06/05/2024

Oiseaux Exotiques por la Banda Municipal de A Coruña en el VII Festival Resis

 Teatro Colón. A Coruña

Juan Miguel Romero Llopis
La Banda Municipal de A Coruña se presenta en el VII Festival Resis de la ciudad dirigida por su titular Juan Miguel Romero Llopis, contando con la colaboración del pianista Julio Mourenza para Oiseaux Exotiques, de Olivier Messiaen en el Teatro Colón- día 9, a las 19´30 h-, en un programa que incluye obras de Johan De Meij-Cloud Factory-, Eduardo Soutullo- Rapsodós,  en estreno español-, e Ida Gotkovsky con Poème du feu.  Johan De Meij, en una obra dentro de sus parámetros, Cloud Factory (2011), composición descriptiva por su recreación de ambientes urbanos, en situación agónica ubicada en la Costa del Mar del Norte y que para efectos reales los instrumentos de viento se encargan de agudizar una situación de enfrentamientos descritos en lo sonoro por su recurrencia a uso de recursos estridentes auspiciados por una plantilla orquestal ampliada. De Meij (1953), compositor apreciado por las bandas en sus programaciones, es también un respetado director formado en el Royal Conservatory of Music (La Haya), en donde estudió trombón antes de entregarse a la composición y que irá dejando una serie de títulos que actualmente se escuchan con frecuencia: The Lord of the Rings; ganadora del prestigioso Sudler Composition Prize y que se incorporará al elenco de las más importantes formaciones, tanto orquestales como de bandas; La Segunda Sinfonía The Big Apple, mantendrá esa línea que tendrá continuidad en Planet Earth; Sinfonie der Lieder, además de otros conciertos para solista. Una carrera cimentada igualmente como arreglista, a partir de obras de Shostakovich, o musicales en el estilo de Chess, capítulo en el que sobresalen los trabajos para banda sinfónica. Para el autor, siempre vivió entre esos dos mundos, y en su enfoque, la orquesta para vientos es tratada como una orquesta sinfónica. En esa larga trayectoria hubo un momento en el que no abundaban las obras de estas características, marcando precisamente un punto de inflexión The Lord of the Rings. Siempre en atención en sus cuidados hacia los músicos de la plantilla, reflejado en obras como Aquarius; Loch Ness (A Scottish Phantasie); o el arreglo sobre la Jazz Suite nº 2, de Dmtri Shostakovich.

Olivier Messiaen en la adaptación de Oiseaux Exotiques, de la que Julio Mourenza será solista, obra de 1955 a través de un encargo de Pierre Boulez, y que redunda en esa pasión ornitológica9, preparando el estreno parisino en el pequeño Teatro Marigny, en el contexto de los celebrados conciertos de los Domaine Musicales, teniendo como solista a su compañera Ivone Loriod, bajo la dirección de Rudolf  Albert. En resumen, un sencillo efectivo orquestal menor que el de otras obras de planteamientos sinfónicos y orquestales, y que en esa presencia del medio ornitológico abunda en menor grado, entremezclando modos griegos e indúes. Nos quedan distantes igualmente el trino de pájaros- su gran devoción- de países muy lejanos, desde China a Latinoamérica, quedando como resultado combinaciones sonoras de lo más sorprendente- tema que nos hace irresistible esa pasión en el juego de tímbricas insospechadas. En el resultado de la obra orquestal, siempre quedaremos impactados por la recurrencia a instrumentos con importante protagonismo como el piccolo, el woodblock, la serie de gongs, tam- tam; el piano en libre vuelo de imaginación, con una reseñable exclusión de cuerdas; cuatro clarinetes; fagot, trompa y trompetas; glokenspiel, xilófono o la serie de curiosos solistas destacados en el escenario. Un cuarto de hora sin reposo para esta obra que se articula sobre un tutti central, destacando precisamente las figuras rítmicas cargadas sobre las percusiones. Para el solista de piano, serán primordiales las cinco cadenzas, en pugna permanente con el resto de la orquesta. Messiaen en su dimensión más absoluta sin concesiones al reposo.

Eduardo Soutullo, valor fijo de nuestra vanguardia entrega una obra recientemente galardomada, Rapsodós (2023), merecedora del III Premio del Concurso de Composición de Harelbecke, obra de la que dio razones la Banda Sinfónica de Vientos de Veervuit Harelbecke. Otra de las obras con galardón había sido la cantata El lamento de los girasoles, con la mente puesta en el conflicto de Ucrania, logrando el Premio Nacional de Composición. Soutullo había sido seleccionado en los Encotros Ateliers de Composition Acanthers (Metz), tras la etapa de estudios con J. Manuel  López- López, Jesús Rueda y David del Puerto. En la Universidad de Alcalá de Henares, realizó su tesina  dedicada a La obra musical de David del Puerto, en el contexto de la  creación española contemporánea. Obras suyas fueron estrenadas por nuestras orquestas, la O. Sinfónica i Nacional de Cataluñya; la ONE; el Taller Sonoro o el Ensemble Siglo XXI, entre otros. Abundan las obras comprometidas con certámenes como las Xornadas de Música Contemporánea (Santiago) y para centrarnos  bastará con que recordemos obras como But in vain; Jobs and gates at dawn (and others uchronians), encargo de la Fundación Autor AEOS; All the echoes listen, sobre la poética de Oliver Wendell; Erfahrung und sonst nichts, obra en la que precisamente se aprecian  aspectos de Olivier Messiaen y del postespectralismo o la Ouverture (From an unfinished opera) y Alén, ganadora del X Premio de Composición AEOS, interpretada por todas las orquestas de la AEOS.

Ida Gotkovisky- Poeme du feu-, compositora francesa nacida en un ambiente musical por su propia familia, comenzando por su padre el violinista Jacques Gotkovitsky y que llegó a estudiar con Olivier Messiaen y Lili Boulanger. Recibió primeros premios en su país, desde el Blumenthal  (1958), al Pasdeloup del año siguiente; la Medaille Ville de Paris (1963); el Prix Lili Boulanger  (1989), como los más prestigiados. Un amplio catálogo de obras de todos los géneros y dentro de las orquestales, la serie de conciertos para instrumentos solistas: trombón; saxofón; trompeta, clarinete o fagot, el destinado a la tuba y orquesta (1959), algunos con más de una composición. Obras para orquesta de éxito, fueron la Symphonie para cordes et percussion; Brillante Symphonie (1973); Funámbulos (1960); Jonglers; Poème Symphonie  (1973); Symphonie à la Jeunese (1993); Le cirque ballet o Le songe d´une nuite d´hiver y Or et Lumiere.

Ramón García Balado

05/05/2024

La guitarra de Ricardo Freire, por Isabel Rei Samartim, en el Conservatorio Profesional

 CMUS Profesional, Santiago de Compostela

Concierto de la profesora Isabel Rei Samartim en el Conservatorio Profesional de Música, dedicado a la figura de Ricardo Freire Blanco- día 7 a las 20´15 h-, en un programa que recupera y homenajea su figura, como artista tras sus largas vivencias en Uruguay, país en el que cimentó su carrera antes de trasladarse a Cedeira, huyendo de la amarga situación impuesta a partir de 1973, por la dictadura de Bordaberry y su tropa de milicos infames, años tristes para Latinoamérica, en un período en el que la sombra de Henry Kissinger era alargada. Desde joven, se había formado con Eduardo Lourido Pardela, destacando su talento innato en la Banda de Música de Cedeira a la que también pertenecía su padre, aprendiendo a tocar el bombardino con su amigo Manolo Vergara y preparando ese interés que marcará su vida con la guitarra. La emigración llegará en 1952, incorporándose al Conservatorio Ravel de Montevideo, como alumno de Oyanguren, dando pronto conciertos e impartiendo la docencia en el Conservatorio América, que le permitirá realizar al tiempo trabajos alimenticios.  Añadió sus oficios como entusiasta luthier, que dejaría ejemplos como el tipo de guitarra conocida como Cedeira.

Las obras de su legado se reparten en distintos grupos, repartidos por editoriales y para muestra, los patrones que aparecerán la UEM, Schott, y otros. Obras entre arreglos y originales, a partir de Francesc Tárrega, Emili Pujol, Graciano Tarragó, Venancio García Velasco, Andrés Segovia, Nicolás Alonso o Heinz Teucher, a los que se añaden obras del XVII y el XVIII- J.S. Bach-, y los últimos arreglos: Julián Arcas, Moreno Torroba, Sánchez Granada, Jaume Bosch, Bizet, Boccherini, Beethoven, Brahms, Narváez, Oudrid, Paganini, Valderrábano, Vivaldi, Turina, Debussy, Diabelli, Aguado, Sors, Leo Brouwer y menos conocidos como Antonio Cano, Francesc de Paula Soler, Tomás Damas, Francisco Cimadevilla, en un amplísima panorámica de épocas y estilos estéticos. Caben sin duda, las obras de procedencia latinoamericana, a las que tuvo fácil acceso, por esa etapa entre 1952 y 1973, año de ese obligado exilio. Hablaremos de compositores como Agustín Barrios, António Lauro, Gaspar Sagreras, Martínez Oyanguren, J. Aguilar, António Sinopoli, Julián Aguirre, Bianqui Piñero, Isaías Sabio, León Block, Justo T. Morales, José Pierri Sapere o Pedro A. Iparraguirre.

Piezas que ampliarán su catálogo con aires de procedencia latina, desde tangos a milongas, canciones y  guajiras, zamacuecas, que se engarzan con esas otras tradiciones europeas y que divulgará por todo el mundo, incluyendo a compositoras reconocidas como María Luisa Anido, Margarita Romeu, Celia Gaggero Robledo, Elsa Bertin, Lupe de Azpiazu, Susana Gallucci o Vahdad Olcott- Blackford. Un catálogo que conserva curiosidades como Lejanía, de Abel Fleury o el Estudio popular argentino, dedicado a Consuelo Mallo López, joven prodigio gallego-argentina a quien Eduardo Blanco Amor dedicó el poema Una lagrima, de Tárrega.

Guitarra Galega (Breve História da viola (violâo na Galiza- Isabel Rei Samartím-, estudio publicado por la guitarrista, reserva un capitulo Adianto do século XX, al tema que nos interesa: Numa pesquisa inicial temo sachado noticia de concertos e atraçôes variadas, a solo, em grupos de cámara ou em orquestras de guitarra e cordófones, que constituem atraçôes duns 120 guitarristas, homens e mulheres , por todo o territorio galego actual até às décadas de 1970/80. As localidades onde se acham documentos guitarristicos históricos, mais as novas localidades que agora aparecem como recetoras ou organizadoras de música para guitarra: Návia, Ponte Caldelas, Porto  Novo, Sâo Gens, Porto do Som, Vila Joâo, Cambados, Padrâo, Ribereira, Cangas, Aldâo…A vida musical destes guitarristas, fornece fundos de partituras emcv arquivos particulares como a parte moderna do fundo de Jesús Insua Yanes, o do ceense Xosé Chas García, o do naviego Amador Campos, o de Alfredo López Fernández, de Vigo, o de Eugenio Santos Siqueiros, de Cangas, o de Manuel Fernández Deza, de Porto Novo, o de o cambadês Benito Silva o de cedeirês Ricardo Freire. Também os antigos armazéns de música conservam valiosas partituras para guitarra neste século, como as de Canuto Berea. E resultam imprescindíveis as informaçâos que se acham polos fundos de coros galegos. Este período contém um conjunto de compositores galegos para guitarra superior aos períodos anteriores. Compuxeran para guitarra, música de cámara ou conxunto de cordofones: Felipe Paz Carbajal, Jesús Bal y Gay, José Fernández Vide, Mantecón Molins e Santos Rodríguez Gómez, na primeira mitade do século.

Isabel Rei Samartim, estudió con Antonio Rocha Álvarez  para seguir con David Russell, Thomas Müller- Pering, en la Hochschule für Musik Franz Liszt (Weimar, Alemania), ganando importantes concursos y festivales y con una serie de estrenos de interés, editando trabajos como el Cancionero de Marcial Suite Rianjeira; del Valladares, Ayres de mi país, con J.L. do Pico Orjais (Dos Acordes); la Proel e do Galo; Poesía e Prosa Galega Completa, de Luis G.Amado Carvalho (Ediçôes da Galiza, 2012) ; y el registro A viola no século XIX        (Música do Sâlao na Madeira. Desde 2020, es Doctora en Historia del Arte, por la USC. Presentando la tesis A guitarra na Galiza, que trata sobre la historia de la guitarra galega, desde el siglo XII. Otros trabajos son el cd, Guitarra galega Vol I (Air Classical) y dos cuadernos de partituras de guitarra Galega, con la editorial Viso y tres con Dos Acordes.

Su programa en líneas generales, incluirá un variado repertorio desde J.S. Bach- preludio BWV 999, un barroco de entrante para continuar con piezas populares como Lágrima o Adelita; Recuerdos de La Alhambra, de Francesc Tárrega, un irrenunciable de repertorio de la guitarra romántica; la pieza dedicada a Consuelo Mallo López, ya presentada en el cometario y que se trata de Lejanía, de A. Fleury; Mar, de María Luisa Anido, interprete que comienza a recibir el respeto merecido; El viejo castillo, de Cuadros en una exposición de     Modesto Moussorgski, página apreciada por su tratamiento orquestal; el arreglo de Ricardo Freire a partir de la suite Spartakus, de Aram Katchaturian, además de dos obras del homenajeado, Preludio a Mabelita y Mabelita (vals).

Ramón García Balado                              

Concierto de cámara de la Cao, en la Sala Mozart del Auditorio de Galicia

 Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela

Nuevo concierto de la Cao esta vez en la Sala Mozart del Auditorio de Galicia- día 7, a las 20´00 h-, con una selección de obras de Robert Gerhard, Fran Danzi y el norteamericano James Stephenson. Roberto Gerhard, está teniendo esta temporada una especial atención por parte de la RFG, curso en el que pudimos escuchar obras como la Suite del Ballet Alegrías y la Sinfonía nº 1, bajo la dirección de Sebastian Zinka, una verdadera prueba de fuego tras recibir un apunte previo de la musicóloga Rosa Fernández. Ya en octubre, con la batuta de Pablo González, un programa que traía de la mano a este compositor con su maestro Arnold Schönberg para escuchar Albada, interludi i dansa, composición que recurría a la herencia de su propia cultura con las influencias de esa vanguardia en la que estaba inmerso y que había dado a conocer en el Palau de la Música Catalana en el otoño de 1937.

Dos serán las obras suyas en agenda, comenzando por el Cuarteto de cuerdas  nº1, del que serán intérpretes David Poghorosyan y Teresa Barcelona, violines; la viola Gema Gallardo y el chelista Emilio Ubaxhi. Alumnos del aula de Carlos Méndez. Esta obra camerística es una obra de plena  madurez sobre la que trabajó entre los años 1950 y 1955, período en el que los trabajos más importantes se dedicarán a las experiencias puramente dodecafónicas. Así aparecerán obras menos conocidas como el Concierto para piano y  cuerdas, estrenado en uno de los certámenes de mayor consideración en el ámbito europeo, el Festival de Aldebourgh, precisamente en la convocatoria de 1951,  siempre con la mente puesta en Benjamin Britten, quizás el músico más respetado en la Inglaterra de aquellos años. Aquel concierto citado, había sido interpretado por el pianista Mewton-Wood, y la colaboración del director Norman del Mar. De entonces, también la Sinfonía nº 1 (1952/3), que se puso en atriles por primera vez en 1955, en el célebre Festival de Baden-Baden, por la Orquesta de la Radio del Sureste de Alemania, dirigida por Hans Rosbaud. El cuarteto que tendremos, comienza con un Primer movimiento Allegro Assai, que se mantiene en el ideario de la forma sonata, con un arranque dentro de una tonalidad tradicional y que desemboca en una forma serial. Los otros tres movimientos están dotados de una vivacidad y un dramatismo que para algunos estudiosos, descubrirá detalles bartokianos. Un Allegro final, muestra una visible huella de las experiencias llevadas a cabo con la música electrónica, prueba entonces de nuevas aventuras creativas. Una obra que cae de lleno dentro de lo estudiosos como Susan Bradshaw, autora del apartado incluido en el Groves, se aceptará como música atemática, atendiendo a la apreciación del autor.  Una obra difícil que se resuelve entre el pensamiento musical y la realización sonora.

El Quinteto de vientos de Roberto Gerhard, se distribuye entre los tiempos Moderato; Andante cantábile sostenuto; Allegro giocoso ma non troppo mosso y Vivace scherzando. Para su interpretación, tendremos a Marta Zlatkovich (flauta); Sergio Rodríguez (oboe); Víctor Lardies (clarinete); Belén Carril (fagot)  y Pablo de Miguel (trompa). Profesor del grupo, Juan Ferrer, al que no hace tanto disfrutamos con la OSG del estreno de Áurea. Rapsodia concertante para clarinete y orquesta de Pacho Flores, en buen entendimiento con Christian Vásques. El Quinteto de vientos, es la primera obra de Gerhard en la que emplea la técnica serial, aunque no dodecafónica. Fue presentado como obra de fin de curso y en él se percibe la influencia de su maestro Arnold Schönberg. Para David Drew, la obra es al mismo tiempo un homenaje a su maestro y una declaración característica de independencia. Es serial, pero no dodecafónica, polifónica, pero con fuertes inclinaciones homofónicas, no tonal, en la estructura general, pero casi tonal en muchos pequeños detalles.

Franz Danzi con el Quinteto de vientos, en Sol M. Op. 56, obra en sus tiempos Allegretto; Andante; Menuetto Allegretto y Allegro. Danzi, chelista y compositor, es ese músico elegido con frecuencia en programaciones camerísticas, como vivo modelo de aquella escuela de Mannheim, de la que sería uno de sus mayores promotores. Su padre Innocenzo Danzi, había sido su principal maestro de juventud junto al abad G.J. Vogler, pero pronto encontrará un futuro profesional por su virtuosismo y su capacidad como compositor que dejará precisamente sus mejores resultados en la escuela de Mannheim (1778/81). Acaparó todos los géneros musicales y en particular en las obras cameristicas que soportaron con garantías los distintos períodos históricos, llegando a mantener una relación estrecha con Karl Maria von Weber, del que estrenaría algunas óperas.

James Stephenson tendrá su pieza Vignettes, dúo de trompeta y percusión que interpretarán respectivamente Pablo Martínez e Iñaki Iriondo. Compositor que compuso esta pieza en 2005, como solicitud del trompetista Eric Berlin, para recibir su estreno acompañado por el percusionista Eduardo Leandro . El autor y el trompetista, había sido compañeros de estudio en el Conservatorio de Nueva Inglaterra y esta pieza curiosa, se reparte en breves tiempos: Running with Lionel; Chasing Igor; Chuk´s March; Dinner with Andre; Waltz with Berlin; Leandro Perpetuo y Mox.   Stephenson es un compositor que atiende con regularidad a ciclos de masters además de compromisos como artista en residencia por Universidades. Una idea de esas actitudes son sus iniciativas mantenidas con formaciones como la Boston Pops y la respuesta a propuestas de músicos de jazz, como el saxofonista Brandfort Marsalis y el trompetista Rex Richardson. Otra curiosidad sería las obras The Devil´s Tale y el Concerts Brass, estrenado por la Orquesta de Minnesota, por Osmo Vänskä.

Ramón García Balado

  

02/05/2024

Sergei Dogadin y Vassily Petrenko, prestos a entenderse

  A Coruña - 26/04/2024

Programa ruso con obras de GlazunovTchaikovski dirigidos por Vassily Petrenko con el protagonismo de Sergei Dogadin, en el Concierto para violín de Glazunov,  primando este violinista ganador del XVI Concurso Tchaikovski (2019) y el IX Joseph Joachim (2015), artista que goza de notable prestigio por  colaboraciones con formaciones como el Royal Concertgebouw  (Valeri Gergiev); la Tonkuntler Orchester (Fabiel Gabel), la Shangai S.O. (Manfred Honeck) o la NDR Radiophillamonie (Andrew Manze)  mientras muestra su interés por los géneros camerísticos con músicos como Daniil Trifonov, Narek Hakhanryan- músico con el que recientemente presentó en el Auditori de Valencia, una sesión dedicada a Ravel, con obras de Glière, Söllime o Kodaly-, Elisabeth Leonskaia, D. Geringas o Denis Matsvev .Tuvo como maestros  a Vladimir Ovscharek, en el Conservatorio de San Ptersburgo y M. Vengerov, en la Ac. Y. Menuhim, de Gstaad; en Colonia, a Mihaela Martin y en la Graz Universität, a Boris Kuschnir, con el que repetirá en Viena. Dispone de un Domenico Montagnana (1721), cesión de la Rin Collection Singapur.

Vasily Petrenko, San Petersburgo (1976), es el prestigiado director ganador en España del Concurso de Cadaqués (2002), y que ha realizado una importante labor durante años con la Philharmonic O. of Liverpool, después de unos primeros años de estudios en el Conservatorio de San Petersburgo, con Ilya Musin, y proseguir con Maris Janson, Yuri Termikanov o Esa Peka Salonen. Mostró pronto interés por la ópera, ya en la compañía de Teatro y Ballet, de San Petersburgo, llegando a ser artista en residencia durante tres temporadas. Es habitual su presencia en coliseos como el Festival de Glyndebourne;  el Teatro de la Ópera Nacional (París); la Opernhaus Zürich; el Met neoyorquino o la Bayerische Staatsoper. En paralelo, en esos años londinenses, fue asiduo de los populares Proms, y en 2007, en una actitud testimonial de colaboración con otras orquestas firmó el manifiesto Builing on Excellence: Orchestras for 21 st. Century, enfocado a la divulgación de la música. Llevó a registro con la Philharmic O., integrales de Rachmaninov, Shostakovich y Elgar.

Aquella preponderante Escuela Rusa en la que Alexander Glazunov fue parte activa y en especial con obras como este Concierto para violín y orquesta del período de su Octava sinfonía, confiado al magisterio de Leopold Auer, músico de San Petersburgo, para mayor gloria del programa en cartel, pronto disfrutó de la sapiencia de Balakirev y Rimski-Korsakov, con los que trabajará codo a codo, dando cuerpo a su Primera Sinfonía de juventud, compartiendo el llamado Grupo Belaiev, centrados en los géneros camerísticos, preparando una gira tentadora por Occidente,  mientras ayudaba a su maestro Rimski-Korsakov, en la orquestación de El Príncipe Igor y se entregaba con denuedo a la promoción de conciertos sinfónicos, género que, en definitiva, acaparará su única atención, distanciándose de toda pretensión lírica y siempre centrado en la gran tradición orquestal con una única concesión al ballet: Raymonda; La señorita sirvienta; Las Estaciones y La suite medieval. Dominio en la paleta orquestal, reflejará en en conjunto de su obra semejantes virtudes.

El Concierto para violín y orquesta, una concesión para Leopold Auer, era muestra igualmente del dominio del autor para este tipo de obras, ya que era un violinista de cierto talento, en los dominios de la escritura y la interpretación, dejándonos una obra que se resuelve en sus  tiempos  sin solución de continuidad  a partir de un Moderato, que expuso  una entrada tensa y vibrante, aureolada por pinceladas de un zingarismo pujante, que presume la evolución del tiempo en pinceladas ascendentes hacia un agudo hiriente que anuncia un Andante en Re b M., un punto de evanescencia que reafirmó el Moderato, un excelente pasaje de Sergei Dogadin para lograr el reconocimiento de los aficionados confirmado por una espectacular cadenza, plena de recursos como el uso de dobles cuerdas, golpes de arco y otros preciosismos, que repetiría en un bis espectacular y deslumbrante.  El    lirismo de carácter significativo descubría la personalidad del autor, enmarcando una orquestación de técnica sobresaliente en cuanto al desarrollo, gracias a un trabajo de planteamientos claros y refinados, permitiendo al solista desplegar sus argumentos más detallistas, enfocados a esa cadenza de gran poderío sonoro, cargada de trinos y que cedió a la entrada del Allegro final, expresado a través de temas punteados por el grupo orquestal que se entregó el protagonismo al violín solista,  un protagonismo emergente propuesto entre aires de danza y una fanfarria de notable colorismo sonoro en forma de danza, resultó un festivo alarde de conclusión.

Tchaikovski con la Sinfonía Manfred, en Si m. Op. 58,  estrenada en Moscú el 11 de marzo de 1886, bajo la tutela de Erdmannsdörf, y motivada por un tema sugerido al autor por su compañero Balakirev, quien le había ofrecido la posibilidad de un trabajo que se acercase  a Héctor Berlioz en La Sinfonía Fantástica o Harold en Italia. Los tiempos de esta obra, podrían regirse por ese parámetro bajo el argumento de la Idée fixe, que circundaría su evolución, aunque pasaría dos años para que el trabajo cobrase forma, entre anotaciones dispersas manteniendo la propuesta de Balakirev, que seguirá de refilón, con un tratamiento orquestal de efectivos al uso, un clarinete bajo, dos cornetines de pistones, dos arpas y percusiones reforzadas, címbalos, bombo, triángulo, tam-tam, Campana  y órgano, para una obra de casi una hora.

Pulso y tensiones para  demostrarnos que Vassili Petrenko era de hecho un director que conocía en profundidad una obra de equidistantes e idiomáticos contrates, en esta transición de la forma rapsódica de la obra anterior, a la épica tchaikovskiana.   El  Manfredro errante por los Alpes como obsesiva incógnita sobre la condición humana o la persistencia del pasado, penetrando  en los misterios de la magia, seducido por la imagen de Astarté, a la que tiene en mente y a la que hizo desaparecer en un angustioso espacio sin límites, en  el movimiento Lúgubre repartido en tres secuencias, dos de ellas alusivas a Manfred, a través de clarinete bajo y fagotes y un tercero para cuerdas, evocando a Astarté, de notable melancolía.

El Hada de los Alpes  hacía surgir a Manfred en medio del arco iris producido por una cascada, (Vivace con spiritu), tiempo en forma ABA a partir de una primera atemática destacable por el poderío de su textura sonora, en el entramado de su escritura perfilada por staccati acelerados y acordes de arabescos, sobre timbres de maderas y cuerdas en pizzicatos, camino de un desarrollo pleno de graciosas melodías, que recuperan el tema de  Manfredo (un imaginario episodio de Byron).  La Pastoral, un  cuadro sobre la vida sencilla, pobre y libre de los montañeses, un Andante con moto, preparando con un tema del oboe, que anunciaba esa  Pastoral transmutada en una seductora romanza orquestal, edulcorada por el tema de Manfred hacia el final, con respuesta de sonidos de campana especialmente resolutivos y que en las versiones originales, ambos tiempos alternaban el orden previsto, conservando los episodios de la obra de Byron.

Los palacios subterráneos de Ahrimann, cuarto episodio sinfónico-Allegro con fuoco- nos  trasladaba a la orgía y bacanal en la que participa Manfred, con la aparición del espectro de Astarté, en una evocación determinante, en la que Manfred resulta absuelto del peso de la mala conciencia con su propia muerte que nos relata ese Allegro con fuoco, aceptando que en la obra de Byron, no existe tal bacanal y que Tchaikovski no dudará en recurrir a un modelo de El sueño de una noche de Sabbath, de la Sinfonía Fantástica. Un tema dominante en ascenso por grados conjuntos que se entrelazan rítmicamente contribuyen a la recreación de la obra acentuando fortissimi desde el segundo tema de Manfredo, tras el tumulto de la bacanal, que reaparecerá de nuevo en una escritura fugada. Un coral de órgano (o armonio), que sigue al primordial dies irae gregoriano, añade poderío al final, por su proximidad con la Sinfonía Fantástica, culminando aquí en un estado de reflexión y calma.

Ramón García Balado  

 

Sergei Dogadin

Orquesta Sinfónica de Galicia / Vassily Petrenko

Obras de A. Glazunov y P. I. Tchaikovski

Palacio de la Ópera, A Coruña

01/05/2024

Su sangre ya viene cantando: Exposición sobre Luigi Nono en la Fundación Luís Seoane

 

Exposición conmemorativa del centenario de Luigi Nono que abarca desde el día 3 de mayor al día 3 de septiembre, dentro de las actividades del VII Fesival Resis, de A Coruña y que tendrá como protagonistas a Marta Azparren, Marcelo Expósito y Andrea Valdés. La muestra aporta una selección de obras gráficas y manuscritos procedentes de la Fondatione Luigi Nono, de Venecia, del Archivio Ricordi, del Centro Federico García Lorca, de Granada y de la Fundación Tapies, con la pretensión de indagar en las afinidades y los vínculos establecidos entre  el compositor vanguardista de conocidos posicionamientos éticos y estos artistas que aportan su personal perspectiva, respondiendo con trabajos en estreno por encargo directo. Marta Azparren- In gesto illuminato- nos traslada en su ideario a la obra de Nono La fabbrica illuminata, optando por el registro de materiales acústicos, tomados de los procesos de fabricación en los altos hornos de la fábrica de acero Italsider, incluyendo igualmente las  voces de los trabajadores. Esa obra que Nono dedicó a los obreros de aquella fábrica para denunciar las duras condiciones de su trabajo. Poco después, en 1972, frente a una de aquellas instalaciones de Italsider, Pier Paolo Pasolini entrevistó a un obrero sordo en paro. Sus preguntas tendrán como respuesta no tanto un lenguaje de signos, sino una pura expresión de gestos de una lucha abierta. Escena muy criticada por militantes cercanos por considerarla degradante.

En la pieza Il gesto iluminato, Marta Azparren traduce los  gestos de aquel obrero por medio de incisiones grabadas por  guantes de uñas con forma de punzones sobre la superficie de un hierro de acero como las que fabricaba Italsider. La repetición durante horas de esa acción y el  registro de su sonido se convierte en un gesto iluminado de aquel obrero sordo, un posible diagrama audiovisual de una lucha no sólo obrera sino también de otras luchas y voces paralelas que quedaron invisibles y en silencio. La fabbrica illuminata de Luigi Nono, fue obra de compromiso social al igual que Il canto sospeso (1956); Ricorda cosa ti hanno fato in Auschwitz (1965), sobre el tema del Holocausto; Intoleranza 1966, una acción escénica centrada en la emigración y por los que pueda afectarnos Epitaffio a Federico García Lorca, precisamente por partes Y su sangre ya viene cantando (1952) o Momento. Romance de la guardia civil española (1953) es también obra que aparecen junto a piezas de Antonio Machado, como Canciones para Silvia o sus Canciones a Guiomar (1962/3). Recodemos que la última estancia de Luigi Nono en España fue en 1988, en calidad de profesor de los Cursos Manuel de Falla, en Granada.

El verdadero ingreso de Nono en la música electrónica tuvo lugar en 1964, año en el que compuso precisamente la obra que mayor celebridad conseguida hasta entonces La fabbrica iluminata, gracias aque como creador había madurado en el conocimiento de las posibilidades del medio durante esos años y la afirmación nítida, clara e inequívoca de su personalidad intelectual comprometido con la realidad política y social de su entorno. Para Pestalozza, La fabbrica illuminata desenmascara el trabajo alienado…habla de la música y dice que la música  es un medio de comunicación, o antes bien, un trabajo para comunicar la situación concreta de una fábrica, o sea, todo el trabajo considerado en relación a lo social. La fabbrica de Nono, nos muestra la relación del compositor con la tecnología  electrónica.

Marcelo  Expósito-Cásida de la tierra que no dejan-, es obra sonora compuesta en cuatro piezas editadas en disco de vinilo, un trabajo de diálogo en el que el compositor dialoga con Federico García Lorca, intentando profundizar en las capas acumuladas por la tradición del poeta granadino. Nono se había acercado a su figura gracias a Eunice Catunda, artista brasileña de gran talento con la que había coincidido en 1948, en un proyecto propuesto por Scherchen. Lo que le atrajo de Lorca, no fue tanto el poeta gitano, sino por su vertiente surrealista. Un  oscuro y lejanísimo fondo que dejará el Epitaffio per Federico García Lorca, tríptico que verá la luz entre 1951/3, cuya primera parte se titula España en el corazón. La obra de Marcelo Expósito, toma fragmentos de la llamada Trilogía rural, organizada en torno al uso sinfónico de voces de mujeres, como un dispositivo dinámico y también conceptual a la hora de crear el prototipo de una comunidad simbólica convocada por la memoria y la ausencia de cuerpos  desaparecidos. La gacela del silencio (Lenin en el diván) y otras piezas que forman parte del proyecto, pasajes de la banda sonora de Mudanza (2008), la película de Pere Portabella, filmada en la querida Huerta de San Vicente que el artista considera obra esencial sobre García Lorca, profunda sinécdoque sobra las muertes del franquismo. El conjunto del proyecto remite también a la coincidencia casi exacta entre dos centenarios, el de Luigi Nono y la muerte de Vladimir I.Lenin, una presencia casi fantasmática en los epitafios que Nono compuso a partir de Lorca.

Andrés Valdés -Y con todo se mueve (O como escuchar a Nono con todo en contra)- la eterna sentencia de Galileo, generalmente atribuida a él y de consecuencias históricas determinantes. Una profunda permanente reflexión que mueve conciencias de forma muy libre permitiendo una poética de insólita riqueza, que vivifica el presente. A medida que penetraba en su universo, según Andrea Valdés, imaginó especular sobre su afinidad con otra figura igualmente erudita y comprometida con esos parámetros, la del cineasta chileno Raúl Ruiz, quien divagaría en la imagen de forma herética y nada convencional, al igual que hizo Nono con los medios del sonido. El texto quedará acompañado con selectas fotografías de Nono en su casa natal de la Giudeca y desde el Hotel Halden, en Alemania, por su atmósfera que podría corresponder a fragmentos de un filme imaginado por el citado cineasta.

Ramón García Balado     

Conciertos de alumnos del Curso de Cámara Airas Nunes en el CGAC

  Centro Galego de Arte Contemporánea,  Santiago de Compostela Para culminar las actividades del Curso de Cámara Airas Nunes de Cámara , con...