23/01/2026

Souvenir impressionniste con la Banda Municipal, dirigida por David Fiuza Souto

Teatro Principal, Santiago de Compostela


Pinceladas francesas para el concierto de la Banda Municipal dirigida por su titular David Fiuza Souto en el Teatro Principal- día 25, a las 12´00 h-, con una selección de cuatro obras de maestros de la escuela francesa testimonio de una época y unos estilos atentos a cuidado de la paleta orquestal por sus recursos tímbricos y que recibiremos en el conveniente arreglo para los recursos expresivos de nuestra Banda Municipal.  André Caplet, quizás el menos conocido del grupo aporta Legende (1903), obra en la que prevalece el protagonismo del saxofón. Caplet (1878/1925), había sido ganador de un prestigioso Prix de Rome (1901) y había iniciado su carrera como director de orquesta en el Odeón de París, para continuar en Boston y en la Opéra de Paris. Muy relacionado con C. Debussy, colaboraría con él en el estreno de El martirio de San Sebastían, además de en otros proyectos como los dedicados en preferencia a los géneros camerísticos. Brillante orquestador, tuvo un destacado protagonismo en su labor con obras de su amigo Debussy, como Children´s corner; La boite à joujoux; o la citada Le martyre de Saint Sebastien y transcripciones como La Mer e Images. Ejemplos serán Las tres piezas en estilo antiguo (según Lully), para violín y piano; los dos Divertimentos para arpa o el Cuarteto fantástico para arpa y cuarteto de cuerdas. Había sido alumno de Henri Woollett(contrapunto), de X. Leroux (armonía), Ch. Lenepveu (Composición y fuga) y P. Vidal, en acompañamiento, acercándose ya desde sus comienzos a las tendencias impresionistas. En una tendencia más liberada al margen de modismos restrictivos, siendo un voluntarioso innovador en temas como el uso del arpa y de instrumentos en la cuerda de saxofones, evitando corrientes ya manidas, sorprendiendo por su atrevimiento en obras como Le pain cotidien, sobre quince vocalizaciones que incorporaban una técnica moderna de canto o en Les fables de Lafontaine, por el tratamiento del ideario prosódico y el sentido del humor marcado por el uso de intervalos muy distintos. Destacó su etapa de estancias en la Abadie de Solesmes, que le permitieron descubrir y ampliar sus conocimientos en las formas del canto llano, una nueva aportación a su concepto de libertad y de una expresión melódica siempre original, muy anterior a la que investigadores posteriores añadan ya dentro de las llamadas corrientes ilustradas. Fue director de la Opéra de Paris (1919), de los Concerts Lamoureux (1920) y de los Concerts Pasdeloup (1922).

Claude Debussy- Petite suite-, obra escrita para piano a cuatro manos, sin mayores pretensiones, sería orquestada por Henri Büsser (1907) y presentada en los célebres Concerts Lamoureux, en versión del autor. Pieza de especial encanto que escuchamos en sesiones de concierto con regular frecuencia, en el reparto de sus distintos tiempos. En barco, marcado por sus ondulaciones en estilo de barcarola, destacando dos temas que se reparten con dulzura y regularidad, dentro de una armonización sencilla y refinada. El Cortejo, pieza en  continuidad, observa cierto rebuscamiento afectado gracias a sus terceras paralelas y la serie de discretas síncopas, que solo cobran aliento en el final. El tercer espacio, un Minueto, nos deja una actitud melancólica que remite vagamente al estímulo de los ballets típicamente románticos, con apoyatura en arcaísmo poco disimulados y así hasta situarnos en el Ballet, pieza en forma ABA , que en la parte intermedia aporta un estilo de vals de aire popular, que se acerca sin disimulo a lo que se conoce como bourrée, pieza de danza de influencia tradicional, que nos ubica en las esencias del folklore francés desde la época del Renacimiento, marcado en su presentación y desarrollo por sus saltos de cuarta. En la repetición, el tema del vals, realza su confirmación como contrasujeto, para fundirse con el tema inicial en la cuerda. En conjunto, un capricho danzante que cumple a gusto en cualquiera de las posibles versiones, desde la original para el piano o la orquestal, que no será un ejemplo único dentro de su estilo creativo.

Maurice Ravel-Ma mère l´oie- un ballet enigmático y curioso al que no podemos resistirnos  y cuyo estreno se conoció en la Salle Gaveau, en abril de 1910, interpretado por Germanini Durony y Jeanne Leleu. Un  Preludio pianissimo, ayuda a crear la necesaria atmósfera con instrumentos de metal y madera en permanente diálogo, para pasar a la Pavana de la Bella durmiente del Bosque, pasaje lento y embriagador que ofrece la figura del hada Benigna, que acuna los sueños de la Princesa, destacando el protagonismo de la flauta y la respuesta del clarinete, con respuesta de otros instrumentos que ocultan el modo eolio. El diálogo de La Bella y la Bestia (tempo di vals), requiere una verdadera adaptación de medios expresivos para lo que será una versión para banda, por los rasgos en uso, una prueba genuina de posibilidades. Pulgarcito (Muy moderado), nos traslada al corazón del bosque, con abundantes cambios de compás, y un protagonismo de oboe y corno inglés que describen el canto de los pájaros. Laideronnette, Emperatriz de las pagodas, pieza extraña y una de las más curiosas del autor, utiliza el modo pentatónico en un humor pleno de colorido ambiental, un apunte en lo estético de La serpentina verde, de Madame Aulnoye. La flauta piccolo ocupa un gran espacio, al igual que el xilofón. El jardín mágico (Lento y grave), nos devuelve a la luminosidad entre pájaros con sus cantos, mientras el Príncipe Encantador despierta a la Princesa con un beso. Un reino de múltiples esplendores que compendian el relato.

Darius Milhaud- Le Boeuf sur le toit- muestra de la capacidad productiva de este miembro del Grupo de Les Six, uno de los más prolíficos por la cantidad y diversidad de obras, sobresaliendo su agudo sentido del humor y enfoque del tratamiento armónico, que le llevará a intuir la práctica politonal en obras como Saudades do Brasil, y la vocación mediterránea traducida en su gusto por la claridad melódica y el sentido de la proporción. Su espíritu alerta y abierto, llega a incorporar influencias jazzísticas, precisamente en obras como Le Boeuf sur le toit, compuesta en colaboración con Jean Cocteau o en obras como La creation du Monde (1923), para 23 instrumentos, por la inflexiones melódicas propias del jazz, sobretodo en el color de los instrumentos, observables en páginas que le acercan con un poco de imaginación a Igor Stravinski. Otras obras en una onda distinta, le sitúan en el contexto de su Provenza natal, como la Suite Provenzal y el Carnaval d´Aix. Sus hallazgos en el campo de la politonalidad, trascienden la perspectiva de su legado.

Ramón García Balado

21/01/2026

Haendel: Te Deum, a la victoria en la batalla de Dettingen, por la OSG y Coro, dirigido por Carlos Mena

Palacio de la Ópera, A Coruña

Javier Fajardo

Monográfico de Haendel con el Te Deum a la victoria en la batalla de Dettingen,  HWV 283 y la Suite for the Royal Fireworks HWV 351, en interpretación de la O. y Coro de la OSG, bajo la dirección de Javier Fajardo como director del coro la conjunta de Carlos Mena-días 23 y 24, a las 20´ 00 h., formado en la Schola Cantorum Basiliensis y artista residente en el BOZAR, de Bruselas, del CNDM, de la O. Ciudad de Granada y con larga trayectoria en roles que van desde Radamisto (Haendel), o la Rapresrazione, de Cavalieri o contemporáneos como El viaje a Simorg, de Sánchez- Verdú o La muerte en Venecia, de Britten, siendo asidua su presencia en coliseo de primer rango, desde La Monnaie (Bruselas); el MET neoyorquino; la Concerthaus Wien, el Musikverein o el Insbruck Festiwoche. Javier Fajardo, se forjó en el Cor de Cambra, del Palau, el Calderón de Valladolid; el Kamerchor y la Klassische  P. Stuttgart, siendo galardonado en el concurso de directores Toward Polyphony de Wroclaw (Polonia), dejando una excelente impresión por el Requiem a la memoria de Luis de Camôes, de Joâo Domingos Bomtempo. Lucas López, barítono lírico destaca como voz solista, un cantante con formación en la Zürcher Hochschule der Kunste y que fue merecedor del Concurso Mirna que ocupó roles de importancia en óperas como Die Zauberflöte, Il Barbieri di Siviglia o Il secreto di Susana (Wolf-Ferrari), al que seguimos en las actividades de Amigos de la Ópera de A Coruña, en el Ciclo Lírica Inclusiva, en 2023, acompañado por la pianista Isabel Romero, en un programa que iba desde obras de Duparc, Buide del Real, H. Wolf, Isidro Maiztegui o F.Mompou, además de participar en la zarzuela Non chores por min, Sabeliña, de  Gustavo Freire.

La Suite for the Royal Fireworks HWV  352, esplendor sonoro que ya en su prueba de ensayo había sido recibida con un entusiasmo desbordante en los Jardines de Vauxhall, puro alarde de recursos para impresionar gracias a las influencias tomadas en préstamo del propio Lully, ya desde la obertura- Lento- Allegro- Fugato, hasta los modismos tratados en la Bourré, La  Réjuissance o los dos minuets. Una conmemoración para festejar la paz firmada en Aix-la- Chapelle, con la aceptación del Rey Jorge, quien añadirá como condición para mayor realce, el complemento estimable de un mayor uso de instrumentos de viento y percusión. En lo fundamental: Un obertura escrita con seguridad tiempo atrás; una Bourrée; una Siciliana (La paz), en su simbolismo), remarcada por las trompas, La Rejuisance y dos Minuetos. Menos compleja y  desarrollada que la Water Music, la supera por su majestuosidad y autoridad, ya que el autor se encontraba en el dominio de los recursos técnicos, y de su genio artístico, dejándonos la impresión de una explosiva alegría y libertad, unida a su grandeza. Se conocen diversos esbozos sinfónicos,  que demuestran como la fuerza de expresión, se ganó por etapas, como el uso de fuegos artificiales en su ópera Atalanta, escrita en 1736, recibidos también con inmensa aceptación. La posteridad aportará versiones de talante historicista como las de The English Concert (Trevor Pinock); Schola Cantorum Basiliensis (August Wenzinger); La Bande des Hautbois (Michel Piquet) o la Ac. of Ancient Music (Christopher Hoogwood), a las modernas de Pro Arte O. (Sir Charles Mackerras); Accademy of Saint- Martin- in the Fields (Marriner)  o la de English C.O. (Raymond Leppard y románticas para gran orquesta: Royal Philharmonic O. (George Weldon); la Philadelhia O. (Eugéne Ormandy) o la curiosa de Pierre Boulez, con la Philharmonic of New York. Las opciones, quedan al gusto de los aficionados.

El Te Deum a la victoria en la batalla de Dettingen, HWV 283, una antífona en Re M, estrenada en Londres, la Chapel Royal St. Jame´s Palace, el 27 de octubre de 1743, cuenta en un efectivo de voces que van desde alto, tenor, bajo y coro, dos oboe, fagot, 3 trompetas, cuerdas, órgano y b.c., y es con seguridad el más desarrollado de el Te Deum, del autor, conmemorando en él la victoria alcanzada del Rey Jorge II sobre las tropas francesas e inspirado  en el Te Deum d´Urio una contribución para el oratorio Israël in Egypte. Londres, al igual de Hannover, le otorgó un gran reconocimiento por esta obra, coincidiendo con el aniversario de la muerte de la reina Carolina, lo que excluía cualquier otra en día de semejante conmemoración y personal solemnidad. Se trataba en principio de una obra destinada a San Pablo pero que tendría acogida en la Capilla Real, donde sus enormes y ruidosos  efectivos debieron resultar abrumadores. Pero las fanfarrias de los metales y los solos de trompeta sin duda, dejarían satisfecho al Rey, mientras disfrutaba de su papel de héroe militar y de su consecuente nueva popularidad. La victoria de Dettingen, tendría como libretista a John Smith que había escrito a Lord Shaftesbury: Se encuentra ahora inmerso en el Gran Te Deum a la victoria en la batalla de Dettingen y un Jubilate, que será interpretado a la vuelta del Rey, de Alemania (pero lo mantiene en secreto y no podrá hablar de ello con nadie, excepto con su Señoría) y creo poder afirmar que debe estar casi terminado…Haendel suponía que el Te Deum, como aquel que había compuesto para la Paz de Utrecht en 1713, sería interpretado en la Catedral de San Pablo y compuso este nuevo en consecuencia, orquestándolo para tres trompetas con timbales, así como para los habituales oboes, fagotes  cuerdas, utilizando frases breves de enormes contrastes de texturas, anticipando brillantemente por tanto el considerable eco de la acústica de la catedral. Cuando el Rey y su hijo regresaron a Londres, el nuevo Te Deum, ya había tenido numerosos ensayos públicos: dos en la Capilla Real del Palacio de St. James, a los que asistieron las princesas, y otros dos en la Capilla  de la Banqueting House of Whitehall.

El Te Deum HWV 283, tras una breve introducción marcial de trompetas y timbales, para dar paso a oboes, en Re M., deja paso al primer coro We praise Thee, O God.., en una serie de poderosas exclamaciones, y sobre un ritmo danzante, un segundo espacio alterna graciosos solos y enérgicas intervenciones de coros apoyados por trompetas All the Earth... Un tierno motivo de violines, en Si m., permite la entrada de voces angelicales divididas, entre graves y agudas To Thee  all angels cy…introduciendo las trompetas un nuevo coro en vertical en Re M. cercano al Allelujiah, de El Mesías, To thee Cherubin…Dos violines, en diálogo, se responden en eco sobre un motivo animado en Sol M., que anuncian la entrada de un nuevo coro de continuación, homorítmico y lento, que evoca la eternidad divina, para completar en estilo contrapuntístico The glorius company…, con la súbita aparición de dos arias de bajo, de un heroico y tenso talante, con apoyo instrumental de trompetas, dejando espacio a un nuevo coro entusiasta y exaltado Thou art the King of Glory…y un diálogo más íntimo mantenido sobre delicados motivos de violines When thou tookest upon thee…Una introducción coral con claras disonancias, evocan la muerte en Sol m., en las voces de coro que responde en una actitud jubilosa apoyado por trompetas y timbales When thou hadst…Un solo de alto, abre con coro a tres voces , sin soprano We believe that thou shalt come…, con respuesta en estilo antiguo y en conclusión, en Si b M., La entrada de una fanfarria de trompetas anuncia la presencia de un nuevo coro de modismos ancestrales, en Solo m, que sugiere la súplica de los pecadores We there fore pray… y un coro vertical en Si b M., que expresa la vida eterna  Make them to be…, permitiendo la reaparición de las trompetas en un vigoroso pronunciamiento sonoro y contundente aunque libre del contrapunto del coro en Re M., Day by Day…Un expresivo recitativo  acompañado de bajo, en Si m, Vouchsafe, Oh! Lord… precede al coro final de conclusión, en Re M., Oh! Lord in thee have I trusted…introducido por las trompetas con un solo de alto que recupera el clima de entusiasmo vigoroso que se nos propone al comienzo de la obra, composición que en su extensión, se aproxima a los cuarenta minutos.  A pesar de los títulos latinos, los Te Deum, son obras ancladas en la profunda tradición inglesa del himno ambrosiano y del Salmo 100, habitual en el autor que recurre a la forma del Anthem, con oportunas modificaciones y cambios de pasajes que alternan de unos a otros.

Ramón García Balado

20/01/2026

Alexandra Dariescu, solista del Concierto en Sol M., de M.Ravel

Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela

Auditorio de Ferrol 


Alexandra Dariescu
será solista del Concierto para piano en Sol M. de M. Ravel junto a la Pavana para una infanta difunta del compositor francés, el estreno en España de Stars,  de Mary Howe, la Suite de Pelléas et Mélisande, de Gabriel Fauré y la pieza de la serie cometa, encargo confiado a Lula Romero, en el Auditorio de Galicia- bajo la dirección de Johanna Malangré (quien será protagonista de la sesión Conversando con… en la Sala Mozart- 19´45 h.), día 22, a las 20´30 h-, repitiendo mañana en el Auditorio de Ferrol, a las 20´00 h., una pianista que recibió la beca Constantin Silvestri, tras su estreno con la O.F. de Moldavia, y que ampliaría con la beca de la Royal School of Music, presentándose en 2006 en el Bridgewater Hall, con el Concierto nº 15 de Mozart, con Andrea Ridder, en el Royal Northern College of Music, tras seguir las docencias de Mark Ray, Nelson Goerne, Alexander Melkinov y Dina Parakhine y seguir masters de la Guildhall School of Music and Drama, con Ronan O´Hora. Se presentó en certámenes como el Festival de Verbier, la Ac. de Villecroze, la Ac. Tibor Varga o el Festival de Gstaad, mientras seguía las docencias de maestros como D. Bashkirov, Menahem Pressler, Gabor Takács-Nagy, Philippe Cassard o Boris Berman. Joanna Malangré, titular de la O.N. de Picardie, es asistente de la O. de Lucerna y titular del Festival Hidalgo, graduada en las aulas de Johannes Schläfli (Zurich) y tras recibir asesoramientos de maestros como Bernard Haitink, Paavi Jarvi, Nicolas Pasquet o Reinhard Goebel, directora que ya estuvo con la RFG, en la serie (EN) Foco, estrenando De mar a mar, de Jacobo Gaspar, junto a las Danzas concertantes de I. Stravinski  y la Segunda Sinfonía, en Do M. op 61  de Schumann, contando con la presentación de la musicóloga Rosa Fernández.

Lula Romero, con obras para Cometa, cuenta con estudios en Graz después de haberse formado en el Conservatorio Manuel Castillo (Sevilla), en donde también ejercerá la docencia, y haber ampliado en el Royal Conservatoire (La Haya), con maestros como Giulius Bergeijk y Cornelius de Bondt, mostrando una actitud creativa ambiciosa en cuanto a planteamientos estilísticos, que han permitido ver estrenadas sus obras por grupos como Vertixe Sonora, KNM Ensemble Berlin, Nieuw Ensemble, Ligeti Akademie Ensemble o Zafraan Ensemble, dejándonos en preferencia obras de género camerístico de amplio espectro con Displace; Derive, Entmûndigung o Desencuentros. 

Para un programa habitual por las obras elegidas, una elección en estreno español de la norteamericana Mary Howe (1882/ 1964), con Stars  (1927), pianista y compositora  nacida en un ambiente musical propicio, ya que su madre Katherine Cornick Thomas era una conocida soprano, una de aquellas familias asentadas en Virginia, y su padre era un eminente filántropo. Su vida transcurrió en New Port (Rhode Island), recibiendo clases de la notable pianista Hermine Seron, antes de seguir el magisterio en París de Nadia Boulanger una vez asentada su carrera en Peabody, con Richard Strube, Ernest Hutcheson y Harold Ranfolph. Formó un dúo de larga trayectoria con Anne Hull (1920/35) e hizo posible la creación de la O. Sinfónica Nacional de Washintong, colaborando con Elisabeth Sprague Coolidge, además de compartir labores con Amy Beach, en la Asociación de Mujeres Compositoras de Estados Unidos, además de dinamizar el Departamento Musical de New York (Centro Kennedy). Destacan obras suyas como Poem; Sand; Pastoral de Primavera, violín y 13 instrumentos; Profecía 1972; Castellana, para piano y orquesta; la suite Potomac River y ciclos de lieder como los Goethe Sieben Goethesliedchen o las canciones tomadas de textos de R. Maria Rilke.

Ravel la Pavane pour une Infante défunte que conquistaría la estima de los salones, la admiración del público y en especial en su versión para piano entre las damas, aunque recibiese un juicio severo del autor, abocado a la versión orquestal hábil cuyo título entusiasmará a los aficionados a través de generaciones, podría hablarse de una imitación de Chabrier o de Fauré sin llegar a hacer una obra que ensombrezca otras de su ingenio. Un gusto arcaizante compuesta en dedicatoria para la princesa Edmond de Polignac  de la que Ricard Viñés  dará su primera interpretación  y cuya versión orquestal de 1910, se ofrecerá en los Conciertos Hasselmans parisinos a finales de 1911, bajo la tutela de Alfredo Casella, obra pausada y grave mostrando una paleta de recursos nítida y transparente ya desde los compases iniciales en medio de un clima de melancolía rodeada de colores apagados que reflejan afinidades con otros compositores de su época en esa estética impresionista que confirmamos en el Concierto para piano y orquesta en Sol M. calificado casi como divertimento por su virtuosismo que le acercará a las proximidades del jazz. Tres tiempos: Allegramente, confiado a la flauta piccolo a la que sigue un ritmo alegre y animado, el piano está expresándose entre arpegios que se superponen en dos tonalidades abocando a largos pasajes hacia el Adagio assai con su forma clásica que toma el modelo del Lento del Quinteto para clarinete de Mozart. La belleza en su conjunto se sustenta en la ambigüedad rítmica y las extrañas armonías además del  juego de las disonancias que dan cauce a este tiempo. El Presto en Sol M., plantea cuatro acordes con el piano en una carrera acelerada y tensa, entre fatídicos golpes del solista mezclados con respuestas de entusiasta volubilidad preparando motivos de posible inspiración folklórica en los que el solista muestra la dimensión de su protagonismo. Obra original por el uso que hace en su desarrollo de instrumentos como las trompetas, las trompas en permanente diálogo con el piano solista. Un concierto que sigue siendo obra maestra de Maurice Ravel,  gracias a su investigación sobre los medios tratados en lo relativo a la orquestación, añadiendo con sabiduría y conocimiento el necesario dramatismo en el reparto de los tres tiempos.

Gabriel Fauré-Suite de Péleas et Mélisande Op. 80 –obra deudora de la estética simbolista de Maurice Maeterlink, y de la obra homónima de Lugné Poe, estrenada en Londres por la actriz Mrs Patrick Campbell, por no hablar de la ópera de Claude Debussy. Fauré compuso su obra en mayo de 1898, para estrenarla en el espectáculo del Teatro Príncipe de Gales, de la que hará la suite sinfónica. Un Preludio Quasi adagio, con la cuerda cantando un primer tema de sublime delicadeza con un misterio que nos traslada a un fortissimo e allargando seguido de un descenso cromático que se traduce en un aire dramático que precede a una coda. La Hilandera resulta un breve andantino quasi allegretto para seguir con la Siciliana (Allegro molto moderato) escrita para la obra El burgués gentilhombre,  que quedo sin terminar. El molto adagio, que anuncia la muerte de Mélisenda nos descubre la Canción de Mélisenda,  de la  que el autor realizó la música de Eva y un segundo tema de La hilandera. Una marcha fúnebre, completa con un ritmo obsesivo mientras la música se eleva con una actitud contundente, en la tonalidad de Re m., con una coda que concluye el drama. Obra estrenada el 3 de febrero de 1901, en los Conciertos Lamoureux parisinos,  dirigida por Camille Chevillard, pero sin la Siciliana y la obra como idea, conserva en su desenvoltura el talante del simbolismo de Maeterlinck.

Ramón García Balado

19/01/2026

Anton Bruckner, el Finale de dudas irresolubles

Santiago de Compostela - 15/01/2026 

 A Coruña - 16/01/2026


Concierto de la Orquesta Sinfónica de Galicia con la Sinfonía nº 9, en Re m. WAB109 de Anton Bruckner, dirigida por Thomas Dausgaard danés formado en el Royal College of Music Oslo, y que dirigió a formaciones como la O. C. Sueca (1997), la O. S. Nacional Danesa (2001/4), la O. Sinfónica de Seattle, con la que interpretó la Décima Sinfonía de Mahler , obras de Nielsen, y poemas sinfónicos de Richard Strauss; también con la BBC Scottish S. O. ; la O. della Toscana (2014/19); siendo laureando por la O.C. Sueca por su larga trayectoria entre 1997/2019. Fue promotor del proyecto Roats, de indagación musical y el Proyecto Brandemburgo, de los BBC Proms 2018, destacando por trabajos como su arreglo para coro y orquesta de los Cuadros para una exposición de M. Mussorgsky, con el Coro y Orquesta de la Radio Sueca. Se interesó por obras de compositores como Johan Svendsen, Dag Wirén, Rued Langaard, Franz Berwald, J. Peter Emilius Hatmann o August Enna y compositores ingleses contemporáneos para la BBC Scottish O., , entre grandes clásicos como Sibelius, Brahms, Antonin Dvorak,Bartók, Wagner, Schubert o R. Schumann, de quien grabó la integral de sus sinfonías.

La Sinfonía nº 9, en Re m. WAB 109 de Anton Bruckner, es obra del período entre 1887/96, con las insalvables dudas y revisiones, cuyos bocetos se hallan en la Biblioteca Jaguelónica de Cracovia, y cuya elaboración fue interrumpida precisamente por esas revisiones entre las que nos encontramos otros trabajos sobre obras suyas como las Sinfonías Tercera y Octava, también la segunda, la primera y la cuarta o la Misa en Fa m, mientras completaba el Salmo 150 y el coral Helgoland. Las fechas de composición de esta sinfonía, varían en aspectos determinados por sus esbozos como el Trío del Scherzo del que creará tres versiones sucesivas y el Adagio Langsam, feierlich de 1894, quedando el Finale. Misterioso nicht schnell- esta vez en revisión de John A.Phillps y Giuseppe Mazzuka- incompleto, por fallecimiento del autor, teniendo una dedicatoria destinada a la Divinidad y a su estimado Richard Heller, médico personal. Obra destinada para su estreno, tan solo con los tres primeros tiempos, al Musikverein vienés, por la Concertvereinorchester con Ferninand Löwe, formación que será la Wien S. O. En lo relativo a las ediciones, partimos de la de Löwe (1903), avalada por el editor Ludwig Doblinger, versión apócrifa y un arreglo retocado con correcciones no autorizadas en fraseo y dinámicas, evitando armonías ciertamente audaces, que provocarán el rechazo de Alfred Orel, en 1934, que recuperará la primigenia del autor. La edición Alfred Orel/ Robert Haas, será la primera edición crítica preparada para la BrucknerGesamtausgabe (Edición completa Bruckner), de la Filarmónica de Berlín, dirigida por Siegmund von Hausegger. La edición Nowak (1951), segunda edición crítica, fue realizada por este continuador de Haas, siendo la más interpretada en la actualidad, a la que se añade la de Benjamin-Gunnar Cohrs (2000), nueva propuesta teniendo en cuenta las precedentes.

Los tres movimientos acabados, toma elementos de obras anteriores como el Kyrie y el Miserere de la Misa en Re m; el Benedictus de la Misa en Fa m; citas del Finale de la Quinta sinfonía; detalles de la Séptima o del Adagio de la Octava, y aproximaciones a Mozart y Beethoven, sin olvidar las profundas raíces que encontramos en Palestrina, J.S. Bach, Schubert e incluso Liszt y Wagner, por el acercamiento al Romanticismo tardío, en cuanto a la emancipación de la disonancia, la liberación de acordes individuales en la conexión de armonías, y otros aspectos que recuperarán Schönberg y sus continuadores. Igualmente expande el climax ampliado del conjunto orquestal, elevándolo a la monumentalidad sonora, llamando la atención del desarrollo de la línea tonal. La emancipación de la disonancia, enfatiza ese discurso, marcado por la cromatización de la armonía, con grandes olas, de acumulaciones que conducen a un proceso posterior de desintegración.

El Feierlich, misterioso, (Solemne y misterioso), en compás alla breve con un preludio de 60 compases, partía de las cuerdas en notas largas y en trémolo, que nos llevaría a un crescendo y un diminuendo, con un primer núcleo temático marcado por trompas, con repetición de ritmo en doble puntillo, del que se desprendió en intervalos de tercera y luego de quinta, subyaciendo acentuados golpes de timbales y trompetas. Llegamos así a una figura de desdoblamiento tonal y un atrevido ascenso a Do sost. M., en las trompas, con una larga frase que anunció la entrada principal del desarrollo, en una larga extensión, auspiciando una exposición en tres temas, recurso arquitectónico habitual, con un solemne zumbido que preparó un enfrentamiento casi sobrenatural, llegando a un segundo tema lirico y cantabile, con repetición de trompeta. Un intervalo de sexta, marcó un Finale inacabado hacia un cierre que repetía grupos temáticos, con un tercer tema, que destacó la presencia de trompas. La recapitulación nos liberó de la tensión generada por el desarrollo con una irresistible forma sonata tripartita cual si estuviéramos al borde del infinito. La coda recuperaba el material temático principal marcado por una intensidad propuesta en ritmo con puntillo y ostensibles yuxtaposiciones hasta alcanzar la apoteosis.

El Scherzo. Bewegt, lebhaft- Trio. Schnell, (Conmovedor, animado)-Trío. Schnell (rápido), en Re m. , podía ser el tercer tiempo, aunque ocupó el segundo lugar, al igual que en la octava Sinfonía y su estructura ternaria respondía a la forma A-B-A, de Scherzo con trío de talante intenso y poderoso, propio de una danza campesina, una imagen apegada al terruño. Casi una cima grotesca con sesgos de procacidad, una infernal provocación que remite a quien ha perdido toda esperanza, con sus armonías alteradas y una orquestación subida de tono, tratando de evocar el mundo apocalíptico de los condenados. Un pizzicato de cuerdas sobre figuraciones de la flauta y la sequedad de violines, entre sofocantes martilleos rítmicos, fueron asestados de manera abrupta. Evocando el trío- en una sugerencia- podría aceptarse la opción de tres versiones, la primera de 1889, en Fa M., en estilo de Ländler, con solo de viola; la segunda versión, de 1893, está en Fa sost. M., igualmente una especie de Ländler, con solo de viola y la versión final (1894), está en Fa sost. M., en un tiempo rápido, poco común. De nuevo tres espacios en los que el central, es lento gracias a su aire de soltura jovial, sobre ritmo de dosillos, hasta convertirse en una imagen de vaguedades inquietantes. Un tiempo destacado por su ingenio y del que Ricardo Luna, en 2022, dirigirá una versión sinfónica de las tres versiones consecutivas del trío, con la O. Sinfónica de Bolton. Dausgaard convirtió el tiempo en un obsesivo temple que marcaría el planteamiento de toda su sesión y que valdría de confirmación para la idea que sustentaría su necesidad de ofrecernos un Bruckner elevado a su máxima dimensión remarcada de forma particular en el Final. Msterioso. Nicht Schnell, del que había sido un fiel defensor desde hace ya unos años.

El Adagio. Landsam, feierlich (Lento, solemne), en Mi M. y en compás 4/4, no mostraba una tonalidad claramente fijada si bien hay un boceto de 1890, en Mi M., que impone aquí elementos de salto de novena de motivación angustiosa y sentida en los violines (tocando en el bordón), asistidos por el resto de la cuerda y las trompas, Un salto que también encontramos en Mahler, en la apertura del Adagio de su Novena sinfonía. Un segundo elemento claro y confiado, para las cuerdas, se resolvía en semifusas con respuesta de metales. Una visión que se presenta en un climax, de éxtasis espiritual y cercano al Tristán, al que siguió un tema otoñal que irradiaba nostalgia con mirada retrospectiva, haciendo su aparición sobre un tema dubitativo en semicorcheas. Un tema hímnico, se convirtió al paso en una disonancia de siete notas, con una música serena. El abschied vom Leben (Adiós a la vida), en forma de coral, sería magnificado por la tuba, reafirmado por un tema contenido y austero, con dos ideas desde La b M. , lírica y expresiva y una segunda en semicorcheas con diversas variaciones. Un tutti final, cubriendo la totalidad cromática en la que el mundo que parecía abolirse, cerrando un susurro en a la coda que el autor citó en las dos sinfonías precedentes, en una despedida elocuente.

El Finale. Misterioso, nicht schnell- tiempo incompleto y en tratamiento de John A. Philllips y Giuseppe Mazzuca, (Misterioso, no rápido), recuperaba la tonalidad inicial y el compás alla breve, fragmentos que se conservan en forma de bocetos y que fueron escritos entre mayo de 1895 y el año 1896, en lo fundamental, cuatrocientos ochenta compases (en una partitura que tendría unos seiscientos), llegando al final de la exposición y una serie de redacciones sucesivas de algunos pasajes, quedando vacíos que afectan a la continuidad del pensamiento musical. Bruckner había incorporado fugas en un contexto sinfónico, pero el uso de la fuga en este Finale, ocupa un lugar destacado en comparación con el acostumbrado de los temas fundamentales con especiales características. La reconstrucción de este tiempo, conoció varios intentos como el de William Carragan, quien elaboró una reconstrucción en 1983 o la de 2003, la primera ejecutada por Hubert Soudant, con la O.S. de Utrecht, , el 16 de abril de 1985. En 2009, Akira Naito, lo haría con la Tokyo New City O., observándose con frecuencia en cuanto a la obra, las innovaciones wagnerianas, del Tristán; los ritmos insistentes del Scherzo, que anticipan a Stravinski y Bartók; los amplios intervalos disonantes, y las estridencias disonantes de la Segunda Escuela de Viena. Para Ángel Fernando Mayo, no hay duda de que Bruckner había planteado un final instrumental para su última sinfonía y quien mejor lo sabía era Franz Schalk, depositario de los esbozos desde el fallecimiento de su hermano Joseph, cuando en 1911, se los entregó a Max Auer, para que este intentara acabar el movimiento a partir de ellos, a lo que no se avino el fundador de la Sociedad internacional Bruckner. Fallecido a su vez Franz, en 1931, la primera edición revisada, empezó con las Sinfonías, justamente por la Novena, en 1932, y solo dos años después, Alfred Orel, completó la edición con una publicación sumamente escrupulosa de los 436 compases que formaban su legado.

Ramón García Balado

Orquesta Sinfónica de Galicia / Thomas Dausgaard

Anton Bruckner, Sinfonía nº 9 en Re m.WAB 109

Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela

Palacio de la Ópera, A Coruña

https://www.ritmo.es/auditorio/critica-anton-bruckner-el-finale-de-dudas-irresolubles-por-ramon-garcia-balado 

16/01/2026

David Fiuza Souto: XVIII Concurso galego de composición, con la Banda Municipal

Teatro Principal, Santiago de Compostela


Vuelta a casa y a la dirección con la Banda Municipal, de David Fiuza Souto, para un programa dedicado al XVIII Concurso Galego de Composición, en el Teatro Principal- día 18, a las 12´00 h-, en el que se incluyen obras de José Bugallo Senra, León Durán, Óscar Musso Buendía, Sergio Rodríguez Gutiérrez y J.L. Represas.  David Fiuza Souto, es también clarinetista y cuenta con estudios de banda en la Hogeschool Muziek Zuyd, de Maastrich,y un grado Superior de Dirección de Orquesta y Coro, en el Conservatorio Joaquín Rodrigo (Valencia). Fue director de formaciones como la Banda Sinfónica del CIM La Armónica (Buñol); la Federación Galega de Bandas; la Artística de Merza; la Xoven 430 (Vigo), mientras ejerció la docencia en el Conservatori Superior de Les Illes Balears, siendo titular de nuestra Banda Municipal, de la Gran Canaria Wind Orchestra y la Banda Sinfónica Galega.

León Pedro Durán Viso, tendrá en atriles Bodas de sangre,, galardonada en el I Concurso Int. de Composición  Emili Giménez Bou, convocado en Cullera, con un jurado presidido por Ferrer Ferrán, y que en su estreno dirigió él mismo con la Banda Sinfónica del Ateneo Musical de Cullera, antes de que J. Rafael Pasqual -Vilaplana la interpretase en Bilbao, con la Banda Municipal, de la capital vasca, para repetir en el Teatro Monumental de Madrid y en Barcelona con la Banda Municipal, también dirigida por Pascual-Vilaplana. Leon Durán Viso, se especializó en trompa, antes de completar estudios  en el Conservatorio Superior Manuel Massotti Little (Murcia), teniendo como maestros a Javier Pérez Albadelejo (composición); Álvaro López Sánchez (orquestación); Brian Santiago Martínez (tecnología musical); Joaquín Martínez-Oña (armonía) y Fernando Andreo,  en contrapunto. Realizó cursos con Óscar Navarro, David Cerrejón, Eduardo Nogueroles, David Winkler y Teresa Catalán. En su catálogo, destacan obras como Aires galegos, para la Banda Municipal de Pontevedra; Mariñán, que sería estrenada por Narciso Pillo; Metamorfosis sobre o Himno Galego, para un jurado presidido por J.A. Pina, Andrea Loss y J. l. Represas, cuyo estreno dirigió Miguel Romero Llopis; Ao xeito de foliada, sería estrenada por la Banda Municipal de Santiago, para continuar con Oda a la música, sobre texto de Gerardo Diego, para la O. S. del Conservatorio de Murcia y  el Coro Maestro Gómez Villa, con dirección de Virginia Martínez, ganando el curso pasado el Premio Rector Universidad Loyola, con su obra orquestal Obertura Romántica.

 José Bugallo Senra- Gallaecia- su obra en programa-, fue galardonado en el V Certamen Provincial de Banda da Deputación Provincial de Pontevedra, una obra en cuatro tiempos sin solución de continuidad, con expresas influencias de las tradiciones árabes, irlandesas, el flamenco y temas tomados de la herencia autóctona. Un compositor que se formó como flautista y pianista, en Pontevedra y Vigo, probando con bandas de nuestra Comunidad Autónoma, tras estudiar en el Conservatorio de Lalín. Óscar Musso Buendía , aporta Sons da Terra, músico con raíces en Héctor  Vega, y que llega a esta convocatoria por méritos propios, tras obtener el Diamond Prize Word Artistry Music Award, un artista que ha dinamizado otras experiencias en agrupaciones como su Grupo Folk, dejando trabajos como Mediterraen dances. Artista que profesionalmente, se arraigó con el Teatro Mira de Amescua.

Sergio Rodríguez Gutierrez- Metamorfosis sinfónicas (en estreno)-es un compositor con estudio en el Conservatorio Superior de Sevilla, especializado en flauta travesera, obteniendo las máximas calificaciones, bajo la asesoría de Francisco Javier López, asistiendo en ampliación al aula de Vicent Morelló (Real Orquesta Sinfónica de Sevilla) y de Mónica Raga (Orquesta Sinfónica de RTVE), realizando ampliación de conocimientos con maestros como Jacques Zoon, Julia Gallego, Sarah Louvion, Jan Ostry y Philippe Bernold, ganando certámenes como el Primer Premio del Concurso Solistas de la Orquesta Filarmónica de Sevilla, con el que interpretaría el Concierto para flauta de Jacques Ibert: también el Premio Fin de Grado de Enseñanzas Profesionales de Música de la Comunidad de Madrid. Realizó un master universitario de Educación Secundaría en la USC (2020/21), destacando su dedicación en preferencia al ámbito docente, con trabajos realizados en la Escola Municipal de Música de Santiago, al tiempo que realiza programas de doctorado en Historia, en la USC, investigando sobre un tema tan sugestivo como la Música de Salón en Galicia, entre 1877/1936, en su caso, bajo la asesoría de Montserrat Capelán.

José Luís Represas- Cabaleiros  de Santiago. Obra en cartel-, natural de Xinzo de Limia, habitual por las obras que regularmente se eligen en estas programaciones, había comenzado sus estudios en la Banda de Música Xuvenil de Xinzo, con el maestro Guillén, siendo licenciado con estudios Superiores de Composición, saxofón y gaita, en los Conservatorios de Vigo y A Coruña, mientras atendía al magisterio directorial de Pirfano Zambrano y Enrique García Asensio. Dirigió Bandas populares como O Rosal Ponteledesma, Muimenta de Lalín, Silleda, con la que ganó la mención de Honor, en la sección especial de Certámenes de Pontevedra, en el año 2005, a la que se  añadirá el logrado con el honorífico de Pontevedra, de 2007. Es fundador de la Agrupación Instrumental de grupos de cámara Reveriano Soutullo, del Cuarteto de saxofones Selmer  e invitado de bandas como la de Ciudad de Valencia, Municipal de Ourense, al tiempo que colabora con músicos como J. Antonio Campo, Javier Galán, Marcos Represas, Amanda Serna, Paco Sánchez, Esteban Batallán o Teresa Novoa. Dirigió en Toulouse los arreglos para el espectáculo Hispanias míticas, con más de 150 participantes. Disfruta de labores como director en A Coruña, y su obra Cabaleiros de Santiago, fue estrenada en Madrid  en 2002 logrando la consideración de convertirse en obra obligada en convocatoria y certámenes de concursos. A pedra da serpe, otra de sus importantes obras, alcanza similar consideración en la relación de su catálogo, obra finalista del Concurso de Composición Xunta de Galicia (2009)

Ramón García Balado

11/01/2026

Sementeira para cinco músicos, en Contemporáneas

Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela


Concierto del ciclo Contemporáneas en la Sala Mozart del Auditorio de Galicia con el grupo Vertixe Sonora—día 13, a las 20´30-, que vuelve tras la cita en el curso pasado en el presentaron su programa How can I  help you, con obras de José del Avellanal, y Bernat Pont, en un espectáculo multimedia de I.A.  Eliza, diseñado por Joseph Weizenbaum, en el MIT, en los años sesenta, dividido en cinco partes, siendo ese Weizenbaum (1923/ 2018), un especialista en informática, profesor y autor cuya influencia en el campo de la I.A., resultará compleja y controvertida, siendo precisamente en lo profesional, un apreciado profesor emérito en el Instituto Tecnológico en Massachusetts. Eliza, resultaría uno de los primeros programas en demostrar las capacidades de una máquina para interactuar con los seres humanos, de una manera que parecía comprensiva y sensible. Vertixe Sonora, contaría entonces con la colaboración en electrónica y vídeo, además de iluminación, de Bernat Pont y José del Avellanal.  Una agrupación que para esta tarde, contará con el protagonismo de Pablo Coello-saxofón-; Nuno Pinto- guitarra eléctrica-; David Durán- piano-; María Mogas- acordeón-; Diego Ventoso- percusión- y los medios electrónicos de Iván Ferrer.

Vertixe Sonora, creado en 2011, cultiva ciclos especializados desde sus comienzos, permitiendo el uso de una plantilla propuesta a tenor de los programas elegidos que a estas alturas, supera el número de los 200, siempre en las vanguardias de alto rango, y en las que caben estrenos y obras de encargo, fue grupo habitual durante varias temporadas en las actividades del CGAC- Correspondencias Sonoras-, junto al TAC, de Diego García, siempre con la ambición de divulgar obras de nuestro tiempo, en iniciativas como Do Audible; el Festival MIHLSons21; el Internacional de Creación de Músicas Contemporáneas o Latexos, enfocado a la renovación y ampliación de los aficionados asistentes. Recibieron el Premio Martin Codax (2016), dedicado a las formas clásicas, mientras asisten a convocatorias de primer rango como la Mostra Sonora (Sueca); el Festival XXXVI de Mallorca; SONS (Madrid); SMASH (San Sebastian); MIXTUR  (Barcelona) además  de recibir premios como el de la Fundación SGAE-CNDM (2016); llevado su presencia artística como grupo en residencia a ciudades como Oldenburg (Bremen); Oporto, Aveiro y Lisboa; Brest (Francia); Monterrei Guanajuato (México); Cesena y Bolonia; Los Ángeles (USA); el Museo Nacional Reina Sofía; Festival Bernaola, en Vitoria y otros que amplían su extenso recorrido de consolidadas experiencias, trabajando en profundidad en investigación sobre la percepción electroacústica y los sistemas de la memoria propioceptiva, desenvuelto a partir de un lenguaje personal en su relación con las vinculaciones con los fenómenos visuales inspirados en las artes escultóricas del tiempo y la luz.

Violeta Cruz (1986), compositora con obra en programa, se formó en la Universidad Javeriana de Colombia y en el Conservatorio Superior de Música y Danza de París,  trabajando preferentemente sobre piezas instrumetales y electroacústicas, además de instalaciones sonoras, maquinas mecánicas de comportamientos rítmicos parcialmente aleatorios prolongados con sistemas electrónicos interactivos. La relación entre sonido y materia, resulta el hilo conductor de sus planteamientos, tanto en la exploración de texturas musicales como en la indagación de espacios cotidianos. Participó en programas como Cursus del IRCAM (2013/4), en donde estrenó God game, el nuevo mito de los Lemmings, para violín y electrónica. Sus obras fueron interpretadas en eventos como Quadrophonica Exposition (Francia); el Festival Fabbrica Europa (Italia); Court-Circuit (Francia); Ensemble SurPlus (Alemania); Dúo Sincronia (España), además de recibir por su trayectoria el apoyo de la Fondation Internationale Nadia et Lili Boulanger; France Foundation; Fondation Salabert y Diaphonique.

Tianyu Zour (1996), lleva sus fundamentos de composición al Conservatorio de Música de Pekin, y a la Hochschule der Künste (Bern), siguiendo los dictados de Simon Steen-Anderson, posicionándose en lo artístico dentro de los recursos que le aportan las nuevas tecnologías emergentes y los elementos interdisciplinares e instrumentales o teatrales y audiovisuales. Un trabajo de investigación sobre la percepción, la electroacústica y la psicoacústica. Una creación, en su conjunto, influenciada por los fenómenos visuales que se inspiran en las artes escultóricas del tiempo y de la luz.

Po Chien Liu (1988), es un creador tailandés con residencia parisina y que trabaja sobre la estética de la sombra, como metáfora sonora y principio de la espacialidad, a través de la resonancia y el ruido, el silencio y la presencia. Influido por lenguajes visuales de arquitectura y caligrafías asiáticas, Liu, traduce los contrastes de luz y sombras en estructuras musicales en capas integrando a menudo electrónica y vídeo para ampliar los espacios sonoros. Entre 2023/4, fue compositor residente en el Internationale Ensemble Modern Akademie (IEMA) y estudió con Günter Steinke, en la University of Folkwang y en la Universidad de Chiao Tung, recibiendo el Segundo Premio de los Días de Primavera de Weimar (2024) y un Primer premio del Acht Festival Brücken (2023).

Sky Macklay (1988), es una compositora y oboísta norteamericana ganadora del Leo Kaplan Price (Primer Premio Morton Gould), destinado a nuevos compositores/as, de la American Society of Composers & Editors, en el período 2013/6, doctorándose en el género de Musical Arts, en la especialidad de Composition, perteneciente a la Columbia University (New York), siendo confirmada por sus titulaciones adquiridas en la University of Memphis, del Luther College. Es una de las fundadoras del Ghost Ensemble, además de ejercer la docencia en composición como especialidad, en la Universidad de Valparaíso y en el Peabody Institut, en el que también se formaron compositores españoles. Su música se manifiesta como conceptual y expresiva, explorando los contrastes extremos, las tonalidades cercanas al surrealismo, mediante los estímulos que suscita en el desarrollo de las piezas, gracias al manejo de procesos audibles, el tratamiento de un acentuado humorismo y el manejo de la fisicidad del sonido dentro de un personal criterio. Bastantes de sus piezas se apuntan al uso de narrativas extramusicales, permitiendo la posibilidad de acercarse a otros efectos aparentemente secundarios, merced a la incorporación de tecnologías de reproducción asistidas. Un cuadro perfecto  hacia esta inmersión por parte de Vertixe Sonora, un eslabón más a los que nos tienen acostumbrados en una amplia densidad de proyectos y que para la cita se presenta como Sementeira para cinco músicos.

Ramón García Balado

09/01/2026

La Orquesta Joven de la Sinfónica de Galicia, entre Verdi, Mozart y Tchaikovski

Palacio de la Ópera, A Coruña

En recuerdo en Enrique Rojas. Gracias amigo y compañero


Concierto especial de la Orquesta Joven de la Sinfónica de Galicia, que prepara para esta sesión en el Palacio de la Ópera de A Coruña, dirigida por José Trigueros-día 10 a las 20´00 h-, un programa que apuesta por la obertura de La forza del destino, el Concierto para clarinete en La M. K. 622, de Mozart, del que será solista Álvaro Ferrer,   de Giuseppe Verdi y la Sinfonía nº 4, en Fa m. op. 36 de Piotr Ilich Tchaikowski. La ópera del maestro italiano con libreto de su incondicional Francesco Maria Piave a partir de la dramaturgia de Duque de Rivas, había conocido su estreno en San Petersburgo en 1862, para dejarnos un espectáculo en cuatro actos, en el que despliega un importante cuadro de secundarios desde el coro de buhoneros a los campesinos italianos y españoles en un espacio que nos ubica históricamente a mediados del siglo XVIII. Fugas, duelos, una dama vestida de varón, alegres tonadas con aire militar y una sombra de cantos de monjes. La propia obertura contribuye a una perfecta adecuación ambiental y para mayor contribución, el recuerdo de su estreno madrileño en el Teatro Real después de pasar por París, y que contaría con la presencia del compositor y su compañera la diva Strepponi, nuestro coliseo capitalino, había sido la fortaleza de la ópera italiana desde el día en que se inauguró en 1850, aunque los cantantes italianos ya se habían convertido en los dueños y señores del Teatro Real de los Caños del Peral durante más de un siglo con anterioridad a aquella fecha. Cuando Verdi llegó a Madrid en 1863, su principal activo era el fiable y cariñoso tenor Fraschini, quien había visitado Sant´Ageda poco antes del segundo viaje de Verdi a Rusia y que bien pudo haber sido uno de los responsables del compromiso del compositor con nuestro país. Fraschini había cantado las premières de cinco de sus óperas y figuraba entre los pocos artistas a los que Verdi elogiaba infatigablemente. En Madrid, donde tuvo una excelente acogida, había interpretado I vespri siciliani en 1856/7, repitiendo éxito en Roma con la misma obra. En 1859, había trabajado con Verdi durante la preparación del estreno de Un ballo in maschera, en Madrid. La soprano elegida para La forza  del destino, era Anne Caroline La Grange, una artista francesa que había cantado en Italia desde 1843 y que también había cosechado grandes triunfos en Viena, París y San Petersburgo. Desde San Petersburgo, Verdi mantuvo con el editor Ricordi al igual que con el editor ruso, una comunicación constante, preparando la publicación de las mejores piezas de La forza del destino, sugiriendo algunos números que se publicaron con antelación.

 El Concierto para clarinete en La M. K. 622, de W. A. Mozart,  del que será solista Álvaro Ferrer, es obra de un treintañero que desde el Allegro inicial se enardecerá ofreciendo las posibilidades sonoras del instrumento solista por su material melódico increíblemente variado y complejo, por sus pasajes afines a la prodigalidad expresiva con una alegría sosegada y sobrenatural de perfiles nítidos, a través de las posibilidades ofrecidas por el instrumento. El Adagio, punto álgido del concierto, destaca por su sencillez caracterizándose por la levedad pretendida hacia un Rondó cuya función es la de impresionar al oyente con un final de tierna sonoridad, descubriendo en el clarinete el medio más adecuado para expresar una gracia jocosa más allá de cualquier lucimiento gratuito injustificado, por lo que la obra se convierten en un fin en sí misma. El autor había regresado a Viena tras un paréntesis en Praga, a mediados de septiembre de 1791, en donde en compañía de su alumno Süssmayr había viajado para la ejecución de su ópera La Clemenza di Tito K. 621 y que conocerá el estreno de este concierto para clarinete, dedicado a su colega Anton Stadler, perteneciente al mismo grupo masónico del que eran miembros.

 Tchaikovski- Sinfonía nº 4, en Fa m. op. 36, obra que estrenó el 10 de febrero de 1878 en Moscú bajo la batuta de Nikolai Rubinstein, composición que coincide en el período de su relación con su protectora Mme Ndjda von Meck, con la que mantendrá una relación epistolar continua sin que lleguen a conocerse personalmente, período en el que trabajaba sobre su ópera Evgeni Oneguin, mientras soportaba una vida matrimonial que acabaría en un desastroso final al tiempo que vería como esta sinfonía tendría una tibia acogida, por lo que se sintió muy afectado. Obra que parte de un Andante sostenuto-Moderato con anima (in movimiento di valse), ofreciendo una introducción que resulta germen de toda la obra, resultando una especie de fatum por esa actitud fatal que condiciona el desarrollo del necesario impulso hacia un imaginable entusiasmo y estado de placidez. Estado dubitativo que supondrá una sensación de incomodidad enfrentada a la imposición de la realidad cotidiana. Queda la posibilidad del ensueño en medio de todo lo resulta triste y sombrío.

El Andantino in modo canzona, segundo tiempo, se expresa en un estado de ánimo no muy diferente en el que la melancolía es un argumento determinante, esa melancolía que se observa en la tarde rodeada de vagos recuerdos casi inaprensibles, marcados por la fragilidad de las sensaciones que no embargan. Un reposo expresado por la canzona recitada por el oboe y que tendrá respuesta en el chelo para continuar con el fagot, en forma de estimulante contrapunto de cuerdas. En la parte central, encontramos una serie de quejumbrosos motivos dominados por estímulos procedentes del fatum que nos trasladan a un señalado retorno de la parte inicial, forjada por una instrumentación en contrapunto enfocado hacia el final.

El Scherzo Pizzicato ostinato  (Allegro), devanea entre estados más definidos, especie de arabescos con imágenes y otras imágines casi imperceptibles que para curiosos, resultan pasar por la imaginación casi en estado de ebriedad y en una euforia incontenible. Una ambigüedad entre estados extremos e inclasificables. Un detalle de marcha militar escuchada en la lejanía propone imágenes posiblemente incoherentes para el oyente que se resuelven en nuestra percepción auditiva con todas  sus posibilidades propuestas dentro de la forma ABA, para otorgar argumentos de calado a este scherzo en el conjunto de su instrumentación  con un inicio de la cuerda en pizzicato que induce asombrosos contrastes y  una segunda parte que seguimos a través de una cancioncilla pretendidamente vulgar, con respuesta en los instrumentos de madera y esa marcha que recuperamos gracias a la sección de metales.

El Allegro con fuoco, según el autor quedará expresado con estas palabras: Si no encuentras ningún motivo de alegría en ti mismo, mira a los demás, ve con el pueblo, mira como se divierte entregándose enteramente a  la alegría. Es el cuadro de una fiesta popular. Pero apenas has cesado de pensar en ti y te has dejado cautivar por la alegría de los otros, cuando el implacable fatum vuelve y te rememora sus recuerdos. Los otros no se preocupan de ti, ni siquiera se vuelven. ¡Qué felices son sus sentimientos sencillos y espontáneos! Tú solo puedes contar contigo mismo. No digas que todo es triste en este mundo, siempre existen alegrías sencillas, pero fuertes. ¡Alégrate del gozo de los demás! Cuando menos, podemos vivir. El tema de este final, es una conocida canción muy rusa conocida: Un abedul se yergue en el campo. La Cuarta Sinfonía es la primera obra cíclica de Tchaikovki, con la repetición del tema del Destino.

Ramón García Balado

Raquel Areal, solista del Concierto para violín nº 2, en Sol m. Op. 63, de Prokofiev

 Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela Centro Cultural Afundación, Vigo  Raquel Areal será solista del Concierto para violín nº 2 en ...