26/07/2026

The Rite Duo, de Peregrinos Musicáis, en el Teatro Principal

 Teatro Principal, Santiago de Compostela


Tercer concierto de Peregrinos Musicais de nuevo en el Teatro Principal con The Rite Duo-día 29, a las 20´00h-, con dos pianistas Marco Rinaudo y Stefano Visintainer, para un programa dedicado al piano a cuatro manos, con una selección de obras de especial relieve, destacando Ottorino Respighi, con piezas entre arias y danzas antiguas para laúd solo, de la Segunda suite y tres de las seis pequeñas piezas, de las que destacan una Romanza, el canto di caccia siciliano y la Canzone armena, una idea del talante creativo del compositor muy dado a la recuperación de antiguas danzas del Renacimiento, bajo un reconocido prisma de propio cuño. Piezas como la de Fabrizio Caroso: Laura soave, Balleto con gagliarda, Saltarello e canario (1581); Jean- Baptista Besard: Danza rustica (Allegro); Ignoto con Marin Marsene: Campanae parisienses o de Bernardo Giaconcelli (detto Il Bernadello), en una Bergamasca (1650). Será el autor quien nos deje una obra impagable como Los pinos de Roma, músico que destacará igualmente por sus largas giras, mientras mantenía en proyecto un Festival Respighi, en Amsterdam, etapa en la que se dejará atraer por la tentación de otra de sus obra señaladas, el Tríptico boticelliano (Primavera, L´Adorazione dei Magi y La nascita di venere). Sus transcripciones valen por la calidad e ingenio, lo que ayudó a convertirlas en detalles de concierto, por lo que se ofrecen con frecuencia cotidiana, en parte producto de sus viajes de día a día, todo ello tras haber compuesto la Rossiniana, que fue estrenada en Leipzig, que daría cauce a la muy conocida suite Gli Uccelli, destinada para pequeña orquesta que evocará músicas como el Preludio de Pasquini; La paloma, de Jacques de Gallot; La Gallina, de Jean O. Rameau o el Cuco, también de Pasquini, cuyo estreno se llevó a cabo en el Teatro Municipal de Sâo Paulo, bajo su propia dirección, un adelanto de la buena prensa que adquiriría la obra, en un período en el que trabajaba en transcripciones como el Preludio y fuga, en Re M. de Johann S. Bach, con estreno en Cincinnatti, bajo la tutela de Fritz Kreisler o la serie de Pasacalles, que suscitarían el interés de Toscanini, para el Carnegie Hall, neoyorquino.

Igor Stravinski, con Cinco piezas fáciles: Andante, Española, Balalaika, Napolitana y Galop., a las que se añaden las Tres piezas fáciles: March, Valse y Polka, modelo del carácter viajero del compositor ruso, apurado por una necesidad acuciante de ampliar perspectivas permanentemente, esas tres piezas fáciles escritas en Clarens entre 1914 y 1915, y las cinco piezas fáciles, pensadas para aficionados en ciernes como intérpretes  y sobre las que trabajó entre 1916/7, en Morges, estamos ante dos colecciones que se complementan perfectamente, por lo que no resulta extraño verlas juntas en un programa de concierto, ya que la primera tiene una mano izquierda fácil y la segunda, una mano derecha fácil, una de las manos tiene siempre una parte más elaborada y del conjunto de las ocho piezas, la Balalaika, era la preferida por el compositor, todas ellas serían orquestadas para formar las dos suites para pequeña orquesta. Stravinski había sido alumno de Nikolai Rimski- Korsakov, quien le ayudaría a enfocar su futuro ya desde el mundo del piano y nunca pasaría por un Conservatorio, como es perceptible en la mayoría de los músicos, un período de su vida, en el que componía estas obras, en el que completará la Sonata en Fa sost. m, que sería interpretada en las Veladas de Música Contemporánea, de San Petersburgo, antes de que se dedique a la composición de los Cuatro estudios Op. 7, andando el tiempo, nos encontraremos con obras tan curiosas como la Suite de Petruchska, una transcripción de su ballet, para Anton Rubinstein, en la que buscaba no solo reproducir  los timbres orquestales como los valores de la movilidad y las posibilidades armónicas del instrumento.

Francis Poulenc, la Sonata a cuatro manos, compuesta en 1918, y publicada al año siguiente, con la casa Chester, de Londres, obra en sus tiempos Prelude; moderé; Rustique, Naïf et Lente y Finale très Vite, tiempos breves ofrecidos con claridad y con una transparencia muy en la idea del compositor, admitiendo que sin duda, nadie había escrito mejor que Ernest Ansermet esta obra pensaba con un estilo melódico y armónico muy claro y conciso, a la par que desnudo y crudo que ayuda a aproximarnos al mundo creativo de Igor Stravinski, consecuencia de una profunda reflexión aunque animada al mismo tiempo por una forma muy francesa, quizás nos quedan en ella estilismos ravelianos aunque de manera distinta, gracias a detalles humorísticos que pueden proceder de Satie, que se aprecia en gran medida en el Finale très Vite, con pinceladas de cierto abandono en el sexto compás de Rustique que nos recordará a Chabrier, con reminiscencias de cancioncillas populares que le dan un punto de jovialidad.

Ferruccio Busoni  en una pieza de aspectos descriptivos, Finnländische Volksweisen Op. 271: Andante moto espresivo; Tranquilo y Vivace, estamos ante la serie de páginas importantes de los años de madurez y en el que se destacan composiciones como la elegida, entre las que tienen cabida las Improvisaciones sobre el Coral de Johann Sebastian Bach Wie wohl ist mir o Freund der Seele, permitiendo que surgiese también esta pieza para dos pianos Op. 271, las Tres Hojas de Album; Zurich; Roma o Berlín, que se acerca al estilo del Preludio del coral  Op. 289, Busoni destacará en todo momento como un gran pedagogo auspiciado por la creación de una Alta Escuela que terminaría reuniéndose en un fundamental trabajo con el nombre de Klavierübrung, aludiendo con ello a Johann Sebastian Bach, que se completaría en diez partes, destacando las Cinco piezas breves para la práctica de la ejecución polifónica, de 1923.

Giuseppe Martucci, muestra su inmensa admiración por la ópera italiana, con Pensieri su´ll opera Un Ballo in maschera, de Giuseppe Verdi, ópera que en su momento arrastraría importantes problemas con la censura en el contexto de una Europa revolucionaria y aunque se inspire en un hecho real de la muerte de Gustavo III, de Suecia, la acción se había trasladado a las colonias americanas convirtiendo al rey en Riccardo, gobernador de Boston. Costumbre reciente introducida en Inglaterra, era jugar con el retorno de la acción a Suecia con los nombres verdaderos de cada uno de los personajes. Una ópera que no representa un avance significativo en su producción, pero resulta una de las mejor estructuradas y equilibradas, en la que ningún pasaje resulta excesivo.

Ramón García Balado

Ningún comentario:

Publicar un comentario

The Rite Duo, de Peregrinos Musicáis, en el Teatro Principal

 Teatro Principal, Santiago de Compostela Tercer concierto de Peregrinos Musicais de nuevo en el Teatro Principal con The Rite Duo -día 29...