21/06/2026

Davit Khrikuli: Monográfico chopiniano en el Festival Clas Cla͐s de Vilagarcía de Arousa

 Auditorio Municipal, Vilagarcía de Arousa


Ardor y melancolía
, reclamo para el Festival Clas Cla͐s de Vilagarcía de Arousa en un programa dedicado al pianismo de F.Chopin a cargo del pianista Davit Khrikuli- Auditorio Municipal, día 25, a las 21 h., un pianista galardonado con el Premio del Concurso Aarhus de Dinamarca, el Chopin, de Tbilsi, el Arthur Rubinstein, siendo becado por la Escuela Zakaria Paliashvili, y con estudios también en la Escuela Reina Sofía, teniendo como principales maestros a Galina Eguiazarova y Stanislav Loudenith, colaboró con orquestas de prestigio internacional además de grupos de cámara como el Trío Schumann o el Dúo Ravel. En programa, la Sonata nº 3, Op. 58, en Si m., en sus tiempos Allegro maestoso, Scherzo, Molto vivace y Final, Presto ma non tanto, obra en la que se encuentra un sentimiento dramático menor y con un lirismo impetuoso según la opinión de Alfred Cortot, obra que destila plenitud expresiva y técnica  compuesta cuando el autor contaba 34 años y marcada por el influjo de un espíritu fatídico tras la impresión que le dejaría su padre, Mikolaj, recientemente fallecido, obra publicada en Londres al mismo tiempo que en París y Leipzig. Sus cuatro movimientos se suceden dentro de su estructura perfectamente equilibrada culminada con un final impresionante que sugiere una caída al abismo, marcado por la inevitable presencia de ese dolor, y que termina expandiéndose en un apoteósico final con una explosión de sublime energía, una obra que ha gozado de las preferencias de virtuosos como Leif Ove Andsner, Evgheni Kissin, Giesekin, Dinu Lipati, el propio Arturo Rubistein, Nelson Freire, Martha Argerich, Claudio Arrau, Nikita Magalov, Rafal Blechacz, Samson François, Jean Bernard Pommier y nuestro más cercano Javier Perianes, que dejó una lectura modélica en el Patio de Los Arrallanes, de la Alhambra granadina, en sus primeros años de carrera, dentro del histórico Festival Internacional de Música y Danza. Desde el Allegro maestoso, primer movimiento, se observa un cuidado andamiaje sobre un patrón canónico que revela un perfil casi sinfónico, con un desarrollo que alberga motivos de profunda expresividad, particularmente en la sección central con un aire improvisado de carácter nocturnal y elaborada factura.  La Polonesa en Fa sost. m. Op. 44 resulta una especie de fantasía en  forma de la típica forma tradicional de ese género, una de las más poderosas y dramáticas del compositor franco-polaco, por su curiosa configuración en la que nos encontramos con un estilo de mazurca intercalada, pieza compuesta en 1841, y que le llevaría a confesar al editor vienés Pietro Mechetti: Tengo a punto un nuevo manuscrito a su disposición. Es una especie de fantasía en forma de polonesa que llamaré polacca. Pieza conocida con el sobrenombre de Polonesa trágica de intenso dramatismo logrado por la genialidad de su material temático y por el formidable engarce y tratamiento  realizado por el autor, a lo largo de sus 326 compases  plenos de originalidad y personalidad expresiva carente de indicación de tempo, y organizados en cuatro extensas secciones, en lugar de las propias de la polonesa tradicional. La partitura figura en una dedicación a Mme La Princesse Charles de Beauvau, née de Komar, que era hermana de la Condesa Delfina Potocka, amiga y alumna directa de Chopin.

Impromtu en Sol b M. Op. 51, estrenado en la Salle Pleyel de París, el 21 de febrero de 1842, en manos del propio compositor, el último de esta serie y que para expertos será el menos logrado, transcurriendo en un ambiente tibio y menudo que parece renunciar a cualquier exceso. En su partitura, existen únicamente seis indicaciones dinámicas siendo tres de ellas en los compases finales, una pieza que, con todo, dejará una buena impresión en su valoración personal, un detalle creativo que no excede el período de duración de cuatro minutos y que guarda una apreciable relación con los rasgos del precedente en La b Mayor  OP. 29, el favorito del compositor. Muestra una estructura tripartita con una figuración de corcheas en las dos manos y un contraste en la sección central, marcando su carácter fresco y espontáneo. Una obra dedicada a Mme La Comtesse Esterhàzy, nacida Comtesse Battyany, y que no se publicó hasta un año después, en abril de 1843, por Hofmeister, en Leipzig, sin que aparec el nombre de Impromptu, sino simplemente como Allegro vivace pour le pianoforte.  Vals en La m. Op. 42,  pieza que llama la atención por la casi ausencia de toda ornamentación expresiva, compuesta durante la primavera de 1840, en París, en donde se publicó en los Talleres de la editorial Pacini, y que reclama en su interpretación una técnica brillante, exigente y sensible. El empleo de los ritmos binario y ternario dentro de la estructura métrica de ¾ confiere un sello particular a los casi 300 compases que lo integran, que se suceden sin que sobre ellos exista ninguna indicación de tempo. Schumann apreciaba particularmente el aire exquisito de este vals, del que comentaría: Como todos los precedentes, se trata de una  pieza de salón de la más noble condición y si hubiera que danzarlo, debería ser bailado por una danzarina cuya mitad, al menos, fuera condesa, para enfatizar así el carácter aristocrático que de principio a fin, lo define.

La Mazurka nº 1, en La m. Op. 59, reserva momentos muy interesantes por su refinada estructura  por su sección central que transita hacia un segundo motivo que oscila entre Mi m., y Sol M.,, para luego evolución, dentro de un cromatismo bastante acusado en las diversas escalas descendentes que se suceden en la mano derecha, con irregular medida. El mundo salonnier, que frecuentaba el músico en París, y en el que depura y estiliza con magisterio el ritmo de kujawiak original, rebosa elegancia delatando un sentido estético sólidamente afianzado. Toda la mazurka se desarrolla  bajo el tranquilo aire de moderato, evolucionando hacia una atmósfera calma casi exenta de variaciones dinámicas.  El Scherzo nº 3, en Do sost. m. Op. 39, estrenado también en la Salle Pleyel, el 2 de abril de 1841, muestra un ambiente de turbulencia y hasta de violencia que desprende una evocación de tensiones  incontenibles, una muestra de una arquitectura que remite a un scherzo tradicional, en esta pieza dedicada a su amigo y discípulo Adolf Gutmann, nueve años más joven que él, de quien se decía que tocada los acordes de la pieza de manera tan fuerte que poco más hacía un agujero en el teclado. El Nocturno nº 1, en Si M, Op. 62, fue uno de los últimos publicados y data de 1846, obra dedicada a la baronesa Rosa von Könneritz, pieza que integra el número de los dos, del Op. 62 y cuyo manuscrito se encuentra localizado en Chicago. Destacan sus armonías innovadoras en una de las páginas más afortunadas.

Ramón García Balado

The Terra String Quartet & Oskar Espina Ruíz en el IX Festival Clas Cla͐s

 Pazo da Golpelleira, Vilagarcía de Arousa


El Pazo da Golpelleira- día 24, a las 21´00 h., acoge la actuación de The Terra String Quartet con el clarinetista Oskar Espina Ruiz, interpretando obras de F. Mendelssohn y Johannes Brahms, grupo con formación en la Juilliard School neoyorquina, el New England Conservatory, la Universidad de Harvard, el Curtis Institut of Music, siendo grupo en residencia de la Yale Shool of Music (2024/6), participando en la Four Sesions Chamber Music, de la Carolina University.  Oskar Espina Ruiz, clarinetista, participó en el Festival Casals, teniendo como maestros a Imanol Bageneta, Alba Torrenoche, Carlos Villasol, recibiendo un Prix Grammy, además de colaborar con el Cuarteto Latinoamericano . Como investigador, fue responsable de la recuperación de la figura de Julián Menéndez, compositor romántico del XIX, en un catálogo de obras que se conservan en el Met neoyorquino, otra de sus facetas fue la orquestación de obras de Manuel de Falla, Maurice Ravel, Enric Granados y Joaquín Turina. Entre sus trabajos, destaca American Women Composers of our time, para el sello Brillant, con obras de Amy Beach, Gabriele Lena Frank o Jenifer Hogdon,  entre otras. 

Dos obras en programa, el Cuarteto en Fa m. Op.  80, de Felix Mendelssohn Bartholdy, obra de un periodo en el que el autor pasaba una grave crisis y tras su muerte, con el primer aniversario conmemorativo, J. Joachim, lo estrenó en el Conservatorio de Leipzig, una partitura que sería publicada en 1850 por Breitkopf & Härtel. Cuatro tiempos empezando por el Allegro vivace assai. Único en la historia del género e impulsado por la desesperación y el horror, en el que la viola y el chelo se mantienen sobre un Do grave, entre matices contrastantes, preparando el surgir de un segundo  tema  apoyado en una pedal de dominante. Tras una recapitulación clásica pasaremos a una serie de trémolos debilitados que introducen una coda vehemente que se precipita en una stretta en grandes unísonos seguidos por una cadencia muy brillante.  El Allegro assai, se distancia de un posible mundo onírico que hallamos en algunos scherzos del autor, aportando una respuesta dolorosa, con sus doce compases ritmados en hemiolas y un marcado acento en el que los cuatro arcos quedan ligados entre sí.  El Adagio se ofrece entre lo melancólico y lo claroscuro, un eco de los lamentos del primer tiempo, a través de un tema descendente del chelo que se despliega en un largo crescendo de atrevidas modulaciones.  El Finale: Allegro molto, nos lleva al paroxismo entre inquieto y nervioso, el más agitado del autor por sus frases intensas sacadas del vacío. Un segundo tema modula siempre sin contornos definidos, renunciando al tradicional trabajo temático. Durante la reexposición, el primer violín adorna el tema con un contracanto en tresillos que se transforma en la coda.

Johannes Brahms- Quinteto para clarinete y cuerda, en Si b m. Op. 115-, una de sus obras maestras inspirada por el encuentro con el clarinetista Richard Mühlfeld, que dejaría otras obras de similar dimensión, con referentes como Johann Stadler o Heinrich Barmann. Culmina las prodigiosas piezas propias de las sinfonías , un testamento donde se confrontan las inquietudes del músico, con modelos como el Requiem alemán. Una obra casi reservada por su suavidad y discreción aunque también calurosa  y expresiva y emblemática. Para Vignal, aunque el quinteto lance una mirada al anochecer de una vida, está no obstante impregnado  en la melancolía de una luz reconfortante. El Allegretto, muestra una especie de apertura estructurada según la tradicional forma- sonata, abriéndose con un estilo de inciso temático, melódico y añorante, que garantiza la unidad de toda la pieza. Es de admirar la suprema libertad en el uso de los temas principales y las ideas secundarias, el tejido armónico particularmente dulce, la fluida alternancia de los diversos elementos. Además, al clarinete y también al chelo, se les ofrece la posibilidad de participar en esta emocionante aventura, pero siempre con una púdica reserva. El Adagio, una forma muy querida por el autor, resulta un Lied ternario, definido como un auténtico canto de amor. En efecto, la soñadora cantinela del clarinete, sustentado por los arcos con sordina, no podría ofrecer una idea mejor de la confianza y sencillez del quinteto. El clarinete, auténtico protagonista de este movimiento explota todas las posibilidades de exhibir su virtuosismo (no solo técnico, obviamente, sino también expresivo) y se convierte en portavoz de una serie de representaciones especiales motivos ornados y variopintos, con acentos graciosos, afectuosos, líricos en páginas que le confieren un barniz, de un genuino pasaje concertístico: profusión de extraños arabescos, de detalles decorativos, de juegos y divagaciones rapsódicas.  El Andantino, poi presto non assai, ma con sentimento, resulta singular por su fluidez y estructura, apareciendo atravesado por un insólito preludio, una treintena de compases. Los contornos difuminados de este tiempo, parecen quedar refrendados por el presto, con el que está concadenado, pero aunque esta pieza aparece sin forma bien definida y desarrolla libremente el tema en el espíritu de un scherzo da vida a un episodio misterioso y terrenal. El Finale (con moto) queda estructurado siguiendo la fórmula inequívocamente brahmsiana, la propia del tema con variaciones. Este tema, una de las innovaciones más bellas de la historia de la música, es expresado a través de la sencillez de la cuerda. Después, por turno, se pueden apreciar todas las voces: el violonchelo en la primera variación; el clarinete, en la segunda, página universal con dibujos febriles sobre el acompañamiento sincopado de la cuerda, el clarinete y el primer violín que tocan juntos hacia un célebre diálogo amoroso, en una ralentización arquitectónica de sublime fascinación.

Ramón García Balado

18/06/2026

The New Bach Trío en el IX Festival Clas Cla͐s, de Vilagarcia de Arousa

 

Auditorio Municipal, Vilagarcía de Arousa 


Concierto del IX Festival Clas Cla͐s, de Vilagarcía de Arousa con The New Bach Trío en el Auditorio Municipal- día 22, a las 21 h-, para un programa que anuncia obras de Johann S. Bach, Benedetto Marcello, Astor Piazzolla y un estreno de Claudio Constantini, en una sesión que tiene como cabecera el reclamo De Leipzig a Buenos Aires. Claudio Constantini fue merecedor de un Global Music Award  (2021) y un Latin Grammy , autor de obras como el Concierto para bandoneón y orquesta, presentado por la Orquesta Joven de Andalucía y la O. S. de Málaga, o la obra Tacoma, puesta en atriles por la O.S. de Seattle, en una gala conjunta con la Rhapsody in Blue, de G. Gershwin. Para el concierto de esta velada, contaremos aquí el estreno de su obra Tango suite para bandoneón y contrabajo, una composición que nos lleva al año 1983. Miriam Hontana, intérprete de viola y violín, fue alumna de Sergei Fatkulin , de Ana Valderrama y Luís del Valle, ampliando en repertorio barroco con Olivier Foures e Hiro Kurosaki.  Colaboró con formaciones como La Ritirata, En Júpiter, Looking Back, Concertus König, Tiento Nuovo y Forma Antiqva, Grabó las 4 Estaciones de Vivaldi, con el organista Daniel Oyarzábal. Ismael Campanero, contrabajista, fue miembro de la O. del Festival  Schleswig Holstein, y participó con agrupaciones como Il Pomo D´Oro, Arcangelo, Monteverdi Choir, English Concert, Le Concert de Nations o La Ritirata. Con Miriam Hontana y Daniel Oyarzábal, ofreció hace tres años una sesión barroca, en las actividades de la Fundación Juan March, de Madrid.

Dos obras de J. Sebastian Bach, la Fantasía cromática y fuga en Re m. BWV  903, obra especialmente apreciada por Bielefelder Katalog y de la que existen abundantes grabaciones, la mayoría de las ediciones como la de Reger, están sobrecargadas de consejos bienintencionados y H. David, tuvo a bien analizar con detalle su estructura, opiniones que se añaden a la de G. Mantel, quien realizó soluciones precisas. La fecha de conclusión de la obra nos sitúa  en 1730, en Köthen, uno de los históricos especialistas del autor, Spitta, hablará de su carácter rebosante en el que domina el espíritu del Sturm und Drang, una obra que ha facilitado un grandioso perfeccionamiento y unas audacias interesantes en sus modulaciones que producen un efecto estremecedor. La fuga desarrolla con primor la esencia cromática en su correspondiente medida  y la forma fugada resulta genialmente audaz, por su ímpetu demoníaco. De la Suite (Ouverture), en Re M. BWV 1068, la más conocida de las cuatro, que tendrían como creador de J.Jacob Froberger, tendremos su Air, la página especialmente brillante por su talante grandioso y su planteamiento sonoro, de gran belleza de recursos, página que no pudo evitar el ser transcrita para las formaciones orquestales más diversas en puja con la original, un Air que prepara la entrada de una enérgica gavota en su doble exposición.

Benedetto Marcello- Concierto para oboe en Re m (en arreglo para trío)- Andante, Adagio y Presto, músico nacido en un entorno familiar propicio entre melómanos venecianos y que tuvo como maestros a G.Tartini , en violín y F.Gasparini y A. Lotti, en composición, consiguiendo cierta notoriedad como compositor, siendo elegido miembro de la Ac. Filarmónica de Bolonia, ingresando como Driante Sacro, de la Arcadia, de Roma, fue reconocido en Europa por su obra Estro Poético- Armonico, 50 paráfrasis sobre los salmos de su compañero G.A. Gustiniani,  recibió el sobrenombre de nobile Veneto dilettante di contrapunto  aunque él se definía a sí mismo como Musices Princepens, como aparece en su epitafio de Brescia. En su actitud, se dirige a sus contemporáneos y cultivados entusiastas como un ejemplo de esfuerzo de abordar los salmos hebreos, tanto por la poesía como por la propia música. Destacaría por sus largas introducciones diferentes a las de la Camerata Fiorentina, prestando atención al Dialogo della musica moderna (1581) de V. Galilei. La recuperación de la música antigua, le llevará a un procedimiento de composición cercano a la monodia. Un b.c., acompaña a una, dos o a veces varias voces, con acompañamiento instrumental aunque no siempre tiene una simple función de acompañamiento. El más conocido de sus trabajos, es Teatro alla moda, de ub estilo brillante y satírico con una imagen colorista de la vida teatral, que aporta en especial aspectos satíricos.

Astor Piazzolla, con dos composiciones emblemáticas, Adiós Nonino e Historia del tango, un a modo de suite de pinceladas historicistas repartida en tres cuadros, Bordel (1900); Café (1930) y Nightclub (1980), el tango en su evolución y transformación a lo largo del siglo. Mostró siempre una especial querencia por Adiós Nonino, un reto y una propuesta que no encontrará un equivalente por su significación, obra de un tono intimista, casi fúnebre y que sin embargo, rompería con todo. El día que estrenó la obra con uno de sus Quintetos, los músicos y el autor comentarían: Con esto no va a pasar un carajo, no le va a gustar a nadie. Esa era una época en el Quinteto, en el que casi todos los temas del repertorio  tenían la polenta de Calambre, Los Poseidos, Lo que vendrá…En cambio, Adiós Nonino terminaba al revés, como la vida, se iba yendo. A la gente le gustó de entrada. Sería porque tenía un aire de misterio, una melodía que contrastaba  una parte rítmica muy fuerte, después el cambio de tono y un glorioso final con su desenlace triste. Quizá gustó por eso, porque era diferente  a todo. Insistirá en la abundancia de arreglos de esta obra impagable y que en su percepción se quedará con el realizado por el Octeto Electrónico. Es algo extraño, ese conjunto le producía los mejores recuerdos. Hay también dos arreglos que le calaron en profundidad, el del Noneto y el postrero del Quinteto, que por momentos le parecería perfecto, en cuanto a su sonido y elaboración. Otros puntos clave de referencia junto a Adiós Nonino, serían Los Poseídos, Revirado, La Camorra o Lunfardo, todos ellos rondando el espíritu de Tanguedia, no resulta extraño que en su vida, se hayan cruzado Nadia Boulanger, Alberto Ginastera, Carlos Gardel o Anibal Troilo, tocados en conjunto por la varita mágica del impulso creativo.

Ramón García Balado

El Bambú Ensemble en el IX Clas Cla͐s de Vilagarcía de Arousa

 Salón García, Vilagarcía de Arousa


Concierto del IX Festival Clas Cla͐s de Vilagarcía de Arousa en el Salón García-día 21, a las 21´00 h.- con el octet, que nos dejarán obras de Reinhold Gliére Moritsetvich, Dmitri Shostakovich y Javier Martínez Campos, una agrupación nacida en el seno de la JONDE y de la Joven Unión Europea ENYO, que tuvieron como principal maestro a Cibrán Sierra, miembro del Cuarteto Quiroga, uno de los veteranos a nivel europeo, autor de un manual de obligada consulta, El cuarteto de cuerda (Laboratorio para una sociedad ilustrada), editado por Alianza Música. El ourensano Cibrán Sierra, cabeza de esta agrupación señera, es uno de los violinista de mayor relieve, cimentado por su responsabilidad en la colección de Stradivarius decorados del Palacio Real de Madrid, un cuarto también residente del Museo Cerralbo, siendo invitado a colaborar con importantes orquestas y grupos de tradición históricamente informados, lo que le permite impartir clases magistrales en instituciones académicas de gran arraigo. El octeto Bambú Ensemble, recibió un reconocimiento inmediato en el Auditorio Nacional, en la Fundación Juan March, en el CNDM, y en los Martes Musicales de la Fundación Vital. Su programa de esta sesión, se anuncia como Paixón e Xuventude, para un programa destinado a un octeto que tomará tres obras de compositores que comenzarán con Glière Reinhold Moritsevitch- Octeto de cuerda Op. 5, en Re M-, compositor nacido en Kiev, el 11 de enero de 1875, un maestro que compaginaría períodos históricos claramente distanciados, desde la etapa final del zarismo agónico, y la era soviética en la etapa más pujante, nacido en un medio propicio por su propio padre, artesano y luthier, profesional, proveniente de Lieja, recibiendo una educación luterana, de una familia de judíos conversos. Disfrutó del beneficio director de asistir a las docencias de Arenski, de Taneiev y de Ippolitov- Ivanov, en el Conservatorio de Moscú, obteniendo su licenciatura en 1900, con la ópera en un acto Cielo y Tierra, sobre un libreto de Lord Byron; tras algunos años, acabaría ejerciendo la docencia y la dirección del Conservatorio de Kiev, trabajo que mantendrá hasta 1920, teniendo como alumnos suyos a  Knipper, Lyatoschinski, Miaskovski y Khatachatourian, período en el que trabajará intensamente, y del que saldrá el apartado de sus obras más representativas, mientras que abordaba sus tres primeras sinfonías, una primera compuesta en los  comienzos de su carrera en su tierra; una segunda abordada en Berlín (1908) y una tercera titulada Ilia Mouronmetz, terminada en 1911, un estilo de poema sinfónico de casi una hora y medio, sobre una leyenda ucraniana, siendo calificada por Leopoldo Stokowski, como un definitivo monumento de cultura eslava, con ciertas similitudes aceptadas hacia la Sinfonía Alpina, de Richard Strauss, a la que precedería en cuatro años. No muy lejos quedará  el estilo sinfónico de Alexander Scriabin, o la escuela nacional rusa. Gliére colaborará con las iniciativas del llamado espíritu del Proletkultur signo de identidad del período que le tocó vivir, con señas de identidad como el ballet Red Poppy, o Le Coquelicot (1927), siendo saludado como el primer ballet soviético tanto por su temática como por los aspectos musicales propiamente dichos. Sabría usar el canto con raíces revolucionarias simplificando con agudeza el ingenio de su escritura, dentro de los cánones de las renovadas orientaciones en lo relativo a la escritura, tema que se reflejará en la escritura de sus óperas nacionales con influencias de Azerbayán y Oubekistán, en especial en la serie de sus siete ballets, inspirados en Puschkin, Gogol y Lope de Vega. Destacan sus conciertos para arpa; para soprano coloratura y los dedicados al violonchelo y trompa, definitivo testimonio de su talento tanto real como enigmático, compartido con una considerable abundancia de obras camerística o las dedicadas al piano, además de sus ricas melodías, que muchas de las veces acabaría acompañando él mismo, tal cual si fuesen un jardín secreto guardado con esmero.

Dmtri Shostakovich- Dos piezas para octeto de cuerdas, Op. 11- amplísimo catálogo el de las obras dedicadas a este género,  quien ya había descubierto el legado de otros grandes maestros como Béla Bartók, Krenek, Hindemith, Stravinki o el Grupo de Les Six, asumiendo los recursos que le ofrecieron la serie de los cuartetos beethovenianos; destinado en un principio a la carrera pianística, instrumento con el que practicaría toda su vida, pudo seguir la escuela de Nikolaiev, además de los cursos de Maximilian Steinberg, manteniendo una actividad frecuente en todos los frentes creativos, en particular en este espacio camerístico, compartido con el sinfónicos. Modélicos resultan la serie de sus cuartetos de cuerda, y las piezas para otras combinaciones como el Quinteto para piano y cuerdas, en Sol m. Op. 57. Las dos piezas para octeto de cuerdas Op. 11, fueron dedicadas a la memoria de Kurchakov, en 1925, en forma de Preludio y Scherzo convirtiéndose  en un claro homenaje a Johann Sebastian Bach, dentro de un rasgo sarcástico, premonitorio de la polca de La edad de oro, así como de los salvajes scherzos, de las Sinfonías primera y segunda, una pieza que dura poco más de diez minutos y que sigue en su catálogo a corta distancia del Trío nº 1, en Do m. Op. 8. Siempre aceptó la influencia beetoveniana en el conjunto de sus obras, en particular en la serie de sus cuartetos.

Javier Martínez Campos-Serenata para cuerdas-, es un joven compositor con formación en la Robert Schumann  Hochschule Düsseldorf, y con Gregor Korsch en el Royal Concertgebouw, de Amsterdam, tras sus estudios en nuestro país en la Academia CEDAM, de Madrid, en la Fundación Luis Vuitton, con Gautier Capuçon,  y en el Conservatorio de Getafe, con Mª Nieves Collado, en el ámbito de la composición, tuvo como maestros a J.Medina, A. Romero, M.Seco, Zulema de la Cruz, A. Carretero, María Paula Milona, además de asistir a masters de Anner Bylsma, Ángel Luís Quintana, Pieter Wispelwey, Dimas Moreno, W. E. Schmidt,  y otros maestros/compositores  como de Leonardo Balada, Sánchez- Verdú, Ferrer Ferrán, entre otros. Se especializó en chelo barroco con Gaetano Nasillo y Josetxu Obregón, miembro del grupo de música antigua La Ritirata. Había estudiado la especialidad de chelo durante un largo período (2005/11), con Miguel Jiménez, integrante de la Orquesta Nacional de España.

Ramón García Balado

Zoar Ensemble, en el IX Festival Clas Cla͐s de Vilagarcía de Arousa

  Salón García, Vilagarcia deArousa Concierto del Ensemble Zoar en el IX Festiva Clas Cla ͐ s de Vilagarcía de Arousa en el Salón García ...