San Miguel dos Agros, Santiago de Compostela
Nel Laberinto degli affetti, reclamo del Ensemble Cantillo dentro del XI de Lugares e Órganos- Igrexa de San Miguel dos Agros, día 1, a las 20´00 h-, afectos en tránsito no Seiscento italiano, una agrupación integrada por Verena Grundner, flauta de pico, guitarra barroca y fundadora del grupo; Patricia Nägele, flauta de pico; Petra Szovák, flauta de pico y fagot barroco, además de Marco Primultini, órgano y clave. Esta formación residente en los Barocktage de la Stift Melk, es un grupo multiistrumentista dentro los estilos de viento, en combinación con los tecla, que deja como resultado una larga experiencia fuera de Austria. Pronto darán a conocer su proyecto Circo Musical Cantillo, que combina estilos barrocos con acrobacias circenses, en un reto por crear experiencias renovadoras. Tres afectos entran en juego esta vez, a partir del Seiscento, el festivo, el salvaje y el eólico, una atmósfera que combina el esplendor del Ballo del Granduca, dos ostinati, muy conocidos del primer barroco, con piezas como la Toccata cromática y una folía, en un pleno de elementos contrastantes cara a colorismos más oscuros, que dejan espacio a la melancolía. Un tránsito entre luces y sombras, dentro de una intensidad expresiva, de piezas musicales que se entrelazan de forma natural.
El Ballo del Granduca, nos acerca a Jan Pieterszoon Sweelinck, célebre organista, pedagogo y compositor holandés que vivió en Amsterdam, ocupando la plaza de la Oude Kerk, puesto que legará a su hijo, pesando en gran medida la influencia que ejercerá sobre sus seguidores, músicos como Andreas Düben, Peter Hasse, los Scheidt, Paul Siefert y Heinrich Scheidemann, que llegarían a ser los pilares de la escuela organística alemana del Norte, siendo muy demandado como experto en la reparación y recuperación de órganos. Su obra tendría gran divulgación en forma de manuscritos, que serían escasamente divulgados, con el peso añadido de que una mayoría acabarían perdiéndose. Buena recepción tendrían los ciclos de variaciones inspiradas en los virginalistas ingleses a los que se añaden la serie de ingeniosos corales, ese repertorio vocal que conocería mejor suerte, en los que dominan los destinados a las Polifonías sobre el psalterio de Ginebra, aparecido en 1597, en los años finales de su vida, piezas a cinco voces, la mayoría a cappella, escritas en francés, destinadas para los servicios calvinistas privados, de la burguesía de Amsterdam. Tema aparte serán las Cantione sacrae (1696), dedicadas a la liturgia católica, para ampliar con la recopilación de sus chansons (1594 y 1612). Digno de tener en cuenta, en este género del Ballo del Granduca, es Emilio d´Cavalieri (c. 1550/1602), activo en la corte de los Medici y que fue uno de los primeros maestros dentro del estilo monódico, mientras dinamizaba oficios de responsable de coros, danza y coreografía, destacado por sus virtudes como avezado diplomático, oficio que repartirá entre las distintas cortes y el papado. Para ejemplo, el éxito logrado en 1599, gracias a sus intermezzi, dedicados a las festividades de los esponsorios de Marie de Medici y de Enrique IV, o los de Ferdinando Primo de Medici y Cristina de Lorena. Muy a la par de pastorales como la compuesta en octubre de 1600, L´ Eridice, de Rinuccini y Peri. Perteneció al cenáculo de poetas y músicos reunidos en el entorno de Bardi, en los que sobresalían animadores de espectáculos destinados al Gran Duque de Toscana. Junto a Peri y Caccini, abondo en el ámbito del llamado recitativo parlato en el bajo cifrado, que trabajará profundamente en sus misas y en el estilo de las pastorales de Bardi, Tasso y Laura Guidiccioni (Aminta, 1590), entre otras. Muchas de sus obras fueron dedicadas a la soprano de la corte Vittoria Archilei, alardes de virtuosismo y puro símbolo en las ornamentaciones, en trabajos modélicos como La Rapressentatione di Anima et di corpo, estrenada en Roma en febrero de 1600, ante los miembros del llamado Sacré Collège. La Rapressentatione contiene un conjunto de madrigales y cantos en métrica de danza, primera obra dramática compuesta con música para tener una partitura impresa y la primera en ofrecer un bajo cifrado.
La folía, tiempo importante de Nel laberinto degli affetti, es una de las formas más curiosas en la evolución de la música, estilo de danza de posible procedencia portuguesa que guarda elementos en común con otras vecinas, algunas dentro de los reclamos de fertilidad y de las que existen distintas melodías, muchas usadas en forma de danza, con ejemplos como aquellas que pervivieron a lo largo de tres siglos, melodismos muy populares que se incorporarán a obras de concierto con casos tan notables como el de Arcangelo Corelli, que desarrollará en sus trabajos más conocidos. Durante largos períodos los compositores, uno tras otro, emplearon estas formas melódicas casi siempre en forma de aria y variaciones, siendo la Romanesca un caso digno de mención. Un hecho que puede llegar a parecer insólito si observamos la simplicidad de la melodía (su ámbito general no sobrepasa una quinta justa), como también llama la atención la circunstancia de que muchos de esos compositores usaran el mismo bajo. Corelli empleaba una melodía y su bajo, en su conocida Sonata nº 12, para violín y clave (con bajo cifrado); esa sonata no es más que una especie de variación y bajo de la folía, la pieza especialmente conocida dentro del gran repertorio. De entre los grandes nombres no dejan de sorprendernos talentos como los de Juan Ponce, Giovanni Stefanini, Carlo Milanuzzi, Gaspar Sanz, Enrico Schmelzer, Pasquini, D. Scarlatti, J. S. Bach, alcanzando en épocas recientes a S. Rachmaninoff y un extenso listado de compositores.
En disposición de repertorio, una entrada con L´Allegro/Il Festivo, con cinco obras: Claudio Merulo (1533/1604)- Toccata in Fa-; Andrea Falconieri (c. 1586- 1656)- L´Austria. Canziona echa para el Serenisimo (Napoles, 1650); Biagio Marini (1594- 1656)- Sonata in ecco con tre violini (Venecia, 1629) -; Andrea Falconieri- Brando dicho el Melo- y Giovanni Battista Buonamente (1595- 1642)-Ballo del Granduca-, para pasar a Il Selvaggio/L´Agitato, con cinco piezas: de Emanuell Soncino (c. 1600/ c. 1660)- Toccata cromática-; Maurizio Cazzati (1616/78)- Capriccio detto il Fantuzzi-; Francesco Turini (1590/ 1656)- Sonata a tres Il Corisino-; Diego Órtiz (c. 1517/c. 1570)-Recercata Primera- y de Andrea Falconieri, folías echa para mi Señora Doña Tarolilla de Carallenos. Un tercer bloque a partir de Il Melanconico Pensieroso, que reserva de Bernardo Storace (1637/ 1707- Ricercar di ligature-; Giovanni P. Cima (c. 1570/ 1630)- O vos omnes-; Andrea Falconieri- La soave melodía e sua corrente-; Diego de Ortiz, con la Recercada segunda sobre La Spagna, completando Biagio Marini, con Passacaglio á 3 & á 4 (Venecia, 1655).
Ramón García Balado

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