16/01/2026

David Fiuza Souto: XVIII Concurso galego de composición, con la Banda Municipal

Teatro Principal, Santiago de Compostela


Vuelta a casa y a la dirección con la Banda Municipal, de David Fiuza Souto, para un programa dedicado al XVIII Concurso Galego de Composición, en el Teatro Principal- día 18, a las 12´00 h-, en el que se incluyen obras de José Bugallo Senra, León Durán, Óscar Musso Buendía, Sergio Rodríguez Gutiérrez y J.L. Represas.  David Fiuza Souto, es también clarinetista y cuenta con estudios de banda en la Hogeschool Muziek Zuyd, de Maastrich,y un grado Superior de Dirección de Orquesta y Coro, en el Conservatorio Joaquín Rodrigo (Valencia). Fue director de formaciones como la Banda Sinfónica del CIM La Armónica (Buñol); la Federación Galega de Bandas; la Artística de Merza; la Xoven 430 (Vigo), mientras ejerció la docencia en el Conservatori Superior de Les Illes Balears, siendo titular de nuestra Banda Municipal, de la Gran Canaria Wind Orchestra y la Banda Sinfónica Galega.

León Pedro Durán Viso, tendrá en atriles Bodas de sangre,, galardonada en el I Concurso Int. de Composición  Emili Giménez Bou, convocado en Cullera, con un jurado presidido por Ferrer Ferrán, y que en su estreno dirigió él mismo con la Banda Sinfónica del Ateneo Musical de Cullera, antes de que J. Rafael Pasqual -Vilaplana la interpretase en Bilbao, con la Banda Municipal, de la capital vasca, para repetir en el Teatro Monumental de Madrid y en Barcelona con la Banda Municipal, también dirigida por Pascual-Vilaplana. Leon Durán Viso, se especializó en trompa, antes de completar estudios  en el Conservatorio Superior Manuel Massotti Little (Murcia), teniendo como maestros a Javier Pérez Albadelejo (composición); Álvaro López Sánchez (orquestación); Brian Santiago Martínez (tecnología musical); Joaquín Martínez-Oña (armonía) y Fernando Andreo,  en contrapunto. Realizó cursos con Óscar Navarro, David Cerrejón, Eduardo Nogueroles, David Winkler y Teresa Catalán. En su catálogo, destacan obras como Aires galegos, para la Banda Municipal de Pontevedra; Mariñán, que sería estrenada por Narciso Pillo; Metamorfosis sobre o Himno Galego, para un jurado presidido por J.A. Pina, Andrea Loss y J. l. Represas, cuyo estreno dirigió Miguel Romero Llopis; Ao xeito de foliada, sería estrenada por la Banda Municipal de Santiago, para continuar con Oda a la música, sobre texto de Gerardo Diego, para la O. S. del Conservatorio de Murcia y  el Coro Maestro Gómez Villa, con dirección de Virginia Martínez, ganando el curso pasado el Premio Rector Universidad Loyola, con su obra orquestal Obertura Romántica.

 José Bugallo Senra- Gallaecia- su obra en programa-, fue galardonado en el V Certamen Provincial de Banda da Deputación Provincial de Pontevedra, una obra en cuatro tiempos sin solución de continuidad, con expresas influencias de las tradiciones árabes, irlandesas, el flamenco y temas tomados de la herencia autóctona. Un compositor que se formó como flautista y pianista, en Pontevedra y Vigo, probando con bandas de nuestra Comunidad Autónoma, tras estudiar en el Conservatorio de Lalín. Óscar Musso Buendía , aporta Sons da Terra, músico con raíces en Héctor  Vega, y que llega a esta convocatoria por méritos propios, tras obtener el Diamond Prize Word Artistry Music Award, un artista que ha dinamizado otras experiencias en agrupaciones como su Grupo Folk, dejando trabajos como Mediterraen dances. Artista que profesionalmente, se arraigó con el Teatro Mira de Amescua.

Sergio Rodríguez Gutierrez- Metamorfosis sinfónicas (en estreno)-es un compositor con estudio en el Conservatorio Superior de Sevilla, especializado en flauta travesera, obteniendo las máximas calificaciones, bajo la asesoría de Francisco Javier López, asistiendo en ampliación al aula de Vicent Morelló (Real Orquesta Sinfónica de Sevilla) y de Mónica Raga (Orquesta Sinfónica de RTVE), realizando ampliación de conocimientos con maestros como Jacques Zoon, Julia Gallego, Sarah Louvion, Jan Ostry y Philippe Bernold, ganando certámenes como el Primer Premio del Concurso Solistas de la Orquesta Filarmónica de Sevilla, con el que interpretaría el Concierto para flauta de Jacques Ibert: también el Premio Fin de Grado de Enseñanzas Profesionales de Música de la Comunidad de Madrid. Realizó un master universitario de Educación Secundaría en la USC (2020/21), destacando su dedicación en preferencia al ámbito docente, con trabajos realizados en la Escola Municipal de Música de Santiago, al tiempo que realiza programas de doctorado en Historia, en la USC, investigando sobre un tema tan sugestivo como la Música de Salón en Galicia, entre 1877/1936, en su caso, bajo la asesoría de Montserrat Capelán.

José Luís Represas- Cabaleiros  de Santiago. Obra en cartel-, natural de Xinzo de Limia, habitual por las obras que regularmente se eligen en estas programaciones, había comenzado sus estudios en la Banda de Música Xuvenil de Xinzo, con el maestro Guillén, siendo licenciado con estudios Superiores de Composición, saxofón y gaita, en los Conservatorios de Vigo y A Coruña, mientras atendía al magisterio directorial de Pirfano Zambrano y Enrique García Asensio. Dirigió Bandas populares como O Rosal Ponteledesma, Muimenta de Lalín, Silleda, con la que ganó la mención de Honor, en la sección especial de Certámenes de Pontevedra, en el año 2005, a la que se  añadirá el logrado con el honorífico de Pontevedra, de 2007. Es fundador de la Agrupación Instrumental de grupos de cámara Reveriano Soutullo, del Cuarteto de saxofones Selmer  e invitado de bandas como la de Ciudad de Valencia, Municipal de Ourense, al tiempo que colabora con músicos como J. Antonio Campo, Javier Galán, Marcos Represas, Amanda Serna, Paco Sánchez, Esteban Batallán o Teresa Novoa. Dirigió en Toulouse los arreglos para el espectáculo Hispanias míticas, con más de 150 participantes. Disfruta de labores como director en A Coruña, y su obra Cabaleiros de Santiago, fue estrenada en Madrid  en 2002 logrando la consideración de convertirse en obra obligada en convocatoria y certámenes de concursos. A pedra da serpe, otra de sus importantes obras, alcanza similar consideración en la relación de su catálogo, obra finalista del Concurso de Composición Xunta de Galicia (2009)

Ramón García Balado

11/01/2026

Sementeira para cinco músicos, en Contemporáneas

Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela


Concierto del ciclo Contemporáneas en la Sala Mozart del Auditorio de Galicia con el grupo Vertixe Sonora—día 13, a las 20´30-, que vuelve tras la cita en el curso pasado en el presentaron su programa How can I  help you, con obras de José del Avellanal, y Bernat Pont, en un espectáculo multimedia de I.A.  Eliza, diseñado por Joseph Weizenbaum, en el MIT, en los años sesenta, dividido en cinco partes, siendo ese Weizenbaum (1923/ 2018), un especialista en informática, profesor y autor cuya influencia en el campo de la I.A., resultará compleja y controvertida, siendo precisamente en lo profesional, un apreciado profesor emérito en el Instituto Tecnológico en Massachusetts. Eliza, resultaría uno de los primeros programas en demostrar las capacidades de una máquina para interactuar con los seres humanos, de una manera que parecía comprensiva y sensible. Vertixe Sonora, contaría entonces con la colaboración en electrónica y vídeo, además de iluminación, de Bernat Pont y José del Avellanal.  Una agrupación que para esta tarde, contará con el protagonismo de Pablo Coello-saxofón-; Nuno Pinto- guitarra eléctrica-; David Durán- piano-; María Mogas- acordeón-; Diego Ventoso- percusión- y los medios electrónicos de Iván Ferrer.

Vertixe Sonora, creado en 2011, cultiva ciclos especializados desde sus comienzos, permitiendo el uso de una plantilla propuesta a tenor de los programas elegidos que a estas alturas, supera el número de los 200, siempre en las vanguardias de alto rango, y en las que caben estrenos y obras de encargo, fue grupo habitual durante varias temporadas en las actividades del CGAC- Correspondencias Sonoras-, junto al TAC, de Diego García, siempre con la ambición de divulgar obras de nuestro tiempo, en iniciativas como Do Audible; el Festival MIHLSons21; el Internacional de Creación de Músicas Contemporáneas o Latexos, enfocado a la renovación y ampliación de los aficionados asistentes. Recibieron el Premio Martin Codax (2016), dedicado a las formas clásicas, mientras asisten a convocatorias de primer rango como la Mostra Sonora (Sueca); el Festival XXXVI de Mallorca; SONS (Madrid); SMASH (San Sebastian); MIXTUR  (Barcelona) además  de recibir premios como el de la Fundación SGAE-CNDM (2016); llevado su presencia artística como grupo en residencia a ciudades como Oldenburg (Bremen); Oporto, Aveiro y Lisboa; Brest (Francia); Monterrei Guanajuato (México); Cesena y Bolonia; Los Ángeles (USA); el Museo Nacional Reina Sofía; Festival Bernaola, en Vitoria y otros que amplían su extenso recorrido de consolidadas experiencias, trabajando en profundidad en investigación sobre la percepción electroacústica y los sistemas de la memoria propioceptiva, desenvuelto a partir de un lenguaje personal en su relación con las vinculaciones con los fenómenos visuales inspirados en las artes escultóricas del tiempo y la luz.

Violeta Cruz (1986), compositora con obra en programa, se formó en la Universidad Javeriana de Colombia y en el Conservatorio Superior de Música y Danza de París,  trabajando preferentemente sobre piezas instrumetales y electroacústicas, además de instalaciones sonoras, maquinas mecánicas de comportamientos rítmicos parcialmente aleatorios prolongados con sistemas electrónicos interactivos. La relación entre sonido y materia, resulta el hilo conductor de sus planteamientos, tanto en la exploración de texturas musicales como en la indagación de espacios cotidianos. Participó en programas como Cursus del IRCAM (2013/4), en donde estrenó God game, el nuevo mito de los Lemmings, para violín y electrónica. Sus obras fueron interpretadas en eventos como Quadrophonica Exposition (Francia); el Festival Fabbrica Europa (Italia); Court-Circuit (Francia); Ensemble SurPlus (Alemania); Dúo Sincronia (España), además de recibir por su trayectoria el apoyo de la Fondation Internationale Nadia et Lili Boulanger; France Foundation; Fondation Salabert y Diaphonique.

Tianyu Zour (1996), lleva sus fundamentos de composición al Conservatorio de Música de Pekin, y a la Hochschule der Künste (Bern), siguiendo los dictados de Simon Steen-Anderson, posicionándose en lo artístico dentro de los recursos que le aportan las nuevas tecnologías emergentes y los elementos interdisciplinares e instrumentales o teatrales y audiovisuales. Un trabajo de investigación sobre la percepción, la electroacústica y la psicoacústica. Una creación, en su conjunto, influenciada por los fenómenos visuales que se inspiran en las artes escultóricas del tiempo y de la luz.

Po Chien Liu (1988), es un creador tailandés con residencia parisina y que trabaja sobre la estética de la sombra, como metáfora sonora y principio de la espacialidad, a través de la resonancia y el ruido, el silencio y la presencia. Influido por lenguajes visuales de arquitectura y caligrafías asiáticas, Liu, traduce los contrastes de luz y sombras en estructuras musicales en capas integrando a menudo electrónica y vídeo para ampliar los espacios sonoros. Entre 2023/4, fue compositor residente en el Internationale Ensemble Modern Akademie (IEMA) y estudió con Günter Steinke, en la University of Folkwang y en la Universidad de Chiao Tung, recibiendo el Segundo Premio de los Días de Primavera de Weimar (2024) y un Primer premio del Acht Festival Brücken (2023).

Sky Macklay (1988), es una compositora y oboísta norteamericana ganadora del Leo Kaplan Price (Primer Premio Morton Gould), destinado a nuevos compositores/as, de la American Society of Composers & Editors, en el período 2013/6, doctorándose en el género de Musical Arts, en la especialidad de Composition, perteneciente a la Columbia University (New York), siendo confirmada por sus titulaciones adquiridas en la University of Memphis, del Luther College. Es una de las fundadoras del Ghost Ensemble, además de ejercer la docencia en composición como especialidad, en la Universidad de Valparaíso y en el Peabody Institut, en el que también se formaron compositores españoles. Su música se manifiesta como conceptual y expresiva, explorando los contrastes extremos, las tonalidades cercanas al surrealismo, mediante los estímulos que suscita en el desarrollo de las piezas, gracias al manejo de procesos audibles, el tratamiento de un acentuado humorismo y el manejo de la fisicidad del sonido dentro de un personal criterio. Bastantes de sus piezas se apuntan al uso de narrativas extramusicales, permitiendo la posibilidad de acercarse a otros efectos aparentemente secundarios, merced a la incorporación de tecnologías de reproducción asistidas. Un cuadro perfecto  hacia esta inmersión por parte de Vertixe Sonora, un eslabón más a los que nos tienen acostumbrados en una amplia densidad de proyectos y que para la cita se presenta como Sementeira para cinco músicos.

Ramón García Balado

09/01/2026

La Orquesta Joven de la Sinfónica de Galicia, entre Verdi, Mozart y Tchaikovski

Palacio de la Ópera, A Coruña

En recuerdo en Enrique Rojas. Gracias amigo y compañero


Concierto especial de la Orquesta Joven de la Sinfónica de Galicia, que prepara para esta sesión en el Palacio de la Ópera de A Coruña, dirigida por José Trigueros-día 10 a las 20´00 h-, un programa que apuesta por la obertura de La forza del destino, el Concierto para clarinete en La M. K. 622, de Mozart, del que será solista Álvaro Ferrer,   de Giuseppe Verdi y la Sinfonía nº 4, en Fa m. op. 36 de Piotr Ilich Tchaikowski. La ópera del maestro italiano con libreto de su incondicional Francesco Maria Piave a partir de la dramaturgia de Duque de Rivas, había conocido su estreno en San Petersburgo en 1862, para dejarnos un espectáculo en cuatro actos, en el que despliega un importante cuadro de secundarios desde el coro de buhoneros a los campesinos italianos y españoles en un espacio que nos ubica históricamente a mediados del siglo XVIII. Fugas, duelos, una dama vestida de varón, alegres tonadas con aire militar y una sombra de cantos de monjes. La propia obertura contribuye a una perfecta adecuación ambiental y para mayor contribución, el recuerdo de su estreno madrileño en el Teatro Real después de pasar por París, y que contaría con la presencia del compositor y su compañera la diva Strepponi, nuestro coliseo capitalino, había sido la fortaleza de la ópera italiana desde el día en que se inauguró en 1850, aunque los cantantes italianos ya se habían convertido en los dueños y señores del Teatro Real de los Caños del Peral durante más de un siglo con anterioridad a aquella fecha. Cuando Verdi llegó a Madrid en 1863, su principal activo era el fiable y cariñoso tenor Fraschini, quien había visitado Sant´Ageda poco antes del segundo viaje de Verdi a Rusia y que bien pudo haber sido uno de los responsables del compromiso del compositor con nuestro país. Fraschini había cantado las premières de cinco de sus óperas y figuraba entre los pocos artistas a los que Verdi elogiaba infatigablemente. En Madrid, donde tuvo una excelente acogida, había interpretado I vespri siciliani en 1856/7, repitiendo éxito en Roma con la misma obra. En 1859, había trabajado con Verdi durante la preparación del estreno de Un ballo in maschera, en Madrid. La soprano elegida para La forza  del destino, era Anne Caroline La Grange, una artista francesa que había cantado en Italia desde 1843 y que también había cosechado grandes triunfos en Viena, París y San Petersburgo. Desde San Petersburgo, Verdi mantuvo con el editor Ricordi al igual que con el editor ruso, una comunicación constante, preparando la publicación de las mejores piezas de La forza del destino, sugiriendo algunos números que se publicaron con antelación.

 El Concierto para clarinete en La M. K. 622, de W. A. Mozart,  del que será solista Álvaro Ferrer, es obra de un treintañero que desde el Allegro inicial se enardecerá ofreciendo las posibilidades sonoras del instrumento solista por su material melódico increíblemente variado y complejo, por sus pasajes afines a la prodigalidad expresiva con una alegría sosegada y sobrenatural de perfiles nítidos, a través de las posibilidades ofrecidas por el instrumento. El Adagio, punto álgido del concierto, destaca por su sencillez caracterizándose por la levedad pretendida hacia un Rondó cuya función es la de impresionar al oyente con un final de tierna sonoridad, descubriendo en el clarinete el medio más adecuado para expresar una gracia jocosa más allá de cualquier lucimiento gratuito injustificado, por lo que la obra se convierten en un fin en sí misma. El autor había regresado a Viena tras un paréntesis en Praga, a mediados de septiembre de 1791, en donde en compañía de su alumno Süssmayr había viajado para la ejecución de su ópera La Clemenza di Tito K. 621 y que conocerá el estreno de este concierto para clarinete, dedicado a su colega Anton Stadler, perteneciente al mismo grupo masónico del que eran miembros.

 Tchaikovski- Sinfonía nº 4, en Fa m. op. 36, obra que estrenó el 10 de febrero de 1878 en Moscú bajo la batuta de Nikolai Rubinstein, composición que coincide en el período de su relación con su protectora Mme Ndjda von Meck, con la que mantendrá una relación epistolar continua sin que lleguen a conocerse personalmente, período en el que trabajaba sobre su ópera Evgeni Oneguin, mientras soportaba una vida matrimonial que acabaría en un desastroso final al tiempo que vería como esta sinfonía tendría una tibia acogida, por lo que se sintió muy afectado. Obra que parte de un Andante sostenuto-Moderato con anima (in movimiento di valse), ofreciendo una introducción que resulta germen de toda la obra, resultando una especie de fatum por esa actitud fatal que condiciona el desarrollo del necesario impulso hacia un imaginable entusiasmo y estado de placidez. Estado dubitativo que supondrá una sensación de incomodidad enfrentada a la imposición de la realidad cotidiana. Queda la posibilidad del ensueño en medio de todo lo resulta triste y sombrío.

El Andantino in modo canzona, segundo tiempo, se expresa en un estado de ánimo no muy diferente en el que la melancolía es un argumento determinante, esa melancolía que se observa en la tarde rodeada de vagos recuerdos casi inaprensibles, marcados por la fragilidad de las sensaciones que no embargan. Un reposo expresado por la canzona recitada por el oboe y que tendrá respuesta en el chelo para continuar con el fagot, en forma de estimulante contrapunto de cuerdas. En la parte central, encontramos una serie de quejumbrosos motivos dominados por estímulos procedentes del fatum que nos trasladan a un señalado retorno de la parte inicial, forjada por una instrumentación en contrapunto enfocado hacia el final.

El Scherzo Pizzicato ostinato  (Allegro), devanea entre estados más definidos, especie de arabescos con imágenes y otras imágines casi imperceptibles que para curiosos, resultan pasar por la imaginación casi en estado de ebriedad y en una euforia incontenible. Una ambigüedad entre estados extremos e inclasificables. Un detalle de marcha militar escuchada en la lejanía propone imágenes posiblemente incoherentes para el oyente que se resuelven en nuestra percepción auditiva con todas  sus posibilidades propuestas dentro de la forma ABA, para otorgar argumentos de calado a este scherzo en el conjunto de su instrumentación  con un inicio de la cuerda en pizzicato que induce asombrosos contrastes y  una segunda parte que seguimos a través de una cancioncilla pretendidamente vulgar, con respuesta en los instrumentos de madera y esa marcha que recuperamos gracias a la sección de metales.

El Allegro con fuoco, según el autor quedará expresado con estas palabras: Si no encuentras ningún motivo de alegría en ti mismo, mira a los demás, ve con el pueblo, mira como se divierte entregándose enteramente a  la alegría. Es el cuadro de una fiesta popular. Pero apenas has cesado de pensar en ti y te has dejado cautivar por la alegría de los otros, cuando el implacable fatum vuelve y te rememora sus recuerdos. Los otros no se preocupan de ti, ni siquiera se vuelven. ¡Qué felices son sus sentimientos sencillos y espontáneos! Tú solo puedes contar contigo mismo. No digas que todo es triste en este mundo, siempre existen alegrías sencillas, pero fuertes. ¡Alégrate del gozo de los demás! Cuando menos, podemos vivir. El tema de este final, es una conocida canción muy rusa conocida: Un abedul se yergue en el campo. La Cuarta Sinfonía es la primera obra cíclica de Tchaikovki, con la repetición del tema del Destino.

Ramón García Balado

03/01/2026

Prokofiev: la Cenicienta en la Gala de Reyes de la RFG

Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela


Dos sesiones en concierto para esta Gala de Reyes de la RFG en el Auditorio de Galicia con una primera destinada a los abonados y público en general- día 5, a las 20´30 h-, y una segunda para el día siguiente a la misma hora para los aficionados que se decidan por esa fecha. Gala que pone un espectáculo de nuestra RFG dirigida por su titular Baldur Brönnimann, contando con la dramaturgia  de Lorena Conde, y las actrices Belén Constenla y Lidia Veiga. Lorena estudió Filoloxia Hispana y goza de un postgrado de Arte Dramático de la USC, recibiendo el EASD Mestre Mateo, además de colaborar en producciones como Captatio Benevolentiae, Matrioska, un Premio María Casares y el de poesía González Garcés. Belén Constenla realizó trabajos para el CDG, la TVG, la TVE, destacando en trabajos como Lagarta, lagarta; Teatro do Morcego; Ollomoltranvía; Teatro do Atlántico; Espello cóncavo; Teatro do Noroeste o Teatro do Aquí. Lidia Veiga, natural de Arzúa, se formó en la ESAD (Escola Superior de Arte Dramático de Galicia y recibió igualmente el Premio Mestre Mateo de 2021, participando en la gala XXII de ese certamen junto a Miguel Canalejo, en el Coliseo de A Coruña. Fue también Premio María Casares y fue candidata a los Premios Max de 2024.  En medio de fechas revueltas debido a ingratos acontecimientos ajenos a la propia orquesta, bueno será actualizar datos tras el río revuelto ocasionado por intencionadas opiniones con respecto a la responsabilidad artística y el proyecto asumido por el director Brönnimann. Voces hay que se pronuncian con un seguro de aplomo en cuanto a los programas que prestan una atención desmedida a los repertorios contemporáneos, esas voces que hablan de la Filarmónica cuando quiere referirse a Filharmonía- curioso lapsus-, y que con y absoluto conocimiento de causa- supuestos aficionados en bastantes ocasiones que rara vez se les ve en el Auditorio de Galicia- insisten con contundencia que estamos ante la presencia de una realidad catastrófica, al borde de un insalvable abismo, que anuncia las trompetas apocalípticas. Para respuesta inmediata, la confirmación recibida por el propio Consorcio confirmando la realidad objetiva en lo relativo a la situación  económica, el número de abonados y la situación de entendimiento entre el director y los miembros de la RFG.

Sergei Prokofiev, había compuesto en su infancia el Galop Hindú, con tan solo cinco años, antes de probar como alumno del forjador de escuela Nikolai Rimski-Korsakov, a partir de 1904, para ampliar con Liadov, en el Conservatorio de San Pertersburgo, logrando en 1911 el Premio Rubinstein, paso previo a su amistad mantenida durante años con  Stravinski y Diaghilev, recibiendo como primer premio el Rubinstein por el Concierto para piano, que tendría continuidad hasta el número 5 Op. 55, compuesto en Berlín (1932), a los que se añadirán los dedicados al violín y al chelo y la Sinfonietta concertante para chelo y orquesta en Mi m. Op. 125 (1950/2), estrenado en Copenhague. El tiempo dejará sorpresas como el ballet Chout (Le Bouffon); L´amour des Trois Oranges (El amor de las trs naranjas); Le Pas d´Acier- un ballet de 1927; Le Fiel Prodigue, otro de sus ballets, a los que se une Sur le Borysthème, el último de ellos, en medio de óperas como Madeleine; L´Ange de Feu; Le Jouer; las óperas Guerre et Paix y Simeon Kolko o los ballets Nuits d´Egypte y Roméo et Juliette.

La Cenicienta (en ruso Zóliushka), es un ballet que cuenta la historia de una modesta doncella cuya sencilla virtud conquista el amor del hermoso príncipe, siendo posible que algunos pasajes resulten paralelos entre los cuentos de hadas y los recientes sentimientos de su vida con Mira, hasta entonces una oscura estudiante de literatura. Una vida apacible y tranquila en el campo, en Krátovo, no lejos de Moscú, mientras efectuaba revisiones amplias del libreto, preparado anteriormente por Nikolai Volkov, el autor de otros como los ballets para Asáfiev- La llama de París y La fuente de Bakhchisarai o Espartaco, de Katchaturian. Cenicienta había sido demandado por el Teatro Kirov, en el invierno anterior, tras el gran éxito adquirido por Romeo y Julieta, dejando como rédito esta Cendrillon (Cenicienta), que al igual que la anterior, se reparte en tres suites sinfónicas, sin pretender en opinión del autor, una simple reunión de números, teniendo en cuenta que bastantes habían sido recompuestos y reoquestados por necesidades de proyecto artístico. Una primera Suite Op. 107, que se reparte entre los números: Introduccion; Paso de los chacales; Disputa; El Hada Abuela y el Hada de Invierno; Mazurka; Partida de Cenicienta al baile; Vals de Cenicienta y Medianoche. Con seguridad la más apreciada de las tres suites. La Suite nº 2 Op. 107, en la que se desarrollan los números: Los sueños de Cenicienta; La lección de danza y la gavota; el Hada de la primavera y el Hada del verano; la Bourrée; la Llegada de Cenicienta al baile; el Gran Vals, para completar con el Galop. La Suite nº 3 (Op. 109), se reparte entre los números que comienzan con la Pavana; la Cenicienta y el Príncipe; Las tres naranjas; El Pais del Sur (la Tentación); la Oriental; el Príncipe encuentra a Cenicienta; el Vals lento y el final con Amoroso. El ballet durante un tiempo había sido postergado antes de completarse definitivamente, un período marcado por la Guerra y las amarguras de los bombardeos, detalle del que Prokofiev nos dejará testimonio en sus escritos: De vez en cuando se estrellaba un bombardero alemán y, todavía, cargado con sus bombas, que no se habían arrojado, estallaba un enorme estruendo. Los blancos haces de luz de los reflectores llenaban el cielo. Los reflectores, las trazadoras verdes que seguían a los cazas, las bengalas amarillas lanzadas por los alemanes: todo eso era un cuadro horrible en su belleza. De manera que el primer verano que Sergei Prokofiev y Mira pasaron juntos, estuvo muy lejos de ser pacífico. Por desgracia, el comienzo de lo que el músico ansiaba, que fuese una vida más tranquila, coincidió casi con exactitud con el principio de una etapa horrenda y agotadora de la historia soviética. Durante los años que siguieron, Prokofiev, como otros artistas rusos, tendrían una existencia nómada desplazándose cada vez más al este, para huir del rápido asedio alemán. A pesar de las penurias de las que se daba noticia cotidiana, o tal vez a causa de ellas, esos años de cruel guerra fueron una etapa de excepcional productividad para el compositor,  dejando obras como la ópera La guerra y la Paz; una de las grandes sinfonías, la Quinta, en Si b M. Op. 100 o la banda sonora para el filme de Eisenstein Iván el Terrible.

Ramón García Balado

Concierto de Reyes con la Banda Municipal

Teatro Principal, Santiago de Compostela


Matinal de Reyes con la Banda Municipal en el Teatro Principal- día 4, a las 12´00-, dirigida por Casiano Mouriño Maquieira,  con un programa propio para las fechas en el que Johann Strauss II; acapara la atención casi en exclusividad a excepción de un par de piezas, Christmas Festival (1852), de Leroy Anderson,  compositor norteamericano especializado en géneros ligeros y que recibimos en transcripción de E.W. Smith, un músico que compuso lo más señero de su legado para la histórica Orquesta Boston Pops, que llegaría un largo período de estas formas de entretenimiento sin aparentes atenciones mayores, compositor que había tenido como maestros a Walter Spalding, W.C. Welman, Edward Ballentine, y en orquestación a E. B., Hill y Walter Piston, además de ser un excelente organista, tras formarse con Henry Gideon. Albert Korbin, aporta una pieza tan curiosa como Santiago (vals), en arreglo de P. Lamas, pieza procedente de un cuarteto con clarinete, que tendría una aceptación pública considerable. El resto de la sesión, se la queda Johann Strauss II, con piezas de popularidad notable, siempre proclives a recibir los arreglos más diversos y que en esta matinal se confirman. Hablaríamos de la inmarcesible An der schönen, blauen Donau (Por el bello Danubio azul) que tendrá la firma de M. Tamanini, para continuar con Auf Der jagd (polca schnell), según la visión de D. McLain; Trish- Trash- Polca, electrizante como pocas, en la perspectiva de R. Niese; Thunder and Lightnig (Polca), en arreglo de J. Glenesk y Éljien a Magyar! Polca schnell, de nuevo con R. Niese.

Johann  Strauss II, para significar toda una época, hay una fecha que eclipsa a todas las demás, el 15 de octubre de 1844. Esa noche Johann Strauss II provocó la cólera musical de Viena- y en aquellos días puede decirse que todos los habitantes sentían la música-, atreviéndose a aparecer por primera vez como director de orquesta, respaldado por un nombre que se había hecho famoso en el mundo gracias a su ilustre padre. No es de extrañar, por  tanto, que muchos vieneses insistiesen en decir que el hijo iba a explotar el nombre de su padre y una reputación que no poseía sus aptitudes musicales. Para sostener su punto de vista se apoyaban, convencidos, en los  programas donde su nombre aparecía seguido de las palabras, el menor o hijo, con letra muy pequeña.  Sin embargo, la competencia contra su padre era muy dolorosa para el muchacho de diecinueve años, pero no podía elegir. La deserción de su progenitor, abandonado a su madre, y la disminución constante de las entregas de dinero, por parte de Johann padre, le forzaron a ello.

El joven Shani- su apelativo de lucha-, nos mostraba a un músico completo, mucho más perfecto que su padre cuando tenía su edad. Había progresado grandemente en el violín y tras estudiar con Amon, lo haría con Kohlmann, maestro de baile del Karl Theater, mientras estudiaba composición con Hoffmann y contrapunto con Josef Drexler, famoso maestro de capilla y organista, quien no era tan riguroso como podía sospecharse, dada su condición, ya que componía obras como comedias de estilo: Maiden from the Fairy World. El joven Schani poseía ya un bagaje de buena escuela, uniendo el atractivo de la habilidad creadora de su padre y la música de un futuro que presagiaba glorias que llamaban a las puertas. La posibilidad de ofrecer música en público en los teatros tendría como dificultad insalvable la disposición de una licencia que habría de pasar por las sesiones en los cafés, donde se reunían los músicos de Viena, selecciones obligadas que no parecerían dejarle suficientemente satisfecho. Schani, en medio de estas vivencias, procuraría dejar ocultas a su padre estas aventuras poco ilusionantes. Viena estaba dominada por una autocracia y sus habitantes procuraban distanciarse a las exigencias imperantes, en una ciudad soliviantada por los intereses más enfrentados. Muchos sostenían la actitud de Johann Strauss II, por su gran talento  artístico, sin necesidad de mantener la debida fidelidad al padre. Un brecha generacional que traerá un mundo diferente. Otro de los grupos, en minoría, se mantenía en silencio ante el tumulto. Schani haría su entrada de forma entusiasta en ese mundo renovador, en las formas de música de salón, escasamente inferior en elegancia y fama al renombrado Spersaal, donde su padre tocaba, pero que acabaría con la reconciliación entre ambos, después del triunfo de Shani, en una sesión en la que se puso en atriles una obra como Lorelei-Rheinn Klänge, uno de los mejores valses del padre, con los asistentes emocionados y conmovidos. Años de Francisco José, en medio del imperio Austrohúngaro, que ocupa desde Lanner a Lehar. Para ser exactos, Francisco José gobernó hasta la muerte de Johann Strauss. Fueron esos compositores los que con su música, unieron a amplias divergencias raciales, que constituían el conglomerado del Imperio en sus años finales, reaccionando de común acuerdo, viviendo como fuera posible entre espumas de champaña, en un mundo regido por el compás del vals vienés. Solamente en la música que fluyó desde Viena durante todo el siglo XIX, pudieron las minorías raciales del Imperio hallar la base para su unificación y su concordia, Materling, trágica novela de Claude Anet, diría que Viena debía mucho a los compositores de valses. En las operetas que han llevado a cabo el espíritu de Viena por el mundo, todo ocurre con ritmo de vals. En la vida de Shani, habría una mujer, Henrietta Treffz, nacida en Viena y una dotada cantante, cuyos estudios fueron costeados por la corte de Sajonia, haciendo su presentación a los quince años en la Ópera de Dresde, que supondrá el inicio de una carrera de gran prestigio.

Ramón García Balado    

20/12/2025

Bruckner: énfasis de colores primarios en la orquesta

 A Coruña / Vigo 


Anton Bruckner
de nuevo el atriles con la OSG dirigida por Josep Caballé Domenech quien sustituía a la anunciada Eva Ollikainen por razones de salud, para ofrecernos la Sinfonía nº 5, en Si b M., de Anton Bruckner. Josep Caballé Domenech, colaboró con formaciones como la Staatskapelle de Halle; el Festival Moritzburg; la O. F. de Colombia; la Vienna´s University of Music and Scene, siendo artista de confianza de Sir Colin Davis y recibir asesoramientos de Sergiu Commisiona, Jorma Panula o David Zinnman. También participó en labores directoriales con la Royan Phiharmonic of London- grabando la trilogía de Respighi, para Onyx Classics; la Tonnhalle Zurich; la WDR Köln; la O. Filarmónica Checa; la RSO Wien; la O, Giuseppe Verdi (Milán); la O. S. de Berna, entre otras de primer ámbito que incluye formaciones españolas, con especial interés por el mundo operístico. Trabajos para el Gran Teatre del Liceu, como su estreno con Così fan tutte; Il mondo de la luna (F.J. Haydn); L´elisir d´amore (Donizetti); María del Carmen (Enric Granados) o las obras de Enric Palomar: Negro Goya, y La cabeza del Bautista. Igualmente Luisa Fernanda, de Moreno Torroba, en medio de visitas al Festival de Savonlinna, o la Stuttgart State Oper, la Wienna Volkoper, por poner certámenes de referencia. Mano de santo la de este director recuperado por la vía de urgencia y que nos ofreció una soberbia interpretación de este Bruckner en la revisión de 1877/8. La orquesta contaría con la incorporación de músicos invitados, seis en la sección de cuerda; una tercera oboísta- Marta Sánchez Paz.; un cuarto trompetista- Alejandro Vázquez Lamela y el trombón tenor Kiril Nesterov Bekker. Concierto que para el comentario utilizaremos como parte de las actividades que conmemoran el nº 1000 de la revista RITMO.

Anton Bruckner en su discurso inaugural escrito en el período que esbozaba los primeros rasgos de esta obra en noviembre de 1875, sentenciaría que sí le había ha costado gran esfuerzo establecer un semillero para estas materias en la Universidad en la que se encontraba, sintiéndose obligado a recordar públicamente con gratitud, el apoyo que le habían llegado a dispensar por parte del muy loable claustro de profesores de la Facultad de Filosofía, así como por la del distinguido Ministerio de Educación y Ciencia, por el hecho al fin de tener una realidad largamente alimentada por él.

La Sinfonía nº 5, en Si b M. (A. 96), de Anton Bruckner, inmenso monumento sonoro tuvo aquellos primeros esbozos en 1875, aunque no se completaría hasta años después en 1894, para estrenarse en Granz con versión reducida a cargo de Franz Schalk, con notables alteraciones y con la ausencia del autor, a la esperar de autorizadas ediciones firmadas por Haas y Nowak, más acordes con la obra que nos afectaba, por la serie de factores que la afectan en lo relativo a la orquestación. Franz Schalk (1863/ 1931) había trabajado en Viena con Heissler, Hellmesberger (padre), Epstein y el propio Bruckner (1875/81), llegando a ser nombrado director de orquestas como la de Graz, Praga, Reichenbarger o el Met neoyorquino, y de las óperas de Berlín o Viena, llegando a colaborar con G. Mahler (1908/18) y con Richard Strauss, una posibilidad de estrenar obras como Ariadna auf Naxos (segunda versión), en el Festival de Salzburgo; La mujer sin sombra o esta Sinfonía de Bruckner, que le animará a probar con otras suyas como la Tercera y la Cuarta. Con Schreker, completó la orquestación de la Décima sinfonía de Gustav Mahler.

Aceptaremos con respecto a esta sinfonía en programa, el fracaso asumido por Wihelm Fürtwangler, con una edición menos afortunada de lo esperado, aunque podamos valorar la consideración establecida por Harry Halbreich, quien encumbrará la obra hasta su máxima dimensión considerándola la Sinfonía de la Fe. El Adagio- Allegro partió con una entrada en una serie de 50 compases, como argumento testimonial en su diálogo de violas, violines de aire depresivo que remarcó un pasaje sombrío en el que no faltan los fagotes, enfocados a unos trombones en contrapunto en respuesta coral para otorgar protagonismo al Allegro elaborado sobre tres temas sobre un primero tratado con un matiz en piano, una serie de trémolos hasta un fortissimo, página embaucadora que cobró protagonismos en reparto por parte de distintas secciones familiares de la orquesta, con elaboradas y bruscas transiciones que se cerraban sobre ostinati que recuperaba elementos del comienzo. Siempre el monumentalismo como línea impulsora.

El Adagio- Sher langsam, un tiempo seductor por excelencia por su forma de serenata serena y sencilla, un puro reflejado de estados de ánimo del compositor, en su dimensión como hombre de fe, y que se reparte en sus esquemas ABABA, comenzando por una exposición de flautas y clarinetes, con intervalos de séptima que remiten a un tonada popular con respuesta de cuerdas en pizzicato, con un tema de continuidad en Do M., expuesto con poderío sonoro, que se reafirmaba con una actitud hímnica. Una serie de ideas rítmicas y melódicas que se encadenaban por inversión e imitaciones canónicas con rudas disonancias que se resuelven en una calma insegura.

El Scherzo molto vivace (Schnell): Adagio y Scherzo, dos espacios ligados por la tonalidad y la temática, siendo significativas las repeticiones inmediatas del tema con que comenzaba la entrada tomada del Molto vivace, a través de una primera idea expuesta por una idea de motivos temáticos con una continuación con un estilo de Ländler. El trío en Si b M., de apariencia sobradamente romántica a tenor del ideario de la obra, se ve continuado por un par de motivos bucólicos, con un primero expuesto por las maderas y un segundo con trompa, modelo de concentración y ensueño. Dos tiempos centrales en los que Caballé Domenech, remarcó peculiares detalles de la obra, reconocibles por el manejo de la orquesta por parte del autor muy sui generis, que se reparte entre el Wagner maduro y el Berlioz de brillantes combinaciones.

El Finale (Adagio-Allegro moderato), una obsesión establecida por las urgencias de la forma sinfónica en sus condicionantes cíclicas, expresadas en el comienzo del Adagio y una exposición potente y con ritmo tratado por el cuarteto en forma de fuga a los que siguieron la serie de temas: uno lírico y breve al mismo tiempo; un siguiente casi en unísono, con intervalos característicos, de octava, de quinta y cuarta y finalmente el tercer motivo que salta casi sin esperarlo, en forma de coral sobre cuatro voces propuestas por los metales en fortissimo, agotadores y obsesivos, propuestos estilísticamente como muy amplios y solemnes. Un fugado coral en su fundamento, resultará esencial para el conjunto del desarrollo y el sentido de la reexposición, facilitando con ello una doble fuga en la que sus razones se manifiestaban la ciencia lograda por el compositor en las esencias del contrapunto. Trompetas y trombones aportaban un tema coral al tiempo que la sección grave permitió escuchar motivos del comienzo del Finale. Volviendo a Franz Schalk, el primer director, había hecho una versión propia con cortes y con una severa transformación de la textura e incluso de la orquestación, para aquella primera interpretación de la obra en Graz

Ramón García Balado

 

Josep Caballé Domenech / Orquesta Sinfónica de Galicia

Anton Bruckner, Sinfonía nº 5, en Si M.

Teatro Afundación, Vigo, día  11, diciembre 

Palacio de la Ópera, A Coruña, día 12, diciembre

 https://www.ritmo.es/auditorio/critica-bruckner-enfasis-de-colores-primarios-en-la-orquesta-por160ramon-garcia-balado

19/12/2025

Resonet: VII Concierto de Nadal Pedras de Compostela en San Francisco

Igrexa de San Francisco, Santiago de Compostela


Séptima cita de concierto de Nadal Pedras de Compostela en la Igrexa de San Francisco-día 21, a las 18´00- con entrada libre y que nos ofrece el grupo Resonet, en una de sus habituales formaciones en cuanto al número de miembros, guardando para el final una invitación para compartir entre todos en el Patio de Cristal del templo. Un acto que nos brinda una selección de panxoliñas en las que mucho tuvieron que decir los homenajeados Nemesio García Carril y el Padre Feijoo. Resonet, es una agrupación nacida por iniciativa de la soprano y el intérprete y  director de instrumentos barrocos Fernando Reyes, una formación nacida en 1990 por iniciativa del laudista citado, tomando el nombre de una cita del Códice Calixtino, reuniendo desde su comienzo a profesionales especializados en géneros de músicas antiguas lo que les llevó a presentarse en festivales de élite a nivel internacional, dejándonos trabajos representativos como Tonos de Amor, de José Marín; el Canto de Ultreia , sobre Músicas de Santiago del Siglo XII, incluyendo cantos de peregrinos y piezas del Códex Calistinus; Il Pellegrino: Cosimo III de Medicis, Viaggio di Spagna e Portugallo;  A Peregrina, Cantos e Romances nos Camiños de Santiago; Festa Dies, Consagración da Catedral de Santiago de Compostela, 1211; ¡Santiago! Europa ss XV-XVI; Cantiga, Trobadores de Galizia e Portugal (XIII-XIV) o La Grande Chanson, As cancións dos Peregrinos de Santiago/ Francia ss. XVII-XVIII.

Mercedes Hernández, compostelana, estudió canto especializándose en músicas antiguas en el Conservatorio de Toulouse (Francia), para continuar en la Schola Cantorum Basiliensis (Basilea, Suiza), con profesores como Guillermente Laurens, Richard Levitt y la añorada Montserrat Figueras, llegando a colaborar en conciertos y grabaciones con grupos como la Capella Reial de Catalunya, de Jordi Savall; Le Parlement de Musique, de Martin  Gester; el Ensemble Elyma, de Gabriel Garrido; The Harp Consort, de Andrew Lawrence King; La Fenice, junto a Jean Tubery y otros de similar talante.  Su compañero Fernando Reyes Ferrón, comenzó sus estudios como cantor en la Escolanía da Catedral compostelana, especializándose en instrumentos de cuerda pulsada ya desde sus años jóvenes, en su paso por Toulouse y en la Staatsliche Hochschule für Musik de Trossingen (Alemania) y como instrumentista, se especializó en grabaciones a lo largo de distintos países europeos, dirigiendo registros de música antigua, realizando trabajos de investigación musicológica e impartiendo cursos y seminarios.

Los homenajeados Nemesio García Carril  y el Padre Feijoo, destacan precisamente por sus tratamientos de recuperación y tratamiento musical de nuestro ancestral patrimonio, enfocado primordialmente a las peculiares  panxoliñas, presentes en esta cita que recibirán las atenciones de un grupo de intérpretes entre cantantes e instrumentistas. Nemesio García Carril  (1943/2025), en el compendio de sus obras, fue autor de las transcripciones de los Cantos de Polifonía 5º y 6º, del Siglo XVI, y del segundo Libro de órgano (con obras de Joaquín Sánchez, músico de la Basílica de Santa María de Elche (1776/80), del siglo XVIII, procedentes del Archivo Histórico de la Catedral de Santiago de Compostela. Compuso bandas sonoras para series  de televisión como A filla do mar, de Rosalía de Castro, en 1976 y Los gozos y las sombras, a partir de la novela de Torrente Ballester, en 1982; el musical A Nai, sobre guión de Bernardo Vilariño  y texto de Antón de Santiago, en 1988. Realizó grabaciones sobre poemas de Rosalía de Castro, con la profesora y soprano de la ONE Maruxa Villanueva, además de llevar a registro Grandes obras musicais do século XIX na Catedral de Santiago, con motivo del VIII Centenario do Pórtico da Gloria, con la Orquesta Manuel de Falla de Madrid y el Orfeón Terra a Nosa, de Santiago. Entre sus distinciones, destacan un Primer Premio Himno Santa Teresa Jonet e Ibars (1973), Premio a la mejor música del Primer Festival Internacional da Canción de Pontevedra (1977); Premio da Crítica Galega (1984), siendo distinguido además por su villa natal, en 1986. Fue medalla de la Catedral de Santiago, de 2019, concedida por el Cabildo da Cidade, por sus labores como Mestre de Capela entre 1971/86. Ya en 1967, había recibido una beca para continuar sus estudios en el Conservatorio estatal de Santa Cecilia,  en Roma, antes de ampliar en Madrid, Lisboa y Granada, cultivando igualmente sus intereses por el dominio de la gaita, su labor, fue seguida y divulgada por su hijo Nemesio García Puy, reconocido músico granadino. Nemesio, además de sus responsabilidades profesionales en Santiago, perteneció a la Asociación Portuguesa de Pedagogía Musical, y ocupar la cátedra del IES Padre Suarez y colaborador de la Universidad de Granada.

El Padre Manuel Feijoo (1926/1992), natural de Outomuro (Cartelle, Ourense), se interesó por la música y el mundo literario en el Seminario de Santo Antonio de Herbón, en donde se formó desde los 13 años, llegando a ser profesor y organista y fundador de coros como los infantiles de Herbón y Ponteareas  y a partir de 1966, se establecerá en Santiago para dar vida al Orfeón Terra a Nosa, agrupación consolidada y con un largo patrimonio histórico y profesional, en el que también se forjarán el cuadro de directores que han sabido darle la necesaria continuidad, desde aquellos sufridos años de prueba, que les permitieron realizar giras por distintos países, en plena efervescencia de agrupaciones corales, siempre bebiendo de la propia tradición autóctona. El grupo Resonet, había sido protagonista en la primavera de 2018, al participar en un concierto en su honor del que se comentaría: Manuel Feijoo  foi capaz de xuntar todas as influencias populares coas que conviviu con aquelas ás que tivo acceso durante a súa formación para facer unha música que xorde do pobo e vai destinada sobre todo ao pobo. Carlos Núñez Deza, responsable de Armonía Universal, resumía así la esencia de la obra del padre franciscano a través de un sello editorial sobre una obra suya en un tercer volumen de piezas centradas en piezas creadas y compiladas del compositor ourensano, Padre Manuel Feijoo, Música da Nosa Terra, con figuras de nuestras letras: Sae ao prelo tras veren a luz outros dous títulos, un centrado na súa música polifónica que inclúe cinco misas que compuxo o músico, e outro coa música de Nadal. Para Enrique Mourille, nese último traballo, apreciábase a importante conexión que o Padre Feijoo, tiña coa música popular galega e a tradición literaria galega.

Ramón García Balado

Silvia Rozas Ramallal: Concierto para flauta nº 1, en Sol M. K. 313, de W. A. Mozart

Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela   Auditorio de Ourense Concierto dirigido por Agata Zajac , con el encargo de la serie Cometa, ...