06/05/2026

Vandalia en el XIX Pórtico do Paraíso

Igrexa de Santiago das Caldas, Ourense


El Cuarteto vocal Vandalia tendrá protagonismo en el comienzo del XIX Festival Pórtico do Paraíso en la Igrexa de Santiago das Caldas- día 8,  a las 20´00 h-, con invitación abierta, un grupo integrado por Rocío de Frutos –soprano-; Gabriel Díaz- alto-; Víctor Sordo- tenor y Simón Millán, bajo, disfrutaron de la formación de Lluís Vilamajó, Lambert Climent y Carlos Mena, en cursos de especialización además de ampliar en sus colaboraciones con agrupaciones como la Capella Reial de Catalunya, de Jordi Savall; el Collegium Vocale Gent; la Grande Chapelle; Al Ayre Español; Musica Ficta; Los Músicos de su Alteza; Vox Luminis y otras agrupaciones centradas en estilos de época, manteniendo una actividad profesional que les ha llevado a asistir a los certámenes de mayor rango a nivel europeo e internacional, aportando una serie de registros que abundan en esas temáticas, como en la sesión que esta tarde inaugura el festival ourensano. Repertorio los suyos centrados en el Renacimiento, amparándose en sus registros con firmas  como Ibs Clasical o Brillant, siendo merecedores de una beca Leonardo, como investigadores y creadores culturales en la especialidad de música antigua, reconocimientos que se sustentan en las consideraciones de la Fundación BBVA o el Premio GEMA, por su labor de investigación, en la que se incluyen las preferencias otorgadas al género de los tonos humanos, sobre la poética de Góngora, para el sello Lindoro y el CD Beata Viscera, en colaboración con el grupo Daniel García Trío, una indagación entre géneros aparentemente incompatibles, en las fronteras de las músicas antiguas y el jazz. El programa de esta sesión resultará claramente ilustrativo, comenzando con una emblemática ensalada de sombra dilatada, la histórica obra plena de contrastes en su planteamiento, La Bomba, de Mateo Flecha, el Viejo, maestro que iniciará una escuela que continuará su hijo Mateo Flecha El Joven, y que fue maestro de capilla en Barcelona, antes de trasladarse a Valencia, bajo la égida del Duque del Infantado, en Valencia, las obligaciones de obras sacras, no le impidieron prestar una atención de mayor rango en las formas profanas, siendo las ensaladas el tipo de obra que la posteridad apreciará en mayor grado, por su agudeza, sentido  del humor y un sugerente estilo musical que supondrá una verdadera evolución. Sus textos no dudaban el uso del latín con el castellano o el catalán y dialectos exóticos de profusa elaboración, dando juego a complejidades musicales, dentro de las formas polifónicas para mayor sorpresa de los oyentes, aspecto que ayudará a recrear situaciones sorprendentes merced a esa habilidad de ubicarnos en unas redes de contrastes aparentemente insostenibles. La posteridad, a través de investigadores y musicólogos como F. Pedrell o Romeu Figueras, en sus publicaciones  de redescubrimiento pondrán al alcance de aficionados y profesionales, la calidad y el interés de su legado.

Pedro Bermúdez (1558/ 1605), será uno de los compositores que estará representado en este concierto a partir de tiempos elegidos de su Misa de Bomba, un músico granadino que repartiría su herencia entre su tierra y México (Puebla), y que posiblemente se formase con Rodrigo de Ceballos, mc. En Granada, poco se sabrá de su carrera en su país natal antes de trasladarse al Nuevo Mundo, probablemente en la primavera de 1595, llegando a  establecerse en Cuzco (Perú), gracias a una invitación que reclamaba maestros procedentes de la Metrópoli, las últimas noticias de su permanencia en Cuzco, nos llevan a 1597, aunque con seguridad se marchó mucho más tarde, trasladándose como m.c. a Guatemala, tema del que también faltan documentos, a margen de los conservados en el Quinto libro, de las actas de la Catedral, de Puebla, sus obras de mayor fiabilidad, se hallan en los libros de coro de la Catedral de Guatemala, con la excepción de Domine ad adjuvandum me y por lo que nos afecta la Misa La Bomba, con fundamentos en la ensalada conocida de Mateo Flecha El Viejo, incorporada la música con el texto que se cantada a una voz. En algunas obras de canto llano original, se conservan a una sola voz, bien con valores iguales o en forma parafraseada, especialmente en sus Salve Regina, tratados de forma imitativa en todas las voces. Aunque no esté a la altura de Francisco Guerrero o Tomás Luís de Victoria, fue un compositor de contrastada solvencia capaz de escribir bien labradas polifonías de estilada exigencia, destinadas a sus compromisos con el Nuevo Mundo, además de ser un director competente con cierta tendencia a relajar sus obligaciones y dejar en menor nivel  la importancia de sus trabajos docentes.

Francisco Guerrero (1528/1599), aportará obras  como Menester que se acierte; Pastor quien madre virgen; un Salve Regina II (Offertorium de misa); Si tus penas apruebo; Niño Dios, d´amor herido; Pan divino, gracioso (Comunio de Misa); O Celestial medicina o Todo quanto pudo. En las acotaciones de estilo, Francisco Guerrero, sin dejar de ser un clásico, abunda en peculiaridades técnicas y expresivas que le distinguen como el más hispano de sus contemporáneos, logrando conseguir el fundamento de su polifonía en la imitación libre y en el uso de las formas canónicas. Estudioso valoran su dominio de un indiscutible tratamiento del contrapunto y de la fuga, consiguiendo que Zerlino le proclame como el más eminente de su generación, en especial en el ámbito del tratamiento de la fuga, en especial en el dominio de los motetes, el lenguaje que utiliza en preferencia, resulta de invención personal aunque abunden intromisiones de cantinela gregorariana  y el estilo de parodia, que incorporará en algunas de sus misas, que tendrá refrendo en sus himnos y magníficats.

Ramón García Balado

05/05/2026

Ironic Concert: Banda Municipal de A Coruña en el IX Festival Resis.

Teatro Colón, A Coruña


Concierto del IX Festival Resis con la Banda Municipal de  A Coruña, dirigido por Juan Miguel Romero Llopis, teniendo como solista al oboísta Aitor Llimerá Galduf - día 7, a las 20´00 h., en el Teatro Colón, con obras de Nani García- From whom the idiophones tall?-,Voro García- Ironic Concert-; Ximo Tarín Micó- Concierto sobre textos de Joan Salvat Papasseit- y Music for Prague, del checo Karel Husa. Nani García, estudió en las Universidades de Uppsala y Estocolmo, especializándose en trabajos jazzísticos, recibiendo seis galardones Mestre Mateo, en mérito a mejor música original por obras como As leis de Calavella; El niño de barro  y el especial al mejor filme extranjero por su participación  en la banda de Una mujer fantástica; también en piezas orquestales como Trumpeter and the Sea, estrenada por la OSG, con la que también ofreció Ekphrasis, encargo del Xacobeo 21/2, entre obras de Roberto Sierra, con Pacho Flores, como solista de trompeta; Daniel Freiberg, con Historias de flores y tango, además de las Danzas sinfónicas de Leonard Bernstein, una  pieza en dos partes: A culpa é dos deuses y Anima Matrix. Recordaremos su ópera bufa O Loro de Carlos V, en la cita de 2019,  ofrecida en la programaciones de Amigos  de la Ópera, con libreto a repartir entre el compositor y Mª Inés Cuadrado, en la que destacaron como solistas el barítono Borja Quiza, la soprano Elena Abad y el tenor Francisco Corujo, bajo la dirección artística de Diego García Rodríguez y contando en la dirección escénica con María Peinado. La pieza que esta vez ofrece, la había incluido en las programaciones con la Banda Municipal de Santiago, con Romero Llopis, hace unas temporadas, siendo solista el clarinetista bajo Xocas Meijide.  

Voro García- Ironic Concert-, compositor del que esta temporada, seguimos su encargo del proyecto Cometas de la RFG, en estreno absoluto según idea de Baldur Brönnimann, con su obra Muffled cry, fragmentos de un lamento oculto bajo las capas del tiempo, que sugería la realidad de que algunas tragedias no terminaban en el momento en el        que sucedían, a consecuencia del miedo que amortecía las distintas presiones y la censura, una intención de evocar la sombra que queda atrás y que sobreviven en la memoria. Voro García, se formó en la Escuela Superior Reina Sofía, con los profesores Zakhar Bron y Yuri Volguin, antes de pasar a la Hochschule für Musik Hanns Eisler, de Berlín, manteniendo una relación permanente con maestros como Kirill Petrenko, Sir Simon Rattle, Janine Jensen, Daniel Barenboim, Andris Nelson, Jonas Kaufmann o Lisa Batiashvili, trabajando indistintamente en los espacios sinfónicos o camerísticos. La sesión ofrecida con la RFG, dirigida por Brönnimann, incluía el Segundo concierto para violín, en Sol m. op. 63, con la gallega Raquel Areal,  quien había estado presente en la charla previa al concierto, y la Sinfonía nº 2, en Re M., op. 43, de Jean Sibelius. La obra de Voro García, abundaba en texturas fragmentadas, resonancias apagadas, y materiales sonoros deformados, que configuraban un paisaje en el que se sugerían voces en lucha por emerger desde la profundidad hasta la superficie, en una invitación a la escucha de un grito apenas extinguido o enmascarado.

Ximo Tarín Micó- recurre a la poética de uno de los referentes literarios del ámbito catálan, Joan Salvat Papasseit, precisamente en esta selección sobre textos del escritor, en forma de concierto-, Ximo Tarín Micó se formó en la ESMUC,, con Joan Fuster, especializándose como clarinetista con la Banda Municipal de Barcelona, tras haber ampliado conocimientos con Joan Enric Lluna, uno de los maestros de referencia y llegó a completar su formación en el Conservatori del Liceu, de Barcelona, con Manuel Valdivieso, Francesc Prat, Guerasimm Voronkov y Daniel Mestre, fundando en 2016, la Jove Orquestra Barcino. Su etapa de formación, había tenido continuidad en la Royal Accademie and Performing Arts Tilburg, en Holanda, además de probar con la Wind Conducting Masters, con Hardy Mertens, Henrie Adams y Jon  Cober. Entre sus obras, destacan Aforismes Symfonics; Concertino per a orquestra; Dances valencianes; Vuit soldades de Varsòvia; el Octeto de trombones.

Karel Husa-Music for Prague (1968), obra especialmente testimonial, de un compositor checo perteneciente a la generación de músicos como Jan Kapr, Miloslav Kabelác,  Klement Slavicky, Jaroslav Zirch, Alois Hàba o Jan Hanus, convirtiéndose en una de las figuras de relevancia en su país, por sus posicionamientos reivindicativos, nacido en 1921, acabaría emigrando a los Estados Unidos, poco después de la Segunda Guerra Mundial, después de sus estudios con Rídký y su traslado a Francia, en un período de transición, entre 1946 y 1951, en donde trabajaría con Arthur Honneger  Nadia Boulanger, un exilio que contribuirá a consolidad su figura como compositor, gracias a sus personales planteamientos estéticos, que conservaban con todo el respeto a sus raíces, manteniendo un ideario neoclásico, propio del momento histórico, ya desde sus obras de juventud, claramente prometedoras, con ejemplos como la prometedora Fresques, de 1948, en una fecha clave, que tendrá continuidad en obras como el Concierto para orquesta, de 1986; La Segunda Sinfonía, de 1983; el Concierto para violín y orquesta, de 1993; el último Cuarteto, como cumbre del repertorio camerístico, de 1991 o esta Music for Prague, quizás uno de sus trabajos de mayor consideración, por su relación con los acontecimientos históricos de la llamada Primavera  de Praga, y que incorpora el tratamiento de las herencias husitas, hábilmente tratadas en una de sus obras de absoluta referencia, una etapa en la que los compositores de su país serán conscientes de la realidad que les impulsaba a crear dentro de semejantes parámetros, músicos como Otmar Mácha, destacado por su lucidez y atrevimiento, que se acercaba a los posicionamientos de la Segunda Escuela Vienesa, ofreciendo trabajos corales como Le Legs  de Jan Amos Komeský (1952/5), o su cantata Salda, además de Jan Nowak, Lubor Bárta, Pavel Blatný y Ctirad Koholoutek; Nowak, mantuvo una relación permanente con B.Martinu, al que le dedicaría un homenaje a través de sus Variaciones sobre un tema de Bohuslav Martinu, y que confirmará en otra serie de variaciones añadidas al final de la Messe militaire, en una consideración de fraternidad.

Un obradoiro de composición podrá seguirse con la RFG, dentro de Resis.Lab, contando con la dirección de Armando Merino y el protagonismo del profesor José Manuel López López- día 8, a las 20´30 h., con entrada libre, parte de una línea estratégica de mutua colaboración, como ya se hizo con Fendas do Silencio, dirigido por Vimbayi Kaziboni, destacando como solistas Noè Rodrigo y Adelaïde Ferrière, en percusiones, para obras de Francisco Domínguez- en la serie Cometas-, Rebecca Saunders, con VOID, pieza en estreno y Coma Berenices, de Francisco Guerrero, primera colaboración con la RFG, en esta temporada. Tercera colaboración con la pretensión de fomentar el talento entre el Festival Resis y la Real Filharmonía de Galicia, el proceso de selección se había iniciado en el mes de octubre a través de una oferta de alcance internacional en la que se invitaba a presentar obras que ya en el curso anterior, se había recibido más de sesenta, de las que en definitiva se seleccionarán 6 o 7, para incluirlas en este obradoiro, y que serán interpretadas en concierto abierto ante los aficionados, en el marco de una orquesta preparada para probar a esos creadores la posibilidad de encontrarse ante un reto resueltamente estimulante, en un trabajo colectivo. La relación de elegidos y sus obras, serán los seis que figuran en la relación, comenzando por Arsen Babajanyan, de Armenia con Fragments in fragments;  Mar Caballer Llopis, procedente de Valencia, con Deixar ser al buit; el norteamericano John Franek, con Reactors; la italiana Maria Vicenza Cabizza, el vigués Humberto Díaz Galindo, por Ciudades/ Restos de piel y otros ruidos y el colombiano Andrés Poveda, con Aleaciones.

Ramón García Balado

Miguel Matamoro: Cadernos de Loira, en el Teatro Jofre, de Ferrol

 Teatro Jofre, Ferrol


Concierto del pianista y compositor Miguel Matamoro, en el Teatro Jofre de Ferrol, programa de la Asociación Filarmónica Ferrolana,  con una obra que define su evolución y tendencias en confluencias de estéticas limítrofes, Cadernos de Loira- día 7, a las 20´30 h-una composición que se pronuncia entre una serie de pasajes en forma  de Interludio e  improvisación, que arropa otros como Carta a Cervo, Vals, Nocturno, A fábrica y O couto de abaixo. Miguel Matamoro, fue partícipe en el cierre de la pasada temporada del Auditorio de Galicia, en una sesión en la que aportó su obra Endurance- encargo de la  RFG, y ofrecida en estreno- junto a Les nuits d´été, de Héctor Berlioz, con la mezzosoprano Marie-Claude Chappuis y el Beethoven de la Sinfonía nº 5, en Do m. Op. 67, bajo la dirección de su titular Baldur Brönnimann, participando previamente en una charla divulgativa ofrecida entre el director y el propio compositor. Miguel Matamoro, natural de Vigo, se licenciaría en composición en la Escuela de Música del País Vasco (Musikene), ampliando en el Centro Katerina Gurska, de Madrid, pudiendo en el ámbito profesional, recibir asesoramientos de otros compositores como Michael Finnissy, Gérard Pesson, Elena Mendoza, Johannes- Maria Staud, Emile Naoumoff, Pierluigi Bilone, Félix Ibarrondo, Ivan Fedele, Narcis Bonet o David Conte. Se especializó en géneros camerísticos, repertorios sinfónicos y obra a solo, recurriendo en su plantel de perspectivas, a lo que le aportan los recursos electrónicos, las especialidades video-artísticas, en las que sobresaldrán trabajos como Onde a espuma non chega- para clarinete, saxofón y trío de cuerdas- Premio de composición EMCW , 2012-; o Duns folios que foron brancos, para coro y orquesta, un encargo con motivo de la conmemoración do Día das Letras Galegas, do Consello da Cultura Galega, de 2018. El espacio de sus composiciones, tienen acogida en certámenes y convocatorias, y en especial por formaciones como Euskadiko Orkestra (Orquesta Sinfónica de  Euskadi); Leos Janacek Philharmonic Orchestra; Banda Sinfónica de Valencia; Banda Municipal, de A Coruña, grupos especializados y de reconocida consolidación como Vertixe Sonora; Taller Sonoro; Ocaz Enigma, colaborando igualmente con solistas de trayectoria prestigiada, Sévérine Ballon, Christian Dierstein, Roberto Alonso, Iván Fernández, Maximino Zumalve, Marcel Ortega o Asier Puga.

Pasando a la obra ofrecida como encargo de la Real Filharmonía de Galicia, Endurance, nacía como inspiración de una experiencia transatlántica, auspiciada por Sir Ernest Shakelton, en 1915, que nos trasladaba a una aventura que se había forjado en una pretensión de un largo recorrido de unos 2900 quilómetros llevado a cabo por la tierra Antártica, desde el mar de Weddell hasta el de Ross. Shakelton no estaría solo, ya que contaría con un equipo de voluntarios exploradores de talla similar, un total de 26 entusiastas,  los mismos que habían respondido a un anuncio publicado en el London Times, en diciembre de 1913, escueto y atrevido: Se buscan hombres para viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses. Peligro constante. No se asegura el retorno… Una historia de superación humana y resistencia temible,  para un barco que encalló, dejando a sus miembros a capricho de las inclemencias. Aquel Endurance, facilitaría a sus tripulantes conseguir la salvación, por la ayuda de los habitantes de un pueblo del Sur de Georgia. Curiosamente, el Endurance, fue rescatado como mito para la historia, en 2022, a 3000 metros de profundidad, en el mar de Weddell. Para Miguel Matamoro, la pieza musical queda construida sobre intervenciones de una sola nota, que permutaba entre instrumentos tal cual como si estuviesen congelados y obligados a intercalarse en colaboración para articular una melodía que nunca llega a completarse, derivando de forma constante en búsqueda de una nueva identidad. Como ese barco atrapado entre las heladas aguas, la obra Endurance resistía la pretendida estabilidad, flotando en un estado de transformación perpetua. Por momentos, el sonido se filtraba entre ecos orquestales, típicos del siglo XX, evocando la fragilidad de una época marcada por la incertidumbre de la guerra, definida musicalmente por los acordes en divisi , sostenidos por largas aportaciones instrumentales, dentro de un tejido de enfrentamiento marcado por la pujanza de los metales, cobrando vida a través de notas fantasmales, ligadas con otras de una resistencia silenciosa, un rechazo del olvido en una actitud de afirmación.

Miguel Matamoro, tuvo también un protagonismo destacado en las actividades de la Fundación Juan March, en el proyecto Compositores sub- 35 (X), en el mes de abril, de 2022,  presentando su obra Sottogrido, una sesión en la que también ofrecieron obras Helena Cánovas i Parés; Carolina Cerezo; Carlos Brito Dios; Alberto García Aznar; Nazim Khorassani y Fabiá Santkovsky, contando con un grupo de seis intérpretes dirigidos por Asier Puga, el flautista Bernardo Gómez; el clarinetista Emilio Ferrando; el pianista Juan Carlos Seguro; los violinistas Víctor Parra y Carlos Seco y para el chelo, Zsolt Gabor Totlzer. Su obra Sottogrido, recurría a un material elaborado sobre un núcleo procedente de un sonido que en lo posible para muchos pasaría como inadvertido, tratándose de un crujido de una veleta en el puerto de Aguete (Rías Baixas), una veleta que condensaba parte de las vivencias del propio compositor en el puerto, lo que le hace definir a la pieza como una especie de autobiografía, construida en torno a las posibilidades oscuras de ese crujido, demostrado cómo la experiencia de los espacios, se configuraba muchas veces a través de sus recursos. Los armónicos del violín, que intentaban captar el timbre de la flauta, como un juego de susurros, construyendo el material nuclear inicial que se mantiene a lo largo de toda la obra. Se explora de diversas maneras pero sin perder su anclaje identitario pues la pieza tiene su armazón en torno a ese pequeño motivo. La indicación con que se abre la pieza  es sottovoce, como en voz baja hasta llegar a un corte abrupto que invita a un nuevo arranque, casi como si fuese da capo. No obstante, el misterio y la quietud de ese lugar lejano inicial se ha desvanecido. El clarinete bajo y el violonchelo operan como un pulso interno que vuelve elástico el trabajo melódico construido en parte a partir del sonido de la veleta. Se incorpora un nuevo elemento, las dobles cuerdas del violín.

Ramón García Balado

30/04/2026

Chaya Czernowin: Undersongs, por Sigma Project, en Domus, de A Coruña

 A Domus, A Coruña


La compositora Chaya Czernowin presenta Undersongs en A Domus de A  Coruña, dentro de las actividades del IX Festival Resis- día 2, a las 20´ 00 h-,  por el Sigma Project, cuarteto de saxofones en la vanguardia, en diálogo con la escenografía creada por Iria do Castelo, pensada para este espacio, concierto especial por su relevancia, para estos músicos que son Andrés Gomis, Ángel Soria, Alberto Chaves y Josetxo Silgueiro, una velada interdisciplinar que explora la música contemporánea con la materia en propuesta del centro, en cuanto a espacio de sonido, propuesta que encaja con Sigma Project, y la filosofía que aporta en su ideario el Festival Resis, un modelo más allá de las acostumbradas posibilidades del cuarteto de saxofones, en cuanto a sus recursos expresivos. Procuran generar elementos imaginativos, que aprovechan los recursos propuestos por las propias obras, en forma  de auténtico taller sonoro, con ejemplos como el ciclo Poetica do Laberinto, de Alberto Posadas, Premio Nacional de Música o el ciclo KHÔRA, de José Mª Sánchez- Verdú, obras que fueron editadas por los sellos Wergo y Kairos, respectivamente, línea de continuidad con las colaboraciones con músicos como Luís de Pablo  o Félix Ibarrondo, en sus conciertos para saxofones y música orquestal, ámbito de exploración mantenido entre SIGMA Project, la Fundación Musical Ernest von Siemens, que servirán de enlace con músicos como Mauricio Sotelo, Simone Movio, Hilda Paredes, Raphael Cendo, Luís de Pablo, Manuel López-López, Raquel García- Thomás, Ramón Lazkano, José Luís Tora, Liza Lim, Héctor Parra, Jesús Torres, Voro García, Sergio Blardony, Mario Lavista, Iván Naranjo, Herbert Vázquez, Miguel Farias , Carolina Noguera, Wieland Hoban o Fabián Panisello y Hugues Dufuort. Estrenaron Chaman, de Thierry Allán para cuatro saxofones bajo y electrónica y LaLibela, de Xabier Carbonell; la ópera de cámara 0. 997, para corredor de fondo, cuarteto de saxofones, electrónica y video en tiempo real, de Alberto Bernal  y Songs of Innocence and Experience, de José Vicente Fuentes Castilla, para cuatro saxofones y electrónica, en el Festival SIGMA CIRCULO, promovido por ellos en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, un argumento encuadrado en los proyectos de propia firma, que dejó trabajos como New Music for saxopohe quartet, el dvd, La música para saxofón de Féndo; Compositores vascos para cuarteto de saxofones, además de probar con monografías  auspiciadas por la Fundación BBVA, sobre J.M. López-López, las  dedicadas a  María Eugenia Luc, Thierry Alla  y Félix Ibarrondo. Por invitación de la Fundación Ernest von Siemens, realizaron un especial dedicado a Victor Ibarra, para el sello Col Legno

Chaya Czernowin- Undersongs-, consolidó su carrera tras su formación en Israel, con una beca DAAD, en Alemania, para ampliar en los Estados Unidos, y posteriormente en Tokio, o Viena, junto a Jean Baptiste Jolly, fue docente en la Ak. Schloss Solitude, con el compositor Steven Kazuo Katasugi, cerca de Stuttgart, fundando los cursos estivales Schloss Solitude, actividad que ampliarán en Tzilil Meudcan, un curso de divulagación internacional que les llevará a distintos países. En su catálogo, obras como Pnima…ins Innere, para la bienal de Munich; Adama,  para el Festival de Salzburgo, de 2006, lo que se supuso la nominación como Artista en Residencia de dicho festival; también  para el Festival de Lucerna, una indagación musical sobre las metáforas  como medio de alcanzar un mundo sonoro que no resulta especialmente familiar, por el uso de las posibilidades del ruido, las texturas y los parámetros físicos, tales como la suavidad o la aspereza, el peso, la superficie de las problemáticas del tiempo, todo con la pretensión de crear una experiencia sónica vital, visceral y directa, buscando ese objetivo de alcanzar una música del subconsciente que vaya más allá de las convenciones de estilo o la racionalidad. Adama, se había estrenado con la ópera de Mozart Zaïde, en el Festival de Salzburgo, de 2006, teniendo una segunda versión compuesta por Ludger Engles, con un coro añadido, que se presentaría en el  Stadttheater, de Friburgo; otras obras serían la ópera Infinite Now, un encargo de la Vlaamse Opera Belgium, el IRCAM, parisino, y el  Stadtheatre de Mannheim, en la temporada 2017, en su conjunto por lo relativo a la evolución de su obra, destaca la importancia del sentido de lo metafórico, el uso de los condicionantes más insospechados en esa indagación por alcanzar la superficie de las texturas, dentro de un trabajo multisensorial en los fundamentos de lograr su pretendida máxima sonora. Entre sus galardones: Stipendiumpreis; Fundación Siemens; Fundación Guggenheim; Akademie der Kunste, de Berlín; Darmstadt Fereinkkurse; Heidelberger Kunstlerinen Preis; Fundación Fromm; la Berlin Akademie der Kunste, siendo la mayoría de sus obras editadas por Schotts, a través de sellos como Kairos, Mode Records, Neos, Wergo, Col Legno, Deutsche Grammophon, Naxos o Einstein Records.

Para el día 8, en el Auditorio de Galicia-20´30 h-, se anuncia un Obradoiro de Composición entre la RFG y el Resis.Lab, bajo la dirección de Armando Merino y con la colaboración en labores docentes de compositor José Manuel López López, integrado en la línea estratégica de confluencia con la orquesta, enfocada a la formas contemporáneas, con el objetivo de impulsar los talentos emergentes, en lo que supondrá la tercera edición, segunda en la colaboración con el Festival RESIS y que se desarrollará a lo largo de una semana, centrándonos en esos nuevos creadores que trabajan conjuntamente con una orquesta profesional, siguiendo los dictados del director Armando Merino, y las orientaciones del compositor José Manuel López López, un proceso comenzado en el mes de octubre, a partir de un reclamo internacional, elaborado tras la presentación de sus obras, tema que en la cita anterior, había convocado a más de 60 participantes, de los se seleccionaron 6 o 7, para abordar esta innovadora experiencia, que culminaría con un concierto abierto a los aficionados. Obras en estreno, dentro del Obadoiro, corresponden a Arsen Babajanyan, Mar Caballer Llopis, María Vinzenza Cabizza, Humberto Díaz Galindo, John Franek y Andrés Poveda. 

Ramón García Balado

29/04/2026

Rafal Blechacz: Concierto nº 3, en Do m. de Beethoven Op. 37, con la OSG

 Palacio de la Ópera, A Coruña


Concierto de Rafal Blechacz con la OSG en el Palacio de la Ópera de A Coruña, dirigido por Víctor Pablo Pérez, en el que interpretará el Concierto para piano nº 3, en Do m. Op. 37, de L.v. Beethoven, con la Sinfonía nº 5, en Do m. op. 67, obras a la que se añade la orquestación de Juan Durán de Soedades, de Marcial del Adalid- días 8 y 9, a las 20´00 h-, un pianista ganador del XV Concurso Chopin (2005), y también del Concurso Arthur Rubinstein, y que tuvo como especial maestra a Kataryna Popowa- Zydron, preocupándose de formar especial por centrarse en las interioridades de lo que supone la filosofía de la música y los requerimientos expresivos de cada época y  estilo, lo que se constata en la forma de tratar el repertorio bachiano, o el beethoveniano con el que nos encontraremos. Para idea, el registro llevado a cabo con el sello DG, entre una integral de Preludios de Chopin y los Nocturnos Op. 62. El espacio camerístico, aportó recientemente una enriquecedora colaboración con Bomsori Kim, con obras de repertorio francés y polaco.

 la prevista  orquestación de la obra Soedades de Marcial del Adalid, de Juan Durán, esperará a otra fecha,  obra que nos traslada al mundo de la mélodie en la serie de los Cantares viejos y nuevos de Galicia, y que suele estar  presente en el espacio  de sus obra para la voz, siempre pensando en su figura  de su compañera Fanny Garrido, dotada especialmente para el tratamiento del sentido de la prosodia y que se reflejará en toda su extensión en el género  de la mélodie, ella se haría responsable de la publicación de obras suyas con la editorial de Canuto Berea, la serie por entregas de esos cantares, llegarían a tener las correspondientes en francés y en castellano, al que se añadirá el detalle de la experiencia de componer en cinco idiomas distintos, abordando el desafío de probar con el gallego, idioma que tratará ajustándose a la mediación de la prosodia en castellano. El género de la mélodie, estará presente en la evolución de las distintas etapas, siguiendo el gusto expresivo de las modas cada momento, como la progresiva emancipación del género desde sus orígenes, procedentes del romance. Hacia la década de 1870, su estilo se volverá más austero, y sus colecciones confirmarán el talento en su dimensión más reconocible, acentuando las características más personales. Para esta sesión, contaremos con la Marcha triunfal Galicia, obra de especiales connotaciones, trabajo para gran orquesta, como La Gran Obertura o la Marcha fúnebre, pieza impregnada  de una especial sensibilidad, compuesta en 1881, con la que viene a cerrar el  ciclo nacional de su producción, que había iniciado con la Marcha para piano del mismo título, dedicada a los bravos de África y que contiene dos temas principales plenos de significado, su evolución dentro del nacionalismo resultará clara a través del conjunto de sus obras.

Beethoven- Concierto para piano, nº 3, en Do m. Op. 37-, clave en su universo creativo cuyos esbozos nos trasladan a comienzos de 1800, cuya primera ejecución se ofrecería en el Theater an der Wien, el 5 de abril, de 1803, teniendo al compositor como solista,  un teatro del que era titular Schikaneder,  el empresario que lo había construido. Este concierto estaría acompañado por la Segunda Sinfonía Op. 36, acechaban ya los problemas de sordera y la sesión había sido presentada por su alumno B.Ries, quien había rogado que le añadiese una cadencia, aunque a la postre no se sentiría a gusto con la sugerencia. Solomon, dejará escrito que este concierto representaba un notable progreso, respecto a los anteriores, convirtiéndose en el paradigma formal del modelo clásico- romántico, y que se mantendrá a lo largo de los años. Obra dedicada al rey Luis Fernando de Prusia, también aficionado de talento y ferviente admirador suyo. Parte la obra con un Allegro con brio, que se decanta en el espacio de la tradicional forma sonata, sobre una idea intempestiva, y detalles retóricos asimilables a las formas antiguas, cuidando las elaboraciones dramáticas ofrecidas por dos temas, dentro de una dialéctica constructiva, plagada de ramalazos posiblemente pretenciosos, hacia un final agradable y fresco, expresado en forma de rondó, que puede aceptarse como pintoresco y que prepara la entrada del Larghetto, con el que levanta el vuelo, en un salto tonal, del Do m. al Mi M., una curiosa rareza en el compositor y que parece subrayar la importancia de ese salto cualitativo. Fragmento dotado de fascinación, asimilable a una escena vocal de gran aliento y de especial preciosismo y refinamiento. El Rondó (Allegro), surge en medio de alternantes cambios de estilo, llenos de espíritu y vivacidad, marcados por el diálogo entre el solista y la orquesta, con la importancia otorgada a los episodios contrastados y modulantes, entre acentos sincopados en un paso hacia una especie de fantasía muy amplia- El solista, se cobra un protagonismo que recupera el tono radiante de Do M., obra que encarna el dramatismo de esa sordera que le apremiaba y que pretendía exorcizar mediante la búsqueda de un contacto equilibrado y casi obsesivo.

La Sinfonía nº 5, en Do m. Op. 67, la que realmente contribuyó al halo de su leyenda y a su proceso de mitificación, por esas cuatro primeras notas, que definen la llamada del destino, obra para que se confirma en un listado inabarcable de sugerencias, por sus ricas asociaciones, pasando a la leyenda el concierto del 22 de diciembre de 1808, en una velada dirigida por el autor, en la que se incluía La Pastoral, con un aria para voz solista, algunas marchas e himnos, el Gloria, de la Misa Op. 86; el Concierto para piano Op. 58 y un Santus, con coro, además de la Fantasía Op. 80, con el añadido de varias improvisaciones al piano. En la Quinta Sinfonía, partimos de un Allegro con brio, con esas cuatro notas que la hicieron célebre, una célula lapidaria, técnicamente muy audaz, que anuncia el exordio de la trágica confrontación entre el hombre y el fatum, un inciso axiomático que se injerta y despliega entre manifestaciones enérgicas y de poderío instintivo, tal muestra de la voluntad primordial del destino, un elemento personal, presentando a un héroe simbólico en su enfrentamiento con el destino. El Andante con moto, se anuncia con un tema muy dulce, semejante a las exigencias de un espíritu muy puro que ayuda a sentir la plenitud de un consuelo, con un segundo tema de actitud esperanzadora, un poco bajo la influencia de su maestro Franz J. Haydn, antes de la entrada de los dos tiempos siguientes, ambos en forma de Allegro, tiempos fundidos, sin solución de continuidad, resultando un gran fresco cuya elección contribuye a crear el juego entre un Scherzo y un Final sostenido por una poderosa orquestación ampliada, un final que rasga el ánimo por su luz cegadora, inducida por una excitación psíquica que se impone con una coda de dimensiones órficas, símbolo elocuente de la perfección ética y formal, destinada a permanecer hasta la eternidad.

Ramón García Balado

Actividades en Contemporáneas, para este mes

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