Santiago de Compostela - 30/04/2026
Concierto de la RFG dirigida por Josep Planells, presentando en programa obras de Francisco Domínguez, con Negra sombra, de la serie Cometa, también de Rebecca Saunders, con Void y de Francisco Guerrero, con Coma Berenices, participando como solistas los percusionistas Noè Rodrigo Gisbert y Adèlaïde Ferrière. Noè Rodríguez Gisbert, estuvo en el ciclo Solos do CGAC, un músico que es miembro del Asko Schönberg Ensemble y que colabora con formaciones especializadas en repertorios actuales además de ofrecer su primer registro en cd para la firma IBS Classical. Le escuchamos entonces con un programa que incluía obras de S.Sciarrino,H. Lanchenmann, Rebecca Saunders, Voro García y Iannis Xenakis. Adélaïde Ferriere, estudió en el Conservatorio de París y en el de Dijon, con su padre Didier Ferrière, ampliando en la Academia Regie Pasquier con Pierre Cao, en el CNSM parisino con Michel Cerrutti, y dejarnos un trabajo testimonial en cd, con obras de Philippe Hurel, Bruno Mantovani, R. Rodney Bennett y Iannis Xenakis, colaborando con formaciones como la Radio France Philharmonic Orchestre, dirigida por George Benjamin, la Nationale de Lorena, la Orchestre du Pays de Savoie o la Orchestre Nouvelle Aquitain.
Francisco Domínguez, con estreno de la serie Cometa, es un compositor nacido en Alcolea, que estudió en Musikene, con Gabriel Erkoreka, para ampliar en la Kunst Universität Graz de Austria con Beat Furrer y Klaus Lang, y seguir posteriormente con Helmuth Lachenmann, Ramón Lazcano, Héctor Parra y Alberto Posadas, pianista que nos ofreció en Solos do CGAG en soberbio concierto entre obras de Béla Bartók, G. Ligeti y György Kurtag; recibió premios como el XV Pablo Sorozábal; los VII y IX, Francisco Escudero; el Toru Takemitsu, de 2020; el X Franz Schubert; el XXVI, de la Fundación SGAE, además de incorporarse a la Ac. de la Fundación Peter Eötvös, de quien sería colaborador, actividad que compartirá con Toshio Hosokawa, iniciativa que tendrá constancia en sus participaciones con la Fundación BBVA o la Fundación Juan March. Un poema de Rosalía de Castro tratado sobre fenómenos acústicos como batimentos, sonidos diferenciales y sumatorios que emergían entre interacción de capas, aludiendo por momentos a un juego de imágenes que simularían el viento, el llanto o imágenes literarias, en búsqueda de efectos insólitos.
Rebecca Saunders-VOID, estreno en España, obra en preferencia de la sesión y escuchada en la primera parte,-trabajo que se dio a conocer el 10 del mayo de 2014, encargo de la Westdeurscher Rundfunk y el Wien Modern, participando como solistas dos percusionistas Christian Dierstein y Dirk Rothbrust, con la WDR S. Orchester dirigida por Peter Rundell, una compositora que recibió galardones como el Premio Busoni, de la Kunst Akademie für Arts Berlin; el Ernst von Siemens, el Hindemith del Schelswig- Holstein o el Mauricio Kagel (2015). Había sido alumna de Nigel Osborne y Wolfgang Rihm, quien sería fundamental en su carrera por su profunda sensualidad y por el dominio en el tratamiento de los timbres sonoros, dentro de una complejidad fascinante, preparando con ello la aproximación a la compositora Galina Ustvoskaia, por la variedad tratada por su impulso pasional. La poética de Samuel Beckett, estuvo presente como trasfondo de muchas de sus obras, facilitando extensas explicaciones sobre los textos elegidos, inglesa de nacimiento, reside en Alemania a consecuencia de lo que su evolución artística que la deparado, ya desde obras como Quartet, escrita para acordeón, clarinete, doble bajo y piano, pensada para como una sucesión de objetos sonoros concisos y secos, interrumpidos por períodos de silencio meticulosamente calculados. El silencio se convierte en un elemento tan importante como las propias notas. La importancia de los sonidos sostenidos, la fisicidad del sonido- influencia del último G. Scelsi-, resulta el signo distintivo de su estilo creativo. Preferentemente se mueve entre instrumentos que permiten amplias resonancias, reverberaciones y efectos parejos, que descubriremos en obras como Blue and Gray o la impactante Stirrings still. Capítulo de un tríptico integrado por Still y Alba, cúmulo de momentos fugaces que se superponen sobre violentos arranques de ira, expresados a través de una superficie en la que yace una cacofonía de silencios y ruidos con un potencial de recursos estremecedores, expresados en mayor grado por la pujanza de los recursos de percusión en amplia gama.
El jienense Francisco Guerrero Marín (1951/1997)- Coma Berenices-fue un creador ciertamente autodidacta y que tuvo como primer maestro a su padre, junto a Juan Alfonso García, logrando su Primer Premio de Composición Manuel de Falla (1970) que marcará una tendencia difícil de seguir, por la evolución de su técnica y su trayectoria, que no supondrá calificarle como un innovador a ultranza, ubicándole en un posicionamiento claramente aislado desde ejemplos como Eine Kleine Nachmusik, para guitarra y diez instrumentos de cuerda o Acte préalable, cuyo título refleja esa actitud personal en un estado crítico de su carrera. Desde aquellos mediados de los ochenta, ideará un procedimiento de carácter técnico a partir de la teoría de los fractales- objetos geométricos cuya característica esencial es la autosemejanza a diferentes escalas-, que ya venía poniéndose en práctica desde tiempo atrás, una virtud elaborada desde la economía fractal en una teoría que funciona y proporciona la lógica adecuada de relaciones para sostener su escritura sonora y gráfica. Obra de interés había sido Jondo, para voces masculinas, grupo instrumental y cinta magnética, etapa en la que participó en eventos con Claudio Prieto, Féliz Ibarrondo y Francisco Otero, siendo seleccionado para participar en la Semana Int.Gaudeamus, paso previo a obras como Actus, dedicada a Luís de Pablo.
Fue becario de la Fundación Juan March, dejando proyectos como el Laboratorio Alea y Radio Clásica, junto a Alfredo Aracil, Tomás Garrido y Pablo Riviere, sería uno de los integrantes del Grupo Glosa, especializados en músicas gráficas, dinamizando labores docentes para el Centro para la Difusión de Música Contemporánea y con el Conjunto de Percusionistas Aula 44, dirigido por Juan García Ivorra, se interpretarían Acte préalable, de su propia firma; A chuva que nao cesa (Manel Rodeiro); Acik (Satué) y Zejel (Martínez Fontana). Próximos estamos a ese interés por la matemática, la estadística y la informática, observables en obras como Ars Combinatoria, para grupo instrumental estrenada en el IRCAM, con el grupo L´Itinéraire, de Pierre Boulez, en febrero de 1980, que derivará en trabajos como Rhea, para doce saxofones; Sahara- donde pone claramente el manifiesto de una estética fauve y brutalista, próxima a los planteamientos de Xenakis, para orquesta y para electroacústica-, Rigel, para seguir con Oleada, para cuerdas y Hyades, una producción sonora que aporta la serie Zayin- séptima letra del alfabeto hebreo, que corresponde con el número siete de la cábala- destino a los integrantes del Cuarteto Arditti, en pura consonancia con esa insistencia las teorías de los fractales, que por esas fechas se consolidará como opción de indagación estilística. Proyectos de obligada mención serán la orquestación de la Suite Iberia (Albéniz), de la que dejará escritas seis de sus páginas y esta Coma Berenice , encargo de la Junta de Andalucía para ser estrenada por la Orquesta de Córdoba, dirigida por el cubano Leo Brouwer.
Cierra un ciclo breve e intenso en su música orquestal inaugurado años antes con Antar Atman, marcado por la violencia innata del autor que apenas cede un ápice en un concreto intervalo de tiempo en sus años creativos conformando un discurso de una lógica aplastante a pesar de las conflagraciones a las que fueron sometidas las fuentes sonoras. Capítulo de esas obras orquestales que se culminan con Sáhara, quizás la obra de mayor unidad por su secuencia ininterrumpida. El tono amargo se ratifica en la obra Coma Berenices, marcada por un exacerbado expresionismo. Sus trabajos orquestales se destacan por el empleo de masas sonoras compactas derivando hacia un gusto sistemático acentuado por el uso de clusters, aspectos que encontramos en Ligeti o Xenakis. Coma Berenices, se dio a conocer en una de las ediciones del Festival de Alicante, dirigida por Lucas Pfaff, y era una exposición de sonidos en los límites de la orquesta, empleando en ella sistemas de simulación fractales, métodos matemáticos y computacionales que generan estructuras geométricas complejas, que en el caso de la obra, hacía referencia a una constelación de hemisferio norte.
Ramón García Balado
Noè Rodrigo Gisbert / Adélaïde Ferrière.
Real Filarmonía de Galicia / Josep Planells
Obras de Francisco Domínguez, Rebecca Saunders y Francisco Guerrero
Colaboración con el Festival RESIS
Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela

Ningún comentario:
Publicar un comentario