Teatro- Cine Alfonsetti, Betanzos
Cita en el Teatro- Cine Alfonsetti de Betanzos, para seguir el programa que nos ofrece el grupo Das Kolorit- día 12, a las 19´00h-, grupo integrado por Jaume Guri Batlle (violín), Sophia Schambeck (flautas de pico), Mariona Mateu Carles (violón), Leon Serafín Jänicke (tiorba y guitarra barroca) y Rosalía Gómez Lasheras (clave), tras haber seguido un recorrido por la villa monumental de Betanzos (16´00), un entorno relevante del Antiguo Reino de Galicia que conserva conjuntos monumentales de singular interés, para un programa eminentemente instrumental de comienzos del Renacimiento, músicas ligadas con el acompañamiento de polifonías vocales, momento en el que surgirá un lenguaje propio marcado por los basso ostinati como soporte de la variación, convirtiéndose en un medio ostentoso de privilegiar la muestra de la destreza y la creatividad. Virtuosos habrá que publique tratados dedicados a instrumentos concretos, fijando términos como glosar, disminuir o passeggiare, esa técnica de enriquecer una línea melódica o armónica mediante la incorporación de nuevas notas, sobre numerosos ejemplos prácticos que ilustran esas técnicas. Un programa del día que nos acerca a músicos como Salomone Rossi (1570/ 1630)- Sonata Ottava Aria E tanto tempo hormai, de Il quarto libro de varie sonate, 1642- procedente de Mantua y perteneciente a una antigua familia judía en los tiempos de los Gonzaga, llegando a ser violinista de la Capilla Ducal, durante un largo período. Destacaría por sus salmos polifónicos en hebreo, con frecuencia para doble coro, dentro del estilo veneciano; la entonación de un solista, precedía con frecuencia a un tutti vocal, por avatares de la vida, se vio obligado a huir tras la invasión del ducado de Mantua y es posible que muriese tras la peste del año 1630. Andrea Falconieri (1585/ 1656)- La Benedetta (Il Primo libro di Canzone, sinfone, fantasie…1650 e Il Rosso, Brando, de la misma colección-, un napolitano, laudita y compositor, que sucedió en el cargo a Santiago Garsi, en la corte de Parma, antes de trasladarse a Florencia y Roma, siendo contratado en la corte de Módena y que posiblemente llegó a visitar España. Durante años, fue maestro de corte en Nápoles, publicando Vilanelle a 1 y 3 voces, con tablatura para guitarra y un libro de Sacrae modulationes, a 5 y 6, voces, entre libros de Canzone, Sinfonie, Capricci, Brandi, Correnti, Volte per violini y Viole overo altro Strumento, con basso continuo. Girolamo Frescobaldi ( 1583/ 1634)- Canzon prima à canto e basso, de Canzoni da sonare, 1634-, organista y clavecinista, además de cantor, alumno de Luzzaschi y acogido en la Ac. de Sta Cecilia (Roma), que le permitiría ciertas ausencias, como la de dejar el órgano de Sta María in Trastevere, músico que no llegaría a inaugurar nuevas formas instrumentales llevó a sumo nivel las propias del momento- Canzona, Toccata, Ricercar, Fantasía, Variaciones (Partite), extendiendo el uso de las construcciones ternarias, a 5, 6 y 7 secciones, sobre compases diferentes. El fugato fue un procedimiento explotado incluso en sus Caprices y en las Canzione francesa. Los Balletti, resultan suites de danzas (courantes, gallardas, pasacalles, chaconas), en una conjunción de grandes variaciones sobre basso ostinati, conocidos con la melodía acompañada. El órgano y el clave, dominan junto a obras religiosas mientras que los madrigales y los fragmentos de misas, a dos coros y ocho voces, no precisan de acompañamiento instrumental. El maestro tomó elementos de su estética que reposaban esencialmente en la melodía, tanto de sus predecesores como de sus contemporáneos, como Gabrieli o Trabaci, quien había editado una colección de Ricercare, Caprici, Toccate y otros estilos similares. Tarquinio Merula (1594/ 1665)- Ballo detto Eccardo (Canzonie overo sonate concertante per chiesa e cámara Op. 12 y la Ciaccona (Canzoni overo sonate concertate per chiesa e camera, del mismo grupo, obra de 1637. Violinista de Cremona, además de organista y compositor, personaje de un talante inestable, incapaz de conservar sus plazas durante largo tiempo, paso un tiempo en la Capilla de Sigismundo III, en Varsovia, disfrutando de un período apacible antes de pasar a Santa María La Mayor, en Bérgamo, fue miembro de la Ac. de la Ac. dei Filomusici y caballero del Toisón de Oro. Publicó en Venecia Il Primo libro de motetti e sonate concertati y el Libro secondo de concerti spirituale, junto a la serie de madrigales y de Canzonette, contribuyendo al desarrollo de la ópera veneciana, con La finta savia (1643), dejándonos piezas instrumentales como recopilaciones de Canzoni, para violín, a varias voces. Maurizio Cazzati (1616/78)- Passacaglio (Trattenomient per camera d´arie, correnti, e balleti Op. 22 (1660)- maestro de capilla en San Petronio de Bolonia asistiendo a las reformas necesarias aunque las oposiciones no tardasen en llegar por mediación de Lorenzo Petri, quien ocuparía esa misma plaza, y por Giulio Cesare Arresti, las polémicas desencadenadas dejarán como resultado su Missa primi toni Op. 17, en esos intervalos, dejará obras como los Salmi da capella Op. 33, sometidos a críticas agudas durante la serie de conflictos consiguientes, de los que se defendería con elocuencia, actualmente, es valorado por las obras instrumentales – canciones venecianas y recopilaciones de danzas como las Correnti e balleti alla francese e alla´itagliana y otra serie de sonatas como las destinadas a cuerdas y trompetas Op. 35 que se escuchan regularmente en los servicios de San Petronio. Francesco Rognoni Taeggio (c. 1570/ 1626)- Vestiva I colli passeggiato, modo difficile, de Selva de varii passaggi (1620)- dotado instrumentista (violín, viola y flauta), fue autor de este importante tratado Selva di varii passaggi, tramado entre disminuciones de piezas vocales a la par que instrumentales, manejándose con recursos imaginativos como golpes de arco complejos, y de los que sacará partido su hijo Riccardo, instrumentista y autor de tratados didácticos que le servirán para ampliar las mismas perspectivas de ingenio. Estuvo al servicio del príncipe de Massenaro y fue director de música en la corte milanesa. Diego Ortiz (1510/70)- Recercada secunda, del Tratado de glosas, 1553-, autor de ese sobresaliente tratado (1553), que sentaría precedentes para indagaciones posteriores que impregnarán a sus seguidores, en músicos como Franceso Rognoni, e incluso Bartolomé de Selma y Salaverde, que ayudarán a una mayor divulgación de su ideario. Orlando di Lasso (1532/94)- Susanne un jour, LV98 (Tiers livre des chansons à 4, 5, et 6 parties. 1560)-, músico franco- flamenco figura señera de su época, destacando ya desde sus comienzos por su villancicos, sus moresques, inspirados en obras de músicos de menor relieve, como Baseo, Fontana o Nola, sus madrigales y canciones aisladas, propios de colecciones como la que esta vez se elige, caben entre el ciclo de motetes latinos aislados, el autor perpetuó el simbolismo de los textos y la técnica del ostinato, que Clemens non Papa había llevado a su máxima expresión, en su punto de perfección. Sus madrigales y canciones, optarán a la máxima expresión manteniendo la importancia de su género casi hasta la desaparición del mismo, antes de la aparición del género monódico. Francesca Caccini (1587/ 1640)- S´io men vó, de Il Primo Libro delle Musiche, 1618-, ilustre familia de músicos, recibiendo ella el nombre de La Cecchina, hija mayor de Giulio, y su heredera musical directa, siempre al servicio de los Medici, lo que le permitiría realizar grandes giras, también con su pareja Giovanni Battista Signori, junto a los Medici, compuso sublimes divertimentos como su ópera La liberazione di Ruggiero dall´isola d´Alcina (1625), dedicando su primer y único libro de chansons y dúos al cardenal Carlo de Medici, en 1618. Una voz la suya, particularmente idiomática por los recursos de su cromatismos sublimes. Francesco de Layolle (1492/1540)- Doulce memoire, de Le parangon des chansons, quart livre, 1539- , una perla para relamerse gracias a su impregnación de hipersensible estado de arrobo, organista y compositor acogido con reverencia como m.c., por Benvenuto Cellini, antes de asentarse en Lyon, en donde colaboró con el impresor Jacques Moderne, llegando a publicar obras como Venticinque canzoni a 5 v, o las Cinquanta canzoni a 4, v, junto a una serie de misas, motetes, canciones y madrigales. Su hijo Alemano, tomaría el testigo de sus iniciativas. Johann Hieronymus Kapsberger- Passacaglia, del Libro quarto d´intavolatura di chiatarrone, 1640-, aquel virtuoso del laúd, que pasó casi toda su vida entre Venecia y Roma, llegando a formar su propia academia, editando con precisión una importante recopilación de piezas para chitarrone, sin renunciar al repertorio vocal desde lo sacro a lo profano, recibiendo la consideración de poetas como Giulio Rospigiosi o el ilustrado Athanasius Kircher, además de recibir la protección del Papa Urbano VIII. Destaca su tratado para chitarrone Il Kapsberger della musica, desaparecido en gran parte y que resulta parejo de recopilaciones de obras para laúd. Bartolome de Selva y Salaverde (c. 1595/ d. 1636)- Vestiva i colli (Canzoni, fantasie e correnti, 1638- aquel virtuoso agustino destacado bassoniste que ejerció en la corte del archiduque de Innsbruck, durante un par de años, dejando como compositor el Primo libro de canzoni, fantasie & correnti, Venecia (1638), dedicado al arzobispo de Breslau, al que añadirá el grupo de Canzona a 4, sopra battaglia, que incorpora fanfarrias de temple militar con detalles de batallas españolas y portuguesas, una muestra de su habilidad como fabricante de instrumentos. La decadencia de Mantua, hacia 1630, hizo que compositores como Maurizio Cazzati y Merula, mantuviesen la tradición trabajando sobre piezas más extensas y complejas, al igual que Francesca Caccini, paradigma de la corte de Florencia.
Ramón García Balado

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