03/04/2025

Juan José Ocón, dirige a la Banda Municipal en el Teatro Principal

 Teatro Principal, Santiago de Compostela


Concierto que Juan José Ocón dirige a la Banda Municipal, como invitado en el Teatro Principal- día 6, a las 12´00 h., con obras de Israel Alonso, Derek Bourgeois, y un arreglo de su propia firma, tomando como argumento la zarzuela de Reveriano Soutullo, La del Soto del Parral. Israel Alonso, ofrece su pieza Pasodoble (2018), músico nacido en Vigo y bregado en otras lindes fronterizas con los recursos electrónicos más arriesgados, oficio que le llevó a participar en el Festival Freshwekend (A Coruña); Loft. Co. (Gijón), ciudad asturiana en la que probó con otras iniciativas como La Fábrica. Sus aportaciones le llevaron a probar con otros proyectos dentro de estos espacios sonoros de indagación como fue The Jungle Dance Floor, Dead and Leon Collective, o New Rhythmic. Colaboró con músicos en estas tendencias como Steve Lawler, Octave One, Paul Warford, Dave Clark o Kevin Saunderon. Es también director de la Unión Musical de Tenorio de Corcedo-Cotobade, y maestro en la especialidad de saxofón. Entre sus galardones, destaca la marcha procesional La levantá, un compromiso con Cádiz.

Derek Bougeois (1941/2017), incluye su Symphony for William Op. 212 (2017), obra en sus tiempos Wik O´the Wisp; Dianthus Sambatos y Will Power. Derek Davis Bourgeois, compositor inglés, estudió en el Royal College of Musik, en donde se acabaría doctorando, para ampliar dos años después en materias de composición con Herbert Howells y especializarse en dirección con Sir Adrian Boult . Entre 1971/84, fue profesor en la Universidad de Bristol, siendo al tiempo director de la Stanshave Band, de ese centro y titular de la O. Nacional de Juventud, observando una atención especial por las posibilidades de las Bandas Musicales, siendo nombrado director de la St Paul´s Girl School. Se traslado durante unos años a la ciudad de Nueva York, antes de volver a su país, preparando otra etapa fundamental tras su asentamiento en Mallorca, tras la pérdida de su compañera. Presidió el Gremio de Compositores de Gran Bretaña, después de consolidarse como compositor de sinfonías, de las que será modelo Jabberwoky- Extravaganza o la serie de conciertos para instrumentos de metal, como una adaptación de un concierto para flauta, al que se añadirán bandas sonoras para el cine y tv, The Crucible (1981), o los cortometrajes The Driving Force, y la serie Buddyboy. La extensa relación del apartado de sus obras, nos lleva desde la Sinfonía n 59 (Percussion Symphony), la mayoría de ellas de corta duración como la que esta matinal elige la Banda Municipal; el Concertino para clarinete y cuerdas Op. 25; el Bass tuba concert Op. 38; la Triumphan March, para tenor, coro y orquesta; el Doble Bass Concert Op. 62; Las montañas de Mallorca Op. 184; Marcha concert Happy and  Glorious, para orquesta, con coro opcional Op. 128; la Sinfonía nº 16 (Canciones de Mallorca) o la Wine Symphony, Op. 58.

La del Soto del Parral, en tratamiento de Juan José Ocón, zarzuela en dos actos de Reveriano Soutullo y Juan Vert, sobre libreto de Luís Fernández de Sevilla y Anselmo C. Carreño, estrenada el 26 de octubre de 1927, en el Teatro La Latina, de Madrid, destacando como solistas Emilio Sagi Barba (Germán); Paquita Morante (Aurora); Jacinta de la Vega (Catalina); Vicente Gómez Bur (Damían), Constatino J. Pardo (Miguel)  y el actor Carlos Oller (Tío Prudencio). Zarzuela que supone uno de los mayores éxitos de esta pareja creadora, siendo para bastantes especialistas su obra cumbre, ya desde el comienzo en el que ya se muestra el grado de madurez de los creadores, en cuanto a la solvencia de enlazar los aspectos melódicos desde ese comienzo con un tema expuesto por instrumentos de metal – algo similar a lo que sucedía en La leyenda del beso-, en este caso gracias a la serie de variaciones tímbricas a las que responden las cuerdas y una trompa solista. La relación destacada de números musicales, se reparte entre la introducción Voz de campana; la romanza de Germán, Los cantos alegres de los zagales; el dueto cómico de Catalina y Damián Que soy la más linda; la ronda de los enamorados La..La…La. Al fin de la faena; el dúo de Aurora y Miguel. El primer final Mintió su cariño. Ya del acto segundo, el coro de la consulta: ¿A la consulta se puede entrar? ; el dúo de Aurora y Germán: Ten pena de mis dolores; el concertante final que se despide con ¿Qué buscas? ¿Qué quieres de mí? Y el número colectivo de entusiasmo ¡a La gala de mi dinero!  Este número de arrebato entusiasta, ofrece un esquema poliseccional bien muy articulado en su planteamiento por los maestros, esencialmente muy efectista cara al común de los aficionados, por lo que en buena lógica conserva su vigencia en los teatros dedicados a este género, un efectismo realzado igualmente por las secciones que recrean un marcado talante popular, destacando en especial la primera aparición de instrumentos propiamente folklóricos, como la dulzaina y el tamboril. También el coro merece una especial consideración.

Ramón García Balado

O son sagrado da Igrexa de Santo Agostiño: Mestres de Capela da Catedral dirigido por Miro Moreira

  Igrexa de Santo Agostiño, Santiago de Compostela


 Concierto abierto y con el aliciente de ocupar distintos espacios de la Igrexa de Santo Agostiño, al servicio de las obras elegidas que atienden a distintas épocas de las que dejarán razones la agrupación que integran Mestres da Capela da Catedral- día 6, a las 21´30 h-, formación que integran las voces de Aida López- soprano-, Mariola Gongar-alto-; Chema Ares- tenor- y el barítono Pablo Nieves, con la colaboración en la sección instrumental de Juan Manuel Varela- órgano y piano-; Diego Rojo- cítola y archilaúd-, Francisco Luengo- vyolón y viola da gamba- bajo la dirección conjunta de Miro Moreira. Un programa que abarca desde una cantiga de Affonso X, El Sabio-, a un motete de G. Pierluigi da Palestrina; un pieza gregoriana de Tomás Luís de Victoria; maestros de capilla de la Catedral compostelana; una consideración de Cristóbal Halffter, en su apartado de obras en este estilo, la mayoría nacidas como encargo; Domenico Bertolucci, compositor de nuestro tiempo y un compositor húngaro, prácticamente por descubrir, Lászlo Halmos, además de otro motete de Monteverdi y el Stabat Mater Dolorosa, de Marc Antoine Charpentier. Cada obra se escuchará en una capilla, comenzando por la Tribuna, para trasladarse al Atrio y seguir por las Naves, el Altar da  Concepción., el Altar do Cristo flagelado, cerrando finalmente en el Prebisterio y bajo la Cúpula.

Affonso X El Sabio, tendrá la Cantiga nº 100, Santa María Strela do día, cantiga de loor tal cual corresponde a su número, múltiplo de cien y que contiene en su estribillo la advocación de encabezamiento que demanda el camino hacia la divinidad de forma directa para continuar con algunos detalles polifónicos, recordando en la primera estrofa cómo María consigue que los pecadores se arrepientan, perdonándoles por su actitud y entrega. En el Atrio, el motete Sicut cervus desiderat ad fontes, de G.P. Palestrina. La pretensión tridentina para el Viernes Santo, según los dictados del Papa Marcello II, una admonición donde se ordenaba la selección de obras corales adaptadas al carácter específico de la celebración, así como la exigencia de una mayor atención en la clara enunciación de los textos, un propósito dirigido al oyente, para mayor deleite de las obras. Una más amplia  flexibilidad contrapuntística dentro de un equilibrio sonoro más ajustado y también más fluido. Síntesis artístico-espiritual de la que Palestrina será el maestro por excelencia, aspecto que la posteridad sabrá apreciar.

 Un Himno de Cuaresma, en canto gregoriano Attende Domine, en la Nave, para trasladarse al Altar do Cristo Flaxelado, en donde Tomás Luís de Victoria, estará con Popule meus, un maestro que cubre un período extenso en el apartado de géneros litúrgicos y que se distinguió por su docencia en las materias de canto llano en el Colegio Germánico, tras ser reclamado por los jesuitas en 1571, cuando tenía 23 años, destacando como joven responsable y por su capacidad en las responsabilidades musicales. Volvería a dejar memoria en el Colegio Germánico antes de establecerse por cuenta propia como organista y cantor en Montserrat, para seguir  con José de Vaquedano, maestro de Capilla, de la Catedral compostelana, para escuchar Vexila Regis, navarro de procedencia con escuela recibida en las Descalzas Reales de Madrid y cuya capilla en nuestra ciudad destacará por el cuidado del repertorio vocal, admitido como uno de los períodos gloriosos, destacando por sus motetes en una escritura cuidada y realzada por los esquemas rítmicos. Suyo será el villancico ¿Qué le diré a la bella zagala?  Vaquedano, repite obra en el Altar da Concepción, con el Ave Regina Caelorum, composición encuadrable dentro de las obras que merecieron especial respeto como Angeli, archangeli, un motete a doce voces; Cuius animan, integrado en el Stabat Mater, a cuatro voces, entre la serie de sus obras de estilo severo como las Lamentaciones de Semana Santa.

Marc Antoine Charpentier- Stabat Mater Dolorosa, en el Altar do Cristo  Flaxelado-, del maestro francés esas obras dentro del estilo de Dialogues, a la par que sus Misas- quizás lo más sobresaliente-, además de las obras por excelencia que fueron Les leçons de Ténèbres, músico que la posteridad reconocerá por sus obras profanas, muchas recuperadas en las últimas décadas como Le Malade imaginaire y otras para la escena comprometidas para entes como los Comédiens Français. Ramón Palacio, en la misma capilla, (1793/1863), aporta Benigne fac. Domine (contralto obligado), músico con oficio como m. c. en la Seo de Zaragoza, y del que López Calo,  recordará sus años dedicados a la plaza compostelana después de recibir el reconocimiento como compositor en obras como el Miserere a ocho voces y que curiosamente se conserva en nuestra Catedral.

 Un salto en siglos para ubicarnos en nuestro siglo, esta vez con Cristóbal Halffter, con un Ave María- Altar da Concepción-. El maestro de la Generación del 51, dejó impronta en débitos de obras en estos estilos, que podremos constatar en ejemplos como Planto por las víctimas de la violencia; A Gaudium et Spes; el Officium defunctorum, de gran envergadura por su duración y amplitud  o Yes, Speak Out, una de sus grandes fuentes de inspiración. En esa capilla,  Domenico Bartolucci (1917/2013), con Tota Pulchra est María, fue maestro que ejerció en la Capilla Musicale di Polifonía, en la Capilla Sistina, con estudios en Florencia junto a F. Bagnoli, como director de coro catedralicio y destacado autor de misas, motetes o madrigales, entre sus obras destacadas, el oratorio La tempestá sul Lago (1935). Se interesó por profundizar en el estudio de las obras de Palestrina, en Roma, con Rafaelle Cassimiri, en la Capilla de San Juan de Letrán y sus obras fueron recopiladas en la Edizione de la Capella Sistina.

Melchor López, m. c. de  la Catedral de Santiago, tendrá la Missa a 8 Ad Pilssimam Maria, en el  Ba  importante es el apartado de obras dedicadas a este género, siempre pendientes de recuperación y restauración por lo que supusieron para la historia de nuestra ciudad, con ejemplos como el Magnificat, para coro y orquesta, los motetes importantes en número, el libro Polifonía Sacra, que muestra un perfecto dominio de la técnica a doble coro; la Missa Solemne de difuntos: Beati mortui qui Domino moriuntur o el brillante motete para contralto, trompa obligada y orquesta, Jubilate Deo. En el Presbiterio, Claudio Monteverdi, con Aduramus Te Christie, perteneciente al Libro Primo de Motetes (1620), conocido como Libro Primo del motetti in lode d´Iddio nostro signore, editado en Venecia, por Bartolomeo Magni y que tendrá respuesta en el Libro secondo de motetti in lode della gloriossiisma Vergine Marian nostra signora, que editará Alessandro Vincenti. Estas obras impresas añaden motetes del cremonés Giulio Cesare Bianchi, que trabajaba en los círculos milaneses. La obra que se ofrece, hace pensar incluso en una disposición en coros partidos cuyos ágiles intercambios contrastan con el recogimiento de la adoración expresada por la declamación homorrítmica agitada. Bajo la Cúpula,  El húngaro Lászlo Halmos (1909/97), tendrá Jubilate Deo, dotado violinista y director de coros, autor de obras que van desde oratorios a cantatas, motetes y otras piezas sacras, fue titular del Coro de Gyur y profesor del Conservatorio Estatal Húngaro, digno representante de la escuela eslava que compendia a los maestro señeros de los países centroeuropeos. Ignacio Prieto (1900/80)- Regina Coeli-fue considerado por López-Calo como un maestro de tendencias profanas cuyas tendencias se reflejarán en sus composiciones religiosas mostrando un eclecticismo que le acerca a músicos en los dominios que van desde Johannes Brahms a Maurice Ravel o Cesar Franck, en confluencia con las herencias del Renacimiento.

Ramón García Balado

02/04/2025

Philippe Quint: Concierto para violín de Errollyn Wallen, en estreno

 Palacio de la Ópera, A Coruña


Estreno en nuestro país de la compositora de Belice Errollyn Wallen del Concierto para violín dirigido por Catherine Larsen- Maguire con la OSG en el Palacio de la Ópera de A Coruña- días 4 y 5, a las 20´00 h-, para completar con la Sinfonía nº 1, en Mi b M., de William Walton. Philippe Quint tuvo como maestro en San Petersburgo a Andrei Korsakov, iniciando su primera experiencia muy joven con el Segundo concierto para violín de Wieniawski, proyectando su carrera a nivel internacional que arraigará por Europa y los Estados Unidos, llegando a colaborar con la O.F. de Calgary, la O. S. de Kansas City, la Royal Scottish N.O., o la Gewanhaus de Lepizig. Entre otros maestros suyos, destacan Dorothy Delay, Cho-Lian-Lin, Masao Kawasaki, Felix Galimir al tiempo que forjaba su carrera en la Juilliard School neoyorquina. Estrenó para Naxos, el Concierto de William Schumann, con la O.S. Bournemouth, con J.Serebrier, obteniendo dos Grammy. Para Elysium, grabó las obras de violín y piano, de Lukas Foss, con el propio compositor. Obtuvo galardones como el Juilliard (1998), el Pablo Sarasate (1997) y el Salon dei Virtuosi, recibiendo becas de las Fundaciones Clarisse B. Kampel y Bagby, mientras que destaca por la serie de sus proyectos docu-concerts, como el Astorazzolla y el Charles Chaplin. Es asiduo de certámenes como los convocados en Verbier, Aspen, Hollywood Bowl, Mostly Mozart, National Gallery Washinton D.C. o Ravinia. Dispone de un instrumento Ruby (1708). Catherine Larsen-Mcguire, estudió en la Cambridge University y en la Royal Ac. of Music (Londres), en la especialidad de fagotista antes de pasar a la dirección en Hannover con Klaus Thunemannn llegando a ser asistente de maestros como B. Haitink, C.Abbado, Sir Simon Rattle, realizando una carrera que la llevó a formaciones como la O.S. de Bremen, la de Magdeburgo, la Ac. Karajan de la Berlin Philharmonie, la Scottish Chamber O., la Royal S. Bournemouth y orquestas españolas como la Ciudad de Granada, con la que presentó un programa de compositoras femeninas: Fanny Mendelsson, Clara Schumann y Louise Farrenc.

Errollyn Wallen- Concierto para violín-, es una compositora que reparte su carrera entre Inglaterra- con estudios en el Goldsmisth´s College y en el London Kings College- y los Estados Unidos, cultivando desde sus inicios una amplitud de mira en cuanto al planteamiento de las obras que paso a paso va ofreciendo. Perteneciente a una familia de músicos, su hermano Byron Wallen, es un destacado trompetista. Una trayectoria que comenzaría en el espacio de la danza en la Mavreen Lyon School of Danza, de la London Accademy. Su primer trabajo como compositora, fue estrenado en los PROMS BBC¸ con un Concierto para percusión y orquesta. Una evolución marcada por contrastes en los géneros a seguir y en una búsqueda permanente de resultados que dejarán argumento en trabajos como Jordan Town; Dervich, para chelo y piano;  La Luga, para quinteto de guitarras; Another America: Earth (2003); All the Blues I See (Flauta y cuarteto de cuerdas; la curiosa experiencia compartida con el astronauta Steve McLean, destinada al proyecto Trasbordador STS-115; The Tempest, compromiso para la Gewandhaus de la Dresden Leipzig, ballet que tendrá como coreógrafo a James McMomery; The Silent Twins, ópera de vanguardia en colaboración con April De Angelis; Carbon 12- A Choral Symphony, solicitud del Ballet Nacional de Escocia; el Quinteto de piano Music for Tigers, para el MOMA neoyorquino, en la serie  de Summergarden Concerts; Principia, destinado a los Paralímpicos de Londres (2014), y que sería interpretado por el Melodie Women´s Choir; Mighty River, para conmemorar el bicentenario de la abolición de la esclavitud; Feeling Her Way, fue colaboración con la artista visual Sonia Boyce, en el que colaborarían Poppy Ajudha, J. Dankworth, Sofia Jernberg y Tanita Tikaram. Recibió por ello el Leon de Oro de Venecia, de 2022.  La obra presentada en estreno para el concierto con la OSG, nos descubre la dimensión plural por la amalgama de recursos a los que remite dentro de las influencias recibidas y un criterio de sólida actitud de argumentos creativos en ese encuentro entre el solista y el tramado orquestal.

William Walton (1902/83)-Sinfonía nº 1, en Mi b M.-, autor que en su obra congeniaban la habilidad y ligereza de estilo con aspectos que le acercarán al Grupo de los Seis, con detalles ciertamente paródicos provenientes de otras tendencias pujantes en su tiempo. Desde joven, junto a Tippet y B.Britten, se acercó a las sugerencias de Constant Lambert, apoyándose sin desmesura en las tradiciones autóctonas usando una evolución sin depender  de obligaciones de una imprescindible modernidad. Reconoció sin entregarse a una fe sin restricciones a las proximidades de músicos como Busoni, Ansermet, Warlock o Lord Berners. Obras como el Concierto para viola (1929), serán un primer paradigma, composición que con fortuna estrenará en los Proms, con su amigo P.Hindemith, gracias a su sentido de desbordante lirismo, antes de que un par de años después, Belshazzar´ Feast, suponga una gran confirmación, un oratorio para el que se valdría de un texto de Osbert Sitwell, colega de su período en Oxford, en el que mantendría una profunda amistad con el entorno de los Sitwell. La Primera Sinfonía (1932/5), es obra ambiciosa y plena de una densa pretensión comunicativa merced a la disposición y tratamiento de los elementos expresivos, que en su transcurso, le acercará a Sibelius, composición que estrenará en 1935, por la London Symphony O., de la BBC, dirigida por Hamilton Harty  y limitada por su evolución, salvada a la postre por su desenvoltura y claridad, una febril energía desbordante que para resumir las intenciones, vendría a mostrarnos su ruptura con la baronesa Imma Doernberg. Obra atenta a las exigencias de la tonalidad por su melodismo incisivo, resultará modelo del ideario estético sobre el que se sustentaron artistas de la música inglesa como Elgar, William Alwey o Michael Tippett y Frank Bridge. El primer tiempo de la obra-Allegro assai- es reflejo a esa pasión obsesiva con Mme Imma von Doernberg y las inevitables penurias afectivas.  El Presto con malizia- segundo tiempo- se encuadra en el espacio de un scherzo agudo y persistente, redondeado con el Andante con malincolia, que acentúa esa sensación obsesiva antes de llegar al Final, tiempo que tardaría en completar e inspirando en la figura de otra persona, Alicia Wimborne, a la que sucederá Lady Sussana Walton, de soltera Gil Paso y nacionalidad argentina, quien le sobrevivió hasta 2010. El Maetoso nos arrebata por su impulso amoroso. Walton, se mantendría entonces con trabajos alimenticios para el cine.

Ramón García Balado      

30/03/2025

Bomsori: agitación e ironías en Prokofiev

  A Coruña - 21/03/2025


Bomsori fue protagonista del Concierto para violín, nº 2, en Sol m. Op. 23, de Sergei Prokofiev, bajo la dirección de Carlo Rizzi, en un programa que completaba con la Sinfonía nº 4, en Mi b M., de Anton Bruckner, intérprete a la que tuvimos con el Concierto para violín de en Re M. op. 35 de Tchaikovski, con Víctor Pablo Pérez. Formada en la Young University de Seul, se trasladará a la Juilliard School neoyorquina para ampliar con Sylvia Rosenberg y Ronald Copes, consiguiendo para sus labores la cesión de un Guadagninini 1774, gracias a la Fundación Cultural Kumho, merced a los primeros galardones obtenidos en los concursos Tchaikovski (Moscú); Queen Elisabeth, Jean Sibelius o Henryk-Wieniaski. Grabó entre sus trabajos y para DG, selecciones de obras de Debussy, G.Fauré y Szymanowski; Conciertos de Tchaikovski y Shostakovich, con la O. F. de Varsovia, con Jacek Kapszyk, manteniendo una gran actividad de conciertos con orquestas de primera línea.

Carlo Rizzi es un director con estudios en el Conservatorio de Milán y en el de Bolonia, con Vladimir Delmon, para ampliar en Siena con Franco Ferrara, probando su primera experiencia operística con el Donizetti de L´ajo nell´imbarazzo, logrando en 1985, el Primer Premio del Concurso Toscanini (Parma) y desde 1992, pasaría a ser titular de la Welsh National Opera.

 El Concierto para violín nº 2, en Sol m. Op. 63, de Sergei Prokofiev, se diferencia profundamente del precedente y compuesto casi 20 años antes, poniendo distancia con respeto a las dependencias del glazunovismo imperante, concediéndose en sello más personal, marcado por las disonancias ubicadas de forma estratégica que ayudan a lograr un tonificante contraste dentro del talante lírico. Resulta peculiar el uso de la percusión que incluye castañuelas, triángulo, bombo y tambor militar, en el tiempo final. Las dobles cuerdas en staccato de la parte solista, recrearon  un ambiente español que ya conocía, pero en un tono un tanto irónico, para esta obra que había solicitado el violinista francés Robert Soetens, con la condición de concederse el uso exclusivo durante un año. El autor tomaría temas que fue reuniendo para esta obra, reflejando la idea nómada del intérprete y la procedencia de esos temas, vendrían desde Vorónezh, para el segundo tiempo o lo que sería la orquestación definitiva en Bakú, para el estreno madrileño en 1935, con éxito notable, aunque en confirmación con Miaskovski, se verá obligado a una revisión de la obra para revisar detalles y editar la partitura en versión para piano y violín en 1938.

Concierto contemporáneo del ballet Romeo y Julieta, había tenido el estreno madrileño el 1 de diciembre de 1935, precisamente con Robert Soetens, como solista. El Allegro moderato, confió a la solista un detalle profundamente meditativo que avanzó el tema primordial al que respondieron chelos y contrabajos, mientras que la solista alardeaba gracias apuntes virtuosísticos dejando a la orquesta en un segundo plano. Un tema consecuente, especie de elocuente cantinela, aportó cuidadas modulaciones gracias a un desarrollo trazado por dos ideas, a partir de una inicial con fagot que preparó una tensa variación que reclamaba la importancia de la solista camino de una reexposición de cuerda grave al unísono y una coda que concluye en pizzicato, en manos de la solista.

El Andante quassi allegretto, lento y meditativo, se expresó por medio de pizzicato de toda la sección de cuerda con presencia de clarinete. Impera el melodismo como aspecto unificador, marcado por la solista gracias a un pasaje etéreo y subyugante, en diálogo con la flauta, en registro agudo, basculando entre rebuscadas pinceladas sonoras, con un detalle central en Allegreto, de aire bucólico y animado, que cierra la trompa gracias a su expresividad.  El Allegro ben marcato, desdecía  por pretensiones a los dos movimientos anteriores, mostrando al Prokofiev irónico y provocativo que propuso un estilo de rondó de ritmo acelerado y manejando claras disonancias en forma de rudeza y agitación, evitando con ello todo posible aspecto de lirismo observado en los dos tiempos anteriores.

Anton Bruckner- Sinfonía nº 4, en Mi b M. (Romántica)-, obra de obligadas revisiones con un original de 1874, en medio de algunos fracasos cotidianos y cuya versión oficial habrá de esperar casi un siglo en la conocida de Nowak, para ser ofrecida en Linz. Ya en 1878 había revisado los dos primeros tiempos preparando la idea de un nuevo Scherzo más abreviado que no le dejará muy satisfecho, postergando material para el estreno vienés de 1881, con Hans Richter, que quedará destinado para una nueva opción revisada siete años después.

Obra luminosa en el tratamiento de los cuatro tiempos desde el Allegro molto moderato (Bewegt night zu schnell ), del que Carlo Rizzi  sabría exponer el ideario a seguir, merced a una escritura clara y optimista, idea de esa ambición pretendida en cuanto a su estado de ánimo, tratado por la trompa a solo, expresando la propuesta que nos aportaba un distante murmullo gracias a los trémolos de cuerdas. El desarrollo más rítmico expresó un segundo detalle temático a partir de la trompeta con poderosas elaboraciones tímbricas que insinuaron  un estilo de himno al que respondieron las trompas. Un pasaje en pianissimo, con redoble de timbales, preparó la entrada del  dúo entre flauta y clarinete. La reexposión recuperó el tema del comienzo hacia una coda que completa la respuesta de trompas.   El Andante, quasi allegretto, se móstró como un marcha fúnebre en la tonalidad de la obra y que para estudiosos podría  acercarse a un estilo schubertiano, por una aparente sencillez manifiesta en los dos temas. Un primero en pianissimo, que dejará al segundo razones para el protagonismo de violas y el resto de sección de cuerda, abarcando un amplio registro de tonalidades.

El Scherzo Bewegt, respondió al calificativo de cuadro de caza, siendo en realidad el tiempo más programático encuadrable dentro de una forma de fantasía, precisamente por esos detalles aportados por las trompas y el trémolo de cuerdas, que nos trasladaba a un crescendo pleno de disonancias y con ecos que sugerían llamadas en la distancia  que enlazaban en fortissimo a cargo de trompas, trombones y tuba. El trío Nicht zu schnell, keinesfalls schlesppend, remitía a una tonada campesina tratada por oboe y clarinete   El Finale  Bewegt, doch nicht zu schnell, resultó  a  la postre largo y misterioso, en cumplido con el talante de la sinfonía, desde la entrada en ostinato que se reafirmaba en un crescendo casi obsesivo y tenso, muestra de ciertas urgencias cotidianas que amargaban al autor, ya desde el unísono de la orquesta en plenitud, resultado de la necesidad permanente en lo relativo a las revisiones citadas de sus obras.

Ramón García Balado

Bomsori

Orquesta Sinfónica de Galicia / Carlo Rizzi

Obras de S. Prokofiev y Anton Bruckner

Palacio de la Ópera, A Coruña

https://www.ritmo.es/auditorio/critica-bomsori-agitacion-e-ironias-en-prokofiev-por-ramon-garcia-balado 

Juan José Ocón, dirige a la Banda Municipal en el Teatro Principal

  Teatro Principal, Santiago de Compostela Concierto que Juan José Ocón dirige a la Banda Municipal , como invitado en el Teatro Principa...