31/07/2026

Josep Colom: El piano de Santiago de Masarnau

 Hostal de los RR.CC., Santiago de Compostela


El pianista Josep Colom, vinculado con los Cursos U.I. de Música en Compostela, participará en colaboración con la también pianista Isabel Pérez Dobarro, en su ponencia dedicada a Santiago de Masarnau (1805/82), en un proyecto incluido en las actividades de la Sociedad San Vicente de Paul, enfocada a la recuperación de su figura, dentro de las programaciones del LXVIII del Curso U. I. de Música en Compostela- día 5 a las 19´00 h., en el Hostal de los RR.CC. Colom, aportará Trois airs caractéristiques de danses espagnoles Op. 17 (boleras, tirana y manchegas) y Balade nº 3 Op. 25 Découragement,  reconocido maestro e intérprete, Premio Nacional de Música, es asiduo de los certámenes de proyección internacional y un especialista en los compositores españoles o asimilados a nuestra cultura, destacando nombres como los de D. Scarlatti, F. Mompou, Blasco de Nebra- un personaje al que ha contribuido a la recuperación de su trascendencia, sin que falten afinidades con intérpretes como Daniel Barenboim, Radu Lupu, Mª Joâo Pires o Krystian Zimerman, además de colaborar con otros músicos en repertorios camerísticos y presentarse como solista con importantes orquestas. El pianismo de Masarnau, tomó argumentos ya desde sus años juveniles tras ofrecer un concierto como organista en El Escorial, antes toda la Corte, pronto llegarán sus preferencias por los géneros de las fantasías y las variaciones, y estilos intimistas como la balada, el nocturno y las danzas centroeuropeas desde el vals, al scherzo,  el rondino y la polaca, además de danzas ibéricas. Las fantasías adoptan el mismo esquema formal que las variaciones, lo que le animó a agruparlas por géneros, dejando muestras como Las Op. 2 y Op. 5; Oh!  Come da quel di, Op. 3; las Variations on a Spanish Song (Madre, la mi madre), de J.Gomís Op. 4; las Variaciones-Impromptus (El adiós), o La ricordanza Op. 12, y las Variaciones sobre un tema de la ópera I Capuletti e I Montecchi, compuestas para un dúo de violín y piano. A partir de 1830, dejará de cultivar este género centrándose en un piano más romántico como el ofrecido en la Fantaisie pour piano Op. 21.

En general mostró la misma forma multiseccional para las variaciones y las fantasías, dotando a estas últimas de una mayor dimensión, pero siempre utilizando el procedimiento de la variación. Utilizó el esquema forman más aceptado por los compositores foráneos, que constaba de un tema y variaciones, con una introducción libre y un final extenso. Cada una de las secciones contrasta en el tiempo, la temática y la textura, a excepción de las variaciones, que generalmente adoptan el tempo del tema y su carácter, tienen un talante equilibrado y proporcionado. Esas variaciones y fantasías, no solo se basan en temas de óperas, como sucede en la mayoría de sus contemporáneos sino también en la recurrencia a temas originales de sus amigos, enriqueciendo con ello el género, adelantándose a compositores de su época, un género que no volverá a ser cultivado hasta la obra de Marcial del Adalid. La balada- esta sesión con la Op. 25-, sería cultivada con un lenguaje más romántico e intimista, concentrando sus fuerzas creadoras en este tipo de obras, distintas de las Danzas españolas y de las fantasías. De su etapa parisina- 1833/4-, destacan el Nocturno patético para pianoforte a cuatro manos The Spleen (La mecancolía) Op. 15, que sería reeditado en España por Carrafa, tras ser estrenado por Mendelssohn, en Berlín, con un éxito notable; también los 3 morceaux expresssifs, para piano, Op. 18; el Andantino di camera para piano Op. 20; el Nocturno para piano Un idée fixe Op. 22; Inversemsemblabe mais...historique Op. 23; Maria Sterne Op. 24 y Découragement, Op. 25, género que cerrará la balada en La b M. Remeillement et disipation. Un espacio que observa una forma unificada aunque siempre incorpore contrastes para mantener la expectativa y la tensión, rompiendo con la tradición  precedente, de las fantasías y variaciones. Un género señalado por su carácter narrativo y lírico, que suele reunir incursiones constantes relacionadas con poetas y escritores. En principio se inclinó por versiones para voz y piano, a imitación de Chopin, transferidas a piano solo.

Otras obras para piano de indiscutible importancia, serán las que reflejen la escuela bolera, primordial durante la primera mitad del siglo XIX, que no se apartará de aquellas transcripciones cotidianas de páginas operísticas en especial las de compositores italianos como Rosinni, llegando a usar la textura de un nocturno de Field, para crear un ambiente de ensueño propio de la balada, con una línea de bajo recogida por un pedal y un relleno armónico elaborado sobre un acompañamiento basado en acordes desplegados sobre el que se dispone la línea melódica. Las Boleras, tiranas y manchegas Op. 17, habían sido dedicadas a su estimada alumna Paulina Aubert, y editadas por Richault en 1840, con inspiración clara en bailes españoles, dejando otros ejemplos de indiscutible valor en el Polo y zapateado Op. 19; la Jota aragonesa, editada por el mismo Richault, en 1841; los seis zortzicos manuscritos para piano, que supo estilizar imprimirles  un carácter propio, aspecto que veremos en el resto de esas piezas forjadas dentro de aquella escuela bolera. A mayores y para confirmar la importancia de Santiago de Masarnau convendrá destacar su contribución al espacio didáctico, con una obra que dará a conocer en su años de madurez, la colección presentada como El tesoro del pianista, en la que recogía una selección de suma importancia que aportaba una selección de obras de las principales escuelas, un trabajo que mereció el interés de Carrafa y Lodre, en 1845, para su publicación en nuestro país, en 1845, y que tendría una segunda reedición por Antonio Romero, en 1866, bajo el título de Tesoro del pianista. Colección de las obras más selectas que se conocen para el piano forte, que por primera vez se publican en España y eran desconocidas por la mayoría del público español. Reunía obras de Clementi, Mozart, Beethoven, Mendelssohn y Cramer, adelantándose a obra posteriores de otros grandes maestros.

Ramón García Balado

 

Juan de la Rubia, en el órgano de la Igrexa de San Paio de Antealtares

Igrexa de San Paio de Antealtares, Santiago de Compostela


Concierto de las actividades del LXVIII Curso U. I. de Música en Compostela en la Igrexa de San Paio de Antealtares, recuperando la cátedra del instrumento, con el organista Juan de la Rubia, quien también tendrá presencia activa en el ciclo Bach Compostela, en la Catedral de Santiago, conmemorando el 50  aniversario del  órgano Mascioni y que comenzará el próximo 8 de octubre, con un programa que se anuncia como Laberintos e ostinatos, para alcanzar su cometido el 14 de diciembre de 2028, con la sesión In Aeternum, Bach ante o público. San Paio de Antealtares- tendrá a Juan de la Rubia- día 3, de agosto, a las 20´30 h-, con un programa dedicado a la tradición ibérica del instrumento, un músico natural de la Vall d´Uxó (Castellón), músico con dilatada experiencia por sus largas giras por países latinoamericanos y europeos, actuando en lugares como el Auditorio Nacional, el Palau  de la Música Catalana, la Concerthaus de Berlín, la Gewandhaus de Leipzig, la Catedral de Colonia, la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona o el Teatro Mariinski, la Philharmonia de San Petersburgo, tocando como solista con la Freiburger Barcockorchester, interpretando los conciertos para órgano de G. Friedrich Händel y cantatas  de Johann Sebastian Bach e igualmente continuista o director de diferentes formaciones instrumentales y vocales de música antigua. Ejerce la docencia en la Escuela Superior de Música de Catalunya ocupando la plaza de organista de la Basílica de la Sagrada Familia, de Barcelona, tras sus estudios realizados con su padre  con Ricardo Pitarch, que ampliaría en Berlín y Toulouse, consiguiendo Premios Extraordinarios en distintas especialidades, contando también como maestros a Óscar Candenedo,Wolfgang Seifen, Michel Bouvard y nuestra muy apreciada Montserrat Torrent, quien supuso un gran apoyo en la evolución de su carrera, recibiendo asesoramientos en clases magistrales de Olivier Latry y Ton Koopman. Su repertorio abarca obras en preferencia de la Música Antigua hasta el Renacimiento y el Barroco, sin dejar al margen las propuestas de repertorios contemporáneos, con una atención al Romanticismo español, que dentro del Romanticismo, atiende a obras de Johannes Brahms o una transcripción propia de su Sinfonía nº 1 Op. 68, que se añade al dominio de sus improvisaciones bachianas que pudieron escucharse en ciclos como Bach Vermut y Bach, en la Catedral de León (2014/6), y el Festival Bachcelona. Desde su primera grabación discográfica en 2003, editó siete registros como solista, dentro de su actitud abierta a otras disciplinas artísticas, colaborando con personalidades de las artes escénicas como Lluis Pasqual y Nacho Duato, siendo uno de los artistas más galardonados de su generación, con premios como el Concurso Permanente de Juventudes Musicales de España, que supuso un punto de inflexión decisivo o el Premio Palau de la Música Catalana. En 2012, fue nombrado miembro de la Reial Acadèmia Catalana de Bellas Artes de San Jordi. Colaboró también con cantantes como Matthias Goerne,  Carolyn Sampson, Elena Obratsova o Marta Mathéu, y el contratenor Philippe Jaroussky, con quien grabó Sacred Cantatas (Erato, 2016), nominado a un Grammy, y Marco Mezquida, con el trabajo de improvisación Bach & Forward, especializándose en improvisaciones para cine mudo- Faust; Nosferatu; El maquinista de la General o El gabinete del Dr Caligari. El proyecto bachiano que tendremos en Compostela, se presentará también en otras Catedrales.

El programa de esta sesión en San Paio de Antealtares, incluye precisamente obras de la tradición ibérica en preferencia,  con aportación de piezas de  Juan de la Rubia- interludio improvisado I e Interludio improvisado III, entre la serie de piezas anónimas (s. XVIII), de Flores de Música (A Martin i Coll): Españoleta; Matassine; Danza del acha; Canarios; Las vacas y El villano, del Padre Fray Antonio Martín i Coll quien publicaría en Madrid en la imprenta de la viuda de Juan García Infanzón, un Arte de canto llano y breve resumen de sus principales reglas para cantores de coro, que tendría varias ediciones sucesivas siendo autor de la obra Huerto ameno de varias flores de música recogidas de muchos organistas. Fue primer organista del Convento de San Diego de Alcalá y de San Francisco el Grande, en Madrid. Mantuvo una estrecha relación con José Elías, organista de las Descalzas Reales, recopilando en sus quehaceres cuatro colecciones de música para órgano, conservadas en la Biblioteca Nacional de Madrid, colecciones que constituyen un importantísimo repertorio de música para órgano y una antología de las formas usadas en el S. XVIII, desde el primer volumen titulado Flores de música, obras y versos de varios organistas. Colecciones en las que figuran Versos, fabordones, tientos, pasacalles, españoletas, vacas, pavanas, canarios, canciones y tocatas italianas, minués y zarabandas francesas, diferencias sobre la gaita, folías o canciones catalanas, entre obras para timbales, marizápalos, bailes del Gran Duque, villanos, cigas o canciones venecianas. Para entrante, un maestro ciertamente postergado Francisco de Tejada, con una pieza que mantiene su especial relevancia, la Españoleta, que suele gozar de un arraigo frecuente en los conciertos de música antigua, compositor de coincide biográficamente con Domenico Scarlatti, y cuya obra fue rescatada por Asenjo Barbieri, quien la cedería a la Biblioteca Nacional, pocos son los datos que se conserven de su biografía, quedando en ese segundo plano con respecto a los músicos de su época.  Antonio de Cabezón (1510/ 66)- Diferencias sobre el canto del caballero, tiento de primer tono, el tiento que hizo historia fue el organístico como nos dice José López Calo, sus obras se nos han conservado sobre todo en dos colecciones contemporáneas o casi. El maestro nacido en el seno de una familia de posibles, había estudiado en Palencia con García Baeza, siendo presentado a Carlos V, en 1522, trasladándose de inmediato a Toledo, al servicio de la emperatriz Isabel y del príncipe Felipe fijando su residencia en Ávila, además de ser organista de la Capilla Real. Cabezón figura entre los músicos de tecla más importantes de Europa en su época, destacando las obras destinadas a sus alumnos, entre tientos y transcripciones de motetes, que mantienen la tradición  hispana aunque su armonía está influida por Josquin des Prez. Su estilo es claro y puro con un magistral empleo de la disonancia y de las tensiones entre armonía y melodía, con una enorme expresividad. Sus diferencias tienen importancia capital en la historia de la variación instrumental.

Pablo Bruna (1611/79)- Tiento de segundo tono por Ge,  Sol, Ut. Sobre La Virgen y Tiento de falsas de segundo tono, este compositor aragonés, conocido como El ciego de Daroca, es fortuna que dispongamos de una edición completa  de sus obras para órgano y numerosas ediciones de las que merecen citarse las de Monseñor Higinio Anglés, en su Antología, además de la de Carlo Stella. Una de las características más llamativas a primera vista de Pablo Bruna, que irían en aumento, en los compositores siguientes, es su mayor longitud respecto a sus predecesores, cierto que el músico está aún muy lejos de las dimensiones, verdaderamente enormes de los tientos de Cabanilles, pero en él aparece ya está  clara tendencia, los tientos de Bruna, son, como era habitual ya entonces, casi siempre en compás binario y por lo general, politemáticos, aunque los tiene también monotemáticos, incluso férreamente monotemáticos. Los de medio registro, suelen comenzar la melodía de medio registro con motivos emanados del tema principal.

S. Aguilera de Heredia (1561/1627)- Ensalada de octavo tono-, el primer compositor del S.XVII del que se conozcan un número importantes de tientos es este compositor, músico del que se encontraron hasta 18 composiciones organísticas, la mayoría dentro de este género, Lothar Siemens-Hernández hace notar que Aguilera de Heredia, aunque con toda seguridad compuso lo mejor de su obra en el siglo XVII, después de su llegada a Zaragoza, en 1603, era para entonces un hombre maduro, pues había cumplido los cuarenta y dos años. Su formación musical pertenece pues plenamente al siglo XVI, se nos presenta como un compositor plenamente orientado hacia el Barroco y a mayores, Kastner contrapone su obra a la de Correa de Arauxo. Quedan las comparaciones con la escuela Castellano- aragonesa, en la que es primer representante. De F. Correa de Arauxo (1561/ I627)- la Canción Gayberg, quien recibió su formación en Sevilla, recibiendo el magisterio de Francisco Guerrero- por propia confesión-,  Diego del Castillo y Francisco Pereza, realizando oposiciones a la Catedral de Málaga y la de Sevilla, sin lograr fortuna; publicó en Alcalá de Henares su Facultad Orgánica  y en 1636, el Cabildo de Jaén, le ofreció allí la plaza de organista. La Facultad Orgánica está claramente concebida como obra en plan didáctico, teniendo un prólogo en alabanza de la cifra, unas frases en que describe claramente lo que él entendía por tiento.

Ramón García Balado

28/07/2026

Noia Harp Fest, en el Teatro Coliseo Noela, de Noia

 Teatro Coliseo Noela, Noia


Entre las actividades estivales de la RFG, nos encontramos con el Noia Harp Fest, que promueve Rodrigo Romaní y que nos invita a colaborar en  las mismas que se desarrollarán  entre los días 29 de julio  y 1, de agosto en el Teatro Coliseo de la villa a partir de las 20´30 h, una iniciativa de Rodrigo Romaní, que contará con la RFG y la dirección de César Ramos, para un programa que incluye obras de Edward Grieg, Pietro Mascagni, Teo Montero Rey y Mario Castelnuevo-Tedesco. Solista será el arpista José Antonio Domené, formado en el Conservatorio de Madrid, y que ya participó en sus labores con la O. Filarmonía de Oviedo; la Orchestre Philharmonie de Radio France; la Thürigen Philharmonie Gotha; la Orquesta del Teatro Regio di Torino; la Slovenska F.; la State S. de San Petersburgo; la O.S. do Porto o la O.S. de Massachusetts. Es miembro de la Asociación Española de Arpistas, amplía sus colaboraciones con el Teatro  Real o la Fundación Juan March, el Cadigan Hall, el Palau de la Música Catalana, o el Wigmore Hall. De sus trabajos destaca Per precaució, de Raquel García-Tomás, estrenada en el Teatro del Liceu; Diálogo con Joan Manen o el Concierto para arpa y Aires de España, con Davide Burani. Teo Montero Rey, tendrá Alén do azul, obra en estreno del compositor coruñés, con estudios en el Conservatorio Eduardo Martínez Torner, de Madrid y que recibió el Premio Melómano, de la SGAE y  que comenzó su carrera con la pieza Domine in furore tuo arguas me, embebido en las  tradiciones barrocas, destinada para voz de soprano con acompañamiento de piano, parte de las influencias le llegarían de Lili Boulanger y Alexander Scriabin, para llegar a otra obra como Vitam Aeterna,  con ostensibles influencias de Zoltan Kodaly y Alfred Schnittke. La obra es ganadora del Premio Internacional  de Composición  PortusApostoli 2026.

Pietro Mascagni- Intermezzo,  de Cavaleria rusticana- el nacimiento del verismo italiano, en esta obra, a pesar de ese carácter de punto de partida que define el estilo del género, se mantiene en el espacio de un drama lírico contenido en un acto, sobre un libreto de Giovanni Targioni Tozzetti y Guido Menasci, obrita que no tiene desperdicio, gracias a su concisión, para ser estrenada en el Teatro Constanzi de Roma, en 1890, logrando un Premio tras haber ganado el Concurso de la editorial musical Sonzogno, de 1888, Ya desde el preludio que marca la inspiración con la siciliana O Lola cha´i di latti la cammisa, que canta Turiddú, desde detrás de la escena, memorable creación de notable inspiración. Intenso resulta el dúo entre Santuzza y Turiddú, Tu qui Santuzza?. Muy interesante es el Intermezzi, que sabe marcar la pauta de posteriores obras parecidas que confirmamos en pasajes de un ópera,  que ha logrado un importante arraigo en certámenes de temporada.

Edward Grieg- Suite Holberg Op, 40 (en estilo antiguo)- una respuesta a la ciudad de Bremen, en 1884, que celebraba el bicentenario del nacimiento de un ilustre, Ludwig Holberg, pensador y escritor que recibirá el reconocimiento por su sentido del humor, quien se centró en esta obra para grupo de  cuerdas, fiel documento de su devoción por grandes clásicos barrocos, a través de sus formas de danza. El Preludio Vivace, aporta un talante solemne y de ritmo  animado que contrasta con la Zarabanda, un Andante en Sol de dulzura embriagadora, especialmente en el pocco messo por su diálogo con las violas; La Gavota (Allegretto) resulta de una ligereza manifiesta por la violas y segundos violines que responden al conjunto de la orquesta, antes de entrar en una mágica Musette (Poco più  mosso) , en dos partes . Así , nos encontraremos con un Aire Andante, en Sol menor, para preparar la entrada del Rigodón  (Allegro con brio), junto al delicado Pocco messo molto, tratado con decisión por los chelos en pizzicato.

Mario Castelnuovo- Tedescco– con el Concierto para arpa Op. 93 a- compositor italiano nacionalizado norteamericano, discípulo de Ildebrando Pizzett, en composición  y con E. del Valle Paz, en piano y que se dio a conocer con  su ópera La Mandragora, ganadora del Premio Lírico Nacional y con estreno en el Teatro La Fenice, de Venecia, en 1939, se vería obligado a exiliarse a los Estados Unidos, en donde sería profesor de composición en el centro de composición Los Angeles Conservatory of Music and Arts, dedicando sus labores creativas a la formación de jóvenes talentos, una corriente del llamado neoclasicismo emergente. Recurría con insistencia a la inspiración  grandes clásicos como Maquiavelo, Bacco in Toscana o la música para la escena en Saúl , de V.Alfieri, para Los Gigantes de la Montaña, de Luigi Pirandello, pero el grueso de su inspiración , lo encontraremos en William Shakespeare, como los 33 canti da Shakespeare, publicados en doce volúmenes y otra serie de oberturas, entre las que destacan Twelth Night , The Marchand of Venice, The Winter´s Tale, Julius Caesar, lo que le permitió obtener el Premio del Concurso de Campari; The Marchand of Venice, ópera en tres actos, tuvo su estreno dentro del Maggio Musicale Fiorentino, en 1961, dejándonos también composiciones sinfónicas y camerísticas que conocieron  una importante divulgación, entre las que caben obras concertantes para instrumento solista como la que hoy se elige, su concierto para violín, I Profeti fue estrenado por Haifetz y Arturo Toscanini en Nueva York, destacando como sello de identidad su escritura, dentro del género sinfónico y la claridad de los matices expuestos a lo largo de su obra.

Ramón García Balado

26/07/2026

The Rite Duo, de Peregrinos Musicáis, en el Teatro Principal

 Teatro Principal, Santiago de Compostela


Tercer concierto de Peregrinos Musicais de nuevo en el Teatro Principal con The Rite Duo-día 29, a las 20´00h-, con dos pianistas Marco Rinaudo y Stefano Visintainer, para un programa dedicado al piano a cuatro manos, con una selección de obras de especial relieve, destacando Ottorino Respighi, con piezas entre arias y danzas antiguas para laúd solo, de la Segunda suite y tres de las seis pequeñas piezas, de las que destacan una Romanza, el canto di caccia siciliano y la Canzone armena, una idea del talante creativo del compositor muy dado a la recuperación de antiguas danzas del Renacimiento, bajo un reconocido prisma de propio cuño. Piezas como la de Fabrizio Caroso: Laura soave, Balleto con gagliarda, Saltarello e canario (1581); Jean- Baptista Besard: Danza rustica (Allegro); Ignoto con Marin Marsene: Campanae parisienses o de Bernardo Giaconcelli (detto Il Bernadello), en una Bergamasca (1650). Será el autor quien nos deje una obra impagable como Los pinos de Roma, músico que destacará igualmente por sus largas giras, mientras mantenía en proyecto un Festival Respighi, en Amsterdam, etapa en la que se dejará atraer por la tentación de otra de sus obra señaladas, el Tríptico boticelliano (Primavera, L´Adorazione dei Magi y La nascita di venere). Sus transcripciones valen por la calidad e ingenio, lo que ayudó a convertirlas en detalles de concierto, por lo que se ofrecen con frecuencia cotidiana, en parte producto de sus viajes de día a día, todo ello tras haber compuesto la Rossiniana, que fue estrenada en Leipzig, que daría cauce a la muy conocida suite Gli Uccelli, destinada para pequeña orquesta que evocará músicas como el Preludio de Pasquini; La paloma, de Jacques de Gallot; La Gallina, de Jean O. Rameau o el Cuco, también de Pasquini, cuyo estreno se llevó a cabo en el Teatro Municipal de Sâo Paulo, bajo su propia dirección, un adelanto de la buena prensa que adquiriría la obra, en un período en el que trabajaba en transcripciones como el Preludio y fuga, en Re M. de Johann S. Bach, con estreno en Cincinnatti, bajo la tutela de Fritz Kreisler o la serie de Pasacalles, que suscitarían el interés de Toscanini, para el Carnegie Hall, neoyorquino.

Igor Stravinski, con Cinco piezas fáciles: Andante, Española, Balalaika, Napolitana y Galop., a las que se añaden las Tres piezas fáciles: March, Valse y Polka, modelo del carácter viajero del compositor ruso, apurado por una necesidad acuciante de ampliar perspectivas permanentemente, esas tres piezas fáciles escritas en Clarens entre 1914 y 1915, y las cinco piezas fáciles, pensadas para aficionados en ciernes como intérpretes  y sobre las que trabajó entre 1916/7, en Morges, estamos ante dos colecciones que se complementan perfectamente, por lo que no resulta extraño verlas juntas en un programa de concierto, ya que la primera tiene una mano izquierda fácil y la segunda, una mano derecha fácil, una de las manos tiene siempre una parte más elaborada y del conjunto de las ocho piezas, la Balalaika, era la preferida por el compositor, todas ellas serían orquestadas para formar las dos suites para pequeña orquesta. Stravinski había sido alumno de Nikolai Rimski- Korsakov, quien le ayudaría a enfocar su futuro ya desde el mundo del piano y nunca pasaría por un Conservatorio, como es perceptible en la mayoría de los músicos, un período de su vida, en el que componía estas obras, en el que completará la Sonata en Fa sost. m, que sería interpretada en las Veladas de Música Contemporánea, de San Petersburgo, antes de que se dedique a la composición de los Cuatro estudios Op. 7, andando el tiempo, nos encontraremos con obras tan curiosas como la Suite de Petruchska, una transcripción de su ballet, para Anton Rubinstein, en la que buscaba no solo reproducir  los timbres orquestales como los valores de la movilidad y las posibilidades armónicas del instrumento.

Francis Poulenc, la Sonata a cuatro manos, compuesta en 1918, y publicada al año siguiente, con la casa Chester, de Londres, obra en sus tiempos Prelude; moderé; Rustique, Naïf et Lente y Finale très Vite, tiempos breves ofrecidos con claridad y con una transparencia muy en la idea del compositor, admitiendo que sin duda, nadie había escrito mejor que Ernest Ansermet esta obra pensaba con un estilo melódico y armónico muy claro y conciso, a la par que desnudo y crudo que ayuda a aproximarnos al mundo creativo de Igor Stravinski, consecuencia de una profunda reflexión aunque animada al mismo tiempo por una forma muy francesa, quizás nos quedan en ella estilismos ravelianos aunque de manera distinta, gracias a detalles humorísticos que pueden proceder de Satie, que se aprecia en gran medida en el Finale très Vite, con pinceladas de cierto abandono en el sexto compás de Rustique que nos recordará a Chabrier, con reminiscencias de cancioncillas populares que le dan un punto de jovialidad.

Ferruccio Busoni  en una pieza de aspectos descriptivos, Finnländische Volksweisen Op. 271: Andante moto espresivo; Tranquilo y Vivace, estamos ante la serie de páginas importantes de los años de madurez y en el que se destacan composiciones como la elegida, entre las que tienen cabida las Improvisaciones sobre el Coral de Johann Sebastian Bach Wie wohl ist mir o Freund der Seele, permitiendo que surgiese también esta pieza para dos pianos Op. 271, las Tres Hojas de Album; Zurich; Roma o Berlín, que se acerca al estilo del Preludio del coral  Op. 289, Busoni destacará en todo momento como un gran pedagogo auspiciado por la creación de una Alta Escuela que terminaría reuniéndose en un fundamental trabajo con el nombre de Klavierübrung, aludiendo con ello a Johann Sebastian Bach, que se completaría en diez partes, destacando las Cinco piezas breves para la práctica de la ejecución polifónica, de 1923.

Giuseppe Martucci, muestra su inmensa admiración por la ópera italiana, con Pensieri su´ll opera Un Ballo in maschera, de Giuseppe Verdi, ópera que en su momento arrastraría importantes problemas con la censura en el contexto de una Europa revolucionaria y aunque se inspire en un hecho real de la muerte de Gustavo III, de Suecia, la acción se había trasladado a las colonias americanas convirtiendo al rey en Riccardo, gobernador de Boston. Costumbre reciente introducida en Inglaterra, era jugar con el retorno de la acción a Suecia con los nombres verdaderos de cada uno de los personajes. Una ópera que no representa un avance significativo en su producción, pero resulta una de las mejor estructuradas y equilibradas, en la que ningún pasaje resulta excesivo.

Ramón García Balado

Darío Mariño, clarinetista en el XIV Festival Groba

  Auditorio Reveriano Soutullo, Ponteareas Darío Mariño será solista en obras de Rogelio Groba y D.Milhaud , en el Auditorio Municipal Rev...