06/07/2026

Cuarteto Brétema, en el Curso Airas Nunes

Casa das Máquinas, Santiago de Compostela


A Casa das Máquinas acoge al Cuarteto Brétema dentro del Curso Airas Nunes- día 8, a las 20´30 h-, con obras de Gustav Mahler y W. A. Mozart, agrupación con formación en la ESMUC y que recibió asesoramientos del Cuarteto Casals- Vera Martínez Mehner, los hermanos Abel y Arnau Tomás, ampliando con Cristina Cordero, para consolidarse en los estilos camerísticos, que les llevará a probar profesionalmente en certámenes de ámbito internacional, que se confirma en los resultados artísticos obtenidos. Mario Rabanal Freire, violín, tuvo como maestro a Yuri Volguín y colabora con la OSG, bajo la dirección de Roberto González-Monjas, tras haber recibido una beca de la Fundación Anna Riera 2025/6; Sara León, viola, tuvo como maestros a Asan Pillai, Jonathan Brown, Laure Gaudron, Wenting Kang, Thomas Riebl, o Ana Puig, en la ESMUC, siendo miembro de la O. Nacional de Catalunya, y académica en la Franz Schubert Philharmonie Orchestra además de acompañar a solistas como Maxim Venguerov o Daishin Kashimoto. Nuria Pons Orfila, chelista, siguió estudios en la ESMUC, con el profesor Cristoforo Pestalozzi, además de integrarse en la Jove O. Nacional de Catalunya, en la Mahler Chamber Orchestra participando en galas de divulgación, trabajando con directores como Xavier Puig, Isabel Rubio y Andrés Salado; Iván Carpintero Vivar, piano, cursa masters también en la ESMUC, donde realizó el Grado Superior, habiendo ganado primero premios como el Linares Marisa; Julio García Casas; siendo becado por la GO Kunstakademie  Gent, y clases de R. Akarratsu, A. Fiderkiewicz o G. Díaz Jerez.

Gustav Mahler, en una obra primeriza, el Cuarteto en La m., para piano y cuerdas, del año 1876, composición sin dedicatoria y estrenada en el Conservatorio de Viena, el 10 de julio, de 1876, teniendo una primera edición completa a cargo de Sikorski (Hamburgo), en 1973, edición de Peterr Ruzicka; obra en un tiempo Nicht zu schnell (No demasiado rápido), una especie de Andante en estilo bitemático. Abundan las polémicas musicológicas dejando como resultado este nombre para lo que será la obra, con la insalvable duda de quedar como un trabajo de sus años de Conservatorio, cuando el músico dudaba sobre sus intenciones hacia un futuro evidentemente incierto, el propio autor llegó a interpretar parte del teclado, en aquella fecha, ofreciendo en Jihllava la primera interpretación en tentativa pública, antes de intentar abordar los cuatro movimientos aunque la obra que conservaría su estimada Alma, incluiría tan solo dos; El Andante y un breve fragmento de 33 compases de un Scherzo, partes que publicaría Peter Ruzcika, quien editaría los resultados en 1973, casi un cuarto de hora, antes de que Alfred Schnittke, tan respetado en la actualidad, nos ofrezca una versión acabada, que revisaba el Andante inicial y completaba el Scherzo. Existe una primera interpretación del 12 de febrero de 1964, en Nueva York, en manos del pianista Peter Serkin, acompañado por el Cuarteto Gelimir. Una partitura que hace un uso fuerte y disciplinado del motivo y del desarrollo, muy cercano a Beethoven, mostrando una respetable expresividad lírica con detalles que nos acercan a Chopin y F.Schubert, lo que nos facilita entender la elección de la tonalidad, sorprendiendo el arranque de la obra, con sus temas entrecortados que establecen el ritmo del movimiento, en el que parece insinuar una antelación de la entrada de La noche transfigurada, de Arnold Schönberg.

W.A. Mozart -Cuarteto nº 1, en Sol m. K. 478-, obra del otoño de 1785, primera perteneciente a dicho género en un período dedicado especialmente a composiciones vocales mientras completaba Le Nozze di Figaro, estamos ante una impronta innovadora con tintes romántico, trabajo compuesto en cumplimiento del contrato debido con el editor F.A. Hoffmeister, quien le había encargado otras tres obras, en el espacio del cuarteto con piano, un estilo ciertamente insólito por su planteamiento instrumental, con una tonalidad rara en su producción y siempre ligada a mensajes de pesadumbre e inquietud, distanciada de los estilos de galantería y las convicciones al uso, aceptando quizás una posible sensación de ternura, sobre esta obra, Alfred Einstein, uno de los estudios de su obra de mayor arraigo, comentará: Este cuarteto ofrece a  sus intérpretes la ulterior dificultad de un tratamiento insólitamente serio, apasionado y profundo; no se trata ya en absoluto de una música mundana, que se pueda escuchar superficialmente con una sonrisa. En el rondó, de un tema de Johann Christian Bach, aparece un tema que florecerá en el de este cuarteto con piano y cuerdas, y como curiosidad a tener en cuenta, aparecerá en un comentario publicado en 1788, en el Journal des Luxus und der Moden, una mención detallada de la obra: Mientras otras piezas se tienen en pie, aunque estén mediocremente interpretadas, en esta composición mozartiana, no se puede escuchar tocada por simples aficionados. Esto ha ocurrido por cierto  varias veces durante el pasado invierno y así no podía gustar; todos bostezaban de aburrimiento por la incomprensible cháchara de los instrumentos que no conseguían encontrarse en los consabidos cuatro compases y cuyo imposible empaste no revelaba ninguna unidad de expresión. En este caso no hay base para pensar en el éxito exterior, en el favor de la moda o  en las alabanzas convencionales.  Los dos cuartetos con piano realizan perfectamente la síntesis de dos mundos opuestos, el del diálogo dramático y el de la introspección más concentrada, asunto que no sería posible sin la proximidad de la ópera Le Nozze di Figaro, bajo cuyo signo histórico y artístico, verían la luz estos dos cuartetos claramente parejos en fechas de composición.

Ramón García Balado  

05/07/2026

Carus Trio, en el Curso Airas Nunes

 Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela


Concierto en la Sala Mozart del Auditorio de Galicia- día 7 a las 20´30 h-, con el Carus Trío integrado por Luís López Jorge- violín-; Revaz Khaindrava- cello- y el pianista Julius Backer, para escucharles en obras de Clara Schumann y L. van Beethoven. Músicos que estudiaron en la Hochshule für Musik und Tanz, en Colonia bajo el impulso de Trío ATOS, Alexander Melnikov, y Anthony Spiri, desde 2024, disfrutan de una beca de la Fundación  Werner Richard- Dr. Carl Dörken. Destacan entre sus maestros, Ariadne Daskalakis, Annette von Hehnan, Thomas Carroll, Claudio Martínez Mehner, Andreas Steier, Alexander Melnikov y Robert Levin    Ludvig v. Beethoven con el Trío en Si b M. en sus tiempos Allegro con brio; Adagio; Tema con variazioni: Allegretto, obra que comienza con un tiempo garboso para seguir con un Adagio- la parte más entusiasta de la obra- para llevarnos a la conclusión en forma de allegretto. El trío fue compuesto indistintamente para piano, clarinete o violín y chelo, cuando el autor frisaba la treintena, con el aliciente de que los tres solistas se reparten las variaciones como buenos colegas, entre cuadros más o menos hoscos y un balanceo de detalles juguetones y meditativos, que parecen abocarse hacia un final. Para mejor perspectiva, las variaciones se reparten en una especie de mélange, estilo muy admirado en tiempos del compositor, que ya había terminado el Quinteto Op. 16; las Sonatas para piano Op. 10; los tríos para cuerda Op. 9 y las Sonatas para violín Op. 12. , obras de diversa importancia constructiva y expresiva. El tema de las variaciones está claramente tomado de El amor marinero (o El corsario por amor), de J. Weigl, obra representada en Viena en octubre de 1797, y  en el momento de la publicación del trío, el editor Artaria declaró haber sugerido personalmente al compositor aquel tema en concreto para las variaciones- especialmente el aria Pria ch´io l´impegni, aunque el autor no terminará por admitirlo. Sobre el Adagio, comentaría Pestelli: Si el tema principal entonado por el violonchelo sigue siendo rico, en medio de su progreso interrumpido, en impresiones vocales, el núcleo más personal de esta página reside en la parte central: es solo un breve inciso propuesto por el piano y repetido por los instrumentos de cuerda, pero envuelto por arpegios fluidos, con una respiración casi sinfónica o, en cualquier caso, más amplio que el que suele haber en la música destinada al género camerístico. El anuncio de la publicación del trío, se debe a una nota aparecida en el Allgemiene Musicalisches Zeitung,  el 3 de octubre de 1798, etapa en la que compuso dos obras para piano, y el Op. 16, obras que presentan homenajes a otras obras mozartianas como el Quinteto K. 452 y el Trío de Los bolos .  K 498, obras maestras en su género y difícilmente superables, que hubiesen supuesto duras trabas para otros músicos. Un alumno suyo F. Ries, que también lo había sido de Damiel Steibelt, dejará para la memoria una divertida anécdota en relación con su primera interpretación, de las que serían protagonistas los dos maestros, entre la cascada de curiosas apreciaciones, en particular en cuanto al uso del tremolando que acabaría por acerlo famoso por sus efectos chocantes.

Clara Schumann, a la que escucharemos por una par de obras muy apreciadas, tendrá el Trío con piano Op. 17, en Sol , obra notable y fecunda como nos cuenta Joan Chisssell, de un período realmente intenso, obra con todo concluida de  forma apresurada, entre abundantes alteraciones, a tiempo para el primer ensayo que se ofrecería el 2 de octubre de 1846; su diario reflejaría el entusiasmo y la alegría que motivaron las posibilidades reales de abordarlo sin temores, mientras conseguía mantener en alto los estados ciclotímicos de su apreciado Robert, siempre sería su apoyo incondicional, y ese diario lo confirmará: No hay felicidad mayor que la de componer algo y luego escucharlo. El trío tiene algunos pasajes muy bonitos y creo que es bastante satisfactorio desde el punto de vista forma. El 18 de noviembre, aparecerá un comentario autocrítico: Esta noche interpreté el Cuarteto para piano de Robert Schumann y mi propio Trío, en que cada vez encuentro más inocente y cuando recibió la copia de la obra publicada, en septiembre de 1847, se  sintió mortificada: Hoy recibí las copias impresas  de mi Trío, pero no me agrada mucho. Comparado con el de Robert, sonaba sentimental y amanerado.

Ramón García Balado

23/06/2026

Zoar Ensemble, en el IX Festival Clas Cla͐s de Vilagarcía de Arousa

 Salón García, Vilagarcia deArousa


Concierto del Ensemble Zoar en el IX Festiva Clas Cla͐s de Vilagarcía de Arousa en el Salón García- día 27, a las 12´00 h., con obras de Tierry Escaich, Fernando Buide, César Franck y Carl Nielsen. El Ensemble Zoar, está integrado por Joan Ibáñez (clarinete), David Villa (oboe), Álex Salgueiro (fagot), Benxa Iglesias (trompa) y el clarinetista Antonio Suárez, formación con larga trayectoria por sus colaboraciones con otros artistas de distintos ámbitos como el escritor Manuel Rivas, la pianista Rosalía Gómez Lasheras, la Orquesta Gaos, el VintEnssemble, Paquito D´Rivera, Gabriel Busi, J. Luis Turina, Patrick van Deurzen, Óscar Navarro o Alevideder y Fazil Say. apostando regularmente por repertorios menos frecuentes, con ejemplos como la Suite Iberia de Albéniz,  en transcripción para esta formación. Galicia les conocer por su presencia en centros como el CGAC, A Cidade da Cultura, festivales asentados y consolidados, Museo das Belas Artes (A Coruña), Bal y Gay, Ciclo Enclave y otros del ámbito nacional, siendo finalistas del III Premio Martín Códax de la Música en 2016.

Thierry Joseph Louis Escaich, tendrá sus Trois instants fugitives, un compositor y organista con estudios en el Conservatorio de París, obteniendo la especialidad de organista con Vincent Warner, en Saint-Étienne des Mont, interesándose desde joven por las materias relacionadas con el mundo del cine, con trabajos como Franck Borzage. Séptimo cielo, en 1999, recibió el Prix des Lycées (2002), el SACEM (2004) y el French Victoires de la Musique. En su repertorio, a tenor de sus especialización, destaca su obra La Barque solaire, para órgano y orquesta, también el ballet para el New York City Ballet  The Lost Dancer. Entre otras actividades sobresale la incorporación en calidad de miembro en residencia de la Orchestre National de Lyon y del Ensemble Orchestal de París. Colaboró con artistas como Christoph Eschenbach, Lothar Zagrosev, Jun Märkl, John Mark Ainsly, el Trío Wanderer, Paul Meyer y formaciones como la Philharmonic Orchestra, la Konzerhaus de Berlín, la Menuhim Orchestra o Radio France. Desde 2024, ocupa la plaza de organista en Notre Dame, de París.

Fernando Buide, uno de nuestros compositores más prolíficos, recupera  Mesetas, obra encargo de la OSG, para el IV Festival Resis, que promueve Hugo Gómez Chao, un trabajo que en su fecha interpretó El Zoar Ensemble, junto al Quinteto de viento Op. 26, de Arnold Schoenberg- Schwungvoll; Anmutig und heiter (Scherzando); Etwas lansam (poco adagio) y Rondó-, un 23 de mayo, en el Aquarium Finisterre de 2021, dentro del proyecto OSG/ RESIS. Fernando Buide, fue alumno de Leonardo Balada, en órgano y composición en sus estudios en Oviedo antes de trasladarse a los Estados Unidos, para ampliar en la Carnegie Mellon University de Pittsburgh, en donde volvería a trabajar con Balada, una nueva experiencia le permitirá probar en la Yale University, con maestros como Leoncio Diéguez y Ezra Laderman, obteniendo el Premio de Composición Orquestal Harry Archer , por su obra  Such Places as Memory, estrenada por la Pittsbourgh Symphony Orchestra. De su importante catálogo, dos óperas A Amnesia de Clío- sobre las musas clásicas y un porno irreverente, con dirección musical de Paul Daniel y libreto de Fernando Epelde y A sombra de cristal, con dirección escénica de Quico Cadaval y musical del propio Paul Daniel.

César Franck- Prelude, Fugue et Variation Op. 18, el compositor en sus orígenes creativos por excelencia siguiendo los patrones de esa primacía tomada por la escuela francesa que arrebataba el protagonismo de procedencia alemana. Siempre apreciamos el repertorio camerístico del compositor de Lieja, a través de su trío, la inmensa Sonata para violín y chelo en La M., un trabajo de profundas connotaciones literarias y con una dedicatoria a Eugène Ysaye, quien la estrenaría en el Círculo Artístico de Bruselas a finales de 1886. Franck fue también alumno de Reicha y en el Conservatorio de la Rue Bergère, en materias de contrapunto y fuga, para piano y órgano, nombrado titular del órgano de Notre Dame- de Lorette, iglesia en donde se casó, en 1848, pasaría posteriormente a la plaza del Saint- Jean François, en 1853, para ser reclamado cinco años después por la Iglesia de Sainte- Clotilde, donde dispondría de su soberbio  instrumento Cavaillé- Coll, un verdadero manifiesto de técnicas y recursos interpretativos, lugar del que dispondría hasta el final de su vida, repartiendo sus actividades entre la pura interpretación y las obligaciones docentes. Fue fundador de la Société Nationale, creada para divulgar solamente las obras de los  compositores franceses con  vigencia en aquellos años, recibiendo la confianza del cargo de profesor de órgano del Conservatorio, aunque nunca llegase a tomar la plaza de dirección de composición.

Carl Nielsen- Quinteto  para vientos, op. 43- obra compuesta entre 1921/22, y nacida en el período de su Sinfonía nº 5, pieza para flauta, oboe (corno inglés), clarinete, fagot y trompa, un trabajo de singular relevancia dedicado a los miembros del Quinteto de viento de Copenhague, a los que el compositor había escuchado tocar. El Allegro moderato, bascula entre tonalidades distintas ofreciendo una frescura pastoril, y un aroma que secunda el trazado de su evolución que presume unas impresiones del folklore escandinavo. El movimiento central, resulta un Minuetto que sugiere detalles jocosos, flanqueando un trío no menos provocador, por su ironía subyacente. El tema con variazioni, avanza a través de un pujante y curioso Praeludium, en forma de Adagio, permitiendo al oboísta usar el corno inglés, alma y espíritu de la composición y que perfuma el conjunto de la partitura, gracias al enunciado del tema, preparando la entrada del conjunto de variaciones en su cascada de posibilidades expresivas. El final, se ofrece de manera coral, en forma de Andantino festivo de aparente ingenuidad.

Ramón García Balado

La mezzo Bella Adamova con el pianista Michael Gees, en el IX Festival Clas Cla͐s

  Auditorio Municipal, Vilagarcia de Arousa


Artistas con una considerable trayectoria profesional en el espacio del Lied, llevaron a registro dos trabajos de importancia, Blooming y There is home, sobre obras de Pavel Haas, Benjamin Britten, Gustav Mahler y M. Moussorgski, destacando ella por sus trabajos operísticos y programas en el campo del oratorio, estarán en el Auditorio Municipal de Vilagarcía  de Arousa, día 26, a las 21´00 h., ofreciéndonos obras de Richard Strauss, Gustav Mahler y Antonin Dvorak, con alguna sorpresa a mayores. Un capítulo de importancia por los Lieder de Richard Strauss, comenzando por dos pertenecientes al Op. 10, Georgine, casi un pasaje operístico con una línea vocal plena de pasión y lirismo contenidos y con un acompañamiento pianístico desarrollado en un lenguaje armónico y continuo que florece casi tímidamente entre penas y delicadezas. Geduld (Paciencia) queda remarcado por sus magníficos tanteos armónicos, sobre un ritmo pianístico uniforme para un tema musical que se inflama especialmente en la cuarteta final cual si fuese un ramillete de rosas, una primavera que seduce como un abrazo.  Del Op. 36, el primero, Das Rosenband (Guirnalda de rosas), la poética de Klopstck, a la memoria de su mujer, la poetisa Meta Moller, quien se daría a conocer con el nombre de Cidli, realizando el compositor una pequeña joya musical entre sus armonías sensuales y sus embriagadoras modulaciones al piano, en forma de caricias que arropan al canto en su despliegue virtuoso, un Lied que sería orquestado posteriormente en 1897, la pieza se expresa en el tono principal  de La M., y la cadencia final resulta una evocación sobre Elysium, el paraíso aparecido en nuestro entorno, que corre libremente entre cantinelas vocales, muy en el estilo del compositor, que nos remite al mundo de sus óperas. Del Op. 27, Ruhe, meine Seel (Reposa alma mía), una poesía de Henckell a través de acordes sombríos y misteriosos, sostenidos por una idea lenta, en la que la voz aparenta flotar en un estado de duermevela, con una música que ayuda a ennoblecer una curiosa inmovilidad que queda prendida en el aire. Un crescendo y una viva figuración cromática, propuesta por el piano, insinúa posibles sugerencias sobre la importancia de la existencia, antes de un final calmado sobre notas especialmente agudas. Quizás un aire de opereta de estilo wagneriano. Op. 15 Winternacht (noche de invierno), pieza enmarcada por su ritmo decidido, que acompaña en su trascurso a los dos amantes, hacía un final realmente inquieto, en medio de una tempestad, soportando la melancolía y el dolor, la serie de estos poemas, a excepción del primero Madrigal pertenecen a Schack, un período caracterizado por la composición de auténticas perlas y que publicó entre 1884 y 1886, una auténtica acentuación del sentido de la melodía y el dominio de la claridad armónica.  Op. 27, Vier Lieder, de los que se elige Heimliche Aufferderum, (Invitación secreta), con un texto de Mackay, poeta autor de Morgen!  grupo de Lieder que resulta un obsequio de boda para su estimada Pauline, y que valdría como un detalle para la serie de conciertos que les llevarían por distintos países europeos, convirtiendo al músico en figura de primer rango, en el mundo de su generación. Dos son los Lieder de este grupo, que se incluyen el este concierto.                     

Gustav Mahler- Rückert Lieder- poesía de primera mano de Friedrich Rücktert  (1788/ 1866) nacida después del Knaben Wunderhorn, en una confesión del compositor a Anton Webern, tema en el que se volcó de lleno en ese repertorio de gran romanticismo, es espacio prolífico, lírico y tierno embargado por una clara melancolía, que anteriormente había tenido como seña de identidad a Franz Schubert, a través del grupo de sus 6 Lieder, los 24 de Robert Schumann o también los de Johannes Brahms, por su perfección formal, el tratamiento de la poética, la musicalidad, el temperamento introvertido, que ayudaban a animarse dentro de un espíritu nostálgico. El autor elegía la poesía en clave personal, propia por ejemplo de sus Wunderhorn Lieder, gracias a su color popular y especialmente dentro de las demandas exigidas que unificasen los requerimientos de sus estados de ánimo, adquiriendo una reconocible afinidad con esa poesía, fuertemente enfatizada como sucedía en los Kindertotenlieder, el autor había padecido la incomprensión y las envidias frecuente por las abundantes disputas, de los gerentes y los directores de los teatros, en donde había ejercido sus compromisos, aunque este grupo de Lieder, no formaban un ciclo homogéneo ya que lo poemas eran independientes entre sí, resultando cantos nocturnos que frisaban los abismos del alma humana, beneficiando un sentido de calma, una suma de sentimientos contradictorios  que se cultivaban en aquella época. La estructura y los matices expresivos de cada uno de ellos, resultaría determinado por el perfil y el contenido que impregnarían los textos, que con esmero cuidaría desde la elección de los mismos. Una serie que fue compuesta a finales de la primavera y el verano de 1901, en su retiro de Maiernigg (Carintia) en medio de meridianos problemas de ordenación a consecuencia de las sucesivas ediciones realizadas entre las versiones para piano y las orquestales, un grupo de cuatro primeros Lieder- Vier Lieder nach Gedischten, había sido editados por la firma C.F. Kahnt Nachforger, de Leipzig, y el dedicado para la orquesta, vendría en 1907, una versión que no tendría la firma del autor, sino que se debería  a Max Puttman, con la anuencia del compositor, aunque no se conocen las razones de estas circunstancias, detalle que no se hará público hasta que el especialista Deryck Cooke, sacaría el tema a la luz en 1975.

Antonin Dvorak- Gypsy Songs, título que recibimos en inglés, supondrá más de un equívoco, en su extenso catalogo de piezas dedicadas para el canto, siempre ateniéndonos a su profunda tradición eslava a la que pertenecen ciclos como Vece͐rní Pisne͐ (Cantos de la tarde);  La Balade Krále Matyáse (La Balada del Rey Mathias) o C͐tyr͐ Pisne͐ (Cuatro cantos). Zigeunermelodien (Cigáské Mélodie), resultan un grupo de piezas que remiten a la tradición eslava, que en principio podrían estar dedicadas personalmente a una voz que era de origen alemana, que resaltaría la belleza de la vida errante y libre, con la pretensión de halagar a la clase media de aquel país, uno de sus inevitables compromisos que se confirmará como es sabido en su Novena Sinfonía, en su visita a los Estados Unidos. En este espacio, será ejemplo su canción Kdez͐ mne stará matka zpívat uc͐ivala (Canción que cantaba mi madre).

Ramón García Balado                                                                                                                    

22/06/2026

Noelia Rodiles, en el IX Festival Clas cla͐s

 Salón García, Vilagarcía de Arousa


Concierto de la pianista Noelia Rodiles en el IX Festival Clas- cla͐s, de Vilagarcía  de Arousa- día 26 en el Salón García, a las 12´00 h-, una intérprete que ofreció galas desde el Wigmore Hall, a la Tonhalle Düsseldorf, la Quincena Musical Donostiarra o la Sala Nezahualcóyolt, de Ciudad de México, siendo dirigida por maestros como Pablo González, V. Pablo Pérez, R. Encinar, M. Tilson Thomas o R. Orozco, realizando registros con obras de Julián Orbón o M. Martínez Burgos, tras recibir una beca de la Fundación Leonardo BBVA, además de grabar registros de M. Sánchez Alú, J.Rueda, David del Puerto, Joan Magrañé, junto a clásicos de repertorio. Fue alumna de Ana Serrano, Lida Stratulat, C. Martínez- Mehner y recibir asesoramientos de Menahem Pressler, D. Barenboim, Aldo Ciccolini, Boris Berman, Ferenz Rados o Elisso Virsaladze.

En programa, Manuel de Falla con la Serenata andaluza, el Nocturno y la Fantasía bética, última obra compuesta para el piano y que culmina su estilo regionalista después de la emancipación del Retablo de maese Pedro, un equivalente de Islamey, de Balakirev o la Isle joyeuse, de Debussy, obra de 1919, y estrenada por Arthur Rubinstein, en Nueva York, muestra una profusión de notas en el estilo de Albéniz, que pueden encontrarse en las cuatro piezas a él dedicadas, aunque muestra una abundancia absolutamente controladas. Las figuras de la guitarra se reflejan en la forma La Si La, siendo el Si, muy breve. El talante de las secciones exteriores resulta austero y percusivo, con amargos arranques de cante jondo y pasajes que suenan tal como si fuera la música de D.Scarlatti, arreglada por Béla Bartók, en su extensión existe una cualidad estética y circundante que podrá recordarnos a una descripción que André Levinson, realizó sobre La Argentina, bailarina que fue intérprete de El Amor Brujo, una obra que tendría a mayores una versión orquestal realizada por Ernesto Halffter. La sección central resulta sencilla, un intermezzo que se desarrolla lentamente a través de apenas una octava.

Gabriela Ortiz- Su My Key, exótica del mambo y el Estudio nº 3- compositora de a que tuvimos obras en certámenes de música contemporánea, como El águila bicéfala , en tratamiento de la O. de Cámara de la JONDE dirigida por Pablo Rus Broseta, entre otras de Thomas Adès, César Camarero, Mario Davidovsky e Inés Badalo, una compositora candidata a los Grammy Latinos, multipremiada en su país, México, y que ocupa un  espacio en la vanguardia de las tendencias actuales, con proyección internacional, sabiendo impregnarse de un meditado equilibrio entre esas aventuras y las tradiciones de su propio país, con ciertas aproximaciones al jazz, aspecto que habíamos comprobado en El águila bicéfala, dedicada al Ensemble Ónix, sobre un trasfondo mítico y una confluencia con las formas avant garde, siempre a tenor con la inspiración de las raíces tradicionales.

D.Scarlatti- Sonata K.380-, compositor cuya obra atenta y alegre, de una vivacidad clara y personal,  ejercerá una influencia considerable en los músicos del XVIII y en las corrientes posteriores, músicos como Francesco Durante, Baldasarre Galuppi, el Padre Giovanni Battista Martini, Giovanni Marco Rutini, el Padre Soler o Muzio Clementi, en su ingenio, el uso personal de la acciacatura, ese ornamento diferente de la apoyatura con el cual se la ha comparado a menudo y que consiste en golpear un adorno al mismo tiempo que la nota a la que precede, representada generalmente por una pequeña nota colocada encima o debajo de la nota real, y cortada por una barra transversal. En Scarlatti este procedimiento se encuentra a menudo en todas sus sonatas. La acciatatura, también será empleada por los clavecinistas franceses, especialmente por Jean P. Rameau y F.Couperin, el dibujo de Scarlatti, resulta muy personal, y para Ralph Kirpatrick, su armonía es muy ligera. Lo esencial de su lenguaje, se maneja a través de un eje tonal, más que sobre un elemento temático, lo que fija la forma definitiva el estilo de sus creaciones. Hay que reconocer que los grandes acordes disonantes del autor, las acciatatura, y los ritmos tomados de la guitarra, convienen mejor a las sonoridades del clavecín- lo que suceda con el piano, obliga a un cambio de perspectivas, en cuanto a los resultados sonoros, permitiendo una búsqueda extraordinaria de intensidad-, un enfrentamiento que el paso de los criterios de los intérpretes, ayudaron a ampliar las posibilidades de compositor napolitano.

 J.Bal y Gay- Hojas de álbum-, tres pequeñas piezas para piano dedicadas a dos amigas de su compañera, entre 1946 y 1948, conservándose dos de ellas en su propio archivo. Hoja de álbum a Laura: Lento; Poco lento; Meno lento.  Hoja de álbum, a Lola: Allegro; Allegro. Hoja de álbum, a Rosita, obra de México (1948), un Allegro. Todas dedicadas a mujeres que tocan el piano, la primera, la esposa de Eduardo Villaseñor, un importante economista de México; la segunda, para Lola, es la más complicada, una discípula de su compañera, muy joven, entonces y casada con un doctor español, residente en Texas (hija del doctor Urrutia), en San Antonio, con el que mantenía una profunda amistad. Una chica con mucho talento para el piano, en esta composición poco españolista. Cuando Rosita García Ascot, la oyó tocar las Noches en los jardines de España, en el año 1939, en un concierto de la Sinfónica con Carlos Chávez,  se le presentó diciéndole: Yo quiero estudiar con usted  porque además me interesa mucho la música española. La tercera pieza dedicada a Rosita, muestra una entrega en cuerpo y alma.

Rosa García Ascot-Petite suite-, es una de las obras de Bal y Gay, que se ofrece en cuatro movimientos: Allegro; Poco adagio molto espresivo; Allegretto y Allegro. Rosa había sido discípula de Enric Granados, de Felipe Pedrell y del propio Manuel de Falla, además de Nadia Boulanger, compartiendo con Bal y Gay, los mejores años de su vida, en especial en la Residencia de Cambridge (1935/8), y ya en el exilio mexicano, entre 1939 y 1965, en encuentro en la diáspora con otros artistas españoles y latinoamericanos. Fue especialista en la obra de Manuel de Falla, estrenando a cuatro manos Noches en los Jardines de España (1921), realizando una importante carrera como solista, compartiendo vivencias con los intelectuales de la Residencia de Estudiantes. Su legado creativo, se apoya en la tradición neoclásica.

Ramón García Balado

Curso Airas Nunes: DÚO ARCO y Quinteto Invicta, en el CGAC

 Centro Galego de Arte Contemporánea, Santiago de Compostela Concierto en el Auditorio del CGAC , en las actividades del Curso Airas Nunes -...