapia florentina, sirvió en la corte de los Medici, siendo miembro de la Camerata Bardi, con la que realizaría una serie de intermezzi, con su maestro Cristofano Malvezzi y con Striggio, asociándose con Jacopo Corsi y con Rinuccini, para la tragicomedia Dafne, ofrecida en el Carnaval de 1598, aunque su obra señera, será Euridice, sobre libreto del mismo Rinuccini, obra que en su estreno incluía piezas de Giulio Caccini, con las voces solistas, sabría destacar un coro a cuatro o cinco voces, con cierta imitación del estilo que se acercaba al seguimiento de la palabra, entre pinceladas de un perfilado cromatismo y un punto de equilibrio con los silencios, la Euridice sería también representada en el Palacio Pitti, el 6 de octubre de 1600, con motivo de los esponsales de Enrique IV y María de Medici.
Benedetto Ferrari (c. 1603- 81) Io son amante d´un crin aurato, con estreno en Venecia, en 1633, tiorbista de élite, y buen libretista de espectáculos líricos, colaboraría con Francesco Manelli, en la primeras óperas destinadas a los teatros públicos venecianos, después de probar fortuna como cantante de coro, en el Collegium Germanico, de Roma y en el Farnèse de Roma, antes de instalarse en Módena y Venecia, publicando su primera colección de madrigales y arias Musiche variae, con muchos de los poemas de su propia autoría, mientras escribía el texto de L´Andromeda, con la que inauguraría el Teatro de San Casiano, con el feliz añadido de Il Pastor regio, al año siguiente, obra que se perderá en el anonimato de la historia, mejor memoria nos dejó el famoso dúo Pur ti miro, pur ti godo, que acabará incorporándose de forma curiosa a L´Incoronazione di Poppea, de Claudio Monteverdi. Ferrari acompañaría como músico en gira, como tiorbista, en agrupaciones dirigidas por Manelli, llegando a ser músico en residencia en Bolonia y tras su vuelta a Venecia, preparará su traslado a Módena, en donde tendrá la ocasión de repetir en la corte de los Este, para la que compondría óperas y ballets.
Giulio Caccini- Le Nuove Musiche (Florencia- 1601/14)-, de la que tendremos Amarilli mia bella y Non ha´l ciel co tanti lumini, una ilustre familia de músicos y artistas, célebre cantante e instrumentista al servicio de los Medici, y miembro de la Camerata Bardi, uno de los adalides en componer monodias especialmente dedicadas a voz de tenor, muy cuidadas en cuanto a los detalles de acompañamiento, en particular con laúdes, chitarrone, varias formas de violas y arpa, con influencias de Bardi, Galilei y Mei, llegando a la cumbre de su quehacer por la capacidad de evocar los sentimientos más profundos y arrebatadores, el llamado stile recitativo, impregnará el planteamiento de su discurso musical, ya desde sus primeras monodias, con ejemplos como Il rapimento di Cefalo, representada en la boda de Maria de Medici y Enrique IV, tomando parte igualmente en L´Euridice, de Peri, sus labores como maestro de canto, ayudaron a su consideración y celebridad, asunto compartido con miembros de su entorno familiar, como la muy respetada Francesa Caccini (La Cecchina), su hija mayor y su heredera musical. Una entente artística que se proyectará en la historia, conocida como Il Concerto Caccini, siendo invitados por María de Medici, a participar en el grupo de sus iniciativas. Un anónimo romano, pone un punto de continuidad, con una Tocata- Chacona, del siglo XVII.
Francesco Cavalli (1602/76)-La Rosinda (Vieniinquesto seno, solo de Nerea, (Venecia, 1604), gran maestro del estilo veneciano muy asociado a San Marco, tomando de su mecenas el nombre con el que se daría a conocer, Federico Cavalli, probando en sus comienzos como cantante, en la Capilla de San Marco, siendo beneficiado por su relación con Monteverdi, en su relación con los teatros venecianos, compaginando sus obligaciones como organista de San Marco, mientras comenzaba a consolidarse su carrera operística con obras como Le nozze di Teti e di Peleo, estrenada en el Teatro San Casiano; sus colaboraciones con Giovanni Faustini, la popular por excelencia Egisto; Ormindo; Dorclea; Giasone; Calisto, Eritrea o Xerxe, sobre libreto N. Minato y Erisimena, con texto de A. Aureli. Su etapa con el Cardenal Mazarini, en París, aportará obras como Ercole amant, destinada a un nuevo teatro construido por Carlo Vigarini, con motivo de los esponsales de Luís XIV, entre amplias escenas de ballets que tardará en representarse.
Tarquinio Merula (1595/ 1665), con una Canzonetta Spirituale sopra alla nanna, violista de Cremona además de organista compositor, un músico de carácter inestable, aunque se mantendría durante un largo período en la misma plaza, en la Capilla Superior de Sigismundo III, en Varsovia, antes de trasladarse a la Capilla de Santa María La Mayor, de Bérgamo, en la tendría ostentoso enfrentamientos con sus alumnos, repartiendo oficios en otros templos, a consecuencia de su carácter personal. Fue miembro de L´ Academie dei Filomimusici, de Bolonia y recibió la orden de Caballero del Toison de Oro, gracias al resultado de obras como Il Primo libro de motetti; La finta savia; el libro secondo de concertó spirituale, y por la serie de Canzoni, con violín, para dos, tres y cuatro voces.
Sigismundo D´India (c.1582- 1629)-Un di di soleto, al que seguirá un anónimo italiano, del XVII, noble siciliano y compositor especializado en monodias profanas que recorría Italia sirviendo a los duques de Savoya, y las cortes de los Este, pasando por Florencia en donde conocerá a Caccini y a Vittoria Archelei, interprendo sus monodias, en Roma, su música sería reconocida en el Palacio del Papa Urbano VIII, pasando por Turín en 1623, en donde dirigirá obras suyas de tipo camerístico, junto a obras profanas como Zalizura -favola pescatoria-, antes de continuar en Módena y Roma, completando su último libro de madrigales, en un amplio ciclo sobre Il pastor fido, y su Missa Domine clamavi ad te, ejecutado en la Capilla Giulia, fue un modelo de transición entre lo antiguo y lo moderno, especialmente en los madrigales polifónicos, o la serie de sus monodias tituladas Musiche.
Claudio Monteverdi/ Ottavio Rinucini- L´Arianna, de la que proviene Lasciame moriré (Lamento di Arianna), obra de la que conocemos esta página definida más tarde como la parte más esencial de la misma, única que fue publicada en 1623 en Venecia por Gardano con ese título de Lamento di Arianna y que sería contemporánea de la colección Il maggio Fiorito, de Michelangelo Fei, en una edición de Giovan Battista Rocchigiani, por esas fechas, había publicado también la mayor parte de la versión a cinco voces del Sesto libro de madrigales (Venecia, Ricciardo Amadino), mientras se divulgaban copias de la obra, una de ellas podrían ser la florentina de la Biblioteca Nacionale Centrale, Magliabechiano. También de Monteverdi, Si dolce è il tormento, pieza embriagadora del apartado de arias como son Ohimé ch´io cado, ohime; La mia turca che d´amore, que representan un estilo marcado por las variaciones estróficas sobre un mismo bajo.
Ramón García Balado

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