Facultade de Xeografía e Historia, Santiago de Compostela
Tres intérpretes para el concierto de Fin de Curso de la EAEM, en el Paraninfo da Universidade- día 2, a las 19´30 h- el clarinetista Antonio Martín Hernández, el chelista Javier Nicolás Casamayor Camacho y la percusionista Lola Olmo. Antonio Martín Hernández, tendrá la Sonata para clarinete y piano en Fa m. Op. 120, de Johannes Brahms, obra en sus tiempos Allegro Apasionato, con su pasión reconcentra en la que emana un perfecto equilibrio definido por la abundancia de apuntes melódicos y una milagrosa floración de seis ideas temáticas , con una coda de una dulzura confidencial; el Andante un poco adagio, se reparte en tres partes moderadamente desarrolladas dentro de un elevado tenor melódico, tiempo de excepcional gracia y de una dimensión meditativa; el Allegretto gracioso resulta una especie de scherzo apaciblemente pastoral, de un efecto inconfundiblemente personal con un aire danzante; El Vivace, observa por el contrario un forma de rondó que toma cuerpo a través de episodios libremente construidos y encadenados, una forma rapsódica que hace difícil cualquier intento de análisis. Estamos en el grupo de dos sonatas para esta combinación y que en esta es fácil la ideal y transparente coherencia de un retrato psicológico que asciende desde las tinieblas a la luz a través de una sutil y gradual clarificación del estado de ánimo, un retrato muy del gusto del autor. Jean Françaix, con el Tema con variaciones, obra de 1974, de un compositor que ha dejado un rico legado de obras camerísticas como Divertissement, los quintetos, el octeto , para clarinete, trompa, fagot, dos violines, viola, chelo y contrabajo, repertorio en el que ha logrado sus mejores trabajos , mientras que dentro del género lírico, sería apreciado por ballets, algunos ofrecidos en la Ópera de París y óperas como El Diablo cojuelo, estrenada en la casa de la Princesa de Polignac; La mano de gloria, La princesa de Cléves y el trabajo para el cine Si Versalles m´etait conté, además del oratorio El Apocalipsis de San Juan. Había sido alumno de Nadia Boulanger, desde 1922, mientras era pianista acompañante de conciertos en ciudades francesas, presentado de joven una sinfonía que estrenaría Pierre Monteux, que recibiría una respuesta de rechazo. Para acompañarle, la pianista Eriko Ishimoto, un clarinetista que procede del aula de Vicente López.
El chelista Javier Nicolás Casamayor, el Adagio y Allegro para chelo y piano, Op. 70, de Robert Schumann, obra que tuvo distintas versiones como la destinada para trompa y piano, que se encontraría en la inspiración del compositor y que dejará razones en la Romanza y Allegro, Schumann sentirá la plenitud de estas posibilidades y que en algún momento recordará al Adagio de su Segunda Sinfonía, resultando un nocturno apasionado de gran poesía que se encadena a un Rondó vivo y excitante, de tipo concéntrico A-B-A-CA-B-A, rico en trazos brillantes, tresillos de notas repetidas, arpegios y sonidos llenos de atractivo. El director Ernest Ansermet, hizo una orquestación del acompañamiento pianístico que el virtuosismo concertante del instrumento solista justificaba plenamente la idea. F. Joseph Haydn, con dos tiempos del Concierto para chelo y orquesta nº 2, en Re M. composición objeto de duda durante mucho tiempo, en lo relativo a su autenticidad a pesar de que la partitura había sido editada según el manuscrito original del autor, como Op. 101, por André Offenbach, en 1804, y por tanto en la vida de Haydn, se creyó que era obra de Anton Kraft, primer chelista de la orquesta del príncipe Esterhazy, desde 1778, el concierto ha pasado por diversas vicisitudes, siendo transcrito para flauta por Carl Friedrich Ebers, y en 1890, el compositor y musicólogo belga François August, modificó y amplió su sencilla orquestación – dos oboes, dos trompas y cuerdas-, adaptándola al gusto de finales del siglo XIX, versión falseada estuvo vigente hasta avanzados los años treinta del siglo XX. El descubrimiento de la partitura original en 1953, la fechada en 1783, y conservada en la Biblioteca Nacional de Viena, disipó todas las dudas que arrastraba la obra, restituyendo la evidencia de su genuino autor. El Allegro moderato comienza con un tema pausado y melódico; el Adagio se abre con un movimiento de tres notas tomadas del tiempo anterior.
Lola Olmo, alumna de Vicente Faus, ofrece piezas de percusión de autores por desconocer para la mayoría de los aficionados, Russell Wharton, con Kingdoms , para caja, electrónica y vídeo, especialista en multimedia y arreglista, con obras premiadas como The Cavaliers Drum August Corps, Premio Fred Sanford, también Rhytms, merecedora del WGI Percussion Independent World, músico de Tennessy, recibió la primera consideración del BOA Grand Nation, y su evolución artística le permitió relacionarse con artistas como John Fatoya, Kevin Bobo, Michael Spiral, Steve Houghton, F.Q. Phan, Aaron Travers, Joey Carter o Martin Blessinger. Peter Klatzow (1945/2024),- Dance of earth, para marimba sola, pieza de 1988, compositor sudafricano que ejerció en la Universidad de Ciudad del Cabo, y en la Waterford School Kamhlaba (Swazalandia), recibiendo asesoramientos de Bernard Stevens, en composición y de Gordon Jacobs, en orquestación además de piano con Kathleen Long, pasó un periodo por Italia en el año que surgió el Covid 19, lo que le obligó a volver a su país mientras fue preparando obras como Still Life with moorberams, de 1975; Piano pieces; moments of Night, largo ciclo repartido entre 1968 y 1982, los seis sin conciertos para marimba, su especialidad por excelencia, en realidad, dentro del conjunto de su legado, se aprecia el compromiso con Paul Klee, al que se siente próximo por las texturas de sus colores. Luis Tabuenca- Corrección (solo para vibráfono y acompañamiento de gota de agua) compositor con formación en el CSMA de Zaragoza, y en la ESMUC, de Barcelona, pasaría por Amsterdam y San Diego, en los Estados Unidos, asistiendo a las docencias de Steven Schick, Philippe Manoury, Mark Dresser, Rebecca Saunders, Carola Bauskoft, Christian Diesersein, Tristan Murail, Miquel Bernat o A. Schubert, logrando un alto nivel de resultados en su especialidad de percusionista, tras ser compositor en residencia en centros neoyorquinos, en la Universidad de Colombia, y en le Hochschule der Kunst, de Berna. Javier Álvarez (1956/2023)- Temazcal- un salto oceánico en búsqueda de culturas mexicanas ancestrales, entrega una pieza sobre una idea musical salida de los chamanes que cultivaban antiguos ritos, con un tratamiento electrónico acompañado por maracas, arpa, guitarra, contrabajo (en pizzicato) y percusiones, compositor que estudió en la Universidad de Wisconsin y en el Royal College de Londres, con John Lambert, ampliando en la Guildhall School of Music and Drama; la Accademie of Music, de Malmöe y la Universidad de Hertfordshire. Temazcal, pieza sorprendente por la paleta de sus recursos sonoros, nos traslada a un espacio imaginario a través de una cascada de melodías encadenas con un soporte de glissndi engarzados por la parte electrónica a través de breves células binarias que se convierten en un caleidoscopio de un espectro preciso en cuanto al requerimiento de las tímbricas requeridas.
Ramón García Balado

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