20/01/2025

Abal & Bellas, en Contemporáneas, para el Auditorio de Galicia

 Sala Mozart, Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela

 

Cita para comenzar el año, del Ciclo Contemporáneas, tras la actuaciones de Vertixe Sonora con How can I help you? y la ópera de Javier Otero Neira, Pálido punto de luz, ofrecida también en las actividades de Amigos de la Ópera de A  Coruña, con dirección escénica de Iria Azevedo y los recursos de iluminación, aspectos visuales de José Faro Coti, y la soprano Esperanza Mara, quien sustituía a Adriana Laespada, en el rol de Fatma, ofrecida en el Teatro Principal. Abal & Bellas, son los elegidos de Contemporáneas- Auditorio de Galicia, día 22 a las 20´30 h., en la Sala Mozart- para ofrecernos su programa By the Way…en alusión a  una de las obras en cartel, de la que es autora Teresa Bretal.  David Bellas, miembro de este dúo, es Titulado Profesional de gaita gallega y de instrumentos tradicionales en el ámbito de la Música en esos espacios, obteniendo la Matrícula de Honor por sus dominios en las materias de las especialidades que le han llevado a colaborar con formaciones como el Cuarteto O Chupacabras; Proyecto de Flores o Matamá Ensemble, mientras recibía el reconocimiento en importantes concursos. Ejerció la docencia en escuelas, asociaciones, Conservatorios, cargo que continúa en el Conservatorio Profesional de Música de Viveiro. Observa un destacado interés por las labores creativas dentro de nuevos lenguajes y visiones instrumentales de los medios a su alcance, sobre obras que forman parte de su temario obligado en los Conservatorios desde su Galicia natal, hasta Asturias, en su demanda por impartir cursos y seminarios, además de realizar ponencias de las que queda constancia en su actividad cotidiana.

Iván Abal, el otro punto de equilibrio de esta formación, cursos estudios de piano, al tiempo que recibió Titulación Superior de Instrumentos de Música Tradicional y Popular, siendo profesor superior de solfeo. Se licenció en la Universidad de Historia y Ciencias de la Música (La Rioja) y Magisterio en Artes Escénicas, por la Universidad de Vigo, ejerciendo la docencia en la especialidad de gaita, en dicho Conservatorio, que ampliará en Vilagarcía y Ferrol, Ourense y Elemental da Guardia. También mantiene actividades de especialización de  Musicoloxía en el Superior de Vigo, al tiempo que destacó por sus actividades dentro de Proyectos Erasmus, en los Centros Pôle Aliénor (Poitiers, en Francia), University of South-Eastern Norway (Rauland, Noruega); University of Ioannina (Arta, Grecia) y la University of Tartu (Viljandi, Estonia). Se formó en distintos campos musicales, que le llevaron a indagar en campos de la música tradicionales gallegos: gaita, percusión, bouzouki o zanfoña, en la ETRAD (Vigo), y en lo relativo a la construcción de instrumentos en la EMAO (Vigo), a los que se unen seminarios de jazz; cursos de zanfona, con Germán Díaz, Gilles Chabenat, Valentin Clastriero Anxo Pintos. En música barroca, con Tobie Miller y seminarios utricularii (Allaríz),con Paulo Gonçalves. Colaboró en registros con Sondeseu; Nao d´Ire; MetalXis; Musgafol o Sanfonices. Como intérprete, ofreció conciertos en certámenes como Colourscape (Londres); Festival de Lorient (Francia); Festival Desdobra-te (Évora); Sons Creativos (Lugo); Espazos Sonoros (Ribadeo) o Le son Continu, ganador ex -aequo, en la categoría de grupos.  

Erick Feles (1987) con 7mocións, músico multiinstrumentista dentro del repertorio de las gaitas, flautas, tin whistle, ocarinas y otros afines, músico también conocido como Erick Corrente, viene dedicándose a estas especialidades desde muy joven, pondrá el punto de salida para un concierto que sobrepasará los condicionantes acostumbrados y fijados por los patrones tradicionales, en este proyecto Abal & Bellas, se mantendrá el grado de atención en el conjunto de las piezas que se irán escuchando. Teresa Bretal, con By the way…, con esos puntos  suspensivos que remiten a dos éxitos de Red Hot Chili Peppers, y que viene a significar como una alegoría sobre el espacio, en un caminar o una contemplación desde las barreras que le sostienen. Nos traslada a un mundo que representa las interioridades del ser humano, observado desde dentro con respuestas plenas de coraje y furia interior, pero que al mismo tiempo, permite llegar a un equilibrio. Esa circulación se mueve en un universo en balance, en el que siempre hay una parte por la que su fuerza desequilibra a la otra, generando el movimiento y su funcionamiento.

Teresa Bretal proviene en su ascendencia familiar de una larga tradición por una familia con ancestros que alcanzan a tres generaciones y que nos lleva a su bisabuelo quien tuvo el beneficio de participar en un concierto ofrecido con motivo de  la mayoría de edad de Alfonso XIII, en la Catedral de Tui. Sus primeros años de formación los realizó con la Coral Abrente, preparándose para un largo período esperanzador de estudios, desde el Conservatorio Universitario de La Rioja, a la ESMUC. Presentó sus tesis bajo la supervisión de Elliot Antokolet, mostrando una especial preferencia por Béla Bartók, además de ampliar estudios en la Akademie Ferenz Liszt, de Budapest; la Fundación Paul Sacher, de Basilea; la Texas University y los Cursos U.I. de Música en Compostela, con su compañero Francisco Eiras. En el Auditorio de Galicia, ofreció un concierto con la soprano Alison McNeill.

Fulvio Caldini (1959), tendrá la Sonatina op. 99 (2010), compositor que sigue la estela de Steve Reich y que realizó estudios con Giorgio Sachetti, de piano, en Florencia; de armonía con Franco Rossi, del Quartetto Italiano; con Franco Cioni, de armonía y contrapunto, de clave con Anna María Pernatti y de órgano, con Fausto D´Antimi. Philipp Glass- Music in Fifths (1969), la vanguardia minimalista por excelencia, compositor de acuñó patrones de referencia en parte por su proyección internacional, dejará obras mediáticas cara al gran público más diverso y para ejemplo a tener en cuenta, trabajos suyos como Satyagraha, de notable impacto entre las vanguardias; Monsters of grace, en colaboración con Robert Wilson, ópera digital en tres dimensiones, estrenada en el Festival de Peralada;  Requiem, Bardo and Nirmankaya, ofrecida en el Festival de Salzburgo, con la participación del Orfeón Donostiarra y la Orquesta Filarmónica de Viena o la ópera La bella y la bestia, que llegó al Teatro de la Maestranza, de Sevilla y curiosidades como una nueva banda sonora para Drácula, de Béla Lugosi. Para completar programa, tres obras de David Bellas: É rama na mare; Et suseia y Viveiro 1540 (miniaturas).

Ramón García Balado

17/01/2025

 Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela

 

Matinal en el Auditorio de Galicia- día 19, a las 12´00 h-, con la Banda Municipal de Santiago, dirigida por su titular Casiano Mouriño Maquieira, para disfrutar del espectáculo lírico Carme, sempre túa, de Simon Couceiro Riveira, obra que parte de un libreto de Manuel Brey Villar, con dirección escénica de Xosé Lueiro y coreografía de Paula Quintas, con las aportaciones videográficas de Pedro Pérez, contando con el protagonismo artístico de Silvia García-Carme-; Abel Eiras- Manuel- y Mateo Pereiras- Fillo-, completando las asistencias técnicas de Valentín Torrado y Luis Fragio, un trabajo que fue posible gracias a las colaboraciones de la Fundación Cultural de A Estrada y los Concellos de A Estrada y Santiago. Estamos dentro de ciclo invierno-primavera en esta jornada que se presenta como De Cuba a Mazarelos. Simón Couceiro Riveira, conoció el magisterio del apreciado Antón García Abril, quien fue responsable de la Cátedra de Composición del Curso U.I. de Música en Compostela y que para el recuerdo, nos dejó obras relacionadas con nuestra tierra como Cancions Xacobeas- Xacobeo 93-, que en esa sala estrenó la mezzo Teresa Berganza, con la O. Reina Sofía, dirigida por el autor. No menor interés había tenido su ópera Divinas palabras, a partir de Don Ramón del Valle-Inclán, con la que se reabrieron las actividades líricas del Teatro Real, en octubre de 1997, destacando como protagonistas Plácido Domingo, Inmaculada Egido, Raquel Pieroti y Enrique Baquerizo. Couciero Riveira, fue alumno de clarinete con Olimpio Carril, en el Conservatorio Profesional de Santiago y de Carlos Casado, en A Coruña y fue invitado a colaborar con Bandas de Galicia, desde la de Caldas de Rei, a la de Negreira, Lalín, Xuvenil de Barro, Padrón o Merza.   Es autor de obras como A batalla de Matalobos, puesta en atriles por la Banda Municipal de A Coruña,  obra de tintes épicos, con fundamentos en la Guerra de la Independencia, y que musicalmente fue tutelada por Juan José Ocón, curiosa experiencia que le permitió acceder a una instrumentación imaginativa por los recursos usados. Era su tercer trabajo relacionado con la colaboración con la Escola Municipal das Artes Escénicas de A Estrada. Otros trabajos reseñables fueron A Rapa das Bestas, una exaltación de festejos locales, en el que tampoco renunciaría a imaginativas aportaciones. Igualmente, para la convocatoria del Certame Galego de Banda de Música, la obertura sinfónica Tequexéldere, obra obligada para la cita; A Muiñeira de Comadres, de la que dio noticia la Banda Municipal de A Coruña; Pasodoble pusiano, homenaje al tubista de la Banda de  Merza; el pasodoble Enrique Melio, Fantasía sobre tres temas galegos, Muiñiera do Salmón, A batalla de Ponte Ledesma,Danzas nocturnas por San Xoan o Estrasantico, entre otras piezas que curso a curso, fue presentando con la Banda Municipal compostelana, de la que es clarinetista y requinto. Obtuvo en 2007 el Premio de Música de Cámara Andrés Segovia-José Miguel Ruiz Morales, del Curso Música en Compostela.

Su compañero Manuel Brey, contribuye en el libreto, tomado de un relato propio que nos lleva a vivencias en el entorno familiar, y que rememoran años de emigración gallega, en La Habana, a comienzos de la primera década del siglo pasado. La experiencia en común entre el compositor y el autor del texto, se fraguó hace ya un par de años, en una sesión de confraternización en el Recreo Cultural de A Estrada, dentro de un intercambio de pareceres de lo que sería este espectáculo que tuvo su presentación en A Estrada, el 17 de mayo de 2024, con la Banda Municipal de A Estrada, en el Teatro Principal de la villa, un trabajo meditado entre ambos al que atinadamente Simón Couceiro sabría acertar en los detalles de una sensibilidad compartida desde las primeros aproximaciones a un proyecto. Cada página en su lectura por parte del compositor, consiguió estimular el trazado de los rendimientos musicales hasta completar esta obra que ayuda a ampliar el catálogo de las más importantes obras  que suponen una realidad del mundo lírico de los compositores con raíces asentadas en nuestras tradiciones.  


La temporada en curso, nuestra Banda Municipal incluyó en temporada un par de espectáculos que han cumplido con el espacio lírico, como el ofrecido con la soprano Esperanza Mara y el tenor Eduardo Sandoval, en el en buen entendimiento, aportaron interpretaciones zarzuelísticas y operísticas, desde Bellini, Bizet o Puccini, a Ruperto Chapí, Moreno Torroba, Pablo Sorozábal o José Serrano, y el recuperado J. Fernández Vide, en Miñatos de Vran, en transcripción de S. Rodríguez.  La cantaora Sandra Calderón y la bailaora Tania Suárez Rey, dejaron excelente impresión por su lectura de El Amor Brujo, de Manuel de Falla, en una sesión en la que pusieron un detalle a mayores Óscar Navarro- Hispania, fantasía española para Banda-, y David Rivas- Finisterra, a Fin do mundo, un estilo de poema sinfónico-, volviendo a Esperanza Mara, recordaremos su protagonismo en el trabajo escénico de Javier Otero Neira, Pálido punto de luz- también ofrecida en las programaciones del Festival Amigos de la Ópera, de A Coruña, en el que también colaboraron Nerea Brey e Iria Azevedo, obra de pinceladas futuristas, incluida en el ciclo en vigencia Contemporáneas, y que el próximo día 4, de febrero, reserva al grupo Teatro Xtremo, y la obra A solas con Marilyn, con  música de David del Puerto, responsable de la Cátedra de Composición del  Curso U. I. de Música en Compostela. Por su parte, entre tantas sugerencias posibles, no estará de menos recordar otra de las obras tratadas por la Banda Municipal- colaboración frecuente con Amigos de la Ópera de Santiago-, por la recuperada Miñatos de vran- zarzuela galega con libreto de Enrique Zas y Ramón Otero Pedrayo-, de José Fernández Vide, dirigida por David Fiuza Souto, que tuvo como solistas a Patricia Rodríguez y Tamara Casás; a los tenores Diego Neira y J. Luís Prado; a los barítonos Gabriel Alonso y Julio Cores, con el Coro de Vilagarcía de Arousa, de Josefa Dorado, el tratamiento escénico de José Álvarez, además de añadir la colaboración de la Agrupación Troyanos de Compostela.

Marieta Lorenzo Vizcaino, nos sirve para dar cauce al programa de Simón Couceiro Riveira, a través de su trabajo Ópera y zarzuela, en Santiago de Compostela- las temporadas líricas del Teatro Principal 1840-1914, publicado por el Consorcio de Santiago y la editorial Andavira, procedente de su amplia tesis doctoral y que podrá ayudarnos extraer momentos de lo que fue la  evolución histórica dentro de un período concreto. Un teatro de época que acogía bailes de máscaras en carnavales, juegos florales, certámenes literarios-musicales, veladas literarias y homenajes a personajes relevantes. Espacios multiusos para valían para bailes, mítines y cualquier espectáculo. Un ejemplo había sido el de una compañía cómica con una función de tarde, que intercalaba un baile de la comedia El leñador escocés y el sainete El duende Finjido. Otro sería el que comenzaba con la comedia Robo en despoblado, intercalando el baile español La Clavellina, para terminar con el juguete Artistas para La Habana. Era también habitual una pieza musical al inicio de las funciones dramáticas, que se anunciaban simplemente como sinfonía, en su acepción de opertura de concierto.

Al entrar en crisis el género chico, a finales del s. XIX, aparecieron otros tipos de formatos como las variedades, las operetas, la zarzuela ínfima  y toda la heterogénea  tipología, como los juguetes- cómico-lírico- asainetados, entre otros. Es importante mencionar esta tipología de funciones, porque, aunque no eran compañías líricas profesionales. Sí incluían zarzuelas y operetas de manera habitual entre todo el batiburrillo de piezas diversas, que ofrecían sobre el escenario. La primera función en la que se mezclaban diversos números artísticos, o performances, de la que tenemos constancia, tuvo lugar el 30 de julio de 1851, seguramente enmarcada dentro de la temporada de las fiestas del Apóstol. Se pudieron escuchar una serie de valses-entre ellos el de La Gisela y La linda Beatriz- con acompañamiento de la bailarina Guy Stephan (1818/73), una francesa que triunfó en los teatros españoles, entre los años 1843/51, y dos sinfonías al inicio de cada una de las partes del espectáculo, de los Srs Saint Hippolyte, que eran prestidigitadores de reconocida trayectoria en ciudades como Ámsterdam, Bruselas o Madrid. Otros espectáculos variados, eran los ofrecidos por las compañías mixtas, como la dirigida por Manuel Calvo, que pasó por el Teatro Principal, en enero de 1886, presentando una obra dramática de zarzuela y baile.

Ramón García Balado    

15/01/2025

Joan Ibáñez Briz, solista del Concierto para piccolo, de Lower Liebermann, con la OSG

 Sede Afundación, Pontevedra

Palacio de la Ópera, A Coruña

Joan Ibáñez será solista del Concierto para piccolo de Lower Liebermann, con la OSG en la Sede Afundación Pontevedra- día 16, a las 20`30 h., Palacio de la Ópera de A Coruña- día 17, a las 20´00 h.-,  bajo la dirección de Markus Stenz, para un programa que incluye la Obertura  nº 1, de Louise Farrenc y la Sinfonía nº 2, en Do M., Op. 61, de Robert Schumann. Joan Ibáñez Briz en un músico con formación en el Royal College of Music (Londres), con Jaime Marín  y que tuvo también como maestros a Emmanuel Pahur y Vicent Prats, tras formarse en el Conservatori de Valencia, de sus actividades con esta orquesta en temporadas pasadas, recordaremos el concierto ofrecido junto al oboísta David Villa, para ofrecer un concierto de Franz Krommer, junto a obras de F.J. Haydn y F.Schubert, dirigido por G.Antonini. Markus Stenz, que curiosamente repetirá dirección la próxima semana con el Concierto para violín en Re m. WoO 23, de R. Schumann, del que será solista Liza Ferschtman,  además de la Sinfonía nº 5, en Do sost. m. de Gustav Mahler, ya estuvo con esta orquesta hace un par de temporadas en un programa que destacaba la Séptima Sinfonía, de Anton Bruckner y un Concierto para clarinete, de W.A. Mozart, con Sharon Kan, como solista.  Stenz fue Generaldirector en Colonia, un período fundamental de su carrera, pasando con una etapa importante en la que ocuparía la plaza de James Conlon, también tuvieron importancia sus experiencias con la London Sinfonietta; la O.S. de Melburne; el Festival de Montepulciano, del que fue dinamizador y orquestas como las de Bamberg, la Halle, Royal Stockholm, F. Helsinki o las invitaciones recibidas por el Ensemble Modern y el Ensemble Intercontemporain. La ópera está en sus preferencias destacando estrenos de Hans Werner Henze, con títulos como Elegie für Junge Liebenden, para La Venice (Venecia); English Cat, para la Deutsche Oper Berlin o Das Verrentene Meer. Para los BBC Proms, destinó Der Silbersee, de Kurt Weill, que tendría registro en cd. con el sello BGM Classics.

Lower Liebermann-Concierto para piccolo-, es un compositor neoyorquino  que muy joven probó en un recital ofrecido en el Carnegie Hall, mientras estudiaba en la Juilliard School of Music, donde se graduaría en 1987, tras haber tenido como maestros a David Diamond y Vincent Persicchetti, en composición y a Jacob Lateiner, en piano, estudiando dirección de orquesta con Laszlo Halasz, recibiendo una beca Charles Ives de la American Accademy and Institute of Arts and Letters, destacando pronto por la composición de obras como la Sinfonía nº 1, op. 9, del período que estudiaba en la Juilliard School of Music, obra que fue estrenada a comienzos de 1988, en el Alice Tully Hall neoyorquino e interpretada por Juilliard Orchestra, dirigida por Paul Zukofsky, una dedicación a su maestro David Diamond. Será nominado posteriormente para un Prix Oscar Wilde, por su ópera The Picture of Dorian Gray, mientras mantiene un particular interés por la flauta, con ejemplos como la Sonata para flauta y guitarra Op. 24, en la que se aprecian aspectos de Dmtri Shostakovich; el Concierto para flauta y orquesta Op. 39, en estilo claramente tonal y dedicado al virtuoso James Galway, quien también tiene grabada la obra que tendremos en este concierto, intérprete para el que escribió otras obras. También destaca su Sinfonía nº 2, Op. 67, un encargo con motivo del Centenario de la Dallas Symphony O. y estrenada en el año 2000, en el Meyerson Hall, de Dallas, dirigida por Andrew Litton, obra que demanda una gran orquesta, piccolo, dos flautas, dos oboes, corno inglés, dos clarinetes, clarinete bajo, dos fagotes, contrafagot, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, timbales, cuatro percusionistas, arpa, piano, celesta y cuerdas, obra en la que emplea textos seleccionados de Walt Whitman. El Concierto para piccolo, nace como un encargo de la Asociación Nacional de Flauta (1996) y que resuelve en tres tiempos: Andante comodo; Adagio y Presto, y que fue estrenado por Jan Gippo, con la O. S. de New Jersey, dirigida por Glenn Cortese.

Louise Farrenc (1804/75)- Obertura nº 1, en Mi m. Op. 23, es una compositora francesa, dotada pianista y profesora que no renunció a sus debilidades por el género lírico y la ópera, una ambición que ya había mostrado desde sus años de juventud gracias a las posibilidades que le habían permitido crearse en un medio familiar entregado a la música, el que destacaron otras mujeres que también se interesaron por las artes plásticas y el arte en general, sus estudios de formación, la llevaron a estudiar con August Dumont, para ampliar después en composición con el ilustre Anton Reicha, en el Real Conservatorio de París. Publicó sus primeras obra para piano, con la editorial de su compañero Aristide Farrenc, entre 1825/39, y que incluían estudios para piano, que recorrían todas las tonalidades mayores y menores y que para el estudioso Maurice Bourges, en su apreciación en La revue et gazette musicale (1840), era una muestra de ejercicio clásico para el teclado, por el desarrollo de la técnica y la capacidad de tratar el buen gusto. Sus Études pour piano, se convirtieron en piezas requeridas y obligadas para clases de piano.  La orquesta también acaparó su interés, con oberturas o tres sinfonías, que no fueron publicadas pero sí interpretadas desde París a Copenhague, Bruselas o Ginebra, espacio que permitirá también el repertorio de composiciones camerísticas, entre quintetos, un sexteto, tríos con piano, sonatas para  violín, un noneto y un sexteto. El noneto para viento, gozó de gran divulgación. El Institute de France, la premió en dos ocasiones, con el Chartier Prix, de música de cámara.

Robert Schumann- Sinfonía nº 2, en Do M. Op. 61- obra compuesta entre 1845/6, y que para el autor fue escrita en un período de decaimiento, frecuente en sus vivencias por las habituales depresiones y ofuscación mental. El Primer movimiento, especialmente, podrá quedar como un reflejo de su personalidad, un retrato del artista, que también veremos  en muchas de sus obras, y que en este tiempo releva un talante visionario, transmutado en material estético que se acentúa por el planteamiento orquestal, merced al uso de trompetas, trompas y trombones, para trasladarnos a honduras que resaltan un estado emocional. El Segundo tiempo, Scherzo, es producto de un trabajo meditado en su elaboración a través de un perpetuum mobile, tiempo que a mayores, ofrece dos tríos enfrentados, con un primero ligero y el segundo que se inspira en estilos cameristicos, por su fluida polifonía. El Adagio, permanece con suerte como uno de los tiempos más apacibles y que sugiere el mundo sonoro del clasicismo. El Finale, Allegro conclusivo, se eleva por su tonalidad en Do M., y una tensa  acentuación rítmica, con oposiciones binarias y terciarias, mientras surge un tema del Adagio, con distintas combinaciones y transformaciones.

Ramón García Balado

13/01/2025

Fazil Say: carta blanca para Richard Strauss

A Coruña - 10 y 11/01/2025

Fazil Say fue solista del Concierto para piano en Sol M., de Maurice Ravel, un pianista al que ya tuvimos en citas anteriores como la ofrecida con la Orquesta Sinfónica de Galicia, incluyendo el estreno de Yürü Kösk (La mansión andante), de su propia firma, dirigida por Can Okan, una aproximación a experiencias orientalistas procedentes del folklore turco con recreaciones atmosféricas cercanas al jazz. Obra homenaje a Kamal Atatürk, fundador de la Turquía moderna. Yürüyen Kösk Op. 72, sería una rapsodia para piano que formaba parte de una serie de trabajos compuestos inicialmente para quinteto de cuerdas. Idea que pudimos apreciar en la pieza para el bis elegida.

Fazil Say viene avalado por una larga trayectoria de colaboración con  primeras orquestas, a las que se  añaden sus colaboraciones con agrupaciones camerísticas, como la que mantuvo  la violinista Patricia Kopatchinskaia, Maxim Venguerov o el Cuarteto Minetti y María Crebassa. En el espacio de la composición, recibió encargos del Salzburger Festspiele, el WDR, el Festspiele Mecklenburg-Vorpommern, la Fundación Louis Vuitton, o la  Orpheus Chamber O. Fue artista en residencia de la Konzerhaus Dortmund; el Konzerthaus Berlin; Alte Oper Frankfurt, la Wiener Konzerhaus; Schleswig- Holstein Music o el Bodenseefestival y más recientemente, de la Tonhalle-Orchestra Zurich. Amplia es su discografía repartida entre los sellos Teldec Classics; Naïve;  Grammophon Classics, recibiendo premios como el BOTO KLASSIC o el Grammophon Classical Music Award.

Maurice Ravel compuso dos conciertos para piano, uno de especial querencia, el dedicado para la mano izquierda (1929/30), en atención al pianista Paul Wittgenstein, hermano del ilustre pensador Ludwig, autor del Tratatus logicus.philosoficus (1921), familia que mantendría cotidianamente, relación con personalidades de la vida intelectual de la Viena de aquellos años. Paul había perdido el brazo derecho en la Primera Guerra Mundial y la obsesión por mantener una vida activa con el instrumento, hizo posible que este compositor se decidiese por abordar la composición de esa obra, que con evidencia, sobrepasa los imaginables condicionantes de sus limitaciones, consiguiendo una curiosa aceptación en las salas de concierto. Todo un encargo que redundará en otros de aquel momento, como fueron Parergon zur Symphonya domestica Op. 73, de Richard Strauss; Panathenäunzug Op. 74, del mismo autor mientras que Sergei Prokofiev, respondería con el Cuarto concierto para piano en Si b.

Este Concierto para piano y orquesta en  Sol M. (1929/31), queda como su penúltima obra y tiene afinidades con su apreciado Gabriel Fauré, obra repartida en tres tiempos, en una dedicatoria a Marguerite Long (1874/1966), quien comenzaría su carrera en la Salle Pleyel-Wolff, tras recibir un Primer premio, como alumna de Marmontel. También en Les Concerts Lamoureux, logrará un gran éxito, consiguiendo  una plaza de profesora en el Conservatorio (1906). Se apreció en ella su cuidado en los aspectos de la digitación y las condiciones esenciales de una ejecución afiligranada á la française, midiendo sin reparo el respeto al autor de cada obra y que la  propia intérprete sabría ayudar a descubrir sus aspectos esenciales. Amiga de Debussy, con el que trabajó  durante años, pronto descubrió la obra de Ravel, estrenando una obra tan personal como Le tombeau de Couperin, y en sus actividades docentes, defendería el legado de ambos compositores, a los que añadirá Gabriel Fauré, en la École Nationale de Musique. Abrirá su propia escuela en 1941: Marguerite Long- Jacques Thibaud, fundando un año después el prestigioso concurso que llevaría su nombre, teniendo alumnos como Samson François; Yvonne Lefebre; Lucette Descaves; Jean Doyen; Jacques Février o Nicole Henriot.

Tres tiempos comenzando por el Allegrement, protagonizado por la flauta piccolo con su tema de entrada en su ritmo alegre de danza rústica que se desarrollaría con animación, entre sonidos en pizzicato de violines y violas, entre trémolos de chelos y un redoble de tambor persistente. Asomaba el piano entre arpegios vacilantes entre tonalidades mayores de Sol M. a Fa sost. M., efecto de bitonalidad de pulso agresivo para pasar a un crescendo entre glissandi del teclado. Será este mismo quien recrearía  un aire de perfiles jazzísticos que en lo posible, recordarán al Concierto para la mano izquierda, un extenso pasaje que permitirá las entradas de instrumentos de viento con el resto de la orquesta. El Adagio assai, quizás más clásico, se atuvo al modelo mozartiano del Quinteto para clarinete, una ambientación medianamente ambigua por  sus ritmos, curiosas armonías y disonancias entre diversas coloraciones.  El piano disputaba con la flauta, el oboe y el clarinete, litigando con las trompas y el corno inglés. El Presto permitió al piano imponer su primacía sostenida por tres temas separados por su desenvoltura, enfrentados a la flauta piccolo, el trombón, sobre una idea de inspiración folklórica, hacia una marcia propuesta por trompas y trompetas, que recuperaba el piano en el desarrollo que trajo una conclusión contundente sobre cuatro ásperos acordes. Merecía mención la portentosa orquestación, que ayudaba a la tensión dramática. Para el solista, lo más apreciado fueron los tiempos primero y tercero. Pianista especialmente apreciado y que resultó un protagonista genuino, para el programa preparar la continuación con los aspectos autobiográficos de maestro por excelencia de los poemas sinfónicos.

Richard Strauss- Eine Alpensinfonie Op. 64 (Sinfonía Alpina)-, fue obra para confirmación del planteamiento de González-Monjas, a la vista del orgánico elegido, que añadiría  la colaboración de miembros de la Joven de la OSG, aliciente que motivaría el reconocimiento agradecido de abonados y aficionados. Composición estrenada en la Filarmónica de Berlín por la Hofkappele Dresden, dirigida por el autor, en una dedicatoria al  conde Nikolaus von Seebach y la propia orquesta. Obra de considerable recursos orquestales, como gustaba plantear en el género de sus poemas sinfónicos, en especial en estas composiciones tardías, en la que las obras escénicas recibían una atención preferente. El compositor en un apacible retiro en los Alpes bávaros, no pudo resistirse a la influencia de sus paisajismos. El resultado fueron los  distintos tiempos, decididamente expresivos.

Nacht (Noche), una  contemplación ante la naturaleza expresada por las cuerdas divididas sobre matices pianissimo para enfrentarse a tubas y trombones con un tema solemne, una especie de leit motiv luminoso con la llegada de la aurora.  Sonnenaufgang (Salida del Sol), un fortíssimo de la orquesta que encumbraría un  tumultuoso paisaje.  Der Anstieg (El ascenso), despliegue  sobre distintas variantes sonoras, para pasar a  Eintriit in den Wald (Entrada en el bosque), arrullo de cantos de pájaros con ligeros  toque de trompetas. Wanderung neben dem Bache (Paseo cerca del arrollo), al que siguieron  Am Wasserfall (En la cascada); Erscheinung (Aparición); Auf blumingen wiesen (En las praderas en flor) y Auf der Alm (En los pastos), momento evocador por el tratamiento de glissandi de arpa y toques de campanas con la trompa. Durch Dickchit und Gestürpp auf Irrweggen (Errando a través del bosque); Auf em Gletscher (Sobre el glaciar); Gefahrvolle Augenlicke (Momentos llenos de peligro); Auf  dem Gipfel (En la cumbre) y Vision, ascensión de ensalzamiento en el que los instrumentos de viento en registro sobreagudo, recargaron  los más acerados resultados.  Para seguir comba a la serie de pasajes coloristas: Nehel  steigen auf (Ascensión entre la niebla); Die Sonne verfinstert sich allmählich (El sol se ensombrece poco a poco). Elegia; Stille von dem Sturm (Calma  antes de la tormenta), con la cuerda expresando una extensa melodía; Gewitter und Sturm (Tormenta y tempestad), entre llovizna trepidante por el rugido instrumental, como detalle punzante; Abstieg (Descenso); Sonnenuntergang (Puesta de Sol) y Ausklang, Nacht (Paz, noche), un espacio conclusivo que se mostraba  en pianissimo hasta apagarse cándidamente. Paisajismos autobiográficos en clara despedida al devocionario wagneriano y un ideario de su grandeza suntuosa en lo relativo a su paleta orquestal, que nos arrastra hasta en sus detalles de sensualismo tímbrico plagado de planteamientos armónicos.

Ramón García Balado

 

Fazil Say, piano

Orquesta Sinfónica de Galicia / R. González-Monjas

Obras de Maurice Ravel y Richard Strauss

Palacio de la Ópera, A Coruña

El toque de gracia de la pianista Mirabelle Kajenjeri

  Santiago de Compostela - 20/02/2025 Sesiones en las que Mirabelle Kajenjeri fue solista con la Real Filharmonía de Galicia , dirigida por...