07/08/2026

Patrín García-Barredo, pianismo de Manuel de Falla, en el LXVIII Curso U.I. de Música en Compostela

 Conservatorio Profesional de Música, Santiago de Compostela


 Indagación en forma de charla a cargo de Patrín García-Barredo en el Conservatorio Superior Profesional de Música- día 10 a las 16´30 h.-, bajo el reclamo  Música y y pianismo en la Fantasía Bética de Manuel de Falla. Patrín García- Barredo, a la que tuvimos como concertista el año pasado interpretando obras de Enrique Granados, con los Valses poéticos, Frederic Mompou, con Suburbis; Manuel Carra, con Siete cantos en estilo popular; Cristóbal Halffter, con El ser humano muere solamente cuando lo olvidan e Isaac Albéniz, con dos piezas de la Suite Iberia, se formó en el Conservatorio Superior de Música de Madrid, donde obtuvo el Grado Superior, con el Premio Fin de Carrera, siendo becada por la Chase Mannhatan Bank, la Philharmonia Orchestra of London, el Ministerio de Cultura Español, el Leverhume Trust, ampliando en sus estudios con F. Wibaut, en la Royal Academy of Music, de Londres, con Josep Colom, en la Universidad de Alcalá de Henares, con F.Solter y D. Varsi, en la Music Hochschule de Karlsruhe, ampliando al mismo tiempo con Paul Badura-Skola, Joaquín Achúcarro, Vlado Perlemuter, Bruno Canino, Dmtri Bashkirov, F.Rados y Maria Joâo Pires. Su carrera como concertista la llevó a los centros por excelencia desde el Teatro Real, al Palacio de Música de Cantabría, el Auditorio Nacional, el Palau de la Música Catalana, entre giras europeas que ayudaron a consolidar su carrera colaborando con formaciones como la O.S. de Munich, la O. Bach de Moscú, la Westdeutscher Rundfuck, la Süddeutcher Rundfuck, y participó en la grabación de la integral de sonatas para piano de Mozart. En 2017, obtuvo el título de Doctor Honoris Causa, por la Universidad Alfonso X El Sabio, en Madrid, en donde presentó su tesis: La labor del intérprete previa a la realización de una obra musical, especializada en la docencia, complementa esta labor con sus compromisos artísticos, siendo invitada a impartir cursos y talleres en diferentes ciudades españolas de forma regular en citas como Música Activa, en Aragón; De mar a mar, en Andalucía o Forum Musikae, realizando colaboraciones con la Universidad de Los Andes, de Bogotá o la Summerakadekie del Mozarteum, de Salzburgo.

La Fantasía Baética, de Manuel de Falla, es para Federico Sopeña es obra con la que se cambian los signos de una composición curiosamente impopular, sabido es que Arthur Rubinstein la abandonó y solo el autor desde su querida Granada, consultaría con pianistas españoles como Pilar Bayona o Ricardo del Pueyo, comenzaría a que el reto fuera posible, para llegar a ser lo que hoy es una realidad en el repertorio de todos los pianistas españoles importantes, a los que hay que añadir su frecuencia en los programas de Concurso Internacional PalomaO´Shea. Componente fundamental de la estructura del exotismo en una relativa brevedad que se hace máxima intensidad con los números de la Suite Iberia, de Isaac Albéniz. La salida a la forma grande, es obra de los que pasaron por la Schola Cantorum, con Joaquín Turina a la cabeza, pero no podemos olvidar que lo mejor del piano del sevillano, el de Mujeres españolas, por ejemplo, no es excepción a la norma de la brevedad intensa. Hay que distinguir entre fantasía, como un signo de improvisación, casi siempre virtuosística, con espontaneidad no castigada de la fantasía obra de duración intermedia que arranca en parte de la Fantasía cromática de Johann Sebastian Bach y de la Fantasía en Do m. de W.A. de Mozart, para hacerse grande y peleona contra el formalismo, en tres cimas del piano romántico: la Fantasía del viajero, de Franz Schubert; la Fantasía en Do m., de Robert Schumann o la Fantasía en  Fa m., de Chopin. La Fantasía Bética liga directamente con El Amor Brujo, y pone un poco entre paréntesis la andalucía alegre de El sombrero de tres picos. El punto de partida es algo que pertenece radicalmente al exotismo: la danza.

Falla lo ahonda hasta espiritualizarlo de manera singularísima, porque en la inexorable primacía del ritmo, se logra un carácter mágico de encantamiento: la colocación del bellísimo intermedio en forma de guajira adquiere función de contraste, las conversiones de la danza en copla son precisamente el signo del carácter telúrico. La fuerza mágica de encantamiento de esa insistencia obsesiva viene de la enorme originalidad y actualidad del piano, radicalmente espacial, hecho de tensión contra la misma fluencia del tiempo sin excluir la real violencia: la irrupción de los glissandi sobre el arpegiado nos hace recordar aquello de las alas de arpa, en apreciación de Joaquín Rodrigo, las esencias de la guitarra trascendiendo punteados y rasgueados, intercambiando las esencias de la copla y de la danza creando un piano único que Federico Sopeña veía a través de un sencillo análisis mucho menos complicado. La Fantasía Bética es una doble despedida al tema andaluz y a Madrid. El sueño de Granada se realiza y no es una simple despedida. Muertos sus padres y garantizada la compañía de por vida de María del Carmen, ¿qué le podía ilusionar de Madrid? Lo que sí se podía reprochar al Madrid de estos años es una real indiferencia, cuando no hostilidad salvo excepciones. Todo ello es anterior al éxito europeo de El sombrero de tres picos, pues las críticas al Corregidor y la Molinera, fueron efectivamente simpáticas, pero no trascendentes. Hay un real consuelo en la amistad con Adolfo Salazar, que si en principio le vemos como discípulo que consulta sus obras, pronto siguiendo una ley ineludible, siendo un crítico volcado sobre su obra.

Ramón García Balado

Fotografía ©Xaime Cortizo 

Ningún comentario:

Publicar un comentario

Concierto de alumnos del LXVIII Curso de Música en Compostela

  Hostal de los RR.CC., Santiago de Compostela Concierto de alumnos del LXVIII Curso de Música en Compostela en el Hostal de los RR.CC- dí...