Igrexa Convento de Canedo, Ponteareas
Repite el Ast Quartet en el XIV Festival Groba de Ponteareas tras la jornada de ayer, esta vez en la Igrexa do Convento de Canedo- día 19 a las 21´00 h-, con un programa que reserva obras de F. Mendelssohn y Ludwig van Beethoven, formación que en la cita previa nos había reservado con el viola Matthieu Herzog, el Quinteto para dos violas en Do m. K. 406, de Ludwig van Beethoven, en el Auditorio Municipal Reveriano Soutullo, de Ponteareas. Integran el Ast Quartet como violinistas Sungmoon Kim y Minju Park, Semin Yim, a la viola y Eunju Cheung, chelista, una embajada cultural procedente de Corea del Sur, actualmente asentada en Europa y cuya referencia estilística simboliza el crecimiento de una rama además del alcance global de la música, jóvenes intérpretes que aportan un talento pleno de intenciones vibrantes, dentro de un criterio de perspectivas frescas, recibieron el Premio Beethoven Henle Urtext, en el Segundo Concurso Internacional de Bad Tolzt, por la confianza de Gérard Pesson, en el 13 Premio Paolo Borciani. Actuaron en la Berliner Philharmonie, en el Seoul Arts Center International Music Festival, en el Festival Mozart, de la HfM Hanns Eisler Berlin, en el Festival de Verano del 50 Aniversario de la HMTM, en el Crescendo Fest. de la Universität der Kunste Berlin y en el Music in Pyeong Chang, actuando con artistas invitados en el Sommerliche Musiktage, en la McGill international String Quartet Akademie, en la Traeittorie y el curso de Cuartetos de Pays de Fayence. Colabora en proyectos como Villa de Música Rheinland-Pfalz, en el Hohenloher Kultursommer , siendo becados por los Jeunesses Musicalisches Deutschland, y distinguidos por la beca Ernst von Siemens Music Foundation, el Premio Startup- Musician del Börseclub Hannover, y otra beca del Forderkreis der HMTMH. Completaron sus estudios en la Hochshule für Musik, Theater und Medien Hannover, y masterclasses con Heime Müller, Midori, Oliver Wille , Corina Balcea, Wolfgang Redik, Philip Setzer Tabea Zimmermann, para ampliar con Gunter Pichler, en la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid.
Félix Mendelssohn Bartholdy a través del Cuarteto en Fa m. Op. 80, obra de un período de crisis mediados los años ochenta, agotado por las demandas de sus urgencias coincidiendo con el estreno de su oratorio Elías, que se llevaría a cabo en Birmingham, entre abundantes críticas de opiniones especializadas, a lo que añadirían la muerte de su estimada hermana Fanny, en el mes de mayo de 1847, una experiencia ciertamente insufrible, que le impediría centrarse en el ejercicio de sus obligaciones musicales, período al que se añadirá poco después la conmemoración de la muerte de otro ilustre J.Joachim , obra pues de un sublime estado de abatimiento en la que brota el espíritu de Fanny, un cuarteto marcado por sus perfiles poco frecuentes que nos ayuda a pensar en otras obras que tuviesen cabida en ese tiempo. El Allegro vivace assai, único en la historia del género queda impulsado por la desesperación y una estado de imposibilidad emocional, en el que viola y chelo animan a escuchar un Fa grave. El Allegro assai, se distancia de un mundo de ensueño que poco guarda en común con un estilo de scherzo, expresado a través de doce compases, sobre un dictado romántico en el que los cuatro arcos parecen enlazados entre sí, en un especie de arrebato que ayuda a imaginar un talante tormentoso gracias al conjunto de grados ascendentes. El Adagio, es efectivamente un tiempo de melancolía profunda marcado por claroscuros en un reparto meditativo, destaca el tema descendente del chelo que se despliega en un largo crescendo de atrevidas modulaciones. El Finale: Allegro molto, nos lleva al paroxismo con fragmentos inquietos y nerviosos, el más agitado de los compuestos por el autor, dejando razones a la importancia de las síncopas.
Ludwig van Beethoven, con una obra cumbre, el Cuarteto para cuerdas, en La m. op. 132, el número quince de la serie y que fue esbozado mientras trabajaba en el número 12, denso en el reparto de sus tiempos, el Assai sostenuto- Allegro, ostentoso en la cantidad de compases que lo integran dentro del estilo de forma sonata. La introducción lenta concede argumentos al tiempo en su conjunto, cediendo primacía al chelo desde el primer compás. Para Romain Rolland, es el enigma de la Esfinge, en el nuevo Edipo, una fórmula interrogativa que planea sobre todo este tiempo, un morendo de tres compases se insinúa antes de llegar a la coda stretta: crescendo, en semicorcheas apretadas, exuberantes que intensifican la acción. El Allegro man non tanto, viene a ser un Scherzo claramente desarrollado de cerca de doscientos cuarenta compases que suponen una preparación para el movimiento siguiente, una digresión de un tema tranquilo y pesante que resulta revelador de un estilo de tradicional Ländler, con un segundo elemento que anuncia un a modo de guirnalda de corcheas intercambiadas entre el primer violín y la viola, sobre un acompañamiento en staccato. Un retorno L´istesso tempo, precede a su recapitulación. El Molto adagio, especialmente intenso puede alcanzar los veinte minutos de duración, un canto de acción de gracias, ofrecido a la Divinidad y que se despliega en cinco secciones, cada una de ellas introducida por sucesivas entradas en valores más breves. Alla marcia, assai vivace, queda como pasaje inadvertido, una pequeña marcha llena de ánimo sobre un aparente tema sin pretensiones, casi banal y vivamente acompasado, sobre dos secciones de las cuales la segunda resulta más ligada (dolce), ambas repetidas antes del attaca subito claramente inesperado sobre una idea de un Più allegro en corcheas destacadas y aisladas por silencios con ascenso del violonchelo. El Allegro appassionato, en La M. es también un largo movimiento de más de cuatrocientos compases, en el que predomina la forma de rondó, aunque especialmente ampliado, con un tema principal en estribillo a partir de dos elementos que se superponen, el primero rítmico y el segundo melódico que se aboca a un crescendo desde el tercer compás, en el primer violín y que quedaen suspenso antes de repetirse a la octava superior al unísono con la viola.
Ramón García Balado
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