Auditorio Municipal, Vilagarcia de Arousa
Artistas con una considerable trayectoria profesional en el espacio del Lied, llevaron a registro dos trabajos de importancia, Blooming y There is home, sobre obras de Pavel Haas, Benjamin Britten, Gustav Mahler y M. Moussorgski, destacando ella por sus trabajos operísticos y programas en el campo del oratorio, estarán en el Auditorio Municipal de Vilagarcía de Arousa, día 26, a las 21´00 h., ofreciéndonos obras de Richard Strauss, Gustav Mahler y Antonin Dvorak, con alguna sorpresa a mayores. Un capítulo de importancia por los Lieder de Richard Strauss, comenzando por dos pertenecientes al Op. 10, Georgine, casi un pasaje operístico con una línea vocal plena de pasión y lirismo contenidos y con un acompañamiento pianístico desarrollado en un lenguaje armónico y continuo que florece casi tímidamente entre penas y delicadezas. Geduld (Paciencia) queda remarcado por sus magníficos tanteos armónicos, sobre un ritmo pianístico uniforme para un tema musical que se inflama especialmente en la cuarteta final cual si fuese un ramillete de rosas, una primavera que seduce como un abrazo. Del Op. 36, el primero, Das Rosenband (Guirnalda de rosas), la poética de Klopstck, a la memoria de su mujer, la poetisa Meta Moller, quien se daría a conocer con el nombre de Cidli, realizando el compositor una pequeña joya musical entre sus armonías sensuales y sus embriagadoras modulaciones al piano, en forma de caricias que arropan al canto en su despliegue virtuoso, un Lied que sería orquestado posteriormente en 1897, la pieza se expresa en el tono principal de La M., y la cadencia final resulta una evocación sobre Elysium, el paraíso aparecido en nuestro entorno, que corre libremente entre cantinelas vocales, muy en el estilo del compositor, que nos remite al mundo de sus óperas. Del Op. 27, Ruhe, meine Seel (Reposa alma mía), una poesía de Henckell a través de acordes sombríos y misteriosos, sostenidos por una idea lenta, en la que la voz aparenta flotar en un estado de duermevela, con una música que ayuda a ennoblecer una curiosa inmovilidad que queda prendida en el aire. Un crescendo y una viva figuración cromática, propuesta por el piano, insinúa posibles sugerencias sobre la importancia de la existencia, antes de un final calmado sobre notas especialmente agudas. Quizás un aire de opereta de estilo wagneriano. Op. 15 Winternacht (noche de invierno), pieza enmarcada por su ritmo decidido, que acompaña en su trascurso a los dos amantes, hacía un final realmente inquieto, en medio de una tempestad, soportando la melancolía y el dolor, la serie de estos poemas, a excepción del primero Madrigal pertenecen a Schack, un período caracterizado por la composición de auténticas perlas y que publicó entre 1884 y 1886, una auténtica acentuación del sentido de la melodía y el dominio de la claridad armónica. Op. 27, Vier Lieder, de los que se elige Heimliche Aufferderum, (Invitación secreta), con un texto de Mackay, poeta autor de Morgen! grupo de Lieder que resulta un obsequio de boda para su estimada Pauline, y que valdría como un detalle para la serie de conciertos que les llevarían por distintos países europeos, convirtiendo al músico en figura de primer rango, en el mundo de su generación. Dos son los Lieder de este grupo, que se incluyen el este concierto.
Gustav Mahler- Rückert Lieder- poesía de primera mano de Friedrich Rücktert (1788/ 1866) nacida después del Knaben Wunderhorn, en una confesión del compositor a Anton Webern, tema en el que se volcó de lleno en ese repertorio de gran romanticismo, es espacio prolífico, lírico y tierno embargado por una clara melancolía, que anteriormente había tenido como seña de identidad a Franz Schubert, a través del grupo de sus 6 Lieder, los 24 de Robert Schumann o también los de Johannes Brahms, por su perfección formal, el tratamiento de la poética, la musicalidad, el temperamento introvertido, que ayudaban a animarse dentro de un espíritu nostálgico. El autor elegía la poesía en clave personal, propia por ejemplo de sus Wunderhorn Lieder, gracias a su color popular y especialmente dentro de las demandas exigidas que unificasen los requerimientos de sus estados de ánimo, adquiriendo una reconocible afinidad con esa poesía, fuertemente enfatizada como sucedía en los Kindertotenlieder, el autor había padecido la incomprensión y las envidias frecuente por las abundantes disputas, de los gerentes y los directores de los teatros, en donde había ejercido sus compromisos, aunque este grupo de Lieder, no formaban un ciclo homogéneo ya que lo poemas eran independientes entre sí, resultando cantos nocturnos que frisaban los abismos del alma humana, beneficiando un sentido de calma, una suma de sentimientos contradictorios que se cultivaban en aquella época. La estructura y los matices expresivos de cada uno de ellos, resultaría determinado por el perfil y el contenido que impregnarían los textos, que con esmero cuidaría desde la elección de los mismos. Una serie que fue compuesta a finales de la primavera y el verano de 1901, en su retiro de Maiernigg (Carintia) en medio de meridianos problemas de ordenación a consecuencia de las sucesivas ediciones realizadas entre las versiones para piano y las orquestales, un grupo de cuatro primeros Lieder- Vier Lieder nach Gedischten, había sido editados por la firma C.F. Kahnt Nachforger, de Leipzig, y el dedicado para la orquesta, vendría en 1907, una versión que no tendría la firma del autor, sino que se debería a Max Puttman, con la anuencia del compositor, aunque no se conocen las razones de estas circunstancias, detalle que no se hará público hasta que el especialista Deryck Cooke, sacaría el tema a la luz en 1975.
Antonin Dvorak- Gypsy Songs, título que recibimos en inglés, supondrá más de un equívoco, en su extenso catalogo de piezas dedicadas para el canto, siempre ateniéndonos a su profunda tradición eslava a la que pertenecen ciclos como Vece͐rní Pisne͐ (Cantos de la tarde); La Balade Krále Matyáse (La Balada del Rey Mathias) o C͐tyr͐ Pisne͐ (Cuatro cantos). Zigeunermelodien (Cigáské Mélodie), resultan un grupo de piezas que remiten a la tradición eslava, que en principio podrían estar dedicadas personalmente a una voz que era de origen alemana, que resaltaría la belleza de la vida errante y libre, con la pretensión de halagar a la clase media de aquel país, uno de sus inevitables compromisos que se confirmará como es sabido en su Novena Sinfonía, en su visita a los Estados Unidos. En este espacio, será ejemplo su canción Kdez͐ mne stará matka zpívat uc͐ivala (Canción que cantaba mi madre).
Ramón García Balado

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