Igrexa de Santiago das Caldas, Ourense
El Cuarteto vocal Vandalia tendrá protagonismo en el comienzo del XIX Festival Pórtico do Paraíso en la Igrexa de Santiago das Caldas- día 8, a las 20´00 h-, con invitación abierta, un grupo integrado por Rocío de Frutos –soprano-; Gabriel Díaz- alto-; Víctor Sordo- tenor y Simón Millán, bajo, disfrutaron de la formación de Lluís Vilamajó, Lambert Climent y Carlos Mena, en cursos de especialización además de ampliar en sus colaboraciones con agrupaciones como la Capella Reial de Catalunya, de Jordi Savall; el Collegium Vocale Gent; la Grande Chapelle; Al Ayre Español; Musica Ficta; Los Músicos de su Alteza; Vox Luminis y otras agrupaciones centradas en estilos de época, manteniendo una actividad profesional que les ha llevado a asistir a los certámenes de mayor rango a nivel europeo e internacional, aportando una serie de registros que abundan en esas temáticas, como en la sesión que esta tarde inaugura el festival ourensano. Repertorio los suyos centrados en el Renacimiento, amparándose en sus registros con firmas como Ibs Clasical o Brillant, siendo merecedores de una beca Leonardo, como investigadores y creadores culturales en la especialidad de música antigua, reconocimientos que se sustentan en las consideraciones de la Fundación BBVA o el Premio GEMA, por su labor de investigación, en la que se incluyen las preferencias otorgadas al género de los tonos humanos, sobre la poética de Góngora, para el sello Lindoro y el CD Beata Viscera, en colaboración con el grupo Daniel García Trío, una indagación entre géneros aparentemente incompatibles, en las fronteras de las músicas antiguas y el jazz. El programa de esta sesión resultará claramente ilustrativo, comenzando con una emblemática ensalada de sombra dilatada, la histórica obra plena de contrastes en su planteamiento, La Bomba, de Mateo Flecha, el Viejo, maestro que iniciará una escuela que continuará su hijo Mateo Flecha El Joven, y que fue maestro de capilla en Barcelona, antes de trasladarse a Valencia, bajo la égida del Duque del Infantado, en Valencia, las obligaciones de obras sacras, no le impidieron prestar una atención de mayor rango en las formas profanas, siendo las ensaladas el tipo de obra que la posteridad apreciará en mayor grado, por su agudeza, sentido del humor y un sugerente estilo musical que supondrá una verdadera evolución. Sus textos no dudaban el uso del latín con el castellano o el catalán y dialectos exóticos de profusa elaboración, dando juego a complejidades musicales, dentro de las formas polifónicas para mayor sorpresa de los oyentes, aspecto que ayudará a recrear situaciones sorprendentes merced a esa habilidad de ubicarnos en unas redes de contrastes aparentemente insostenibles. La posteridad, a través de investigadores y musicólogos como F. Pedrell o Romeu Figueras, en sus publicaciones de redescubrimiento pondrán al alcance de aficionados y profesionales, la calidad y el interés de su legado.
Pedro Bermúdez (1558/ 1605), será uno de los compositores que estará representado en este concierto a partir de tiempos elegidos de su Misa de Bomba, un músico granadino que repartiría su herencia entre su tierra y México (Puebla), y que posiblemente se formase con Rodrigo de Ceballos, mc. En Granada, poco se sabrá de su carrera en su país natal antes de trasladarse al Nuevo Mundo, probablemente en la primavera de 1595, llegando a establecerse en Cuzco (Perú), gracias a una invitación que reclamaba maestros procedentes de la Metrópoli, las últimas noticias de su permanencia en Cuzco, nos llevan a 1597, aunque con seguridad se marchó mucho más tarde, trasladándose como m.c. a Guatemala, tema del que también faltan documentos, a margen de los conservados en el Quinto libro, de las actas de la Catedral, de Puebla, sus obras de mayor fiabilidad, se hallan en los libros de coro de la Catedral de Guatemala, con la excepción de Domine ad adjuvandum me y por lo que nos afecta la Misa La Bomba, con fundamentos en la ensalada conocida de Mateo Flecha El Viejo, incorporada la música con el texto que se cantada a una voz. En algunas obras de canto llano original, se conservan a una sola voz, bien con valores iguales o en forma parafraseada, especialmente en sus Salve Regina, tratados de forma imitativa en todas las voces. Aunque no esté a la altura de Francisco Guerrero o Tomás Luís de Victoria, fue un compositor de contrastada solvencia capaz de escribir bien labradas polifonías de estilada exigencia, destinadas a sus compromisos con el Nuevo Mundo, además de ser un director competente con cierta tendencia a relajar sus obligaciones y dejar en menor nivel la importancia de sus trabajos docentes.
Francisco Guerrero (1528/1599), aportará obras como Menester que se acierte; Pastor quien madre virgen; un Salve Regina II (Offertorium de misa); Si tus penas apruebo; Niño Dios, d´amor herido; Pan divino, gracioso (Comunio de Misa); O Celestial medicina o Todo quanto pudo. En las acotaciones de estilo, Francisco Guerrero, sin dejar de ser un clásico, abunda en peculiaridades técnicas y expresivas que le distinguen como el más hispano de sus contemporáneos, logrando conseguir el fundamento de su polifonía en la imitación libre y en el uso de las formas canónicas. Estudioso valoran su dominio de un indiscutible tratamiento del contrapunto y de la fuga, consiguiendo que Zerlino le proclame como el más eminente de su generación, en especial en el ámbito del tratamiento de la fuga, en especial en el dominio de los motetes, el lenguaje que utiliza en preferencia, resulta de invención personal aunque abunden intromisiones de cantinela gregorariana y el estilo de parodia, que incorporará en algunas de sus misas, que tendrá refrendo en sus himnos y magníficats.
Ramón García Balado

Ningún comentario:
Publicar un comentario