08/07/2026

Dúo Pavageau- De Diego dentro del Curso Airas Nunes

 Teatro Principal, Santiago de Compostela


Concierto en el Teatro Principal día 10, a las 20´30 h-, con el Dúo Pavageau-De Diego, ofreciendo obras de L.v Beethoven, W. A. Mozart y Maurice Ravel, un dúo con estudios en la Musikarmonie Basel, tras probar una primera experiencia con la interpretación del Quinteto con piano en Fa M. de Johannes Brahms, habiendo tenido como maestros a Reiner Schmidt, Anton Kernjak, Philippe Graffin y Jorg Andreas Bötticher, otras experiencias en trío, les llevaron a interesarse por obras de D.Shostakovich, G. Tailleferre y Toru Takemitsu.  Javier de Diego Bermejo, estudio en el Conservatorio Superior de Madrid, en el HMDK Stuttgart, la Liszt Ac. de Budapest, teniendo también como maestros a Patrín García Barredo, András Kemenes y Claudio Martínez Mehner, ampliando con Edoardo Torbianelli, en estilos barrocos en la Schola Cantorum Basiliensis.  Rebecca Pavageau, pasó por la Haute École de Musique de Lausane, donde tuvo como maestro a Tomo Keller, igualmente amplió en la Musikakademie Basel, con Reiner Schmidt, y en repertorio barroco con David Plantier, además de recibir asesoramientos de Silvia Simionescu y Anna Gebert.

Beethoven- Sonata para violín y piano en Sol M. nº 3, Op. 8- obras en tres tiempos a partir de un Allegro assai, marcado por unos enérgicos pasajes al unísono que impregnan todo el movimiento, con un segundo tema que surge tras una infrecuente pausa, que se decanta por un aire de delicadeza preparando el consecuente desarrollo, entre fusas que garantizan la vitalidad rítmica que se decide por un aire tenaz, pasando a un tempo  di menué ma molto moderato e grazioso, más cercano por su longitud y trazado a un estilo de Andante, que al típico tempo de danza breve, pleno de gracia y distensión que poco conserva de las formas dieciochescas, hasta el extremo de ser calificado como un minuet estilizado e idealizado , en el que el violín hace aflorar las inquietudes como un motu perpetuo. El Allegro vivace, queda confirmado como un cambio enérgico con una serie de destellos propuestos por el teclado,  que evocan ritmos de unas danzas rusas, una serie de intuiciones de consideración en atención a su dedicatario Alejandro I, afortunado y desagradecido a doble banda, de lo que sería un tríptico en la  relación de sus obras.

Respecto a la dedicatoria de esas tres sonatas del Op. 30, al zar Alejandro I, biógrafos habrá que avancen la hipótesis de que Beethoven no solo la  gratitud del soberano, sino cuando menos una excepcional compensación, aunque todo ello no deja de arrastrar sus dudas; cuando en 1841, el músico compuso una polonaise  para la zarina, a la que se añadirían esos emolumentos debidos por las sonatas y que alcanzaría un total de unos 50 ducados, se le llegó a preguntar cuánto había recibido en el pasado por aquellas obras, la respuesta descubriría que el autor no había recibido ni siquiera unas palabras de agradecimiento, una comparación que recordará al monto que se le concedería por la polonaise, cien ducados.

Mozart- Sonata en Mi m. K. 304-del año parisino de 1778, junto al aria K. 310, obra que vio la luz en el ingrato período de los días postreros de su madre, aspecto que trasluce en la melancolía del primer movimiento en el que desarrolla un desarrollo delicado y a la vez inflexible, por su trama de contrapunto, y más todavía en algunos aspectos de minué, una obra maestra de esta forma estilística, siendo el símbolo de un desconsuelo romántico y hasta schubertiano. No llega a caer en lo patético, destacando por su comedimiento observable en el breve destello beatífico y misterioso de ese minué. Desgarradora resulta la carta enviada al abad Bullinger, amigo de la familia, y acompañante en el llanto del amargo momento, en un escrito enviado a medianoche en el que confiesa: Mi madre, mi querida madre, ya no existe. Dios la ha llamado con él; lo sé, y por eso acato su voluntad. Él me la había regalado, él me la podía quitar, imagínese toda la agitación, todos los afanes y todas las angustias de estos últimos catorce días. Entretanto le ruego que me haga un breve favor de amigo: que vaya preparando gradualmente a mi padre para la triste noticia. Con este mismo correo le escribo también, pero diciéndole solamente que está gravemente enferma.

Maurice Ravel-Sonata para violín y piano nº 2, en Sol M.-estrenada en la Salle Erard con George Enescu y  el autor al piano, mediando en contacto con Béla Bartók, última obra cameristica que se caracteriza por una sobriedad extrema cediendo la voluntad individualizada a cada uno de los intérpretes, en lo relativo a los timbres y a los registros expresivos, El Allegretto, es el movimiento más desarrollado cuya exposición alcanza cuatro temas, un primero de carácter pastoril propuesto por el piano y que será relevado por el violín; un segundo condensado en una frase corta encabeza por staccatos, con notas añadidas del violín, a distancia de quinta del piano; el tercero expresivo precedido de una serie de acordes perfectos  yustapuestos por el teclado, con tintes de solemnidad y que acerca al comienzo y una reexposición precisamente breve confiada al violín en un grato cantabile que se diluye en un fugato.  Segundo movimiento Blues (moderato, en La b M.), una especie de blues lento que observa influencias jazzísticas, por las modas imperantes que evocan los sonidos del saxofón o el banjo, sonando el violín como un guiño a esas formas musicales, se llega a afirmar por una síncopa a modo de ostinato rítimico, añadido al recurso de sucesivas séptimas menores y de acordes de subdominante, tan propios de las músicas negras, como una influencia de la impregnación recibida por los músicos franceses como un débito voluntariamente admitido. El Pertetuum mobile (Allegro en Sol M.) queda como el movimiento más breve que se inicia con un tema en staccato tomado del primer tiempo, cerrando con una entretenida evocación del tema bucólico. Las notas repetidas y los arpegios del violín desvirtúan ligeramente el virtuosismo mientras que el piano aparenta distanciarse, en un juego de pretensiones decorativas sin mayores pretensiones, una sensualidad estricta que consuma el ideario estético de la obra.

Ramón García Balado

Ningún comentario:

Publicar un comentario

Dúo Pavageau- De Diego dentro del Curso Airas Nunes

  Teatro Principal, Santiago de Compostela Concierto en el Teatro Principal día 10, a las 20´30 h-, con el Dúo Pavageau-De Diego , ofrecien...