Museo das Belas Artes, A Coruña
Tercer concierto del XXV Ciclo Música para unha época, del Museo das Belas Artes de Coruña- día 21, a las 12´00 h., con el pianista Domenico Codispoti, entre obras de F. Schubert y L.v. Beethoven y la correspondiente visita guiada, esta vez dedicada O Romanticismo na pintura, un intérprete apreciado por su virtuosismo, y al que se valora por su acercamiento al pianismo de Alfred Cortot y al de Claudio Arrau, e incluso al de Gÿorgy Sándor, en una trayectoria que le permitió colaborar con primeras orquestas del ámbito internacional, además de las frecuentes colaboraciones con músicos de nuestro entorno inmediato, intercambiando pareceres con agrupaciones como la English Chamber Orchestra; la Lucerner Sinfonierorchester, la London Chamber Orchester, la Sinfónica de la Radio de Varsovia, la O. Filarmónica Italiana, la S. Nacional de Islandia, la O. F. de Brno, la OSG, con directores como K. Karabits, R. Gamba, Ch. Warrem- Green, D. Ang, R. Forés, T. Koutnik o A. Straszynski. Grabó para importantes sellos discográficos, tanto en repertorio orquestal como camerístico. Pianista nacido en 1975, comenzó sus estudios con B. Mezzena, antes de ampliar con Joaquín Achúcarro, en los Estados Unidos, en la Southern Methodist University y actualmente, imparte labores docentes en el Conservatorio Guido Cantelli.
L.v. Beethoven-Sonata en Do M. (Waldstein) Op. 53- concebida en un principio para tres movimientos y dotada de un Andante con variaciones en la parte central que el autor excluiría por razones de equilibrio estructural por lo que en definitiva quedará conformada en los tiempos Allegro con brío; Introduzione: Adagio molto; Rondó:Allegretto moderato. A parte de la importancia objetiva de esta obra, ocupa junto a la coetánea Apasionata Op. 57 una posición simbólica en el corpus de las sonatas; por una parte, resulta el vástago compositivo de las últimas del Op. 31, y por otra, el primer ejemplo acabado del denominado segundo estilo, auténtico pórtico de la nueva manera. La búsqueda de una inédita dimensión tímbrica, o la explotación de inhabituales registros innovadores al igual que la libre inspiración ardiente, avalan rasgos más trasparentes del lenguaje que desde este momento marcarán el futuro de páginas venideras. Obra dedicada al conde Ferdinand von Waldstein (de ahí su nombre), un joven mecenas y protector, será la consecuencia de su estancia en Bonn, poco antes de que se estableciese en Viena, en el año 1804, estableciendo relaciones artísticas con los editores Breitkopf & Härtel, un período propicio para otras composiciones como la Sinfonía Heroica o los primeros bocetos de la ópera Fidelio y otros apuntes de dos de sus sinfonías, la Quinta y la Sexta. Aquel Andante rechazado, sería editado individualmente como Andanti favor y que llevaría el número de catálogo WoO 57, en opinión de Riezler, no había ninguna razón de importancia para volver a incluir el Andante original en esta sonata, sabía el autor sobradamente los argumentos que le llevarían a esa determinación. Para abundar sobre este asunto, esta sonata Waldstein será también conocida como Aurora, un juego de equívocos que no precisará mayores explicaciones dejando los argumentos en manos de sus editores. A. Casella puntualizará que los primeros compases de la obra, parecen pertenecer al mundo del ruido más que al de la música; el hacer surgir paulatinamente de una sonoridad caótica y lejanísima un fogonazo de luz cegador, tal es, en su opinión, el sentido expresivo de esta obra, que podría haber dado origen perfectamente al subtítulo de Aurora. El conde Waldstein, dedicatario de la sonata, llegó a Bonn en 1788, oportunidad en la que conocerá al compositor quedando maravillado por la personalidad del artista, estableciendo desde entonces una profunda amistad con él, dejando como resultado una sociedad aristocrática que ambos formarían: Lese-Gessellschaft (Sociedad de Lectura).
Franz Schubert-Seis momentos musicales D. 780- piezas que parecen haber sido reunidas en 1827, pese a que dos de ellas, la Tercera y la Sexta, podrían tener un origen más antiguo. Una primera edición tendría su título en francés- Moments musicals- y en bastantes lugares se mantendrá esa fidelidad. En su orden de seguimiento, partimos de un Moderato en Do M., con aire de minueto que enriquece el material melódico aparentemente más sencillo por sus recursos gracias a una ingeniosa inventiva que nos traslada a una fanfarria. Cuenta con un trío misterioso y ensoñador que se desarrolla sobre tresillos de corcheas, cerrando en una sencillez son coda, en La M., para pasar a un Andantino, en La b M. que ofrece una dulce y graciosa canción de cuna, con ritmo de barcarola que vagamente evoca una voluptuosa noche estival interrumpida por una sección central coloreada por aires magiares, tiernos y perfumados. El Allegro moderato en Fa m. muestra con agilidad una deliciosa danza sobre un tema elegante y espiritual adornado por acompañamientos mordaces y sutiles que alternan modos mayores y menores. Un sencillo epigrama sonoro cercano de nuevo al espíritu de la música húngara, un perfecto juego de equilibrio ya conocido por otra obra como fue un Album musical, editado en 1823, con la firma Sauer & Leidesdorf. El Moderato en Do sost. m., es tiempo en el que los especialistas encontrarán influencias bachianas, en concreto de alguno de sus Preludios, que se observa en la cascada de semicorcheas ligadas. El Allegro vivace, en Fa m. resulta un breve scherzo de modulaciones agitadas y audaces sobre un ritmo dactílico y con una atmósfera apasionada y casi demoníaca, llena de contrastes dinámicos. El Allegretto, en La b M, había aparecido en la colección Sauer & Leidesdorf, de 1825, un tierno encanto vienés unido a un incomparable refinamiento armónico marcado por sus exquisitas modulaciones, ubicándonos en un momento que nos traslada a un fortissimo en acordes al que responde un trío solemne y resignado.
Ramón García Balado

Ningún comentario:
Publicar un comentario