22/06/2026

Eclipse total con la OSG, dirigida por José Trigueros

Palacio de la Ópera, A Coruña

Auditorio Municipal, Vilagarcía de Arousa 


Convierto de la OSG en el Palacio de la Ópera de A Coruña- día 26, a las 20´00 h- y en el Festival Clas Cla͐s de Vilagarcía de Arousa-en el Auditorio de la Ciudad- día 27 a las 21´00 h., dirigida por José Trigueros para un programa de especiales connotaciones dentro de una armonía eclíptica en mirada al infinito en una selección de obras familiares para el común dominio de los aficionados y otras en arreglos que conforman la perspectiva de las curiosidades de semejante propuesta, entre un curioso detalle que sorprenderá por su contraste de respuesta. Una colaboración con el CSIC para un espectáculo que contribuye con el Proyecto astronómico de la organización  Kv 265, elaborado por José Francisco Salgado y José Ramón Pardo, con una sesión previa de conferencia ilustrativa-19´00 h., confiada a estos profesionales, junto a Estíbaliz Espinosa y María Balaguer, recibiendo la colaboración de los Museos Científicos de la ciudad y el Museo das Belas Artes. Richard Strauss, con su poema sinfónico Así hablaba Zaratrusta (Also sprach Zaratrusta), obra en ocho partes de la que tendremos el tiempo De los transmundanos, descripción de un mundo oculto y distante en el que el autor recurre a las influencias de las herencias del gregoriano para resolverse en un detalle musical lento tratado por la sección de cuerdas, queda en evidencia la inspiración en la obra de Friedrich Nietzche que tendrá su estreno en el otoño de 1896, en Frankfurt del Maine, antes de que en fechas inmediatas repita en Berlín, una obra que suscitará entusiasmos por su osadía, al igual que sucedería con otros poemas sinfónicos como Don Quijote o Ein Heldenleben.

Joaquín Rodrigo, nos acerca su obra A la búsqueda del más allá (1976), perfectamente encuadrable dentro de las ambiciones de este programa, un trabajo en conmemoración  del bicentenario de los Estados Unidos e inspirada en los viajes espaciales y las maravillas del universo, una más del catálogo de sus trabajos sinfónicos, desde el primero de gran éxito el popular Concierto de Aranjuez, obra que vestirá galas en su presentación con la Orquesta Sinfónica de Houston, en una dedicatoria a los astronautas de la NASA, y que tendría como director a nuestro apreciado Antoni Ros Marbà, que tan excelente labor realizó con la RFG durante los años que estuvo con  nosotros, pieza que destaca el protagonismo fundamental a tres instrumentos, el arpa, el xilofón y la celesta. El astronauta español, Miguel López Alsina, se llevó un cd con la obra, en su aventura espacial en el Endeavour (2002), dentro del proyecto Estación Internacional Espacial.

Antonin Dvorak- Allegro con fuoco, de la Sinfonía nº 9, en Mi m. (Del Nuevo Mundo).Op. 95- Si en Largo tiene un brillo especial en esta obra por los temas a los que recurre, el Canto de Hiawatha o la canción tradicional Going home, este Allegro con fuoco resulta monumental y perfectamente elaborado como final para esta sinfonía, en su calidad de síntesis  gracias al uso de componente temáticos que irán surgiendo a partir de un crescendo que ayudará a cobrar impulso al que se recurre a través de los instrumentos de metal, que  discurren en el ámbito de un marcado modalismo hacia una melodía dinámica y más fluida, que se resuelve en un diminuendo en forma de melodía contrastante, que produce un claro cambio de atmósfera sonora, importa resaltar una cita en forma de Largo, entre clarinete y flauta, que deja una impresión de nostalgia en beneficio de lo que vendrá de inmediato, un ritmo de danza que enlaza con el comienzo, facilitada por su cambio de armadura a Mi M, confiada a los violines, con una mezcla de ideas compartidas con otros instrumentos de otras secciones de la orquesta, siempre acorde con los eslavismos de su personal raigambre.

Claude Debussy- Claire de lune, en arreglo de A. Caplet-, pieza de la Suite bergamensque, un Andante muy expresivo, el tercer tiempo de la suite que ayuda a penetrar en un nuevo mundo en su ensoñadora ternura que recurre a la poética de evanescencias embrujadoras de Las Fiestas galantes, de Paul Verlaine y que nunca pudo evitar la tentación de los arreglistas para permitirle  un vuelo sin limitaciones, para esta obra que e, propio autor, divagaría en el trazado de su evolución definitiva, ya desde el comienzo de un trabajo para el teclado que nos dejaría esta obra sublime en cuatro tiempos, desde el Prélude al Pasapié. La relación de Debussy con Caplet, resultaría fructífera en lo relativo al intercambio permanente de experiencias, a través del impresionismo imperante, con todas las pretensiones de una música más liberada, más personal y a veces, un punto esotérica  siempre exenta de formalismos estereotipados, siendo un innovador en el tratamiento del arpa y en otros instrumentos de cuerda, en obras que sorprendían por su conocimiento profundo de los recursos en los que también tenían cabida la voz, como Le Pain quotidien.   Caplet había sido compositor, director y arreglista, tras haberse formado con Henri Woollett, X. Leroux, Ch. Lenepveu y P. Vidal, llegando a conseguir el Prix de Rome por su cantata Myrrha, preparando su trayectoria como directo de élite  con estrenos como la ópera Le Martire de Saint Sebastian (Debussy), mientras tomaba la titularidad de los Concerts Lamoureux o los Concerts Pasdeloup.

John Estacio (1966),- Solaris-, compositor procedente de Ontario (Canadá), y que logró ganarse el aprecio entre los aficionados en el mundo de las comedias de Broadway, tras haber estudiado en la University of Brittish Columbia, después de seguir las docencias de Wilfred Laurier, Glenn Burh y Peter Hatch, en la Ontario University, pronto llegarían obras que le garantizarán un lugar entre el gran público con obras como Visoes do Norte (1992), etapa en la que ocupará la plaza de Músico en Residencia de la Edmont Symphony Orchestra. De sus obras, una mención especial para A Farmer´s Symphony; Borealis; The Twins and de Monster; esta Solaris, del año 2000; la ópera Filumena, con libreto de John Russell o Wondreous Light, músico que entre 2000/3, había sido también artista en Residencia de la Calgary Philharmonic Orchesta.

 Maurice Ravel- Bolero, en arreglo de Salvatore Di Vittorino- obra que guarda como trasfondo imaginario la figura de la danzarina Ida Rubinstein, quien había sugerido al autor la orquestación de un futuro ballet y que el músico no dudaría en aceptar, consiguiendo con ello esta obra que seduce a todo tipo de aficionados que de alguna manera, podemos encontrar en las tradiciones ibéricas. Ida se saldría con la suya apoyándose en una coreografía de Bronislav Nijinska, disponiendo de una orquesta dirigida por Walter Straram. Salvatore Di Vittorino (1967), el arreglista para esta ocasión, es un joven especialista en esta modalidad de aventuras para las que se apunta a las influencias de Héctor Berlioz y Richard Strauss, focalizándose con especial preferencia en la figura de Ottorino Respighi, de quien realizó arreglos de importantes obras suyas y en especial de su Concierto para violín en La M., o la Ouverture Respighigiane. Compositor con estudios en la Mannhattan School of Music, neoyorquina, tuvo como maestros en dirección a Brancoli, F. Carotenuto y P. Bellusi y de sus obras, destacan Lamento di Ancia; Three Lirisches; The Art of Song; La Ville D´Este o Viaggi di Enee, estrenada en el Teatro Massimo.

Ramón García Balado

 

21/06/2026

Gozando cos ventos: Concierto con la Banda Municipal

 Praza das Praterías, Santiago de Compostela


Concierto con la Banda Municipal dirigida por Casiano Mouriño Maquieira en As Praterías –día 26 a las  20´00 h-, para un programa que nos reserva obras de Rafael Talens Pelló, Barbieri, Arie Malandro, Bernardo del Río y Gerónimo Giménez. Rafael Talens Pelló, con Fina Blanco, es un compositor al que tuvimos recientemente, músico con formación entre Valencia y Madrid, amplió en el espacio electrónico con G. Beeker, en Alemania, Francia y otros países europeos, recibiendo el Premio a la Investigación  y Composición Euterpe 2000, concedido por las Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana. Un destacado maestro que recibe el reconocimiento de su tierra por sus trabajos dedicados a esa indagación profunda en las tradiciones de su tierra chica, dejándonos obras como Sicaria, Cançons de mare o Festívals, reconociendo a otro nivel las influencias de los impresionistas franceses como Maurice Ravel, que trascienden en sus oficios como orquestador, para el autor, su manera de componer, está basada en una armonía tradicional avanzada, dentro de una pasión cuidada en sus resultados, con la pretensión de llegar al oyente de la manera más inmediata, un quehacer producto del oficio de un orquestador con conocimientos centrados en este mundo de obras, de manera especial en los compromisos para músicas de bandas populares, dejando un espacio para trabajos de encargo como obras corales-El alma de Torrevieja o Tres cançons del meu poble-o piezas camerísticas.

Gerónimo Giménez (1852/ 1923) - La Torre del Oro-, una composición perteneciente a una etapa intensa de su carrera profesional, en la que daría vida a una serie de obras entre las que sobresaldrían títulos como La Torre del Oro, presentada el 29 de abril de 1902, composición que se mantendrá en los repertorios a lo largo de los años como verdadera representativa de su personal estilo, ya confirmado en La boda de Luís Alonso; La noche del encierro, en la que destacaron Julián Romea y María Montes o Aquí va a haber algo gordo y La casa de los escándalos.  En aquel año de 1902, tendría un seguro reconocimiento por los aficionados al género lírico gracias a obras como El morrongo, segunda parte de Enseñanza libre, con una menor gloria que las precedentes, aunque sabría aguantar en taquilla, preparando el espacio para un éxito de temporada con María del Pilar, encuadrada dentro de las programaciones de las campañas de Teatro Parish, un espectáculo que la crítica especializada aceptaría como uno de los mejor trabajados en el aspecto musical, aunque su libreto no consiguiese cuajar, un libreto firmado por Francisco Flores García y Gabriel Briones. Un lapsus de tiempo condicionado por su estado personal, le forjará a repensar la evolución de entrega de obras, hasta la llegada de La  morenita, con Perrin y Palacios, estrenada el 26 de mayo de 1903, que tampoco alcanzaría el éxito esperado, un punto de transición hasta una nueva zarzuela que sí logrará un mejor trato, El general, destinada al Teatro Eldorado, un período de clara transición en su larga carrera en la que encadenará una serie insalvable de sobresaltos inevitables.

Francisco Asenjo Barbieri- El barberillo de Lavapiés, zarzuela en tres actos, en verso, con libreto de Luis Mariano de Larra, estrenada el 18 de diciembre de 1874, en el Teatro de La Zarzuela de Madrid, zarzuela emblemática y una de las grandes aportaciones al género lírico, que recrea un argumento pseudohistórico de intrigas políticas que encontraba con la tradición de la llamada zarzuela grande, sinterizando a la vez las tendenicas del teatro lírico decimonónico, sabiendo situar la obra dentro de un lenguaje hispánico de las piezas en un acto, que encontraba espacio en el sainete y la revista del teatro por horas y  los estilos que entonces, por su ligereza, triunfaban en Europa. Se desconoce por qué Barbieri  recurrió a Luis Mariano de Larra para la elaboración del libreto en tres actos, pero hay datos reveladores de la correspondencia mantenida entre ambos, una primera carta del libretista, está fechada el 25 de agosto del año que trabaja sobre el proyecto de la zarzuela, que a la postre se situará en el Madrid castizo del siglo XVIII, con sus majas y majos, estudiantes y conspiradores, de los que el músico sacará buen partido gracias al conocimiento de los  recursos musicales autóctonos, formas del lenguaje, recibidos de la tonadilla escénica de finales de siglo, a  principios del siglo XX, debido a las crisis que atravesaban las orquestas de los teatros líricos, la partitura de El barberillo de Lavapiés, al igual que otras muchas, padeció revisiones y adaptaciones que reducían sus exigencias en cuanto a su instrumentación. La reducción de vientos-madera, provocaría un dudoso planteamiento orquestal.

Arie Maldonado- El ciclo de los ríos (Rivieren Cyclus)-pieza que tendrá una orquestación apreciada de Kees Vlak, se convirtió en su verdadera tarjeta de visita, siendo el resultado de referencia en las preferencias de las orquestas y las bandas. Kees Vlak, prolífico arreglista se había formado como trompetista junto a su padre clarinetista de la Waterlands Fanfare Orchestra Niuwendam (Amsterdam), llegando a convertirse en promotor de otras orquestas, algunas de cadenas de radio y televisión, tras realizar estudios en el Conservatorio de Amsterdam, mostrando claras preferencias por los estilos ligeros de los que saldrán obras que tendrán un reconocimiento inmediato, obras como Paso Cabajo; Wester Rhapsody; Samba Sensation, para saxofón alto y arreglos notables como Malando para banda sinfónica de viento este exitoso Ciclo de los Ríos, para banda sinfónica o banda de metales, y La cordillera de Los Andes, obra igualmente compartida con Arie Malando.

Bernardo del Río- A lenda de Montelongo- director que fue de nuestra Banda Municipal entre 1936 y 1944, nos deja detalles de su personalidad Beatriz Cancela Montes en su monografía editada por el Consorcio de Santiago La Banda Municipal de Santiago: Música en las compostelanas rúas desde 1848,  el maestro había sido uno de los representantes de la música popular gallega del siglo XX, vinculado a dos frentes musicales: las bandas y los orfeones, maestro nacido en Vilagarcía de Arousa, se incorporó como clarinetista segundo a la Banda del Regimiento de Infantería Zaragoza, antes de hacerse cargo de la Banda Municipal de Ordes, ocupando la plaza de Higinio Cambeses Carreras. Destacó en la especialidad de arreglos musicales, con atención a los pasodobles, como Aires da miña terra  y otras iniciativas para orfeones y coros: Foliada de Carril; Marica foi ao muiño; Vindo do faro; O chascarraschas o Para cal´o corazón.  A Lenda de Montelongo, es una rapsodia de su propia zarzuela que resultará uno de sus arreglos más afortunados.

Ramón García Balado

Davit Khrikuli: Monográfico chopiniano en el Festival Clas Cla͐s de Vilagarcía de Arousa

 Auditorio Municipal, Vilagarcía de Arousa


Ardor y melancolía
, reclamo para el Festival Clas Cla͐s de Vilagarcía de Arousa en un programa dedicado al pianismo de F.Chopin a cargo del pianista Davit Khrikuli- Auditorio Municipal, día 25, a las 21 h., un pianista galardonado con el Premio del Concurso Aarhus de Dinamarca, el Chopin, de Tbilsi, el Arthur Rubinstein, siendo becado por la Escuela Zakaria Paliashvili, y con estudios también en la Escuela Reina Sofía, teniendo como principales maestros a Galina Eguiazarova y Stanislav Loudenith, colaboró con orquestas de prestigio internacional además de grupos de cámara como el Trío Schumann o el Dúo Ravel. En programa, la Sonata nº 3, Op. 58, en Si m., en sus tiempos Allegro maestoso, Scherzo, Molto vivace y Final, Presto ma non tanto, obra en la que se encuentra un sentimiento dramático menor y con un lirismo impetuoso según la opinión de Alfred Cortot, obra que destila plenitud expresiva y técnica  compuesta cuando el autor contaba 34 años y marcada por el influjo de un espíritu fatídico tras la impresión que le dejaría su padre, Mikolaj, recientemente fallecido, obra publicada en Londres al mismo tiempo que en París y Leipzig. Sus cuatro movimientos se suceden dentro de su estructura perfectamente equilibrada culminada con un final impresionante que sugiere una caída al abismo, marcado por la inevitable presencia de ese dolor, y que termina expandiéndose en un apoteósico final con una explosión de sublime energía, una obra que ha gozado de las preferencias de virtuosos como Leif Ove Andsner, Evgheni Kissin, Giesekin, Dinu Lipati, el propio Arturo Rubistein, Nelson Freire, Martha Argerich, Claudio Arrau, Nikita Magalov, Rafal Blechacz, Samson François, Jean Bernard Pommier y nuestro más cercano Javier Perianes, que dejó una lectura modélica en el Patio de Los Arrallanes, de la Alhambra granadina, en sus primeros años de carrera, dentro del histórico Festival Internacional de Música y Danza. Desde el Allegro maestoso, primer movimiento, se observa un cuidado andamiaje sobre un patrón canónico que revela un perfil casi sinfónico, con un desarrollo que alberga motivos de profunda expresividad, particularmente en la sección central con un aire improvisado de carácter nocturnal y elaborada factura.  La Polonesa en Fa sost. m. Op. 44 resulta una especie de fantasía en  forma de la típica forma tradicional de ese género, una de las más poderosas y dramáticas del compositor franco-polaco, por su curiosa configuración en la que nos encontramos con un estilo de mazurca intercalada, pieza compuesta en 1841, y que le llevaría a confesar al editor vienés Pietro Mechetti: Tengo a punto un nuevo manuscrito a su disposición. Es una especie de fantasía en forma de polonesa que llamaré polacca. Pieza conocida con el sobrenombre de Polonesa trágica de intenso dramatismo logrado por la genialidad de su material temático y por el formidable engarce y tratamiento  realizado por el autor, a lo largo de sus 326 compases  plenos de originalidad y personalidad expresiva carente de indicación de tempo, y organizados en cuatro extensas secciones, en lugar de las propias de la polonesa tradicional. La partitura figura en una dedicación a Mme La Princesse Charles de Beauvau, née de Komar, que era hermana de la Condesa Delfina Potocka, amiga y alumna directa de Chopin.

Impromtu en Sol b M. Op. 51, estrenado en la Salle Pleyel de París, el 21 de febrero de 1842, en manos del propio compositor, el último de esta serie y que para expertos será el menos logrado, transcurriendo en un ambiente tibio y menudo que parece renunciar a cualquier exceso. En su partitura, existen únicamente seis indicaciones dinámicas siendo tres de ellas en los compases finales, una pieza que, con todo, dejará una buena impresión en su valoración personal, un detalle creativo que no excede el período de duración de cuatro minutos y que guarda una apreciable relación con los rasgos del precedente en La b Mayor  OP. 29, el favorito del compositor. Muestra una estructura tripartita con una figuración de corcheas en las dos manos y un contraste en la sección central, marcando su carácter fresco y espontáneo. Una obra dedicada a Mme La Comtesse Esterhàzy, nacida Comtesse Battyany, y que no se publicó hasta un año después, en abril de 1843, por Hofmeister, en Leipzig, sin que aparec el nombre de Impromptu, sino simplemente como Allegro vivace pour le pianoforte.  Vals en La m. Op. 42,  pieza que llama la atención por la casi ausencia de toda ornamentación expresiva, compuesta durante la primavera de 1840, en París, en donde se publicó en los Talleres de la editorial Pacini, y que reclama en su interpretación una técnica brillante, exigente y sensible. El empleo de los ritmos binario y ternario dentro de la estructura métrica de ¾ confiere un sello particular a los casi 300 compases que lo integran, que se suceden sin que sobre ellos exista ninguna indicación de tempo. Schumann apreciaba particularmente el aire exquisito de este vals, del que comentaría: Como todos los precedentes, se trata de una  pieza de salón de la más noble condición y si hubiera que danzarlo, debería ser bailado por una danzarina cuya mitad, al menos, fuera condesa, para enfatizar así el carácter aristocrático que de principio a fin, lo define.

La Mazurka nº 1, en La m. Op. 59, reserva momentos muy interesantes por su refinada estructura  por su sección central que transita hacia un segundo motivo que oscila entre Mi m., y Sol M.,, para luego evolución, dentro de un cromatismo bastante acusado en las diversas escalas descendentes que se suceden en la mano derecha, con irregular medida. El mundo salonnier, que frecuentaba el músico en París, y en el que depura y estiliza con magisterio el ritmo de kujawiak original, rebosa elegancia delatando un sentido estético sólidamente afianzado. Toda la mazurka se desarrolla  bajo el tranquilo aire de moderato, evolucionando hacia una atmósfera calma casi exenta de variaciones dinámicas.  El Scherzo nº 3, en Do sost. m. Op. 39, estrenado también en la Salle Pleyel, el 2 de abril de 1841, muestra un ambiente de turbulencia y hasta de violencia que desprende una evocación de tensiones  incontenibles, una muestra de una arquitectura que remite a un scherzo tradicional, en esta pieza dedicada a su amigo y discípulo Adolf Gutmann, nueve años más joven que él, de quien se decía que tocada los acordes de la pieza de manera tan fuerte que poco más hacía un agujero en el teclado. El Nocturno nº 1, en Si M, Op. 62, fue uno de los últimos publicados y data de 1846, obra dedicada a la baronesa Rosa von Könneritz, pieza que integra el número de los dos, del Op. 62 y cuyo manuscrito se encuentra localizado en Chicago. Destacan sus armonías innovadoras en una de las páginas más afortunadas.

Ramón García Balado

The Terra String Quartet & Oskar Espina Ruíz en el IX Festival Clas Cla͐s

 Pazo da Golpelleira, Vilagarcía de Arousa


El Pazo da Golpelleira- día 24, a las 21´00 h., acoge la actuación de The Terra String Quartet con el clarinetista Oskar Espina Ruiz, interpretando obras de F. Mendelssohn y Johannes Brahms, grupo con formación en la Juilliard School neoyorquina, el New England Conservatory, la Universidad de Harvard, el Curtis Institut of Music, siendo grupo en residencia de la Yale Shool of Music (2024/6), participando en la Four Sesions Chamber Music, de la Carolina University.  Oskar Espina Ruiz, clarinetista, participó en el Festival Casals, teniendo como maestros a Imanol Bageneta, Alba Torrenoche, Carlos Villasol, recibiendo un Prix Grammy, además de colaborar con el Cuarteto Latinoamericano . Como investigador, fue responsable de la recuperación de la figura de Julián Menéndez, compositor romántico del XIX, en un catálogo de obras que se conservan en el Met neoyorquino, otra de sus facetas fue la orquestación de obras de Manuel de Falla, Maurice Ravel, Enric Granados y Joaquín Turina. Entre sus trabajos, destaca American Women Composers of our time, para el sello Brillant, con obras de Amy Beach, Gabriele Lena Frank o Jenifer Hogdon,  entre otras. 

Dos obras en programa, el Cuarteto en Fa m. Op.  80, de Felix Mendelssohn Bartholdy, obra de un periodo en el que el autor pasaba una grave crisis y tras su muerte, con el primer aniversario conmemorativo, J. Joachim, lo estrenó en el Conservatorio de Leipzig, una partitura que sería publicada en 1850 por Breitkopf & Härtel. Cuatro tiempos empezando por el Allegro vivace assai. Único en la historia del género e impulsado por la desesperación y el horror, en el que la viola y el chelo se mantienen sobre un Do grave, entre matices contrastantes, preparando el surgir de un segundo  tema  apoyado en una pedal de dominante. Tras una recapitulación clásica pasaremos a una serie de trémolos debilitados que introducen una coda vehemente que se precipita en una stretta en grandes unísonos seguidos por una cadencia muy brillante.  El Allegro assai, se distancia de un posible mundo onírico que hallamos en algunos scherzos del autor, aportando una respuesta dolorosa, con sus doce compases ritmados en hemiolas y un marcado acento en el que los cuatro arcos quedan ligados entre sí.  El Adagio se ofrece entre lo melancólico y lo claroscuro, un eco de los lamentos del primer tiempo, a través de un tema descendente del chelo que se despliega en un largo crescendo de atrevidas modulaciones.  El Finale: Allegro molto, nos lleva al paroxismo entre inquieto y nervioso, el más agitado del autor por sus frases intensas sacadas del vacío. Un segundo tema modula siempre sin contornos definidos, renunciando al tradicional trabajo temático. Durante la reexposición, el primer violín adorna el tema con un contracanto en tresillos que se transforma en la coda.

Johannes Brahms- Quinteto para clarinete y cuerda, en Si b m. Op. 115-, una de sus obras maestras inspirada por el encuentro con el clarinetista Richard Mühlfeld, que dejaría otras obras de similar dimensión, con referentes como Johann Stadler o Heinrich Barmann. Culmina las prodigiosas piezas propias de las sinfonías , un testamento donde se confrontan las inquietudes del músico, con modelos como el Requiem alemán. Una obra casi reservada por su suavidad y discreción aunque también calurosa  y expresiva y emblemática. Para Vignal, aunque el quinteto lance una mirada al anochecer de una vida, está no obstante impregnado  en la melancolía de una luz reconfortante. El Allegretto, muestra una especie de apertura estructurada según la tradicional forma- sonata, abriéndose con un estilo de inciso temático, melódico y añorante, que garantiza la unidad de toda la pieza. Es de admirar la suprema libertad en el uso de los temas principales y las ideas secundarias, el tejido armónico particularmente dulce, la fluida alternancia de los diversos elementos. Además, al clarinete y también al chelo, se les ofrece la posibilidad de participar en esta emocionante aventura, pero siempre con una púdica reserva. El Adagio, una forma muy querida por el autor, resulta un Lied ternario, definido como un auténtico canto de amor. En efecto, la soñadora cantinela del clarinete, sustentado por los arcos con sordina, no podría ofrecer una idea mejor de la confianza y sencillez del quinteto. El clarinete, auténtico protagonista de este movimiento explota todas las posibilidades de exhibir su virtuosismo (no solo técnico, obviamente, sino también expresivo) y se convierte en portavoz de una serie de representaciones especiales motivos ornados y variopintos, con acentos graciosos, afectuosos, líricos en páginas que le confieren un barniz, de un genuino pasaje concertístico: profusión de extraños arabescos, de detalles decorativos, de juegos y divagaciones rapsódicas.  El Andantino, poi presto non assai, ma con sentimento, resulta singular por su fluidez y estructura, apareciendo atravesado por un insólito preludio, una treintena de compases. Los contornos difuminados de este tiempo, parecen quedar refrendados por el presto, con el que está concadenado, pero aunque esta pieza aparece sin forma bien definida y desarrolla libremente el tema en el espíritu de un scherzo da vida a un episodio misterioso y terrenal. El Finale (con moto) queda estructurado siguiendo la fórmula inequívocamente brahmsiana, la propia del tema con variaciones. Este tema, una de las innovaciones más bellas de la historia de la música, es expresado a través de la sencillez de la cuerda. Después, por turno, se pueden apreciar todas las voces: el violonchelo en la primera variación; el clarinete, en la segunda, página universal con dibujos febriles sobre el acompañamiento sincopado de la cuerda, el clarinete y el primer violín que tocan juntos hacia un célebre diálogo amoroso, en una ralentización arquitectónica de sublime fascinación.

Ramón García Balado

18/06/2026

The New Bach Trío en el IX Festival Clas Cla͐s, de Vilagarcia de Arousa

 

Auditorio Municipal, Vilagarcía de Arousa 


Concierto del IX Festival Clas Cla͐s, de Vilagarcía de Arousa con The New Bach Trío en el Auditorio Municipal- día 22, a las 21 h-, para un programa que anuncia obras de Johann S. Bach, Benedetto Marcello, Astor Piazzolla y un estreno de Claudio Constantini, en una sesión que tiene como cabecera el reclamo De Leipzig a Buenos Aires. Claudio Constantini fue merecedor de un Global Music Award  (2021) y un Latin Grammy , autor de obras como el Concierto para bandoneón y orquesta, presentado por la Orquesta Joven de Andalucía y la O. S. de Málaga, o la obra Tacoma, puesta en atriles por la O.S. de Seattle, en una gala conjunta con la Rhapsody in Blue, de G. Gershwin. Para el concierto de esta velada, contaremos aquí el estreno de su obra Tango suite para bandoneón y contrabajo, una composición que nos lleva al año 1983. Miriam Hontana, intérprete de viola y violín, fue alumna de Sergei Fatkulin , de Ana Valderrama y Luís del Valle, ampliando en repertorio barroco con Olivier Foures e Hiro Kurosaki.  Colaboró con formaciones como La Ritirata, En Júpiter, Looking Back, Concertus König, Tiento Nuovo y Forma Antiqva, Grabó las 4 Estaciones de Vivaldi, con el organista Daniel Oyarzábal. Ismael Campanero, contrabajista, fue miembro de la O. del Festival  Schleswig Holstein, y participó con agrupaciones como Il Pomo D´Oro, Arcangelo, Monteverdi Choir, English Concert, Le Concert de Nations o La Ritirata. Con Miriam Hontana y Daniel Oyarzábal, ofreció hace tres años una sesión barroca, en las actividades de la Fundación Juan March, de Madrid.

Dos obras de J. Sebastian Bach, la Fantasía cromática y fuga en Re m. BWV  903, obra especialmente apreciada por Bielefelder Katalog y de la que existen abundantes grabaciones, la mayoría de las ediciones como la de Reger, están sobrecargadas de consejos bienintencionados y H. David, tuvo a bien analizar con detalle su estructura, opiniones que se añaden a la de G. Mantel, quien realizó soluciones precisas. La fecha de conclusión de la obra nos sitúa  en 1730, en Köthen, uno de los históricos especialistas del autor, Spitta, hablará de su carácter rebosante en el que domina el espíritu del Sturm und Drang, una obra que ha facilitado un grandioso perfeccionamiento y unas audacias interesantes en sus modulaciones que producen un efecto estremecedor. La fuga desarrolla con primor la esencia cromática en su correspondiente medida  y la forma fugada resulta genialmente audaz, por su ímpetu demoníaco. De la Suite (Ouverture), en Re M. BWV 1068, la más conocida de las cuatro, que tendrían como creador de J.Jacob Froberger, tendremos su Air, la página especialmente brillante por su talante grandioso y su planteamiento sonoro, de gran belleza de recursos, página que no pudo evitar el ser transcrita para las formaciones orquestales más diversas en puja con la original, un Air que prepara la entrada de una enérgica gavota en su doble exposición.

Benedetto Marcello- Concierto para oboe en Re m (en arreglo para trío)- Andante, Adagio y Presto, músico nacido en un entorno familiar propicio entre melómanos venecianos y que tuvo como maestros a G.Tartini , en violín y F.Gasparini y A. Lotti, en composición, consiguiendo cierta notoriedad como compositor, siendo elegido miembro de la Ac. Filarmónica de Bolonia, ingresando como Driante Sacro, de la Arcadia, de Roma, fue reconocido en Europa por su obra Estro Poético- Armonico, 50 paráfrasis sobre los salmos de su compañero G.A. Gustiniani,  recibió el sobrenombre de nobile Veneto dilettante di contrapunto  aunque él se definía a sí mismo como Musices Princepens, como aparece en su epitafio de Brescia. En su actitud, se dirige a sus contemporáneos y cultivados entusiastas como un ejemplo de esfuerzo de abordar los salmos hebreos, tanto por la poesía como por la propia música. Destacaría por sus largas introducciones diferentes a las de la Camerata Fiorentina, prestando atención al Dialogo della musica moderna (1581) de V. Galilei. La recuperación de la música antigua, le llevará a un procedimiento de composición cercano a la monodia. Un b.c., acompaña a una, dos o a veces varias voces, con acompañamiento instrumental aunque no siempre tiene una simple función de acompañamiento. El más conocido de sus trabajos, es Teatro alla moda, de ub estilo brillante y satírico con una imagen colorista de la vida teatral, que aporta en especial aspectos satíricos.

Astor Piazzolla, con dos composiciones emblemáticas, Adiós Nonino e Historia del tango, un a modo de suite de pinceladas historicistas repartida en tres cuadros, Bordel (1900); Café (1930) y Nightclub (1980), el tango en su evolución y transformación a lo largo del siglo. Mostró siempre una especial querencia por Adiós Nonino, un reto y una propuesta que no encontrará un equivalente por su significación, obra de un tono intimista, casi fúnebre y que sin embargo, rompería con todo. El día que estrenó la obra con uno de sus Quintetos, los músicos y el autor comentarían: Con esto no va a pasar un carajo, no le va a gustar a nadie. Esa era una época en el Quinteto, en el que casi todos los temas del repertorio  tenían la polenta de Calambre, Los Poseidos, Lo que vendrá…En cambio, Adiós Nonino terminaba al revés, como la vida, se iba yendo. A la gente le gustó de entrada. Sería porque tenía un aire de misterio, una melodía que contrastaba  una parte rítmica muy fuerte, después el cambio de tono y un glorioso final con su desenlace triste. Quizá gustó por eso, porque era diferente  a todo. Insistirá en la abundancia de arreglos de esta obra impagable y que en su percepción se quedará con el realizado por el Octeto Electrónico. Es algo extraño, ese conjunto le producía los mejores recuerdos. Hay también dos arreglos que le calaron en profundidad, el del Noneto y el postrero del Quinteto, que por momentos le parecería perfecto, en cuanto a su sonido y elaboración. Otros puntos clave de referencia junto a Adiós Nonino, serían Los Poseídos, Revirado, La Camorra o Lunfardo, todos ellos rondando el espíritu de Tanguedia, no resulta extraño que en su vida, se hayan cruzado Nadia Boulanger, Alberto Ginastera, Carlos Gardel o Anibal Troilo, tocados en conjunto por la varita mágica del impulso creativo.

Ramón García Balado

Darío Mariño, clarinetista en el XIV Festival Groba

  Auditorio Reveriano Soutullo, Ponteareas Darío Mariño será solista en obras de Rogelio Groba y D.Milhaud , en el Auditorio Municipal Rev...