28/05/2026

Orfeón Terra a Nosa, sesenta aniversario, en la Igrexa de San Francisco

 Igrexa de San Francisco, Santiago de Compostela


El Orfeón Terra a Nosa, conmemora su sesenta aniversario con una serie de conciertos que culminan en la Igrexa de San Francisco- día 31, a las 21´00-, con un programa que abarca obras desde Niccolò Zingarelli a Saverio Mercacante, J.C. Arriaga, G. Puccini y G.Donizetti, acompañado por su orquesta de cámara, bajo la dirección de Luís Martínez, teniendo como solistas a las sopranos Aida López y Ana Melikova; al tenor David Ferreiro y al barítono Pablo Nieves. Agrupación nacida al amparo del Padre Feijoo, en 1966, convirtiéndose e la veterana por excelencia, tras obtener galardones como el Primero de Polifonía de Torrevieja (1974), y realizando registros con la RFG o la OSG, con sus titulares correspondientes, siempre recurriendo a las temáticas de sus preferencias desde el Codex Calistinus, a la inspiración popular gallega, Juan Montes, Paulino Pereiro; Motetes, de Marcial del Adalid; especiales como el oratorio La Creación de F.J. Haydn, con la Orquestra da Comunidade Autónoma de Galicia, dirigida por Enrique Ricci y el bicentenario mozartiano(1991), con La Misa de la Coronación en Do M K. 317 y el Requiem en Re m. K. 626, con la Xoven O. de Galicia, de Joam Trilho, o maestros de capilla de la Catedral compostelana, como la Misa Solemne Unus Deus, de Melchor López, dirigida por Ros Marbà y destacando como solistas Nuria Rial, Miro Moreira, Mark Tevis y Gabriel Pérez-Bermúdez. En su 40 aniversario, Terra a Nosa, acompañado por la Capela Compostelana, también había realizado una gira, contando en programa  Vespro della Beata Vergine, de Claudio Monteverdi. Larga trayectoria pues y que actualmente está dirigido por Luís Martínez, quien siguió las docencias de Miro Moreira, Dominique Velard, Owen Reese, Peter Philips, Pier Paolo Scattolin, Arthur Carneiro, Constatin Alex, Bernard Valentin, Tu Shi Chiao o el maestro José López Calo. Fundador de Vox Stellae, al tiempo que colabora con la Capela Compostelana, Capela Antica, Capela da Catedral de Santiago o esta agrupación con la que está desde el octubre de 2023.

Niccolò Zingarelli (1752- 1837), con un par de piezas, el motete Christus factus est y la obra sobre la poética de Onofrio Minzoni Quando Gesù co´ll ultimo lamento, músico que había tenido entre sus alumnos a Bellini, Mercadante y Patrella, tras formarse en el Conservatorio napolitano de Sta Maria de Loreto, para triunfar en la ópera con Montezuma, que llevaría por teatros  de prestigio. Fue organista en la Capilla de la Santa Casa, de Loreto, antes de pasar a San Pedro de Roma, además  de las obras líricas, destacó por sus oratorios como La passione di Gesu Cristo; Meleagro, Il figliol, Baldovino o La riedficazione di Gerusaleme, entre otras misas.

Saverio Mercadante (1796/1870)  con Le sette ultime parole di nostro signore sulla croce, en sus ocho tiempos, desde la introduzzione, para coro y solistas hasta la Parola settima, obra que ocupa un mayor espacio, destacado compositor de óperas, tendría el compromiso de sus oficios sacros en la Capela de Novara, para la que iría destinado este oratorio, en el que se observan claros distanciamientos del peso de las demandas belcantistas, tan comunes en su colegas de generación, logrando con esta obra una aceptación inmediata. El Mercadante que ganará a los aficionados por obras como Il Giuramenteo, Le due ilustri rivali, Elena da Feltre o La Vestale, que conservará su vigencia a lo largo de los siglos y que por su personalidad, será un claro precursor de G.Rossini, junto a los grandes talentos como Mayr, o el anteriormente citado Zingarelli, se aceptan con creces sus pretensiones innovadoras, sin claros sobresaltos, gracias a sus rasgos estilísticos, auspiciados por una magistral factura, pendiente de las exigencias dramáticas del conjunto de su obras, óperas suyas, como Il Giuramento  e Il Bravo, remiten a libretos de Victor Hugo- Angelo tyran de Perdue- y J.F, Cooper -La Venitienne-quizás parte de la cumbre de los trabajos líricos,  que le convertirán en el ejemplo por excelencia de la escuela napolitana, dentro del que caben la serie de composiciones sacras, a la espera de posibles reediciones, un compositor que en sus años postreros, asistió a un período de menor consideración, por su actitud de repliegue, y que se constató en Orazi e Curiazi, Statira, Violetta y en Pelagio.

Juan Crisóstomo Arriaga (1808/26), compositor en centenario, tendrá O salutatis hostia, para tres voces masculinas y conjunto de cuerdas, obra de 1823, músico asentado en París y que recientemente en el Teatro Arriaga de Bilbao, se homenajeó con el grupo La Ritirata, de Josetxu Obregón, el capítulo de sus obras vocales, se conservan gracias a las ediciones que de ellas se han hecho, y que destaca por trabajos como dos arias; Edipo y Medea, la  escena dramática  Erminia, dos dúos All´ Aurora y Agar et Ismaël, destacando por su calidad dramática ésta última, que se conserva en forma manuscrita, obra estrenada en la Salle Gaveau, parisina en 1927, en un trabajo de consideración a este músico de vida corta, antes de hacerse en Bilbao, cuatro años después. Erminia, escena lírico-dramática, en un acto y dos cuadros, para soprano y orquesta, fue estrenada también en Bilbao, el 27 de enero, de 1888, año en el que se dará a conocer el duetto para tenor y bajo con acompañamiento de orquesta All´Aurora, cuyo título original sería Ma tante Aurore con texto en francés de Charles de Longchamps, obra con tres movimientos simples y un estilo dentro de la tradición clásica.

Giacomo Puccini- Requiem SC 76-, obra para órgano, viola o coro, encargo del editor Giulio Ricordi, de 1905, para conmemorar el cuarto aniversario del fallecimiento de Giuseppe Verdi, a propuesta del Consiglio d´Admintrazzione de la Casa di Riposa  di  Milano , con estreno el 27 de enero en la Capella della Casa di Riposa, con una recuperación muy posterior, el 20 de marzo de 1980, en el mismo lugar. Incursión dentro de un género en el que solo compuso por estricto compromiso y por razones de personal afecto, una interpretación posterior, se ofrecería en el Conservatorio de Milán,  en el mes de diciembre de 1974.

Gaetano Donizetti- Tunc acceptabis A. 703 – quien tendría en mente a Bellini, para piezas de este estilo, en el que también incluiría esta Fuga Finale: Tunc Accetabilis, sobre un  tema incisivo y perspicaz, que alterna legato y stacatto, de importante exigencia técnica. Las obras sacras del autor, partirían de un Ave Maria, a demanda de Fernando I de Austria, con la esperanza de probar fortuna, al igual que otros compositores italianos del momento, y en el que entregaría por necesidad composiciones de carácter litúrgico, marcadas por su árido escolasticismo en los coros, un vago sentimiento operístico y un brillo en los solos, con diferencia de las urgencias de los textos. Obras como Dixit Dominus, que recurre a una inspiración mozartiana, un ideario que comenzará a decaer, después de 1824.

Ramón García Balado

Ningún comentario:

Publicar un comentario

Orfeón Terra a Nosa, sesenta aniversario, en la Igrexa de San Francisco

 Igrexa de San Francisco, Santiago de Compostela El Orfeón Terra a Nosa , conmemora su sesenta aniversario con una serie de conciertos que ...