Santuario da Nosa Señora da Laxe, Vilasantar
Concierto del grupo Reïna
Lupa, formación integrada por Alison Lau y Yerin Mira (sopranos); Javier
Lupiáñez y Belén Sancho
(violines), David
Mackor (tiorba), Cassandra
Lukhardt (viola da gamba) y Enrique
López Cortón, clave y dirección, con una temática centrada en Claudio Monteverdi, en el Santuario da Nosa Señora da Laxe (Vilasantar)- día 19, a las
19´00 h-, presencia del humanismo que fomentaba el descubrimiento de los
clásicos griegos subrayando la importancia del individuo en su reconocida
capacidad, el grandioso experimento de la polifonía que dominara el Renacimiento, en el que varias voces, cada una con su
propia línea melódica, forma una densa trama, cada vez más problemática para la
comprensión
de los textos, por ello, los compositores optarán cada vez más por una o dos
voces solistas con un acompañamiento sencillo, para que las palabras puedan
ocupar el canto y ser comprendidas directamente, dejando paso a una claridad
expresiva y a la inmediatez emocional de la melodía del solista o el dúo. Ritmo
y melodía siguen cada vez más los acentos naturales del habla y la lengua. La vanguardia
de semejante evolución, se trasmitirá por términos como sospiro (suspiro), lasso
(altamente), dolore (pena), amore o ardente (incandescente), asistidos por el uso de disonancia o
silencios repentinos y cambios de tempo, con acompañamiento de viola da gamba,
clave, tiorba (completando la estructura armónica que mantienen la continuidad
del bajo; los violines, y otros instrumentos, llegarán a doblar o sustituir la
voz, adquiriendo por vez primera un papel independiente en el discurso musical concertato, en un diálogo y alternancia
que ocupan un lugar central. Monteverdi,
eje central, compartirá sesión con compositores como Alessandro Grandi (1590/ 1630)- O
quam tu pulchra es, de la
recopilación Ghirnalda Sacra de Leonardo
Simonetti, 1625-, cantante de la Basílica de San Marcos, durante el período
de Monteverdi y que fue maestro de
capilla, uno de los grandes de su tiempo.
Heinrich Schütz (1585/ 1672)-
Es steh Gott auf, SWV 356 (Symphonie
Sacrae II, op. 10 (1647)-, músico que estuvo en Venecia en donde fue alumno
de Giovanni Gabrielli, entrando en
confluencia con su estilo, tanto en el texto como en la importancia concedida
al melodismo. Un anónimo como La Ytaliana, del Codex de Lerma c. 1600, entre dos piezas de Monteverdi, para encontrarse con Giovanni Girolamo Kapsberger (1580/1651)- un Canario de la Intavolatura di Chitarrone, del Libro 4, de 1640-
natural veneciano e innovador que desempeño un papel fundamental en el
desarrollo de la tiorba como instrumento
solista, entre formas de danza como canarios, romanescas o catenas, en las que
encontrará el camino hacia formas cultas como la suite, con clara influencia en
músicos de su tiempo y en la sinfonía propiamente dicha. Cesare Negri (c. 1535/c. 1605)- Catena
d´amore (Nuove Invenzione Di Balli, 1602-04)- músico que dejó registrada la práctica de la danza de su
tiempo, en Le gratie d´amore,
documento importante para la cultura del movimiento con la que se inicia el
siglo XVII. Lo que nos quedará, será un programa dedicado a Claudio Monteverdi, recurriendo a obras
de Selva Morale; Scherzi Musicali; el
Settimo Libro de Madrigali o la Messa a quatro e Salmi Concertati.
La Selva Morale e Spirituale (1640/41)- Ut queant laxis. Sv 279ª y Laudate dominum SV. 240- de igual modo que su Libro Ottavo, constituye la asombrosa culminación de su carrera como madrigalista, digna de coronación de una constante línea de investigación con fines expresivos, trabajo que tuvo que preparar más o menos contemporáneamente, representando su más voluminosa colección sacra y compendio de sus casi treinta años de experiencia como maestro de capilla, además de su último trabajo editado en vida, en Venecia por Bartolomeo Magni, la dedicatoria está fechada el 1 de mayo de 1641, año que parece el más probable puesto que el otro podría ser una indicación de un año específicamente veneciano, que no sería actualizado. Además de su proximidad cronológica, la sensación que sugieren los Madrigali guerrieri et amorosi y la Selva Morale, queda acentuada por las relaciones entre los respectivos dedicatarios. Si la primera obra fue dedicada al emperador Fernando II, de Habsburgo, la segunda lo sería a su segunda esposa Eleonora Gonzaga, hija del duque Vincenzo, a quien sirvió Monteverdi, por espacio de 22 años seguidos, como se recordaría en la dedicatoria. Cuarenta son las piezas de La Selva Morale Spirituale, comenzado por O ciechi, il tanto affaticar che giova? Sobre Francesco Petrarca, a 5 v. y dos violines, para completarse con el número 40, Pianto della Madonna (Iam moriar, mi fili, para voz sola, sobre el Lamento d´ Arianna.
El Settimo libro de Madrigali- Ohimé dov´è il mio ben SV 140 y Chiome d´oro SV 143- primera de sus obras no editadas por Riccardo Amadino, que se había encargado hasta entonces de publicar la producción de los años mantuanos y la del Sesto libro, esta nueva colección vio la luz en Venecia en el año 1619, con Bartolomeo Magni , que había relevado a su suegro Angelo Gardano, al frente de la imprenta. El volumen recuerda a las primeras que a las segundas pues cuenta sobre todo con madrigales concertados sobre un bajo continuo a dos voces, y para otras combinaciones, alguna a seis voces, y un ballet Perché fuggi tra´salci, con dos tenores; Ohime dov´è il mio ben, toma un texto de Bernando Tasso, una romanesca a dos; Chiome d´or, per monti e per valli, resulta a dos voces y es una canzonetta anacreóntica concertada por dos violines, chitarrone o spinetta. En esencia un conjunto de cosas heterogéneas, para este grupo de 29 piezas que se inician con Tempro la cetra, e per cantar gli amore, un soneto de Giovan Battista Marino, un soneto introductorio musicado en forma muy distinta a la de un prólogo teatral, precedido de una sinfonía. Queda aceptado el uso de concerto para definir al grupo, por el encadenamiento de arias, canzonettas, y piezas de estilo representativo.
A los Scherzi Musicali (1632), pertenece Et è pur dunque vero, SV. 240, una canzonetta para soprano sobre instrumento indeterminado y bajo continuo, grupo de piezas que vendrá después del Lamento d´Arianna, y que conocerá edición por la imprenta Gardiano, una iniciativa que ponía de manifiesto el carácter menor de esta colección por la ligereza del género elegido, un condicionante motivado por la catastrófica epidemia de peste recientemente padecida. La Misa a quatro y el Vespro della Beata Vergine, son trabajo de 1610 y un proyecto ambicioso-Confitebor tibi Domine-la costumbre de componer misas sobre materiales preexistentes, había sido propio de la escuela flamenca y era habitual en el género sacro, por ejemplo en Morales, Palestrina, O. di Lasso, Andrea Gabrielli o Gian Francesco Anerio, en los que se aúnan los métodos de la transformación espiritual con los de los del contrafactum, parodia o paráfrasis, que en el Renacimiento habían estado ayudados por la poética de la imitación. La estructura compositiva que se impuso en Monteverdi, con la obligación de atenerse al material prius factus, de Gombert, o las considerables dimensiones, son elementos que ayudan a pensar que el compositor quería afirmarse en el estilo sacro al más alto nivel. Como complemento, un pequeño recorrido que nos acerca aos muiños das Gándaras- 16´00 h-, en los afluentes del Tambre, en el que compartiremos un conjunto de elementos etnográficos relacionados con la energía hidráulica de los que se guarda importante memoria, rodeados de una frondosa vegetación, iniciándose por la iglesia románica de Santa María de Mezonzo.
Ramón García Balado
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